Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

lunes, 26 de mayo de 2014

SOBRE DOS ASUNTILLOS.

Dos asuntillos que tocaré brevemente, porque no quiero -aunque podría, ya conocen ustedes mi tendencia a divagar- extenderme y mandar los comentarios anteriores al fondo de la página.

Los asuntillos son los siguientes, y si quieren mayor información pueden seguir los enlaces a las noticias:

- La juez argentina María Servini, en su reciente garbeo por España, ha declarado a El País: Lo que se ve es el miedo y el terror de cada persona a declarar. A veces quieren omitir nombres o no dan detalles de las circunstancias en las que ocurrieron los hechos. Se emocionan, lloran. Lloran incluso los nietos que no han conocido a sus abuelos.

Pues sepa usted, señora Servini, que Franco falleció hace 39 años, luego el miedo y el terror que tenga hoy la gente difícilmente puede provenir del franquismo. En todo caso, de la propia conciencia de cada cual. Sobre todo, la de los nietos zapaterescos, tan añorantes de sus desconocidos abuelos.

- La Generalitat presenta su candidatura a la comunidad de habla francesa, según El País.

O sea, que don Artur -no quiero llamarle Arturo porque no se lo merece- viene a reconocer lo que algunos ya sospechábamos, porque la Historia -a igualdad de cretinos que la protagonicen-, se acaba repitiendo; esto es, que lo que él anhela no es separar su Catalunya -que no es la Cataluña de todos-, de España, sino volver a incorporarla a Francia como ya hicieran sus antecesores de siglos e incluso solicitaron servilmente de Napoleón, que tuvo el buen gusto de no hacerles el menor caso.

También viene a insinuar lo que siempre he pensado: que el catalán es una lengua romance que dejó de evolucionar del castellano antiguo por la influencia del francés, y se quedó a medio camino de uno y otro. Pero esos intríngulis ya son para lingüistas y demás diseccionadores del idioma, de los que procuro huir cuanto el decoro permite.

domingo, 25 de mayo de 2014

SOBRE LA REFLEXIÓN.

Que no es la electoral porque, a estas alturas, quien aún no sepa qué votar lo lleva crudo. Es más: quien no sepa qué votar desde hace años -casi cuarenta, por señalar- para sacudirse la castuza democáquica, es que realmente la merece.

La reflexión de hoy es -sobre mi alegría como madridista por la décima Copa de Europa del Real Madrid-, el comportamiento de ambos equipos -salvo detalles de nerviosismo, disculpables aunque feos, y sin más consecuencia- y ambas aficiones.

No tengo noticia de que hayan ocurrido incidentes, y de haber existido ya lo hubieran resaltado. Si la tengo, en cambio, de la actitud señorial de jugadores y aficionados del Atlético de Madrid y del Real Madrid. Fue una fiesta madrileña y española.

Desgraciadamente, para que venciera el Real Madrid debía perder el Atlético, y me alegro del triunfo de mi equipo, pero no de la derrota del vecino. Hubiera preferido ganarle la final a cualquier otro club, pero si hubiesen pintado bastos, prefería perder con el Atlético. En fin, que -como ya escribí cuando la final fue contra el Valencia- la alegría de la victoria es menor que si se vence a un extranjero, pero permite demostrar al mundo que el señorío español sigue ahí. Aunque la lo oculte frecuentemente la gentuza que nos parasita y desgobierna desde hace décadas.

Así es que ¡Hala Madrid! y ¡Aúpa Atléti!, y a ver si el año que viene repetimos la final aunque entonces nos la ganéis.


Por cierto: si aún están reflexionando sobre la mascarada electoral, lean un poco más abajo la entrevista a Rafael López-Diéguez.

viernes, 23 de mayo de 2014

SOBRE LA OPCIÓN PARA EL VOTO CATÓLICO.

Como suelo hacer, y ateniéndome al respeto que la llamada jornada de reflexión merece, en los días anteriores acostumbro a colocar mi comentario al respecto. Otra cosa es que durante la referida jornada no tenga tiempo de actualizar, y el comentario electoral quede aquí, sin moverse de la primera página, hasta que pase el cachondeíto papeleteril.

