Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

viernes, 30 de septiembre de 2011

SOBRE UN DOCUMENTO MUY CLARITO.

Documento que me llega por correo electrónico, y que con mucho gusto comparto con todos ustedes, muy especialmente con los posibles lectores legionarios a los que, ni que decir tiene, saludo muy especialmente.

* * * * *

Texto del discurso pronunciado antes del brindis en la comida de la Hermandad de AA.CC. Legionarios de La Coruña hace unos días. Sin desperdicio.



Hace más de noventa años, noventa y uno para ser exactos, un coruñés de la calle de Santiago de la Ciudad Vieja, tuvo la genial idea de crear de la nada una unidad de Infantería que con el paso del tiempo se ha ganado por valor, honor, disciplina y méritos de guerra, el ser considerada como la mejor Infantería del mundo. Este coruñés era José Millán Astray y Terreros, hijo predilecto de nuestra ciudad cuyo título data de un acuerdo de la corporación municipal de agosto de 1922, durante el reinado del Rey Alfonso XIII, debido a su valerosa y heroica actuación al frente de sus legionarios en los sucesos posteriores al desastre de Annual. Gracias a la dureza de los combates y los incontestables triunfos de la Legión, la fama de Millán-Astray se engrandeció. Por todos los rincones de España surgieron voces de cariño y aliento a los bravos soldados y a su indómito jefe. A propuesta de un nutrido grupo de políticos, la mayoría de ellos republicanos, La Coruña le tributó un grandioso recibimiento, con motivo de la llegada del ilustre militar para pronunciar una conferencia organizada por la Reunión de Artesanos en julio de 1922.

En estos últimos años la historia ha sido falseada de forma contumaz. La izquierda española más recalcitrante ha intentado por todos los medios convertir su derrota en la guerra de 1936-39, en una victoria. Nos han presentado una II república idílica, donde los buenos buenísimos fueron los socialistas, comunistas y anarquistas, autores por cierto de un sangriento golpe de estado contra la propia república en octubre de 1934 y los malos malísimos, vaya, el Diablo en persona, Franco y sus partidarios, que se alzaron en armas, enarbolando la bandera de aquella media España que no se resignó a morir como acertadamente había señalado en el parlamento el jefe político de la CEDA, José María Gil Robles. El zapaterismo, -algún día habrá que pedirle cuentas ante los tribunales-, ha configurado con su maldita, impresentable y enferma ley de la memoria histórica una desdichada y sectaria estrategia de expolio y persecución contra todo lo que signifique recordar y exaltar al bando Nacional que ganó la guerra de liberación. El vil, ruin, perverso acoso y derribo a la basílica del Valle de los Caídos, modelo de monumento a la reconciliación Nacional, solo por el mero hecho de estar enterrados en ella el Caudillo Franco y aquel español irrepetible que se llamó José Antonio Primo de Rivera, es sin lugar a dudas un hecho despreciable y a todas luces impresentable e incalificable.

Con la retirada de estatuas y escudos, en un ejemplo de irresponsabilidad y ataque sin precedentes al patrimonio histórico de la Nación española o con el cambio de nombres de calles dedicadas a figuras legendarias de España, se ha pretendido borrar un importante capitulo de nuestra historia. Sin embargo para los del otro lado, el ejército rojo, como ellos mismos gustaban en llamarse, la maligna ley de memoria histórica ha sido un constante homenaje y una riada de miles y miles de euros, propiedad de todos los españoles, entregados a manos llenas, a unas asociaciones que lo único que pretenden es dividir y fracturar la sociedad española, trayendo de nuevo a la vida cotidiana episodios que ya creíamos afortunadamente superados y que sucedieron hace más de setenta años. Es la gran “reconciliación nacional”, auspiciada por ese presidente sectario, mentiroso e iluminado, que el tiempo colocará entre los personajes más nefastos de toda nuestra dilatada historia, llamado José Luis Rodríguez Zapatero.

Desde 1970, con motivo del 50 aniversario de su gran obra, una estatua en bronce del Fundador de la Legión presidió en La Coruña, la plaza que lleva su nombre, sin que nadie se sintiera molesto por su presencia, en una ciudad que siempre se ha distinguido por su talante abierto y liberal, hasta que una noche de enero del año 2010, con nocturnidad y alevosía, por obra de un equipo de gobierno municipal desdichado y de infausto recuerdo, -que fue borrado de un plumazo por las urnas en mayo de 2011-, se hurtó a los coruñeses una obra de arte que hoy duerme el sueño embalada en un cajón en los talleres municipales de la Grela. Millán Astray fue desposeído de su título de hijo predilecto, de todos sus honores e incluso en un alarde de osadía y sinrazón un personaje, por su cuenta y riesgo, retiró las placas que rotulaban la plaza.

Una juez coherente ha dictado hace unas semanas una sentencia en la que obliga al Ayuntamiento a reponer los honores de hijo predilecto de la ciudad a José Millán Astray. Un trabajo impecable del abogado Ignacio Menéndez que hoy nos acompaña. El ayuntamiento, ante una sentencia de tanto peso y fundamento, ha decidido no recurrir cosa que ha indignado sobremanera a los secuaces de Zapatero, los de la memoria histórica.

Son los de la memoria histórica, aquí en La Coruña capitaneados por un personaje de apellido frailuno, que ha hecho de esa ley su opulento modo de vida. Son los mismos que se olvidan por odio, dinero y rencor de los que cayeron asesinados a diestro y siniestro en Paracuellos del Jarama, Torrejón de Ardoz, en las checas de Madrid, Barcelona y Valencia. Los asesinados en los buques prisión o en los de la Armada. Los que fueron arrojados al mar desde cabo mayor, o asesinados de forma cobarde en el túnel de la muerte en el barrio madrileño de Usera. Las víctimas indefensas de la brigada del amanecer, de la motorizada o de los linces de la república. Eso si es la memoria histórica, no solamente una parte de la tragedia que enfrentó a españoles contra españoles, hace ya setenta y cinco años, y que por el bien de la Patria común creíamos superada. Dejó escrito Don Emilio Castelar, último presidente de la I república española, “que las Naciones que olvidan los días de sacrificio y los nombres de su héroes, no merecen el inapreciable bien de su independencia”. Y Millán Astray fue eso, un héroe que luchó denodadamente por nuestra querida España al frente de sus Banderas.

Por eso es hermoso repasar la historia del Tercio. La Legión Española que es Gallega por los cuatro costados. Gallega por su fundador y los mandos que le acompañaron en la fundación, Franco, Candeira, Olavide. Gallega por su modo de ser, y Gallega, todavía más, porque Gallega fue la sangre del primer jefe que dio su vida, el valeroso comandante coruñés, Carlos Rodríguez Fontanes.

