Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 18 de octubre de 2012

SOBRE LA "EDUCACIÓN FRANQUISTA" DE WERT.

Que así, ni más ni menos, definen los llamados estudiantes las reformas del señor Ministro. Pueden ver las fotos de las pancartas en El Mundo.

Como buenos marxistas, anticapitalistas, antifascistas -es la definición de sí mismos que hace el Sindicato de Estudiantes, informa La Gaceta- los estudiantes son algo retrasados. No está mal la edad de sus dirigentes -28 añitos-, para no haber terminado los estudios o haberse reenganchado a la sopa boba de un papaíto que los mantenga. Lo cual -todo sea dicho- parece negar su queja de que sólo los ricos pueden estudiar, o los sitúa en esa zona del papá ricachón y capitalista, tan cara a los marxistas de salón.

Como buenos marxistas, anticapitalistas, antifascistas, los gerifaltes del sindicato de estudiantes llevan disfrutados casi un cuarto de millón de euros en subvenciones entre 2007 y 2010, lo cual explica la longevidad en el cargo de sus mandamases.

Como buenos marxistas, anticapitalistas, antifascistas, los autoproclamados estudiantes tienen por lema "la lucha es el único camino". Podría uno pensar que, para un estudiante, el camino es estudiar. Pero eso, sin duda, es franquista.

Como buenos marxistas, anticapitalistas, antifascistas, los llamados estudiantes -entiéndase que me refiero a los mandamases que manejan el cotarro- son algo vagos, algo manipuladores, algo mentirosos y, ni que decir tiene, muy envidiosos. Como buenos marxistas, anticapitalistas, antifascistas, los llamados estudiantes no quieren dar un palo al agua, y que les pidan esfuerzo es un inconcebible recorte a sus derechos; que les pongan exámenes, la suma de la antidemocracia; que les exijan conocimientos el máximo del fascismo.

Porque ahí está el tema: para los tontos, los mamarrachos y los sinvergüenzas, pedir que los estudiantes estudien si quieren becas, es franquismo. Para los estudiantes antifascistas, que les pidan que recompensen a la sociedad por las facilidades que reciben, usándolas adecuadamente, es franquismo. Para los padres de vagos y maleantes, que sus retoños muy queridos tengan que dar el callo e hincar codos si quieren que la sociedad -no el Gobierno este o el otro; la sociedad, que es la que paga- les facilite los estudios, es franquismo. Lo democrático es que el padre de un hijo que estudia tenga que pagar impuestos para las becas del que no da golpe ¿no?.

Se que ni los estudiantes sindicados en vagancia, ni sus señores padres, me van a leer. Acaso -disculpen la presunción- porque no sepan. Ya el corrector gramatical de Word me tiene advertido que no se me entiende, gracias a Dios, así es que lo mismo los estudiantes y sus padres tampoco, en el improbable caso de que me leyeran y su ciencia vaya más allá de juntar letras, y puedan penetrar ese misterioso mundo de las oraciones subordinadas, de la adjetivación algo imaginativa, de algún modesto hipérbaton, tan difícil a la maquinaria de origen yanqui y a los necios de raíz nacional.

Así es que -para que lo puedan leer si gustan los estudiantes que estudian, los padres que educan, los seres humanos letrados- les contaré mis viejas experiencias, muy parecidas a la actualidad.

Acababa de fallecer -en la cama de un hospital de la Seguridad Social- el Excelentísimo Señor D. Francisco Franco Bahamonde, Capitán General de los Ejércitos y Caudillo de España por la Gracia de Dios, casi al comienzo del curso 1975-76, cuando este su servidor hacía el C.O.U. Para quien guste conocer detalles, en el Instituto Quevedo, de Madrid. Tratábase de un barrio -San Blas- que comenzó siendo pobre y había ido mejorando con el esfuerzo y el tesón de las gentes de bien que lo habitaban, la mayor parte venida de otras provincias con la razonada esperanza de progresar. Era de los barrios construidos por el Instituto Nacional de la Vivienda, ese que levantó cientos de miles -tal vez millones-, de casas, facilitando la consecución de una vivienda digna a un precio accesible. Por supuesto, cualquier parecido de aquello con las posteriores viviendas de protección oficial -caras y mal terminadas, y en cantidades ínfimas- es puro espejismo.

Pues en aquél Instituto Quevedo, del Barrio de San Blas -que con la democracia acabaría en pura marginalidad traficante y drogodependiente-, cursé el COU. Tuve como compañeros a dos o tres centenares de adolescentes normales, que iban a clase, que estudiaban y que pasaban los exámenes lo mejor que podían. La cuantía de la matrícula era casi puramente testimonial, y a esa altura de COU casi ningún profesor usaba libros de texto y se esforzaba en preparar y dictar apuntes.

Junto a esos centenares de estudiantes normales, que se preparaban para acceder a la Universidad, había otros un tanto especiales. De mayor edad que el resto, su función en el Instituto -y supongo que en la vida en general- era provocar jaleo. Si un día no intentaban montar una huelga era porque no había ido, cosa corriente. Destacaban -sobre su edad superior- por un aspecto diferente: greñudos, malvestidos, descuidados... Lo que enseguida aprendí a entender como aspecto marxista, porque para los rojos parece que la ideología esté reñida con el decoro personal.

Uno de aquellos fulanos -quizá veinteañero, que para COU era mucho- presumía de ser miembro de ETA. Dudo mucho que lo fuera -de haberlo sido sus propios cómplices le hubieran despenado por bocazas-, pero da la catadura del personaje. (Lo mismo -dicho sea entre paréntesis- que estos supuestos dirigentes estudiantiles de hoy aplauden a los terroristas etarras). Otro de los fulanos de marras presumía de que el otro mentado le pagaba buena pasta por ayudarle en las movidas huelguísticas.

Así es que, vean ustedes cómo esto de las reivindicaciones estudiantiles, dirigidas por elementos que tendrían edad suficiente para haber dejado las aulas, no me pilla de nuevas, ni me sorprende, ni me extraña. Los marxistas, anticapitalistas y antifascistas son siempre iguales, porque viven anclados en un tiempo lúgubre, pesado, plomizo; tan fuera de lugar y de época como un plesiosaurio en el metro o un pterodáctilo en una jaula de canarios. (Por supuesto, lo hago a mala idea, ustedes disculpen).

Los marxistas, anticapitalistas y antifascistas no han cambiado nada en 37 años; pero es que los marxistas, anticapitalistas y antifascistas de 1975 eran iguales que sus ancestros ideológicos del 36, y estos eran calco -malo- de los marxistas y anticapitalistas decimonónicos. (Antifascistas no podían ser aún, que es lo que les pasa a los antis, que viven en función de los demás, sin posición propia).

Quédame decir que -aunque represente inmodestia- tuve beca del régimen franquista. La tuve durante tres años de Bachiller, y dejé de recibirla cuando los ingresos familiares superaron el límite establecido, aunque mis notas -perdónese la inmodestia- la seguían mereciendo. Es lo que tenía el franquismo: cuando uno cumplía sus deberes y aprovechaba la beca, se la daba, siempre y cuando la situación económica le hubiera impedido estudiar de no recibirla. No había becas para todos los vagos, ni las había para quien no las necesitaba.

Y esa -estudiantillos míos de las huelgas antifranquistas- no es ni por el forro la enseñanza del señor Wert. Pero para que vosotros lo supierais tendrías que ser mas estudiosos, más inteligentes, más responsables, más educados -no confundáis educación con enseñanza- y tener una curiosidad intelectual incompatible con el marxismo.

La enseñanza del señor Wert -como la de todos sus antecesores desde hace cuatro décadas- es la enseñanza liberal capitalista; la del mínimo esfuerzo -ninguno, mejor-; la del egocentrismo, la del me lo deben todo sin hacer nada por merecerlo; la enseñanza en la que vais cosechando, curso tras curso, peores resultados que el anterior. La enseñanza del -prácticamente- analfabetismo funcional.

Y la educación -la educación se recibe en casa; en la escuela se recibe enseñanza- es la que mostráis habitualmente: la ofrecida por vuestros padres cuando insultan al profesor que os pide más esfuerzo, cuando exigen becas sin que deis un palo al agua, cuando os apoyan en las huelgas políticas antifascistas. O sea: ninguna.

Pero no os preocupéis: en Austria hay trabajo para vosotros. De camareros. Por fin se ha conseguido que España sea un país de pandereta en la realidad -no sólo en la imagen folclórica-, bueno para surtir de braceros y sirvientes. Tenéis alma de esclavo, y os gusta.

martes, 16 de octubre de 2012

SOBRE LO QUE ENSEÑA MAS.

Que -lo dice El Mundo- ha afirmado que "nosotros explicamos la historia de España como un Estado plurinacional, y no como una, grande y libre".

En esto, señor Mas, no es usted excepcional: en toda España se reniega de que alguna vez haya sido Una, Grande y Libre, porque los sinvergüenzas que maleducan la quieren troceada, pequeña y esclavizada.

Pero usted, señor Mas -usted y sus secuaces analfabetos- enseñan cosas muy raritas.

Ustedes enseñan que Catalunya protagonizó la conquista de Méjico, ahí es nada. Y puede que hubiese catalanes -esto es, aragoneses procedentes de Cataluña- en la conquista; pero decir que Cortés era catalán; que lo eran los cinco hermanos Alvarado, Olid, Portocarrero, Bernal, Ávila, Ordás, e incluso Pizarro, que por allí anduvo antes de bajarase al Perú... ¿eso es Historia, o es envidia?

Ustedes enseñan que el Ebro -el padre Ebro- es un río catalán que nace en tierras extranjeras, y que sus países catalanes hacen frontera con Murcia. ¿Eso es Geografía, o es imperialismo?

Ustedes enseñan que Franco persiguió el catalán, cuando la realidad es que fue el primer gobernante que lo incluyó obligatoriamente -la IIª República sólo lo toleró- en la enseñanza.

Ustedes presumen de ser modernos, progresistas, cultos y tolerantes; pero prohíben en el territorio que les sufre una actividad -la tauromaquia- que en Francia ha sido declarada patrimonio cultural.

Ustedes hablan de hechos diferenciales, que cifran en cosas tan importantes como la declaración del alioli como salsa nacional.

Y el resultado, señor Mas, es que para ocultar el fracaso escolar en la ESO, ponen a los estudiantes exámenes de niveles correspondientes a primaria.

Pero eso, señor Mas, lo sabe usted de sobra. Conoce sobradamente en nivel de incompetencia, de estupidez, de falsedad y de ridículo al que usted y sus cómplices someten a los niños que viven en Cataluña. Sabe perfectamente que incluso las familias de sus ídolos tienen que marcharse -la hermana pequeña de Messi, por ejemplo- porque no pueden soportar su cerrazón aldeana.

Esa, señor Mas, es la enseñanza que usted y sus esbirros brindan a los pobres niños que tienen la desgracia de ser educados en la región catalana más cerril, paleta y ombliguera que recuerda la Historia.

Por eso, señor Mas, usted matricula a sus hijos en escuelas elitistas donde la enseñanza se imparte en varios idiomas, alejándoles de la necedad a que obliga al resto de los ciudadanos.

lunes, 15 de octubre de 2012

SOBRE OBISPOS RETRASADOS.

Que, en este caso, es don Sebastià Taltavull, del que dicen que es obispo auxiliar de Barcelona, a quien no se le ha ocurrido mejor cosa que decir -según El Mundo- que la iglesia catalana estaría al lado del pueblo catalán si opta de la independencia de España.

Estas declaraciones del señor Taltavull, en mi humilde opinión, no constituyen un ejercicio del derecho a la libertad de expresión, sino una afirmación de intenciones para la incorporación de las fuerzas bajo su mando a la secesión. Evidente delito, por tanto, que espero que el señor Fiscal correspondiente tome en cuenta. O, por lo menos, que tome en cuenta el Nuncio de Su Santidad, a efectos de degradar al obispo auxiliar a monaguillo.

Por otra parte, está claro que el señor Taltavull se considera obispo de la iglesia catalana; es decir, no de la católica, que es universal, lo que significa que este paleto llega cinco siglos tarde al invento de Enrique VIII de las iglesias nacionales.

Y en esto llega el cardenal Antonio Cañizares, y dice -véase Libertad Digital- que la estupidez de los prelados de las diócesis catalanas defiende el bien común.

Puestos a defender el bien común, piense quien tenga con qué hacerlo que, como sentencia mi camarada Arturo Robsy, si se para al catalanismo se ahorran millones.

Por lo demás, Santidad, es el momento, y para luego es tarde.

sábado, 13 de octubre de 2012

SOBRE LA PROHIBICION HOLOCÁUSTICA.

