jueves 19 de noviembre de 2009

20 - N


viernes 13 de noviembre de 2009

SOBRE LAS CUNETAS.

Las aludidas por don Francisco Camps en respuesta al portavoz del PSOE en el parlamento autónomo valenciano, al que dijo textualmente: "Le encantaría coger una furgoneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta."
Don Ángel Luna, el socialista, se mostró escandalizado, así como la prensa, radio, televisión y tontolabas sin graduación. Incluso hubo quien dijo que estas frases resucitaban acontecimientos ya superados.
Esta referencia a acontecimientos superados ya, es sospechosa de no estar incursa en la ley de memez histérica porque, de ser una de las acusaciones hacia el franquismo, ya lo hubieran repetido a bombo, platillo y trombón de varas.
Y no es que a mí me resulte particularmente simpático el señor Camps; pero por poco que no se sea estúpido, inculto o cabrón, se sabe que esto de presentarse en casa de un político enemigo de madrugada, y hacerlo aparecer asesinado en una cuneta no es cosa nueva.
Don José Calvo Sotelo podría decir algo al respecto. De no haber sido asesinado por guardias de asalto socialistas el 13 de julio de 1936.

miércoles 11 de noviembre de 2009

RECTIFICACION, POR SI ACASO.

Un buen camarada me hace notar que la coña que ayer me permití a propósito del nombre y apellido de don Willy Meyer puede sentar mal.
 
Es cierto que aludía al orígen judío que asoma en el apellido, pero aún más con la intención de mostrar lo incongruente de llamarse Willy y ser madrileño. Me juego el bigote a que -por la tiranía franquista, evidentemente- a este tío lo inscribieron en el Registro Civil como Guillermo, y acaso hasta lo bautizaron así. Como mucho, me quedo en el William o -si el orígen es, como parece, alemán- en Wilhelm. Luego el "Willy" le vendría del puro esnobismo señoritil, tan caro a los comunistas.
 
(Disculpen si yerro al escribir los nombres en inglés y alemán, pero la única lengua que maltrato con cierto decoro es la española)
 
A tal propósito venía el cachondeo, y espero que así se haya entendido. Aún así, vayan por delante mis disculpas si alguien, con nombre o apellido de orígen extranjero que no haya caído en la ordinariez snob, se ha sentido molesto.

martes 10 de noviembre de 2009

SOBRE SER COMUNISTA HOY.

