La Copa de Europa que ganó ayer el F.C. Barcelona.
Desde mi madridismo confeso, no lamentaría que la Copa de Europa viniese a España de la mano de cualquier equipo. Cualquier equipo español, obviamente.
Supongo -por suponer- que los aficionados seguidores del F.C. Barcelona no son todos catalanistas, ni nacionalistas, ni separatistas, tres palabras distintas y un sólo crímen en ellas. Pero, dado que el F.C. Barcelona -lo dice su Presidente, lo dicen bastantes de sus jugadores- no es sólo un club de futbol, sino que es más que un club -el mescunclú,
por mal nombre-, y simboliza a Cataluña, no como región española sino como lo que ellos quieren llamar nación, debo confesar desde aquí y desde ahora que hubiese preferido triunfador al Manchester.
Y, por lo que sea necesario, recordar cómo andan las cosas a estas alturas de la historia futbolística, que en el gráfico pueden ver:
Desde mi madridismo confeso, no lamentaría que la Copa de Europa viniese a España de la mano de cualquier equipo. Cualquier equipo español, obviamente.
Supongo -por suponer- que los aficionados seguidores del F.C. Barcelona no son todos catalanistas, ni nacionalistas, ni separatistas, tres palabras distintas y un sólo crímen en ellas. Pero, dado que el F.C. Barcelona -lo dice su Presidente, lo dicen bastantes de sus jugadores- no es sólo un club de futbol, sino que es más que un club -el mescunclú,

Y, por lo que sea necesario, recordar cómo andan las cosas a estas alturas de la historia futbolística, que en el gráfico pueden ver: