Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 4 de diciembre de 2008

SOBRE LA SUERTE DE LOS TERRORISTAS.

Suerte consistente, según el señor Presidente del Gobierno, en que «los asesinos de Ignacio Uría pueden estar seguros de que correrán la misma suerte que sus antecesores y, por ello, pasarán el resto de sus vidas en la cárcel», tal y como recoge -textualmente- La Razón.
Y aquí está la prueba gráfica:




SOBRE LAS TORTURAS AL ABUELO.

Pues no, miren ustedes, no es el abuelo de Zapatero, apellidado, por cierto, Rodríguez. Ha habido en el mundo más abuelos que el de Zapatero, cosa perfectamente normal porque no todos somos hermanos y -por lo menos algunos- tampoco somos primos.
El abuelo torturado es el del señor Obama, que lo fue por los británicos durante los enfrentamientos para la independencia de Kenia, informa Diario Ya.
Menos mal que, aunque los socionecios -o neciatas, a elegir- dicen que Obama es clavadito a ZP, es bastante improbable que los USA bombardeen Londres en venganza por aquella afrenta. O que en Estados Unidos tienen suficientes medios parta evitar que un presidente psicópata meta a su país en un lío.

SOBRE LA NÓMINA, OTRA VEZ.

Mi camarada Arturo -a quien ustedes ya conocerán; y si no, en Facultad de Falange y otros muchos sitios pueden conocerlo, como manda el Evangelio, por sus obras- me hace algún interesante comentario sobre la entradilla referente a la nómina de Franco que publiqué días atrás.
Entre otras cosas, me refiere que él vió una de las nóminas de verdad, y que el sueldo de Capitán General lo pasaba al Colegio de Huérfanos; cosa que -comenta Arturo- para el del panfleto eso ni se puede soñar: sería como arrancarse un diente con las manos desnudas.
En su día vi lo que parecía una fotocopia de una nómina de Franco, y creo recordar que no ascendía ni por asomo a lo que dicen. No sé si sería real o no; el hecho es que tenía tanto parecido con la realidad como la que saca este panfleto que comenté. Quizá la tenga aún en casa, entre los papeles antiguos, pero sin tiempo de buscarlo.
Lo que no llegan a comprender -lamentablemente los necios circundantes tampoco- es que todo el que está sujeto a nómina está trincado por Hacienda irremediablemente, y el que tiene que justificar sus gastos -ahí es nada, una mesita de 350 ptas.- no tiene posibilidad de hacer mangas y capirotes.
Otra cosa que nunca van a entender es que los números son lo más inexacto del mundo en manos de un prestidigitador estadístico. Porque si el IPC ha subido un 950%, -como dicen a la hora de calcular el supuesto sueldo actualizado de Franco-, la mesita de marras costaría hoy el equivalente de unas 330.000 pesetas. Y si mi madre, con su sueldo de entonces -unas 20.000 ptas- podría haber comprado unas 57 mesas de aquellas, para comprar hoy esas 57 mesas habría que ganar casi 19 millones de pesetas, esto es 114.000 euros.
O -al hilo del comentario de mi camarada Arturo- disponer de partidas inagotables para fondos reservados, cuyos gozadores no tienen que justificar ante nadie. No como la mesita de Franco.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

SOBRE EL NUEVO ASESINATO.


Nuevo asesinato de ETA, faltaría más.

En esta ocasión, la víctima ha sido un empresario, don Ignacio Uria Mendizabal, de 71 años de edad.

Y uno, que no se considera capacitado para formular condenas ni repulsas, si lo está para pensar. Y pienso que tal vez -solamente tal vez- ETA hubiera tenido más difícil asesinar a un anciano si los guardias serviles -Eduardo García Serrano los definió- dedicados a impedir las oraciones dentro de un templo, a requisar rosarios, a chorizar llaveros, a guindar imágenes de la Virgen del Pilar o a portar banderas de España robadas con la marcialidad de un cuto, se hubieran dedicado a hacer lo propio con los símbolos etarras.
Si los aguerridos guardias serviles que galleaban a las puertas del Valle de los Caídos, mandados por el bizarro capitán que muestra la foto; si los valerosos embozados con fervor digno de mejor causa; los heróicos milicianos que prohibían la entrada a una Basílica por llevar un crucifijo, hubiesen estado en Vascongadas...


