Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

SOBRE LAS FILTRACIONES DE GARZÓN.

Vamos por partes, poque no se trata de que don Baltasar tenga goteras, o pierda agua por algún manguito, o le haya reventado la junta de culata y pierda aceite, dicho sea en sentido puramente mecánico.
Se trata de que don Baltasar "denuncia al CGPJ las "filtraciones interesadas" sobre sus ingresos en Nueva York", según titula Público.
Y es que el señor Garzón se queja de la publicación de varios documentos que prueban sus relaciones con el Banco de Santander, y el mecenazgo de ésta entidad al señor juez.
Como usted bien sabe, don Baltasar, la Justicia española es un cachondeo. Como usted bien sabe, las filtraciones a la prensa están a la orden del día, y no recuerdo que usted mismo haya tomado medidas especiales cuando los documentos se han filtrado desde su juzgado.
Pero ese no es el tema. El tema no es si sus asuntillos se han publicado de una u otra forma, sino si usted, señor Garzón, percibió patrocinio del Banco de Santander.
Quevedo lo dijo con más gracias: arrojar la cara importa, que el espejo no hay de qué.

martes, 22 de diciembre de 2009

SOBRE LAS IDEOLOGIAS "ACORDES CON LOS TIEMPOS".

El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, anatematiza a Monseñor Munilla -cita textualmente Público- con esta frase: "Munilla obedece a la ideología tradicional de la Iglesia que no está acorde con los tiempos".
Y añade que no conoce al Obispo, y que ya dará una opinión más rigurosa -lo que demuestra su gran autoestima, al considerarse capaz de ser riguroso en algo-, pero que, por lo que ha leído, las posiciones de Monseñor Munilla "obedecen a actuaciones, actitudes o a posiciones ideológicas tradicionales de la cúpula de la Iglesia española" que, a su entender, "no están acordes con la realidad de los tiempos".
Todo ello, después de decir que no es miembro militante de la Iglesia Católica, con lo cual ha desperdiciado una oportunidad de oro para permanecer callado, y no meterse en casa ajena.
Pero temo que las actitudes que no están acordes con la realidad de los tiempos, en opinión del no católico y socialista Elorza, vaya por el lado de congraciarse con los kuras separatistas baskos. Y, en mi opinión -tan respetable, legalmente, como la del señor Elorza; y, sin que suponga inmodestia, mucho más respetable en el ámbito intelectual, no por mérito mío precisamente- lo que no es acorde con los tiempos es lo de las iglesias nacionales. Eso ya lo inventó Enrique VIII de Inglaterra a consecuencia de sus problemas de bragueta.

lunes, 21 de diciembre de 2009

SOBRE LA CEJA DE LA SEÑORA BARDEM.

Que hoy ha amenazado con matar -es de suponer que figuradamente- a quien la catalogue entre los cejilleros zapatinos.
Yo no soy de la 'ceja' y al que lo diga lo mato -cita como textual Público, que no es sospechoso.
Creo que en uno de sus inconmensurables Dietarios, el maestro Rafael García Serrano concluía que, cuando veas que los hideputas se te unen, puedes estar seguro de haber ganado. Si lo tomamos a la viceversa, don José Luis Rodríguez tiene las gilipolleces contadas.

SOBRE LAS FOSAS QUE NO ESTÁN.

Resulta que, tras mes y medio removiendo la tierra del lugar donde los enteradillos aseguraban que estaba enterrado Federico García Lorca y no se cuantos más cadáveres de asesinados -por los fachas, ni que decir tiene; los asesinados por los rojos no son de la incumbencia de esta memez histérica-, resulta que allí no sólo no está Lorca, sino nadie; y que allí jamás ha habido enterramiento alguno.
La información, recogida por el llamado historiador Ian Gibson de un tal Manolo el comunista -por nombre Manuel Castilla- es ilustrativa. No por la veracidad, que a la vista queda, sino porque el señor Gibson pudo hablar y ser conducido por este Manolo el comunista al presunto enterramiento, en los años 1966 y 1976. Y esto demuestra, salvo caso de que el señor Gibson fuera informado por un fantasma -lo que explicaría muchas cosas- que el referido comunista estaba vivo en tales fechas, y que nadie le impedía hablar, ni mostrar a los extranjeros el paisaje, ya que no otra cosa. También -cuenta El País- le había enseñado el sitio a otro extranjero, llamado Agustín Penón, en 1956, plena caverna del franquismo.
Y ahora, claro, buscan otras historias para satisfacerse: que si Lorca estará enterrado a 500 metros -en un lugar llamado El Caracolar-; que si en un barranco próximo, -"el barranco de Víznar, donde hay enterrados cerca de 3.000 fusilados", o al menos eso dicen, porque lo mismo se ponen a rebuscar y tampoco se encuentra ni resto-; que si en el mismísimo Valle de los Caídos, "junto al verdugo", dicen los hijoputas de El País.
El investigador Miguel Caballero, por su parte -lo sigue citando El País, no me lo invento- concluye que "el asesinato de Lorca se debió a rencillas familiares", tras pesquisas que se remontan al siglo XVIII.
Más posible parece esto, que afirmar, -como los cabrones de El País- que Franco, que bastante tenía con mandar el avance de las Columnas del Sur corriendo a gorrazos a los republicanitos lorquianos, se entretuvo en buscar a un escritor al que brindaban protección unos falangistas de pro.
Pero esto son divagaciones, y lo que me importa resaltar es que, tras 47 días de búsqueda exhaustiva, un equipo de arqueólogos no ha hallado ni rastro -no ya de los cadáveres- sino de la fosa y de cualquier signo de enterramiento.
A ver si la mayoría de las fosas van a ser como esta, o como aquella otra donde se encontraron, efectivamente, cadáveres; pero cadáveres con insignias de los dos ejércitos -nacionales y rojos- mezclados, y todos ellos con -según informe forense- heridas típicas de guerra y en ningún caso demostrativas de fusilamiento.
Si no fuera así, ¿por qué se muestran tan reticentes los rojos actuales a abrir cada fosa, fosuela y fosilla que los "Manolo el comunista" señalan?

domingo, 20 de diciembre de 2009

SOBRE LOS SONDEOS.


Los que avanzan las intenciones de voto, que cada poco tiempo nos traen a los medios de comunicación. Hoy es concretamente el presentado por Antena3 TV, que -según costumbre- hará muy felices a los fanáticos del PP.
Los hará muy felices porque presenta una ventaja de su partido sobre el PZ (partido de Zapatero), de más de cinco puntos.
Los hará felicísimos, siempre que no se paren a pensar que su propio chiringuito PijoProgresista apenas recoge 1,2 puntos de intención de voto. Porque con la que está cayendo -con la que lleva años cayendo-, resulta que el PSOE desciende 8 puntos justos; pero de esos ocho puntos, el PP sólo rebaña poco más de uno.
Lejos de alegrarme, si yo fuese pepero me preocuparía mucho.

sábado, 19 de diciembre de 2009

SOBRE UNA FELICITACION.

Procedente de mi camarada Rafa España, me llega una felicitación navideña preciosa, en el tradicional formato PPS que, para podérselo trasladar a ustedes, he transformado en video. También, quien lo desee -y como es habitual-, puede descargarse el original PPS en este enlace.

viernes, 18 de diciembre de 2009

SOBRE UN CURIOSO VIDEO

Curioso y clarificador vídeo que me envían, con el comentario de "... y se quedan tan anchos".
Pues si: tan anchos y tan convencidos. Porque tienen razón y lo saben. Tienen razón en que ellos -los musulmanes- tienen fe, y los teóricamente católicos o cristianos no la tenemos ya. Tienen razón en que ellos están seguros y no ceden en sus seguridades por una chorrada de pijoprogresismo tolerante y bobo. Y, por lo tanto, tienen razón en que su religión musulmana será la única dentro de unas décadas, si es que el plazo da para tanto.
Y tienen razón en que, pensándose en posesión de la verdad, no pueden permitir que otros prediquen lo que para ellos es falso. Y, o aprendemos y correspondemos en la justa medida, o ya nos podemos ir comprando la chilaba y los zaragüelles -de moda, por cierto, esta temporada, y se pensarán que es el último berrido de la modernidad las imbéciles que los usan-, o podemos irnos dando por carne de perro infiel, decapitable a la mayor gloria de Alá y en merecimiento de las huríes.

SOBRE LA POLITIZACIÓN DE LA INEFICACIA.

Cuenta 20 Minutos -edición papel de Madrid, pág 2- que la sanidad madrileña es de las más denunciadas en España. Cuenta una serie de casos de negligencia -de los que ya dieron cuenta en su día los periódicos, radios y televisiones-, y recoge las principales quejas de los pacientes, entre las que figuran en lugar destacado las pocas ambulancias y la lentitud de este servicio.
Y doña Esperanza Aguirre comunica -ante la memoria presentada por una asociación privada denominada El Defensor del Paciente- que no le sorprende porque dicha asociación está "muy próxima" a un partido político.
Esta declaración -y usted, señora Aguirre, dispense la forma de señalar- es de un cinismo atroz. Y le cuento los porqués:
 
- Paciente de 92 años; fisura en un hueso del pié; hora y media esperando la ambulancia para el hospital; atención en urgencias inmediata y correctísima en cuanto a las pruebas y el escayolado correspondiente; cinco horas esperando ambulancia para el retorno a domicilio.
- Paciente de 92 años que, a consecuencia de demencia vascular, sufre ataques epilépticos esporádicos. Comienzo del ataque a las 21 horas, y llamada a urgencias inmediata. Llegada de médico a las 23 horas, que recomienda traslado a hospital. Llegada de ambulancia a la 1 del -ya- día siguiente.
- Paciente de 93 años, con ataque de demencia vascular grave, lo que implica violencia extrema, agresiones, intentos de suicidio... Llamada a urgencias a las 15 horas. Llegada de médico a las 17 horas. Llegada de ambulancia -pedida por el médico a las 17,15- a las 19 horas.
- Paciente de 89 años, inflamación de rodilla que impide movimiento. Llamada a urgencias a las 9 horas. Llegada de médico a las 10 horas. Llegada de ambulancia a las 10,30. Ingreso en urgencias a las 11 horas. Atención médica a las 12,30 horas. Pruebas, espera de resultados y actuación correspondiente, hasta las 17 horas. Espera de ambulancia para regreso a domicilio hasta las 18,30 horas.
 
Y esto, señora Aguirre, no son manipulaciones informativas de ninguna asociación contraria a su partido, sino cosas ocurridas entre los años 2008 y 2009, en mi entorno familiar. Tampoco son cosas que me invente ahora para escribir este artículo, y si lo considera necesario hay varios testigos de que ya lo comenté, cada cosa en su día, entre amigos y camaradas.
En suma, señora Aguirre, bájese del pedestal donde su soberbia la ha colgado; deje de atrincherarse en que toda crítica es política, y entérese de lo que pasa en el mundo, fuera de la política. Es decir: en el mundo de los que pagamos su sueldo, ese que ya quisiéramos muchos, aunque a usted no le llegue a fin de mes.
 

martes, 15 de diciembre de 2009

SOBRE LAS "MANIFESTACIONES CON DIETAS".

Que, según cuenta Público, es como definió un tal José Antonio Ovies, currito de Telemadrid, la manifestación de los sindicatos del pasado sábado.
Parece ser que los desplazados traían -amén del viaje pagado- una pequeña gratificación a modo de media dieta, para poder almorzar en Madrid.
Cada cosa lo que sea, creo que los sindicatos tienen perfecto derecho a poner autobuses, trenes, o taxis si les cuadra, para traer a sus afiliados a manifestarse. ¿No trae a los suyos el PP cuando -cada dos o tres siglos- se decide a salir a la calle? ¿No los traen las diversas asociaciones que convocan manifestaciones por una u otra causa? ¿No se extasiaba Telemadrid recontando los autocares que habían venido a la última manifestación contra el aborto? ¿Por qué va a ser malo ahora, si no lo fué antes?
Otra cosa -que no es cuestión de este momento- es de dónde salen los cuartos sindicales. Y otra cosa, aún más diferente, es si fué el Gobierno quien facilitó de alguna forma los trenes y autobuses, porque entonces entraríamos en aquello de los sindicatos como organización del Estado, y cauce de participación en las tareas de gobierno, y acaso por ahí podríamos empezar a entendernos.
Y otra cosa, aún más diferente, es que la presencia en esta manifestación sindical fuera más o menos ridícula, asunto que no comento porque no tengo datos, aunque la situación -si los trabajadores creyeran en estos sindicatos- es para que saliese multitudinaria. De verdad, no de panfleto.
Pero mi comentario no va referido a esto -que tampoco viene mal- sino a las alusiones de ese señor Ovies, al que tengo el gusto de desconocer profundamente. Señor -señorito, más bien- que se permitió comparar esta manifestación y el -a su juicio- escándalo de que los sindicalistas fueran traídos gratis y a comida pagada, con -dice- el turismo de manifestantes, como en los viejos tiempos de la dictadura.
Y añade: Eran manifestantes en apoyo del dictador Franco. A la gente, decían, le atraían de forma gratuita desde diversos puntos de la geografía española y, además, con bocadillo incluido.
Este tal Ovies -que no es un señor, sino un monicaco de los que siguen viviendo contra Franco- es un chulo que piensa que le van a perdonar que se meta con el PSOE por mentir sobre el Generalísimo. Porque, en principio -ese decían declara que extiende un rumor no confirmado- propala bulos a sabiendas. No sabe si a la gente que venía a las manifestaciones de Franco la traían o no; no sabe si les daban bocadillo o no: decían que si, esa es la comprobación que hace el Ovies.
Pero mire usted, individuo Ovies: cuando en época de Franco venían trabajadores -porque todos estaban en el Sindicato gratuitamente- no venían a manifestarse en la Plaza de Oriente; venían a las demostraciones sindicales que se efectuaban -generalmente en el Santiago Bernabéu- de distintos ejercicios gimnásticos. Porque entonces los sindicatos -el Sindicato- se ocupaban del bienestar del trabajador en todos los aspectos, no sólo en el de liberar a los paniaguados.
Lógicamente, a los trabajadores que participaban en los ejercicios, o los que los acompañaban, los traerían gratis. Porque venían a hacer una labor -un trabajo- en un acto oficial. Lógicamente, les darían de comer, porque no les iban a tener en ayunas. Venían -salvando las distancias- como vienen las tropas de La Legión, de los Regulares, de la Infantería de Marina, de la AGM, a desfilar en Madrid o en la provincia donde tengan a bien hacerlo. Venían -salvando las cuantías- como vienen y van ahora los carguillos de cualquier administración, a viaje y comida y alojamiento pagado. Y no en clase turista, restaurantes económicos, y pensiones baratas, que esas se quedan para los funcionarios de filas.
Venían -salvando la utilidad social de sus deplazamientos- en mucho peores condiciones que el señor Gay-ardón ha llevado a varios centenares de enchufados a la mamarrachada esa de la Olimpiada que se fué a Brasil, pero que a los madrileños nos ha costado, solo en despilfarro, el importe de un vuelo privado para doscientas o trescientas personas, y el correspondiente alojamiento y manutención. Y ello, sólo de invitados especiales.
Esto, si hablamos de trabajadores y sindicatos. Que además, por mucho que se lo invente el fulano Ovies, no venían a manifestaciones como tales trabajadores y sindicalistas, sino como españoles y punto.
A las manifestaciones si venían los españoles a los que les daba la real gana decir -por ejemplo- que Si ellos tienen ONU, nosotros tenemos dos. No estuve en ninguna de entonces, así es que ignoro si había bocadillos o no. El tragaldabas Ovies -porque hay que ser un tragón y un gilipollas para pegarse una paliza así sólo por un bocadillo- que acaso si estuviera en alguna, podría afirmarlo. Pero no; se queda en un decían.
También decían que en las manifestaciones en la Plaza de Oriente -ya muerto Franco aunque Garzón no se hubiese enterado- daban bocadillos. Y esto si que lo puedo negar taxativamente. Ni en las concentraciones de la Plaza de Oriente, ni en las manifestaciones hasta la Plaza de San Juan de la Cruz -donde estaba la estatua ilegalmente retirada, esto es, robada, de Franco- he visto jamás repartir un bocadillo de la organización. Acaso algunos de los que estábamos allí desde las 8 o las 9 de la mañana se lo llevara de casa, o lo comprara en cualquier bar; quizá en el bar de la Hermandad de Caballeros Legionarios, tan próxima a la Plaza de Oriente, en la calle San Nicolás si no mal recuerdo.
Y acaso lo decían -decían que daban bocadillos en las manifestaciones de apoyo a Franco- porque hubiese algún puesto de la Cruz Roja, o de la Intendencia militar, o de la Sección Femenina, presto a socorrer posibles soponcios con atención médica, y agua, y municionamiento alimenticio.
Como ahora en cualquier acto público, cuatezón Ovies.

SOBRE LOS SEPARATISTAS CATALANES A LA GREÑA.

Porque tras el desastre participativo en las ilegales e irracionales cuchipandas urniles del pasado domingo, cuando unos cuantos hijos de padre y madre desconocidos decidieron preguntar a los cretinos si querían trucidar a España, y hundir a Cataluña en la miseria arrojándola por el sumidero de la Historia, ahora empiezan las puñaladas buscando cabezas de turco.
En suma, que unos señores llamados López Tena, Mora, Carretero, Martínez, entre otros apellidos igualmente catalanes, se tiran los trastos a la cabeza, acusando a los demás de lo mismo que, probablemente, ellos están dispuestos a hacer, culpándose entre sí de haber organizado mal el putiferio separatista.
Pero lo realmente significativo es lo declarado por el ministro Chaves, acerca de que la participación muy minoritaria demuestra que la mayoría de la ciudadanía se ha mantenido al márgen. Y el secretario de organización del PSC, José Zaragoza, se ha descolgado diciendo que sólo han votado uno de cada cuatro personas convocadas en las urnas.
Bien, señor Chaves, señor Zaragoza: más o menos, la misma participación con que aprobaron ustedes el Estatuto vigente ¿no?. Pues entonces sólo hay dos opciones: o la ínfima participación invalida la consulta, en cuyo caso el referido Estatuto no debe ser válido, o la baja participación no es dato invalidatorio, en cuyo caso no pueden ustedes decir que no pasa nada.

domingo, 13 de diciembre de 2009

SOBRE LA "GITANOFOBIA" DE FRANCO.

Porque el número de tontos es infinito, pero parece que se ha concentrado la inmensa mayoría en este país nuestro, cada vez menos España, porque en España los tontos nunca han abundado salvo orígen extranjero, preferentemente francés, y quien vea en esto una alusión a la prole de Luis XIV no andará muy descaminado.
Pero ahora, no es que no quepa un tonto más; es que tenemos para exportar y equilibrar la balanza de pagos. Por ejemplo, -lo cuenta el panfleto Público, que vive cojonudamente contra Franco- el diputado socialista José Vicente Muñoz, encargado de pergeñar una declaración para que la Cámara Baja pida perdón al pueblo gitano por "todas las situaciones de maltrato, discriminación y vulneración que han sufrido históricamente en España y que fueron causadas por "leyes racistas". Leyes -ojo- dictadas entre 1499 y 1783, problema de feroz actualidad.
Pero también -evidentemente- de la época de Franco, cuando -dice el gilipollas citado- se intensificó la política de intolerancia para con el pueblo gitano, y se les aplica "de forma singular" la Ley de Peligrosidad Social.
Incuestionable racismo, xenofobia, intolerancia, la de aplicar la Ley a quien lo merezca. No como ahora, que basta ser gitano, negro, amarillo -discriminación por razón de raza-; que basta ser ecuatoriano, colombiano, rumano -discriminación por razón de orígen-; que basta ser mujer, tortillera, marica, plumipescadero -discriminación por razón de sexo- para estar exento del cumplimiento de la Ley.
Incuestionable racismo y xenofobia del franquismo, que si un gitano delinquía lo entrullaba. Y que si un gitano vivía en paz con los demás, trabajaba decentemente, respetaba las leyes y respetaba a sus semejantes, le discriminaba no haciéndole más caso que a cualquier otro español. Esto es: dándole todas las ventajas de un Estado social de derecho, y no prohibiéndole absolutamente nada.
Y esto lo he visto personalmente.

viernes, 11 de diciembre de 2009

SOBRE EL SEPARATISMO DEL F.C. BARCELONA.

Que no viene de ahora, ni mucho menos, y ya el maestro Rafael García Serrano nos desjarretaba de risa a cuenta del mescunclú allá por 1974, lo cual debe ser tenido en cuenta para juzgar la actual sorpresa de los aficionados barcelonistas de otras regiones.
 
El F.C. Barcelona ha sido separatista institucionalmente desde que se tuvieron que inventar aquello de que el Real Madrid era el equipo del Régimen para justificar sus derrotas, pero ahora lo es a cara descubierta y calzón quitado. Para no dejarme mentir, aquí tienen las noticias que publica la prensa:
 
 
 
Josep Guardiola ha defendido en Kiev, en la rueda de prensa posterior al partido entre el Dinamo y el Barcelona, el uso del catalán en sus comparecencias públicas. Un periodista ucraniano le ha preguntado por qué utilizaban el catalán cuando sólo los enviados especiales de Cataluña le entendían y el traductor no podía intervenir.
 
Guardiola ha contestado que "es nuestra lengua. Somos un país con lengua propia y cuando salimos, los que la utilizamos, la hablamos".
 
* * *

Cierto es que -como he leído en algún comentario en el mismo periódico- la RAE admite como definición de la palabra país las de nación, región, provincia o territorio. En este sentido de provincia o territorio, más generalmente comarca, existen multitud de ejemplos en la literatura, preferentemente decimonónica, que aluden con frecuencia a las gentes del país, el paisaje del país, los productos del país, las costumbres del país...
 
Pero en sentido político, y con la que está cayendo, nadie en su sano juicio -y por muy forofo extracatalán del FC Barcelona que sea- puede negar un declaración separatista en las palabras del señor Guardiola.
 
 
* * *
 
 
El Barsa lidera los referéndum secesionistas del domingo ante los que se ha convocado una manifestación
 
 
* * *

Noticia que no necesita interpretación ni comentario, porque esta resulta de una claridad diáfana. Lo que si requiere comentario, es lo que podemos hacer al respecto.
 
Y lo que podemos hacer es -sin pretensión de exhaustividad- dejar de asistir a los campos de fútbol cuando juegue el FC Bacelona fuera de su estadio, y dejar de ver los partidos del FC Barcelona en televisión, sea en abierto o -mejor aún- en los canales de pago, y no comprar un partido de los de pago por visión ni de broma.
 
Cosas perfectamente realizables para los aficionados al fútbol que no sean barcelonistas acérrimos, e incluso para los aficionados y socios barcelonistas que deseen que su club sea una sociedad deportiva y no una plataforma política para el señor Laporta; el cual utiliza el nombre -y tal vez los medios- del club para una finalidad distinta a la que corresponde.
 
Incluso -piénsenlo- a los socios y aficionados barcelonistas no les interesa -ni deportiva ni económicamente- la secesión de Cataluña. Porque su club tendría casi garantizado el campeonato de liga de su país -algo más difícil si llegan a anexionarse Valencia y Baleares-, y prácticamente segura la participación en competiciones europeas, sí; pero ¿a quién le iba a interesar una liga así, y qué televisiones pagarían millonadas por un Barcelona-Mataró?
 
Pues eso: a quien su forofismo se lo permita, que no vea un solo partido del F.C. Barcelona mientras sea mescunclú.
 
 
  

jueves, 10 de diciembre de 2009

SOBRE LOS "MENSAJES ECOLOGICOS".

Los que -cuenta 20 Minutos, edición papel de Madrid del 9/12, pág. 2- recibirán los funcionarios del Ayuntamiento de Madrid cuando usen el ordenador.
El invento consiste en sustituir los salvapantallas por mensajes a favor del ahorro de energía. Y ello demuestra que ecología de los mandamases consiste en dar que hablar, en hacerse fotos y en hacer el tonto, sin tener idea de nada, como suelen.
Porque cualquiera que use un ordenador sabe que el mejor salvapantallas para ahorra energía es dejar la pantalla en negro y sanseacabó. Y, si el ordenador está ejecutando una tarea larga y que impide usarlo en otro trabajo, apagar el monitor, que para eso se hicieron los interruptores.
Pero, evidentemente, los gilipollas que han llegado a este acuerdo y a tal conclusión, jamás han trabajado con un ordenador.
Ni con nada.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

DISOLVER AL PUEBLO.

DISOLVER AL PUEBLO

Hay pueblos que se disolvieron en la historia. Algunos extinguidos como el pájaro Dodo, a tiros, y sólo presentes en películas, como los Mohicanos que, por otro lado, no existieron hasta don Fenimoore, que los hizo víctimas de los Hurones, gente afrancesada y también disuelta por la lluviosa historia.
A otros se los llevaron al río creyendo que eran mozuelos, como el caso de los Egipcios. Los que quedan se llaman coptos y, para su desdicha, son cristianos, mal asunto en estos tiempos y a un tiro de piedra de Israel y en pleno Islam. El caso es que el pueblo egipcio, semita como el babilonio, acabó en cuanto sus reyes faraones fueron extranjeros y nada semitas, como los persas y, luego, los griegos del General Ptolomeo y los romanos de Augusto.
Como no diría el poeta Bernardo, “sí puede esclavo ser pueblo que se deja morir.” ¿Qué les pasó a los Hititas, que hablaban en Indoeuropeo y escribían en Cuneiforme? Los andan desenterrando aún en Chatal Huyuk, lugar de Anatolia donde se han creído la Alianza de Civilizaciones, aunque haya que excavarlas.
Los Hititas tuvieron reyes formidables, como Subiluliuma, pero, pocas generaciones después, cayeron en guerra civil, ardió su capital y lo último que se supo históricamente fue que recogieron lo que no había quemado y echaron hacia el norte, hacia donde los escitas corrían a caballo rebanando cuellos. Y eso que los hititas, tíos disciplinados, habían inventado el hierro. O sea, la guerra en serio, de verdad. Pero así y todo se disolvieron en la historia.
No es sensato creer que los gobiernos caen pero los pueblos aprietan los dientes y aguantan las generaciones que sean menester. Véase que Herodoto situaba en el Norte de África a los pigmeos que ahora viven muy al sur, en el Kalahari, y suelen robar los huevos a las avestruces. Pero en tiempos de Herodoto se dedicaron a capturar a los nasamones y llevárselos a pantanos.
Ni que decir tiene que los nasamones no existen ya, ni tampoco los pigmeos por encima del Trópico de Cáncer. La Historia, a veces comparada con un río humano, se lo lleva todo y, en ocasiones lo deja bajo varios metros de légamo. Cosa lógica porque de barro nos hicieron y, mezclados con él, desaparecemos a favor de las tierras de regadío.
¿Y qué fue de los cretenses, o sea, de los que hablaban en el llamado “lineal A”, que nadie ha traducido aún? ¿Y de los Tartesos que usaban un alfabeto que se pronuncia pero no se comprende? ¿Y de los Etruscos, que tenían “lucumones” cuyo ejemplar más famoso fue Porsena, que no quiso destruir Roma?
Todo disuelto. La misma Democracia Ateniense, como un azucarillo, primero en el oleaje espartano y luego en la tempestad romana, hasta que Byron acudió a luchar por la independencia helena y los soldados británicos aprovecharon para llevarse los mármoles del Partenón.
No hay que esforzarse más en demostrar que los pueblos, por brillantes que hayan sido, se disuelven y la historia se los quita de encima con un rabotazo. ¿Por manifiestamente inútiles? Quizá, porque no hay constancia de que un pueblo, por sí mismo, haya entendido nada de sus destinos históricos. Esa es cosa de políticos. Pero los políticos se ven sometidos al pueblo que no suele saber adónde va ni mucho menos de donde viene. El pueblo sólo cree que está ahí y que, para seguir en ese nicho ecológico, no tiene más que votar de tanto en tanto.
Y esto es culpa de Washington y, más, de Jefferson, el que nos guindó la Luisiana y falsificaba nuestros doblones. El uno Irlandés y el otro de origen cananeo, o sea, americanos puros. ¿Por qué, podría preguntarse? Bien sencillo: porque copiaron a su aire –aire escocés por cierto- la democracia de Pericles que, como todos sabemos murió de peste, o sea, de que demasiado “pueblo” se refugió tras las nuevas murallas y disolvió eso que Churchill llamó “el peor sistema del mundo si se exceptúan los demás.” Churchill, nada menos, famoso por haberse pasado la Segunda Guerra Mundial en pijama.
Lo copiaron de tal modo que, si un partido gobernante no conseguía mayoría para una ley, su obligación era disolver el gobierno e ir a nuevas elecciones. En la copia cuidaron de que no hubiera cargos por sorteo. Pero eran tiempos del Siglo XVIII; se imaginaban que estaban a punto de hallar la razón de todas las cosas y, por lo tanto, de hacer un mundo nuevo, algo inmundo, organizado por la razón en la que ellos creían, por ejemplo que nos crearon en el Año 4004 antes de Jesucristo. Y ni siquiera con Big Bang.
Como la gran excusa de la burguesía ascendente –y esclavista- era gobernar en nombre del pueblo que los elegía en voto libre, no vieron lo que podía llegar a ser en cuanto el derecho del voto fuera universal y no para los propietarios. O sea, por donde íbamos: si los diputados, en bandadas de partidos, pierden la mayoría y los gobernantes lo que llaman “la confianza del pueblo”, la democracia no zapatera tiene la costumbre de disolver el parlamento y correr a arrancar nuevos votos al elector que tenga los papeles en regla.
Esta costumbre da mucho trabajo y sale cara, es antigua y, además, retrasa algunos proyectos de la minoría, que tiene el feo vicio de usar la democracia para hacer negocios que no siempre facilitan la convivencia, como, por ejemplo, no llegar a fin de mes. Los griegos atenienses sabían que en los negocios públicos, había diputados de los de entonces que tampoco se ocupaban de los asuntos de la ciudad sino de los suyos particulares: la codicia como vieja condición humana. Los griegos llamaban a semejantes cargos “idiotas” (de “idios”) o sea los que se preocupaban sólo de sus propios asuntos.
Las democracia modernas han abundado también en “idiotas” y así es, a veces, que no hay nada donde debía ir una autopista, o que el dinero de todos va a los bancos como puro mecanismo de salvación de la Patria. Pero no siempre es fácil explicar cosas así a los ciudadanos, que a veces se vuelven hostiles y es cuando hay que disolver y acudir a las urnas.
El Presidente Zapatero, entre dar nuestro dinero a los ricos, enviar tropas a una guerra cuando lo suyo iba a ser sacarlas de otra, hacer de sacamuertos de Obama, el norteamericano de los labios morados, no abrir las puertas de la recuperación económica y pretender ahora cerrar sitios de Internet, se aproxima al momento ese de tener que disolver y dejar que otros lean sus cuentos, o sea, las Cuentas del Gran Capitán. No puede ya mentir mucho más sin que revienten las calderas.
Por eso se le estará a punto de ocurrir una idea que se le sirve aquí gratis pero que no deben registrar los de la sociedad de autores, no fastidien: Nada de disolver el Parlamento, que ya todos se conocen y están a gusto. Lo que se impone es disolver al pueblo. Por decreto ley, desde luego. No en vano son los “representantes” de ese pueblo los que no se ponen de acuerdo, luego el pueblo es responsable por completo. Robespierre no dudaría.
Por ejemplo menor, ya sucedido algo en secreto, disolver y decir en región a propósito: En las próximas elecciones ya no seréis nación Española sino catalana. Queda disuelto el pueblo español que no nos ha resultado nada dócil. Sois otros pero nos podéis votar a los mismos.
Un perfeccionamiento necesario de la democracia en estos día maltusianos: atropellar a los más en beneficio de los menos que es, más o menos, lo que hacía el bruto de Nabopolasar, o el sofisticado Calígula, el botitas.

Arturo ROBSY

domingo, 6 de diciembre de 2009

SOBRE HOY Y SOBRE PASADO MAÑANA.

Hoy, que es 6 de diciembre, lo cual suele ocurrir cada año por estas mismas fechas.
Hoy, que conmemoran los que no tiene mejor cosa que celebrar, los 31 años de Constitución, cosa que suele variar cada cierto tiempo, porque en España ya llevamos padecidas unas cuantas. Y lo que te rondaré, morena.
Constitución que traigo a este diario con un único motivo, que es el de decir que me importa tres pimientos, dado que el Gobierno, la oposición, los políticos diversos -aunque iguales-, la prensa, y los Tribunales, se la pasan por el refajo. Cada cual -imagino- por el suyo, aunque no es de descartar que lo hagan al tresbolillo.
Y pasado mañana, que es la fiesta, la que importa, la que significa algo y mucho: la fiesta de la Inmaculada Concepción, la Patrona de la Infantería.
Este año, por motivo de que mi ordenador va a pasar a la reserva, y mientras llega el nuevo, no odré hacer comentario adecuado en su día, de manera que -para que lo disfruten las gentes de bien, y para que se jodan los cretinos- mi homenaje a la Patrona será el fondo musical del Himno de Infantería hasta que pueda volver.

SOBRE LOS EMPUJONES.

Los que doña Aminatou Haidar dice -cuenta El Imparcial- que le está dando España, como cómplice de Marruecos, hacia la muerte.
Doña Aminatou Haidar es la señora saharaui -activista, la denominan- a la que Marruecos retiró el pasaporte y devolvió a Lanzarote, por cuyo motivo lleva tres semanas en huelga de hambre.
Doña Aminatou se queja de que España no le resuelva su situación, lo que -en su opinión- supone la vulneración de la "legalidad internacional, los derechos humanos", lo que evidencia el alto concepto en que la citada señora se tiene.
Y lleva razón al decir que el Gobierno español no sabe lo que hace, y se deja miccionar por el mojamé, y que sobre hacer de cortesana, pone el lecho.
Pero, señora Haidar, el Gobierno español le ha dado a usted todas las opciones posibles, y ninguna le ha resultado satisfactoria, luego España ha cumplido sobradamente con sus obligaciones legales y humanitarias. Lo que no puede hacer un Gobierno -ni siquiera este que soportamos- es provocar un conflicto internacional por el gusto de una persona. Por mucha razón que la persona tenga, que no se la niego.

sábado, 5 de diciembre de 2009

SOBRE LA RETIRADA DE CRUCIFIJOS.


Que, en proposición no de ley, aprobó la Comisión de Educación del Congreso instando al Gobierno a que se retiren los símbolos religiosos de los colegios.
Como ya se ha dicho todo lo posible sobre el significado no sólo religioso, sino cultural y civilizador del Crucifijo, no voy a insistir en ello.
Si voy, en cambio, a comentar que, si el Crucifijo debe ser retirado porque es un símbolo religioso que vulnera la Convención Europea de Derechos Humanos, y que debe quedar circunscrito -según doña Leire Pajín- a los templos, esa proposición no de Ley debería recoger igualmente la prohibición de llevar el consabido pañuelito islámico, igualmente signo religioso.
Por lo demás, toda polémica es inútil porque estos hideputas no tienen ideas, sino tópicos. Así es que, en justa compensación y aún a riesgo de que la ministra González Sinde me cierre este chiringuito, ahí va a permanecer la Cruz -la del Valle de los Caídos, por más jorobar- y hasta me planteo la mejor manera de -con mi escasa capacidad para ello- insertar en mi cabecera un Crucifijo que proclame por dónde me paso la citada prohibición.

viernes, 4 de diciembre de 2009

SOBRE LAS CONDENAS DE LOS HIDEPUTAS.

Lo de ser hijo de puta -según una sentencia de cierto juez argentino con, a qué negarlo, una miajita de guasa- es condición personal de cada uno, que -al no citarse como hijo de una puta- no ofende a la madre, sino que define directamente al interesado.
 
Lo cual se advierte a los efectos oportunos, a la hora de referirse a dos de los cinco hijos -el resto, posiblemente avergonzado de sus hermanos, no abrió la boca según las crónicas- del asesinado por ETA Inaxio (o sea, Ignacio) Uría.
 
Y lo cual se dice porque estos mindundis de hijoputez avanzada no tuvieron mejor ocurrencia que -dice El Imparcial- equiparar a ETA con Franco y los nazis.
 
De nazis deben entender mucho los hijos del asesinado -por ETA- Uría. Como peneuvistas -no comprendo por qué han matado a uno de los nuestros, dijo el cabrón Arzallus- saben muy bien lo que es argumentar con la raza, como sementales. O como perras.
 
De Franco, evidentemente, no saben nada, acaso porque papá Ignacio se hizo peneuvero cuando tocaron a mimetizarse contra los terroristas, que sólo cazaban españoles, y cuando hubo que hacerse amistades para conseguir contratos. Contratos que, a la postre, le costaron la vida por meterse a construir ferrocarriles de alta velocidad en Vascongadas, contra la opinión de los terroristas, de los asesinos y de los acojonados, que gustan de un paisillo de vacas lecheras, sin electricidad -recuérdese Lemóniz-, sin transportes, sin autopistas y sin vergüenza.
 
De Franco dicen los hijos del difunto Uría que utilizaba las pistolas y las bombas para conseguir sus objetivos, como ETA. Y esto lo dicen peneuveros que le reirían la gracia a Arzallus cuando comentó lo de mover el árbol y coger las nueces.
 
Qué pena, coño, que no sea verdad que Franco utilizara las pistolas y las bombas, y que los tiros en la nuca y los coches llenos de dinamita sean exclusivamente suyos, de ETA y de ustedes, los baskos, que se creen que tener idioma propio es escribir el español padre con faltas de ortografía. Qué pena que Franco no hiciera la limpieza que hubieran necesitado esas provincias vascongadas, adelantadas de España. Qué pena que no pasara por las armas a todos los traidores y sinvergüenzas, que les dejara vivir en paz y crear sus empresas, y ganar dinero con ellas.
 
Y, perdóneme Dios -que creo que lo hará, porque Dios es Misericordia, pero también Justicia- si digo algo que nunca pensé decir: que me alegro de que ETA le descerrajase un tiro, o los que fueran, al padre de estos hijos.

SOBRE LAS PROHIBICIONES DEL PP.

Las que el PP se pregunta si seguirán a la de los Crucifijos, y que -doña María Dolores de Cospedal mediante- se centran en si lo siguiente que se prohibirá será el belén o los Reyes Magos.



Pues mire usted, señora De Cospedal, la cabalgata de los Reyes Magos, en lo que pudiera aún quedarle de religioso y cultural, se la ha cargado este año -no diré que limpiamente, porque el fulano no tiene limpio ni el cristal de las gafas- su compañero de partido, Alberto Ruiz Gay-ardón que -informa El Nuevo Alcázar- ha decidido convertir la tradicional cabalgata de los Reyes Magos en un "Encuentro de las culturas por la paz", aprovechando el "Año Internacional de Acercamiento de las Culturas" impulsado por la ONU.


Y uno piensa, -porque no es del PP y puede hacerlo- que precisamente mantener la cabalgata como siempre, en su esticto sentido tradicional, sería la mejor manera de que se acercara a nuestra cultura quien lo hubiera menester.


Porque, por ejemplo, eso de que la cabalgata de Reyes sea abierta por una Dama de la Paz, tiene un tufillo que apesta a la diosa Razón de los revolucionarios franceses de 1789. Y --ojo, señor Gay-ardón--, ya se sabe cómo terminaron la mayoría de los revolucionarios del 89: poniendo la guinda, con la suya, al pastel de cabezas que habían cortado ellos antes.


También habrá una obra de teatro, en Cibeles, denominada el canto al hermano sol; pero lejos de su intención ser un recuerdo a San Francisco y sus hermanos lobos, sino que supone una invocación al solsticio de invierno.


Total, que también a esto el señor Gay-ardón llega irremediablemente tarde, porque celebrará el solsticio de invierno quince días después del acontecimiento astronómico, que ocurre en torno al 21 de diciembre, como todo el mundo culto sabe; y llega tarde a la llamada unión de culturas, cuando los países más serios, civilizados y democráticos -verbigracia Suiza- empiezan a marcar nuevamente el camino del futuro y de la supervivencia.


Así es que, doña María Dolores, pregunte usted -con todo derecho y razón, que lo uno no quita lo otro- si los sociatas van a eliminar las cabalgatas de Reyes; pero pregunte también en su propia casa, que vaya empanada que tienen ustedes.

jueves, 3 de diciembre de 2009

MEMORIA HISTORICA PARA COMPROBAR.

Como suelen ocurrir estas cosas; esto es, por correo electrónico, me ha llegado una presentación que -a mi modesto entender- refleja muy bien la feroz dictadura franquista.
Como no soy capaz de ponerla en este diario en formato "pps", he sacado las imágenes más llamativas para hacer con ellas un video compatible con la reproducción en el blog. He retirado algunas fotos originales, las que muestran a personas famosas de la época, porque ver felices y contentos a los duques de Alba, a Dalí, o a Lola Flores no resulta significativo. He dejado la de Ana Belén, que en aquellos tiempos merecía la pena ser vista -y no recataba la ocasión de serlo-, aunque al confesarse roja se desmejoró mucho y rápidamente, como procede, porque el comunismo es un oxidante atroz.
Imagino que al autor no le importará, puesto que distribuye su trabajo libremente; pero, para que nadie piense que manipulo nada, o que me atribuyo méritos que no son míos, aquí pueden ustedes descargarse la presentación completa e integra, tal como me ha llegado.
Cabe observar en estas fotos el pánico que reflejan todas las caras; el horror de cada mirada; la lobreguez y tristeza de todas las personas. Las calles vacías; las fiestas sin casi gente, y la poca que hay obligada a asistir a punta de bayoneta.
Páramo cultural, porque no había bibliotecas y si ya existían los bibliobuses era para los señoritos y para engañar a los extranjeros; páramo deportivo, sin un triunfo que celebrar -ni siquiera bajo amenazas-, y sin un lugar donde darse un baño, como demuestran varias fotos. Incluso en El Pardo, ya ven ustedes.
Tristeza, desolación, angustia, vacío, pánico, terror, violencia... Pasen y vean.
Zapatero, al fondo a la izquierda. Junto a las moscas.

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