Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

viernes, 17 de abril de 2009

SOBRE LA RESPUESTA A CORBACHO.

Ministro -dicen- de paro y cayuqueo, que ha afirmado que el mandamás del Banco de España, Fernández Ordóñez, se equivoca, y que aquí hay pensiones garantizadas para todos y para largo.
En vista de las dotes proféticas del señor Corbacho, recomiendo a los jubilados que se vayan haciendo de trabuco, naranjero o, cuando menos, cachorrillo, para ejercer el oficio de salteador, que será lo que les quede.
En cuanto a la recomendación del susodicho señor Fernández Ordóñez, me permito remitirles a este enlace.

martes, 14 de abril de 2009

SOBRE EL AYUNTAMIENTO DE GIJON.

Al que, evidentemente, no le corresponde el título honorífico de Excelentísimo ni por casualidad, y que a estas alturas, haciendo gala de su valor y gallardía ha aprobado la retirada de los títulos de Alcalde Honorario e Hijo Adoptivo de la ciudad a Franco. Ni que decir tiene que a instancias de PSOE e IU, aunque con el beneplácito cómplice del PP, que para eso ha venido a este mundo: para lo que hasta no hace mucho se definía como ser eso y poner el catre.
Repito lo que en otra ocasión -cuyo enlace no tengo a mano, dispensen ustedes- ya indiqué: que me alegro, que me parece muy bien. Porque ni aquella otra población que no recuerdo, ni este Gijón de hoy, merecen tener un alcalde ni un hijo como el Excelentísimo señor don Francisco Franco Bahamonde, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España.
Si merece, en cambio -y formulo desde aquí la propuesta- el nombramiento de los señores concejales José María Pérez y Jesús Montes Estrada, que son los que han puesto la jeta en rueda de prensa, como hideputas predilectos del Consistorio.

SOBRE EL PROFETA ZAPATERO.

Que hoy mismo, según titula La Nación, ha dicho que la "agresividad" de la crisis será impredecible en otoño.
Ignoro si don José Luis ha necesitado mirarse sus bolas de cristal para tal vaticinio. Me creo en condiciones de afirmar que no le ha hecho falta revisar las entrañas de doña Magdalena Álvarez, porque Libertad Digital anuncia el envío de esta preclara dama al Parlamento Europeo, que pasa así de ser cementerio de elefantes a madriguera de marmotas (no necesariamente en su cuarta acepción).
El caso es que no sabemos si el señor Rodríguez quiere decir que cualquiera sabe lo que va a pasar en otoño, o si en otoño no habrá ya más previsiones por su parte y por las partes de su Gobierno.
Porque si echamos una ojeada atrás, podemos encontrar sin esfuerzo estos otros vaticinios de cuyo acierto ustedes mismos juzgarán:
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Pueden ustedes, si les place, comprobar otras predicciones y otras promesas rodriguezcas en Los Incumplidos, así como comprobar lo bien que marchan las cosas en La mejor situación.
Pa jartarse de reír. Y de llorar.

viernes, 10 de abril de 2009

SOBRE LA LEGION, TAL DIA COMO AYER.

Algo quería haber escrito sobre La Legión y sobre su Cristo de la Buena Muerte. Algo quería haber dicho sobre la mala muerte a que están sometiendo a La Legión, desguazándola, asesinándola a trozos, casi como uno de esos niños que son despedazados antes de nacer. Algo quisiera haber dicho, pero mi camarada Arturo Robsy ha dado antes -y mejor- con el tono justo y la palabra certera.
Aquí les dejo con él, y eso salen ustedes ganando:
* * * * *
DIOS Y LA FUERZA EN MÁLAGA
He podido ver, un año más, la procesión del Jueves Santo en Málaga. Por Intereconomía esta vez. Qué relajado, qué pacífico, qué seguro he quedado. Como bendecido.
Demasiados no comprenden que muchos otros podamos resultar heridos por la luz más alta y abierta. Pero cuando se ve a la fuerza armada, a la fuerza verdadera, a los infantes de marina y a los legionarios, impasibles, sin mover una pestaña, y, a la vez, emocionados hasta lo hondo, seguir a Dios por esas calles, cantar a Cristo y a la Virgen, levantar en vilo a su protector, el de la buena muerte, siente una seguridad que aplasta la angustia.
Mientras las gentes de armas canten a Dios, nada hay que temer. El universo gira como debe y el hombre sabe por qué. El soldado tras de Cristo es, sencillamente, civilización. Y Honor. Ahí hay una de las grandes claves de la Redención. El poder cierto se inclina. El falso, se indigna.
El primer "gentil" que rindió honor al Cristo era un oficial romano que entendía: ¡mandas, te obedecen! Di que mi sirviente sane, y sanará. Di que España sea, y será una vez más.
En estos momentos siento como si el mismo Cristo -Cristo valiente y confiado- hubiera dicho a cada soldado que, sin duda, sufría al dar honores hora tras hora y cantaba, "No temáis." Nadie teme si Dios anda por medio. Daría un brazo si ese brazo pudiera llevar en vilo, por unos minutos, al Cristo agónico que resucitó luego. Y morir en paz después. A salvo.
Jueves Santo y Redención; soldados y Dios juntos. ¿Qué pensarán los que miran bajo? Nunca dirán que allá arriba está la luz. Pero está.

