Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

domingo, 11 de noviembre de 2018

SOBRE LA FELICITACIÓN.

La que hoy, precisamente hoy, quiero dirigir a nuestros ministros, jueces, fiscales, ediles y políticos todos en general y a granel

Felicitación profundamente sentida hacia don Pedro Sánchez, el socialista respetuoso, tolerante, pacífico, democrático y consecuente. A don Pablo Iglesias, el comunista chavista bolivariano de tan buen talante, de tan férrea lucha por la libertad desde el pacifismo y el respeto; tan buen negociador, tanto de los Presupuestos Generales del Estado como de las hipotequillas propias, tan patriota y tan apegado a la legalidad. 

Felicitación a los alcaldes, alcaldas y alcaldos, que quiero simbolizar en la señora Carmena, tan dispuesta a facilitar la llegada de inmigrantes ilegales, a proteger y ayudar a su propia policía municipal, a facilitarnos la circulación y el libre desplazamiento por la ciudad que rige. A los alcaldes que invitan a sus actos a grandes luchadores antifascistas de ETA, GRAPO, FRAP, todos ellos perseguidos políticos represaliados en su lucha por la libertad. A los alcaldos que niegan sus instalaciones deportivas para así impedir que en ellas jueguen los representantes de Israel.

Felicitación a los eficaces servicios del CNI, tan hábiles para situar siempre en el sitio adecuado a sus agentes provocadores.

Felicitación a las feministas, tan cultas creadoras del nuevo idioma que ha salido de la mezcla del español y la gilipollez; tan eficaces, que ya han logrado que la mayoría de las mujeres hayan adquirido todos los vicios de los hombres, amén de conservar los que trajeran de fábrica.

Mi más sincera felicitación a todos ellos -y a miles de otros merecedores que se me escapan en la prisa- en este día.

Día que -dirélo para los que no sean católicos o, siéndolo, anden alejados del Santoral- es el de San Martín.

Día, por cierto, que a los gorrinos, marranos -sin connotación racista-, guarros, puercos; en fin, a los cerdos, no les suele caer demasiado bien, acaso por lo que el refrán les anuncia para esta época.


lunes, 5 de noviembre de 2018

SOBRE LA CRISPACIÓN DE MARLASKA.

Don Fernando Grande-Marlaska, que ya saben ustedes que es Ministro del Interior del Gobierno de España, cosa de la que él parece no haberse enterado. 

Quizá por eso, ejerciendo de socialista hipotecado a la hez de la política, en vez de hacerlo de gobernante, ha declarado que no está bien irse a Alsasua a apoyar a la Guardia Civil y la españolidad de Navarra, porque eso ya se sabe que puede crear crispación.

Según 20 Minutos, en ese contexto entiende que "de una forma tranquila quizá para defender a la Guardia Civil y la españolidad de Alsasua y de Navarra se pueden plantear acciones que no conlleven o no determinen la posibilidad de crispación o de incidentes, y que se podía haber realizado la misma defensa de la Guardia Civil y de la españolidad de Alsasua y de Navarra en otro formato que incluso no hubiera puesto ante ese contexto a la propia Guardia Civil y a la Policía Foral.

Evidentemente, señor Grande-Marlaska, se puede apoyar a la Guardia Civil en la Academia de Valdemoro, la de Úbeda o incluso la de Mérida; pero convendrá conmigo en que en esos sitios la Guardia Civil no se ve atacada por hijos de puta, ni abandonada por sus jefes políticos. También se podría hacer en otro formato, según dice el señor Ministro. O sea: en casita y en voz baja.

Esto nos da la medida del personaje, que ya teníamos bastante clara desde su nada crispada respuesta a la catalogación que de él hiciera su compañera de gabinete, la señora Delgado. Aquella calificación castiza sobre las preferencias sexuales de don Fernando que le confiaba al Comisario Villarejo, ya ustedes recuerdan.

Lo grave es que el personaje es el que corresponde al Gobierno: individuas, individuos e individues que aplican a rajatabla el refrán de dame pan y dime tonto o, en su caso, dame una poltrona y dime... en fin, eso.

Un Gobierno que, en resumen, favorece a los criminales y a sus cómplices con tal de que los partidos políticos que recogen las nueces les mantengan en la Moncloa, por lo que ir a Alsasua a apoyar a la Guardia Civil es avivar los conflictos, no fomentar la convivencia y fomentar el agravio entre españoles, palabras del portavoz socialista en el Senado, Ánder Gil.

Pero la palma de la desfachatez se la lleva doña Margarita Robles, ministra de Defensa, a la que no le parece "aceptable" que cuando se pretende homenajear a la Guardia Civil, un cuerpo que "es de todos", como las Fuerzas Armadas, un partido político lo utilice con una "finalidad electoral".

Pues doña Margarita, lo tiene usted muy fácil: si le parece que homenajear a la Guardia Civil es utilizar electoralmente el hecho de que siga habiendo cabrones, hijos de puta y canallas que la atacan, no tiene mas que sumarse al homenaje. 

En otro orden de cosas, aunque sólo sea por jorobar, comentaré algo sobre las pedradas con que fueron recibidos los convocantes: cuando iba Blas Piñar a donde le salía de... las narices, nunca hubo nadie que tirara piedras.




viernes, 2 de noviembre de 2018

SOBRE LA IMPUDICIA DE ÁBALOS.

José Luis Ábalos, ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, que -en un rasgo de sinceridad impensable en gentes de su calaña- ha confesado que hay quien quiere "reescribir la historia" y con total "impudicia".

Últimamente -en las últimas décadas, quiero decir, porque para estos impúdicos no pasa el tiempo- parece que los cargos de mandamasillo sociata y ministro de Fomento suelen ir unidos. En concreto, desde que Pepiño acumuló ambos, o saltó del uno al otro para ser el primer ministro de este régimen memocrático que militarizaba a los trabajadores que no le bailaban el agua.

Este otro bicargo -el impúdico socialista, secretario de organización del PSOE y ministro de Fomento-, sin duda por su incapacidad para diferenciar el tópico de la realidad, la mentira del slogan, los hechos de la patraña, la historia de la propaganda, ha terminado reconociendo que hay impúdicos que quieren reescribir la historia.

Le ha faltado nombrar a su compadre Perico el Desenterrador, a sus compañeras, compañeros y compañeres de Gobierno y Gobierna, y poner su propia foto como ejemplo de impudicia al querer reescribir la Historia con su falsedad de propaganda.




miércoles, 31 de octubre de 2018

SOBRE UN HIJO DE PUTA.

Entiéndase, señor fiscal independiente, señor juez independiente, que la condición de hijo de puta es algo personal e intransferible, y que en ningún caso pretendo decir que este cabrón con pintas al que me referiré, inmundicia inhumana, cagarruta de una incultura de mierda, sea hijo de una puta, lo que afectaría a su pobre y desgraciada madre, que bastante tuvo con expeler una cosa así al mundo.