En esta ocasión, me parece más útil reproducir una entrevista de Hipanidad.com a Rafael López-Diéguez. Con el ya consabido aviso de que quizá no pueda actualizar este diario hasta dentro de unos días, pero sin ninguna intención, señor fiscal, de embarazar a la cerdita. 


Rafael López-Diéguez, cabeza de lista de Impulso Social:

“Somos la opción para el voto católico”


Es un candidato de altura y no sólo por su tamaño, sino por su gran coherencia e integridad personal. Cuenta a Hispanidad que es un “modesto abogado” católico, creyente y practicante, que tiene las ideas muy claras, no está dispuesto a hacer componendas con los principios innegociables y conoce Europa. Rafael López-Diéguez (en la imagen) es cabeza de lista de Impulso Social a las elecciones al Parlamento Europeo, una formación que aúna a Familia y Vida (FyV), Comunión Tradicionalista Carlista (CTC) y Alternativa Española (AES), que surgió del clamor de la gente que les pedía un proyecto común. No se erigen en representantes de la Iglesia Católica, sino como “la opción para el voto católico, al igual que para todos aquellos que tengan una confesión cristiana que no sea la católica”. Vienen para dar opción a las personas que necesitaban que los principios innegociables vinieran a la vida pública y a las que querían un concepto de Europa distinto.

-¿Qué debe votar un cristiano en conciencia el próximo 25 de mayo?
-La conciencia bien formada de un cristiano exige votar de acuerdo con los principios que iluminan el credo cristiano, que es el orden natural y la moral objetiva. Es decir, votar en favor de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, no admitiendo ningún supuesto, excepción o plazo para terminar con la vida de un ser humano que, por muy pequeñito que sea, es un ser humano desde la concepción. Votar a favor de una familia compuesta por el hombre y la mujer, que tenga políticas de ayuda y de apoyo. Defender el derecho de los padres a educar a sus hijos en principios y valores porque es inalienable y defender la justicia social como máxima expresión del bien común.

-¿España protege a la familia, como dijo Rajoy en su día internacional?
-Está tremendamente desprotegida, mientras en Dinamarca está hiperprotegida. España tiene que dejarse de demagogias y hacer políticas reales. El Estado tiene que colaborar con salarios de maternidad, ayudas a las guarderías y a las empresas para que la mujer pueda compatibilizar su trabajo con el más importante, que es el de ser madre.

-Los padres tienen derecho a educar a sus hijos, ¿y a elegir centro? ¿Qué opina sobre la polémica de Parla y Rivas por la apertura de centros católicos?
-Me parece un totalitarismo de izquierdas muy propio de la persecución laicista y de la marginación a todo lo que huela a cristiano que estamos sufriendo en los últimos años. Somos partidarios del cheque escolar; es decir, que la subvención venga con nosotros al colegio que elegimos, por lo que el centro no sea cautivo de la misma ni del gobierno de turno.

-¿Cómo se defiende la justicia social?
-Nuestra propuesta se centra en el principio de subsidiaridad, es decir, allí donde no llegue la iniciativa privada y el libre mercado, el Estado ha de ayudar al más necesitado. Se ha de concretar en: derecho irrenunciable a una sanidad universal gratuita, a la educación gratuita y a la libertad de elección de los padres, una política laboral donde el trabajador constituya el mejor activo de la empresa, apoyo a pymes y autónomos, pensiones dignas para nuestros mayores, una política de vivienda más justa, así como la inembargabilidad de algunos bienes. La política de justicia social basada en el principio de subsidiariedad no es patrimonio de la izquierda.

-¿Cuál es la postura de Impulso Social respecto a la UE?
-Frente a la gran europasión que existe en Europa y en España, somos eurodecepcionados y euroescépticos con este concepto Europa, pero no estamos contra ella. Somos partidarios de una Europa en la que conjuguemos los intereses económicos, pero contrarios a que los estados nos integremos en un ente etéreo (UE) y ahí perdamos toda nuestra soberanía. Impulso Social está en el bloque de ese 70% de europeos que no ve, no entiende y no le gusta este concepto Europa.


-Estas elecciones son usadas por muchos votantes para castigar a sus partidos nacionales, ¿por qué?
-Esto evidencia la perversión y el desinterés por Europa. Toda la campaña de los grandes partidos se está haciendo en clave nacional porque no hay proyecto europeo, están debatiendo el machismo, la crisis y lo que ha hecho el PP o el PSOE o las autonomías. A excepción de Impulso Social, son euroapasionados y no hay discusión entre ellos porque suscriben este proyecto Europa, que a ellos como casta y como sistema les viene magníficamente.


-Se prevé una alta abstención cercana al 60%, ¿esto les puede beneficiar o no?
-Es, una vez más, el desinterés de la gente por Europa porque la ve lejos y no la entiende. La eurocasta es un escaso 20%, ¿va a ser capaz de mantener un concepto Europa que no gusta al 80% restante? Es una perversión de la democracia, con una abstención así y, si hubiera dignidad, estas elecciones deberían repetirse o plantear un referéndum sobre Europa. Estoy pidiendo que la gente vaya a votar, pero con abstención el número de votos absolutos para conseguir eurodiputado baja y el eurodecepcionado no se ve tan afectado. Estoy convencido de que en Bruselas el 26 de mayo va a haber un representante español de los eurodecepcionados españoles.


-¿Por qué se ha dado una campaña de silencio hacia Impulso Social desde varios medios de comunicación?
-El movimiento euroescéptico en Europa está arrasando y esto pone en riesgo a la casta de partidarios de este concepto Europa. La mejor estrategia es que se intente evitar que se conozca el movimiento euroescéptico de España y que la gente despierte, entienda lo qué es Europa, sepa lo antidemocrática y lo injusta que es, y termine por votar proyectos como Impulso Social.

-¿Cómo una persona de su valía y currículum, no encuentra hasta ahora espacio político?
-Soy un modesto abogado que he intentado sacar adelante mi despacho, a mis seis hijos y a mi familia. Reconozco que nuestro proyecto y yo resultamos incómodos a la derecha y a la izquierda. He llegado a la vida pública por un compromiso con mi credo y con mi patria y no estoy dispuesto a hacer componendas respecto a los principios innegociables. Tenemos una carrera de fondo muy dura. Como católico recuerdo siempre aquellas frases memorables de Juan Pablo II “¡No tengáis miedo, sabed que tenéis que ir a contracorriente!”. Lo tengo asumido, sé que ahora nos toca hacer de salmón, remontar aguas procelosas y sucias, yendo contracorriente, pero con mucha ilusión y sin miedo llegaremos a esos remansos cristalinos, donde cumpliremos con nuestro proyecto vital que es traer a la sociedad española estos principios.

-¿Va a cambiar la posición de España en las instituciones europeas?
-No creo porque hay una Europa de ricos y una de pobres, una del euro y una del no euro, una del norte y una del sur que somos los ‘PIGS’ (Portugal, Italia, Grecia y Spain). Soy bastante escéptico en que podamos tener cualquier privilegio porque en la UE no hay igualdades.

-Los ‘PIGS’ tienen problemas con la entrada de inmigrantes ilegales, ¿qué propone Impulso Social?
-Somos partidarios de que se regule y haya un seguimiento eficaz y exhaustivo para que sea legal, basada en cupos y decidida en origen, evitando cualquier efecto llamada. Somos partidarios de fronteras protegidas, pues limitan un país de otro y son la prueba máxima de la soberanía. Además, es necesario que se regule la inmigración para que no provoque focos de neoesclavitud en manos de execrables empresarios.  

