Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 10 de febrero de 2026

SOBRE LOS MANIPULADORES.

Creo que ya lo he dicho en más ocasiones, pero la culpa no es mía; es de los medios de manipulación social de la Conferencia Episcopal, que o bien refleja la indecencia de los señores Obispos, o bien muestra que las hordas del señor Herrera se les han desbocado.

No soy de VOX, y lo repito por enésima vez. Soy una persona a la que le molesta que los sinvergüenzas la intenten manipular. Y eso es lo que cada día ocurre cuando sintonizo la cadena COPE. Por supuesto, tengo la opción de poner otra emisora, pero no me da la gana ir buscando entre los demás manipuladores alguno que sea menos cabrón, porque me gusta escuchar la información deportiva en la cadena citada, y si cambio luego tengo que volver a sintonizarla.

Los manipuladores de la COPE, ni que decir tiene, pueden pasar de mi y de mis opiniones. Igual un día empiezan a darse cuenta de que mis opiniones con respecto al tema de su persecución a VOX no es sólo cosa de algún cascarrabias suelto, sino de unos cientos de miles de posibles escuchantes. Concretamente, en Aragón, más de 117.000; cerca de 90.000 en Extremadura hace cosa de un mes. Si cuentan el casi medio millón de Andalucía hace tres años, ahí sus anunciantes encontrarán motivos para contratar publicidad. O para retirarla, si esos oyentes se van a otra emisora.

Hablo de VOX porque los canallas coperos matutinos han pasado toda la campaña electoral aragonesa haciendo publicidad del PP -con entrevistas varias- y acusando a VOX de favorecer al PSOE. El señor Herrera -cuya edad desconozco, pero que da muestras de senilidad- ha estado reclamando a diario que VOX se pliegue a los deseos del PP. El pobre hombre no debe ya recordar que  -según él mismo ha dicho en ocasiones- los partidos políticos deben respetar sus compromisos electorales. Que cada cual vote lo que prefiera, en la confianza de que su elegido defenderá lo que ha propuesto, se supone que es la razón de existir de la democracia liberal. 

Pero además de la patética campaña publicitaria encubierta del señor Herrera a favor del PP -¿no obliga la ley a avisar del emplazamiento publicitario en los programas?- también se ha permitido ironizar con "los groupies del NODO" que -dice- le pusieron a Sánchez en no se qué visita que hizo ayer a algún lugar de Andalucía. El señor Herrera sabrá mucho de eso, y quizá así, ejerciendo de pelota oficial, habrá conseguido sus trabajos. Mi opinión -tan válida como la suya- es que el señor Herrera sigue luchando valientemente contra Franco, lo cual le califica como cabrón con pintas.

Y hoy mismo, el sustituto del señor Herrera -un tal Jorge Bustos, sacado directamente según google de la caverna de El Mundo- se ha permitido cabrear a los oyentes con una soflama en la que ha casi gritado un ¡basta ya! dirigido a VOX, porque este partido no ha dado muestras de pleitesía ante el PP, poniéndose a su servicio incondicionalmente. 

Aventura el señor Bustos que los votantes de VOX lo han hecho para que le entregue sus votos al PP; afirmación que demuestra que el señor Bustos es un aprendiz de dictador bananero, o un imbécil. Los votantes de VOX -y lo se de primera mano porque a veces he sido uno de ellos- lo votan precisamente porque tiene propuestas distintas a las del PP. Para que VOX se entregue al PP, no necesitamos votarlo. Votaría directamente al PP quien así lo quisiera, y el resto no votaríamos a nadie, como ha sido mi caso durante décadas. Por cierto, no he oído al señor Bustos clamar ¡basta ya! cuando el PP defiende el aborto. Lo cual, si bien se piensa, define al señor Bustos y a sus pagadores.

Arguyen los señores Herrera y Bustos que VOX no quiere gobernar ni gestionar; que prefiere hacer ruido desde fuera de los gobiernos autonómicos, y que por eso los abandonó después de entrar en ellos en el pasado. No entienden estos panegiristas de la tibieza que PP y VOX llegaron a acuerdos, y que cuando el PP los incumplió, VOX salió de los gobiernos de que formó parte. Parece que eso de cumplir los compromisos no va con el PP, ni con la COPE y sus voceros.

A los cuales -señores Herrera, Bustos- no parece importarles una higa que el PP incumpla sus promesas electorales, no mueva una mano contra las aberraciones rojoseparatistas cuando tiene firma en el BOE, y de por buena la política comunista sin moverle una coma. Lo que les importa es el sillón, y no solo a Sánchez.

Y a los voceros de la COPE, y a sus dueños, lo que les importa es que sigan dándole publicidades, bagatelas y subvenciones.


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