El hijo de puta, cabrón, inmundicia, cagarruta, se llama Enrique Tenreiro, los becarios gilipollas de la prensa pijoprogre le llaman artista -como si el arte no supusiera una elevación moral que este animal nunca podrá conocer-, y parece tener cierto historial de bufonadas, que los tontiprogres rojopijos y periodistuchos idiotas en general llaman performances. Vean referencia de todo ello en El Mundo o en 20 minutos.

El hijo de la gran puta, cabrón, inmundicia, cagarruta, cuatezón, gilipollas, idiota, mamarracho, se dedica a engorrinar la lápida del Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España, Excelentísimo Señor Don Francisco Franco Bahamonde en el Valle de los Caídos. Ante la mansedumbre, todo sea dicho, de unas cuantas personas presentes, incapaces de partirle la cara al profanador de tumbas.

Vean también cómo -en el vídeo que ofrecen los periódicos citados- el vándalo gilipollas grita que no tiene nada contra Franco, que lo hace por la libertad, para que no haya vencedores ni vencidos y por la reconciliación de los españoles.

Si este hijoputa Tenreiro no fuera imbécil -en su sentido puramente académico- se hubiera dado cuenta de que la libertad, hoy, es -por ejemplo- la de poder ser enterrado donde a cada cual le corresponde por derecho propio, porque así lo dispuso en su día la autoridad competente -en el caso de Francisco Franco, por la orden del rey Juan Carlos I-; o donde la familia desea y puede.

Comprendería el idiota -en su sentido puramente académico, repito- Tenreiro, que cualquier reconciliación pasa por el respeto, particularmente, el respeto a los muertos; y que su actitud -evidentemente reflejo mimético de Perico el Desenterrador- lo que consigue es fomentar el odio. Y no lo digo porque yo odie a este pequeño cabroncillo, hideputilla mínimo, porque no es digno de ello; si acaso, de lástima. 

Pero díganme si no se lo están buscando, y díganme si no están de acuerdo conmigo en que cada vez resulta más difícil no odiar al enemigo.


lunes, 22 de octubre de 2018

SOBRE MI CORONEL LUIS TAPIA AGUIRREBENGOA.

De cuyo ascenso a los luceros se cumple el aniversario y al que quiero, como siempre, rendir mi homenaje de admiración y recuerdo.

De quién fue y cómo era mi camarada Luis ya he ido dando cuenta en este diario, y quien guste no tiene mas que buscar en comentarios anteriores. Fue Luis un legionario y un falangista de los pies a la cabeza; un señor como aquellos hidalgos que hicieron España. 

Cuando Carlos I -el mejor Rey que hemos tenido en España y probablemente en el mundo- quiso establecer una especie de pequeña nobleza, para recompensar con la hidalguía a los más esforzados y valientes de los soldados de sus Tercios, le respondieron que era imposible. Quiso el buen Rey saber por qué no podía él, que podía hacer duques y marqueses, hacer hidalgos. Porque en España -le dijeron- los hidalgos sólo los hacen Dios y el tiempo.

Dios, poniendo la ocasión; y el tiempo, demostrando que el heroísmo, la gallardía y la honradez no fueron flor de un día.

Mi camarada Luis Tapia Aguirrebengoa cumplió sobradamente los requisitos para obtener lo que sólo Dios y el tiempo dan en España; lo que no estaba siquiera al alcance del Rey Carlos I: la hidalguía. Fue Luis un hidalgo, y un capitán de los Tercios, y un falangista de principio a fin. 

Y para mejor recordarlo, en esta época de fantoches, de marionetas, de sinvergüenzas, quiero traer un artículo que escribió para el número 11 de EJE -abril de 1990-, en el que explica lo que era nuestro ideario, tan válido entonces como hoy.


EL ESTADO NACIONAL

LUIS TAPIA AGUIRREBENGOA
EJE Nº 11 - ABRIL 1990


Nuestra oferta al pueblo español es un proyecto de orientación nacional, libre de compromisos con el pasado, al que nos sentimos ligados en nuestros orígenes, pero que ya es historia; sin añoranzas ni trabas que nos aten y no nos dejen avanzar hacia el futuro prometedor que aguarda a nuestro joven movimiento. Con esta idea, conscientes de que hay que adaptarse al entorno que nos rodea para subsistir y crecer, salimos renovados del Congreso del 11-12 de noviembre de 1.989, dispuestos a incorporarnos al actual sistema democrático, sin concesiones, pero convencidos de que es un absurdo pretender derribarlo, por ser el que rige en todo Occidente, consecuencia del resultado de la segunda guerra mundial; acatando la norma política que regula la Constitución, pero oponiéndonos a sus defectos, que haremos lo posible por suprimir, en especial cuanto se refiere a las nacionalidades que consideramos perniciosas para nuestra Patria.

Nuestra oferta es un Estado Nacional, unitario, social y representativo. Un Estado de Derecho, moderno, adaptado a los tiempos que vivimos, respetuoso con la persona, cualquiera que sea su credo y su color, defensor de la justicia y de la libertad, protector de la cultura y creador de bienestar y prosperidad para todos los españoles.

Un Estado unitario, en cuanto no damos cabida a los nacionalismos disgregadores, pero no centralista a la francesa, pues consideramos favorable, para la buena marcha de nuestra sociedad, una descentralización administrativa que ofrezca las mismas oportunidades a todas las gentes y a todos los pueblos de España, sin necesidad de residir o desplazarse a la capital de la nación. En este sentido, aspiramos a la potenciación de las regiones históricas, sin traspasos de soberanía que reside únicamente en el Estado español.

Un Estado social, en el que todos los españoles disfruten de una equitativa participación en los bienes que el trabajo genera, en proporción a la laboriosidad de cada uno en sus distintas escalas profesionales y sociales, cuya existencia reconocemos, y en las que se avance por meritos propios, no por privilegios de clase ni de influencia. Una amplia, justa y equitativa seguridad social que cubra a los ciudadanos de toda clase de riesgos y situaciones, ya sean de enfermedad, edad, siniestro o fortuna. En este Estado social que propugnamos, cada hombre y cada mujer estará respaldado por las leyes, sin sometimientos a grupos o partidos que atenten contra su libertad esencial, de modo que se sienta protagonista de su propia existencia y del desarrollo y del progreso de la nación a la que ha tenido la suerte de pertenecer.

Un Estado representativo, en el sentido de una representatividad orgánica y directa de todos los ciudadanos, iguales ante la ley, que garantice una participación efectiva de las personas y de los estamentos en las actividades políticas de la sociedad. Así, nos declaramos partidarios de una democracia directa y participativa, basada en la igualdad de oportunidades, que permita al ciudadano, a través de las unidades orgánicas de la sociedad y mediante unos representantes, que elegirá libremente sin intermediarios mixtificadores, intervenir en las decisiones y en la selección de los mejores para que se hagan cargo de los puestos de responsabilidad del Estado, alejando de ellos a los parásitos, picaros, tránsfugas y oportunistas. Aspiramos, en fin, a representarnos, no a que nos representen y manejen las internacionales políticas, que hoy, desgraciadamente, dirigen nuestros actos, dictan nuestras relaciones con el exterior y dilapidan nuestros caudales.

