Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

domingo, 5 de febrero de 2012

EL NPE PEDIRÁ LA APERTURA DEL VALLE DE LOS CAÍDOS SIN LIMITACIONES PARA LOS PATRIOTAS.

Procedente de La Ballena Alegre llega una buena noticia. Lo mejor es que vayan a verlo a su lugar de origen, pero si andan apurados de tiempo, aquí se lo transcribo:

* * * * *

El NPe presentará en breve escritos ante la Ministra de la Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, y la Delegación de Gobierno de Madrid exigiendo que el acceso al Valle de los Caídos pueda realizarse con toda normalidad por parte de los militantes y simpatizantes del patriotismo político español de forma que sea perfectamente posible la entrada al recinto con camisas azules, banderas de España o falangistas o tradicionalistas y sin que se vea impedido en manera alguna el derecho del español que lo desee a rendir homenaje de forma individual o colectiva a Francisco Franco, Caudillo de España, y/o a José Antonio Primo de Rivera, fundador de La Falange, en el lugar donde se encuentran enterrados.

Porque parece que la batalla por abrir el Valle de los Caídos ha concluido. Desde luego la Iglesia, los monjes benedictinos de la Abadía que rigen el Valle, la dan por terminada. Y la dan por finalizada dado que parece seguro que, por lo menos mientras gobierne el PP, nada impedirá la práctica del culto católico en la Basílica. Y con eso los monjes se han conformado. Los monjes y muchos patriotas españoles que, incomprensiblemente, han dado por buena la aplicación de la Ley de Memoria Histórica en el Valle de los Caídos, y ya no lo previsto por la misma para este recinto sino la interpretación de lo establecido en la Ley según el punto de vista del PSOE.

Por increíble que parezca organizaciones como la Fundación Nacional Francisco Franco, de la que lo mejor que puede decirse es que es difícil haberlo hecho peor durante la transición y que ahora ya se está superando dado que hace lo mismo de siempre pero encima con alguna actividad y aparentes aires de grandeza, consideran asumible que sea imposible la entrada en el Valle de los Caídos de una camisa azul, de una bandera de España, de una bandera falangista o les parece aceptable que esté prohibido en la explanada del Valle bajo la Cruz que se canten himnos del nacionalismo social español o se salude brazo en alto. Todo esto sigue prohibido en el Valle de los Caídos y si es entendible, aunque vergonzoso, que a los monjes les parezca bien, que lo comparta la FNFF es alucinante.

Las relaciones del NPe con la FNFF, por estas y otras razones, son pésimas. Si alguien ha defendido la memoria de Franco casi sin medios ha sido el NPe. Si alguien ha dejado de hacerlo durante décadas con los medios para llevar a cabo esa defensa ha sido la FNFF que debiera hacer un examen de conciencia a fondo sobre su ineficacia e inutilidad. Cuando parecía que algo cambiaba en la FNFF, en realidad, ha cambiado a peor. Si antes estábamos ante una torpeza por incapacidad ahora estamos ante una torpeza intencionada, meditada, pensada y hasta premeditada. ¿Cuándo hará la FNFF aquello que parece su finalidad, es decir, llevar a cabo una defensa pública y activa de la memoria y la obra y los valores del Caudillo?

El NPe, en la medida de sus posibilidades, empieza a luchar desde este momento para que el homenaje público a la memoria del Caudillo y de José Antonio sea posible dentro del Valle de los Caídos de forma que el acceso de los patriotas españoles pueda ejercerse con toda libertad por nuestros militantes y simpatizantes. En este sentido el NPe presentará varios escritos ante varios organismos competentes en lo que afecta al Valle de los Caídos a fin de abrir la cuestión ante la nueva administración del Partido Popular. En el trabajo que ahora emprendemos, lo sentimos mucho, el criterio de los monjes ni nos vincula, ni nos parece sensato, ni lo vamos a escuchar. Menos aún quizá tendremos en cuenta la opinión, siempre cobarde y timorata, de la FNFF que damos por perdida e incapaz de cumplir con su deber en la defensa de la memoria del Caudillo.

En definitiva, el NPe actúa por una reivindicación política, no religiosa, aunque no le quepa duda a los monjes que mientras ellos nos venden por 30 monedas si de verdad fueran a por ellos desde el poder, nosotros ni los venderíamos, ni los dejaríamos solos.

sábado, 4 de febrero de 2012

SOBRE LA MONOTONÍA.

Comenta mi camarada Eloy, en su Trinchera, las palabras del señor Monti -baranda italiano designado Presidente de su Gobierno sin participación popular- acerca de la monotonía de tener un trabajo fijo para toda la vida.

Dice Eloy -mejor véanlo completo en su sitio- que el señor Monti -y los muchísimos montis del ancho mundo- es un cabrón, cosa indiscutible, y que esta gentuza ha conseguido "el milagro laico de venderse a la Banca, al tiempo que la compraban, formando un binomio implacable en lo más alto del Poder".

Por supuesto, acierta mi camarada Eloy. De lo que se trata, es de conseguir personas -vaya, más o menos- que no tengan raíces, ni historia, ni ninguna de esas dulces ataduras que conforman una vida realmente humana. No convienen los artesanos enamorados de su oficio; no convienen los profesores que gocen enseñando; no convienen los trabajadores que sientan el orgullo de pertenecer a un proyecto, ni los directivos que se enorgullezcan de las obras de su empresa.

Lo que hace falta es el trabajador polivalente, que a nada se aferra, que no siente el orgullo de la obra bien hecha, que se considera -bien adiestrado por la prensa, las patronales, los sindicatos, la banca- simple mercancía; tornillo que vale para cualquier máquina, esclavo que se vende por horas cada día en un sitio.

Si a esto le añadimos la falta absoluta de compromiso personal -ni familia, ni hogar, ni hijos, ni padres- habrán conseguido la pieza perfecta de la cadena de montaje: la pieza que se usa y se tira, el robot cuya adquisición es barata y del que se pueden deshacer fácilmente, porque ni siquiera hay que venderlo: se le echa al paro y allá le vayan dando.

SOBRE UNA RECOMENDACIÓN.

Que probablemente sea inútil, dado que doy por hecho que cualquier visitante de este diario lo será a su vez -y con preferencia- del Blog de Ocón; pero por si acaso, allá va.