Que ese es el titular de una entrevisa -a un veterano del PCE y una joven afiliada- que publicaba ayer El País.
El, Willy Meyer (madrileño -aunque de nombre más que sospechoso-, 57 años, 40 de militancia, y eurodiputado); ella, Esther López Barceló (alicantina, arqueóloga -lo cual tiene su importancia, según se verá-, afiliada al partido hace seis años, cuando tenía 20 -lo que suma, salvo error de Pitágoras y otros torturadores, 26 añitos-). Doña Esther figuró en la candidatura a las europeas de 2008, lo que demuestra lo escasitos que andan los comunistas de personal, y tiene un contrato temporal como técnica del área de Juventud en IU -ojo, el contrato temporal lo hace el Estado, no IU, proclama-.
Para empezar, lo que uno, obviamente ignorante -por lo menos más ignorante que doña Esher a estos efectos- no sabía es que el Estado contratara personal para los partidos políticos. Ya me dirán dónde se apunta uno, porque me gustaría, por ejemplo, guiar unas visitas de jóvenes peperos o sociatas -incluso comunistas, acompañando a doña Esther- al Alcázar de Toledo, a El Escorial, al Valle de los Caídos, a Paracuellos del Jarama; incluso a La Granja de San Ildefonso, donde tantos comunistas perdían la popa por ser invitados de Franco.
Pero no es éste el tema. El tema es la entevista -cuyo conocimiento debo a mi amigo el Doctor Brodsky- cuya lectura les recomiendo porque no tiene desperdicio. Y lo adviero para que vean por qué esta entrada va a ser larga.
Empieza don Willy recordando que hoy -por el día 7 de noviembre en que le hacen la entrevista- celebramos la toma del Palacio de Invierno por los bolcheviques. Vamos, que la conmemoración de hechos ocurridos hace 92 años es algo de absoluta actualidad, pero los que recordamos la época de Franco somos unos nostálgicos. Eso es lo que se llama ser consecuente, a cuyos efectos añade: Nosotros nos formamos en la lucha por la libertad; afortunadamente ellos, los jóvenes, no saben qué es eso: sufrir cárcel, exilio... (Ojo a esto, que ya se verá lo importante que resulta).
Y doña Esther replica: Ahora las libertades formales las tenemos, lo difícil es hacer llegar a la clase trabajadora, en esta situación de capitalismo salvaje, que las libertades formales son sólo eso: formales. Es mucho más difícil hacerle ver eso a la gente en un marco de democracia burguesa. La libertad formal no es lo mismo que la libertad de verdad.
Lo cual nos podría llevar a pensar que doña Esther -cuando madure intelectualmente y alcance el uso de razón-, podría ser aún recuperable y hasta capaz de entender el Nacionalsindicalismo. Pero no; ya se verá que no. Entre otras cosas, cuando comenta que ¡La URSS se dejó más muertos que nadie en la Segunda Guerra Mundial! Fue la que liberó los campos de concentración de Alemania, y luego en las películas nos cuentan que fue EE UU el que venció al nazismo...
Evidentemente, doña Esther ignora -o le importa tres pitos, que ambas cosas son posibles y comunes en los de su especie- que a los pobres soldaditos rusos -porque el padrecito Stalin les llamaban rusos, no soviéticos, y hablaba de la madrecita Rusia, no de la URSS- los mandaban de tres en tres para cada fusil, a efectos de que cuando mataran a uno, el segundo cogiera el arma, y etcétera con el siguiente. Además, los mandaban en manadas, sin el menor atisbo de estrategia ni de preocupación por las bajas, según testimonio de los que les hicieron frente. Como Orisón contra los cartagineses, pero este lo hizo con toros, no con personas aunque fueran comunistas.
Con respecto a la caída del muro de Berlín, comenta doña Esther que -a pesar de tener seis años- recuerda que la gente pensaba ¿Y ahora qué nos espera? Se había acabado con el bloque, con la única fuerza que quedaba para reconducir ese país hacia un socialismo. Y añade: Y el muro en sí... pues no fue producto del comunismo solamente, fue producto de una lucha de bloques.
Lo cual explica la idiocia de doña Esther, que en con esta apreciación de tal precocidad debió consumir toda su inteligencia, y ahora se ha quedado en los tópicos mitineros, y a quien su compañero, don Willy, corrige, no sea que se les descubra la democracia que se gastan: Yo sí me alegré de que el muro cayera. Primero porque la sociedad de la RDA así lo había entendido. Lo que ya no recuerda es si el PCE también se alegró, o puso cara de Carrillo. Pero -explica- lo que no compartimos es el cinismo de quienes celebran la caída de ese muro y aplauden el de Palestina o el de México. Olvidando el detalle de que el muro de Berlín era para impedir que las gentes salieran del paraiso socialista -y aún se jugaban la vida para escapar-, y los de Palestina y Méjico -o mejor dicho, de Israel y EE.UU.- son para evitar que les entren de fuera. Vamos, el objeto que siempre han tenido los muros.
Y ahora entramos en lo interesante, porque hasta el momento sólo llevamos topicazos mitinescos y complejos paleolíticos, muy en función de los estudios de doña Esther, que es -ya se dijo- arqueóloga. Entramos en la curiosa justificación de lo injustificable, que nos va a dar mucho juego: el tema de Cuba.
Sobre Cuba dice doña Esther: La realidad cubana es la democracia más profunda que he vivido yo en cualquier país. En España no hay una democracia garantizada, por ejemplo en los centros de trabajo a nivel sindical. Están totalmente corruptas las elecciones en los centros de trabajo.
Lo que ocurre es que, con 26 añitos y tan arqueológicos estudios, doña Esther ha debido tener poco tiempo para vivir y trabajar en Cuba, y experimentar los placeres de las elecciones cubanas, y de las plantaciones isleñas.
Sin embargo, añade: cuando llegas allí te das cuenta de que, con los comités de defensa revolucionarios, hay una democracia participativa enorme en los barrios.....
¡Acabáramos!. Lo que doña Esther conoce de Cuba es lo que se ve en una visita turística guiada, en calidad de miembro del Partido, que es paseada y agasajada por los comités de defensa revolucionarios. O sea, que he entablado relaciones con los que viven del Partido, pero no se ha dado una vueltecita por las casas de alrededor. ¿O es que, fuera del Partido, no hay vida ni esperanza? ¿A que va a ser eso?
Dice doña esther -a propósito de Cuba, no lo olvidemos- que yo no estoy a favor del sistema de partido único pero es un sistema mucho más democrático y participativo del que tengo yo aquí en el Parlamento español. Se puede estar, en las formas, con otro tipo de democracias, pero eso no me lleva a cuestionar ni el comunismo ni la revolución cubana.
Lo que son las cosas, ahí tenemos un principio de entendimiento. El partido único es más democrático y participativo que el actual Parlamento español. Regla de tres por la que resulta evidente que el Régimen de Franco era más democrático y participativo que el actual, y justifica que los que estamos con este tipo de democracia en las formas, no cuestionemos el Nacionalsindicalismo ni la revolución española.
