Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 16 de mayo de 2019

SOBRE LA DECEPCIÓN DE VOX.

Artículo previamente publicado en 


O, mejor dicho, la decepción con VOX. Porque son muchos los que, teniendo esperanzas de un resultado en torno -como decía una de las encuestas de ultima hora- a los 70 escaños, consideran que la obtención de 24 ha sido decepcionante. Y son muchos los que ahora afirman que volverán a votar al PP, porque hacerlo a VOX no sirve para nada.

Son los seguidores intelectuales del señor Casado, ese Presidente del PP que acusa a otro partido de haberle quitado votos, como si el voto fuera de los partidos y no de los votantes. En ellos ha calado la idea -tan difundida por la cadena radiofónica de la Conferencia Episcopal- de que ha habido cientos de miles de votos otorgados a VOX que a esta formación no le han valido de nada, puesto que no se han transformado en escaño, y que emitidos a favor del PP le hubiera dado casi veinte diputados más.

Son personas que no votan por principios, por ideas, sino que votan en contra de otro. En España -ignoro si en el resto del mundo, pero hay síntomas de que también-, no se vota a favor de alguien, de algo, sino en contra de otro. La derecha vota contra el socialismo; la izquierda, contra el PP. Y todos ellos -al parecer- en contra del fascismo. Esto de estar contra el fascismo es el bálsamo de fierabrás que cura todas las corrupciones, todas las ilegalidades, todas las incapacidades. Estar contra el fascismo legitima a cualquier ladrón, a cualquier corrupto, a cualquier vividor, a cualquier sinvergüenza, a cualquier tonto; es decir: a cualquier político del sistema.

Estas personas -las decepcionadas con los resultados de VOX respecto a las encuestas- no son capaces de entender que los votantes de VOX no lo hemos hecho por ir en contra de unos, sino por creer que sus propuestas eran las mejores. O en algunos casos -quizá muchos- por entender que eran lo suficientemente menos malas como para merecer un voto de confianza.

No entienden, por tanto, que los votos a VOX no han sido para que no ganen los otros, sino para afirmar una forma de entender la vida y la sociedad: con estas propuestas podemos empezar a hablar; con el resto no tengo nada que ver y no quiero hacerme cómplice. Y que, en consecuencia, la mayor parte de los que hemos votado a VOX, no hubiéramos votado al PP de ninguna manera.

Tampoco entienden una razón que, matemáticamente, es muy sencilla: si unos 700.000 votos a VOX no han valido para nada -en su opinión-, tampoco han valido para nada más de un millón de votos al PP. Si esos votantes peperos, en vez de elegir un partido corrupto, cobarde, pusilánime, sin principios ni valores, hubieran votado a VOX, ese millón de papeletas se hubiera traducido en muchos más escaños para este y hubiera dejado al PP como está. Y sin votar con la nariz tapada.

Ahora bien: nos queda pensar en si este resultado de 24 escaños es tan malo como dicen los desencantados. Dejando a un lado esas referidas encuestas que le daban en torno a 70 diputados a VOX, -encuestas que habría que ver si no estaban hinchadas para provocar esta decepción- pasar de nada a 24 no puede ser considerado mal resultado de ninguna forma.

¿Me puede alguien decir cuánto tiempo hace que no tiene España, representada en el Congreso, alguien que la defienda de la politiquería al uso?. Se lo puedo recordar fácilmente: desde la primera legislatura de este sistema (1979-82), cuando la coalición de Fuerza Nueva y FE-JONS obtuvo un escaño que ocupó Blas Piñar, y se quedó a poco de obtener el segundo, que hubiera sido para Raimundo Fernández Cuesta. Desde entonces, los intereses de España, nuestra forma de entender España, ha estado ausente del Parlamento.

Ya se que me dirán que no tiene comparación posible aquella Unión Nacional con este VOX. Anteriormente he afirmado que VOX era lo menos malo, y no tengo empacho en repetir que VOX no es lo nuestro. Sin embargo, creo que -pese a no ser lo nuestro- es lo suficientemente parecido para tenerlo como opción que merezca la pena.

Sobre todo, si se trata de elegir entre VOX y un partido corrupto, pusilánime, cobarde, que en su eterno viaje al centro ya va por unas propuestas cercanas al socialismo de hace 20 años. Creo que fue Rodríguez Zapatero el que dijo que el PP siempre acababa donde había estado el PSOE unos años antes.

Probablemente, lo único en lo que Zapatero acertó.




viernes, 10 de mayo de 2019

SOBRE LA DEFUNCIÓN.

Que hoy, al menos por lo que hace a prensa, radio, televisión, tertulias y todo ese etcétera, sólo puede ser la de don Alfredo Pérez Rubalcaba.

Como suele ser habitual en estos casos, el señor Pérez Rubalcaba está siendo elevado a los altares de la democracia, ya que no -salvo opinión en contra de los señores Obispos españoles, que todo pudiera ser- a los eclesiásticos.

Como mis amigos y camaradas saben, jamás he caído en tales aberraciones. Tampoco, como falangista, soy de los que brindan por la defunción natural de un enemigo.

De forma que hoy sólo tengo que recordar un par de cosas: el asuntillo de los GAL, y el golpe de Estado que llevó a Rodríguez Zapatero a La Moncloa con las manifestaciones espontáneas en el día de reflexión tras los atentados del 11-M.

jueves, 2 de mayo de 2019

SOBRE LA DEFINICIÓN DEL PP.

Definición consistente en darse cuenta -don Pablo Casado dixit- de que VOX es la ultraderecha, y que el Partido Popular no tiene nada que ver con eso. No dijo -como alguno de los mamarrachos del sindicalismo rojo- que con VOX ni a tomar una caña, pero le faltó poco.

Lo que está claro, es que los gilipepés no aprenden. Han perdido no se cuantos cientos de miles de votos -no se si millones- que han ido a VOX, y no se enteran aún de que en España hay mucha gente que jamás va a votar a un PP que sigue la estela del PSOE con unos años de diferencia.

Pero lo que me interesa resaltar es que el PP no tiene intención ni de hablar con VOX -que ha sobrepasado el 10% de los votos emitidos-, pero jamás ha tenido inconveniente en hablar, pactar y bajarse los pantalones con CiU, el PNV y similares.