Mi amigo Ocón ha publicado recientemente en su blog una serie de artículos orientando y animando a los que se hallen en situación difícil, sin trabajo, sin expectativas y, si me apuran, sin esperanzas. En dichos artículos indica posibilidades que quizá a muchos no se nos habrían ocurrido, anima a tomar el toro por los cuernos y -además- se ofrece a orientar en lo que pueda a quien lo haya menester.

Soy de los afortunados que aún -repárese en el adverbio temporal- tengo trabajo -mi esfuerzo y mi sueldo ridículo en tiempos de pelotazos me ha costado- de manera que no puedo aprovecharme de sus enseñanzas. Sin embargo, aquí les dejo los enlaces con la mejor intención. Por lo menos, disfrutarán leyendo, que ya es bastante.



viernes, 3 de febrero de 2012

SOBRE UN INTERESANTÍSIMO BLOG.

Más que interesante, diría que imprescindible: el blog de Manuel Maqueda, dedicado -como indica el autor, a la épica española.

Si el recuerdo de las gestas de nuestros antepasados -no tan distantes a veces- es motivo de orgullo para quienes las conocemos y valoramos, este blog es de ineludible lectura para tantos y tantos españoles a los que se les ha negado lo mejor de sí mismos: el conocimiento de sus raíces. Si tienen ustedes, amigos lectores, hijos en edad escolar, anímenles a visitarlo.

Poco más puedo decir, salvo que lo sitúen entre sus preferidos. El blog de Manuel Maqueda lo merece, y ustedes lo agradecerán.

jueves, 2 de febrero de 2012

SOBRE UNA FELICITACION.

Felicitación recibida desde la página Cruzada Hispánica de mi camarada José Manuel, y que -agradeciéndola en lo que me toque- hago así mismo extensiva a cuantos en este mundo mantienen clavada la bandera.

Aquí están sus palabras:

* * * * *

El pasado 01 de Febrero ésta humilde página del ciber-patriotismo Español, cumplía su tercer aniversario, largo, dificultoso, y con muchas trabas, ha ido caminando, y marcando el camino en su andar, pero aquí seguimos.

Sirva el presente obsequio, para a todas aquellas herramientas de internet, como son... paginas, blogs, foros del mundo Patriota, o "politicamente incorrecto", como premio y muestra de nuestro apoyo y solidaridad en este mundo ciber-patriota, cada vez mas incomprendido a la vez de perseguido y difícil.

Desde el Administrador hasta el ultimo usuario registrado en la misma, os queremos animar, para que sigáis en estos tiempos tan difíciles..en esta LUCHA CIBERNETICA , y agradeceros a todos los que formamos esta FAMILIA, vuestro apoyo, solidaridad, y ejemplo, en el día a día,tanto a través de vuestro trabajo diario y constante, así como vuestra participación, y acción en las calles....

¡¡¡POR LA PATRIA, EL PAN Y LA JUSTICIA!!!

¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!!

LOBO_IBERO (Administrador de Cruzada Hispanica)


SOBRE LOS MATRIMONIOS DE GALLARDON.

Que, como ustedes ya sabrán, se propone promulgar una ley que permita tramitar matrimonios y divorcios ante los notarios.
La primera reacción fue de inevitable cachondeo, y quien más, quien menos, habrá pensado que ya puestos, lo mismo vale como fedatario público un guardia civil, un policía nacional, un guardia de la porra o un funcionario del Ministerio de Agricultura.
Pero lo cierto es que -por una vez que seguramente no sentará precedente- el señor Gallardón tiene razón en el fondo, aunque las formas sean chocantes.
El matrimonio civil -que es una herencia de la Revolución francesa, como la libertad, la igualdad, la fraternidad y la guillotina- no es mas que un contrato entre particulares. Lo mismo podría valer un papel firmado por ambos interesados, como cuando se compra un coche usado, o un documento presentado en el Registro Mercantil, como cuando se constituye una sociedad comercial.
Puestos a ello, nada se opone a que una pareja urgida se presente ante un barrendero municipal o un jardinero en ejercicio de sus funciones, y le pidan el visto bueno para el previsto revolcón, a condición de que no se vaya lejos y les pueda tomar nota del divorcio media hora después.
¿Parece una exageración lo que digo? ¿Y qué me cuentan, entonces, de los registros de parejas de hecho, que surten los mismos efectos legales que el matrimonio civil? ¿O la simple convivencia, que en determinadas sentencias judiciales ha sido considerada suficiente para generar derechos?
Ahí esta la prueba de que el matrimonio civil es un mero contrato entre las partes; y si puede dar fe de ello un concejal medio analfabeto, con más razón lo podrá hacer un notario. Otra cosa es el precio de los servicios profesionales, pero el concepto es totalmente adecuado, y a nadie se le obliga a pagar. Estaremos en lo de siempre, que los ricos tienen más derechos que los pobres, que es la norma en una sociedad liberalcapitalista.
Supongo que a mas de un lector le estará extrañando que diga esto. La explicación, como se verá, es sencilla: para un católico, los contratos civiles son sólo eso. El matrimonio es un sacramento, y aunque la conveniencia social, las leyes, la burocracia, determine el registro administrativo del hecho, lo que importa es el acto religioso. Que no tiene nada que ver con la parafernalia al uso, por supuesto, porque lo trascendente es la unión ante Dios, y no las centenas de invitados, los trajecitos, los viajes y las soplagaiteces.

miércoles, 1 de febrero de 2012

SOBRE LAS ELECCIONES ASTURIANAS.

Las que ha adelantado el señor Álvarez-Cascos, en vista de que no ha conseguido que el Parlamento regional apruebe sus presupuestos.

Como era de esperar, todos los habituales se han echado encima, poniéndole a caer de un burro; y si para el nostálgico Llamazares el adelanto electoral pone de relieve el fracaso de Álvarez-Cascos, para el pepero Esteban González Pons se debe a que "o manda o no sabe gobernar" y dialogar en minoría.

Y -como también era de esperar- a mi me parece que don Francisco Álvarez-Cascos ha dado una lección: la de que si a uno le ha elegido para una cosa, tiene que hacerla; pero sin chanchullos, sin concesiones a cambio de un voto, sin conchavarse para mantener la poltrona a cualquier precio. Sin vender a los electores que le han votado a cambio de mantener la popa cómoda.

Y parece que a los de siempre, los del sistema, la casta político-sinvergüenza les ha picado. Por algo será.

martes, 31 de enero de 2012

SOBRE LA REFORMA LUCENSE.

Reforma del reglamento de honores de la Diputación de Lugo, a efectos de -indica La Gaceta- retirarle a Franco, a la Falange, al Frente de Juventudes y a Pilar Primo de Rivera las distinciones que les fueron concedidas.

Reconocida la valentía que demuestran los señores, señoras, señoros diputados, diputadas, diputades, dipuleches, queda, además, despejada una importante incógnita. Desde hace un tiempo, muchas voces se preguntan para que sirven las Diputaciones.

Y este asunto lo aclara: para tener recogiditos en ellas a los más cenutrios de cada lugar.

lunes, 30 de enero de 2012

SOBRE OTRA GARZONILLERADA.

O, si ustedes lo prefieren, otra manifa de apoyo al juececillo Baltasar Garzón, arropado por la izquierda en sus actividades prevaricadoras y -próximamente- cohechistas. Todo ello, aderezado con banderillas anticonstitucionales y nostálgicas de la Segunda República, aquella que tan democrática fue y tanto respetó a los jueces en las chekas. Y, ni que decir tiene, a los acusados.

Esa misma izquierda que arremete -lo que es la ignorancia- contra los jurados populares, y todo porque uno de ellos -se supone que establecido de acuerdo con la legislación vigente- ha declarado no culpable al señor Camps. Cuando era el barandilla de cualquier cheka -comunista. anarquista, socialista, izquierdorepublicana- el que ordenaba el paseo -eso es memoria histórica-, no les parece a ustedes tan mal. Incluso parecen anhelarlo.

Y ahora, en la misma línea, les parece bien que un juez vulnere los derechos fundamentales de unos detenidos. Que serán unos sinvergüenzas, en eso no voy a entrar; pero que tienen sus derechos reconocidos en la Constitución, y si no gusta que los tengan, modifíquese la Nicolasa; pero no se la pasen por el forro de las puñetas.

Encantados con que un juez se arrogue una competencia que él mismo ha manifestado no tener hace pocos años, en ocasión de serle presentada una querella contra el genocida Santiago Carrillo. Y esto de no querer investigar los crímenes -profusamente testimoniados- de un asesino comunista, pero sí indagar los presuntos de los contrarios -hombre, rebuscando siempre aparecerá algo, aunque sea, como en tantas ocasiones, cadáveres mezclados de republicanos y nacionales caídos en combate-, no parece demasiado equitativo, ni supone la constitucional igualdad ante la Ley, luego es evidente la prevaricación.

Encantados de que un juez le pida dinero a un individuo encausado, y tras el referido unte sobresea el procedimiento.

Esto es, en suma, lo que le gusta a la izquierda, sea de garzonilleros, de cejilleros o de cejijuntos: que los jueces se dejen la imparcialidad y barran para casa, que para eso el señor Garzón es socialista -¿será necesario recordar que se presentó en las listas del PSOE?-, y puede irse de caza -ilegal- con el Ministro de Justicia para preparar los casos y tratarlos como convenga al señorito sociata del momento. Fernández Bermejo anduvo listo y no cayó bajo la lupa buscadora de X como González, aunque al final le explotara la licencia de caza que no tenía.

Pero a la izquierda lo que le gusta es que los jueces se vayan de caza -ilegal- con los Ministros; que contradigan sus autos, según quien sea el acusado; que se salten la Ley -de momento son más comedidos: a Calvo Sotelo le descerrajaron un tiro- cuando se vea la posibilidad de manipular pruebas contra el enemigo político del Gobierno; que le pidan dinero a los banqueros y empresarios a cambio de dejarlos impunes.

Cojonuda la izquierda, pues, aunque todo se explica; porque hay gente que vive de eso, de la manifa, del manifiesto, de los bolos en cuchipandas rojillas, y si no fuera así no tendrían un titular de periódico peripatético que llevarse al currículum. Véase la señora Bardem, cuya única actividad conocida desde hace años es la de ser madre de un comunista -y pijo, condiciones ambas que cada vez parecen más inseparables- al que la inteleztualidad ha elevado al estrellato capitalista como actor, de igual manera que subió a los altares a los picassos, mirós y demás fauna; y la aparición en las manifas revanchistas, memohistéricas y garzonilleras; actividad que ni siquiera le sirve para conservar la placa con su nombre en la calle sevillana que los amiguetes le pusieron.

En suma: que la izquierda nostálgica, preconstitucional y montaraz siempre estará con los jueces y parte; con los jueces untados por los banqueros y las multinacionales; con los jueces que cambian su propia opinión según la tendencia política de los acusados.

La sumisión al partido, para la izquierda, está por encima de la Ley, de la Justicia y de la Verdad. Para la derecha -nadie se engañe- también.

Y luego, vendrá la Falange. Amén.

SOBRE NO USAR LAS ARMAS.

Contaba ayer El Mundo que el dirigente de la izquierda abertzale, Rufi Etxeberria, asegura que aunque la banda terrorista ETA no haya iniciado su desarme y sus integrantes porten armas, estas "no van a ser utilizadas en ningún momento.
Afirma también el susodicho que ETA ha mostrado su compromiso de no utilización de armas en ningún caso, aunque porten esas armas.
Vamos, algo así como que los etarras tienen las armas por gusto coleccionista, y si las llevan es para hacer bonito -quizá porque hacen juego con la capucha-, o para llevar peso en el bolsillo y que el viento no se los lleve.
El problema, señor Echeverría, es que algunos -tal vez incluso muchos- tenemos cierto gusto por la colección de armas, pero para tenerlas debemos pasar un exámen médico, una rigurosa investigación de antecedentes penales -y, obviamente, carecer de ellos-, unas trabas burocráticas y unos plazos administrativos para la renovación del permiso y la revista de armas. Y esta discriminación no es justa.
¿Qué le parece, señorito Echeverría -según Minuto Digital son ustedes, los separatistas terroristas de Vascongadas, pijos, aburguesados y millonarios- si abrimos el grifo de armas para todos, y los que no somos asesinos, ni ladrones, ni falsificadores, ni secuestradores, ni extorsionadores, también las podemos llevar?. Por supuesto, bajo la misma garantía de que no las vamos a utilizar que las ofrecidas por ETA.
¿Qué, hace?

sábado, 28 de enero de 2012

SOBRE LOS VOLUNTARIOS DE DOÑA ANA.