-¿Qué le parecen los últimos partidos que han aparecido?
-Me parece muy legítimo si unas personas deciden iniciar una andadura política con una conciencia recta y en aras del bien común y lo aplaudo. Ahora bien, otro punto es qué legitimidad tienen para envolverse en la bandera de salvapatrias y decir que van a reformar el sistema cuando han sido parte de él y conniventes con él desde hace décadas y nunca lo han denunciado hasta hace unos meses.

-¿Cómo está siendo la campaña de Impulso Social?
-Los actos, magníficos, y todo el mundo que nos conoce está entusiasmado. El problema es que nos conozcan, pero donde hemos ido, hemos llenado todos los lugares. Siento rubor por no poder estar a la altura de nuestros colaboradores y simpatizantes, pero no tengo ninguna duda de que, si tuviéramos los medios de los demás, el día 26 no habría un eurodiputado sino muchos más de Impulso Social porque nuestro mensaje está en el ADN español.

-¿Cómo valora a sus contrincantes políticos?
-Creo que son muy pobres. Nosotros, en todas las tertulias, hemos dejado encima de la mesa un planteamiento, una propuesta, un concepto de Europa y hemos demostrado que sabemos lo que decimos con respecto a Europa. He notado que vienen a un debate de castigo nacional, con absoluta ignorancia de la materia europea y con una falta de interés absoluto de debatir sobre Europa porque lo mejor que se puede hacer es que nadie conozca realmente lo qué es y ellos sigan en su casta y viajando en business. En Impulso Social pretendemos esa Europa con una estructura muy reducida frente a la elefantiásica actual, que sólo tenga por objeto controlar nuestros mercados internos y nuestras políticas aduaneras para protegernos de la agresión y la actuación de otras regiones del mundo, la Europa de los fundadores. 

Pulse sobre la imagen para ver el vídeo


martes, 20 de mayo de 2014

SOBRE EL 69 POR CIENTO.

Sesenta y nueve por ciento -casi tres cuartas partes del electorado- que afirma, según las encuestas, que no va a votar el próximo domingo.
 
Estamos -está España- una vez más, entre el fervorín y la pataleta. Fervorín de politiquería, basada generalmente en el anti; en votar en contra de uno o de otro, y sólo en muy raros casos fundamentada en la afirmación de lo que se quiere.
 
En España no somos -bueno, permítanme salirme, junto a los míos, del genérico- peperos o sociatas. Somos -son- antisocialistas o antipopulares. O, mejor dicho, antifascistas, porque la izquierda -no sólo en España- es radicalmente antifascista -es decir, negativa de lo que aborrece- y necesita tener un fascismo que le permita situarse en algún sitio. La izquierda, sin fascismo, es como un jardín sin flores, como un día sin sol o como un niño al que le acaban de pinchar el globo.
 
La izquierda necesita el fascismo para sobrevivir. Sin el fascismo -inventado y truculento en su imaginación desbocada, anclada en las pesadillas del neandertal- la izquierda no tiene rumbo, ni sitio, ni fundamento. Por eso ha disfrazado de fascista a un PP ideológicamente más socialista que los socialistas, pero físicamente cobarde, espiritualmente acojonado. Tan distante del fascismo que los sociatas anhelan para justificarse, como del nacionalsindicalismo que me honro en confesar.
 
También la derecha necesita al fascismo. El PP huye del fascismo como del anatema. Y no sólo porque no lo sea, sino porque le acongoja que se lo digan. Pero lo necesita para achacárselo a quien no le gusta, lo mismo que la izquierda. Así, tanto unos como otros han calificado de fascista a ETA, cuando todos sabemos -porque lo ha dicho ETA- que es marxista leninista. Más o menos como el PSOE, que volvió al marxismo con Rodríguez, o como el PP, que ejerce el marxismo con el entusiasmo del ocultón.
 
Así puestos, no podría extrañar mucho que del fervorín politiquero se haya pasado a la pataleta abstencionista. Que el electorado, harto de unos y de otros, prefiera pasar de política. Que la gente esté aburrida de robos y falsedades, de EREs institucionalizados, de trinque sindical, de sobrecostes abusivos de obras, de cohechos y prevaricaciones de unos y otros, de peleas internas que se pasan la alabada voluntad popular por el arco del interés del partido; de traiciones a lo prometido en los programas electorales -de eso acusan al PP los sedicentes de VOX- o de gobernar en contra de la opinión de los electores que les encumbraron.
 