Nuestro protagonismo representativo exige, para ser totalmente efectivo, que el poder Ejecutivo, incluida la Jefatura del Estado, y el poder Legislativo, que gobiernan y hacen las leyes, sean elegidos por los ciudadanos, de modo que quienes los detenten lo hagan como un deber, no como un privilegio.

Un Estado de Derecho, mediante la separación de los tres Poderes, Ejecutivo (la Jefatura del Estado y el Gobierno de la Nación), Legislativo (Las Cortes Españolas) y el Judicial (los órganos encargados de administrar la Justicia), sin intromisiones de uno de ellos en la actuación de otros. Cada uno en su sitio. La Jefatura del Estado, gobernando, con su Consejo de Ministros; este dejando a las Cortes legislar; las Cortes supervisando las acciones del gobierno, y la Justicia, sometida únicamente a los imperativos de la Ley, independiente de la Política, que no debe influir en su alta función, ni mediante la designación de cargos, que han de asignarse a los juristas mas cualificados; no en función de la representación política de los partidos, ni con presiones. Lo contrario no es democracia. En este contexto, las Cortes Españolas legislaran lo conveniente para que la participación del pueblo en la vida política de la Nación sea real, únicas para toda España, pues no entendemos, como ahora, que haya múltiples órganos legislativos, elaborando leyes y normas, muchas veces contrapuestas. Las Cortes han de ser cámara de resonancia en las que se discutan y acuerden los distintos pareceres y criterios de forma ordenada y efectiva, mirando al bien común de los españoles, no a intereses de grupos.

Ampliando las ideas anteriores, no rechazamos la representación inorgánica, ni los partidos políticos, a cuyo juego nos sumamos, con excepción de los que llevan en su ideario el germen de la rotura de la Patria; pero estimamos que debe ser complementada con la representación orgánica, que no valora el pueblo como masa sino como un conjunto de personas capaces de hacer oír su voz por un escalonamiento ordenado del cuerpo social y de sus estamentos. Respecto a la representación inorgánica, que aceptamos, deberá ejercerse mediante listas abiertas y la adopción del sistema proporcional simple, que sustituya la injusta regla d'Hont, que ha demostrado su inoperancia en catorce años de democracia.

La rica pluralidad de nuestro pueblo, en grupos, diversidades culturales y categorías sociales, beneficiosa si es utilizada rectamente, no debe ser sacrificada en aras de un trasnochado igualitarismo de clase, que manejan a su antojo algunos partidos y centrales sindicales, fabricando una falsa mayoría, que no puede ser sólo obra del voto sino de la calidad de las aportaciones efectivas de cada individuo, y que únicamente puede conseguirse por la representación orgánica, que deseamos como refuerzo del sufragio inorgánico.

Respecto a los partidos políticos, creemos que deben dejar de ser feudo de quienes, hueros de ideas y principios, solamente los usan para el medro personal, estafando al ciudadano que, con toda su buena voluntad, les concede un escaño que, una vez sentados en el, utilizan como propio, pasándose, cuando les place, al bando defensor de unas ideas diferentes a las de quienes les dieron el voto, con absoluto desprecio  de la voluntad popular. La Ley puede  regular el juego limpio de los partidos, mediante normas y sanciones que destierren de una vez del campo político a tan perjudiciales parásitos.

Este es el Estado que deseamos, único y soberano, como lo es el pueblo en el que se asienta. En la voluntad y en la decisión de todos nosotros está el que   podamos conseguirlo. Es el Estado Nacional.



lunes, 15 de octubre de 2018

SOBRE LOS GOBIERNOS PROGRESISTAS.

Que son, por definición, los de izquierda. Si son de ultraizquierda, tanto mejor, evidentemente.

A estas alturas, nadie puede dudar de que el Gobierno del señor Sánchez es ultraprogresista, como lo demuestra el hecho de que, de la manita de don Pablo Iglesias, se proponga elevar los impuestos a las rentas más altas. El problema viene cuando -véase El Mundo- de las cifras que muestra el Ministerio de Hacienda se deduce que van a pagar más impuestos los consumidores de combustible diésel que las referidas rentas elevadas. 

Esto significa para la señora ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que no hay subida fiscal "para la clase trabajadora".

Lógico, progresista y ecológico. Todos sabemos que los consejeros delegados de bancos y grandes empresas suelen usar utilitarios diésel; que los señoritos vividores de la política y el sindicalismo utilizan vehículos diésel; que los futbolistas con sueldos de escándalo tienen cochecitos diésel. En cambio, también sabemos todos que los fontaneros, los taxistas, los albañiles, los electricistas; todos los profesionales, en fin, que necesitan un vehículo para trabajar, usan potentes coches de gasolina, o modelitos eléctricos de módico precio.

Esto, sin contar con los que estamos lejos de ambos extremos, y usamos nuestro coche para ir a trabajar, o para desplazarnos a donde nos hace falta ir, y que en su día hicimos caso del Gobierno de turno -que nos aconsejaba, fiado  de los estudios mas que sesudos de los expertos- que compráramos coches diésel porque contaminaban menos, y eran más convenientes aunque fuesen más caros. 

Y todo ello es lo normal en un Gobierno progresista: que se vayan jorobando los tontos que trabajan y están bien trincados por el ministerio de Hacienda. No es cosa de subirle los impuestos a los que tienen chalets de -declarados- seiscientos mil euretes, o los que se inventan sociedades para alquilarse sus propios pisos, ¿verdad?


viernes, 12 de octubre de 2018

SOBRE LO QUE YA DEJÓ ESCRITO MI CAMARADA RAFAEL.

Saben mis habituales, los que aún puedan quedar, que en esta fecha del 12 de Octubre no suelo glosar la Hispanidad, que ya no existe porque aquellas nuevas tierras de nuestra estirpe llevan décadas colonizadas por lo anglosajón; ni suelo hablar de España, que tampoco existe y lleva más de cuatro décadas convertida en patio de Monipodio, donde toda aberración tiene asiento y toda desvergüenza lugar privilegiado.

Si suelo, en cambio, hablarles de lo único que va quedando con sentido en esta zahúrda, en la que los señoritos socialistas de Andalucía se llevan los cuartos de los parados, o se los gastan en putas, y no pasa nada; donde una Ministra que miente en el Parlamento se ve con la popa al aire porque hay grabaciones que demuestran lo que ella negó, y no pasa nada; donde un Ministro defrauda a Hacienda con una sociedad creada para alquilarse un piso a sí mismo, la cual no ha declarado el ingreso de ese alquiler, y no pasa nada; donde un Presidente del Gobierno se ve sorprendido en delito -así lo contempla la Ley- de plagio de una tesis doctoral, y no pasa nada; donde a un presidente de un partido político de oposición se le descubre un máster poco claro y nada trabajado, y no pasa nada. 

Y lo único que va quedando con sentido en esta zahúrda -o pocilga, para que los socialistas me entiendan- es el respeto a los muertos. Lo único, entiéndase, para la gente decente; no para los guerracivilistas, los nietos de asesinos, los descendientes de chequistas, los cabrones y los hideputas.