Los que -lo decía ayer 20 Minutos, pág. 3 de la edición papel de Madrid- la alcaldesa de Madrid, señora Botella, pide para devolver a sociedad algo de lo que nos da la sociedad, refiriéndose a su intención de cuidar o poner en marcha instalaciones públicas -polideportivos, bibliotecas...- con voluntarios ciudadanos que hagan frente a la crisis.

A mi me parece muy bien; perfecto. Siempre y cuando algunos voluntarios que cobren sueldo de alcalde, concejal, consejero, amiguete enchufado, paguen los impuestos de los ciudadanos, para devolver a la sociedad algo de lo que la sociedad les ha dado.

O de lo que ellos le han quitado por todo el morro.

viernes, 27 de enero de 2012

SOBRE EL COMUNISMO SOLIDARIO.

La solidaridad, bien entendida, debe empezar por uno mismo. También la caridad -que es la que figura como origen del dicho- pero si la cito, a los barandas estalinistas les puede salir un sarpullido, y no es cosa de sobrecargar a la Seguridad Social.

El caso es que en IU entienden muy bien la solidaridad, la legalidad, los derechos de los trabajadores, la unión de los proletarios y todo eso. Quizá por ello -véase 20 Minutos, pág. 4 de la edición papel de Madrid- la Seguridad Social les reclama 2,4 millones de euros que no han pagado de las cotizaciones correspondientes a los empleados del partido.

Y estos sinvergüenzas hablan del capitalismo, como si tuvieran derecho a tirar, no digo una piedra, sino un granito de arena.

jueves, 26 de enero de 2012

SOBRE EL DINOSAURIO MALNACIDO.

Según contaba ayer El Mundo, Fidel Castro ha denunciado que en España gobiernan actualmente "los admiradores de Franco" y ha considerado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al igual que el exjefe de Gobierno José María Aznar forman parte de la "derecha fascista" y son "servidores" de Estados Unidos.

No voy a decir que Aznar o Rajoy no sean servidores de los Estados Estafadores y Usurpadores Unidos. Tampoco voy a negar que lo fueran González -OTAN no, ya saben-, o Zapatero -más soldados españoles en ayuda de los USA que nunca antes-, con aquellas declaraciones acerca de qué podemos hacer nosotros por Obama, que incluso puestas en boca de quinceañera en pleno despiporre hormonal serían de un cursi que tumba.

Si voy a decir que la derecha -ni esta de Marianico ni ninguna otra- no es lo que los comunistas llaman fascista. Voy también a decir que lo que los comunistas llaman fascismo suele ser un régimen político sumamente respetuoso con los asuntos internos de los demás países, cosa que nunca ha sido ni el comunismo ni el liberal-capitalismo.

Voy a decirle a don Fidel que el Régimen de Franco fue de los primeros en reconocer su Gobierno en Cuba, allá por el año 59 ó 60; que el Gobierno de Franco no se sometió a las amenazas yanquis y no tomó parte en el bloqueo comercial a la Cuba sojuzgada por el comunismo; y que todas estas cosas fueron implícitamente reconocidas por don Fidel Castro al proclamar tres días de luto oficial en Cuba a la muerte de Franco.

No voy a defender la política de empleo europea -contra la que el señor Castro arremete- que no tiene por donde cogerla; pero si voy a decir que la forma de emplear a la población que tiene el comunismo cubano, haciendo de sus jóvenes carne de lupanar para rijosos del ancho mundo, tampoco es la más correcta que digamos. A pesar de que al comunismo siempre le ha gustado valerse de la prostitución para sus fines, acaso vieja reminiscencia de sus orígenes y querencia como de todo manso.

Voy a decir que si el comunismo ha demostrado ser -además de un crimen- un fracaso, insostenible por seres racionales a estas alturas del siglo XXI, es evidente que don Fidel Castro es un fósil.

Y voy a decir, en consecuencia, que si -de acuerdo con la paremiología- de bien nacidos es ser agradecido, resulta obvio que don Fidel Castro es un malnacido.

lunes, 23 de enero de 2012

SOBRE LOS ESTADOS ESTAFADORES Y USURPADORES UNIDOS -OTRA VEZ-.


O, si lo prefieren la Unión de Sinvergüenzas Asociados, que tanto da y lo mismo es.

Como corresponde a los estafadores, lo que cuenta es disimular, llamar la atención sobre otro punto, ejercer una discreta presión en un hombro para llevársete la cartera del bolsillo. Así, los fulanos y fulanas -sin perdón- de la Federación de Bestias Integrales, pretenden encubrir la verdad haciéndonos patente el alto nivel de vida, las lujosas mansiones o la existencia regalada de los gerentes de Megaupload.

Cortina de humo. A mí, ladrón Fortunato, Facción de Brutos Indecentes, yanquis estafadores, me importa tres leches que detengáis a un individuo si ha cometido un delito. Me es indiferente si el acusado tiene mansiones o chabolas, coches de lujo o triciclos; me importa cuatro leches que tenga millones en su cuenta corriente o que no le alcance para un café de los de ochenta céntimos de Zapatero. Si ha cometido un delito, fórmesele causa, júzguese y, si ha lugar, condénese. Si los gerentes de Megaupload han pagado para que se archivara en sus servidores archivos ilegales, entrúlleseles.

Pero antes, vean ustedes lo que es ilegal y lo que no. Vean ustedes que grabar de la televisión una serie que se emite en abierto, y subirla a Megaupload para que otros la podamos ver sin quedarnos hasta altas horas de la madrugada ante el televisor, y sin tener que soportar inacabables horas de anuncios, difícilmente puede ser delito. Máxime, teniendo en cuenta que no son pocas las emisoras de TV que ponen esos mismos contenidos en sus páginas web oficiales, a disposición de quien los quiera.

Si había en Megaupload otros contenidos que vulnerasen los derechos de autor, exíjase el borrado de los mismos; búsquese a quien haya subido esos archivos y múltesele o encarcélesele si procede. Pero esta acción indiscriminada del cierre de Megaupload no afecta a la distribución de contenidos ilegales. Hay decenas de sitios desde los que descargar; sitios que evidentemente no voy a nombrar -por lo menos que los de la Federación de Bestias Incultas se jodan buscándolos- pero que todos conocemos. Y que todos seguimos usando, cada vez con más razón.

A lo que no tienen derecho los ladrones yanquis, es a impedir que quien ha pagado por tener un espacio de almacenamiento en Internet, desde el que ofrecer archivos y documentos absolutamente lícitos, lo pueda hacer.

No tienen derecho a impedirme que les ofrezca a mis lectores la copia digitalizada de las revistas que dirigí hace años -Cruz de los Caídos, EJE- y sobre las que nadie tiene mejor derecho que yo mismo, al haber incluso desaparecido las personas jurídicas que las auspiciaron.

No tienen derecho a impedirme que les facilite el acceso a mis artículos en Fuerza Nueva -revista-, El Alcázar o La Nación, porque esos artículos son míos, no he recibido por ellos ningún emolumento, ni fueron creados bajo ningún contrato.

No tienen derecho a impedirme la difusión de mis opiniones a través de los documentos digitales donde he recopilado cuanto escribo en este blog, sea en este emplazamiento o en el que tuvo anteriormente, porque mis opiniones son mías, mis escritos son míos, y nadie me ha pagado por ellos ni me ha contratado para hacerlos.

No tienen derecho a impedirme que ponga a disposición del interesado las recopilaciones de artículos que mis camaradas han publicado en Internet, como los de Ismael Medina (¡Presente!) en Vistazoalaprensa, para preservar su recuerdo y su esfuerzo.

No tienen derecho a impedirme prestar películas de los años 40 ó 50 del pasado siglo, compradas en formato VHS y digitalizadas por mí y para mí y cuatro amigos que ya no disponen de caducos aparatos de vídeo que usen ese formato; películas de las que ya no existe la productora, ni los directores, ni los guionistas, ni acaso los actores.

No tienen derecho a censurar la difusión de obras como la Causa General -ya sin derechos de autor si es que alguna vez los tuvo- que refleja la verdad de la Historia; o el Diario de una Bandera, del Comandante Franco; o las Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera; o el texto de las Leyes Fundamentales; o las Relaciones de Cortés.

No tienen derecho a vetar la difusión del pensamiento de los tertulianos de programas radiofónicos como La quinta columna, de Radio Intercontinental; programas que se podían descargar libremente de la web de la emisora, pero que yo grabé durante dos o tres temporadas para distribuirlos entre camaradas que no los podían oír en directo al no vivir en Madrid -que era el ámbito de dicha emisora- y a quienes yo se los ofrecía con mayor rapidez, y que guardé en Megaupload a disposición de investigadores o curiosos. Programas tan de libre difusión, que en el libro de Eduardo García Serrano -su creador- Con otro punto de vista se cita como referencia de sus programas el blog donde yo subí los enlaces.

Y ustedes, señores yanquis que usurpan jurisdicciones que no le corresponden, comportándose como matones de barrio o de patio de colegio, han estafado a miles, cientos de miles, millones de personas que habían pagado para poner al alcance de sus amigos, de sus familiares, de quien les viniera en gana, sus documentos particulares o profesionales. Ustedes -no la compañía Megaupload; ustedes- nos han estafado, nos han robado, nos han condenado sin juicio y sin presunción de inocencia. Para ustedes, ladrones yanquis, todos somos culpables hasta que se demuestre lo contrario, y aunque se demuestre.

Así es que -sobre mantener lo dicho en la entrada precedente, que les define en lo que son- ahí quedará reflejada -justo bajo la cabecera- mi opinión sobre ustedes, sobre los Estados Estafadores y Usurpadores Unidos, sobre la Unión de Sinvergüenzas Asociados, sobre la Federación de Bestias Inmundas, y sobre el ladrón Obama.

Que puede que el Fortunato no sea el culpable directo, pero si pone la mano para recibir el Premio Nóbel de la Paz -Guantánamos y asesinatos de Estado aparte- también le toca dar la jeta cuando su país de multinacionales criminales le roba a los demás.

viernes, 20 de enero de 2012

SOBRE LOS ESTADOS ESTAFADORES UNIDOS.

El señor Obama tiene un nombre que por la parte islámica le puede relacionar con la suerte; con esa baraka que los moros adjudicaban -allá en el primer tercio del siglo XX- a los oficiales españoles a los que las balas y el acero respetaban milagrosamente. Franco tenía baraka, buena estrella.

El señor Obama no se si tendrá buena suerte. Es de suponer que sí, porque si no, no se explica que las corporaciones, los trust, los holdings y los hideputas que mandan en yanquilandia le eligieran para vestir el monigote de presidente; aunque también salta a la vista que en este mundo nuestro cualquier gilipollas puede ser presidente de un Gobierno, y sobrados estamos de experiencia.

Si nos atenemos al español, y a las posibles traducciones, el señor Obama podría llamarse Fortunato, según hace tiempo me indicaba mi camarada Arturo Robsy, hombre sabio y humorista, condiciones casi siempre equivalentes.

Es llegado el momento de afirmar -una vez hechas las presentaciones- que el señor Fortunato Obama, es un sinvergüenza. También es un chulo, un matón de patio de colegio, un ladrón y un cabrón con pintas. Puede ser un hijoputa -sin desmerecimiento de su señora madre, pues la hideputez es condición personal que en nada afecta a la progenitora B- y, ya sin género de duda, un mamarracho.

Es don Fortunato un mafioso en la mejor línea de los Capone, un chantajista, un secuestrador y -probablemente en honor a su Premio Nobel de la Paz, tócate las narices- un asesino. Y es, ni que decir tiene, un digno ejemplo de su país, ese conglomerado de territorios robados, sojuzgados, usurpados a sus legítimos poseedores mediante el genocidio, la extorsión, el engaño y la mentira.

Digno representante el señor Obama de los desechos de Europa que lo crearon, y que no fueron allí por espíritu aventurero, ni por afán conquistador, ni por ímpetu evangelizador, ni por proselitismo cultural, sino porque en la vieja Inglaterra eran carne de presidio y lupanar. Digno representante el Fortunato -dicho sea al modo de los bajos fondos, cual corresponde- de la hez de la sociedad, cuya media no ha conseguido elevar ni siquiera la posterior inmigración irlandesa, alemana o italiana.

Don Fortunato -el Fortunato- es la cara que pone efigie al monigote cuyos hilos mueven los que han hecho fortuna -véase la concordancia- con la usura, con el hambre, con la muerte, con la indignidad. Si en España mandan los banqueros -y si alguien lo duda que deje de leer, porque no me entenderá-, en yanquilandia -lejos de los señoriales Estados del Sur- mandan las corporaciones industriales, las multinacionales que sojuzgan países, declaran guerras, asesinan Presidentes de Gobierno, roban a los pobres para quedárselo y, en último extremo, eligen a un monigote al que poner de mascarón de proa. En España pusieron a Zapatero el inútil y ahora han colocado a Marianico el corto: en yanquilandia pusieron al negrito zumbón, apartando de la carrera a la antigua -y también vieja- Primera Dama clintoniana y cornuda que se le oponía en su propio partido. Que no es -aviso a gilipollas- racismo, porque hay muchísimos millones de negros absolutamente íntegros, pero no es el caso del Fortunato, y no es cosa de discriminarle y considerarle bueno por ser de color. De color negro.

El color de la piel no pinta nada en lo que estoy diciendo. Seguramente entre sus sicarios abundan los rubicundos anglosajones, y siguen siendo igualmente unos canallas aunque tengan los pelos rubios, los ojos azules y los cuernos de lunares. Pero el Fortunato es negro, y lo digo. También es un promotor de asesinatos en diferentes formas, desde los tiros y la profanación de cadáveres hasta el descuartizamiento de los niños que no nacerán de los vientres de sus putas madres, y lo digo. También es un chulo, que manda a sus esbirros a la captura del petróleo allá donde lo tenga cualquier pueblo aún no sometido a su pezuña, y lo digo. También es un torturador que condena al hambre a los pueblos que no se le someten, y lo digo.

Y también es el ladrón que me ha estafado 200 euros, me ha robado mi trabajo de varios años y ha intentado despojarme de mi libertad de expresión; y, en consecuencia, os ha robado a vosotros, amigos lectores, la posibilidad de acceder, si os apetecía, a mi trabajo antiguo y a las informaciones que yo -pagando por ello- quería compartir con vosotros.

Me ha robado los doscientos euros que pagué a Megaupload para disponer de un lugar de almacenamiento en el que poder colocar mis artículos antiguos, por si alguien los quería leer; los archivos digitalizados de las antiguas revistas que dirigí. Archivos, datos, información mía, sin nadie que tuviera mejores derechos que los míos para impedir su difusión; datos, información que siempre tuvieron, precisamente, la difusión como objetivo prioritario.

El Fortunato y sus sicarios de la Farsa de Burros Ignorantes, como representantes de los Estados Estafadores Unidos, me han robado la copia de seguridad de mis cosas particulares: mis videos familiares, mis viejas películas -ya sin derechos de autor de ninguna clase, pues tenían mas de medio siglo a cuestas- compradas en VHS y digitalizadas por mí y para mí; mi colección de libros, ya de dominio público. Me han robado la copia de seguridad de otros libros que, a costa de mi tiempo y mi esfuerzo, digitalicé para prevenir que alguna catástrofe me estropease los ejemplares de papel que conservo como oro en paño; libros que, al tener en vigor sus derechos de autor, nunca he puesto en circulación aunque, en algún caso, sí he ofrecido -por si podían facilitar su reedición- a los herederos de los autores.

Todo ello me ha robado el Fortunato y sus esbirros. Poca cosa, porque como hombre prevenido tengo copias varias, en distintos formatos y en distintos sitios. Pero mucho si pensamos que los mayores ladrones del mundo han venido a meter su mano en mi bolsillo, en mi cuenta corriente, en mis papeles personales, para despojarme de mi dinero, de mi tiempo, de mi trabajo. Y que se lo han robado, también, a cuantos pudieran haber tenido deseo de compartirlos conmigo.

Así es que, Fortunato Obama -ladrón, sinvergüenza, canalla, estafador, asesino, chantajista, chulo, matón, censor- te comunico que me has hecho cambiar de opinión. Yo, que jamás he pensado brindar por la muerte de nadie, desde ahora tengo puesta a enfriar una buena botella para el día en que -espero que lenta y dolorosamente- estires la pata.

Y yo que lo vea y lo disfrute, cabrón.

lunes, 16 de enero de 2012

SOBRE EL "PEOR QUE CARRILLO".

No es el estilo Nacionalsindicalista el de alegrarse de las desgracias ajenas.

En aquél, -tan próximo, tan vivo, tan nítido, tan actual- 1975, dicen las lenguas de doble filo que hubo mucho rojo, mucho memócrata, mucho liberal, mucho hideputa, que brindó con champán por la muerte del anciano General, que se murió por sí mismo y en una cama de hospital de la Seguridad Social que bajo su mandato crease José Antonio Girón de Velasco. Es lo que tiene la izquierda y la progresía, que sin champán no son nada.

No se si don Manuel Fraga brindaría o no; si se alegraría o no, de la defunción de Franco, en cuyo régimen había encontrado buen acomodo, pero que ya se aprestaba -no es momento de símiles con barcos y ratas- a abandonar. Con buena vista y buen olfato, o al menos eso creyó él.

El caso es que de don Manuel Fraga, fallecido hoy mismo, se pueden decir muchas y variadas cosas. En la prensa del día pueden encontrar las loas, en las que no tengo motivo para incidir. También en los blogs amigos pueden encontrar las verdades, porque las cosas fueron como fueron y no hay quien lo mueva, y mi camarada Álvaro lo cuenta en su Ballena Alegre.

Así es que, por mi parte, sólo me queda afirmar un par de cosas. Una, que -Dios me perdone, si hay de qué- me importa tres leches el óbito.

Otra, que Manuel Fraga nunca ha sido más que un buen segundo. Ahora le llamarán estadista, pero Fraga nunca ha sido más que el subalterno bien capacitado para hacer lo que le mandaban. Como Ministro de Franco fue eficaz -Ministro eficacia, le llamaron-, y efectivo. Como número uno no fue nadie. Su AP, luego refundada en PP, no logró avances significativos hasta que él se retiró del primer plano.

Otra cosa me queda por decir -ya la cuenta Álvaro Romero también- y es la frase que le dedicó un muy ilustre Teniente Coronel de la Guardia Civil: ese es peor que Carrillo.

Y ordeno que media columna en blanco cante sus logros políticos. Es lo mejor que puedo hacer para con quien no supo demostrar mejor su patriotismo que usando la bandera nacional para sujetarse los pantalones.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Y basta, que no hay que desperdiciar más sitio.

domingo, 15 de enero de 2012

SOBRE SI NOS QUEREMOS ENTERAR.

Simplemente copio de la prensa:

- La Gaceta (7.11.2011)
Zapatero ha manifestado este lunes su apoyo a las 'Bases para la unidad, la concordia y la convivencia', dadas a conocer el pasado septiembre por Patxi López, que proponen un acercamiento de presos de ETA al País Vasco.

-Público (11.12.2011):
ETA marca el acercamiento como primer paso hacia la amnistía. Ordena a sus presos que exijan al unísono a las autoridades penitenciarias su traslado a Euskadi

- La Gaceta (9.1.2012):
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha expresado el rechazo del Gobierno a promover indultos generales de presos de ETA y ha recalcado que la política penitenciaria hacia este colectivo se basará en medidas individualizadas.

- El País (14.1.2012):
Bildu y los presos presionan al PP para cambiar la política penitenciaria

- El Mundo (14.1.2012):
Trasladan al País Vasco a un preso de ETA para conocer a su hijo recién nacido.
... también se ha producido el traslado a la prisión de Zaballa de Leire Martínez Pérez
A la prisión de Zuera, ha llegado también desde el centro penitenciario de Foncalent (Alicante) la integrante de Segi Nahia Aguado Marín.

SOBRE LA ULTIMA VICTIMA DE FRANCO.

Que es, miren ustedes por donde, don Baltasar Garzón. Si, ese mismo que ordenó escuchas ilegales en un proceso que instruía; ese mismo que cobró de don Emilio Botín y poco despues archivó un proceso que le afectaba; ese mismo que cobró dietas, o conferencias, o no se qué en Nueva York, mientras seguía percibiendo su sueldo. Ese al que bastantes sentencias judiciales le han afeado su incapacidad como instructor...

Pues -lo dice Público, quien si no- hay una plataforma llamada Solidarios con Garzón, que protesta porque se pueda juzgar a un juez prevaricador. Evidentemente, la plataforma, platajunta, plataleches, está compuesta por organizaciones sociales, sindicatos y formaciones políticas de izquierda, junto a representantes del movimiento de la memoria histórica.

O sea, que a los sindicatos, a las izquierdas y a los memohistéricos no les interesa que se haga justicia y se cumpla la ley, sino que se apiole al que consideran enemigo. Esto, ni que decir tiene, es la izquierda. Lo extraño es que lo digan tan claro.

En cuanto a ser víctima de Franco, no cabe decir sino que, para ser tal víctima, don Baltasar goza de buena salud.

Y mejor bolsa.

sábado, 14 de enero de 2012

SOBRE MÁS DE LO MISMO.

Más de lo mismo, esta vez a cargo de Minuto Digital, que titula: El 22% de los trabajadores españoles son funcionarios.

Como no cita fuente, la chorrada debe ser de cosecha propia. Porque es lo que tienen estos liberalotes de derechas, que lo que no saben, se lo inventan. Todo por amarillear, lo mismo que la habitual cosecha de carne más o menos fresca que exhiben.

Olvidan estos derechistas amarillos -o rosas, vaya usted a saber- que todo lo fían al mercado, que las Administraciones son la válvula de seguridad de los Estados. Al menos, cuando funcionan según las Leyes en vez de según los partidos.

Pero olvidan, sobre todo, que en ese 22% que indican -ellos sabrán en qué datos se basan- no sólo se cuentan esos señores -o señoras, o señoros- tan desagradables que le piden los papeles que los políticos han ordenado en la Ley; esos individuos -o individuas- que nunca están en su ventanilla, pero no porque se hayan ido a desayunar, sino porque la ventanilla lleva años vacante; esos tipos -y as- tan molestos que les hacen los DNI, los carnets de conducir, los pasaportes, los trámites para que cobren su pensión, o el paro; los que se pasan diez minutos trabajando hasta cambiarles seis veces la cita que les viene bien para el médico; esos elementos a los que se puede culpar de todos los males y a los que se puede robar de la nómina impunemente.

Entre ese 22% -presunto- están los profesores que les dan clases a sus hijos, desde infantil hasta la Universidad; están los jueces, fiscales, secretarios judiciales, funcionarios de los juzgados, que tramitan sus pleitos. Que más le vale no tenerlos, por supuesto, y que en general parecen que se están choteando de la Justicia, pero en su mayoría lo que hacen es cumplir las leyes que les han dado.

Están los bomberos que, en lo posible, le salvan de la quema o de la inundación; los policías -nacionales, autonómicos o municipales- y guardias civiles que casi siempre le echan una mano si la ley se lo permite, que esa es otra, y no la hacen ellos. Los médicos, enfermeros, fisioterapeutas y etc., que le atienden cuando está enfermo, sea en un ambulatorio o en un hospital. Incluidos los que tienen que atender a borrachos y drogadictos habituales o de fin de semana, que eso si que es un gasto.

Están los soldados -desde recluta a General- que los políticos mandan al quinto pimiento para salvar su cara -dura- ante los señoritos de la ONU, la OTAN y la Oleche.

Están contados -aunque no sean propiamente funcionarios en todos los casos- los conductores de autobuses y de metro y de tren; los barrenderos y recogedores de basura de muchos municipios; los jardineros que limpian la mierda -figurada y literalmente- de los parques donde cae la plaga botellonera, autóctona o foránea.

Están contados -aunque propiamente no sean funcionarios- los empleados de las empresas públicas, muchas de ellas innecesarias, pero otras fundamentales.

Y están contados, sobre todo, el enorme número de vagos -y probablemente maleantes- a los que todos los partidos enchufan como asesores, adjuntos, cargos de confianza y otras muchas figuras del despiporre nepótico, que no son funcionarios.

A los funcionarios -o sea, a los de verdad; a los de oposición- nadie les ha regalado nada, y todos -todos, desde Felipe González hasta Rajoy- les han quitado bastante.