Aunque no he encontrado la referencia en la prensa, me lo cuenta mi camarada Arturo y me basta. Gallardón, ministro suelto como antes fue verso, se propone prohibir las dudas sobre la realidad del llamado Holocausto.

Dudar es una muestra de inteligencia; de la duda sale la ciencia, el conocimiento y la certeza, así es que resulta normal que Gallardón lo prohíba.

Por la parte que me toca, la prohibición sobra. Jamás he dudado del Holocausto; jamás he puesto en duda las cifras millonarias de muertos; jamás he pensado que no se produjera un holocausto en la GMII, e incluso después.

Jamás he negado que el pueblo alemán sufriera una horrible mortandad, que diera la vida de una atrozmente grande parte de su juventud para preservar a Europa de la furia torva, asiática y roja. Años antes lo hizo España, y tampoco lo he dudado jamás.

Nunca he negado que el pueblo alemán sufriera un salvaje genocidio, a manos de los ejércitos rusos, de los bombardeos incendiarios yanquis y británicos.

Jamás he pensado que no fuera un crimen el juicio a los derrotados, por delitos que no existían cuando se cometieron.

Menos aún he dudado nunca del genocidio cometido contra el pueblo japonés, ni he negado la vergüenza de la ocupación de Italia, de Alemania con su reparto entre ganadores, del propio Japón. Ni siquiera he dudado de que las sanciones contra España -que no tuvo nada que ver en aquella guerra, salvo para salvar judíos- hubieran alcanzado la categoría de holocausto si no hubiéramos tenido DOS contra su ONU.

Y aún menos he dudado del genocidio, holocausto, matanza salvaje, inhumana, que se lleva cometiendo en España desde hace tres décadas, dentro de la Ley que Gallardón no va a derogar.

Así es que ya saben: se puede decir que hubo Holocausto. Muchos.

viernes, 12 de octubre de 2012

jueves, 11 de octubre de 2012

SOBRE 24 AÑOS.

Que son los que se cumplen de la ausencia del maestro Rafael García Serrano en este Doce de Octubre lleno -más que nunca- de zozobra, de traición, de cobardía y de incertidumbre.

Parece que España, harta de irse muriendo poco a poco desde hace casi cuarenta años, haya decidido suicidarse definitivamente, entre la general apatía, la viva desmoralización, la traición absoluta y la palabrería contumaz. Acaso, simplemente, incapaz de soportar por más tiempo la turba de parlanchines, traidorzuelos, mentecatos y soplagaitas.

Parece que España esté a punto para el fin; para hundirse en la Historia tras un naufragio previsto y ayudado por su propia tripulación, partida de grumetes desconocedores de los altos designios de la aguja de marear, la mitad trompas y la otra mitad sanguijuelas.

Parece que la última caída del Calvario patrio se acerque sin pausa y con prisa, porque en esta hora no hay ni un puñetero piquete de alabarderos que la defienda -como no lo tuvo la monarquía alfonsina y caduca que se desprendió como cáscara muerta-, ni un pelotón de chupatintas que al menos saquen callo escribiendo al dictado de los vendepatrias. Todo se va en palabrería insulsa de charlatán de feria, en aspavientos de monos de circo televisivo.

Y nada de esto es nuevo, porque ya lo avisaron los que sabían. Rafael García Serrano, por ejemplo, que en su V Centenario nos habló del -entonces- futuro trucidamiento hispano.

Pero también -esto es lo mejor- del renacer. Con eso me quedo hoy: con el renacimiento de España de entre la mugre y la amnesia. Con el resurgir, que quizá -Dios no lo quiera, pero tampoco lo impida si es menester- traiga sangre, pero también vida.

Este es, en este año 2012, mi recuerdo al maestro, al camarada Rafael que está en los luceros. Porque el supo ventear -con esa angustia que se agarra a los huesos, que solidifica la sangre- los tiempos que vendrían. Pero también cantó el triunfo final. Así sea.

miércoles, 10 de octubre de 2012

SOBRE LA EPOCA FRANQUISTA DE BASAGOITI.

No pensaba comentar nada sobre la manifestación que los separatistas catalanes hicieron el pasado domingo en un estadio de fútbol. No pensaba comentarlo, porque a fin de cuentas uno intenta hablar de cosas serias -quizá por eso últimamente no escribo con demasiada frecuencia- y lo de hacerse una manifa separatista en el Camp Nou no deja de ser una chorrada, como corresponde a la fauna organizadora, que no distingue la velocidad del tocino, ni el fútbol de la derrota militar vieja de dos siglos. Masocas o así, que son los tíos.

No pensaba comentarlo, porque además ni siquiera -como madridista- puedo enorgullecerme de nada hasta que les hayamos devuelto las goleadas recibidas en el Bernabéu.

Con respecto a los gilipollas peloteroseparatistas, el comentario que hace mi camarada Eloy en su Trinchera deja las cosas muy en su sitio, y a él les remito. Pero en esto, llegan los bocazas politiqueros y me obligan a entrar en el asunto.

Primero, las declaraciones de los ministrillos rajoyescos, tancredianos como él mismo, acongojados como él mismo, mansos como él mismo, que sólo tienen en mente la marca España, y las posibles repercusiones económicas -García-Margallo dixit- de lo que, a todas luces, necesita un tratamiento distinto. Por supuesto, no el que Rajoy le otorga con calificativos de disparate colosal, sin anunciar propósito de enmienda.

Casi tampoco pensaba comentar esto, porque en el fondo todos sabemos que para el PP, su Marianico y sus comparsas lo único que importa es la cuenta de resultados, y quien aún lo dude y les atribuya cualquier otro valor no es de este mundo y más le vale dejar la coca o el aguardiente o el vino peleón.

Pero así las cosas rebuzna un tal Antonio Basagoiti, ascuasardinero metido a politicucho, y rebuzna sin consideración al ridículo.

D. Antonio Basagoiti es el candidato del PP a presidente del gobierno autónomo de la región de Vascongadas. Lo digo para quien no tenga gusto de bucear entre las medianías, las mediocridades, los quieroynopuedo, los damepanydimetonto, los cobardes, los gilipollas con master y los necios sin graduación, y no lo conozca.

Pertenece el señor Basagoiti a esa casta -tan pepera- del acomplejado sin congojos, del mentecato sibilino y del sinvergüenza cum laude. Es un pobre donnadie, aupado a la cúspide de su cachito de pastel por la cobardía de su partido, la cesión al chantaje, el acojone y el malminorismo cabrón.