Los guerracivilistas, los nietos de asesino, los descendientes de ladrones, chequistas, cabrones, hideputas, y tiorras, no tienen más finalidad en su triste vida de perdedores que la de vivir contra Franco. Y, para crecerse, como si una canallada pudiera hacerles importantes, en desenterrar su cadáver.

Vean, por tanto, si no es cierto que lo único con sentido que se puede hacer en esta mierda de sociedad es recordar a los que se fueron. Sobre todo, si quien se fue era el mejor escritor en lengua española que recuerdan los siglos; esto es, mi camarada Rafael García Serrano.

Antes de irse a los luceros, mi camarada Rafael dejó escrito lo que ahora mismo está pasando. Lo hizo en su monumental novela V Centenario, donde relata el estallido de lo que fue España y la iniciativa por recuperarla. Condenada, quizá, al fracaso, pero ineludible para cualquier español decente.

Pero no es eso lo que hoy les quiero contar. Lo que les quiero contar es la anticipación, y hablamos de más de 30 años desde que se publicó en 1986. La anticipación -el maestro se conocía el paño- de la profanación del Valle de los Caídos. 

Les recomiendo que lean la novela y les dejo con un breve fragmento:

* * * * *

Al espacio intermedio llegaba alguna luz de la gran nave de la Cripta y a su favor adivinaron la postura meditabunda y vigilante de los dos ángeles con espadas, que eran los llamados ángeles de Ferreira. (Carlos Ferreira, Carlitos para los supervivientes de su quinta, era un escultor afamado que vivía en Canarias, de larga, dilatada y magnífica obra. Había pertenecido a los jovencísimos falangistas fundacionales siendo estudiante y durante la Gran Guerra de España, que hizo en el frente nacional, había llegado a ser capitán provisional de la Legión. La más bella y poética imagen del alférez provisional era debida a sus poderosas y creativas manos. En el rostro alargado, tenaz y alegre, brillaban todavía los ojos luminosos del joven que fue y el bigote que fue bandera capilar de su generación.) Aquellos ángeles decían mucho no sólo a los de sus quintas, sino también a generaciones más jóvenes y admiraban unánimemente a todos cuantos los contemplaron hasta el saqueo del Valle y su cierre. Eran los ángeles con espadas de los que habían oído hablar muchos adolescentes de 1992 como símbolo de fuerza y permanencia en la lucha, como reflejo de unas bellas y valerosas palabras, y sólo los conocían de foto y algunos incluso llevaban en su cartera uno de los ángeles, recortado de una postal, junto a todos sus sueños. 

Se tenía la sensación de un gran abandono, de una enorme tristeza conforme avanzaban hacia la gran nave y el crucero, un olor a mustio y sucio, fracaso y destrucción. La humedad de la montaña había filtrado grandes manchas oscuras por todas partes. Era justamente un sepulcro, más sepulcro que nunca desde que desaparecieron los muertos y no parecía quedar allí más que el recuerdo de su podredumbre. Y sin embargo allí acampaban, se movían, trabajaban hombres llenos de esperanza, todos ellos vivos y dispuestos a morir. No quedaba en aquel sepulcro
gigantesco ni rastro de la muerte, ni huesos, ni siquiera polvo enamorado, y sin embargo allí estaba enterrada España, que ya no era de este mundo. Los ángeles con espadas parecían guardarla, y servir al Cristo clavado en la cruz de madera de enebro de Río Frío, que era como una llamarada en aquella rumorosa soledad. 

Se veía antes del altar la gran losa quebrada que guardó el cuerpo muerto de José Antonio, aquel lejano joven cuyas antologías eran la lectura de muchos cercanos jóvenes dolorosos y decididos, y el agujero oscuro donde fue enterrado. 
(...)
Pisaban teselas y taraceas de colores desprendidas del gran mosaico de la cúpula. El humo de los cigarrillos resaltaba en la luz que iluminaba al Cristo como el aliento de un extraño incensario. El lugar, tras de su profanación en el 89, no había sido reconsagrado jamás y la comunidad fue dispersada. 




martes, 9 de octubre de 2018

SOBRE TARJETAS Y PARO.

Las tarjetas con las que los socialistas de la Fundación Fondo Andaluz de Formación y Empleo -la Faffe, para los amigos- se han corrido unas cuantas juergas en prostíbulos, discotecas, hoteles y el etcétera que se guste poner.

No entiendo este escándalo. La FAFFE estaba dedicada a beneficiar a los parados ¿no? Pues qué mejor que empezar por la propia familia.

Entre paréntesis, señor fiscal: si no le gusta lo que afirmo, tenga en cuenta que sólo me hago eco de lo que publica El Mundo sobre la citada agencia: funcionó como una auténtica agencia de colocación para familiares y militantes del PSOE andaluz. Fin del paréntesis.


miércoles, 3 de octubre de 2018

SOBRE UNA PRUEBA DE LA TRAICIÓN.

Ignoro cómo está definida el delito de traición en el Código Penal, pero imagino que -salvo artimañas leguleyescas para ponerse a salvo- confabularse con alguien para permitirle la apropiación de una parte del territorio nacional debe caer de lleno dentro de él.

Dicho más claro: es un delito flagrante de traición el hecho de ponerse de acuerdo con los separatistas catalanes para concederles la secesión de esa región española, a cambio de sus votos para llegar a La Moncloa.

Y la prueba a que me refiero la dio ayer mismo -véase El Mundo- el señor Torra: Si no hay una propuesta para ejercer la autodeterminación antes de noviembre, el independentismo no podrá garantizar ningún tipo de estabilidad en el Congreso a Pedro Sánchez.

Basta dar la vuelta a la frase para entender que si el separatismo catalán garantizó la estabilidad de Pedro Sánchez en el Congreso, fue a cambio de una propuesta para ejercer la autodeterminación antes de noviembre.

jueves, 27 de septiembre de 2018

SOBRE LOS VESTIGIOS DE CARMENA.

Que no es que sea cosa suya en particular, sino de todo el ajuntamiento -no es errata- de la desgraciada ciudad de Madrid; pero la señora Carmena es la alcalda, y cada palo que aguante su vela.

Los vestigios son otros doce lugares de la ciudad donde un cierto Comisionado de la Memoria Histórica, presidido por la otrora famosa Francisca Sauquillo, ha creído encontrar alusiones franquistas, y cuya eliminación propone.

Entre las medidas, la de cambiar el nombre de Camposanto de los Mártires de Aravaca, por el de cementerio de Aravaca. No vaya a ser que alguien se acuerde de quien asesinó a miles de españoles allí. Y, por supuesto, la retirada de escudos franquistas. ¿Para qué nos vamos a ir hasta los Reyes Católicos, si tenemos a Franco a mano? Por cierto, ¿sabrá esta gentuza que existieron los Reyes Católicos? ¿O eran unos fachas que precedieron directamente a Franco?

Mis lectores habituales -si es que queda alguno- sabrán, porque son personas cultas -y si tienen un despiste ya les ofrezco la foto para refrescarles la memoria- que en el edificio del Banco de España permaneció durante toda la llamada dictadura un escudo de España de la época republicana. 