Pero no; estos heróicos, aguerridos, valerosos y bizarros serviles no habrán estado en Vascongadas.

martes, 2 de diciembre de 2008

SOBRE MACHISMO Y FRANQUISMO.

Porque dice una señora Cabrera, pariente del asesinado -por los socialistas- Calvo Sotelo, que la culpa de las agresiones y de la violencia machista la tiene el franquismo.
Pues mire, señora Cabrera, igual tiene usted razón. La culpa de que usted diga esas necedades la tiene Franco. Por haber permitido que los gilipollas accedieran a la Universidad.

SOBRE LA ELIMINACION TARIFEÑA.

Comenta La Nación que el ayuntamiento de Tarifa va a retirar, a propuesta de IU, los nombres de varias calles dedicadas a personalidades del franquismo, tales como las calles Amador de los Ríos, Barriada Francisco Franco, General Primo de Rivera, Pedro Cortés y Coronel Moscardó.
Desde mi desconocimiento de quién fuera este Pedro Cortés, y asumiendo que el Coronel Moscardó es el héroe del Alcázar, y que la Barriada Francisco Franco debe su nombre -probablemente- a quien la mandó hacer, sigo sin entender qué tiene que ver con el franquismo el General Primo de Rivera, fallecido varios años antes del comienzo de la guerra, y qué tienen contra Amador de los Ríos, historiador y arqueólogo del siglo XIX que -por cierto- da nombre a la calle madrileña donde tiene su sede principal el Ministerio del Interior.

viernes, 28 de noviembre de 2008

SOBRE EL FERROL.

Cuyo pleno municipal "decidió ayer la retirada de los títulos honoríficos de Alcalde Honorario, Hijo Predilecto y Medalla de Oro que poseía el dictador."
 
Esto dice, textualmente, el panfletillo 20 Minutos, en la página 9 de la edición en papel de Madrid. Lamento no pner el enlace, pero la timofónica me mantiene incomunicado con fervor digno de mejor causa.
 
El "dictador" es, evidentemente Franco. ¿Acaso hubo alguna vez otro dictador?
 
Y me parece bien. Si; me parece muy bien que los socialistas, comunistas y separatistas hagan este acto de justicia, con el cuidadoso lavatorio de manos de populistas e independientes.
 
Porque este Ferrol -el de hoy- no se merece un Alcalde Honorario como Franco, ni tiene derecho a presumir de que en su término municipal naciera Franco, ni a revalorizar sus sucias medallas inscribiendo el nombre de Franco entre sus poseedores.

jueves, 27 de noviembre de 2008

SOBRE ESTAS ENTRADAS

Que -lo observarán ustedes- carecen de la mínima elegancia en el formato y aparecen un poco al buen tuntun, por así decir.
No es que me haya vuelto vago -más- de repente; es que mi compañía teóricamente surtidora de línea telefónica e internet me ha dado un descanso desde hace unos días; descanso que agradezco pero que me es ajeno en voluntad e intereses.
Así es que me apaño regularmente con los envíos a través de correo electrónico desde otro lugar, y allá veremos cuándo me hacen la merced de devolverme el mundo civilizado.

SOBRE LAS NOMINAS DE FRANCO.

Que el panfletillo 20 Minutos -en la página 6 de la edición en papel de Madrid, del 26 de noviembre- trae a colación para explicarnos lo muchísimo que cobraba.
 
Cobraba -según "las nóminas a las que 20 minutos ha tenido acceso"- dos nóminas; una de 600.000 ptas., y otra de 154.000. La primera, "a cargo de los presupuestos del Estado, que pagaba Hacienda". La otra, como Capitán General.
 
Comenta el panfletín que, trasladado a la actualidad, esas dos nóminas supondrían 43.000 euros mensuales habida cuenta del IPC del 950% desde 1975. Y compara con los 91.982 euros que cobra Rodríguez Zapatero al año. En resumen -afirma-, que Franco ganaba en dos meses lo que Zapatero en un año.
 
Alguna cosa tengo que decir al respecto. La primera, que quienes cobran de la Administración del Estado no han visto esa subida del 950% ni de casualidad. El panfletero de 20 Minutos debe ser hijo de banquero, o de político, o de miembros del comité de empresa de los compañeros del metal. Desde luego, si escribe eso y sus progenitores -caso de conocerlos- no lo corren a collejas, es que no es hijo de funcionario.
 
Otra cosa, es que el plumífero se asombra prfundamente de que a Franco se le abonara en nómina gastos como el de "una mesita de vestuario", por valor de 360 pesetas. Hay que ser tonto -o sinvergüenza- para no entender que esto significa, en primer lugar, que Franco no se gastaba millones en mesitas, como otros en reposapiés; y en segundo, que hasta esos gastos los justificaba.
 
Otra cosa significan esas nóminas, y es que el "furibundo dictador", el "comeniños", el "sátrapa", tenía nómina, como cualquier españolito, y tenía sus gastos fiscalizados, como cualquier españolito.
 
Por ultimo, quiero recordar al plumífero necio que las comparaciones las debe hacer entre cargos similares. Esto es, que no procede comparar a Francisco Franco con Zapatero. La comparación correcta sería con el rey, ambos Jefes del Estado.
 
A Zapatero lo podría comparar con don Luis Carrero Blanco. Y con lo que cobrase como Presidente del Gobierno, no como Almirante.
 
¿A que no tiene 20 Minutos la información -y otras cosas- de hacerlo?

domingo, 23 de noviembre de 2008

SOBRE LO QUE NUNCA ESPERÉ DECIR.

He visto, y lo conté en su día, a muchos chulos metidos a chequista.
He visto -y lo he contado- cómo la policía cargaba contra unos miles de españoles que protestaban por el asesinato de tres marinos. La cosa ocurrió en Cibeles, en el lejano septiembre de1979, cerca de donde estaba el entonces Ministerio de Marina, y subimos hasta la Puerta del Sol, donde estaba Gobernación y ahora aposenta a doña Esperanza Aguirre. Manifestación no autorizada, por supuesto; como tantas otras en Vascongadas. Ni viejos, ni niños, fueron respetados por los valientes maderos -que entonces vestían de color mierda- de porra en ristre, botes de humo y pelotas de goma en todos los sentidos.
He visto -y lo he contado-, cómo la policía, acaso recién desenchiquerada de sus bases, provocaba groseramente, con la zafiedad del que se sabe impune, a algunos ancianos que hacían el recorrido entre Colón y la Plaza de San Juan de la Cruz. Cuando cerca de los ancianos aparecíamos algunos que no lo éramos, y desde nuestra credencial de Servicio de Orden mirábamos fijamente su placa, los heróicos sinvergüenzas guardaban un discreto silencio.
He visto por la televisión -como todos- la ejemplar mansedumbre de la policía frente a los etarras, proetarras, filoetarras, hideputas varios, con pedigrí o a granel. He visto cómo la policía contemplaba impertérrita la quema de Banderas de España, pasándose por al arco de las órdenes o del miedo -ya que no el patriotismo del que carecen- su deber constitucional de defender la Enseña del Estado que les paga.
Y a pesar de haber visto la chulería de matoncete paleto que se gastan muchos de esos individuos, cuando uno de ellos ha resultado muerto en un atentado, o en un tiroteo con delincuentes comunes, he enviado al desván de la memoria las provocaciones vistas y vividas, y he rezado, y he gritado, y he escrito en su honor.
Desde hace muchos años, mi lema ha sido que prefiero que nadie muera; pero que si la democracia sigue exigiendo como precio la sangre de los hijos de España, mejor que caigan políticos que hombres de uniforme.
Hoy, viendo lo ocurrido en el Valle de los Caídos ayer; viendo que la actitud de los guardias civiles destacados allí no cumplían un penoso deber, sino un anhelado festejo; hoy, conociendo que la Guardia Civil ha dejado de ser la del Duque de Ahumada y goza en la cochiquera como cualquier puerco de aquella Guardia Nacional Republicana chequista y cobarde, tengo que decir lo que nunca creí que diría.
Tengo que decir que conozco guardias civiles; tengo que decir que los guardias que conocí y que conozco son personas de bien. Tengo que decir que entre los guardias que conozco hay españoles de una pieza. Pero tengo que decir que, hoy, la Guardia Civil, como Cuerpo, ha dejado de tener mi respeto.
Al igual que a los militares el valor se les supone, a la Guardia Civil le suponía el patriotismo. Un patriota, un español decente, una persona honrada, hubiera obedecido sus órdenes. Un sinvergüenza, un canalla, un cabrón, lo habría hecho con recochineo y regodeándose. Esa es la diferencia.
Y en esa diferencia está la mía: lo que va de considerar al Cuerpo como benemérito de España, a tenerlo por simple calderilla del precio de la democracia.
Ahora, maten a quien maten, me importará tres leches si no es un camarada. A la Guardia Civil ya no le supongo el patriotismo. Que cada número lo demuestre, y ya hablaremos.
(Y que los que honran el uniforme me perdonen; pero se que, aunque les duela el alma, piensan igual)