Comprenderán que para que me tome la molestia -bueno, confieso, no es molestia- de hilvanar unas cuantas definiciones como las que van dichas, algún motivo ha de haber. Y, por supuesto, lo hay.

El señor Basagoiti -en su medianía aborregada, en su mediocridad atosigante- no ha encontrado mejor forma de expresar su opinión sobre la majadería del separatismo catalanista del F.C. Barcelona, que decir que -véase El País- el partido le recordó la época franquista, porque se utilizó "el fútbol para intentar hacer partidarios y hacer política."

No se qué edad tiene el señor Basagoiti; me importa tres leches la edad que tenga el señor Basagoiti, y le deseo que cumpla muchos más, pero donde las personas decentes no lo tengan que oír. Porque el señor Basagoiti -que no creo que luchara ardorosamente contra el franquismo, como tampoco lo hizo ninguno de los que presumen- es un perfecto asno.

El franquismo utilizaba el fútbol para hacer política, ¿verdad, imbécil? Claro: por eso en televisión ponían un partido a la semana -o dos, si había Copa de Europa-, y ahora ponen la liga española enterita, y la francesa, la inglesa, la alemana, la italiana y la de Tontolabistán, que es la que ve el señor Basagoiti. Con la diferencia -eso sí- de que ahora hay que pagar por verlo, y entonces era gratis.

¿Para hacer política y partidarios? Pues dígaselo a su señor expresidente Aznar, que publicó una Ley dando no se qué órdenes para que se emitieran en abierto los partidos de fútbol de especial interés o algo así.

¿Y también los toros, no? Evidentemente, por eso en cuanto ustedes, los peperos, han trincado asiento en TVE, lo primero que han hecho ha sido reanudar las retransmisiones taurinas. De lo cual yo me alegro, que lo uno no quita lo otro; pero mira por dónde, Basagoiti imbécil, lo que escupes al cielo te cae en la jeta.

Todo, sin embargo, se explica. Como el señor Basagoiti no puede hacer campaña contra el terrorismo etarra y sus cómplices -PNV incluido, obviamente-, porque el partido al que pertenece es otro cómplice del terrorismo, y ya las asociaciones de víctimas no le van a hacer el caldo gordo, recurre a lo que todos los politicastros, politicuchos, politicacas y politimierdas: a la herencia del franquismo. Basagoiti es otro de los que viven cojonudamente contra Franco.

Sobre todo, ahora que la otra herencia de Franco -la económica, la de las fábricas, el turismo, las clases medias, la declaración de la renta inexistente para la mayoría y los impuestos casi desconocidos; y la de las infraestructuras, las carreteras, los ferrocarriles, los puertos y aeropuertos (con aviones y viajeros), los embalses (que gracias a eso bebemos todavía) y los trasvases (porque entonces los ríos españoles eran de todos, no de los necios que hacen nacer el Ebro en Cataluña)-; ahora que esa herencia se ha agotado y sólo nos queda la miseria que produce la memocracia, es muy rentable periodísticamente estar contra Franco.

No sea que alguien que no sea tan canalla se ponga a comparar. ¿A que si, Antoñito?

No sea que alguien se ponga a hablar de fútbol, y diga que si los separatistas le roban Cataluña a los españoles, el F.C. Barcelona jugará la liga con el Espanllol (ya no Español), el Gerona y el Nastic, porque los clubes españoles que actualmente protestan de que la parte gorda del pastel se la reparten el Barça y el Madrid verán con buenos ojos que uno de ellos deje su trozo. Y no se hagan ilusiones inútiles: la liga española quizá perdería interés -televisivo- sin el Barcelona; pero la liga Catalana no la pagaría ni Pujol.

Y no sea que alguien se ponga a hablar de política, y cuente que -vean Alerta Digital- en cuanto un par de aviones militares hacen una pasadita, los separatistas pierden el culo rumbo a la frontera de Francia. Son tan cobardes, y están tan convencidos de que lo suyo es un crimen, que en cuanto un avión mueve las alas repetidamente, lo toman como amenaza, cuando cualquiera sabe que esto no es más que un saludo amistoso. Hacer alegrías, lo llamaban los pilotos de García Morato, y era la forma de avisar de que volvían todos a casa después de la misión.

Pero ya se sabe: piensa el ladrón.... etcétera, etcétra, etcétera. Y el cabrón, más (escrito sea con minúscula).

sábado, 6 de octubre de 2012

SOBRE LA VERDAD DE LOS DATOS.

Sabido es, por quien me haga la merced de seguirme, que no soy particularmente afín al pensamiento de UPyD, grupo con el que coincido en algunas cosas y difiero en otras de la máxima importancia.

Pero también es sabido que aquí, en este modesto diario donde explayo mis consideraciones, se tiene por máxima ineludible aquellas palabras de José Antonio: nosotros no recatamos ninguna verdad.

Por lo tanto, y aunque la idea de UPyD sobre la unidad nacional, sobre el concepto de España, sobre el aborto y sobre otras varias cosas me impedirán votar esa opción, justo es reconocer las verdades, Y la verdad es la que les transcribo en estos dos párrafos de La Gaceta:
-
Salvo UPyD, en la que el tribunal examinador no ha encontrado gastos irregulares, la mayor parte de grandes partidos tienen partidas calificadas como tal, las más abultadas las de IU, con cerca de 92.000 euros; PSOE, con 74.000 euros, y PP, con 37.700 euros, que corresponden sobre todo a desembolsos de naturaleza no electoral.

El Tribunal de Cuentas llama la atención especialmente a los dos partidos mayoritarios por argumentar esas partidas en concepto de catering, como refrigerios y bocadillos, cuando dicho criterio no puede entenderse como gasto electoral. Respecto a los gastos irregulares de IU, 72.200 euros corresponden a pagos no justificados suficientemente o injustificados.
-
Y lo que precede no son elucubraciones, ni rumores, ni descalificaciones, ni presunciones; son datos. Del Tribunal de Cuentas, para ser exactos.

jueves, 4 de octubre de 2012

SOBRE CONFUNDIRSE DE TRASERO.

Cuenta Rafael García Serrano en su Diccionario para un macuto -¿es necesario recomendar una vez más su lectura?- lo que Tony Leblanc decía como chiste, pero probablemente se base en anécdota real.

Andaban dos soldados en el frente, y mientras compartían letrina se sucedió un violento bombardeo. Uno de ellos confesaba estar pasándola canutas, y meditaba sobre la tristeza de -llegado el caso- palmar en situación tan poco elegante. El otro alardeaba de no tener miedo, de que avioncicos a él, y de que aquello no era nada. Y así lo repitió una y otra vez, hasta que el primero no tuvo más remedio que responderle: Entonces, si no tienes miedo, ¿por qué llevas diez minutos limpiándome el culo a mí?

Si les digo a continuación que aquí voy a hablar de la propuesta del señor ministro Wert de pagar a escuelas privadas -vean Público- para que garanticen la enseñanza del español en las regiones catalana y balear, en seguida verán la relación.

Porque el señor Wert propone firmar convenios con las centros educativos que respeten la Ley, las sentencias judiciales y, en general, el derecho fundamental de todos los españoles a usar el español, y el deber Constitucional de conocerlo, habida cuenta de que no se atreve a hacer cumplir las sentencias, las Leyes y la Constitución.

Propuesta que no convence a nadie, porque las asociaciones de padres se niegan a ello -unas porque quieren, sencillamente, que se les tutelen sus derechos; otras porque no quieren que se les de dinero a los colegios privados-, y porque los separatistas catalanes aducen que lo que pretende el Ministro va en contra de su normativa particular, y que el ministerio no tiene competencias en su aldea.

En vista de que su ocurrencia, señor Wert, no le gusta a nadie, debería preguntarse si lo procedente no sería que usted garantizase, con los medios a su alcance -artículo 155 de la Constitución incluido- la enseñanza en español en todos -repito, todos- los colegios del territorio nacional, y que el que quiera enseñanza en otra lengua se la pague.

Así, señor Wert, estaría usted limpiando su propio trasero.

domingo, 30 de septiembre de 2012

SOBRE VAGOS, MALEANTES Y OTRAS HIERBAS.

El 4 de agosto de 1933 se promulgaba la Ley de Vagos y Maleantes, aprobada por las Cortes Constituyentes de la República.

Esta Ley, criatura de Azaña, afectaba a: Vagos habituales; rufianes y proxenetas; los que no justificaran la posesión o procedencia del dinero u otros efectos, los mendigos profesionales o los que vivan de la mendicidad o exploten a los menores, enfermos mentales o lisiados; los ebrios y toxicómanos; los que para su consumo inmediato suministren vino o bebidas espirituosas a menores de catorce años en lugares y establecimientos de instrucción o en instituciones de educación e instrucción y los que de cualquier manera promuevan o favorezcan la embriaguez habitual; los que ocultaren su verdadero nombre, disimularen su personalidad o falsearen su domicilio o tuvieren documentos de identidad falsos u ocultaren los propios; los extranjeros que quebranten una orden de expulsión del territorio nacional; y los que observen conducta de inclinación al delito, manifestada por el trato asiduo con delincuentes y maleantes, por la frecuentación de los lugares donde éstos se reúnen habitualmente; por su concurrencia habitual a casas de juegos prohibidos y por la comisión reiterada y frecuente de contravenciones penales.

Unos meses más tarde, el 18 de agosto de 1934, la revista gráfica Estampa publicó un interesante reportaje sobre esta ley «progresista». En la portada varios vagos y maleantes en fila de formación, y debajo el titular «El primer campo de concentración de vagos y maleantes».

El Gobierno del señor Rajoy ha incluido en los Presupuestos Generales del Estado una partida para -véase La Gaceta- indemnizar a expresos sociales por haber pasado tiempo en prisión durante el régimen Franquista. Concretamente, para los homosexuales a quienes se aplicase la citada Ley de Vagos y Maleantes.

Una vez más confundimos -con perdón- el culo con las témporas, la velocidad con el tocino y la corrección política con la realidad histórica. Don Mariano -vaya usted a saber por qué, que lo mismo resulta que lo sabemos por la rumorología- sigue pagando a los homosexuales a quienes Zapatero sacudió la mosca amorosamente. Don Mariano -menos ignorante, cabía esperar, que don José Luis- debe saber que fue la IIª República, y no el franquismo, el que decidió meter en campos de trabajo -no en la cárcel, a vivir de la sopa boba- a muchos ciudadanos considerados maleantes por diversas circunstancias. Por ejemplo, la de ser homosexual, que entre los rojos no estaba nada bien visto.

El Régimen de Franco -aviso a necios- mantuvo bastante del orden legal de la República. No sólo la citada Ley, sino también, sin ir más lejos, el Código de la Circulación que sobrevivió -con las modificaciones apropiadas a los tiempos y las circunstancias- hasta bien entrada la partitocracia.

Y es una pena que esta Monarquía no haya mantenido leyes como, ya que estamos en ello, la citada de la República sobre vagos y gentuza en general. ¿Se imaginan ustedes que estuviese en vigor?

¿Se imaginan dónde acabaría la mitad de los políticos? ¿Se imaginan dónde la mitad de los banqueros; de los asesores gubernamentales; de los separatistas varios; de los Sánchez Gordillo; de los profesores pervertidores; de los padres pasotas; de los niñatos borrachuzos; de los drogatas finisemanales; de los inmigrantes ilegales y sus cómplices; de las tiorras feministas y de las golfas profesionales o aficionadas?

¡Joder, señor Azaña; para una que hace bien, vienen los suyos a quitarla!

Por cierto, y ya que estamos a dos velas: ¿por qué no pagan las indemnizaciones a vagos y maleantes los diplodocus segundorepublicanos, verbigracia los Cayos y los Llamazares, los cenutrios del PSOE, los vagos antisistema y los ciudadanitos concienciados con la IIª República de mierda y sangre?

jueves, 27 de septiembre de 2012

SOBRE LOS COMENTARIOS A LO DE AYER.

Iba a responder a los comentarios recibidos a la entrada de ayer en el rinconcito adecuado, pero puesto a escribir se me ha ido de las manos y me ha salido un mamotreto considerable. Es lo que tiene Internet, que ningún director te ordena moderación porque no hay espacio. Así es que vean los comentarios, y aquí les dejo mi perorata:

*****

Maite C dijo...

Buenísimo artículo, veraz como la vida misma. Doy fe de ello pues ví en directo el programa.

El saber callar en los momentos adecuados desde que se incorporó a Intereconomía, le ha servido a Eduardo García Serrano ir escalando posiciones dentro del grupo, hasta ser nombrado hoy director de La Gaceta.