Arturo Robsy
Con respeto, me río de los soldados de la Guardia, en Buckingham, famosos por permanecer en su lugar, como ajenos. Tienen qué aprender y dónde. Ni el corazón se movía en las compañías que he podido ver. Acero con alma. Ahí es nada.
* * * * *
Pues eso, Arturo. Acero con alma, nunca mercenario, nunca amotinado, siempre listo, siempre heróico. Porque llevan en vilo a Cristo, y en la Buena Muerte confían, novios al fin.
Ni los de Buckingham, ni ningunos. Porque todos ellos, a la postre, guardan y homenajean a un señor que se les va a morir. La Legión no; La Legión rinde honores a la Vida, con esta insuperable gallardía, hecha estoicismo; y a la Muerte -la buena- que llega sin dolor porque lo más horrible es vivir siendo un cobarde.
Aquí están, aquí mismo, rindiendo honores a su Capitán:

martes, 7 de abril de 2009

SOBRE EL DESBARAJUSTE.

El producido a propósito de la puesta en libertad del llamado Astrit Bushi, cabecilla de una banda dedicada a atracar chalés con una salvaje violencia, y conocido por haber tenido entre sus víctimas a José Luis Moreno, aunque de las otras decenas o centenas no se hable.
 
También otro integrante de la banda, un tal Alejandro Fred Dada, fué excarcelado por error el pasado 18 de marzo, aunque volvió a ser arrestado días despues.
 
A todo esto, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid pide que se estudie la posibilidad de imputar a los policías encargados de la custodia del preso. Y de camino, archiva las diligencias contra el juez que ordenó su puesta en libertad por otro delito.
 
Los sindicatos policiales argumentan que a los agentes nadie les informó de que el tal Bushi venía de la cárcel y a ella debía regresar, y pasan la pelota a la Guardia Civil, que es la encargada de tasladar los presos desde las cárceles a los juzgados.
 
Total, que los jueces le echan la culpa a la Policía, la Policía al juez y a la Guardia Civil, que es más fácil. La Guardia Civil dice que su misión es entregarlo al juez, y sanseacabó.
 
Y lo peor, es que todos tienen razón, porque lo que resulta un cachondeo es el sistema en general, que hace agua por todas partes y lo extraño es que -con tal desbarajuste de competencias en manos de incompetentes-, los casos no sean muchos mas.

domingo, 5 de abril de 2009

SOBRE DONDE NOS VEREMOS, FEDERICO.

Para los peperos y asimilados, Federico, lo que se dice Federico, sólo hay uno: Jiménez Losantos.
Antiguo maoísta, reciclado en la más feroz derecha liberal-capitalista por mor de que de todas partes le han ido echando, el bueno de Federico se ha permitido, desde los micrófonos de la COPE, insultar alegremente a muchos sinvergüenzas y a muchas personas de bien. Los sinvergüenzas le han hecho morder el polvo de los Tribunales -verbigracia Gallardón-, pero también alguna persopna decente le ha obligado -judicialmente- a envainársela. Incluso, sin necesidad de intervención judicial, Rafael lópez Diéguez le hizo rectificar una información falsa que Federico lanzó -de la mano de José Antonio Abellán, otro que tal baila-, con fruición digna de mejor causa.
En aquella ocasión, Federico dió muestras de su mal perder, amenazando a Rafael López Diéguez y Alternativa Española con que en las elecciones nos veremos, maño.
Ahora, parece ser que la COPE proyecta prescindir de Federico en sus mañanas, y le da -como premio de consolación y por mantener la fidelidad de las peperas incorregibles que Jiménez ha llevado a votar a Rosa Díez-, la cotitularidad de un programa nocturno.
En fin, Federico; en las elecciones nos vimos, y nos seguiremos viendo. En las mañanas de la COPE, ya no.

SOBRE FRENAR LA DESTRUCCION DE EMPLEO.