La señora Carmena y su recua se proponen quitar los escudos que aún perduran en edificios que, siendo propiedad de la Administración y construidos durante la época de Francisco Franco, ostentan el escudo del momento en que se hicieron.

Diferentes gentes, diferentes categorías.

Pero en vista del celo inquisidor e iconoclasta de la señora Carmena y su fauna, me permito sugerir que -puestos a eliminar- empiecen por los vestigios de la época franquista que aún permanecen en la política española. 

Por ejemplo, la señora Carmena.


martes, 25 de septiembre de 2018

SOBRE EL BARÓMETRO.

El que hoy ha publicado el CIS, según el cual don Pedro Sánchez le saca tres cuerpos a todos los demás jefecillos políticos, y el PSOE se llevaría de calle las elecciones.

El que esto ocurra cuando es evidente la traición a España por el favoritismo sociata hacia el separatismo catalán; cuando en unos tres meses han tenido que dimitir dos ministros y un alto cargo -la prensa no se puso de acuerdo sobre si era Directora General o Secretaria de Estado-; cuando hay otra ministra en el disparadero, no por haber hablado hace años con cierto Comisario Villarejo -actualmente en el trullo-, sino por haber negado por cinco veces lo que las grabaciones demuestran; cuando se están acercando presos etarras a cárceles próximas a Vascongadas sin que haya mediado arrepentimiento ni colaboración con la Justicia; cuando el propio Presidente del Gobierno está incurso en un posible plagio de tesis doctoral, dirigida por un Tribunal de amiguetes... 

En fin, cuando todas estas cosas -y otras muchas que seguramente olvido con la prisa- están sucediendo, resulta que los democráticos ciudadanos españoles adoran a Perico el Desenterrador, y están contentísimos del Gobierno del PSOE y sus múltiples aliados.

Por otra parte, ya lo dijo el señor Errejón: «Chávez vive; la lucha sigue»

No cabe duda de que tenemos lo que nos merecemos.


sábado, 15 de septiembre de 2018

SOBRE EL DESPISTE DEL SEÑOR BORRELL.

Despiste que, si me permiten señalarlo, no es muy conveniente a un Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ni más ni menos.

Según Ok Diario, don Josep Borrell, ha criticado hoy las formas del “todo vale” que ciertos partidos políticos y medios de comunicación han utilizado para “calumniar” (...) el ministro ha argumentado que en el actual mundo global cada vez hay “más información, pero menos conocimiento”, a causa de estas “noticias falsas” que pretenden “influir” en la opinión pública a base de “invenciones”. (... ) Borrell ha pedido un esfuerzo a los ciudadanos para saber “separar el ruido mediático” que interfiere en este “bombardeo de información”...

Supongo que ningún doctor sanchista va a leer esto, y para los demás no es necesario; pero por si acaso indicaré que lo señalado en cursiva es cita del referido periódico, y se sobreentiende que lo entrecomillado es lo que el periódico atribuye literalmente al señor Ministro. Valga esta aclaración para doctores o masterizados socialistas y peperos.

Por lo demás, el despiste que veo en las palabras del señor Borrell es sencillo. Cualquier persona normal, culta y con la imprescindible inteligencia, verá de inmediato que todas esas técnicas que el Ministro rechaza cuando se refieren a su amo, las suscribimos todos -con el mismo derecho, cuando menos- hacia otra persona. 

Porque díganme si no se ha producido ese “todo vale” que ciertos partidos políticos y medios de comunicación han utilizado para “calumniar” a Francisco Franco. O si no es evidente con respecto a Francisco Franco que en el actual mundo global cada vez hay “más información, pero menos conocimiento”, a causa de estas “noticias falsas” que pretenden “influir” en la opinión pública a base de “invenciones”. Y si no sería exigible que los ciudadanos supiesen “separar el ruido mediático” que interfiere en este “bombardeo de información”...

Lo dicho, don José: su crítica es totalmente justa; el problema es que se equivoca de objetivo.


viernes, 14 de septiembre de 2018

SOBRE MORDISCOS Y PATADAS.

Pues no; aunque es evidente que la mayoría del Congreso se comporta -cada cual actúa como lo que es, que decía un amigo mío- como auténticos animales, no les voy a hablar de los salteadores de tumbas rojoseparatistas, ni de los cobardes centroderechistas, ni de los hideputas varios sin etiqueta conocida.

Les voy a hablar de un caso que comenta el periódico 20 Minutos (pág, 12 de la edición en papel de Madrid), el cual titula así: un perro desgarra el pene a un hombre que lo había pateado.

El hecho de que el interfecto sea un senegalés de Reus -toma castañas- no creo que se relacione con los lazos amarillos que identifican a los paletos, ni que tenga mayor importancia, habida cuenta de que no se da noticia del color o raza del perro, luego no ha lugar pensar en delito de racismo perruno o xenofobia canina.

El hecho es que un simpático señor pateó a un -es de suponer- antipático perro, y este se revolvió y enganchó lo que encontró a mano o, por mejor decir, a mandíbula.

Y uno se pregunta cuando vamos a soltar una dentellada a quienes llevan tanto tiempo tocándonos los cojones.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

SOBRE EL OJO CLÍNICO.

El de Perico el Desenterrador, como bien habrán supuesto.

Porque resulta que el señor Presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha conseguido, en menos de cuatro meses, que le dimitan por diversas irregularidades o ilegalidades tres altos cargos, dos Ministros -lo que supone algo así como el diez por ciento del Gobierno-, y una Secretaria de Estado o Directora General, que de ambas formas la define la prensa. Eso sí: por lo menos, don Perico ha elegido sus corruptos con paridad de género.

Uno se pregunta si es que don Perico el Desenterrador elige a sus colaboradores con el tercer ojo, o si es que el pobre sólo tiene este tipo de gente para elegir. Sin que lo uno excluya lo otro.

Seguro que si hubieran desenterrado ya a Franco esto no habría pasado.


martes, 11 de septiembre de 2018

SOBRE UNA ANÉCDOTA NAPOLEÓNICA.

Andaba Napoleón Bonaparte investido de la dignidad de Primer Cónsul -elegido, al menos, tan democráticamente como don Pedro Sánchez-, cuando comentó con quienes le acompañaban sus impresiones al ver, unos años atrás y de Teniente, a las hordas que sitiaban el Palacio de Las Tullerías.

Alguien le preguntó si él -a la sazón ya convertido en brillantísimo General- hubiera podido hacer algo en aquél escenario. 

Napoleón fue breve y directo: unos cuantos cañonazos, y todavía estarían corriendo.

Evidentemente, señor fiscal, la anécdota que recuerdo en este modesto diario no tiene la menor relación con el aquelarre del separatismo catalanista, en tal día como hoy, cuando los lloricas, los ágrafos, los necios y los gilipollas -con máster o sin graduación- celebran que las tropas del primer Borbón les dieron p´al pelo a los partidarios de un archiduque de Austria.



SOBRE LA IGUALDAD DE GÉNEROS.