Un abrazo.

----

Old Nick dijo...

¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!
¡LAS DOS OREJAS Y EL RABO "MAEZTRO"!
Un Cordial Saludo
y
¡¡RIAU RIAU!!

----

Carlos Fernández Ocón dijo...

Jeje, no me extraña el entusiasmo que me precede. Joé Rafael, ¡si yo supiera poner así mis ideas en el papel...!.

Merece mucho comentario esto tuyo de hoy, espero que vengan otros mejores y lo hagan, yo, en cambio, te haré un poco la puñeta:

¡Me encanta lo del 25S!. Me encanta que los imbéciles violentos hayan sido unos pocos (en comparación), me encanta que apenas hubiera banderas y monsergas (quizá solo esa que has encontrado), me encantan los llamamientos que están haciendo (en Facebook, claro) contra ambas cosas, violencias y pancartismo. Me encanta que pretendan continuar...

Si siguen en este plan, soy capaz de coger un avión pa Madrid (cargado de Lorazepam, pues antes me gustaba volar pero ahora me da yuyu).

Bueno, ya hablaremos. Gracias por el muy buen rato que me has hecho pasar y por no resbalar nunca a la hora de razonar lo que haga falta.

Un abrazo

----

Euclides dijo...

Estupenda entrada, de acuerdo en todo lo que dices. Da gusto leerte. Saludos cordiales.

*****

Mil gracias, amigos. Tanto más, cuanto no creo merecer los elogios que me hacéis.

Bien es cierto que esta entrada me salió del tirón, sin pensarla, como si me la dictasen al oído, y cuando eso ocurre es porque la adrenalina ensancha las entendederas y todo sale mejor.

A mi, Carlos, no me molesta la manifestación, concentración o lo que sea en torno al Congreso, quizá porque el Congreso no me importa nada, y no digo que "no me representa" desde hace año y medio, sino desde hace más de 30.

Sin embargo, si me molesta que sea algo puramente lúdico, sin propuestas serias, sin intenciones serias, sin más deseo que armar bulla.

Para mi, esas banderas de la Segunda República, de no se qué fantasmal separatismo castellano -hay que tocarse las narices-, y de la extinta URSS definen el cotarro. Y no había una sola bandera republicana -de la segunda-, sino varias. Cierto que no muchas, al menos en el plano no demasiado abierto que ofrecía Intereconomía. Pero si hubiera intenciones serias, propuestas serias, preocupación seria, antes de insultar a la Policía habrían expulsado a los cretinos.

Si lo que buscan -por los símbolos presentes y tolerados- es una vuelta a la República de los "tiros a la barriga" azañistas, de las chekas socialistas y comunistas y anarquistas y liberal republicanas; si lo que pretenden es la ruptura de España, para ese viaje no necesitamos alforjas y ya tenemos a los Llamazares, Cayos y demás fauna soviética, uno de los cuales salió a saludar a la afición sin ser apedreado, ni abucheado, ni insultado. ¿Habrían recibido con, al menos, educada indiferencia, a un diputado del PP? Pues ahí está la orientación.

En fin: que el Congreso no me representa pero estos niñatos o abuelitos cebolleta de padrecito Stalin en los altares de la gilipollez, tampoco.

Y el Congreso no me representa -dicho sea para vestales de la memocracia reinante- por la sencilla razón de que los que ocupan esa casa me han impedido ejercer mi derecho al voto, puesto que han prohibido que se presenten a las elecciones los partidos a los que podría votar. Argumento que me parece suficientemente claro como para que los señores Arias y Casado, mentados ayer, se la vayan envainando.

Entre la partitocracia cleptocrática que nos hunde y la progrecutrez de niñatos que no saben lo que quieren, pero lo quieren ya, otra España es posible. La España de la gente de bien, de la gente honrada, de la gente trabajadora; de los estudiantes que estudian y los profesores que enseñan; de los empresarios que dan trabajo en condiciones dignas, y de los trabajadores que defienden los intereses de la empresa; de los políticos que miran por el interés común, y de los Ejércitos que no se ven en la disyuntiva de volver armas contra los presuntos representantes del pueblo o romper el juramento que esos mismos representantes les exigieron. La España donde todos vayamos en el mismo sentido de progreso para todos, y nadie se apropie de su cortijo, ni con amenazas ni con llantinas.

Otra España es posible. La España donde cada cual vote a su opción política, si; pero donde también elija a sus representantes en el ámbito de la empresa y del municipio y de la familia, que a fin de cuentas en donde todos nos desarrollamos y pasamos nuestra vida, porque el partido político es un ente artificial y superpuesto, pero todos nacemos de una familia, todos vivimos en un municipio y todos trabajamos -o deberíamos hacerlo- en una empresa, un negocio, una tierra de labor.

Otra España es posible, y lo se porque ya ha existido. Con sus defectos, como toda obra humana. Pero compárenme esa otra España con su teoría, y de la hoy con la suya, y a ver cual sale ganando.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

SOBRE EL BOLCHEVISMO DE INTERECONOMÍA.

Pues si, bolchevismo. Y ahora vamos a ello.

Ayer -sucumbiendo a la tentación de ver la televisión por la noche- acudí a la sesión de El gato al agua atraído por la comparecencia de Eduardo García Serrano, Mario Conde, Pablo Castellanos e Inocencio Arias. Buen plantel, podría pensarse.

Empecé a aburrirme al comprobar que el presunto moderador padecía una incontenible verborrea. Antonio Jiménez -creo- usó más tiempo en repetirse plúmbeamente que todos los demás tertulianos en expresar sus opiniones, y además con un alarmismo y un tremendismo rayano en lo cómico. ¡Casi nada! Congreso secuestrado, sitiado, rodeado...

Estaba dudando si pasar a mi televisión privada -o sea, las series que se han emitido en abierto y que yo veo después bajadas de Internet para no tener que tragar anuncios-, cuando el diplomático jubilado Inocencio Arias me dio un motivo para seguir viendo, oyendo -en lo que las interrupciones maleducadas permitían-, y asombrándome de la necedad de alguien que ha tenido un cargo importante.

El señor Arias vino a decir que lo que estaba pasando en torno al Congreso -unos miles de gamberros berreando- era claramente fascismo. Que decir que el Congreso no nos representa es fascismo; que decir que los políticos son unos sinvergüenzas es fascismo. Y que es fascismo querer decidir en asambleas.