En Cuba -corrobora don Willy- hay cosas que se hacen mal, por supuesto. Ahora bien, es que existe un bloqueo. Si España sufriera un bloqueo naval, yo defendería que cualquier persona que contemporizase con la potencia que nos asediara fuera castigada.
Pues mire, señor Meyer: España sufrió un bloqueo, que usted conocrá porque se lo pidieron ustedesa las potencias imperialistas; España sufrió un intento de invasión -los llamados maquis-, del que usted tendrá noticia porque lo patrocinaron ustedes; España sufrió la agresión continuada de los que no vacilaban en liarse con el pretendiente Juan de Borbón -ya ve usted, un rey descoronado, pero rey si ustedes lograban ponerlo-, con tal de trincar carguito o algo más de pasta, que la del Vita tampoco iba a durar siempre, y se la quedaron los socialistas. España sufrió la agresión de todos los rojos miedicas -los de verdad dieron la cara en las trincheras o en las cárceles, cuando delinquían- que iban por los organismos internacionales mendigando una intervención extranjera, por el amor de Dios, con mano y cantinela de pedigüeño desvergonzado.
No parecen pocas razones para que, según sus palabras, se castigara a los que contemporizaban con los asediadores. Y, preguntado por los presos políticos de Cuba, dice don Willy: Yo no los llamaría así. En Cuba hay personas que no condenan el bloqueo y que...
Esto es de género idiota, porque ya me dirán ustedes qué cubano, medio muerto de hambre, no va a condenar que -presuntamente- los bloqueadores les impidan comer; o qué cubano -cubano de filas, no del Partido- ha sido preguntado por si condena o no condena. Pero estas frases nos sirven para irnos entendiendo.
A los que no condenan el bloqueo se les castiga con la cárcel. No son presos políticos en opinión de don Willy. Luego, los que en su día apoyaron a los que pedían el bloqueo de España, y con más razón los que bandolereaban con las armas bajo el sobaco, y los que les protegían, escondían y ayudaban, había que castigarlos y no fueron presos políticos, como dicen ustedes. Eran delincuentes comunes.
Por si no quedase claro, aún apostilla don Willy: En Cuba hay personas que contravienen la Constitución cubana y se les procesa.
Dicho lo cual, no tendrá el señor Meyer ninguna queja de (como dice al principio de la entrevista, ya les advertí de que aquello iba a ser importante) haberse formado sufriendo cárcel, exilio... Era puramente lógico: ustedes, los comunistas, contravenían la Constitución (esto es, las Leyes Fundamentales), y se les procesaba. Ni siquiera se les fusilaba, salvo caso excepcional.
Y eso que a ustedes el tema de los fusilamientos no les parece demasiado importante, como se desprende de lo que argumenta la señora López, sobre los de Cuba: Cuando los últimos fusilamientos pedimos al gobierno cubano que no los realizara. Pues claro. Pero a ver... ¿Eso mancha un régimen para siempre? Pues es que hay determinadas acciones que son cualitativamente más importantes que el hecho de que hubiera una excepcionalidad de un fusilamiento.
Aunque fuera verdad la mitad de lo que su propaganda -comunista-, y la de los que viven de la subvención por bailarle el agua a Rodríguez -y tocarnos los calahuis, toma alianza de civilizaciones, a los demás- con el tema de los fusilados del franquismo, usted misma razona muy bien: hay acciones que son cualitativamente mas importantes que un fusilamiento. Y además, pasada la época de excepcionalidad, eso no mancha a un régimen para siempre.
Por otra parte, preguntados sobre si firmarían un manifiesto por la libertad de los disidentes cubanos presos en Cuba, don Willy responde: No, yo no lo firmaría. ¿Mientras exista el bloqueo? Nunca; y doña Esther replica: Estamos en estado de excepción.
Lo que viene a significar que, si los Gobiernos de Franco hubieran mantenido permanentemente -porque permanentes eran los ataques- el estado de excepción, en lugar de retornar a las garantías constitucionales rápidamente, ustedes hubieran encontrado razonable y adecuado el enchiqueraminto de facinerosos, y no lo hubieran llamado represión. Y les hubiera parecido bien que los encarcelaran y hasta que los fusilaran. ¡Coño, para haberlo sabido!
Para finalizar, la señora López dice esto, preguntada sobre si Otegui es un preso político en su opinión: cuando una persona no ha incumplido la ley, o no más que otros... y se le detiene... ¿Otegi es un preso político? Pues.... Es que no sé si decir eso porque...
Bien, brillante respuesta, firme y concisa, sin una indecisión, ni un titubeo, ni un traspiés dialéctico, que denota la alta preparación de la arqueóloga contratada temporal por el Estado para IU. Menos mal que confiesa que no sabe qué decir, y se le nota.
Pero de lo que dice, algo queda claro: si uno no delinque más que otros, no es culpable. Para quien aún no lo supiera, ya tiene la prueba de lo que es la justicia para los comunistas: se puede ser delincuente, pero sin destacar sobre los demás delincuentes.
Las leyes tienen que valer, venga de quien venga la violencia, puntualiza doña Esther, comentario que me exime de mayor análisis, porque es la palmaria confesión de que quien se salta la ley tiene -lo dice antes don Willy- que ser castigado, sea quien sea. Es decir: aunque sea comunista el que quiere subvertir el orden constituido.
Y para colofón, se descuelga la señora López afirmando que ahora, con la crisis es la oportunidad, la gente está mucho más receptiva ante la grave situación que se está viviendo. Y ante eso nosotros tenemos que saber abrirnos aún más.
Ignoro cuanto sabe abrirse doña Esther, y la verdad es que no me quita el sueño su apertura. Pero lo que parece evidente es la cerrazón mental, paleolítica, ristra de muletillas mal hilvanadas y chinchines rechinantes, con que topiquea y estereotipa. Muy propio su oficio de arqueóloga para acabar en el PC, pura antigualla, vetusto chiringuito decimonónico y espeso, ordinariez momificada, faraónica estupidez, criminalidad de sílex, caverna de deshechos humanos, en donde mejor acomodo puede encontrar una tal doña Esther López -tan cortita que su compañero la tiene que corregir en cada respuesta, porque se le ven las intenciones-, y un tal don Willy Meyer -que ya se que lo de don Willy suena a cachondeo, si; pero no es mi culpa, yo sólo escribo respetando las reglas de cortesía normales- croando entre lo que piensa y lo que se puede decir para no espantar al tontolaba votante.
En fin, si no fuera porque -como me dice mi camarada Arturo- entre estos ectoplasmas ojideformes y cerebrodesbarajustados, están creando una nueva URSS, vía mono rojo, en América, la cosa no merecería mas que una carcajada.
Así, hará falta alguna andanada que, menos mal que ellos lo han dicho, no mancha para siempre. El tiempo justo de limpiar los mondonguillos, será.