Porque dice don Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo e Inmigración -evidentemente, más de lo segundo que de lo primero- que en este año que sufrimos, de lo que se trata es de frenar la destrucción de empleo, porque de crearlos, nada de nada.
Dícese, además, el señor Corbacho revolucionario, porque no admite que un país que es la octava potencia del mundo, deje "en la frontera de la exclusión social" a quienes han tenido la desgracia de perder su trabajo.
Bien, don Celestino; de lo del pleno empleo de su amo Rodríguez, entonces, ni hablamos. Pero mire, lo revolucionario no es darle subsidios a los desempleados, sino darles trabajo. Trabajo digno, por cierto, no esa esclavitud del trabajo temporal, los contratos basura por horas y demás lindezas que ustedes -ustedes, con los Gobiernos de González- se han inventado para repartir la miseria.


jueves, 2 de abril de 2009

SOBRE LA "PROPUESTA SORPRESA".

La de don José Luis Rodríguez, que pese a ir a la reunión del G-20 de convidado de piedra (20 Minutos, 2/4/09, pag. 8), no renuncia a ejercer de payaso, aunque su nula preparación para ello le haga parecer más deprimente que chistoso.
 
Ahora sale el chiquitín con la gracieta de pedir que los sindicatos tengan silla en el G-20. Y no es que a mí me parezca mal que se escuche a los sindicatos -sobre todo a los que no sean los vulgares chaperos que sufrimos mayoritariamente en España-; pero que esto lo diga el señor Rodríguez me resulta sumamente curioso.
 
Más que nada, porque eso de la participación de los trabajadores en las tareas de gobierno, a través de los sindicatos, ya lo dijo José Antonio hace tres cuartos de siglo. ¡Qué retrasadito andas, Pepe Luí!

SOBRE UN TAL JORGE MARTÍNEZ REVERTE.

Este fulano, pobre cuatezón castrado que pretende tirar de similitud de apellido para hacerse un hueco, dice que ha escrito un libro -el arte de matar- acerca, como no podía ser menos, de la guerra civil esa que vamos a repetir cualquier día de estos.
 
Una tal Paula Arenas, probable becaria de 20 Minutos -página 16, (1/4/09)- que le entrevista, ya desde el primer párrafo muestra su portentosa incultura, cuando afirma que esta es una obra que nos cuenta la contienda como nunca antes nos la habían contado: desde la trinchera.
 
Para una presunta periodista, la ignorancia de la simple existencia de la obra de Arturo Barea, Miguél Hernández, Alberti, Castro Delgado, Líster, Malraux, Hemingway, todos ellos rojos porque -evidentemente- esta señora o señorita progre no iba a caer en la tentación de leer a Rafael García Serrano, a Foxá, a Iribarren, a Fontana, a Cavero, por sólo citar los que -así a vuelapluma- se me vienen a la memoria; esta ignorancia, decía, presenta un interesante currículum de necedad. Pero lo que bate marcas estratosféricas de estupidez, son las respuestas del señor Martínez.
 
Por ejemplo, cuando la becaria le pregunta si Franco era un hombre de escaso talento militar, sentencia Martínez que sin duda. Está claro. Por eso sugirió al General Primo de Rivera el lugar y la forma del que sería Desembarco de Alhucemas, cuya vanguardia mandó personalmente; por eso fue el organizador de La Legión; por eso levantó desde el papel y dotó a la Academia General Militar de los más modernos programas y métodos de enseñanza de su época, según los militares extranjeros que la visitaron; por eso se inventó el primer puente aéreo de la Historia, para pasar los primeros soldados desde Africa a Sevilla; por eso llevó a los rojos de carrera en pelo en carrera en pelo hasta Madrid, donde frenaron el avance las Brigadas Internacionales que el señor Martínez no menciona, acaso porque si admite que las Columnas del Sur estaban en cuadro después de Badajoz, Maqueda y Toledo, y se enfrentaban a toda la basura del mundo comunista, no podría achacar a Franco el error de no haber tomado Madrid rápidamente.
 
Claro, que resulta fácil comprender al señor Martínez -inútil escribir su segundo apellido-, cuando afirma que la República tenía que haber sido más defensiva, y que su mejor batalla fue la defensa de Valencia en 1938. Justo cuando las tropas nacionales cortaron en dos el territorio levantino de la República por Vinaroz. Si eso es lo mejor, apaga y vámonos, Jorgito.
 
Resulta superfluo, pero -para que quede constancia- aconsejo no gastar un céntimo en comprar el librejo, y menos aún perder un segundo el mirar la portada. Que don Jorge M. Reverte -que así se firma- engañe, si puede, a los que no se acuerden de que el escritor de verdad es Arturo Pérez-Reverte.
 