Es posible que el señor Arias lleve mal su edad, porque de lo contrario no se comprende cómo llama fascismo a lo que es clara y netamente bolchevismo. ¿Qué, sino bolchevismo, es la política asamblearia; la algarada como método para forzar la ley; la provocación como chantaje al poder establecido?. No se comprende. O si; pero en este caso el señor Arias es un bellaco.

Pero luego vino la guinda: un diputado del PP, Pablo Casado, que dijo prácticamente lo mismo, abundando en que rodear el Congreso era fascismo, y que a estepaís le había costado mucho llegar a la democracia, y que cuando a la democracia se le pone apellido se transforma en otra cosa, como la democracia popular que era la del comunismo, o la democracia nacional, que era -dijo- la de Franco.

El señor Casado, como joven -31 años confesos-, debe ser producto de las últimas maravillas educativas. Por ello, a pesar de sus dos carreras y diversos master aireados en directo, es un necio. (Señor fiscal, tenga la bondad de pasarse por la web de la RAE antes de abrir la boca). Es un necio -que vale por inculto, desconocedor de lo que debería saber- que no ha sido capaz de aprender, en sus dos carreras universitarias -aprendiendo tan poco es normal que le haya dado tiempo- que lo de Franco era Democracia Orgánica. Y es un ignorante de los propios rudimentos de su profesión -la abogacía o la política, igual me da-, al no saber que lo de la democracia orgánica no es invento de Franco, ni siquiera de José Antonio Primo de Rivera, porque la idea la desarrolló en su ensayo “Anarquía o jerarquía” Salvador de Madariaga, ingeniero de minas, escritor, diplomático y ministro de la IIª República, a partir de filósofos anteriores entre los que cabe destacar a Hegel. (Evidentemente, no confundir con Engels).

El señor Casado, como joven y -según muestra la experiencia de oírle- poco aventajado en sus estudios, desconoce que la llegada de esta democracia no costó nada, absolutamente nada, a España. Le ha costado mucho -y lo que te rondare, morena- desde que se estableció, pero la llegada se hizo en el orden, la paz, la prosperidad y la libertad que nos dejó Franco. Llegó gracias a la traición, la cobardía, el acojonamiento masivo, pero en absoluta tranquilidad. No hubo más algaradas que las normales de la ultraizquierda en cualquier momento y lugar en que se le de cancha, ni más violencia que la de los asalariados de la manipulación de masas.

Y todo esto no lo digo por presumir de culto -que apenas lo soy-, ni de erudito -que no llego a saber ni una trillonésima parte de lo que me gustaría-, ni menos de sabio -a lo que si acaso me acerco por el sólo se que no se nada socrático-; lo digo porque enseñar al que no sabe es una obra de misericordia, y ponerle las vergüenzas al viento a los tontos debería serlo.

Una duda me queda, y es si don Inocencio Arias y don Pablo Casado se habían conchavado previamente con doña Cristina Cifuentes, graciosa -dígolo porque no deja de hacer payasadas- Delegada del Gobierno en Madrid, que afirmaba con toda seriedad que en los convocantes de las gamberradas de ayer figuraban ultraderechistas, fascistas y nazis. Para completar el ridículo, le faltó decir que se iba a presentar John Wayne en carne mortal para arengar a sus huestes. (Compréndase que si hablo de John Wayne es porque soy consciente de las limitaciones de doña Cristina, de don Pablo y de don Inocencio). Pero para que la señora Cifuentes quede reflejada en el lugar que le corresponde, le ruego me indique dónde se vieron banderas o consignas ultraderechistas, fascistas y nazis. Porque lo único que vi con estos ojitos que se ha de comer la tierra, fueron orondas banderas de la Segunda República, y ahí tiene usted la muestra. No republicanas, así en general, porque la Iª República no cambió la Bandera, cosa que les comunico en mi función de instructor de zotes.

De los demás contertulios, quepa decir que don Pablo Castellanos -socialista histórico- dijo muchas cosas con las que cualquiera puede estar de acuerdo; que don Mario Conde demostró una vez más que tiene tablas y sabe manera, y si para las próximas elecciones -caso de que lleguemos, que no pondría la mano en el fuego- persiste la casta en impedir que los partidos políticos se puedan presentar a las urnas -salvo que tengan ya asiento en el chiringuito o dinero para levantar una maquinaria imposible sin las subvenciones que ellos se reparten-, habrá que tenerlo en cuenta. Mario Conde confiesa haber sido masón -y la masonería es una de esas cosas de las que, una vez entrado, no se sale-; Mario Conde puede ser -según quien lo diga- un trepa, un vividor, un aprovechado o incluso un estafador. Mario Conde es -de facto- un ex presidiario. Pero Mario Conde tiene tirón, oratoria fluida y atrayente, un algo de chulería muy necesaria para andar entre mangarranes, y dice cosas muy puestas en sentido. Si llega a haber próximas elecciones -lo que vale por decir que esto no habrá estallado aún dentro de tres años-, y la casta impide la concurrencia de AES, habrá que pensarse el voto.

Por último -y lo he dejado precisamente por eso- Eduardo García Serrano estuvo -hasta el corte publicitario de las doce menos cuarto, que fue el que me echó definitivamente- absolutamente desaparecido. Tanto, que ni siquiera -y esto es lo que duele- tuvo la gallardía de decirle a Inocencio Arias y Pablo Casado que lo que comentaban sobre los mamarrachos reunidos en torno al Congreso -y dentro, para qué engañarnos- no era fascismo; que era, palmariamente, bolchevismo.

LA NOCHE TRISTE DE CARRILLO.

Con este mismo título ya publiqué una entrada el 21 de Julio de 2010 -siguiendo el enlace la pueden leer-, a propósito de la referencia que me enviaba mi camarada, Ilustrísimo señor don Jesús Flores Thies, sobre un debate televisivo en el que le pudo decir cuatro cosas cara a cara al ahora difunto asesino Santiago Carrillo Solares.

Hoy mi Coronel, ante el aluvión de lameculos -esto lo digo yo- me recuerda aquél vídeo y ofrece nuevamente su localización. Pero mejor que lo cuente él:

*****

Como está de moda hablar hoy de Carrillo, me he decidido a enviar la información sobre un video en Youtube “ que es casi un documento histórico. Hay que meterse en Google y escribir “La noche triste de Carrillo-youtube” y saldrán varios videos numerados (1, 2, 3 ....). Se advierte que no es nada de particular, sólo que se trata de un documento, nos imaginamos que único, ya que creemos que es el único enfrentamiento habido en la televisión de ese tipejo con alguien que le echara en cara su pasado criminal. El blindaje que ha protegido a Carrillo había impedido hasta entonces esta situación, para él inédita y desagradable.

