Me llega de Barcelona la imagen que por ahí abajo tendrán ustedes, si los duendes de los microchips lo permiten, y mi comunicante se preocupa por si, al estar escrito en catalán, no lo entendiera.
Gracias a Dios, el catalán es una lengua que me resulta relativamente accesible por escrito -al oído es otra cosa, pero es que soy un orejón y no pillo ningún idioma ajeno al mío-, y además la cosa está clara. Díganme si no, si no es evidente que este reportaje de actualidad -que de eso se trata aunque tenga formato de viñeta- tiene toda la razón del mundo.
Gracias a Dios, el catalán es una lengua que me resulta relativamente accesible por escrito -al oído es otra cosa, pero es que soy un orejón y no pillo ningún idioma ajeno al mío-, y además la cosa está clara. Díganme si no, si no es evidente que este reportaje de actualidad -que de eso se trata aunque tenga formato de viñeta- tiene toda la razón del mundo.