(Publicado también en La Tribuna de España)

jueves, 20 de noviembre de 2008

SOBRE HOY




Hoy, que es un día como cualquier otro, pero es un día diferente a cualquier otro. Hoy, que es un día de duelo y un día de alegría. Hoy.
Que para las personas decentes no hay que explicar más, y para la mugre sociópata ninguna explicación sirve porque -Longanessi lo dijo- no tienen ideas, sino antipatías.
Iba a escribir llamando a la unidad como casi siempre y -lógico- con el mismo resultado de siempre. Iba a evocar a las dos figuras más grandes de los últimos cuatro siglos de la Historia de España, extrañamente unidos en la fecha de la muerte.
Iba a explicar a los necios que esa refundación del capitalismo de que hablan no puede tener más camino que el nacionalsindicalista, y la llamada socialdemocracia de los chavinos, zapatiesteros y evolitas no tiene más futuro que la conversión en polvo, como el fenecido muro de Berlín que se cayó a patadas, ni siquiera hizo falta maquinaria pesada. Polvo de rencor, de inferioridad, de zafiedad y de odio pequeñito, como de niño malcriado y llorón.
Pero no voy a hacer nada de eso. No lo voy a hacer, porque este año lo que me pide la dignidad es maldecir, y este no es día de maldiciones.
Hoy es día de oraciones, y mañana lo será para lo que haga falta. Hoy es día para rezar por nuestros Caídos, en desagravio por los marranos que pretenden ensuciar su memoria. Mañana será día para pensar en la limpieza que hace falta, en comenzar la reconquista, en -Dios me perdone, si hay de qué- odiar al enemigo, aunque en la más bella oración jamás escrita se nos enseñe que no hay que hacerlo.
El odio, la ira, la venganza, mañana. Hoy, la oración:




ORACIÓN POR LOS CAÍDOS.



Señor:
Acoge con piedad en Tu seno a los que mueren por España, y consérvanos siempre el santo orgullo de que solamente en nuestras filas se muera por España, y de que solamente a nosotros honre el enemigo con sus mejores armas.
Víctimas del odio, los nuestros no cayeron por odio, sino por amor; y el último secreto de sus corazones, era la alegría con que fueron a dar sus vidas por la Patria. Ni ellos ni nosotros hemos conseguido jamás entristecernos de rencor, ni odiar al enemigo.
Y Tú sabes, Señor, que todos estos caídos mueren para libertar con su sacrificio generoso a los mismos que les asesinaron; para cimentar con su sangre fértil, las primeras piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera.
Ante los cadáveres de nuestros hermanos, a quienes la muerte ha cerrado los ojos antes de ver la luz de la victoria, aparta, Señor, de nuestros oídos, las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redención ciega y entenebrece, y hoy vienen a pedir con vergonzosa indulgencia delitos contra los delitos, y asesinatos por la espalda a los que nos pusimos a combatir de frente.
Tú no nos elegiste para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares, custodios de valores augustos, números ordenados de una guardia, puesta a servir con honor y con valentía la suprema defensa de una Patria.
Esta ley moral es nuestra fuerza. Con ella venceremos dos veces al enemigo, porque acabaremos por destruir, no sólo su potencia, sino su odio.
A la victoria que no sea clara, caballeresca y generosa, preferimos la derrota. Porque es necesario que mientras cada golpe del enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y de una moral superior.
Aparta, así, Señor, de nosotros, todo lo que otros quisieran que hiciésemos, y lo que se ha solido hacer en nombre de vencedor impotente de clase, de partido o de secta. Y danos heroísmo para cumplir lo que se ha hecho siempre en nombre de una Patria, en nombre de un Estado futuro, en nombre de una Cristiandad civilizada y civilizadora.
Sólo Tú sabes, con palabra de profecía, para qué deben estar aguzadas las flechas y tendidos los arcos.
Danos ante los hermanos muertos por la Patria, perseverancia en este amor, perseverancia en este valor, perseverancia en este menosprecio hacia las voces farisaicas y oscuras, peores que voces de mujeres necias. Haz que la sangre de los nuestros, Señor, sea el brote primero de la redención de esta España en la unidad nacional de sus tierras, en la unidad social de sus clases, en la unidad espiritual en el hombre, y entre los hombres.
Y haz también que la victoria final sea en nosotros una entera estrofa española del canto universal de Tu Gloria.