Por una casualidad de la vida (hace ya bastantes años), fui invitado a un programa de la TV 33 catalana cuya misión era poner a bajar de un burro a Franco y los suyos. Al principio me negué pues conocía el programa, pero al enterarme que iba Carrillo, acepté de inmediato. En realidad iba como tercer o cuarto suplente de otros invitados de mucha más alcurnia que no podían ir (Ricardo de la Cierva....), de forma que Carrillo, al ver que pesos fuertes no acudían al programa, respiraría tranquilo.

No puedo decir que mi actuación fuera la deseable, por varias razones. En primer lugar por cometer un error al hablar de los meses de sus crímenes, cuando sólo era un mes, el de noviembre de 1936, y en estas situaciones no se pueden dejar flancos al descubierto. Y en segundo lugar ante el temor de que si decía determinadas calificaciones o adjetivos que fueran tomado como insultos, me retiraran la palabra. Hay que tener en cuenta que, como dije allí, yo era una isla en el Mar Rojo. He de decir que el moderador actuó conmigo de forma correcta y educada.

Tuve la oportunidad, fuera de cámara, en los descansos, de poder ser mucho más duro, pero esto no quedó grabado, aunque la perpleja y “roja” audiencia de invitados y graderío, pudo ser testigo.

No es por vanidad por lo que vuelvo a sacar aquel incidente, es por la oportunidad y por ser el único documento grabado en el que alguien haya llevado a ese pendejo contra las cuerdas. No hay otro a lo largo de más de 35 años de “Transición”. La protección de Carrillo sólo tuvo aquel fallo, el de su “noche triste”.

Muchos amigos ya conocen este video, pero otros no.

*****

Bien; pues he ido a mi blog, a la referida entrada de hace dos años, y resulta que el vídeo no se carga. Imagino que en aras de la censura políticamente cochambrosa, habrá sido eliminado, así es que como soy de naturaleza tozuda, aquí lo he vuelto a subir.




He comprobado que el enlace que tenía en Youtube sigue activo
y allí lo pueden ver si nuevamente me lo quitan del blog. Y si desaparece de Youtube -nada extraño- y dado que el FBI me lo robó de Megaupload, donde lo almacené para compartirlo, siempre me lo pueden pedir -pulsen en contacto, en la columna de la derecha- y con mucho gusto se lo enviaré.

martes, 25 de septiembre de 2012

SOBRE LA IGNORANCIA DE CHAVES.

Don Manuel Chaves, ex presidente de la Junta de Andalucía, no vayamos a confundir con el simpático venezolano, también socialista o cosa así, al que el Libertador Simón Bolívar patearía las gónadas hasta desgastarse las botas si levantara la cabeza. O, por lo menos, un pie.

Don Manuel Chaves, socialista, señorito andaluz de la peor especie que mientras homenajeaba a la Duquesa de Alba -la mayor terrateniente de España- mandaba majar a palos a los braceros que protestaban por el desaguisado; dictador del cortijo andaluz del PSOE, ha declarado que -dice El Mundo- se enteró del asuntillo de los EREs falsos por la prensa.

Don Manuel Chaves debe haberse fosilizado, quedándose anclado en la gloriosa época en que su amo González también se enteraba del tema de los GAL por la prensa. ¡Maldita prensa, qué sustos nos da!, parece ser la máxima de cabecera de los chanchulleros socialistas.

Por otra parte, don Manuel Chaves ha afirmado "sentir dolor ante el escándalo," que achaca a los intereses de partidos políticos que quieren utilizar el asunto electoralmente. O sea, don Manuel, que a usted lo que le preocupa no es estar rodeado de chorizos, sino que se sepa. Eso es lo que le duele: que lo hayan descubierto.

Pues imagínese qué dolor iba a sentir si, para justicia y escarmiento, le diesen una patada en sus atributos por cada euro robado.

¡Me pido primer!.

ESTARSE EN PIE (por Arturo Robsy).

Pese a los años de propaganda, hoy no se puede dudar de que hay una conspiración avanzada contra España que no responde al colchón burlón que han fabricado cuantos insistían en eso de la “conspiranoia”. Sería difícil remachar ese concepto cuando todos vemos la miseria a la que nos han traído, el paro, la reducción de salarios, la sedición vuelta propaganda y el poder en manos de la usura.

Quizá la novedad es que contra España se está usando al Estado Español, que arruina al ciudadano, que no actúa contra sediciones públicas, que se niega a cerrar las autonomías y los bancos y a no recordar, olvido sin rebozo, que hace más de treinta años que se viene sembrando, con dinero público, la división más lenguaraz de la historia, envuelta en insultos contra la Patria.

Como demuestra la historia, todo cambio de estado se debe a una conspiración con éxito, como lo fue la proclamación de la II República mediante la falsedad de que unas elecciones municipales fueron ganadas por la izquierda y que se podía cambiar el estado mediante una elección de concejales. Pero España, demostró ahí lo que se dice poco: que es la parte imperecedera del Estado perecedero. Que ha pasado por muchos modelos de estado pero ha continuado como España.

No saldrá mejor esta vez.

Pero es de suponer que la afirmación anterior, el uso del Estado español contra España, pese a los claros hechos, requiere alguna erudición. Estado, de la raíz protoindoeuropea sta.- significa de muchos modos “Estar en pie”. La versión latina era -stó y de ella han salido palabras de advertencia general como estatuto, destituir, estafermo (figura de un hombre giratorio), obstáculo, empréstito o prostituir. Más notables aún son conceptos (parientes de la voz Estado) como persistir y metástasis. También testamento y protestar.

Lo importante es insistir en que los verdaderos conspiranoicos son los que conspiran hoy sin percatarse de la situación real, y que, por más que la llamen así los separatistas, el estado español no es España, porque España es previa a cualquier estado perecedero: la parte imperecedera; el sujeto agente de la historia incluso de la que se falsifica. Y se hace, por los conspiranoicos con cargo, precisamente porque es lo imperecedero que nos acompaña.

Arturo ROBSY.

Publicidad: