Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 31 de enero de 2012

SOBRE LA REFORMA LUCENSE.

Reforma del reglamento de honores de la Diputación de Lugo, a efectos de -indica La Gaceta- retirarle a Franco, a la Falange, al Frente de Juventudes y a Pilar Primo de Rivera las distinciones que les fueron concedidas.

Reconocida la valentía que demuestran los señores, señoras, señoros diputados, diputadas, diputades, dipuleches, queda, además, despejada una importante incógnita. Desde hace un tiempo, muchas voces se preguntan para que sirven las Diputaciones.

Y este asunto lo aclara: para tener recogiditos en ellas a los más cenutrios de cada lugar.

2 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Si, en vez de dedicarse a hacer gilipolleces, se ocuparan tales adoquines de lo que, hace algún tiempo, se dispensó en cierta gasolinera de su provincia, tendríamos hoy un ex-ministro de Fomento algo más "honesto".

Soldado Vikingo dijo...

¡Anda que no han pasado años para que les preocupe hacer esas cosas ahora! ¿Será que no tienen otra cosa que ofrecer al pueblo para calmarlo? Bueno, al pueblo "de izquierdas"...

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