Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 4 de octubre de 2012

SOBRE CONFUNDIRSE DE TRASERO.

Cuenta Rafael García Serrano en su Diccionario para un macuto -¿es necesario recomendar una vez más su lectura?- lo que Tony Leblanc decía como chiste, pero probablemente se base en anécdota real.

Andaban dos soldados en el frente, y mientras compartían letrina se sucedió un violento bombardeo. Uno de ellos confesaba estar pasándola canutas, y meditaba sobre la tristeza de -llegado el caso- palmar en situación tan poco elegante. El otro alardeaba de no tener miedo, de que avioncicos a él, y de que aquello no era nada. Y así lo repitió una y otra vez, hasta que el primero no tuvo más remedio que responderle: Entonces, si no tienes miedo, ¿por qué llevas diez minutos limpiándome el culo a mí?

Si les digo a continuación que aquí voy a hablar de la propuesta del señor ministro Wert de pagar a escuelas privadas -vean Público- para que garanticen la enseñanza del español en las regiones catalana y balear, en seguida verán la relación.

Porque el señor Wert propone firmar convenios con las centros educativos que respeten la Ley, las sentencias judiciales y, en general, el derecho fundamental de todos los españoles a usar el español, y el deber Constitucional de conocerlo, habida cuenta de que no se atreve a hacer cumplir las sentencias, las Leyes y la Constitución.

Propuesta que no convence a nadie, porque las asociaciones de padres se niegan a ello -unas porque quieren, sencillamente, que se les tutelen sus derechos; otras porque no quieren que se les de dinero a los colegios privados-, y porque los separatistas catalanes aducen que lo que pretende el Ministro va en contra de su normativa particular, y que el ministerio no tiene competencias en su aldea.

En vista de que su ocurrencia, señor Wert, no le gusta a nadie, debería preguntarse si lo procedente no sería que usted garantizase, con los medios a su alcance -artículo 155 de la Constitución incluido- la enseñanza en español en todos -repito, todos- los colegios del territorio nacional, y que el que quiera enseñanza en otra lengua se la pague.

Así, señor Wert, estaría usted limpiando su propio trasero.

2 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Ya digo que, de tan ingenuo, nunca estoy del todo preparado para la siguiente falta de... (aquí ya caben todas las cualidades que cabría esperar y que, ¡cagoentó!, no se da NI UNA)... digamos que 'falta incluso de sentido del ridículo', que ni de eso oye.

Es aquello de que la inteligencia tiene un límite, no así la estupidez.
Y es por eso que ALGUIEN tendrá que LIMITAR.
Como sea.

Saludos, Rafael

C.S.Peinado dijo...

No entiendo ese miedo profundo del gobierno a defender el interés general y poner a los nazimbéciles en su sitio. Señor Wert, la Ley está para cumplirla y si el idioma oficial de España es el Castellano, porque cojones tiene el erario público que pagar dos veces por el mismo concepto. Sinceramente, espero que en las próximas elecciones el PP desaparezca del espectro políticastrico.

Un saludazo.

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