OBSTRUCCION INTESTINAL (Blas de Lezo)

Zapatero se ha ido a Polonia, ya que en España no tiene nada que hacer, que es zona europea que carece de problemas. Hace algún tiempo dejó plantado al polaco con dos palmos de narices, porque su mucho trabajo lo tenía agotado. Ya no tiene hoy trabajo y puede dirigirse al personal desde el atril, último mueble importado de tierras de usacos. Y desde ese atril y estrado abre su blanda boquita, estira los mofletes, hace trabajar a la ceja y suelta algo parecido a esto: “en España también hemos derribado el muro, esa pesada losa que la aplastaba durante cuarenta años”.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, aunque después de la permanencia de ZP en el gobierno las perspectivas de continuidad ya no son tan seguras, ha sacado su “memoria histórica” de esa parte de su cerebro casi vacío, donde amontona los tópicos y frases hechas que ya están entrando en la inmortalidad. Porque comparar la España que se encontraron los “transicionantes” a la muerte de Franco con la Alemania “popular y democrática” que se vio sobre los escombros al otro lado del Muro de Berlín, es una simple felonía. Más bien recuerda la alegría de ese derrumbe de la basura comunista, la entrada de los nacionales en Madrid o Barcelona al final de la guerra que fue de auténtica liberación, cuando, con medio siglo de anticipación sobre el de la “Vergüenza”, el pesado muro marxista se vino abajo en España, gracias al sacrificio de tantos españoles que hoy, su política del odio, quiere enterrar.
Creemos que España sufre una peligrosa obstrucción intestinal “zapatera” y la única solución es que España cague a Zapatero, así de claro, para que todo el excremento contenido que hace peligrar la propia vida de España, sea expulsada de una vez para siempre.
Y después, a reponerse.

Blas de Lezo

lunes 9 de noviembre de 2009

SOBRE EL MURO.

Aviso al Sr. Rodríguez Zapatero, a las señoritas -o lo que sean- Fernández de la Vega, Pajín y Aido; a los señores -o lo que sean- Llamazares, Lara, Anguita -que aún colea-, y rojos en general, Bermejo incluído:

Ha caído el Muro de Berlín.

Lo cual, dando por supuesto que a mí, por facha, no me iban a creer, documento con las informaciones y comentarios de 20 Minutos, ADN, El Imparcial, El País (que ya es decir), La Gaceta, e incluso Público, quien lo iba a decir.
Al señor Rodríguez, que debe estar al corriente porque tiene la desfachatez de comparar la caída del Muro de Berlín con la muerte de Franco, habrá que dedicarle un parrafito.
Parrafito para decirle al pobre eunuco, que el Muro debía tener unos miles de toneladas de hormigón, tenía muchas ametralladoras, y tenía muchos tanques para defenderlo. Tenía la complicidad de aquél señor Kennedy que no se tomó la molestia de suspender sus vacaciones cuando los rojos lo empezaron a construir. Tenía el desinterés general de un mundo llamado occidental y libre, al que no le parecía mal la destrucción de Alemania o, cuando menos, tener una versión domesticada y esclavizada.
Franco, habida cuenta de que eran antifranquistas sus ministros -Suárez, Fraga-, su sucesor -Juan Carlos I-, y todo el populacho que se convirtió en antifranquista a partir del 20 de noviembre de 1975, era un hombre solo, anciano, enfermo. Y pudo con todos vosotros, cabrones.

domingo 8 de noviembre de 2009

EL YUGO GORDIANO (por Arturo Robsy)

(De nuevo la historia antigua como presagio. Bajo el artículo se puede ver el Escudo de los Reyes Católicos, con el yugo y el nudo)


EL YUGO GORDIANO


Transportada por la burla de las gentes de la Transición, pocos españoles habrán olvidado aquella frase de Franco respecto a la continuidad de su régimen; “Todo está atado y bien atado.” Verdad en cuanto a las leyes y error en cuanto a las personas, porque en aquel tiempo el español andaba más suelto que hoy en día. Y menos espiado.

Franco era un hombre impávido, valiente y estudioso. Dijo lo de las ataduras mirando tranquilo hacia la propia muerte, pero lo hizo, como siempre, bien apoyado en la historia. No se sabe si cuando se decidió el escudo de aquella España ya tenía la idea, pero no parece error haber restaurado –no inventado- el Escudo de los Reyes Católicos.