No sería de extrañar que la gente, cada vez más, cayera en el desinterés hacia lo público, bendiciendo con su dejadez el mantenimiento de la casta política, endiosada y endogámica. Todo lo cual lleva, inevitablemente, a la condición de borrego que unos u otros -unos y otros- llevan al matadero del impuestazo y tente tieso.
 
Porque, por mucho que el ciudadanito pase de la política, la política no va a desentenderse del ciudadano.
 
La gente que no entiende de política, que no quiere saber nada de política, no hace más que dejar su vida en manos ajenas. Precisamente en las manos de los del fervorín y la pataleta, en barahúnda irracional.
 
Como ya se estarán pensando, todo esto lo digo para animar al voto; pero al voto útil, que es el que se deposita en conciencia, con arreglo a los principios y razones de cada uno, y nunca en función de una antipatía que necesita del contrario para encontrar su lugar.
 
Mis razones y mis principios, que llevo prácticamente toda la vida compartiendo con quien quiera conocerlos a través de prensa escrita y actualmente en este diario, me llevan a rechazar por igual a PSOE y PP, dos culos de la misma moneda falsa. Me llevan a rechazar a las sucursales que unos y otros han abierto, con nuevos nombres y mascarones de proa viejos. Me llevan a rechazar a los vividores antifranquistas, que han trincado del cuento desde hace medio siglo y siguen viviendo cojonudamente contra Franco.
 
Y me llevan a considerar como opción válida y con garantías a Impulso Social.

lunes, 19 de mayo de 2014

SOBRE LA INDUSTRIALIZACIÓN DEL SEÑOR SORIA.

Don José Manuel Soria, ministro de Industria, que -dice El País- apuesta por recuperar la industria como motor del crecimiento. "Necesitamos reindustrializar España," ha declarado al parecer.
 
Muy bien, don José Manuel. Para que no digan que no soy constructivo, le voy a sugerir algunas cosas, a ver qué le parecen.
 
¿Qué tal si instalamos unos Altos Hornos en Vizcaya? ¿Y qué le parece otros en Sagunto? ¿Qué tal una empresa de automoción dirigida por españoles, gestionada en España, que firme alianzas si ha lugar, pero no sumisiones al extranjero?
 
¿Qué le parecería tener una potencia de primer nivel mundial en astilleros, en los que hasta los países más lejanos hicieran sus encargos porque fueran conocidos y reconocidos como fiables y de la máxima calidad?
 
¿Qué tal una compañía de telecomunicaciones nacional, que sirviera razonablemente a los clientes de España sin pensar principalmente en los mercados exteriores, en las triquiñuelas de la Bolsa y en el beneficio desorbitado a toda costa?
 
¿Y una compañía aérea que sirviera todos los destinos del ancho mundo con garantía, eficacia y precios razonables para una alta calidad de servicios?
 
Si; ya se lo que me van a decir los amigos lectores: que todo esto ya lo tuvimos. Y es exacto; esto y mucho más, don José Manuel. Pero, claro, eran otros tiempos. Antes de que ustedes -perdone la personalización, los suyos quiero decir; los politicastros mangoneantes desde hace casi cuarenta años, de cualquier partido- lo malbarataran todo en aras de la caricia despectiva del Mercado Común en sus lomos serviles.

martes, 13 de mayo de 2014

SOBRE EL DINOSAURIO VIDAL-QUADRAS.

No es que tenga una especial fijación con don Alejo, si bien es cierto que le considero un ejemplar perfecto -bueno, casi, no exageremos- de hipócrita, de acomodaticio, de falso y de -como definía a toda esta fauna mi camarada Eloy hace unos días- sacamuelas de feria.

