
Ciertamente, desconozco cómo se debe gobernar un bingo, y si ese negocio necesita una particular habilidad en su gestión. Pero, aunque así fuera, es pasmosa la morigeración de doña María Dolores.
Porque mas bien parece que el señor Rodríguez - a tenor de la forma en que propaga todo tipo de aberraciones- gobierne España como un lupanar.