Por ello, decimos, que es hermoso recordar los pasajes de su sacrificio: los cerros y las altas montañas de África; Tazarut, Nador, Buharrat, Monte Magán, Zoco el Arbaa, Xauen, Alhucemas, la cuenca asturiana, la brecha de Badajoz, la vega del Tajo, Toledo, los olivares de Arganda, la Casa de Campo madrileña, la cuña de la Ciudad Universitaria, Oviedo, los picos de Asturias, el sol de Brunete, las nieves de Teruel, las riberas del Ebro, los desiertos de Ifni y Sahara, la antigua Yugoslavia, Albania, Kosovo, Afganistán o el Líbano. El largo camino de mancebos que casaron con mujer brava, de los novios que casaron con la muerte.

Hoy es de nuevo 20 de septiembre, y estamos aquí para conmemorar la fecha de nacimiento de tan preciada y apreciada unidad militar. No estamos contra nadie, pero queremos que se nos respeten nuestros sagrados símbolos y nuestros derechos como ciudadanos libres. Solamente España y por España, y con un recuerdo imperecedero a los héroes que la forjaron.

Es el glorioso ejemplo que dan los más de nueve mil seiscientos muertos, treinta y cinco mil heridos y setecientos desaparecidos de nuestros Tercios, e invoco el nombre de los fundadores y elevo una oración por ellos y por todos aquellos que fueron soldados alegres y jóvenes, alegres y viejos, aquellos que cantaban antes de morir, y quizás también después de muertos, el primitivo canto de la Madelón españolizada: “Nuestra bandera es brava y decidida, todos hermanos en el corazón, que Viva España sobre nuestras vidas. Que Viva España y Viva la Legión.

jueves, 29 de septiembre de 2011

SOBRE LAS IDEAS DE MENTIRA.

Que uno, en su modestia, no sabe exactamente qué puedan ser; pero que deben existir, cuando el PSOE, de la manita del señor Pérez, pretende encontrar y ofrecer ideas de verdad.

Lo cuenta El Mundo, y la conclusión lógica que salta a la vista, es que si de cara a las próximas elecciones buscan ideas de verdad, no cabe más patente confesión de que las que han usado hasta ahora eran de mentira.

Si atornillamos un poco más la neurona, podríamos concluir que se han dado cuenta de que hasta ahora no han tenido ideas, sino antipatías. Pero eso ya lo dijo Longanessi.

Y queda más por ver, y es si los socialistas zapateroruGALcabianos son capaces de distinguir una verdad de una mentira, o si ambas cosas son discutibles, y dependen de qué macho cabrío señoree el aprisco.

lunes, 26 de septiembre de 2011

SOBRE EL ASNÓN.

El Asnón -sin errata- al que se refiere mi camarada Eloy en el blog hermano -Desde mi trinchera-, y que como fácilmente se comprende, salvo ser familiar del asno, es el individuo apellidado Ansón. O Anson, que no hay universal acuerdo, y el interesado no parece saberlo de primera mano.

Este señor Ansón es el ojeador principal, desde hace décadas, en esos concusos de carne más o menos fresca llamados de belleza, donde -por cierto- suelen ganar las más feas, acaso por el estrabismo moral del referido jurado vitalicio.

Este señor Ansón es el monárquico chapucero-gorrino por excelencia -seguido de cerca por el señor Peñafiel, pena de apellido para individuo tan abyecto-, de los de doblar servilmente el espinazo ante Franco en El Pardo, para luego ir con chismes a Estoril, aconsejando a Juan sin Tierra de qué forma hacerse con aquello que nunca fue suyo, y a lo que jamás tuvo derecho.

No se si este señor Ansón es el imbécil que hace unos días escandalizaba a los ignorantes, afirmando que de haber reinado el Conde de Barcelona -ese Juan Tres Palos que nunca fue-, hubiese tenido a Prieto como Ministro, como si eso no fuera ya archisabido, y no estuviera documentado en las cartas enviadas y recibidas por tres monárquicos y un idiota; pero seguramente será él, habida cuenta de su propensión a ejercer de heróico adalid de conspiraciones más o menos risibles.

Lo que está claro, es que este señor Ansón es tan mediocre, que no llega a darse cuenta de que Franco era tan inteligente como para no tomárselo en serio. Que acaso es lo que le duele, claro.

Y lo que uno no se explica, es como Franco nombró sucesor a quien nombró, al ver qué personajes tenía la monarquía alrededor. Pero es que Franco era el único monárquico de España, y no se pudo sobreponer a esa debilidad.

domingo, 25 de septiembre de 2011

SOBRE LA SEÑORIAL POLÉMICA.

La que desde hace unos días se sucede, a cuenta de que don Alfredo Pérez Rubalcaba reclamase a un periodista que le llamase "señor Rubalcaba" en una rueda de prensa.

Entre otros muchos sitios, la noticia se recogía en El Mundo del pasado día 23, que lo relata así:

"Hola, buenos días, se está hablando mucho estos días del caso Faisán; Rubalcaba, me gustaría preguntarle...", ha iniciado el periodista hasta que el candidato le ha interrumpido. "Señor Rubalcaba, dice usted".

Y no hay periódico, radio -sobre todo la afectada directamente, COPE-, ni televisión más o menos derechista que no haga mofa de ello, buscando en el incidente un tinte de soberbia del candidato socialista.

Pero por esta vez -y creo que durante la campaña electoral no será la única, pues ayer mismo decía don Alfredo, según Público, que convendría centralizar las competencias policiales-, estoy de acuerdo con el señor Pérez.

En un artículo, en un editorial, en una charla radiofónica, en una tertulia televisiva en la que se cite a una persona, es admisible nombrarla sin tratamiento alguno. Pero dirigirse a alguien directamente, sin anteponer el don al nombre o el señor al apellido, es una falta de educación. Aquí y en Sebastopol.

Así es que, lo que a mi me gustaría, es que la prensa, la radio y la televisión estuvieran dando cuenta de qué sanción se le ha impuesto al periodista inculto, al que representa a su empresa de manera tan descortés, y al que hace gala de semejante chabacanería.

martes, 20 de septiembre de 2011

SOBRE LA MODERACION DE RAJOY.

Porque -dice El Mundo- Rajoy ensalza la moderación y la concordia como sus valores esenciales.

Andando el tiempo, para no perder cartuchos innecesariamente -no porque falte munición, que desgraciadamente sobra, sino por no cansar al posible lector con repeticiones- daré cuenta de las moderadas opciones que propugnan los cuates de don Mariano, entre las cuales tenemos ejemplos en doña María Dolores y doña Esperanza.

Por hoy, baste señalar que, entre el talante y la moderación, andamos jodidos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

SOBRE EL 20 DE SEPTIEMBRE.

Que, como ya sabe todo el mundo -todo el mundo que está en el mundo, vaya; acaso los que están en las nubes lo ignoren- es el aniversario de La Legión, al ser esta la fecha del primer alistamiento en sus filas.

Iba a repetir una vez más lo que La Legión supone para España y para los españoles, según se demuestra cada año en los desfiles militares, en la Semana Santa de Málaga y -por este año- en la JMJ de Madrid. Iba a recordar el código de Honor de que la dotó Millán Astray, la eficacia combativa de que la dotó Franco.

Pero me parece que, mejor que todo eso, será que lean ustedes lo que escribió hace unos días mi camarada Lobo Ibero en su Cruzada Hispánica, cosa que pueden hacer -y se lo recomiendo- siguiendo en enlace a la página.

Sin embargo, no tengan prisa. Quédense aquí unos minutos escuchando El novio de la muerte en una versión extraordinaria y probablemente la más cercana al original de los años 20, simplemente pulsando sobre la ventana del video de Youtube.

SOBRE BILINGÜISMO (por Jesús Flores Thies).

Con motivo de la sentencia de un tribunal catalán sobre la obligación de la enseñanza “bilingüe”, es decir, que el castellano debe ser también una lengua “vehicular”, la flor y nata separatista, apoyada por el PSOE, se niega a aceptar tal sentencia, marginando al español a un rincón lleno de telarañas.

Los catalanistas que mandan ya han dado ejemplo de incumplimiento de las leyes. Recordemos cuando algún tribunal despistado dijo que en vez de dos horas a la semana en español, que fueran 3… Se negaron a cumplir esta decisión y no pasó nada ¿Qué iba a pasar con un gobierno central envilecido que apoya a los bergantes separatistas?

Algún medio de comunicación, entre ellos “la Vanguardia” (vendida al nacionalismo catalán) ha organizado una especie de consulta para averiguar la opinión mayoritaria, es decir, enseñanaza obligatoria sólo en catalán o en “bilingüe”. Y aquí está nuestro problema porque no queremos responder a ninguna de estas preguntas. Y es que somos opuestos al catalán como único idioma para la enseñanza, pero también lo somos al “biligüismo” como única alternativa. Nosotros votaríamos por la enseñanza en español, sin la obligatoriedad de tener que estudiar también el catalán. Y por supuesto, no nos importa que haya quien prefiera perder el tiempo en estudiar exclusivamente en catalán, o que elija un “enriquecedor” bilingüismo.

Lo dicho escandalizará a muchos pero tiene su lógica, que es precisamenter de lo que ellos carecen.

Ya sabemos aquello de que el aprender catalán es “enriquecer la propia cultura”, pero es que la propia cultura, precisamente por ser propia, puede y debe elegirse con libertad. Aquellos que tienen el catalán como idioma materno (oye, o paterno) podrán estudiar exclusivamente en catalán si les da por ahí, lo entendemos; pero aquellos otros que no poseen esta característica no tienen por qué pasar por ese ukase. Porque este idioma catalán no les va a servir en la vida para nada. Y que nadie se enfade, porque esa es la pura realidad.

Nosotros tenemos nietos que han estudiado el bachillerato en catalán, con un tiempo bastante limitado para el español, y hablan ambos idiomas, aunque bastante mejor el catalán. Esperemos que con el tiempo mejoren sus lagunas en el castellano. Lo han querido así sus padres y, como en otros miles de casos, no hay nada que objetar; pero si otros de nuestros nietos se afincaran hoy en Cataluña, no tienen por qué estudiar un idioma que ni les sirve, ni es el suyo.

En la Constitución de la segunda república se decía taxativamente que a ningún español se le podrá obligar a estudiar otro idioma local. Y en Francia, que en eso de la democracia nos lleva alguna ventaja, la enseñanza, la justicia y la administración son exclusivamente en francés. La cantidad de millones de €uros que se ahorran estos franceses, que no necesitan traductores en su Asamblea Nacional ni en los tribunales ni doblar películas…, es incalculable.

Los idiomas son hoy esenciales, pero pensar que a un niño que vive en el país vasco se le obligue, a cara de perro, a aprender el horrendo batúa, resulta criminal. Porque si hay un chau-chau que de nada les va a servir es este “euskeranto” que tratan de imponer, con la traidora complacencia de los gobiernos de Madrid, no importa el color, en aquellas tres provincias, y también en Navarra.

Sería Luciano Bonaparte quien contaría hasta seis dialectos vascos. Nosotros tenemos un diccionario vasco donde observamos la diferencia que hay entre el guipuzacoano, el suletino o el vizcaino, por citar a tres de esos dialectos, que ahora se escriben con abundantes “káes” que ya son obligatorias para toda España. Y no digamos si tenemos en cuenta a los del otro lado del Pirineo. Se demuestra que el batúa-euskertanto es un bodrio idiomático cuando observamos que tenedor se dice al sur de Pirineo “tenedoroa” y al norte “furcheta” ¿A que parece una broma?

Un idioma se aprende por tres razones: por ser necesario, por ejemplo el francés para un español que viaje por Francia; por ser un idioma útil, por ejemplo el alemán o el inglés; y teniendo esta última característica, porque sea un idioma que nos gusta de forma especial, por ejemplo el italiano. Fuera de este campo, las imposiciones son bastardas, sectarias y, si se trata de niños, crueles.

Así que, de votar en “La Vanguardia”, lo haríamos por estudiar en sólo en español, sin imposición alguna de otro idioma, dialecto o fabla. Bueno, como en Francia, en Inglaterra, en Alemania…

Jesús Flores Thies

domingo, 18 de septiembre de 2011

SOBRE LA CELEBRACION.

Textual de Minuto Digital:

España y Libertad ha recordado hoy cómo celebraron el encarcelamiento de Otegui en 2007 coincidiendo con la nueva condena de 10 años para el dirigente etarra. España y Libertad se concentró en Bilbao y celebró en encarcelamiento “del jefe de los terroristas”

Y lo demuestra con variedad de fotos, que pueden ustedes contemplar, si gustan, siguiendo el enlace.
España y Libertad es una asociación -o fundación, o grupo, lo que sea- sumamente democrática y de derechas. Están encantados con el Sistema político que padecemos, si bien arreglándolo a su gusto, y se definen como liberales.

Ahí debe estar la diferencia. Porque los liberales pueden brindar por el encarcelamiento de un criminal, lo mismo que los rojos -que descienden también del liberalismo, no se olvide- pueden brindar por el fallecimiento de una persona.

Gracias a Dios, no soy liberal. Soy Nacionalsindicalista, lo cual obliga mucho, y exige mantener un estilo tanto en lo político como en lo personal. Así es que nunca he brindado ni por encarcelamiento ni por defunción alguna, aunque si me alegro cuando se hace justicia, que es otra cosa. Pero sin alharacas, porque la Justicia es una obligación más, y una vez cumplida ha terminado el camino.

viernes, 16 de septiembre de 2011

SOBRE OTRO COMENTARIO Y DEBATE.

De sobra saben los habituales que pueda tener, que nada hay que más me agrade que una buena chirinola dialéctica, sobre todo cuanto el enemigo desciende a la diatriba o el insulto, que me permite soltar la mala leche que Dios me dio.

También saben los habituales que me gusta sobremanera el debate racional, sosegado, educado y respetuoso; intercambio de razones, opiniones y pareceres que siempre enriquece.

Por este motivo, traigo de nuevo aquí el comentario recibido en mi entrada de ayer que, a su vez, era respuesta a otro comentario. Entiendo que las argumentaciones tienen valor más allá de lo individual, y pueden resultar interesantes para cualquier lector que pase por aquí.

* * * * *

Don Rafael,

Ante todo gracias por responder tan generosamente a mi comentario.

Su análisis, razonado desde los principios de los cuales usted parte, le permiten llegar a resultados de argumentación coherente. Pese a esto, soy de la opinión que algunos de esos puntos de los que usted parte son cuestionables, discutibles, aunque del todo susceptibles de ser defendidos en plena libertad.

Yo respeto su concepción de Nación o Patria, pero en mi caso no son términos con demasiado sentido. Y no me refiero a la supuesta patria o nación española. He discutido con muchos independentistas de la Nación Catalana justamente diciéndoles lo mismo. Para mi las Patrias como unidades sacrosantas, como entidades en si mismas, como ideas puras del tipo platónico o metafísico, no tienen ningún interés. Por supuesto, insisto, estamos hablando de posturas respetables y legítimas, y no tiene mucho sentido que nos las discutamos aquí.

Lo que sí me permito es decirle que se equivoca en una apreciación: CiU no es independentista. A veces lo parece para seducir a su cuota de mercado electoral independentista. También, fíjese, a la hora de la verdad, no hablan abiertamente de independencia, sino que usan términos eufemísticos: soberanismo, derecho a decidir... y eso cuano Duran Lleida no se declara directamente partidario del unionismo con España (aquí, en Cataluña, eso se lo hemos oído). Y todo por no alarmar a su cuota de mercado electoral no independentista pero sí conservadora y moderadamente catalanista (autonomista, vaya). Tampoco es cierto que el partido socialista en Cataluña (PSC-PSOE) sea independentista. Nada más lejos de la realidad. Ya le digo yo que si CIU y PSC fueran independentistas el Parlamento Catalán ya hubiese proclamado unilateralmente la independencia hace tiempo. Las únicas formaciones que se declaran abiertamente independentistas son ERC (minoritaria) y un par o tres de formaciones residuales: la formación de Laporta (S.I.) y la de Joan Carretero (Reagrupament), ambas escisiones de ERC. Vea usted si está mal el independentismo político en Cataluña.

Sin ánimo de discutir, como usted sabe. Yo entro a leerle por entrar en contacto con otros puntos de vista, y si cabe intercambiar unos comentarios de modo cordial.

Un saludo.

De Melk

* * * * *

Por supuesto, señor De Melk, conozco y aprecio la forma cordial en que en ocasiones debatimos, y ya le comenté que era para mi una satisfacción poder intercambiar opiniones de forma educada y correcta, por lo que le agradezco sus comentarios que siempre serán bienvenidos.

Partimos, a lo que se ve, de principios distintos, de manera que difícilmente podremos llegar a un acuerdo en la consideración de Nación y Patria. Para mi, España es -como la definiera José Antonio Primo de Rivera- una unidad de destino en lo universal. Y casi prefiero la de Julio Ruíz de Alda que la denominaba unidad de misión en lo universal.

Evidentemente, definiciones que hoy son catalogadas -no tanto por lo que dicen, como por quién las dijo- como fascistas. Pero definiciones que, en mi opinión, reflejan bien que una Nación es una labor contínua, un trabajo de cada día que se desarrolla a través de los tiempos, y que nosotros, los que actualmente formamos su cuerpo social, sólo la tenemos en usufructo.

Esto lo digo sin ánimo de convencer, porque si no se siente primero a la Patria, es difícil racionalizarla. Sólo lo expreso para aclarar mis conceptos.

No coincido en que CiU o PSC no sean independentistas. Lo son en sus actitudes, aunque a la hora final no se decidan a revelarlo nítidamente. Pero sus declaraciones -véanse las recientes del señor Màs o la señora Chacón-, son claramente separatistas, y con este tipo de soflamas acaparan votos. Cierto que puede haber un electorado no independentista pero si autonomista que vote a CiU, de la misma forma que hay un electorado católico que vota PP. Los misterios por los que una persona vota lo que no coincide con su deseo político es algo que jamás he entendido, pero que evidentemente existe.

Los diferentes Gobiernos de la Generalidad de Cataluña -desde Jordi Pujol al actual, pasando por los del PSOE- han ahondado cada vez más en el rechazo a lo español, en la imposición antidemocrática e inconstitucional del catalanismo; en la persecución de quien rotulaba su comercio en español, o pedía los exámenes en español.

Si las formaciones abiertamente separatistas son minoritarias, lo son por la misma razón que es minoritaria IU: porque ya hay quien ocupa su lugar. En el caso de Cataluña, los partidos grandes ya hacen la política catalanista que piden los pequeños; en el de IU, ya la hace el PSOE, escorado nuevamente al marxismo-leninismo-revanchismo con Rodríguez.

Por supuesto, coincido en que si CiU y PSC-PSOE lo hubiesen querido, habrían proclamado la independencia, no se si unilateralmente, o con el beneplácito del PSOE en el Gobierno central. Pero esto es algo que no les interesa. Obtienen mucho más jugando con los altibajos del soberanismo, el palo y la zanahoria, que les da buen rendimiento en ambos sentidos, el interno de la política autonómica, y el externo de la política nacional.

Salvo que alguien pierda completamente los papeles, los políticos separatistas saben que no les conviene la independencia. Porque si Cataluña fuese un país independiente, ellos no tendrían a quien echarle la culpa de su ineptitud, ni tendrían cortinas de humo tras las que ocultarse.

Hoy mismo dice la prensa -Minuto Digital- que los catalanes que sufren carencias alimentarias se han triplicado desde 2009 y ya suman 1,5 millones de personas, según la Fundación Banc dels Aliments de Barcelona. ¿Qué sería de los políticos separatistas catalanes si no tuvieran la discusión sobre si el español si o no, y tuvieran que hacer frente a estas realidades? ¿Qué seria de ellos si tuvieran que gobernar en serio, sin un Estado central al que pedirle árnica y echarle la culpa de todos sus males?

¿Qué sería de los políticos separatistas si tuvieran que explicar el sueldo de no se si un cuñado, o primo, o familiar de Carod Rovira en la miniembajadita de la Generalidad en París? ¿Como explicarían los recortes en sanidad, cómo explicarían a los famélicos que el señor Màs se vaya a gastar cuatro millones de euros en viajes este año? ¿A quien le pedirían avales si fueran independientes?

No; los separatistas catalanes viven demasiado bien a costa de la España que maldicen, en cuya mera existencia ocultan toda su irresponsabilidad e ineptitud. ¡Se van por la pata abajo sólo de pensar en tener que hacer frente a un Gobierno propio, sin un centralismo al que culpar!

Obsérvese que no entro en el tema económico, de si Cataluña da al Estado más de lo que recibe -sobre lo que hay diversidad de opiniones-, ni de si una Cataluña independiente podría mantener su actual nivel de vida. Esos asuntos los dejo a los que entiendan de ello, que no es mi caso.

Así lo veo, y aunque cabe la posibilidad de que me equivoque, no parece que los hechos me vayan quitando mucho la razón.

Un cordial saludo, amigo De Melk.

jueves, 15 de septiembre de 2011

SOBRE UN COMENTARIO A LO DE AYER.

Comentario a propósito de mi entrada respecto a la encuesta sobre la inmersión lingüística, que transcribo, pues me parece sumamente interesante:

***

De Melk dijo...

Don Rafael, discrepo.

La cosa no está que arde. Simplemente hay un ruido mediático que tergiversa el fenómeno independentista y subraya su faceta más impresentable. Tiene Ud. que saber que existe un independentismo transversal, tranquilo y democrático que no quema nada y que entiende que las cosas se consiguen por vía dialogada y a partir de amplios consensos, pero este no sale en ciertos medios puesto que no ofrece ningún rédito electoral a los partidos que sacan una tajada nada despreciable de votos a base de asustar a la ciudadanía española con el fantasma del independentismo. Fíjese que ese "fantasma" cobra protagonismo cuando se acercan elecciones.

De todas formas no se preocupe: la mejor encuesta son las urnas, y las urnas siempre han dado un resultado más bien pobre al independentimo.

Y añado para terminar que el independentismo no es un mal en si mismo y que obedece a sentimientos identitarios legítimos y que muchas veces son incentivados por la sensación que tienen algunos que España no siempre es una madre acogedora para sus hijos no castellanos.

En fin, es el eterno debate.

Reciba un saludo,

De Melk

***

Acaso no me he expresado bien, señor De Melk; con eso de que "la cosa está que arde" me refería a la quema de banderas separatistas catalanas en Aragón, Valencia y Baleares, amén de la habitual quema de Banderas españolas ante la pasividad -prevaricación- de las autoridades.

Como puede usted ver por los enlaces de referencia a las noticias que comento, suelo leer varios periódicos y de todas las tendencias. Evidentemente, hay cosas que nunca van a salir en ningún periódico de los afincados en el Sistema, sean procomunistas, prosocialistas o propeperos. Por ejemplo, esa noticia de los grupos que reniegan del imperialismo separatista catalán hacia Valencia, Aragón y Baleares.

Según usted lo plantea, los alardes separatistas se difunden más en época electoral para beneficiar a partidos que obtienen rendimiento en votos de asustar a la ciudadanía española. Esto nos llevaría a pensar que la prensa -de toda tendencia, puesto que toda ella lo refiere- quiere beneficiar al PP, único partido "grande" que -cuando menos de boquilla; llegado el caso habría que verlo, como ocurrió con Aznar- difiere de las posturas separatistas. Sinceramente, me cuesta mucho creer que El País, o Público, jueguen a favor del PP.

Este planteamiento, igualmente, nos llevará en último extremo a pensar que los separatistas catalanes tienen esta actitud permanentemente, pero sólo sale en prensa en época electoral; y que los referidos separatistas pretenden, pues, de contínuo, beneficiar con sus actos al PP.

Acepto, por supuesto, que la mejor encuesta es la de las urnas. No estoy de acuerdo con el sistema, pero lo admito por existente. De ello se desprende que la mayoría de los ciudadanos residentes en Cataluña y con derecho a voto, son partidarios del independentismo de CiU que no me parece nada tranquilo ni democrático; y en segundo lugar, del independentismo socialista, aún menos tranquilo y democrático. El de ERC creo que no necesita comentario.

En cuanto a la sensación de que España no siempre es madre acogedora para los no castellanos, lo puedo admitir como sensación, no como realidad. Para quien padece manía persecutoria, la sensación de ser perseguido es evidente, aunque en la realidad nadie le persiga. Pero no deja de ser -por muy real que al enfermo le parezca- una patología.

Cataluña podría haberse sentido perseguida en el siglo XVIII, tras la victoria de Felipe V en la Guerra de Sucesión. Pero el separatismo catalán no es de ese tiempo, sino muy posterior. Precisamente de la época en que Cataluña fue beneficiada con respecto a las demás regiones españolas.

En todo caso, y haciendo tabla rasa de la Historia anterior a 1978, se hace extraño que esa sensación de que España no es madre acogedora se mantenga, alimente y exacerbe ahora, precisamente cuando la autonomía catalana ha recibido todo lo que ha pedido. Con más o menos reticencias, pero todo lo que permite la Ley. A veces, incluso más.

Por último, a mi me parece legítimo ese sentimiento identitario en cuanto tenga de cariño hacia lo que se considera propio; en lo que tenga de gusto por exaltar lo más próximo. Todos los pueblos, provincias y regiones se consideran mejores que los vecinos, consideran mejores sus tradiciones, sienten particular cariño hacia su terruño propio. Pero ese sentimiento no me parece legítimo cuando se lleva al extremo de querer romper una unidad superior; algo que tiene existencia propia, más allá de la suma de sus partes.

Una nación, una Patria, no es una herencia que repartir entre los hijos. Ese concepto feudal tenían los antiguos reyes medievales, y así se vió España empantanada ocho siglos en una Reconquista que, de no haberse dividido y subdividido aquellos reinos, tal vez se hubiera acelerado mucho. Una Patria es algo que nos trasciende, y de la que somos simples custodios en este momento determinado, con la ineludible obligación de entregarla sin mengua a quienes nos sucedan.

Un saludo.




SOBRE UN CURITA IMBECIL.

Y siento mucho si alguien se siente ofendido, pero mi catolicismo confeso no me obliga a comulgar con ruedas de molino, sobre todo cuando el curita en cuestión es evidentemente necio, es decir, ignorante, desconocedor de lo que debería saber.

El curita imbécil se llama Germà Prats, y se niega a decir Misa en castellano -esto es, español- porque, señala, se atiene a lo establecido en el "Concilio Provincial Tarraconense del año 1995".

Y todavía sigue el capullo diciendo -véase Minuto Digital- que no tiene ningún problema en dar la misa en castellano o italiano, pero que lo seguirá haciendo en catalán “como han hecho mis predecesores desde hace 400 años exceptuando los años del franquismo”.

Ahora viene -salvo para los meapilas, que no habrán llegado hasta aquí- la explicación de por qué le llamo necio, idiota, imbécil, capullo y -además- mentiroso y sinvergüenza al curita de marras: porque sus predecesores -exceptuando precisamente unos años del franquismo, los posteriores al Concilio Vaticano II- no han dicho nunca Misa en catalán, sino en latín, cosa que hasta los que no frecuentamos la iglesia -precisamente porque estos curas de mierda no son separados de su Ministerio- sabemos.

¡Gilipollas!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

SOBRE LA ENCUESTA DE AYER.

Aquella de la que daba noticia ayer, y que en el mismo enlace aún tienen disponible, así es que para luego es tarde.

Me llega un comentario agradeciendo esa publicación -que no supone mérito alguno, sino el cumplimiento de una simple obligación-, en el que me informa que va ganando el NO (ahora mismo va la cosa por el 56% a favor del aldeanismo, y el correspondiente 44% en apoyo de la apertura mental y los derechos fundamentales), y me indica que no se puede entender el aldeanismo que se va apoderando de Cataluña.

Ante ello, me he permitido hacer un breve análisis del separatismo catalán, que quiero compartir públicamente.

A mi, los separatistas -todos, pero especialmente los catalanes- me parecen niñatos malcriados y llorones. Si no pueden presumir de víctimas no están contentos. Sufren un complejo de inferioridad evidente, que como seña más espectacular tiene la celebración de la derrota ante Felipe V.

Ya desde su inicio, el separatismo catalán, que viene de la pérdida de Filipinas y Cuba, y la consiguiente repatriación de capitales, se constituyó en torno a la burguesía -los mismos separatistas actuales siguen siendo tremendamente burgueses, pese a las etiquetas de izquierda que se pongan- que lloriqueaba en Madrid por la obtención de aranceles que les beneficiara, aunque fueran causa del desastre en el resto de España. Así, por ejemplo, la política proteccionista hacia la industria catalana, supuso un grave descalabro para Castilla, cosa de la que los castellanos -salvo algunos gilipollas, generalmente bastante señoriales- no protestan ni piden compensaciones ahora, cuando cualquier tontolaba saca cuartos de todo agravio secular, real o inventado.

Por otra parte, las encuestas de periódicos no reflejan en absoluto la realidad, y no sólo porque puedan estar manipuladas. Cada periódico lo lee -salvo casos patológicos como el mío, que miro cuatro o cinco a diario- el que se siente identificado con lo que dice. En el caso de los periódicos de ámbito regional, y aunque estén en Internet, sólo los mirarán los residentes en la región o localidad que coincidan con sus planteamientos. Si la encuesta la hubiera hecho La Gaceta, o El Mundo, el resultado sería totalmente distinto.

En todo caso, no seré quien le quite importancia al tema ni peque de suicida optimismo. La situación es grave, sobre todo por la inacción de quien tiene medios y derecho a intervenir; esto es, el Gobierno. Entiéndase que hablo de éste Gobierno, de los precedentes y de los -si Dios no lo remedia- próximos. Sin ir más lejos, mientras Rodríguez -titula El Mundo- frena a los catalanes: 'España plural sí, pero España', el Congreso -con la anuencia del PSOE, según nos cuenta El País- avala el modelo lingüístico y educativo catalán.

La situación es -repito- grave. Sin embargo, los separatistas catalanes -una vez más- miden según sus deseos y no según las realidades, como suele ocurrir a quien no mira más allá de su ombligo y ha perdido el norte porque en su soberbia catetez no se digna mirar las estrellas. Y así, el cerrilismo separatista; el aldeanismo cateto, pero imperialista, ya no sólo desagrada a los mesetarios centralistas -porque para esos memos, un riojano, un andaluz, un canario, un extremeño o un melillense son msetarios y centralistas, tócate las narices-, sino que en en las propias regiones que pretenden conquistar y someter se levantan voces -y más que voces- de repulsa; y -véase La Gaceta- valencianos, baleares y aragoneses quemaron banderitas separatistas en la Diada.

Y a mi -ya lo saben los habituales- no me gusta que se quemen banderas. Ninguna bandera, ni siquiera las separatistas; pero a veces piensa uno que no está mal que cada cual pruebe a veces el mismo jarabe que suministra, porque con mentes cerradas no cabe en ocasiones otro lenguaje, y ya tengo dicho, por ejemplo, que a ETA habría que hablarle en su propio idioma, o sea, el 9mm parabellum; y a los que incumplen la Constitución en Cataluña -o en cualquier sitio, evidentemente- habría que aplicarles la ley vigente, y disolver sus organismos administrativos autónomos, y expedientar y apartar del servicio a los funcionarios del Estado que ostentan dichos cargos administrativos como, verbigracia, la presidencia del Gobierno autónomo.

En fin: que la cosa está que arde, pero que ya no arde en una sóla dirección. Y -Dios no lo quiera, pero tampoco lo evite si es imprescindible-, el cerrilismo separatista nos va acercando a la solución que ellos mismos parecen desear.

martes, 13 de septiembre de 2011

SOBRE MAS ENCUESTAS.

Ya saben los habituales que suelo dar noticia de las encuestas que me parecen especialmente significativas y cuyos enlaces me llegan

Esta vez se trata de una de La Vanguardia, a propósito -dice- de la implantación del castellano como lengua vehicular en las escuelas catalanas.

No se pregunta -lo que sería lógico- qué se opina sobre el cumplimiento de las sentencias judiciales, en este caso de su propio Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Tampoco se pregunta cómo se puede negar un derecho constitucional en una región española, ni cómo no son ilegalizados los partidos que defienden la imposición lingüística. Nótese que hablo de imposición, es decir, que se obligue a estudiar en catalán al que no quiere, y nada hablo del derecho de quien sí quiera eseñanza en catalán.

O sea, y para que los aldeanos papanatas me entiendan: aquí no se ataca al catalán y a los que lo quieran hablar. Se exige que quien quiera aprender en español lo pueda hacer sin que le persigan.

La encuesta, claro está, en el enlace. Y se agradecerá la máxima difusión.

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Entre paréntesis, y también para paletos: aquí se habla de español, que es el antiguo castellano enriquecido a través de los siglos con las infinitas aportaciones de otras lenguas, como las autóctonas de Hispanoamérica, el italiano, el alemán, el árabe, el francés, el inglés y, evidentemente, el catalán. Fin del paréntesis.

viernes, 9 de septiembre de 2011

SOBRE LA GUERRA DE BLANCO.

Don José Blanco -por aclarar, no se le vaya a confundir con una persona- que según cuenta su panfleto de guardia -bueno, uno de ellos quiero decir, Público- afirma que "estamos en una guerra sin cuartel contra la crisis".

Si él lo dice, será verdad. Pero entonces, no cabe duda de que a este señor Blanco le han pillado dormido en una guardia.

Si alguien sabe en qué calabozo cumple al arresto reglamentario, le ruego me lo comunique, pues con mucho gusto iré a llevarle un bocadilo.

De chorizo, claro.

jueves, 8 de septiembre de 2011

SOBRE LAS INCOMPETENCIAS DE LOS TRIBUNALES.

Según dice El Mundo, don Francesc Homs, portavoz del Govern, ha afirmado que el Tribunal Supremo (TS) y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) "no están habilitados" para valorar si una ley se ajusta al marco constitucional vigente ni para obligar a finiquitar el actual modelo de inmersión lingüística en Cataluña.

El señor Homs, para los que hablamos -y escribimos- en español, es, por mucho que le pese a la incultura de los redactores de El Mundo, portavoz del Gobierno autónomo de Cataluña, lo cual se avisa a los efectos señalados por mi camarada Arturo en reciente artículo de este mismo blog.

Sobre las declaraciones del portavoz señor Homs, debo declarar que desconozco a qué Tribunal corresponde dilucidar los asuntos relativos a los derechos fundamentales que recoge el Título I de la Constitución. Incluso estoy dispuesto a admitir que el Gobierno autónomo de Cataluña esté en lo cierto, y que los tribunales señalados (Supremo y Superior de Justicia de Cataluña) sean incompetentes para dictaminar sobre el derecho fundamental a conocer la lengua que la Constitución denomina castellano y que -para los que no estamos sometidos a la gilipollez de la corrección política- se llama español. Sin que me apuren demasiado, podría admitir que todos los Tribunales de España son incompetentes.

De lo que si estoy seguro, es de que el señor Homs y su Gobierno autónomo no tendrían argumento alguno para dudar de la constitucionalidad del artículo 155.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

SOBRE UNA BIENVENIDA.

Bienvenida a un nuevo blog, de cuya existencia me entero por medio de mis camaradas José Manuel y su Cruzada Hispánica, y Álvaro y su Ballena Alegre.

Se llama In Memorian Juan Ignacio, en referencia -lo diré para despistados o jóvenes- a Juan Ignacio González Ramírez, secretario nacional del Frente de la Juventud que fue asesinado el 12 de diciembre de 1980.

Asesinato político e impune, que refleja el sentido unidireccional de la famosa transición, hecha a base de mano dura -durísima- para unos, y de permisividad absoluta para los otros.

Esto no es memoria histórica; es memoria real de quienes vivimos la época. Pero prefiero no seguir por este camino, porque la memoria de nuestro camarada Juan Ignacio es más limpia que toda aquella mugre que los asesinos, los traidores y los bastardos pretenden echar sobre nuestros Caídos.

domingo, 4 de septiembre de 2011

SOBRE EL OTRO SEPARATISMO.

El mundo es redondo, cosa que sabemos desde hace unos siglos, y que fue demostrada empíricamente por Juan Sebastián Elcano. Ya ven ustedes qué cosas: un vascongado dándole la primera vuelta al mundo por España, como certifica la siguiente redondilla:

Con instrumento rotundo
el imán y derrotero,
un vascongado el primero
dio la vuelta a todo el mundo.

Quizá a consecuencia de esta redondez terrestre, hay muchos individuos empecinados en volver sobre los mismos pasos, los mismos errores y los mismos horrores. De una de estas vueltas y revueltas en torno a la misma noria, con auténtica y evidente vocación de burros, me da noticia mi amigo Apañó en su blog La España que hace daño, cuya lectura recomiendo.

Se trata de que -a consecuencia de la pataleta separatista contra la sentencia que obliga a usar también el idioma español para la enseñanza en Cataluña- se han levantado voces alegrándose de la desobediencia de las autoridades y partidos catalanistas -doña Carmen Chacón, Ministra de Defensa, incluída- afirmando que así los catalanes no podrán hacer sombra al resto de españoles cuando -previsiblemente- tengan que emigrar para encontrar trabajo.

Esto -para los que gracias a Dios tenemos memoria- no es nada nuevo. Imbéciles siempre los ha habido, y ya nos advirtió de ello Ortega -como bien me señala Apañó-, y también nos dijo lo mismo José Antonio, reconocido orteguiano.

El caso es que la Historia no deja de repetirse -en lo cual confío, además, porque la situación va estando a huevo-, y ya hace mucho tiempo que me vi obligado a señalar que el abandono a su suerte de cualquier región española no es más que otra manera de separatismo. Así lo dije en un artículo que El Alcázar tuvo a bien publicarnos a mi camarada Eloy y a mí hace ya un cuarto de siglo largo, y así lo repetí hace unos años en mi blog.

Y como los papanatas no descansan nunca, aquí lo vuelvo a repetir:

 
EL OTRO SEPARATISMO.
EL ALCÁZAR
7 julio 1983

Estamos llegando al punto culminante de una situación de extrema gravedad. Es frecuente, cotidiano, normal en cualquier charla diaria oír decir. «¡Que ellos se las apañen como puedan!» cuando se hace referencia a algunos problemas surgidos en tierras vascongadas y catalanas, e incluso en otras regiones no tan marcadas por el separatismo. «Si no quieren ser españoles, que se las arreglen solos.»

Es tan grave la situación, que hasta en las personas más obstinadamente contrarias al separatismo va ganando importancia una actitud que, aun manifestándose como reacción, no hay más remedio que calificar de separatista, aunque sea un separatismo visto desde el extremo contrario.

Si el independentismo de unas regiones determinadas exalta el amor desmedido a un ente artificial, basado tal vez en prehistóricas suposiciones, los que queremos una Patria unida no podemos caer en la falta de amor —cuando no en el odio— a unas tierras que son parte irrenunciable de España, y que necesitan ahora más que nunca de todo el cariño, toda la solidaridad y—también—toda la firmeza de los españoles de todas las provincias.

La gravedad de lo que sucede se pone de relieve porque en esa actitud caen la mayoría de los españoles. Incluso caemos los que hemos aprendido, en el magisterio de palabras bien altas y nobles, que España es una unidad de destino en lo universal; que juntos nos salvaremos todos, o que juntos hemos todos de perecer. También a los que por pensamiento, por ideología y por estilo estamos más lejos del menor atisbo separatista, nos vence la tentación de dejar caer ese «¡allá ellos!» en alguna ocasión. Y es necesario que al primer pensamiento incontrolado se imponga la frialdad de la razón para que comprendamos el error de la primera impresión; para que comprendamos que aquellas tierras y aquellas gentes —por encima de las actitudes del momento y de la propia voluntad de determinado número de individuos— son irrenunciablemente España.

Sin embargo, no puede ser más alarmante el síntoma. Porque si los que pensamos que España es irrevocable y que todo separatismo es un crimen, hemos de recurrir a toda la fuerza de la razón para sobreponernos al primer deseo de dejar a su suerte, en la desgracia o la dificultad, a los españoles que no quieren serlo; si hemos de recurrir a todo el bagaje doctrinal de que disponemos, ¿qué ocurrirá con aquellos que no disponen del recurso a un estilo que les haga comprender su error? ¿Qué sucederá con aquellos a quienes la razón y el estilo no obliguen a rechazar esa primera impresión de indiferencia —cuando no de una cierta alegría— en torno a las circunstancias que atraviese alguna región española?

Pues sucederá que dentro de diez, veinte años quizá, la propia existencia de España será imposible, porque en el alma de los habitantes de una región se habrá instalado la indiferencia o el odio con respecto a los de otra. Esto y no otra cosa es el primer logro del tan jaleado Estado de las Autonomías, que todos los políticos —desde un extremo al otro— aceptan y promueven.

El deber ineludible de todos los que nos consideramos españoles por encima de todo lo humano, es impedir con nuestro ejemplo —sacrificando con todo rigor los sentimientos espontáneos y erróneos— que tomen carta de naturaleza la indiferencia y el odio, dejando bien claro —en cualquier situación que lo requiera— que para nosotros todas las tierras de España son igualmente queridas y respetadas. Aunque esas regiones no quieran, aparentemente, ser españolas.

Hay que recordar que España es una unidad de destino en lo universal. Y hay que ser, ahora más que nunca, inasequibles; no sólo al desaliento, sino al ambiente disgregador generalizado que nos rodea e invade, y que es el peor enemigo —por solapado y encubierto— de esa unidad.

Rafael C. ESTREMERA / Eloy R. MIRAYO.


sábado, 3 de septiembre de 2011

EN CORTO Y DIRECTO (por Arturo Robsy).

LA DERECHA ORGANIZADA EN SEMI MAYORÍA carece de los mecanismos para luchar contra el dominio del lenguaje que mantienen y aumentan los social-comunistas y los separatistas. O sea, los gramscianos que no han leído a Gramsci. La pseudo derecha no sabe hacer propaganda. Ni ha sabido.

Bien en corto se han de decir algunas palabras que se usan ya en todos los medios de comunicación, no sea que los llamen fascistas, nazis o derechistas, pese a que esos medios suelen estar bien entregados al liberalismo, que no es conservador. Rcuérdense: Ikurriña, Euzkadi, Lendakari, "Honorable", Catalunya, "Yeneralitat", Girona, Lleida, Señera, Conseller... En fin: el lector conoce estas y muchas más y la intención no es hacer la lista sino comentar la debilidad ante el avasallamiento que gana terreno.

Ultimamente se escucha y se ve el uso de algo llamado la bandera "Estelada", que es el trapito de enganche de los separatistas e independentistas. Consiste en una bandera catalana con unas estrellas de cinco puntas y las barras de Aragón, que concedió el Papa al rey Pedro de Aragón y que se han apropiado los catalanistas con su habitual descaro casi pontifical.

En fin: si los periodistas quieren usar eso de la bandera estelada, que lo digan con su nombre español. Se trata de la "Bandera Estrellada". Y Con estas locuras maníacas, estrellada va a acabar Cataluña y arruinada. Por más que, como siempre, hayan elegido para su eclosión como nación, un momento de gran debilidad de España.

Pero, como la historia demuestra, la Bandera Estrellada siempre se ha estrellado. Como es natural.

Arturo Robsy.

viernes, 2 de septiembre de 2011

SOBRE LA ZANCADILLA DE LLAMAZARES.

Como zancadilla parlamentaria por sorpresa califica El Mundo el veto del diputado de IU, Gaspar Llamazares, a la enmienda con la que PP y PSOE pretendían comprar el voto de CiU a la reforma constitucional; y a cambio del cual estaban dispuestos a reconocer la capacidad definitoria de las autonomías sobre su déficit.

Indudablemente, don Gaspar lo ha hecho por -dicho sea a la pata la llana- joder. Por soltar una patadita bajo la mesa en las espinillas ppsoistas. Por gallear -¡ahora veréis quien soy yo!- y sentirse el centro del mundo pese a su raquítica representatividad.

Indudablemente, don Gaspar Llamazares ha debido sentirse por un instante como si contase algo en el mundo y en la política española. Indudablemente, se habrá henchido de autocomplacencia y soberbia.

Indudablemente, el señor Llamazares no sabe aún lo que ha hecho, y cuando se de cuenta seguramente se arrepentirá. Porque -aunque no haya tenido más objeto que aplacar su rabieta y embarazar la cerdita, y le haya salido por casualidad-, Gaspar Llamazares ha impedido una nueva genuflexión de los autodenominados partidos mayoritarios.

Nunca creí que llegaría a decirlo, si bien es cierto que jamás he tenido el menor inconveniente en reconocer la verdad cuando se presenta. Y hoy, Gaspar Llamazares ha sido el único defensor de España en el Congreso de los Diputados.

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