Ya saben ustedes que, según la Constitución con la que todos se llenan la boca -y muchos, los bolsillos- todos somos iguales ante la Ley. También saben, seguramente, que ya los cerdos de la Granja de animales de George Orwell, puntualizaron tan democráticamente como los actuales: pero unos más iguales que otros.

Dicho esto -que como verán viene a cuento-, les invito a ver la imagen, donde se puede leer: Detenida una joven de 21 años por lanzar piedras y botellas a unos adolescentes que se negaron a tener sexo con ella.

Si, como lo leen: una individua de 21 años agredió a un grupo de individuos de 16 años porque no quisieron copular con ella. 

También les invito a visitar este enlace al periódico 20 Minutos, donde podrán ver que la individua referida fue detenida por delitos de lesiones.

No por delito de violencia de género; no por delito de acoso; no por delito contra la libertad sexual; no por delito de intento de violación, no por delito de corrupción de menores, no; por un simple delito de lesiones que, tras abrirle la cabeza a uno y chafarle la naríz a otro, parece ser lo mínimo.

Y esta, evidentemente, es la igualdad de todos ante la Ley en esta memocracia.


viernes, 7 de septiembre de 2018

SOBRE LA HONRA DE SÁNCHEZ.

No la suya personal, señor fiscal, sino la que atribuye a la Constitución, de la que afirmó ayer que se la honra cumpliéndola y haciéndola cumplir.

Desde mi modesto punto de vista, no es que el señorito Sánchez la esté honrando mucho, puesto que se pasa por el arco de su particular triunfo bastantes de los artículos clave de la misma. Por ejemplo, el artículo 9.2 (1); el artículo 14 (2): el artículo 16.1 (3); el artículo 20.1.a (4); el artículo 30.1 (5); el articulo 35.1 (6); el artículo 46 (7); en fin, de todos estos que tienen ustedes al final, y de muchos más con cuya relación no quiero hacerles perder el tiempo.

No parece, por tanto, que el señorito Sánchez esté cumpliendo ni haciendo cumplir la Constitución, ergo la esta deshonrando.

Pero la guinda del pastel del estalinista Perico llega cuando afirma -véase 20 Minutos- que con la Constitución aprendimos que nunca más un proyecto político puede dividir la sociedad en dos mitades.

Coño, pues cuénteme qué leches está haciendo con su guerracivilismo, con su obsesión por desenterrar cadáveres, con sus comisiones de falseadores de la Historia, si no es dividir a la sociedad, a la espera de ganar esta vez la guerra que sus ancestros ideológicos perdieron.

______________

(1) Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.

(2) Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

(3) Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

(4) Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

(5) Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España.

(6) Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades

(7) Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad.

jueves, 6 de septiembre de 2018

SOBRE LA DISTANCIA DE TORRA.

Ya saben, el señor Tuesta del Rufián, que -según cita entrecomillado el periódico 20 Minutos- está dispuesto a ir tan lejos como Puigdemont.

Ello, a cuento de su bravata de que no aceptará la sentencia de los tribunales si no es absolutoria, y de que abrirá las cáceles -esto es, que los pondrá en la calle por su cuenta y riesgo-, cosa perfectamente posible por la brillante idea del señorito Sánchez de enviar a los golpistas presos al lado de su casita. 

Pero lo fundamental, es que el señor Torra está dispuesto a ir tan lejos como Puigdemont. O sea: otro listillo que se va de vacaciones a un palacete de Bruselas, a costa de los gilipollas que le sostienen.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

SOBRE LA COMEDIA DEL SEÑOR TUESTA.

El señor Tuesta -según el charnego Rufián- es, como ya se imaginan, el señor Torra.

El señor Torra pronunció ayer una conferencia en la que se explayó sobre las líneas políticas de su gobiernillo. Uno -que como no es demócrata liberal puede pensar- diría que donde se tienen que informar los proyectos de cualquier Gobierno es -en este sistema memocrático que nos hemos dado- en el correspondiente parlamento. 

Pero parece que en la Catalunlla cateta no es así; máxime cuando el señor Tuesta propugna para este otoño una "marcha por los derecho civiles, sociales y nacionales de Cataluña..." siguiendo el ejemplo de "grandes luchas por la libertad" como la de Martin Luther King."

Bueno, señor Torra, tenga usted en cuenta que marcha, lo que se dice marcha famosa -salvo para paletos indocumentados- es la de los camisas negras sobre Roma. Pero -ni que decir tiene- ni usted, ni los suyos, ni doscientos cincuenta millones de analfabetos históricos, pueden acercarse a la suela del zapato de Mussolini. Pero la aspiración tuestera da que pensar.

Por otra parte, dejando al lado las imposibles referencias al fascismo, el señor Torra sitúa como punto de partida de su proyecto el -dice él- referéndum del 1 de octubre, la movilización del 3 de octubre y la declaración política de independencia del 27 de octubre. Y aseguró que "no hemos dado ningún paso atrás y no hemos renunciado absolutamente a nada."

O sea: más claro imposible. El programa político del actual presidente del gobiernito autónomo de Cataluña es sostenella y no enmendalla.

Y uno se pregunta si esta declaración política del presidente autonómico no es suficiente para que el señorito Pedro corresponda en igual medida y, para no dar pasos atrás ni renunciar a nada, ponga en marcha nuevamente la aplicación del artículo 155. Pero esta vez, en serio.

Pregunta retórica, lo sé. Para los socialistas, los comunistas y otras gentes de mal vivir, lo que hay que hacer es dialogar; mucho dialogar, todo dialogar. La ley está para otras cosas, no para cumplirla, y lo importante, lo que no puede esperar, lo urgente, es desenterrar a Franco.


lunes, 3 de septiembre de 2018

SOBRE LAS QUEJAS INFUNDADAS.

Las de los vecinos del barrio de Vallecas -Madrid-, que se quejan al Ayuntamiento y a la Comunidad por la inseguridad que sufren. Según doña María Padilla, portavoz de la plataforma La Cacerolada -véase 20 Minutos-, en las últimas semanas hemos tenido cuatro apuñalamientos, dos robos, quema de contenedores y las calles están llenas de basuras.

No se preocupen los vecinos; no se preocupe doña María: van a exhumar el cadáver de Franco, y todo arreglado.


sábado, 1 de septiembre de 2018

SOBRE EL ANTIFASCISTA MANUEL GARCÍA.

El señor García, vecino de Blanes (Gerona) y de origen -del que muy legítimamente alardea- en Córdoba, parece haberse hecho famoso por enfrentarse a los cretinos del lacito amarillo en la Catalunlla cateta del separatismo.

El señor García ha conseguido denunciar -tras varios infructuosos intentos, en los que la policía municipal de su localidad se lo impedía- la invasión que los paletos separatistas hacían de su propiedad, colocándole ante la puerta de su restaurante los susodichos lacitos.

El señor García, a tenor de ello, casi se ha convertido en héroe de quienes sufren -cada vez menos en silencio, gracias a Dios- el acoso de los anarcoguarros, de los pijocatalanistas y de los gilipollas.