Entre la cola y las alas del águila se conservaron el yugo y el haz de flechas. El yugo era la prenda de Fernando V de Castilla y II de Aragón: iba envuelto en una cuerda que formaba un nudo sin apretar, la adecuada para atarle la lanza del carro. Y eso lo sabía Franco, buen conocedor de la historia: uncía a un nuevo rey, instaurado, al quehacer de la España moderna. Puede verse en la imagen que se acompaña.

Así se llega a la pregunta más fundamental: ¿Por qué Fernando el Católico añadió al escudo de España, como rey de Aragón y con conocimiento de Isabel aquel yugo con una cuerda, también presente en la atadura del haz de numerosas flechas boca abajo?
Aquellas arras de la boda real venían de lejos como símbolos. El yugo, especialmente, daba a entender que Castilla y Aragón, Aragón y Castilla, quedaban atados, anudados para el resto de los tiempos. Y en paz, como las flechas boca abajo proclamaban.

Las cuerdas evocaban, conscientemente, el histórico nudo gordiano, que nadie pudo deshacer, hasta que Alejandro Magno tampoco lo consiguió aunque se aprovechó del oráculo que decía que quien lo abriera sería rey de toda Asia. Asunto famoso desde entonces en todas las épocas.

La cosa simbólica empezó mil y pico años antes de Jesucristo, cuando un campesino, llamado Gordias por Herodoto y Gordio muchas veces en español, trabajaba con su carro y una águila se posó en el yugo y permaneció en él hasta caer la noche. El buen hombre, que no era un jovencito, acudió al templo en Telmiso para que le desvelaran el presagio. Así conoció a la profetisa que interpretó el prodigio, y con la que se casó después. En el templo de Zeus supo Gordias que sería rey. Las águilas vuelan alto.

Con su esposa marchó hacia Gordium, capital de Frigia y, en el momento de entrar por la puerta Este, un cuervo bajó a posársele en el hombro. Los Frigios, que llevaban años revueltos y sin gobierno, reconocieron el viejo oráculo que decía que el siguiente rey entraría en carro y con esa ave en el hombro. Y, como los tiempos no eran felices, lo aclamaron rey llenos de esperanza.

Gordias, agradecido, ofrendó el carro de la suerte a Júpiter, en el templo de Gordium, con la lanza firmemente sujeta al yugo por el famoso Nudo Gordiano, sobre el que acabó habiendo otra profecía, asunto que se repetía mucho en la antigüedad, donde no acababan de fiarse demasiado de la razón ni de Estado ni pura: Quien consiguiera desatarlo recibiría el imperio de Asia. Y era difícil porque no se le veían los cabos.

Alejandro Magno, tipo genial pero impaciente, probó sin éxito. En un acceso de ira desenvainó y lo cortó. Es lo que suele pasar con las ataduras permanentes cuando se enfrenta a ellas un psicópata. Porque Alejandro era un narcisista que, además, se creía reencarnación de Aquiles y cuando ocupó Gordium hacía muy poco que había estado bailando desnudo en torno a Troya. Cosas suyas, porque, su madre le había convencido de que era hijo de Zeus. No reconocía, pues, ni rey ni roque y cortó sin problemas. La ambición antigua era como la moderna

Y ahí está la explicación de cómo la Primera República, cazadora de religiosos y patriotas, cortó el nudo gordiano del yugo de Fernando el Católico: todos sufrimos la epidemia de los cantones y las guerras de ciudad a ciudad. Cortado siguió hasta que Franco volvió a hacerlo, con una águila por encima, como aquella que se posó sobre el de Gordias.

Tuvieron que llegar otros narcisistas que, al no poder tampoco deshacer el que aseguraba la unidad, lo cortaron. Varias veces. Y se repartieron el imperio de España, el mando sobre ella y sus dineros. Y este es el curioso vuelo desde Frigia, en Anatolia, hasta Madrid, con escala en Fernando e Isabel. Y el relato de cómo los que habían jurado guardar la unión de la Patria se jugaron sus partes al dado. Puede que con el cuervo sobre el hombro. No con el águila.

Conviene no olvidar nunca la psicopatología española en torno al ñudo nacional. Al de la horca, si está bien hecho, tampoco se le ve el cabo.