Mi opinión viene fundada -ya lo dije- en haber escuchado de don Alejo opiniones diametralmente opuestas, con intervalo de pocos días, en dos emisoras de radio distintas. 

Ahora, en cambio, debo reconocer que el señor Vidal-Quadras ha tenido varios aciertos en su discurso en Alicante, donde -según La Gaceta- ha dicho que el 'duopolio PP-PSOE' a su juicio es, en realidad, un 'monopolio'; que ambos partidos son los 'dinosaurios del sistema y por eso deben ser reemplazados'; y que el Gobierno de Rajoy, es 'la tercera legislatura de Rodríguez Zapatero'. 

No se puede dudar de la certeza del diagnóstico ofrecido por don Alejo Vidal-Quadras. Pero tampoco se puede dudar de que don Alejo lleva muchas décadas siendo uno de los más cualificados integrantes de los dinosaurios, y que únicamente le han empezado a molestar cuando quiere hacerle un hueco en el nido a su propio huevo. Huevo -VOX- que ha puesto cuando el dinosaurio -o el partido monopolístico PPSOE- le había dejado a la intemperie de su carguete bruselense. 

Y me parece bien que, con la desfachatez típica de la fauna que representa, don Alejo quiera amorrarse al cargo como sea, para seguir viajando a Bruselas en primera clase, porque hacerlo en turista le estresa. Lo que no me parece bien es que los presuntos ciudadanos le concedan el caprichito o, por mejor decir, el momio.


lunes, 5 de mayo de 2014

SOBRE UN DEBER ELEMENTAL.

No tengo ganas de escribir, pero quiero escribir. 

Escribir, para mí, es vocación, y diversión, y pasión, y devoción. También es -por respeto a todos y cada uno de los que me lean- obligación alegremente asumida. 

Tengo ganas de encerrarme en mí mismo y darme tiempo para trasegar la irremediable orfandad, no por esperada menos dolorosa. Pero hacerlo así sería faltar a los más elementales deberes de agradecimiento con los amigos y camaradas que me han mostrado su pesar por mi pérdida. 

Sería faltar a la justa correspondencia de cariño a mi camarada Arturo. A mi camarada Eloy. A mi Coronel. A mi entrañable amiga catalana. A mi querido amigo criollo y andaluz, y a mi querido amigo francés. A los amigos y camaradas que han dejado su pésame en este mismo diario, y que ahí quedan como muestra del gradecimiento que les debo.  

Sería faltar a la cortesía de mi camarada Pedro, que con la señorial hidalguía española de la mejor cepa, acudió a darme el primer abrazo personal tras una relación casi exclusivamente epistolar.

Ellos saben quienes son cada uno. No quiero dar más detalles ni exponer sus nombres públicamente, pero en mi corazón los llevo.

También saben que los llevo en mi corazón esos amigos que nunca faltan, que sin pensárselo dos veces vinieron desde Valladolid para acompañarme.

No tengo ganas de escribir, pero se que mi madre hubiese deseado que, como bien nacido, mostrara mi agradecimiento sin dilación.

Mi madre ha muerto como vivió; sin una queja y con una entereza que para mí quisiera. 

No se si a alguien le habrá parecido mal que le dedique en este diario el toque de Oración. Me da lo mismo. De ella y de mi padre aprendí el Cara al Sol, y ella sufrió lo que sólo una madre puede sufrir cuando -allá por mi mocedad- pasaba las noches pegando carteles hasta la madrugada, o cuando la policía nos retuvo a veinte camaradas por pegar carteles -eso sí, una semana después del 23-F-, bajo la especie de que carecían de pié de imprenta. 

Revolviendo hoy entre viejos papeles, he encontrado una hoja en la que fue anotando, con la minuciosidad del cariño, cuándo me salió el primer diente, cuándo di el primer paso, cuándo dije la primera palabra, qué enfermedades infantiles pasé... Y al lado -con el orgullo que sólo una madre puede sentir- un ejemplar del primer número de la primera publicación que dirigí.