Pero he aquí que el señor García, entrevistado en la cadena COPE, se define como hombre pacífico, tranquilo y liberal, al que -comenta- no le importa que le digan lo que sea. Cualquier cosa la acepta, excepto -y al decirlo casi se altera- que le llamen fascista.

O sea: que don Manuel admite que le llamen -como lo han hecho- español de mierda, o incluso hijo de puta. De todo, menos fascista.

Sus razones tendrá.


SOBRE LAS AMENAZAS AL GOBIERNO

Las que dice la pandilla del señorito Sánchez que ha recibido contra la exhumación del Excelentísimo Señor Don Francisco Franco Bahamonde, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España.

Acaso al aquelarre de Sánchez le molesta que incluso socialistas como Joaquín Leguina haya firmado una petición para dejar a Franco donde está, y donde le corresponde estar. Véase el comunicado de la Fundación Nacional Francisco Franco, donde se indica:

Francisco Franco fue enterrado en la parte posterior del altar mayor de la Basílica Del Valle de los Caídos, siguiendo así la tradición secular del derecho de Patronato, privilegio que la Iglesia concedía en el Código Canónico entonces vigente, a los fundadores de un lugar sagrado. Francisco Franco es Caballero de la Orden suprema de Cristo, consideración que Roma le concedió por sus singularísimos servicios a la Iglesia.   

Acaso al aquelarre del señorito Sánchez le haya molestado la advertencia de la familia de Franco, indicándole que puede estar cometiendo un delito de prevaricación. Y acaso le molesta porque son perfectamente conscientes de que están delinquiendo.

Porque no creo que le haya molestado mi aviso de hace unos días de que les maldigo y -esto lo añado hoy, para no ser repetitivo- les juro odio eterno, como el de Aníbal a los romanos; y les dejo de considerar personas, con todas las implicaciones que el señor fiscal no me permitiría escribir, pero de las que ya se hacen cargo. O no; pero eso no es mi problema, y que les vayan dando.



viernes, 31 de agosto de 2018

SOBRE EL GOLPE DE ESTADO DEL SEÑORITO SÁNCHEZ.

El señorito Sánchez, y su gobiernillo de retales, de rectificadores impenitentes y de encajagoles cualificados, ha decidido -dice El Mundo- cambiar la Ley de Enjuiciamiento Criminal para darle una "perspectiva de género", porque no hacerlo supondrá que continuemos impartiendo una Justicia deficiente y parcial, que trata igual a los que son desiguales y se aleja de la equidad a la que debemos aspirar como sociedad avanzada.

Es decir: que la Ley tratará de forma distinta a las personas, según sean sus órganos reproductores.

Y con esto, la señora Ministra de Justicia -cuyo nombre desconozco y me importa una higa saberlo- establece la desigualdad ante la Ley como principio jurídico, a la par que el señorito Sánchez se pasa el artículo 14 de la Constitución por los susodichos órganos reproductores.

Esto es lo que pasa cuando se piensa con... bueno, ya ustedes se hacen una idea.

sábado, 25 de agosto de 2018

SOBRE LOS PROFANADORES.

En la Historia, suplantar creaciones, profanar tumbas, robar sepulturas, ha sido actitud constante de todos los incapaces, de todos los resentidos, de todos los ladrones, de todos los sinvergüenzas. 

En el Antiguo Egipto, los Faraones maldecían a quienes se atrevieran a turbar su descanso. Estoy total y absolutamente seguro de que el Excelentísimo Señor Don Francisco Franco Bahamonde, católico a machamartillo a pesar de la Institución eclesiástica, jamás pensaría en maldecir a quienes profanaran su tumba, que -sin que él lo indicara así- acabó estando en la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, por decisión del Rey Juan Carlos I. 

(Entre paréntesis: sobre el tema de la sepultura de Franco y de quién decidió que estuviera en el Valle de los Caídos hay documentación, y hace unos días -véanlo dos entradas más abajo- la ofrecí. Pese a ello, hay periodistuchos, politicastros, historiadorcetes y cabestros en general, que pontifican sobre que Franco se hizo un mausoleo. La prueba definitiva está en que la tumba hubo que excavarla de prisa y corriendo según todas las fuentes, luego ni estaba hecha, ni previsto allí el enterramiento, ni Franco construyó el Valle para sí mismo. Fin del paréntesis).

Decía que estoy total y absolutamente seguro de que Franco jamás pensaría en maldecir a quienes profanaran su tumba. Probablemente, porque nunca pensó que en España se volvieran a profanar tumbas, como fue costumbre entre los milicianotes que preferían desenterrar cadáveres en los conventos a irse al frente. Evidentemente, los cadáveres no respondían al fuego, ni al acero, y era mucho más seguro combatir contra difuntos enterrados en las iglesias que contra falangistas y requetés en campo abierto y en igualdad de condiciones.

Probablemente, Franco nunca creyó que en España volviera a haber un pueblo cobarde, pasivo, esclavo, sometido a la mayor incultura de los últimos siglos, manipulado desde la escuela, que pudiera ser nuevamente pasto de caciques, canalla buena para la comprobación de las doctrinas marxistas -como explicaba don Carlos Marx a su colega Engels-; un pueblo de miserables, de corruptos, de traidores, de cabestros.

Por lo tanto, es imposible que Franco pensase en maldecir a quienes profanaran su tumba. 

Pero yo, que soy católico a pesar de la Institución eclesiástica española; que soy católico por la gracia de España, me temo que no soy lo bastante bueno para poner la otra mejilla, para aceptar con mansedumbre la iniquidad, para inclinar la cabeza ante los señoritos feudales. Y tampoco -modestia aparte- soy lo suficientemente tonto para creerme las mentiras de los necios, las falsedades de los iletrados, los tópicos de los resentidos.

Y como no soy lo bastante bueno, ni lo bastante tonto, yo si maldigo. Os maldigo a todos. A todos los canallas que no levantasteis la voz hasta que vuestro enemigo -aunque él no os tuviera como tales- estuvo muerto y enterrado. A todos los que nunca pudisteis soportar que vuestra pequeñez no fuera digna de la persecución de la que luego habéis alardeado, faltos de otro motivo de orgullo. A todos los que mentís, como los cabrones que sois, para congraciaros con la plebe envenenada. A todos los que habéis aprobado, con la afirmación o -peor aún- con el silencio, leyes inicuas para establecer desde el BOE una versión sesgada, falsa y revanchista de la Historia. A todos los que, con vuestro voto, habéis llevado al poder a los ineptos, a los mentirosos, a los trepadores, a los mentecatos que os desvían la atención del paro que os consume, de la injusticia que os abruma, de la desesperanza que os envenena, para poneros como muleta ante los hocicos la profanación de las tumbas.

Os maldigo a todos los que habéis promovido una España donde el punto de referencia sea volver a una guerra civil, a ver si los cobardes que la perdieron porque no tenían cojones para combatir de frente la ganan ahora. 