¿Se enteran los votantes del PP de a quién le están votando?. Votar PP es votar separatismo.


martes, 30 de abril de 2019

SOBRE LOS 700.000 VOTOS.

Los que dicen los medios de intoxicación social que VOX le ha quitado al PP.

Después de la vergonzosa campaña a favor del PP realizada por la emisora de la Conferencia Episcopal Española, ahora no dejan sus estrellitas de repetir que ha habido 700.000 votos para VOX que no han obtenido representación y en cambio ha hecho perder al PP buen número de escaños. Y repiten que VOX le ha quitado esos votos al PP.

Bueno, señores demócratas desde el inicio de los tiempos de las cavernas -en las cuales siguen-: el voto, aunque ustedes no lo sepan, no es de los partidos, sino de los votantes. Cada cual hace con el voto lo que prefiere, y lo mismo puede decir -como el que suscribe durante muchos años- que no se lo da a nadie para no ser cómplice de tanto desaguisado, como se lo da -como el mismo suscribiente- al partido que le parece menos malo, que en este caso era VOX. 

Nadie quita votos a nadie; ningún partido le quita votos a otro. Es el elector el que -a veces- piensa y decide. Otras veces no piensa, y vota a los de siempre.

Por otro lado, vean ustedes, señores de la radio, la prensa, la tele, las tertulias... en fin vean ustedes, individuos de mal vivir en general, que también se podría argumentar en el sentido de afirmar que si el casi millón de votos al PP que -siguiendo su razonamiento- no han valido para nada porque no se han convertido en escaño, hubieran ido a VOX, este podría haber tenido mejores resultados quedándose el PP como está. Lo cual sería mucho más razonable, puestos a elucubrar y hacer quinielas.

Y vean ustedes, los antedichos, que muchos -no me atreveré a decir todos- de los que hemos votado a VOX, jamás lo hubiéramos hecho a la derechita cobarde, corrupta, trincona y estafadora en las ideas. Ni al centro derecha, izquierda, cualquiera sabe, según me convenga, de Ciudadanos.

Así es que sean ustedes demócratas -ya que no se les cae de la boca la palabreja- y admitan que los votantes pueden elegir a quien le salga de las papeletas; y que si no votan a su preferido, acaso es porque su preferido es una mierda.

Dicho lo cual, ruego a ustedes que vayan a la misma.



domingo, 28 de abril de 2019

SOBRE MI VOTO.




Y tenga en cuenta, señor fiscal, 
que el secreto del voto es un derecho
no un deber.




lunes, 22 de abril de 2019

SOBRE EL VOTO EN ESTAS ELECCIONES

En estas elecciones votad lo que os parezca menos malo. Pero no saldrá de ahí nuestra España, ni está ahí nuestro marco. Esa es una atmósfera turbia, ya cansada, como de taberna al final de una noche crapulosa. No está ahí nuestro sitio. Yo creo, sí, que soy candidato; pero lo soy sin fe y sin respeto. Y esto lo digo ahora, cuando ello puede hacer que se me retraigan todos los votos. No me importa nada. Nosotros no vamos a ir a disputar a los habituales los restos desabridos de un banquete sucio. Nuestro sitio está fuera, aunque tal vez transitemos, de paso, por el otro. Nuestro sitio está al aire libre, bajo la noche clara, arma al brazo, y en lo alto, las estrellas.

DISCURSO DE LA FUNDACIÓN DE FALANGE ESPAÑOLA. 
(29 de octubre de 1933).

* * * * *

Desde que leí estas palabras de José Antonio, han sido mi norma básica en cuantas convocatorias electorales se han producido. La primera -permítanme recordarlo- para votar NO a esta Constitución. 

Desde entonces, mi voto siempre ha sido para las opciones nacionales que en cada momento se presentaban: primero la coalición de Fuerza Nueva y Falange Española de las JONS; después, a Juntas Españolas. Desde aquél tiempo, sólo en unas pocas convocatorias había algo -Alternativa Española- que fuera merecedor del esfuerzo de ir a votar. Para mi, nacionalsindicalista, las diversas Falanges nunca han sido una opción por su inquina hacia la figura de Francisco Franco y por su -así lo veo- deseo de congraciarse con el poder establecido a través de criticar al Caudillo, cuando toda persona inteligente sabe que si hace cuarenta años -y hoy en día- existen falangistas, es porque Franco lo quiso.

En el resto de los procesos electorales no he ido a votar, por una sencilla razón: porque no quería ser cómplice de ninguno de los mangarranes que aspiraban a hundirnos.

Pero ahora se presenta un panorama diferente: ahora existe VOX. 

Y si; ya se que VOX no es lo nuestro. Que VOX es derecha liberal, y que no recoge muchas aspiraciones de los que pensamos más o menos de forma aproximada.

Ya se que -es una de las principales objeciones que he oído- no propugna la derogación del aborto. Pero es que, ya hace ocho o diez años, un sacerdote cuyo nombre gracias a Dios no recuerdo, decía que había que elegir entre los males el menor; esto es: el que diera menos facilidades para asesinar a los no nacidos. Pero no dijo que no se debía votar a un partido (que en aquél caso era el PP) que mantenía el aborto en su programa. Aquellas declaraciones las hizo en clérigo de marras en un programa de Radio Intercontinental de Madrid -"La V Columna", probablemente, o el que iba por delante-, y no las puedo ofrecer porque el señor Obama me las robó.

En este enlace pueden ver la referencia que hice en su día. Después de oír eso -y sin que al cura de marras le cayera el chorreo correspondiente, al menos que yo sepa- ¿vamos a criminalizar a un partido por ser menos papista que los representantes del Papa?.

Yo, que cada vez ando más distanciado de la Institución eclesiástica porque cada vez me parece menos católica y más sociedad anónima inclinada al "márqueting" y sin ningún fundamento espiritual, no seré el que ponga por delante del interés de España el de una jerarquía eclesiástica que traiciona lo más sagrado.

Por lo demás, he leído el programa de VOX -cosa que probablemente no hayan hecho algunos de los que lo critican-, y no encuentro una sola, entre las 100 medidas, que no pueda suscribir. Me faltan algunas -quizá bastantes-; pero ni una sola me produce un rechazo integral. 