Lo que soy, lo que pueda valer si algo valgo, se lo debo a ella. A ella y a sus dos hermanas -mis tías Remedios y Carlota- que siempre vivieron con nosotros, porque mi padre falleció demasiado pronto. Lo bueno que tenga, de ellos me viene. Lo malo, y lo menos bueno, es culpa mía, por no haber sabido ser mejor.

* * * * *

(Quien lo desee, puede visitar la página que la compañía de seguros ha hecho en su recuerdo y, si lo tiene por conveniente, dejar algunas palabras. No la hubiese yo hecho así, pero bueno, ahí está...)

sábado, 3 de mayo de 2014

OBITUARIO.





miércoles, 30 de abril de 2014

SOBRE EL ALEGRÓN FUTBOLERO.

Alegrón que, evidentemente, es el de la victoria -más bien repaso- del Real Madrid frente el Bayern. Un 0-4 que no se conocía en los anales de la Copa de Europa para este encuentro. Y alegrón por muchos motivos, además del obvio siendo madridista confeso.

Alegrón por haber complacido al señor Guardiola, que dos días antes -en la rueda de prensa habitual previa a los partidos- afirmaba haber visto que los periódicos españoles -de Madrid , decía él- daban por ganador al Real Madrid antes de haber jugado. Uno no sabe si acaso el señor Guardiola viajó en el tiempo y leyó los titulares de hoy. Cosas más difíciles se han visto, máxime cuando el señor Guardiola pertenece a ese grupo de melifluos victimistas, patéticos llorones, que tienen como objetivo en su vida el retorno a las cavernas.

Alegrón por haberle tocado el morro -figuradamente, por supuesto, señor fiscal; señoras, señores y señoros pacifistas-, a Pepito Guardiola, tan tocapelotas separatista.

Alegrón, ni que decir tiene, por pasar a la final y tener mitad por mitad la posibilidad de conquistar la Décima. 

Y alegrón porque -espero y confío- en la final nos encontremos con el Atlético de Madrid. Cosa que puedo permitirme decir porque no soy anti-nada, y porque siendo madridista puedo alegrarme de los triunfos del Atlético cuando el Real Madrid no puede ganar. Sentiré, eso sí, no tener la ocasión de darle un repaso al señor Mouriño, tan fatuo, tan engreído, tan maleducado. 

Pero eso se lo dejo al Atlético de Madrid, y espero que lo haga como corresponde. Será otro alegrón tener una nueva final española. Y -cosa que a mí no me importa, pero dicho quede para separatistas, gilipollas y papanatas sin graduación- una final madrileña. ¡Con un par, y aúpa Atleti!

sábado, 26 de abril de 2014

SOBRE LA CAMPAÑA O NO CAMPAÑA ELECTORAL.

Y me explico, que -como decía el maestro Rafael- soy de Infantería. Aunque sea, en mi caso, Infantería de Marina.

Digo que si campaña o no campaña electoral, porque creo que -legalmente hablando- aún no estamos en campaña, aunque es evidente que desde hace muchos meses todos los partidos -principalmente los que trincan del presupuesto- están metidos en electoralismo desenfrenado. 

Ya se que esto es una obviedad, y que esta democracia liberal -que con buen sentido mi camarada Eloy llama democaca- es una permanente campaña electoral. O, si lo prefieren, en una precampaña que se dilata durante tres años, once meses y quince días. Lo cual se explica en un detallito de nada, que tiene su intríngulis. Y es que los gastos de las campañas electorales están sometidas a la fiscalización del Tribunal de Cuentas, en tanto que los gastos no comprendidos en ese periodo no lo están. ¿Ven como todo se explica?

Así es que, como no voy a ser el único que respete la Ley, si es que aún no estamos en campaña, les voy a ofrecer el enlace a un vídeo de Impulso Social, que ustedes podrán ver pulsando sobre la imagen.



viernes, 25 de abril de 2014

SOBRE LA FORMA DE GANAR TODOS.

Que es lo que dice desear el señor Mas, cuando afirma -véase El País- que con la coña marinera de la consultita lo que pretende es buscar la manera en la que todo el mundo salga ganando.