Arturo ROBSY

viernes 6 de noviembre de 2009

HISTORIA ESCARMENTICIA - Por Arturo Robsy

HISTORIA ESCARMENTICIA

El español normal, que sólo se mueve por política o propaganda en la jornada electoral, debiera leer a Herodoto de Halicarnaso, que dio noticia, por ejemplo, sobre los hombres sin cabeza que rondaban por el norte de África, cerca de los que tenían cabeza de perro. Herodoto, sin saberlo, nos presenta asuntos altamente “escarmenticios”, si puede expresarse así, para los españoles de ahora mismo.
El de los hombres sin cabeza es uno de ellos. “Hay allí serpientes de enorme grandeza; …… Vénse allí asnos con astas; se ven hombres cinéfalos, y otros, si creemos a lo que nos cuentan, acéfalos, de quienes se dice que tienen los ojos en el pecho, y otros hombres salvajes, así machos como hembras; vénse, en fin, muchas otras fieras reales y no fingidas.”
De todo esto tenemos hoy por encima de las Columnas de Hércules. O sea ¿no hay serpientes, o serpientas, de enorme tamaño? ¿No corren por nuestros medios asnos con astas y no llenan las calles, periódicamente, hombres salvajes que no saben nada de la civilización española?
El buen Herodoto cuenta estas cosas en su Libro IV, cuando se explica sobre quienes pueblan La Libia. Cinéfalos significa con cabeza de perro; y Acéfalos, directamente sin cabeza. Pero con los ojos en el pecho y la boca –según los viejos grabados- en el estómago.
Los acéfalos pasan la vida semi a la bartola, redactando leyes y enmiendas, haciendo la uve de Venus con el índice y el corazón y absorbiendo impuestos por la boca que da al estómago. Son más aficionados a los cuentos que a las cuentas, incluso cuando “cuento” se usa en su clásico sentido español de “millón.” Gustan de los simios, pero no para comer ni para aparearse, sino por la admiración que les causa su espíritu de manada y su facultad para imitar al hombre sin serlo. Aunque no todos pueden llegar a hombres sin cabeza: se precisa un atontamiento previo.
Pero donde Herodoto brilla como profeta es en el comentario a lo que hizo Cambises, hijo de Ciro, con los dioses de Egipto. Cambises era algo psicopático y no le gustaba que los Dioses mandaran en su imperio. Al regreso de la expedición para la conquista de Egipto fue liquidado por los nobles principales, para los que era un grave peligro.
En el Libro III, cuenta el Padre de la Historia lo que le parecía Cambises: “XXXVIII. Por fin, para hablar con franqueza, Cambises me parece a todas luces un loco insensato; de otro modo, ¿cómo hubiera dado en la ridícula manía de escarnecer y burlarse de las cosas sagradas y de los usos religiosos?” Esto resuena en lo presente de España, porque son legión, o sea, unos seis mil, más los “socii,” los que por aquí padecen la “ridícula manía” que Herodoto atribuye a Cambises, esa de escarnecer y burlarse de las cosas sagradas. Cosas de la insensatez fanática que, como se ve, tiene dos milenios y medio de antigüedad, al menos, aunque aquí se nos presente como modernidad.
Incluso se puede leer, en comentarios actuales, que todo estriba en que Herodoto, en aquellos tiempos de Pericles, no era más que un carca conservador capaz de creer en las costumbres y en la Patria. Se supone que ya en el siglo V antes de Jesucristo aquello era de mal tono si se mira desde el progresismo de hoy. El mismo historiador lo confirma:
“Es bien notorio lo siguiente: que si se diera elección a cualquier hombre del mundo para que de todas las leyes y usanzas escogiera para sí las que más le complacieran, nadie habría que al cabo, después de examinarlas y registrarlas todas, no eligiera las de su patria y nación. Tanta es la fuerza de la preocupación nacional, y tan creídos están los hombres que no hay educación, ni disciplina, ni ley, ni moda como la de su patria. Por lo que parece que nadie sino un loco pudiera burlarse de los usos recibidos de que se burlaba Cambises.”
Lo dice Herodoto, no este papel. Por si las moscas se avisa en este tiempo final de las Patrias y de la nación mundial que se va consolidando. En este tiempo en que privan lo internacional y lo multinacional, más las civilizaciones aliadas, lo que equivale a que ninguna de ellas sea ni carne ni pescado, a menos que nuestro presidente tenga una nueva idea salvífica. Pero, en suma, estamos hablando de la Edad Antigua, muerta y enterrada definitivamente desde, por lo menos, 1768. Buen año para las calabazas.
Aunque, si se mira más nuestro tiempo, resulta que depende de las costumbres que establecieron, manu militari, las dos ideas protagonistas del presente, decididamente ateas, e implacables con lo que no sean ellas mismas. ¿Qué sería de marxistas y de liberales sin sus tradiciones, sus hábitos y sin sus tradicionales obsesiones?
Sobre esto precisamente, la tradición rojo-liberal, Heroto comentó que cuando Píndaro hizo a la costumbre árbitra y déspota de la vida, habló más como filósofo que como poeta. El buen historiador diría hoy, respecto a las nuevas costumbres despóticas, que Píndaro fue entonces más profeta que poeta. Costumbres, por supuesto, televisadas, que instan a cosas que ni Maquiavelo hubiera disculpado.

Arturo ROBSY

SOBRE COMENTARIOS A COMENTARIOS.

Txiripitiflautiko dijo...

Teniendo en cuenta el amplio concepto que tienen los demócratas sobre la libertad de expresión (que se lo pregunten a la Librería Europa o a Fernando Cantalapiedra) está claro que la libertad de opinión en internet tiene los días contados. Las dos grandes mafias sectarias (PP y PSOE) no pueden consentir que se les acabe el monopolio informativo políticamente correcto. Es ya un hecho que las páginas patriotas y disidentes, como este excelente blog, superan en número y, sobre todo, en calidad, a los panfletos sociatas o peperos, y eso ha puesto nerviosa a la piara bienpensante.