Maldigo a los obispos que nadan y guardan la ropa, pastores cobardes, tibios, que quieren preservar su independencia política, fomentando el espíritu de concordia entre todos los españoles y cultivando la oración para el logro de una convivencia en paz, justicia y libertad. (Comunicado del Arzobispado de Madrid, recogido por InfoCatólica). Maldigo a los que para fomentar la concordia abandonan a los suyos y se postran ante los enemigos. En la "X" de la declaración de la renta os espero; y espero que Dios -ese Dios al que malvendéis por una puñetera subvención- que ya os lo avisó (Apocalipsis 3:15-19: ... por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca), os lo tenga en cuenta.

Os maldigo a todos, y vosotros ya sabéis quienes sois. Y como no soy lo suficientemente bueno, os maldigo con la esperanza de que podré solazarme en vuestra desgracia antes de que me llegue la hora. 

jueves, 23 de agosto de 2018

SOBRE LO QUE MAÑANA NO SE PODRÁ DECIR.

Y si no mañana, pasado, o dentro de quince días porque -según informaciones no confirmadas, pero probablemente ciertas- cuando el señorito Sánchez haya pagado lo suficiente a sus socios, la Ley prohibirá hablar bien del Excelentísimo Señor Don Francisco Franco Bahamonde, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España por la Gracia de Dios.

Dicha prohibición chocará frontalmente con el artículo 20 (1) de la Constitución. Dicha prohibición chocará frontalmente con el artículo 14 (2) de la Constitución. Dicha prohibición chocará frontalmente con el artículo 16 (3) de la Constitución. Y no habrá nadie -de los legitimados por la Ley, porque los ciudadanos de a pié no contamos- que promueva un recurso de inconstitucionalidad.

Por ese motivo, y aprovechando que -por lo menos hoy- ninguna Ley democrática, avanzada y progresista, promulgada por la izquierda con la anuencia de la derecha, el centro y los que no saben qué son ni dónde están me lo prohíbe, voy a copiar un artículo que publiqué en su día en La Nación, cuyo editor a la sazón, Félix Martialay, me hizo el honor de situar en primera página como podrán comprobar pulsando sobre la imagen.

Se trataba en aquél tiempo de hacer frente a las absurdas patrañas de los pijoprogres, que elogiaban la labor de los embajadores españoles en la salvación de miles de judíos durante la GMII, pero no dejaban de afirmar que estos diplomáticos lo hacían en contra de las directrices del Gobierno de España, presidido por Franco.

Ahora no se trata del tema de los judíos rescatados por diplomáticos españoles -aunque es una falacia recurrente-, sino de condenar, vilipendiar y anatematizar a Franco como sea, desde todas partes -ahí están las declaraciones del Pablito populachero hace unos días-, desde todos los periódicos salvo contadas excepciones, desde todas las covachas partidistas, desde todos los muladares creadores de opinión. Todo ello, sin darse cuenta -porque encima son cortitos- de que hacen que toda su inquina, toda su garrulez, toda su topiquería, gire en torno a quien falleció, de forma natural y en la cama de uno de los hospitales que él había creado, hace casi cuarenta y tres años. 

Siguen, los hideputas, viviendo cojonudamente contra Franco, y sería parecerme a ellos el callar lo que dije hace casi un cuarto de siglo. 


LA NACIÓN
NUMERO 128 - 30 DE MARZO AL 12 DE ABRIL DE 1994

Yo sí colaboré con Franco.

Leyendo la prensa, viendo la televisión y escuchando la radio, he llegado a la conclusión de que nadie, nunca, colaboró con Franco. Al menos, nadie de los que tiene voz en los medios de comunicación, y nadie de los que esos medios de comunicación llevan a su palestra.

Así, el Embajador Sanz Briz salvó a millares de judíos de la persecución nacional-socialista por propia iniciativa y —según Antena 3 TV— en contra del entonces Jefe del Estado, Generalísimo Franco. Otros muchos embajadores españoles, exactamente igual.

Parece ser que todo lo bueno que se hizo —que fue mucho— en casi cuarenta años, fue obra de personas que trabajaban en contra de Franco. En cambio, todo lo malo que ocurrió —que también lo hubo, qué duda cabe, porque nadie es perfecto— lo hizo Francisco Franco directa y, si me apuran, personalmente.

Como ya comentaba La Nación en un número anterior, no deja de ser extraño que tantas personas que hacían su labor en contra —dicen— de las órdenes de Franco, fueran mantenidas en su puesto por el feroz dictador. No me cuadra que ningún Jefe de Estado o de Gobierno mantenga en las Embajadas al personal diplomático que no sigue sus instrucciones.

Pero es que, profundizando un poco, me parece que hay que padecer cierto cretinismo congénito para creer que un Embajador de España pudiera salvar a miles de personas, ateniéndose a un Decreto del General Primo de Rivera —otro dictador, ya ven ustedes— pero en contra de los deseos de Franco. Por la sencilla razón de que a Francisco Franco le hubiera basta un plumazo para derogar ese Decreto, si le hubiese venido en gana. Y con el beneplácito —no se olvide— de buena parte de la población española de la época.

Sin embargo, me parece muy lógico que la prensa liberal aproveche cualquier ocasión para atacar a Franco. A falta de algo bueno que comentar sobre la actualidad, lo más natural del mundo —particularmente entre cobardes— es seguir dando lanzadas a moro muerto, y vivir —todavía— de la herencia. ¡Menuda herencia, la de Franco, que dura después de casi 20 años de dilapidación! ¡Menuda figura histórica, que casi 20 años después de muerto sigue siendo imprescindible para todo tipo de prensa, radio y televisión!

Por otro lado, no deja de asombrar la ubicuidad de Franco. Si creemos a los plumíferos o verborreicos de hoy, en todas partes estuvo para hacer el mal. En cada ciudad, en cada pueblo, y en cada casa de España, se personó Francisco Franco para hacer daño. Cada Ley, cada Decreto, cada Orden Ministerial, cada Reglamento, lo redactó él personalmente. Ya me dirán ustedes si no supone esto el reconocimiento implícito de una asombrosa dedicación y capacidad de trabajo.

Estoy tentado de terminar aquí este artículo. De admitir que todo lo hizo él; solo, sin ayuda, sin colaboración; que todo lo hizo él, y en contra de todos los españoles o, al menos, del noventa y nueve por ciento. Que Franco tuvo en su contra a los diplomáticos, a los militares, a los ministros, a los funcionarios, a todo el pueblo. Que él, solo, hizo su santa voluntad frente a 20, 30 ó 40 millones de españoles. Y de terminar, entonces, con la única frase —en tal supuesto— posible; ¡Ole tus cojones! 

Sin embargo, voy a terminar de otra forma. Voy a terminar declarándome corresponsable. Aunque no sea cierto, porque en 1975 el que suscribe no había alcanzado la mayoría de edad y, en consecuencia, no podía participar en la vida política nacional. Es lo mismo; cuando todo el mundo se afana en declarar que estuvo en contra de él, yo estoy dispuesto a jurar (seguro que Dios no me tendrá en cuenta la falsedad, porque si bien es cierto que no lo fui de hecho, también es cierto que me hubiera encantado llegar a tiempo de serlo) un ferviente colaborador del Caudillo Francisco Franco.

__________
(1) Artículo 20.
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

(2) Artículo 14.
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

(3) Artículo 16.
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.


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