Quéjase amargamente el señor Garzón -aquél que fue juez socialista- de que es víctima de una caza de brujas. Así lo certifican El País que lo define como "tranquilo pero cabreado"; y El Plural, que recoge su frustración. Todo ello, en un acto multitudinario de la Semana de Novela Negra de Barcelona. 
Anda don Baltasar aficionándose a la literatura, porque ya hace unos meses estuvo en Segovia en otro festival de igual índole. Quizá por esta tardía vocación -porque hay que ver lo mal que se expresa, el pobre, para presumir de juez, de estrella y de bruja- le echa imaginación al asunto -a su asunto-, y olvida que si está empapelado es por adoptar medidas contrarias a Derecho a sabiendas.
Y lo sabía, ya lo creo que lo sabía. O lo sabía, o es un pobre disminuído, que olvida sus propias sentencias y la manera de buscar en su propia jurisprudencia.
Así es que, señor Garzón, puestos a denunciar cazas de brujas, preocúpese, más de si hay caza o no, de si usted es o no es bruja.

Anda don Baltasar aficionándose a la literatura, porque ya hace unos meses estuvo en Segovia en otro festival de igual índole. Quizá por esta tardía vocación -porque hay que ver lo mal que se expresa, el pobre, para presumir de juez, de estrella y de bruja- le echa imaginación al asunto -a su asunto-, y olvida que si está empapelado es por adoptar medidas contrarias a Derecho a sabiendas.
Y lo sabía, ya lo creo que lo sabía. O lo sabía, o es un pobre disminuído, que olvida sus propias sentencias y la manera de buscar en su propia jurisprudencia.
Así es que, señor Garzón, puestos a denunciar cazas de brujas, preocúpese, más de si hay caza o no, de si usted es o no es bruja.