Así es, Txiripitiflautiko, y gracias por la parte que me pueda tocar, que en todo caso es compartida con todos vosotros en vuestros respectivos sitios.
Por lo que se refiere a la libertad de expresión, tiempo hace que naufraga escandalosamente y así, muchas de las imágenes con que a veces ilustro mis comentarios, que solía subir a imageshack, han sido boradas. Por ejemplo, la que mostraba la prímera página de la Constitución del 78, con escudo de águila al frente.

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El encuestador dijo...
¿nos vamos a poder descargar "la internacional"?. Mas que nada para irmela aprendiendo, porque al paso que vamos...¿Tiene "la internacional" derechos de autor?
Quizá se habrá hecho con ellos la Pajín que parece que últimamente le gusta mucho eso de enseñarnos los pelillos del sobaco.
Gracias, maestro Rafael, por tus "lanzadas".



Me temo, amigo encuestador, que la Internacional devengue derechos, aunque sólo sea para pagar los solomillos de la famélica legión de la SGAE. No hay más que ver cómo el Gobierno paga a los titiriteros por el uso y disfrute de sus notas.
Y mil gracias por tu elogio, absolutamente inmerecido porque maestro Rafael, lo que se dice maestro Rafael, sólo hay uno, y es el mejor escritor en lengua española de todos los tiempos: Rafael García Serrano.

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soldado_vikingo dijo...
Yo tampoco me bajo cutres peliculas españolas de Almodovar.


Aunque sea coger el rábano por las hojas, aprovecho para declarar que no veo cine español; que me niego a pagar -directamente, porque vía impuestos ya me lo roban- a la panda de sinvergüenzas, tiralevitas y tocapelotas, golfos y golfas, que se llaman actores hoy día.
La única excepción en quince o veinte años ha sido Alatriste, película que, a pesar de sus -creo recordar- cerca de tres horas, se me hizo cortísima.

CONCENTRACIÓN ESPONTÁNEA

Recibido también, ahora mismo, por correo electrónico:
Ante el desarrollo de los acontecimientos en relación del pesquero español secuestrado en el Indico y la mas que palpable inoperancia del Gobierno y mas en particular del Ministerio de Chacón, hago un llamamiento a concentrarnos esta misma noche delante del ministerio de defensa para protestar por la mala imagen que proyecta este gobierno de España en el mundo entreo que esta ofreciendo una tarjeta de visita al terrorismo internacional.
Concentracion espontanea a las 21.00 - 21:30 (Aprox.) convocada con los medios que tenemos a nuestro alcance... SMS, E-mail, Blogs... etc.
Ademas, se aprovecharía para dar publicidad de los movimientos patriotas a poco que lográramos juntarnos apenas 20, llamando a los medios de comunicación.

Corre la voz.

SOBRE LA EDUCACIÓN OBLIGATORIA HASTA LOS 75.

Recibido por correo electrónico tal cual:


CARTA DE AMOR DE LA ESO


Queridos compañer@s. Os envío este documento, de incalculable contenido intelectual, con el fin de que disfrutéis de su lectura. El manuscrito fue interceptado por una de las profes de un colegio, que inmediatamente lo puso a disposición del Jefe de Estudios, que no pudo sino publicarla en internet.
Eso sí, sólo os la envío a quiénes realmente sabréis apreciar el valor de tan estremecedora declaración de amor de una zagala de 12 años, que está por encima de normas ortográficas, coherencias gramaticales y recurso literario alguno.
P.D.:Los nombres han sido modificados porque algo de intimidad sí que se merecen
l@s muchach@s
Para después de leer:
1. No os preocupéis por la tensión de la niña, ya está estabilizada.
2. Los problemas de astringencia también.
3. Broque= bloque de viviendas donde habita la muchacha en cuestión.
4. Quiero dar las gracias por haber traído a mi vida la palabra "BORBEL" como tantas otras, gracias.
A disfrutar

* * * * * * *

Después de esto, nadie dudará de que la propuesta de hacer obligatoria la enseñanza hasta los 18 años es una necesidad agobiante y urgentísima. Es más, creo firmemente que no hay que ser cicatero, y considerar seriamente la posibilidad de extender la obligatoriedad hasta los 75 años -salvo caso de defunción previa- para dar tiempo a que las mentes preclaras de las generaciones mejor preparadas -alguna ministra lo dijo- se desarrollen adecuadamente.
Volver a los planes de estudio del 56 ó 58, que permitía que un estudiante de 12 ó 13 años -los que al parecer lleva vegetados la criaturita de la carta- escribiera versos (malos, pero versos), y relatos que, para su tiempo, parecían novelas, sería absurdo. Y fascista.
No digamos ya lo de descontar puntos por las faltas de ortografía. Eso, habida cuenta de que nuestro señor Rodríguez incluso habla con faltas ortográficas -que ya es dificil-, mejor no meneallo.

jueves 5 de noviembre de 2009

SOBRE LA CENSURA GUBERNATIVA.

Porque no otra cosa es la decisión de los burrócratas -no es errata- bruselinos de permitir que los Gobiernos, a su antojo -pues ya veremos en qué queda esa idiotez de "procedimiento previo, justo e imparcial"- cierren el grifo de Internet a quien se le ponga en los microchips.
Dicen que es para evitar la piratería -coño, que se vayan a Somalia-, que tanto daño hace a los ramoncines y a los ramonzones, pero apuesto a que los procedimientos justos e imparciales -tararííí- pueden encontrar fácilmente justificación para silenciar a cualquier terrorista fascista, por ejemplo. A los estalinistas de ETA no, ya lo veremos.
Y todo ello, sin intervención judicial; esto es: por la libérrima voluntad de un ruGALcaba cualquiera, lo que nos retrotrae a la gloriosa republiquita de masones y asesinos que mantuvo la censura previa de prensa durante casi toda su vida. Alivio y gozo de zapateros y mandiles. Y gilipollas.
En vista de todo ello, debo declarar y declaro que NO utilizo internet para descargarme películas españolas que puedan afectar a la familia Bardem o al maleducado -él lo confesó- Almodóvar.
Que NO utilizo internet para descargarme canciones de Ana Belén ni del fascista de su marido, el loador pelota de Franco. Ni siquiera las películas en las que Ana Belén hacía carrera gracias a las glándulas mamarias.
Y que NO uso internet para piratear esos programas cuyos nombres desconozco, pero que me aseguran que se llaman del corazón y hablan de los higadillos.
Dicho lo cual, me veo en inminente peligro de tijeretazo al cable del módem, por manifiesto desprecio a los líderes culturales de la progresía.
Pero quienes en verdad deben echarse a temblar son las compañías suministradoras, porque se van a quedar sin clientes en dos meses. Además, para enviar y recibir correo electrónico, visitar las páginas amigas y mantener este diario, con mi viejo módem de 56 K me sobra, así es que váyanse metiendose la ADSL por la mismísima factura exorbitante.

SOBRE LA QUIEBRA.

La que -según La Gaceta- amenaza a la Sociedad Pública de Alquiler, soplapollez estrella del primer Gobierno de Rodríguez, con el que pretendía facilitar el alquiler de pisos, habida cuenta de que ni los propietarios se fian de los inquilinos, ni los inquilinos pueden pagar porque no tienen trabajo.
Al cabo de unos meses de su creación, ya comenté el tremendo éxito de la dicha Sociedad, que había alcanzado el increíble logro de alquilar 1.500 viviendas en siete meses, y con tres mil trabajadores en nómina.
Con tales antecedentes, nada tiene de extraño que el Gobierno -o sea, nosotros, usted y yo- le hayamos inyectado ya 13 millones de euros, y para el año próximo se prevea otra ayudita de 6,4 millones. Y lo que cuelga.

miércoles 4 de noviembre de 2009

SOBRE UNAS PALABRAS CON HONOR.

Escribo estas breves líneas de forma incondicional, personal y fuera de vinculaciones políticas en apoyo de Javier López, detenido el pasado viernes en Navarra por su supuesta vinculación con amenazas al entorno proetarra.

* * *

Con éstas palabras abre Fernando Cantalapiedra una entrada de su blog, -cuyo enlace me ha pasado Tizona- a propósito de esos "terroristas fascistas" detenidos hace unos días. No la copio íntegramente por aquello de que nadie se despiste y crea que lo plagio, pero recomiendo que la lean porque merece la pena.
En vista de otras actitudes, ya comentadas aquí, lo que corresponde decir es que Fernando Cantalapiedra es un señor de los pies a la cabeza, y un hombre de honor. Nada desdeñable, tal y como anda el patio.

lunes 2 de noviembre de 2009

SOBRE EL "ADEMAN IMPASIBLE" DE MI CAMARADA ALVARO.

Disculpen el juego de palabras, porque a lo que me refiero es al libro Impasible el ademán, de mi camarada Álvaro Romero, de cuya publicación les daba noticia hace unas semanas.
He tardado en leerlo más de lo debido por circunstancias particulares que no hacen al caso, pero no porque el libro sea difícil de leer. Al contrario, es de esos que uno leería del tirón si pudiera.
Impasible el ademán recoge entradas del blog de Álvaro, la ballena alegre, que van desde 2007 hasta hace unos meses, y que suponen un repaso por la agitada historia -y las ridículas historietas- de estos años. Historias e historietas sobre las que mi camarada opina -enseñando- con el rigor intelectual del que tiene las razones claras y la palabra aguzada como flecha.
Abre el libro un interesantísimo prólogo de Eduardo Arias, del que lo único que puedo decir es que lo suscribo de parte a parte, y que haría bien, quien esté en situación de actuar, de leerlo, estudiarlo y ponerlo en práctica.
Seguramente Álvaro Romero y yo nos habremos visto en Núñez de Balboa, pero entonces éramos tantos que se hacía imposible conocernos todos. Seguimos luego caminos distintos, aunque paralelos y con igual meta, porque en lontananza siempre estaba la misma España Grande y Libre, y al final nos hemos conocido y reconocido en este mundo virtual.
No creo que Álvaro Romero necesite de mi comentario para que le quiten, como churros según se suele decir, su libro de las manos. Pero a mí me apetece, y me gusta, y me da la gana, recomendarlo. Por ejemplo, como regalo en estas ya cercanas Navidades, y para ello pueden informarse en su página.
Y no sólo lo recomiendo porque me cite en varias ocasiones, lo que estimula mi vanidad, sino porque lo merece.

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