Ahora, la pregunta es: ¿hay algo más que pueda considerarse "menos malo"?. Porque en las futuras elecciones europeas está la opción de ADÑ, pero... ¿y ahora?. Ahora no tenemos más opción que VOX o la abstención. 

Y hay mucha gente que, con buen criterio, afirma que no quiere ser cómplice votando a un partido que no refleja totalmente su pensamiento, y con el que difieren en cosas importantes. No puedo criticar esa postura, que ha sido la mía durante años. 

Pero, para mi, en estas elecciones si existe algo "menos malo". No saldrá de ahí nuestra España, pero por lo menos podrá ralentizar; acaso -seamos optimistas por una vez, aunque llevemos la contraria a Spengler, hace poco citado en Facebook por mi camarada 27 Puntos-, detener la horda antiespañola que avanza.

No quiero convencer a nadie; simplemente, expongo mi razonamiento. Ni soy de VOX ni lo voy a ser. Pero -quizá porque eso del voto me gusta tan poco que no le doy la importancia que otros- en esta ocasión votaré a VOX.

Sencillamente, por jorobar. Y no me digan que no es buen motivo.



jueves, 4 de abril de 2019

SOBRE LA CASILLA DE LA IGLESIA.


Como todos ustedes saben, ya estamos metidos en época de confiscación de la renta. Llega el momento en que el Gobierno nos saca los cuartos para dilapilarlos en sueldos para los suyos, en dádivas compravotos para los suyos, en proyectos faraónicos e inútiles para que trinquen sus empresas protegidas o subvencionadoras que -llegado el caso- darán puestos en consejos de administración a los suyos. A los de cada partido, porque esto no es cosa de unos, sino de todos.

Dando esto por sabido, y sentado el principio de que al votante no le importa que le saquen los higadillos siempre que lo hagan los suyos, parece que lo importante no es crear empleo y facilitar y proteger la vida y los derechos de los ciudadanos, sino la memez histórica y la exhumación de Franco.

Y también damos por sabido que en esta época nos van a pedir que marquemos la casilla de la Iglesia Católica en nuestra declaración de la renta. No dejan de repetirlo así desde los medios de comunicación vinculados a la Iglesia: desde esa cadena COPE que pertenece a la Conferencia Episcopal Española.

Esa misma cadena que, un día si y otro también, no deja de lanzar diatribas contra Franco; que no deja -por boca de cualquiera de sus estrellitas- de hablar de la feroz dictadura, de los represaliados, de los exiliados del franquismo; no deja de calumniar a Francisco Franco y a los millones de españoles que lo siguieron para hacer una España que -43 años después- aún puede pagar sinvergüenzas con la herencia recibida.

Esa misma Conferencia Episcopal que ha intentado guardar bien sus ropas en el asunto de la venganza exhumatoria. Que ha dicho que no era asunto suyo que se desenterrara a Franco del Valle de los Caídos, ni dónde se le fuera a enterrar de nuevo. Que eso era cosa del Gobierno y de la familia.

Desde que empecé a presentar la declaración de la renta he marcado siempre la casilla de la Iglesia. Porque soy católico, y por tocar las narices, que también es un motivo. Menos este año. 

Este año, no. Que a los Obispos cobardes los subvencione el socialismo y el comunismo con los que se quieren congraciar al precio de la traición. Que a los curas rojos los mantengan sus amos. Que a la institución eclesiástica que abandona a sus hijos y se morrea con los asesinos de sus hermanos en el sacerdocio, la ayude el estalinismo de Sánchez. Que a las emisoras de radio que mienten por sistema para no hacerse antipáticos a sus amos políticos, las sufrague su abuela.

Este año, no. Este año, que la Conferencia Episcopal Española no cuente con mi marca en la casilla de la Iglesia. Este año, no voy a seguir siendo cómplice de los mentirosos, de los traidores, de los chalanes y mercachifles que trapichean con la fe, se refocilan en la iniquidad y se deshonran en la condescendencia, que no es misericordiosa, sino culpable.

Y en lo que valga mi consejo, ahí queda para quien quiera usarlo. Este año, NO. Y a los traidores que los mantengan los socialistas a los que tanto quieren agradar. 

lunes, 1 de abril de 2019

SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA.

Que es, como ustedes saben, la forma socialista y comunista de volver a los años treinta del pasado siglo.

Convertida la exhumación del cadáver del Excelentísimo Sr. D. Francisco Franco Bahamonde en prioridad gubernamental; convertida la demonización de la derecha, su aislamiento, en motivación única de las múltiples y similares izquierdas; convertido el guerracivilismo en objetivo puntero del socialismo ultraizquierdista, la política española se va pareciendo cada día más a aquella en que toda la gentuza ágrafa se fundamenta.

Así es que, como ellos nos quieren llevar de nuevo al pasado, quieren meternos en otra guerra civil -que, como en aquella, piensan que tienen ganada-, lo correcto es recordarles cómo terminó aquello.




Esta si que es memoria histórica. De la buena. De la que ocurrió.



martes, 26 de marzo de 2019

SOBRE EL PERDÓN MEJICANO.

El que el presunto -o no- señor López Obrador, presidente de Méjico, ha exigido por la conquista española.


Esta estupidez venía siendo habitual en muchos gilipollas sin graduación, pero que lo haga un presidente eleva el tono, de forma que requiere respuesta. Como imagino que no habrá político español que lo haga en el tono que merece, porque la corrección política castra mucho -es una forma de hablar, líbreme Dios de insinuar que no tienen cojones-, le ofrezco a quien guste tomarlas algunas ideas.

Y propongo que se pida perdón, si. Pero háganme la merced de continuar leyendo antes de llamar al loquero de guardia. 

Propongo pedir perdón por haber impedido que los mejicanos de hace cinco siglos continuaran comiéndose unos a otros. Más bien unos siempre a otros, porque si la Conquista fue posible, lo fue porque todos los pueblos sometidos a Méjico estaban hasta donde no digan dueñas de los Mejicanos, que los utilizaban como ganado para sus festejos y sus banquetes.

Propongo pedir perdón por haberles dado carreteras, universidades, imprentas. Cosas que, evidentemente -según demuestra el señor López Obrador- no sirvieron para nada, porque sigue habiendo cazurros, analfabetos y cuatezones.

Propongo pedir perdón por haberles puesto en el Mundo, en vez de dejarles perdidos en sus sacrificios humanos, con una cultura poco más que paleolítica y algo menos que feudal.

Propongo pedir perdón, en suma, por haberles dado una lengua que les hace ser entendidos por el Mundo entero, aunque algunos -valga el señor López Obrador como ejemplo- no tengan nada útil que decir.

Y propongo pedir perdón, esta vez al Mundo entero, por haber puesto en la Historia a unos cenutrios, sinvergüenzas y tontolabas como el señor López Obrador. El cual, por cierto, tiene unos apellidos de netas sonoridades hispanas.

Lo mismo va a resultar que la culpa de los desastres de Méjico en los dos últimos siglos no la tiene España, sino los hijos y nietos y biznietos de aquellos españoles de la Conquista que, perdida la referencia hidalga de sus antepasados, han hecho una mierda de país donde puede ser presidente un gilipollas.

Nada distinto a España, todo hay que reconocerlo.


jueves, 21 de marzo de 2019

SOBRE LA CIVILIZACIÓN QUE PROPONE VOX.

Como ustedes saben -si es que aún alguien visita este diario-, no me he pronunciado a favor de VOX hasta el momento. Mas bien, si acaso, en contra.

VOX no es lo mío; no son los míos, no representan lo que pienso, ni lo que quiero. Soy Nacionalsindicalista -lean falangista los que no se hayan preocupado de saber qué es eso, aunque no se les caiga del morro lo de llamar fascista a todo lo que no encaje en sus tópicos-, y VOX no lo es.

Pero también es cierto que VOX se está mostrando como el único partido capaz de decir claras unas cuantas cosas. Esas cuantas cosas que todos los políticamente correctos dicen en conversaciones privadas. VOX está diciendo que ya está bien de tergiversar -de falsear- la Historia; que ya está bien de subvencionar vividores -y vividoras- a costa del erario público; que ya está bien de pasarse a España por el forro de los escaños.

Y ahora viene Santiago Abascal y propone facilitar la tenencia de armas de fuego y despenalizar su uso en situaciones de amenaza real.

Como no podía se menos, todos los partidos, todos los tertulianos, todos los periodistas apesebrados, han clamado al cielo. Todos los que defienden al delincuente y desprecian a la víctima se han echado las manos a la cabeza. Todos los que no tienen idea de nada, han gritado, que es lo suyo, hablando de armas sin control y -Albertito Rivera dixit- tiroteos en colegios y locos con pistola.

Evidentemente, ustedes ya han adivinado que yo si soy partidario de que los españoles podamos tener armas de fuego. Por supuesto, con su correspondiente licencia que esté al alcance de quien la solicite y cumpla los requisitos para ello. Y que los requisitos sean los adecuados. Más o menos como ahora, que para obtener o renovar la licencia de armas hay que presentar un certificado médico -físico y psicológico-, y autorizar a la Intervención de Armas de la Guardia Civil la investigación de los antecedentes penales. Amén de -cuando se trata de la obtención- pasar el correspondiente examen.

Lo que no puede permitirse un país civilizado, es que sólo los delincuentes puedan tener armas; que sólo los criminales puedan usarlas impunemente; que a uno le puedan entrar en su casa y no pueda defenderse; que a uno le asalten por la calle y no pueda decir ni "mu"; que a uno le atraquen en su negocio y tenga que resignarse al expolio. 

Lo que no puede permitirse un país que quiere ser civilizado, es que a un ciudadano que se defiende de una agresión le caiga todo el peso de la Ley, y al que le agrede le pongan en la puta calle a los diez minutos, para que continúe su oficio. Lo que no puede permitirse un país que presume de civilizado, es que las Fuerzas de Seguridad del Estado lleven armas para su propia defensa, no para defender al ciudadano que es -en última instancia- quien se las ha dado. Lo que no puede permitirse un país que aspira a la civilización, es que se vulneren impunemente todos los derechos fundamentales sin que el perjudicado pueda defenderse.

Así es que si; soy partidario de que los españoles podamos tener armas de fuego, y de que si nos vemos en la necesidad de usarlas con motivo justificado no se nos caiga el pelo. 

Sólo los locos, los cómplices y los ignorantes pueden pensar que a un ser humano normal le gusta tener armas para matar a la gente sin ton ni son. A los que nos gustan las armas, tenemos nuestra correspondiente licencia y pasamos los trámites administrativos que conlleva, sabemos lo que es un arma -porque la hemos tenido en las manos, no sólo la hemos visto en una película-, y sabemos lo que puede hacer, jamás se nos ocurrirá usarla por una tontería. 

El verdadero peligro de las armas no está en el acero, el plomo y la pólvora; está en la posibilidad de que la use un ignorante o un criminal. Y a ninguno de esos grupos -ignorantes y criminales- le va a impedir usarla la carencia de permiso.

Total: que no soy de VOX, pero me va gustando lo suficiente como para que me merezca la pena ir a votar.


viernes, 1 de marzo de 2019

SOBRE EL CANALLA.


Si, lo sé; canallas hay muchos, a montones. Das una patada en el suelo y te salen veinte y en España, últimamente, antes de acabar de poner el pie en el suelo te han salido tres docenas. Pero sabiendo ustedes -como sin duda no ignoran- que en el día de ayer estiró la pata el cómplice e instigador de miles de asesinatos Javier Arzallus, no creo que les quepa duda de a qué canalla me refiero.

Ya se que no debe uno alegrarse de estas cosas. Realmente, bien triste resultaría alegrarse de que un hijo de puta estire la pata por sus propios medios; pero teniendo en cuenta que ni leyes -que existen pero no se cumplen-, ni jueces -que existen, o por lo menos cobran, pero no se atreven-, ni policía -que existe, pero no les dejan-, han sido capaces de dar buena cuenta de tal pájaro, tampoco es tan malo que la madre naturaleza corrija su error y quite de en medio esa inmundicia.

Diré, por tanto, que no he brindado con nada -ni siquiera con agua-, entre otras cosas porque después de enterarme por la radio, y luego por las referencias del blog hermano Desde mi trinchera que escribe mi camarada Eloy, no volví a acordarme del rebotado Arzallus hasta que hoy me lo ha traído el periódico, pero que es lo más cerca que he estado de pensar que era un buen día.

Por lo tanto, no voy a ejercer de hipócrita -como si fuera un Arzallus cualquiera- diciendo que lo he sentido; pero también es cierto que no me ha producido ninguna alegría. Hay cosas más importantes en la vida que molestarse en sentir algo por un ser tan despreciable, tan cabrón, tan inicuo. 

Hace tiempo que dejé de considerar al enemigo como alguien con quien en el futuro habría que convivir y al que, por tanto, no podía odiar. Hace tiempo que empecé a odiar y -a falta de amar- no resulta desagradable. De alguna forma hay que corresponder a tanto hijoputa, a tanto cabrón, a tanto gilipollas, a tanto necio.

Pero el canallesco difunto de mi comentario no tiene -no tuvo nunca- la suficiente categoría humana para merecer el odio. Simplemente, el asco.

Lo único de lo que si quiero dejar constancia, es de que si -como decía mi camarada Eloy- Dios es infinitamente bueno, habría que pedirle que también fuera justo. 






martes, 26 de febrero de 2019

SOBRE LA VISITA DEL DESENTERRADOR.


Que, como ustedes ya bien saben, es el señor Presidente del Desgobierno Perico Sánchez.

En su afán de ser cada día más progre, de ser cada día más guerracivilista, de ser cada día más digno sucesor de los que llevaron a España a la guerra civil -y la perdieron-, don Perico se ha ido de visita a las sepulturas de don Manuel Azaña y de don Antonio Machado, a los que los ignorantes -bando profusamente surtido en todos los periódicos, radios y televisiones- llaman exiliados, cuando es evidente que no fueron sino huidos de la justicia porque -como cualquier criminal- sabían bien lo que les esperaba si los jueces les echaban la mano.

En el caso del señor Azaña, que se descolgó con aquello de paz, piedad, perdón cuando incluso para él fue evidente que la guerra la habían perdido, pero no lo pidió cuando pensaba que lo tenían todo, es innecesario comentar nada para quien no sea ignorante de baba. Para los imbéciles, baste recordar el asuntillo de Casas Viejas y los tiros a la barriga de los que el anarquista -y por tanto poco sospechoso- Ramó J. Sender escribió en Viaje a la aldea del crimen. Ese asuntillo da buena cuenta de esa moderación que los gilipollas le atribuyen hoy -bueno, y ayer, que tampoco se quedó manco el señor Aznar-; pero tampoco estaría de más recordar la arrogancia con que trituró el Ejército, y no por necesidad sino por la profunda animadversión que sentía el pobre hombre hacia la gallardía, el valor y el honor, dado que jamás tuvo esas virtudes y le repugnaban profundamente en los demás porque le ponían al descubierto.

En el caso de don Antonio Machado, aún más profundamente desfigurado por la giliprogresía, baste recordar lo que contaba el maestro Rafael García Serrano en su dietario del 14 de mayo de 1984:


* * * * *


Como precaución elemental el cuartel general del SINSE abandonó su domicilio, por así decirlo, oficial, y emplearon para reunirse los lugares en reserva. Nadie sabía la capacidad de resistencia de Gonzalo Molina, y todos estaban seguros de que los rojos del SIM —las chekas de Vallmayor de Barcelona, no eran desconocidas por los madrileños metidos en faena— poseían una inventiva para el sufrimiento realmente espeluznante.

(Lo sabía incluso el poeta rojo don Antonio Machado —se empieza en progre y se acaba en inquisidor— que a los valerosos escritores catalanes, separatistas y bermejos algunos de ellos, dicho sea en su honor, que fueron a pedir que añadiese su firma de favorito del serrallo intelectual de Líster, llamado también «el batallón del talento», en favor de la libertad o al menos la salida de Vallmayor del escritor falangista Félix Ros respondió «Nada, nada, no cuenten conmigo. Es un fascista ¿Quieren ustedes que también a mi me arranquen las uñas?» Demostración de que el casposo cantor de Líster estaba al tanto de los sistemas por muy buen poeta que fuera y es. La sombra de Caín lucía en su chaleco como una leontina de mala calidad, de manera que un veterano escritor le dijo a un jovencito que quedó desilusionado con la actitud del discípulo del «maestro de la luz del alba» «No te preocupes, hombre, que hoy no has conocido a Machado, sino al pelmazo de Juan de Mairena».

Lo malo es que los había conocido a los dos.)


miércoles, 23 de enero de 2019

SOBRE VEHÍCULOS DE TRACCIÓN ANIMAL.

Porque, a la vista de lo que está ocurriendo con los secuestradores del taxi, es bastante dudoso que sus automóviles, por más que sean de motor, no constituyan un ejemplo de vehículo de tracción animal. Mulas o bueyes. O asnos.

A mi me parece bien que los taxistas ejerzan sus derechos legales. Me parece bien que protesten si tienen de qué, y que se quejen si hay motivo. Pero creo que ni los taxistas hoy -y ayer-, ni los huelguistas de cualquier tipo en cualquier momento, sean quiénes para impedir que los ciudadanos circulen libremente por la calle o la carretera que precisen usar. Que, además, para eso la han pagado.

Ya hace muchos años -cerca de treinta- tuve una experiencia con unos de esos huelguistas que toman como rehenes a los que pasan por allí, y les privan de sus derechos fundamentales sin que a ninguna autoridad se le mueva un puñetero voto. Fue en Despeñaperros, y estuvimos parados en mitad de ningún sitio durante una hora más o menos, mientras los alegres muchachos de la juerga se pasaban por el forro el artículo 19 de la Constitución, bajo la mirada de la única pareja de la Guardia Civil que el señor Subdelegado del Gobierno tuvo a bien enviar.

En fin, para qué voy a seguir. Les dejo con unas cuantas imágenes. Y -atención- con una solución imaginativa al final.





Y lo prometido, la solución:


martes, 15 de enero de 2019

SOBRE EL PLAN DEL SEÑOR MINISTRO.

El Plan de acción contra los delitos de odio que ha puesto en marcha el Gobierno, y ha presentado hoy mismo el señor Grande-Marlaska, Ministro del Interior, y que -véase 20 Minutos- se propone combatir la discriminación y las expresiones de odio contra colectivos vulnerables por motivos de su origen nacional o étnico, sexo o género, ideología, identidad sexual, religión, capacidades intelectuales o físicas y situación socioeconómica, entre otras razones.

Ha añadido el señor Ministro: 

En los últimos años estamos viendo cómo avances en derechos que creíamos consolidados se están poniendo en cuestión y prolifera el discurso del odio hacia quienes no encajan en un modelo de sociedad monocolor y sectario que algunos pretenden imponer. 

¡Ya era hora!. Si, señor Ministro, ya era hora de que alguien se preocupara de combatir la discriminación y las expresiones de odio con que somos agasajados los españoles, los blancos, los hombres heterosexuales, los católicos, y los que nos ganamos el pan con nuestro trabajo.

Y por supuesto, ya era hora de que dejara de proliferar el odio hacia quienes no encajamos en un modelo de sociedad monocolor y sectario, como el que pretenden imponer los maricones -doña Dolores Delgado dixit-, las lesbianas, los xenófilos, los ateos rabiosos, los vagos y, especialmente, los mentirosos de oficio, los guerracivilistas, y los traidores que venden la unidad de España por unos meses en La Moncloa.


jueves, 10 de enero de 2019

SOBRE EL IMPERIALISTA MACRON.


Para quien no lo sepa -y supongo que no habrá casi nadie que lo ignore- don Emmanuel Macron es el Presidente de la República Francesa. El Presidente que fue elegido gracias a la recomendación de voto de todos los partidos coaligados expresamente contra el Frente Nacional de Marine Le Pen.

Pues bien: este Presidente de Francia que debe el puesto a la izquierda, la ultraizquierda, la extraizquierda, se permite el lujo de entrometerse en los asuntos internos de otro país -España- para decir -véase 20 Minutos- que observamos, y somos muy claros sobre el hecho de que no puede haber alianzas con la extrema derecha, y que no puede haber alianzas con la ultraderecha en España.

Para el señor Macron, entonces, si puede haber alianzas con la extrema izquierda -a la que, repito, debe el puesto-, dado que no advierte a Pedro Sánchez de que no se mantenga como Presidente del Gobierno de España con el apoyo de la ultraizquierda y del filoterrorismo. Para el señor Macron, el terrorismo es un aliado aceptable, y la ultraizquerda es perfectamente admisible.

Pero además, es que el señor Macron se cree quizá un nuevo Napoleón, con capacidad para dictar lo que los españoles pueden o no pueden hacer. No ya para aconsejar -por más que un recién llegado no resulte el consejero más experimentado del mundo-, sino para vigilar de cerca y advertir de que no puede haber alianzas con la extrema derecha en España. 

Evidentemente, el señor Macron es -como ya nos parecía- lo suficientemente tonto como para no darse cuenta de que en España, cuando cualquier extranjero nos quiere imponer algo, provoca la reacción diametralmente opuesta.

Y es que en España, señor Macron, aún recordamos -algunos, al menos- lo que es la dignidad. Eso que usted se dejó olvidado para conseguir ser Presidente de la República Francesa, con la ayuda de todos cuantos hasta el día de antes le habían puesto -a lo que se ve, con razón- a parir.

¡Vete a la mierda, Manolito!



miércoles, 2 de enero de 2019

SOBRE VIAJAR BARATO.


Que es, evidentemente, la principal habilidad de don Pedro Sánchez.

Y no lo digo por su gran afición a los viajes, de la que se hacen lenguas los tertulianos y periodistas que se escoran hacia el lado contrario de la política del sistema; lo digo porque -según El Mundo- La Presidencia del Gobierno ha informado a través de un documento oficial de que el viaje en avión de las Fuerzas Armadas que Pedro Sánchez realizó el pasado mes de julio a Castellón para asistir al Festival Internacional de Benicássim (FIB) costó únicamente 282,92 euros.

Esta información fue solicitada a través de Ley de Transparencia, porque don Pedro había decretado que su viaje era un secreto oficial.

No me extraña. Conseguir vuelos tan baratos hay que guardarlo en secreto, no sea que los demás se aprendan el truco y quieran aprovecharlo. Ya pasó con el yate Azor. Si, ese pesquero reconvertido que usaba Francisco Franco en sus vacaciones, nada que ver con los diversos "bribones" que le han sucedido en el servicio a la Jefatura del Estado. El Azor fue descubierto por don Felipe González, y cuando la opinión pública se hizo lenguas del asunto, alguien de su entorno gubernamental respondió que dicho yate era propiedad de Patrimonio Nacional, y por lo tanto de todos los españoles.

Hubo cierto funcionario extremeño que se lo creyó -o, más bien, que quiso poner a prueba la explicación- y pidió turno para disfrutar del Azor. La respuesta le llegó en forma de sanción, creo recordar que en forma de traslado forzoso. Quizá porque -como sentenciaran los cerdos de la granja orwelliana- todos somos iguales, pero unos más iguales que otros.

Por lo tanto, es de lo más normal que don Pedro Sánchez haya querido guardar en secreto el chollo de sus vuelos baratos hasta el ridículo, aunque -reconozcámoslo- declararlo secreto oficial tal vez sea pasarse un poco.

Aún así, y dado que la legislación vigente le ha obligado a confesarlo, creo que don Pedro debería pensárselo, porque gastar sólo 283 euros (por redondear) en un viaje de ida y vuelta a Castellón, en avión privado, es algo que debería popularizarse con vistas a reducir la penosa factura energética que padecemos. 

¿Se imaginan qué maravilla? Venga, hombre, don Pedro: ¡Falcon para todos!

viernes, 28 de diciembre de 2018

SOBRE LO DE CADA AÑO.

España se ha consolidado en un Estado de Derecho que asegura el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. (1)

El Estado español promueve el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida (1)

España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. (2)

El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. (3)

Los estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales. (4)

Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. (5)

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. (6)

Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. (7)

Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial. (8)

Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. c) A la libertad de cátedra. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa. (9)

Las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales. (10)

La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.
Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. (11)

Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España. (12)

El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía. (13)

El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. (14)

Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia (15)

Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.
Los niños gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos. (16)

Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen y su titularidad. La ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio. (17)

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. (18)

Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. (19)

Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados. (20)

La responsabilidad criminal del Presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.
Si la acusación fuere por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones, sólo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso, y con aprobación de la mayoría absoluta del mismo.
La prerrogativa real de gracia no será aplicable a ninguno de los supuestos del presente artículo. (21)

Las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, bajo la dependencia del Gobierno, tendrán como misión proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana. (22)

La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley. (23)

El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad, consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo, entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular.
Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales. (24)

Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte de territorio del Estado. (25)

El Estado podrá dictar leyes que establezcan los principios necesarios para armonizar las disposiciones normativas de las Comunidades Autónomas, aun en el caso de materias atribuidas a la competencia de éstas (26)

Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas. (27)


* * * * * *

Pues no, lo siento; esto -aunque lo parezca- no es una inocentada. Toda esta parrafada, de la que espero sabrán disculparme, es una pequeña parte de lo que dice nuestra queridísima Constitución de 1978, cuarentona evidentemente muy mal conservada.

Como, aún dicho lo anterior, mucha gente podría pensar que esto -en vista de lo que acontece a diario-, no puede ser verdad; que la Constitución no puede decir esas cosas, porque de decirlas deberían estar en la cárcel el Gobierno, la oposición, los jueces, los alcaldes y la mitad de la ciudadanía, les garantizo que es cierto, que no me lo invento -ya quisiera tener tanta imaginación- y para que lo comprueben, si gustan, no tienen mas que seguir las indicaciones de las notas a continuación.



(1) Preámbulo
(2) Artículo 1
(3) Artículo 3
(4) Artículo 4
(5) Artículo 8
(6) Artículo 14
(7) Artículo 15
(8) Artículo 18
(9) Artículo 20
(10) Artículo 22
(11) Artículo 27
(12) Artículo 30
(13) Artículo 31
(14) Artículo 32
(15) Artículo 35
(16) Artículo 39
(17) Artículo 46
(18) Artículo 47
(19) Artículo 50
(20) Artículo 92
(21) Artículo 102
(22) Artículo 104
(23) Artículo 117
(24) Artículo 137
(25) Artículo 139
(26) Artículo 150
(27) Artículo 155

miércoles, 26 de diciembre de 2018

SOBRE LA DISCIPLINA UNIVERSITARIA DEL SEÑOR DUQUE.


El señor Duque ministro, no uno de los que ostenten el título nobiliario; ese mismo señor Duque, tan generoso, que se hizo con una sociedad para alquilarse a sí mismo un pisito al objeto de -según afirmó él mismo que había sido el resultado- pagar más impuestos.

El señor Duque -en declaraciones que recoge El Mundo- asevera que es un debate sano el que los universitarios se dediquen a hacer referemdums sobre monarquía o república, y que lo que no se puede hacer es reprimir eso.

Que esto lo dijera un catedrático o rector, cual nuevo Ortega y Gasset dedicado a destruir la monarquía sería comprensible, aún sabiendo que estos personajillos de hogaño jamás tendrían la capacidad intelectual -ni moral- de reconocer luego que no es esto, no es esto; pero que lo diga un ministro de Ciencia, Innovación y Universidades parece algo fuera de lugar. 

No se sabe muy bien si don Pedro Duque ha terminado de bajar de las nubes, pero a mi me parece estupendo que diga estas cosas. Don Pedro probablemente no lo sepa, pero estas actitudes universitarias nos llevan directamente a 1930-1931. Quien guste, puede comprobar lo que digo leyendo el magnífico Madrid de corte a cheka, de Agustín de Foxá.

Por otra parte -prosigue el citado periódico-, Duque ha señalado en la misma entrevista que se plantea derogar el Reglamento de Disciplina Académica vigente desde 1954 y firmado por el dictador Francisco Franco, que todavía sigue aplicándose al alumnado universitario. (...) Este reglamento tipifica como faltas graves, que suponen la expulsión de la universidad, las manifestaciones contra los principios o instituciones del Estado, contra la religión, la insubordinación contra las autoridades académicas, la incitación de manifestaciones o las faltas de "decoro", entre otras. 

Uno se pregunta qué de malo tiene sancionar las manifestaciones contra los principios o instituciones del Estado. ¿Es que no se nos criminaliza a los que estamos en contra de este Estado? ¿Es que no se nos buscan las vueltas, se nos coarta la libertad de expresión tan generosamente distribuida cuando de lo que se trata es de insultar desde el otro lado?

Uno se pregunta qué de malo tiene sancionar las manifestaciones contra la religión. ¿Es que la Constitución no impide la discriminación por razones religiosas? ¿Es que no defiende las creencias religiosas? ¿Es que defender mi libertad constitucional de ser católico no significa impedir que otro me venga a molestar por serlo? ¿Es que defender mi libertad constitucional de ir a una iglesia a rezar no significa impedir, por ejemplo, que alguna futura concejala venga a gritar gilipolleces en ropa interior?

Uno se pregunta qué de malo tiene penalizar la insubordinación contra las autoridades académicas. ¿Es que -aunque de facto se consienta todo a los grupúsculos de ultraizquierda- pretenden que los alumnos tengan carta blanca para hacer lo que les salga de las gónadas y, por ejemplo, expedientar o despedir a los profesores que les exijan estudiar? ¿O a los que les pidan que las tesis doctorales sean originales, y no simples plagios?. Que si, que ya se que se hace, que ya se que en la Universidad lo más importante es hacer asambleas, huelgas y algaradas, porque hay cosas que no cambian, y el antifascismo se le vende muy bien a los vagos. En mis tiempos, don Pedro, lo que funcionaba muy bien era la huelga en solidaridad con los compañeros del metal, ya ve usted qué cosa, aunque los compañeros del metal no se solidarizasen conmigo cuando me ponían un examen final de matemáticas, un sábado a las cuatro de la tarde en un mes de junio. Pero hombre, don Pedro, una cosa es que no haya birretes para sancionar a los que sacan los pies del tiesto, y otra que se consienta por escrito en un reglamento.

Uno se pregunta qué de malo tiene penalizar la incitación de manifestaciones. Porque -corríjame si me equivoco, señor Duque- a la Universidad se va a estudiar. Salvo que uno sea político y le den gratis los másteres, las tesis doctorales o las asignaturas para terminar una carrera. Que si, que siempre se han hecho huelgas y manifestaciones, porque los estudiantes generalmente prefieren -y preferíamos- no ir a clase; sobre todo, a algunas cuyos profesores pasaban por la vida sin interés en enseñar nada útil, como las dos señoras profesoras de Historia marxista que me tocaron en suerte en su día. (Por supuesto, no es que la asignatura tratase de Historia marxista; es que ellas metían el marxismo hasta en la sopa). Pero tampoco es cosa de institucionalizarlo en un Reglamento. Lo que si podría usted, don Pedro, institucionalizar reglamentariamente, es el derecho de los estudiantes a no ser coaccionados por huelguistas y manifestantes.

Y por último, qué hay de malo en penalizar las faltas de "decoro". Mire usted, don Pedro: como falangista -fascista, para los iletrados y acaso para usted- me quedo en el deseo joseantoniano de una España alegre y faldicorta. No me causa ninguna zozobra ver a una señora o señorita -según cual, vaya- ligera de ropas. Supongo que a las señoras y señoritas les pasará lo mismo con la contraparte correspondiente, o sea, ver ligeros de ropa a los señores o señoritos. Y que tres cuartos de lo mismo ocurrirá con los mediopensionistas de un lado y otro. Pero no me parece que las aulas universitarias sean el lugar adecuado y, aunque me tenga usted por anticuado, estas cosas las prefiero con cierta intimidad. 

En fin, don Pedro, que no veo qué hay de malo en que la Universidad sea un lugar de estudio y de trabajo, y que tenga un Reglamento que así lo avale. Lo único que tiene de malo el vigente Reglamento de Disciplina Académica es que lo firmó Francisco Franco. 

¡Acabáramos!

lunes, 24 de diciembre de 2018

SOBRE LA FELICITACIÓN NAVIDEÑA.


La que corresponde hacer, por la fecha, a los españoles de buena voluntad. A los españoles que lo son, lo saben y lo ejercen. A los españoles que trabajan y se ganan el pan dignamente; a los que el sistema condena al paro y la desesperación; a los que sufren en silencio cuatrienal los despropósitos de los mangantes con despacho y coche oficial; a los que soportan con dignidad a todo tipo de ladrones, asesinos, violadores, y gamberros.

La felicitación para los camaradas, los hermanos en España, nuestra madre, y para todos aquellos que conservan el santo orgullo de ser españoles, una de las pocas cosas serias que se pueden ser en el mundo.

La felicitación que corresponde hacer a cuantos, desde la exasperación, tienen lista la vela para Sanseacabó y sólo esperan que alguien les diga dónde encenderla.

Para los demás; para los asesinos protegidos por el sistema; para los violadores liberados a los pocos años del crimen; para los ladrones con más derechos que los robados; para los sinvergüenzas que viven a costa de los demás; para los políticos de todo color, pelaje y obediencia; para el sistema que engendra, cría, cuida y protege a la peor canalla conocida en la Historia de la Humanidad, sólo cabe desear que sufran lo mismo que ellos reparten.

Y para los canallas que nos quieren llevar al pasado para ver si desenterrando un cadáver consiguen ganar la guerra que sus ancestros perdieron por cobardes, mi desprecio y mi maldición. 

Que ya se que no es un deseo muy navideño ni muy cristiano; pero uno piensa que Dios Nuestro Señor, principio de todo, también ha de serlo del sentido del humor, y que no estaría mal que se descubriese a otro ministro ladrón, a otro ministro prevaricador, a otro ministro falsario de titulaciones académicas; que no estaría mal que Perico el Desenterrador volviera a obtener un éxito en su carrera de derrotas, y cosechara un nuevo resultado electoral que hiciera bueno el anterior; que no estaría mal que la patrulla de la Guardia Civil que protege cierta casita serrana tuviera un despiste, y a don Pablo Iglesios y doña Irena Montera le entraran okupas en el chalecito. En fin, cositas así, sin acritú que decía don Felipe González. 

O con acritud, ¡qué coño!, y que les pase lo que la mayoría de los españoles les desea, aunque no se atrevan -por aquello de la libertad de expresión- a decirlo en voz alta.

Feliz Navidad, hermanos, camaradas, españoles. Y a los demás, que los zurzan.



viernes, 21 de diciembre de 2018

SOBRE EL "PACTO DE PERDEDORES."

Por lo visto, en Andaluía existe -o al menos vegeta- una señora llamada Beatriz Rubiño, secretaria de políticas migratorias del PSOE en Andalucía. Esta señora afirma -véase 20 Minutos, pág. 9 de la edición en papel de Madrid- que PP, Cs y Vox "están realizando un un pacto de perdedores, un pacto de la vergüenza, un tripartito que parece que está conformado por los hijos de José María Aznar".

Ignoro a qué se dedican los hijos de José María Aznar. Ignoro qué opiniones tendrán los hijos del señor Aznar. Ignoro, incluso, si viven en España o en el extranjero. Cosas todas ellas que la señora Rubiño debe conocer, aunque también ignoro con qué propósito se ha ocupado en averiguarlo.

Ignoro igualmente qué información maneja doña Beatriz, porque el mismo periódico citado afirma que PP y Cs piensan dejar fuera de toda negociación al casi once por ciento de votantes andaluces que eligieron la opción de Vox, lo cual no deja de ser bastante antidemocrático.

Pero lo que no ignoro, es que hay que tener una cara bien dura, una cara de cemento armado, para afirmar que PP, Cs y Vox -si lo hacen- crearán un pacto de perdedores, proviniendo el comentario de un PSOE que gobierna basado en -por lo menos-, cinco partidos perdedores de elecciones, amén de todas las escurriduras de las urnas.

De pura piedra berroqueña, vamos.



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