De forma que lo mismo va siendo hora de que los cantamañanas amarillos, que se llenan la boca y el teclado con sus altos principios morales -aunque en la columna de al lado ofrezcan señoras en pelota picada porque eso trae visitas- se vayan metiendo la lengua en el mismísimo camino recto.

SOBRE LA VERGÜENZA AJENA.

Vergüenza que siente uno, pese a ser perro viejo, ante la catarata de quejas hacia el Gobierno del PP. Y más aún, ante el torrente despendolado de tantos que hace un mes corto ladraban casi mordientes, y ahora -con perdón- menean el rabo en laude imposible.

Como mi circunstancia familiar me obliga a dejarme días de vacaciones hasta el último momento, ando ahora quemando los restos del pasado año. Eso me permite ver un trozo de la programación de Intereconomía, particularmente esos en los que una parte de la pantalla es ocupada por los mensajes de los espectadores.

Y si: se me cae la cara de vergüenza ajena viendo que ahora se quejan -generalmente por el nombramiento de la señora Vela, aunque también por otros temas- e incluso amenazan con no votar de nuevo al PP.

También se me cae la cara de vergüenza ajena -se me cae y rebota-, oyendo cómo ciertos contertulios se hacen de nuevas, asombrados al parecer, por las primeras inicitivas de Rajoy. Y no es que se me caiga la cara; es que sale pitando como un fórmula 1, ante la cara dura -sin paliativos- de cierta señora García de Vinuesa, que en otros momentos no tan lejanos parecía a punto de morder en antena a quien osara decir algo contra el PP; y que ahora, con una mansedumbre ejemplar, cariacontecida, suplicante y convertida la voz tronante de antaño en mero susurro, pide comprensión para su PP.

Vergüenza ajena ante tanto becerro que ha ido al matadero de la urna sin querer oír, ni ver, ni entender, y ahora lloriquea; vergüenza ante tanto bandarra que critica al PP, pero sigue en sus trece de no dar cancha a otras opciones. Vergüenza ante los palmeros que bajan la cabeza, pero siguen embistiendo, probones y mansos.

Porque no será porque no se les ha advertido en todas las formas posibles, desde los sitios donde los que vemos claro lo que es el PP hemos podido hacerlo. No, desde luego, desde esa Intereconomía que tanto ha contribuído a llevar a engaño al votante, donde sólo dan voz a su PP y a su PSOE -suyo, pues representantes cualificados socialistas participan en sus programas-, pero niegan el pan y la sal -y los programas y los anuncios pagados-, a los que podrían decir otra cosa. Otra cosa que es, precisamente, lo que esa buena gente -engañada aunque por su gusto-, ha querido votar al votar PP.

Vergüenza ajena de una sociedad suicida, que no mira más allá de pasado mañana, que no quiere ver lo que se nos viene encima y que, como todos los pueblos dormidos, despertará cuando sea tarde.

jueves, 12 de enero de 2012

SOBRE LOS MALOS DE TODAS LAS PELÍCULAS.

Como me ha llegado lo transcribo, y no quito ni una coma. Algún punto sobre determinadas ies sí que añadiría, pero quede para mejor ocasión.

* * * * *

Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.

Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre… es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Si. Siendo así que ellos? No. Por tanto, nosotros? Si.

La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga joder, que suerte, funcionario.

La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son... tachan...los funcionarios.

Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. Ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.

Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis santos cojones. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birli-birloque, en culpables de la crisis.

Amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy hija de puta.

PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra condición de funcionario os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: váyase Usted a la mierda, hombre, a la puta mierda.

miércoles, 11 de enero de 2012

SOBRE PARA QUÉ VOTAR PP.

Ha sido sonado en los últimos días el cabreo prensil -o sea, de la prensa, pero no descartaría referirlo a lo que por tal se entiende en zoología- a cuenta del nombramiento de doña Carmen Vela como Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación.

Decían los escribientes y parlantes que no entendían el nombramiento para tal cargo de una señora significada por su apoyo al señor Rodríguez, y que en esas funciones había puesto -con perdón- a parir al PP.

Pues hoy La Gaceta nos ofrece la explicación: la señora Vela ha dicho -en entrevista de un medio de comunicación de su pueblo- que le parece perfecto experimentar con células madre embrionarias.

Y ello, aderezado con la afirmación de que “lo que hay es un problema casi metafísico que no viene a cuento”, y que “en el fondo hay miedo a la ciencia, que siempre fue rodeada de un halo de brujería; ¡cuántas mujeres científicas han sido quemadas por brujas en la antigüedad!”. Todo ello, por supuesto, con las correspondientes tarascadas a la Iglesia.

También -dice La Gaceta- doña Carmen Vela fue la autora intelectual de aquello de doña Bibiana sobre que un feto es un ser vivo pero no humano, quizá porque la señora Vela está convencida de que “el momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos”.

Personalmente, le agradecería a doña Carmen que me explicase -dado mi analfabetismo científico en comparación con su altísima cualificación- qué diablos puede salir de la unión de un espermatozoide y un óvulo humanos. También le agradecería que me dijera si el cigoto -célula resultante de la antedicha unión- tiene presente el ADN que le corresponderá al ser humano cuando a la señora Vela le plazca considerarlo así, y si este ADN es el que dirige la subdivisión y multiplicación de las células hasta conformarlo.

Así mismo, le agradecería que me ilustrase sobre si el ADN es un criterio científico; si la fecundación del óvulo por el espermatozoide es un criterio científico; si la existencia del cigoto es un criterio científico, y si negar lo que la realidad muestra a cambio de siete milloncejos en subvenciones es un criterio científico.

También agradecería a los votantes del PP que dejen de llevarse las manos a la cabeza diciendo que les han engañado. Si hay engaño, no es del PP, sino de los votantes que van a la urna como las ovejas al redil, y que ahora andan cabizbajos y cabreados. Y conste que no defiendo al PP, sino que trato de poner en su sitio a los borregos, porque el nombramiento de esta señora define la política del PP, y quien quiera comulgar con ruedas de molino que lo haga; pero las cosas son como son.

En cuanto al calificativo de brujas para las científicas que consideran la vida humana como un problema casi metafísico que no viene a cuento, doña Carmen sabrá.

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