 

SOBRE LA VENGANZA TURCA.

La que -según la prensa- preparaban los aficionados de aquél país para el partido de selecciones que se jugó ayer.
 
Comentaba 20 Minutos -página 12 de la edción en papel de Madrid, (1/4/09)- que un periodista turco afirmaba: Nadie esperaba la pitada y resultó una falta de respeto porque la bandera y el himno turcos son sagrados en nuestro país.
 
Como -me permito añadir- en cualquier lugar decente del mundo.
 
La mayor desgracia es que los incultos zarrapastrosos que se permiten silbar a los himnos nacionales de las selecciones con que se enfrenta la española, no lo hacen siquiera como ofensa al país. En su necedad oceánica, no entienden que lo que suena no es un himno de equipo futbolero -o baloncestístico, o balonmanero- sino el de una Nación. En su cortedad estúpida, en su imbecilidad adquirida televisivamente, no distinguen entre un club y una Patria.
 
Silban los himnos nacionales lo mismo que tararean el nuestro: sin saber lo que son. Lo mismo que sacan las banderas de España con el mismo sentimiento que sacan las de su equipo: sin el menor sentido patriótico, simples forofos anestesiados.
 
No es de extrañar, pués, que los turcos -gente seria- estuvieran cabreados. Lo lamentable es que -en sentido contrario- los españoles -esto es: ciudadanos de los chiringuitos, cortijuelos, cotarros y mamandurrias- no se sentirían molestos, o no más que cuando silban por ahí el himno del Real Madrid, o del Atlético, o del Sevilla. Probablemente menos, porque estos cabestros son españoles los quince, veinte, treinta días al año que existe la selección.
 
 

martes, 31 de marzo de 2009

SOBRE LA VICTORIA.

Porque resulta que, por mucho que le pese a don José Luís Rodríguez -el rojo, que se lo dice él, no yo-, a doña María Teresa Fernández de la Vega, a don Baltasar Garzón -el socialista, que se presentó a las elecciones por el PSOE-, y a tanto imbécil con máster y pedigrí, el primero de abril de 1939, cautivo y desarmado el Ejército Rojo -ellos se lo decían, no yo-, las tropas nacionales alcanzaron sus últimos objetivos militares y terminó la guerra.
Una guerra que -se pongan como se pongan los rojos, los tontos y los lameculos- no empezó Franco, ni siquiera Mola -el Director, bendito sea-, ni los falangistas, ni los requetés. La empezaron los socialistas en 1934. Y, por cierto, allá fué el abuelito de don José Luís a enderezar mineros.
Una guerra que fue tan tremenda, tan hororosa como todas las guerras, pero con el añadido de toda la inmundicia de los lupanares del ancho mundo que los comunistas mandaron a asesinar en España, en forma de Brigadas Internacionales. Los mismos Internacionales llamaron al comunista francés André Marty el carnicero de Albacete, sus razones tendrían.
Una guerra que -digan lo que digan los tontolabas certificados de la prensa amarilla- salvó al mundo del horror del comunismo; horror que todos los que lo han padecido conocen bien, aunque sigan sin poder contarlo porque el Gulag ahora se llama ostracismo.
Una guerra, en fin, que dió a España cuarenta años de paz, y que al cabo de 70 años redondos, el nieto de un derrotado quiere revivir a toda costa, a ver si consigue ganarla.
Todo es posible, y no parece que la sociedad española esté dispuesta a luchar por su existencia ni que -por tanto- merezca sobrevivir. Pero, por si acaso, y mientras no nos peguen cuatro tiros, ahí dejo ese toque de atención -que buena falta nos hace- y ese Himno Nacional en honor a los que ganaron la guerra e hicieron la paz.
Entre ellos, mi padre, ea. Que nunca presumió de ello ni le sirvió para nada material, pero que se sentiría traicionado si su hijo -esto es, yo mismo- no lo recordase así en tal día como hoy, en estos momentos en que todos los mandamases reniegan de sus padres, allá ellos.
¡Arriba España!

lunes, 30 de marzo de 2009

SOBRE MI DESAPARICION.

Porque sigo medio desaparecido, y en duro combate contra las meigas informáticas a las que, por el momento, voy ganando la partida lentamente.
 
Quiero decir que he podido arreglar algo el desaguisado, pero aún no estoy totalmente operativo. He logrado, no obstante, ver los comentarios de ánimo y los ofrecimientos de ayuda de buenos amigos y camaradas, y pretendo con esta entrada -si los duendes lo permiten- dejar constancia de mi agradecimiento por ello.

SOBRE LA PREGUNTA FUNDAMENTAL EN TORNO AL ABORTO.

Me llega un artículo de mi camarada Arturo Robsy en el que, con la certera puntería que acostumbra, hace la pregunta fundamental y no respondida en torno al aborto:
 
* * * * *
 
El aborto, increiblemente defendido, es una parte gravísima, de toda la actuación pro-muerte y tenemos derecho y necesidad de saber por qué la muerte crece y se publicita. O sea, no es sólo el aborto y la maldad de convertir en asesinas a las madres, sino el proyecto a favor de las muchas muertes impunes que hoy vemos a diario. Y su enseñanza masiva a través de los medios de información.
 
¿Por qué lo hacen? ¿Qué pretenten? ¿Qué nuevos dominios se buscan?
 
* * * * *
 
Creo que lo que se busca es la desmoralización del ser humano. Desmoralización entendida en sentido estricto; esto es, el hurto de todo sentido moral. Y moral también entendida en su sentido etimológico de costumbres, ni siquiera en el religioso, ya hace mucho tiempo perdido.
 
¿Por qué? Pues porque cuando el ser humano se animaliza, se deshumaniza en igual medida. Cuando toda aspiración vital es la exigida por los instintos primarios, no queda sitio para otras preocupaciones, tal que las intelectuales.
 
Una sociedad cuyas apetencias supremas son comer, beber y joder es muy fácilmente manipulable. Désele la dosis correspondiente de circo, y el mínimo necesario de pan, y tendremos sumisas mascotas eternamente regocijadas del progresismo que les permite atiborrarse de comida basura, beber como cosacos hasta el coma etílico, drogarse con sustancias de diseño, y copular como bonobos.
 
En este sentido, ¿qué puede ser mas inhumano -mas animalizante, por tanto- que matar al propio hijo. ¿Qué hembra -eso no es una mujer- puede tener la menor preocupación moral o intelectual, si da por bueno que tiene derecho a asesinar a su hijo porque la han preñado -eso no es un embarazo- y no sabe ni siquiera quien, o prefiere las vacaciones al bebé? ¿Qué macho -eso no es un hombre- puede preguntarse por un futuro mejor, si por evitarse los problemas inherentes a haber engendrado descuidadamente en su concubina ocasional, o por cambiar de coche, concede a su coima el derecho de asesinar a su hijo?
 
Tener un hijo es un engorro para irse de botellón, o de fiesta. Tener un hijo, en palabras del profeta del nuevo progresismo hortera, Obama, es un castigo.
 
Aún no lo han dicho así, pero también se insinúa que cuidar de un anciano, o de un enfermo, es un castigo, y de ahí que, cuando ya la persona no es económicamente rentable, se comprenda que se la finiquite.
 
¿Cómo se pueden admitir estos asesinatos? Haciendo creer que el ser humano no es nada mas que un cuerpo util. Si aún no ha nacido, no es nada. Si ya no es útil, no es nada. Sólo la materia en buenas condiciones de rendimiento económico o lúdico tiene categoría de humanidad. Si aún no sirve, o ya ha dejado de servir, no vale nada; es un estorbo.
 
Sólo es util la materia en su estado de ciudadano incipiente, susceptible de amaestramiento -eso no es educación-, o en su estado de pleno utilitarismo, susceptible de fácil manipulación a través de la publicidad de derechos y de la negación de obligaciones.
 
Desde el embrutecimiento, es fácil hacer creer en los derechos de papel aunque la realidad los desmienta. Es el mejor de los mundos posibles, porque papá Estado dice que tenemos derecho a la vida, a la libertad religiosa, a un trabajo digno, a una vivienda digna, a la educación, a la sanidad, a la protección familiar, a la atención de los ancianos y enfermos.
 
Y todos tan contentos. Aunque la realidad diga que los niños son asesinados por las madres que no los quieren parir; que las religiones son respetadas todas menos la católica, que sigue siendo la mayoritaria; que los trabajos son en empresas de esclavitud temporal o con contratos por horas; que las viviendas que al Gobierno le parecen lo último de lo último son los cuchitriles de treinta metros cuadrados; que la educación ofrece cada año peores resultados que el anterior, y la principal motivación de la misma es la de amariconarse, amancebarse y utilizarse sexualmente; que la sanidad te da cita con dos meses de retraso, o te hace esperar cinco horas para devolver a una persona inválida a su domicilio, o te pasaportan a la primera de cambio; que te dan unos miles de euros cuando tienes un hijo, y apáñate después de los dos primeros paquetes de pañales, y que si la familia la componen dos personas de diferente género, y están casadas, y tienen un par de hijos, van listos; que la Ley de Dependencia dice mucho y muy bonito, pero los cuartos para hacerlo realidad no están ni se los espera, porque se han ido a los bancos, y las ancianas de 103 años tendrán que esperar aún otros dos o tres -salió la noticia en prensa hace unos días-, y habrá a quien le corresponde una ayuda de ¡un céntimo de euro al mes!.
 