Rafael Sánchez Mazas

(Oración por los muertos de la Falange)

(Publicado también en La Tribuna de España)


miércoles, 19 de noviembre de 2008

SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS.

Que ha caído, definitivamente, en manos del enemigo, armado de BOE y desvergüenza a partes iguales.
El domingo pasado, los socialistas de mierda que tenemos la infinita paciencia de soportar, mandaron a la Guardia Civil para que impidiese la entrada a quienes pretendían oír Misa en la Basílica; una Misa en ofrenda por el alma de José Antonio Primo de Rivera, asesinado por los socialistas en 1936, tras un proceso falseado, sin la menor garantía y con la sentencia preestablecida.
El domingo pasado, los socialistas necios que tenemos la desgracia de soportar, mandaron a la Guardia Civil a registrar las vestimentas de españoles en pleno uso de sus derechos, lo que equivale a una vulneración patente de los Derechos Humanos de las narices que no se les caen de la boca, acaso porque aún no han terminado de roerlos.
El domingo pasado, en fin, tuvimos la palmaria demostración de que los canallas socialistas se han terminado de envalentonar, -como se engallan los cobardes, es decir, cuando creen que el contrario es débil y lo tienen sometido- tal vez porque no hemos hecho de verdad lo que dicen que hemos hecho.
Así es que va siendo hora de pensar que, si los hideputas socialistas no nos dejan rezar por nuestros muertos, tal vez sea tiempo de vengarlos.


Caídos por Dios y por España ¡Presentes!
Jose Antonio ¡Presente!
Francisco Franco ¡Presente!
¡Arriba España!

SOBRE LO QUE DICEN Y LO QUE SIGNIFICA.

Porque según leemos la noticia lo mismo sentimos la tentación de ofrecer un óbolo, más o menos modesto, a los pobres desvalidos.
El caso es que la prensa recoge, en titulares gordos, de los que se quedan grabados, que las Cajas de ahorro han visto reducirse un 10% sus beneficios.
¿A que dan ganas de ofrecerles limosna, hermanos? ¿A que incluso alguien ha pensado en invitar a un director general a su mesa en Nochebuena, pobriño? ¿No hay nadie que haya cogido el teléfono para pedir que le suban las comisiones de mantenimiento, de apuntes, de respiración o de micción que habitualmente cobran?
Pero vayamos a la -ya que hablamos de bancos- letra pequeña: de lo que se trata, es de que las Cajas han ganado un 10% menos que el año pasado. Pero sus beneficios han supuesto 6.821,9 millones de euros en los nueve primeros meses del año.
Para que nos entendamos, porque -a mí al menos- estas cifras me marean. Las Cajas han obtenido en nueve meses -buen parto el suyo- más de seis mil ochocientos millones de euros de beneficio. Esto supone 757,8 millones al mes; 24,4 millones al día; 1 millón de euros a la hora.
¿Soy el único al que esto le parece una desvergüenza, cuando hay tantos españoles que no llegan a fin de mes, que no pueden pagar sus casas, que no pueden comer siquiera?

martes, 18 de noviembre de 2008

SOBRE EL VIAJECITO DE GARZON.


El que el Consejo General del Poder Judicial le ha negado, porque el señorito Garzón quería irse a París para participar en un coloquio sobre blanqueo de capitales.
El CGPJ le ha dicho -véanlo en La Nación- al señorito Garzón que ya lleva demasiados viajes en jornada laboral, y que se dedique a trabajar un poco, que ya tiene bastante lío en su juzgado.
Uno opina que acaso tendría menos asuntos pendientes si se dedicara a hacer aquello por lo que le pagamos, en vez de perder el tiempo preguntando si Franco se ha muerto. ¡Como que si no lo supiera seguro iba a preguntar, el garzón!
Por otra parte, uno también opina que el señorito Garzón no necesita para nada estudiar más sobre el blanqueo de capitales.

SOBRE LA CUPULA.


La de la llamada sala de los Derechos Humanos del Palacio de las Naciones de Ginebra, que ha costado medio milloncejo de euros a España; medio milloncejo que -dice el secretario de Estado de Economía, David Vegara- aunque parte salga de los FAD, lógicamente no se va a contabilizar como ayuda al desarrollo.

Esto me tranquiliza mucho; más que nada, porque no quiero ni pensar en lo que iba a opinar de los españoles el pobre desgraciado al que, en lugar de arroz o harina, le dieran fotos de la dicha cúpula.

Algo me preocupa, no obstante, de lo que se desprende de las palabras del señor Rodríguez. Y es que ha afirmado -en El Imparcial lo citan como textual- que la obra de don Miguél Barceló simboliza una cueva primigenia que reúne bajo su techo a todos los seres humanos, y añade que quiere ser reflejo de la España del siglo XXI, de su energía, de la confianza en sí misma y en el futuro.

Vamos, que la España zapatiestera del siglo XXI es una cueva, y los progres tan contentos. Cojonudo.

SOBRE UNA NOTICIA ESPERANZADORA.

Al menos dos presuntos ladrones murieron y nueve resultaron heridos al ser golpeados y azotados por un grupo de ciudadanos (...) cuando fueron sorprendidos 'in fraganti' atracando a un matrimonio.
La pena es que esto ha ocurrido en La Paz, aunque nos queda la esperanza de que Rodríguez tome ejemplo de su amigo Evo.

lunes, 17 de noviembre de 2008

SOBRE LA COPE.

Emisora -o, mejor dicho, cadena- radiofónica de sobra conocida, que acaba de sufrir la retirada de las frecuencias correspondientes a sus emisoras en dos provincias catalanas.

La COPE -y fundamentalmente sus estrellas- se quejan amargamente de ataque a la libertad de expresión, de intento de silenciar las voces discordantes, de mordaza al que piensa diferente... En fin, que se quejan mucho y bien.

Ignoro en que se ha basado el CAC para repartir las frecuencias de radio y entregárselas a otras emisoras. Ignoro si hay motivos de índole técnica o económica. Ignoro si las emisoras de COPE han incumplido algún requisito o vulnerado alguna norma, o si todo ello obedece realmente a un intento de silenciarlos.

Lo que si se, es que si no hay una razón muy poderosa y -sobre todo- muy clara, la decisión administrativa de la Generalidad de Cataluña tiene evidentes visos de cacicada. Y de censura.

Ignoro, también, qué opinó la COPE -o las antiguas emisoras provinciales o locales que la formaron- sobre la persecución a El Alcázar, periódico al que sucesivos Gobiernos -de UCD y del PSOE- acosaron hasta la desaparición, negándole lo que en Derecho le correspondía. Y esto no lo digo yo; lo han dicho los Tribunales.

Otra cosa hay que también tengo clara. Y es que la cadena COPE practica igual política de censura y de cacicada y, por ejemplo, impide la contratación de espacios publicitarios a quien no le cae simpático a alguna de sus estrellitas -caso de Jiménez Losantos con Alternativa Española- e incluso se niega a emitir la publicidad ya contratada y pagada.

Quizá fuera un buen momento para que en la COPE dejaran de mirar las pajas de ojos ajenos, y empezaran a preocuparse un poco por la soberbia propia.

Caso contrario, tendríamos que recordar la bíblica sentencia sobre el que a hierro mata. O -mas a la pata la llana- eso de que donde las dan las toman.

viernes, 14 de noviembre de 2008

SOBRE EL DESCANSO.

Descanso, no mío, sino de mi ordenador, que me ha comunicado de la forma más eficaz -esto es, con el hecho consumado- su negativa a seguir funcionando si no le hago la correspondiente limpieza. Total, que -como suele ser preceptivo periódicamente en Windows- estoy en proceso de formateo y reinstalación, motivo que ustedes entenderán como suficiente para una ausencia de dos o tres días. Si todo va bien, claro está.

martes, 11 de noviembre de 2008

SOBRE LA IMAGEN.



Esa que -dicen los que no han leído a Rafael García Serrano, por ejemplo- vale más que mil palabras. Bien: ahorremos palabras y tengan la bondad de mirar estas imágenes.



Una corresponde a los funerales celebrados en el día de hoy, por los dos militares caídos el domingo pasado, en acción de guerra, en Afganistán.


La otra, a los payasos del No a la guerra, que ahora callan como putas.


Sin más palabras.




Y, por favor, comprueben que...

lunes, 10 de noviembre de 2008

SOBRE LA HERENCIA.



Comenta mi camarada Arturo Robsy que el socialismo se la tiene jurada al 20-N, de manera que cuando se aproxima la fecha en que Franco falleció -porque ninguno de ellos tiene la suficiente cultura para saber que sus ancestros asesinaron en igual día a José Antonio y, curiosamente, a Durruti-, desencadenan campañas por tierra, mar y aire con el fin de convencerse, a sí mismos, de que perdieron víctimas de un señorito, fascista y pistolero, y de un general desalmado que hacía la vista gorda.

Y, como de costumbre, acierta de pleno. Llevamos cinco años viviendo un permanente 19 de noviembre, víspera de la fecha fatídica que, a base de demonizarla, revalorizan cada día.

Si a partir del 22 de Noviembre de 1975 -fecha de la coronación de Juan Carlos I y del entierro de Francisco Franco- hubieran dejado en paz a los muertos, hoy probablemente seríamos unos pocos los que recordaríamos el aniversario como algo especial.

Pero no son capaces, porque son necrófagos y lo llevan en la sangre, en los genes o en el resentimiento que les sale por las orejas.

Tiene que ser duro llevar más de 30 años viviendo de las rentas, de la herencia y del cuento. De las rentas y de la herencia de Franco, de su régimen que hizo realidad bastantes de las propuestas de justicia social de la Falange, y de todos los españoles que contribuyeron a ello con su trabajo.

De la herencia que dejó: los pantanos que nos siguen dando de beber; los trasvases que siguen apagando la sed de las tierras resecas, porque entonces los españoles eran solidarios, y cuando pretendían ser egoístas el Estado los metía en vereda de raciocinio.

De la herencia de cientos de miles de viviendas construidas por la Obra Sindical del Hogar; viviendas que ahora califican de chabolismo vertical los gilipollas que babean de puro éxtasis ante las soluciones habitacionales de 30 metros cuadrados a precio de oro. Viviendas -aquellas- lo suficientemente bien construidas como para continuar de pie y en perfecto estado 30, 40 ó 50 años después, y lo suficientemente amplias y bien dispuestas como para permitir que viviera dignamente una familia. Y lo dice quien vivió en una de ellas, no como los señoritos necios que hablan sin saber de qué.

De la herencia del oro del Banco de España -recuperado tras el robo socialista del 36- que ha permitido tener unas reservas con las que hacer frente al mal gobierno de décadas, hasta que ha llegado un "lince" a venderlo a la mitad de lo que vale ahora, haciéndonos perder lo que no está en los escritos. E invirtiendo los papelitos recibidos por el oro en la bolsa, Dios le conserve la vista.

Y menos mal que la Seguridad Social -creada por el ministro falangista José Antonio Girón de Velasco en los oprobiosos tiempos franquistas- se ha salvado de que invirtieran, en esa misma Bolsa que ha caído en picado, los fondos de garantía de las pensiones, como pretendían los "expertos" gubernamentales, Dios les conserve la cordura.

Todo el tiempo ha sido 19 de Noviembre para las hordas zapateras -comenta Arturo. Y así es; todo el tiempo ha sido un atropello continuo de la verdad, una mentira prolongada, casi elástica como chicle, que se han llegado a creer en su debilidad mental.

Debilidad mental comprensible en los cachorros treintañeros, deseducados y maleducados en la norma del todo vale mientras lo pase bien; comprensible, ya que no disculpable, puesto que la peor necedad es la del que no quiere saber. Pero debilidad mental incomprensible e imperdonable en quienes vivieron la realidad y reniegan de su propia experiencia vital, y se acomodan bovinamente a las anteojeras de la mentira sectaria.

(Publicado también en La Tribuna de España)

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