Sin embargo, nada de esta realidad importa, porque los papeles dicen que estamos en el mejor de los mundos, y somos muy tolerantes y votamos cada cuatro años. ¿Quién leches se va a preguntar cómo es posible que se defienda la vida de los peores criminales, y se descuartice impunemente a los más inocentes? ¿Quién coño va a pensar que cuando las cosas dejan de estar prohibidas empiezan a ser consideradas como posibilidad?. Un ejemplo, para que los progres me entiendan: al igual que a nadie se obliga a abortar, a nadie se puede obligar a asesinar a don José Luis Rodríguez. Pero que digan que pegarle dos tiros al zapatiesto es un derecho, y ya veríamos.
 
Si encima las hembras pueden desembarazarse alegremente, y los machos desentenderse de las consecuencias de sus cópulas finisemanales, ¿qué mas se puede pedir?.
 
Por cierto: a la señora o señorita Aído nadie le habrá dicho que eso de dejar que sea la hembra la que se arregle como buenamente pueda y quiera con el paquete, es el más atroz ejemplo de machismo y de utilización de la mujer. ¿O Igual Da?
 
Evidentemente, cualquier parecido con el mundo feliz de Huxley no es mera coincidencia.
 

martes, 24 de marzo de 2009

SOBRE LA CHACONADA.

Que es, evidentemente, la retirada española de Kosovo.
 
Retirada que había que hacer -que había que haber hecho-, cuando la provincia serbia se autoproclamó independiente y fue reconocida por los idiotas internacionales. Como el Gobierno español no metió en eso la pata y no reconoció esa escisión, la consecuencia lógica e irremediable era la retirada de tropas de un territorio no reconocido.
 
La cosa era, por demás, sencilla: si esta región serbia a la que estamos ayudando proclama una independencia que ni reconocemos ni podemos reconocer, nosotros nos largamos a casa. Hace un año, no ahora.
 
Hace un año debió proclamar el regreso la señora Ministra. Hace un año debió comunicar a la OTAN que España se iba de allí porque las condiciones en que ofreció ayuda habían variado. Hace un año debió el Gobierno español decir que fueran apañando el relevo, porque ante los hechos consumados que modificaban la situación internacional en la zona, España no podía permanecer allí.
 
Así, por sus pasos medidos y anunciados con la necesaria antelación, hubiera sido correcto y aún necesario salir de Kosovo. De la forma que se ha hecho, tiene toda la pinta de ser una nueva pataleta de Rodríguez, porque Obama no le ha venido a ver, ni le ha invitado a comer en su casita blanca.
 
De la forma que se ha hecho y anunciado, esto es una nueva ofensa a nuestros aliados, y una nueva vergüenza para nuestros soldados. Que ya, de hecho -lo cuenta hoy la prensa- están escuchando cacareos a su paso.
 
En todo caso, lo que resulta de chiste es la explicación de la señora Ministra sobre por qué ha hecho el anuncio públicamente, antes de ponerlo en conocimiento de los mandos de la OTAN y de los países aliados en la misión de Kosovo: porque los soldados destacados allí eran los más afectados y por lo tanto debían ser los primeros en saberlo.
 
Cojonudo, doña Carmen, y usted dispense el lenguaje cuartelero, en el cual -un aviador navarro, Ureta, ilustraba a sus camaradas alemanes de la Cóndor en este sentido- esta palabra es simplemente el superlativo de bueno (bueno, muy bueno, cojonudo; malo, muy malo, jodidamente).
 
Pues cojonudo, doña Carmen. Esto es lo más democrático y socialista del mundo: comunicar las misiones militares a los soldados directamente y con suficiente antelación. Teta se lo van a pasar los espías enemigos con usted, señora Ministra.
 
Además, ya puestos, restablecemos los comités de soldados, los responsables en lugar de los oficiales, o nombramos comisarios políticos (si es que aún no lo están, que vaya usted a saber), y sometemos a votación si se ataca, si se defiende, si nos vamos a por el postre dejando vacío el parapeto, o si echamos a correr sin parar desde Maqueda a Madrid, cosas todas ellas que ya acontecieron en su día -1936 sin ir más lejos-, y así les lució el pelo a ustedes.
 
Coño, doña Carmen: es que son ustedes de tebeo.
 
 

lunes, 23 de marzo de 2009

SOBRE MI DESAPARICION GUADIANA.

Desaparición de la red y de este diario, porque nuevamente los duendes informáticos -a los que quiero suponer desprovistos de placa y, por tanto, meramente casuales- me tienen a medio comunicar con el mundo.
 
Mi ordenador ha decidido ponerse en huelga, y mientras negocio con él un discreto formateo y reinstalación, temo que todo lo que pueda hacer sea enviar algún comentario por correo electrónico. Como no tengo acceso a Internet, no puedo saber si esto se va a publicar, ni cómo; y tampoco tengo acceso a mis cuentas de correo habituales, porque estos comentarios los envío desde un ordenador ajeno.
 
Por tanto, que mis camaradas y amigos no se preocupen por mi ausencia, que gracias a Dios todo lo que ocurre es cuestión de microchips; y que mis enemigos -que, dicho sea con ejemplares palabras, no tengo otros que los que lo sean de España- no se regocijen, porque la vuelta a la plena normalidad es cuestión de tiempo.

SOBRE LA COPIA SANITARIA.

Muéstrase don José Blanco, capitoste segundo del PSOE, regocijado porque -cuenta la edición en papel de Qué! en su página 8- don Barack Obama quiere copiar el sistema sanitario español, que alcanza a todo el mundo sin restricciones, mientras que en los poderosos USA cada cual se apaña como puede. Si es que puede.
 
Cada cosa lo que sea, bien puede el señor Blanco sentirse satisfecho de la diferencia entre ambos sistemas. Incluso los españoles -todos- podemos estar bien contentos de haber tenido gobernantes que levantasen una Seguridad Social capaz de atender a la práctica totalidad de la población, a cambio de una cotización obligatoria -aunque no excesivamente gravosa- del trabajador y -mucho más cuantiosa- del empresario.
 
Por cierto, señor Blanco ¿sabría usted decir el nombre del Ministro que puso los cimientos del sistema? ¿Sabría quien era entonces el Presidente del Gobierno?
 
Como no lo va a saber -y aunque lo supiera no lo iba a decir- se lo diré yo: el Ministro fue José Antonio Girón de Velasco. Y el Presidente -y Jefe del Estado- Francisco Franco.

sábado, 21 de marzo de 2009

SOBRE "EL OTRO LADO".

Ha dicho -según ADN- una señora secretaria de Igualdad del PSOE, llamada -muy razonablemente- Soledad Cabezón, que "no es de sorprender" la posición de la Iglesia en torno a la reforma de la Ley del Aborto que ha emprendido el Gobierno, ya que está "al otro lado de la demanda social".
Evidentemente, para una señora Cabezón y socialista, la demanda social debe ser el no va más, algo así como las Tablas de la Ley judáicas, entreveradas con la visión de Mahoma, dictando sus Suras entre los rebaños de cabras de su señora esposa. Vamos, toda esa chorrada de vox populi, vox Dei, que dijo algún aspirante a demagogo.
Lo que uno no alcanza a comprender, entonces, es por qué los socialistas no atienden esa adorada demanda social en el caso de la petición de la cadena perpétua. Porque esa sí que es una demanda social en la que estamos de acuerdo infinidad de personas de todas clases, condiciones, niveles educativos y orientación política.
¿Por qué el socialismo tiene una tan gran vocación de satisfacer las demandas sociales -supuestas- cuando de lo que se trata es de agredir al débil e indefenso, y hace caso omiso cuando lo que se pide -con miles de firmas- es que enderecen el lomo de los culpables?
Supongo que los socialistas -cabezones o no- saben que eso de aliarse con el fuerte y sojuzgar al débil tiene un nombre, y es el de cobardía.
Así es que vayan aplicándoselo.

viernes, 20 de marzo de 2009

SOBRE LAS PENAS "REÑIDAS CON LA CONSTITUCION".

Porque -en Público lo tienen- este es el problema que la señora De la Vega encuentra para establecer la cadena perpétua: que está reñida con la "finalidad constitucional" de la pena.
Curioso desdoblamiento de personalidad el de los socialistas. De una parte, dispuestos a modificar la Constitución para algo tan irrelevante para el común de los españoles como es la sucesión al trono; de otra, férrea adoración al texto constitucional para todo lo que sea adaptarlo a las exigencias de los ciudadanos.
Porque parece que se olvidan -todos: socialistas, peperos, comunistas, separatistas, tontolabas sin graduación y gilipollas con pedigrí- que la Constitución la aprobó el pueblo español -vaya, los que votaran si-, y fue redactada por los elegidos -bien que sin darles mandato constituyente- por el pueblo español. Que es, en definitiva, el pueblo español el que tiene el derecho de modificar la Constitución si así lo considera conveniente, y que la Constitución -fuera de la tontería aznariana del patriotismo constitucional, menuda soplapollez-, no es un dios, ni un tótem, sino un instrumento que los ciudadanos adoptan para regular su convivencia.
También parece que -al menos cada cuatro años, o cuando proceda meterse la papeleta- el pueblo español, los ciudadanos indignados -con razón-, hastiados -con razón- y cabreados -con razón-, se olvidan de estos detalles, y no son capaces de buscar entre las opciones electorales la que propugne lo que ellos piden cada dos por tres, sin que los partidos del chiringuito les hagan puñetero caso.
Vamos a ver, señores ciudadanos democráticos: ¿no son ustedes los que tienen la soberanía popular en sus papeletas? Pues coño, elijan lo que quieren de verdad, y no vengan luego con monsergas.




jueves, 19 de marzo de 2009

SOBRE LO QUE TENÍA PENDIENTE.

Que no era otra cosa que el envío de las plumas blancas a que me había comprometido y que tanto juego están dando, al menos si tengo en cuenta los visitantes googleanos a este mi humilde diario.
Como supongo que la cúpula militar, la cupulilla ministerial, y las estalactitas de la señora Chacón no van a dar publicidad a este tema, aquí dejo copia de mi mensaje a los Exmos. Sres. mandamases de lo que fueron Ejércitos de España.


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A la atención del JEMAD y el JEME

Excelentísimos señores:
Ruego a VV.EE. me disculpen si no empleo el tradicional "mi General", pues ello denota una subordinación que ya me resulta muy lejana; una confianza que no puedo sentir e, incluso, un cariño y admiración que disto mucho de profesar.
Me dirijo a VV.EE. con el adjunto de una pluma blanca, cuyo significado seguramente conocen, por la dejación que bajo el mando de VV.EE. están haciendo los Ejércitos gloriosos de España de sus deberes para con la Historia y la más rudimentaria cultura.
Agradecería a VV.EE. que comunicasen a la señora Ministra de Defensa el orígen de los Escudos que la iconoclastia absurda y necia va a derribar, sin encomendarse al valor artístico que posean, ni al sentido cultural e histórico que han representado desde los Reyes Católicos.
Y agradecería, por último, que VV.EE. pudieran devolver a la mayor brevedad éstas simbólicas plumas blancas, por haber cumplido, en aras del deber y del honor, lo que manda la tabla en tales ocasiones.

Rafael C. Estremera.


El mensaje contiene archivos adjuntos Pluma blanca2.jpg (14KB), pluma_blanca.jpg (17KB).
Se ha iniciado la "operación Plumas Blancas", por cobardía frente al enemigo, para ser enviadas al JEME y al JEMAD por sus actitudes acobardadas ante la ministra Chacón en su decisión de eliminar, no sólo la vidriera de la Academia de Infantería de Toledo, sino los escudos, no importa su valor artístico, de todas las otras Academias Militares.


SOBRE LA RABIETA CONDONERA.

Cuenta ADN que el Ministerio de Sanidad va a enviar un millón de preservativos a África para contribuir a frenar la expansión del VIH-Sida y fomentar la prevención de esta infección.
Ello, justo después de que Su Santidad pusiera las cosas en su sitio, afirmando que la solución para el SIDA -y para tantas otras cosas, me permito añadir- es humanizar la sexualidad con nuevos modos de comportamientos.
Como la contribución de la Sanidad española a las cópulas estériles en Africa está aún pendiente de la convocatoria del pertinente concurso, no hay que ser un lince -de esos que el Gobierno protege más que a los niños- para deducir lo de la rabieta a que antes me refería. Exactamente lo mismo que la prensa amarilla; esto es, casi toda. Porque unos y otros -y sobre todo, otras- no tienen ideas al respecto pero, eso sí, atesoran fervientes antipatías. De manera que, diga lo que diga Su Santidad, siempre irán a la contra.
Deberían los consejeros del Papa, para que la prensa y el Gobierno español adopten una actitud lógica -o simplemente humana- aconsejar a Benedicto XVI que abogue por el folleteo libre, la cópula indiscriminada, el roce fijo discontínuo, y tantas otras fórmulas como los golfos y las casquivanas han puesto de moda. Viviríamos entonces una vuelta a la moralidad que casi podría convertir en decentes a las futuras generaciones.

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