Hombre, don Arturo, si de eso se trata, yo se lo pongo fácil: la forma de que todos -especialmente los catalanes- salgamos ganando, es que usted y sus separatistas de mierda se vayan a hacer puñetas.

martes, 8 de abril de 2014

SOBRE EL LIBRO.

Libro que -como ustedes ya se imaginan por el revuelo que ha armado en la prensa y la casta política-, es el de doña Pilar Urbano, y su pretendida revelación de la presunta mano real que movió los hilos del 23-F.
 
Ven que ando la mar de comedido en la calificación de los hechos, pero es que no soy doña Pilar Urbano para decir las cosas de otra forma; porque si a ella le han dado el tironcillo de orejas para que -con perdón- recule, y donde dijo digo diga Diego, y acabe negando lo que -según los periódicos- afirmó, si eso mismo lo asevero yo, a mi me dan el tirón de las esposas para enchiquerarme. Y es que todos somos iguales ante la Ley pero -Orwell dixit- unos más iguales que otros.
 
El caso es que la presunta participación del rey en la génesis del 23-F no es un tema de hoy, aunque probablemente sí sea de hoy -de ahora- la rentabilización del mismo de cara a un futuro bastante obvio, que se divisa en el trapo morado segundorepublicano de cada manifa de toda condición. Sin que -todo sea dicho- entre en lucha un vulgar piquete de chupatintas en defensa de la llamada bandera constitucional, o sea, Bandera de España.
 
Es decir: que doña Pilar Urbano llega con sus presunciones en el momento justo. No como los que -a destiempo, claro, porque la verdad no entiende de calendarios- lo llevamos diciendo desde el 24 de febrero de 1981.
 
Pero es que hay gente más lenta que otra.

martes, 1 de abril de 2014

SOBRE LA ACTUALIDAD (y 2).

Si ayer alguien tuvo la curiosidad de echarle un vistazo a este diario, seguro que al ver el titular y el contenido de la entrada precedente debió pensar que me había vuelto majara.

 

- ¿Actualidad el parte del final de la guerra civil? ¿Actualidad el 1º de Abril de 1939? Este Estremera está como un cencerro.

 

Bueno, no niego la mayor, pues todas las personas de elevada inteligencia tenemos un cierto puntito donde la genialidad puede rozar con algo de locura. Entiéndase que lo que digo no es inmodestia, ni soberbia, sino la simple constatación del hecho de que para ser falangista hay que tener una inteligencia excepcional, a la que nunca alcanzarán, por ejemplo, los politicuchos del sistema, los políticamente borregos, los aconjogados del mal menor, los plumíferos serpentinos ni -obvio- los infrarrojos.

 

O sea, que desde una inteligencia normalita para lo que soy, puedo explicar por qué la actualidad es el parte de la Victoria. Si es que hace falta, que creo que no, pero vaya.

 

Y la explicación -para quien la haya menester- es que 39 años después de muerto, Franco sigue siendo la referencia de politicuchos, plumíferos, acongojados  e infrarrojos. Que después de 75 años -aniversario redondo, fíjense ustedes- de aquél parte final de la guerra que barrió la mugre de España -no toda, porque nadie es perfecto- la guerra sigue más presente que nunca, como si pasado mañana fueran a verse asomar los guiones legionarios por la Ciudad Universitaria -que buena falta haría- o los falangistas estuvieran resistiendo en la Sierra de Alcubierre, o los requetés fueran a dar el asalto definitivo a San Marcial.

 

Pues bueno: si ellos -el enemigo: los infrarrojos, los blandengues, los castrados y los vendidos- siguen haciendo que la política española gire en torno a aquella guerra que perdieron, ¿tengo que explicar por qué digo que el parte de la Victoria es de actualidad?

 

(Entre paréntesis: otra cosa es que ayer, por los gajes de mi situación familiar, estuviera a punto de pasárseme la fecha, porque no se en qué día vivo, y no me diera tiempo mas que a poner la música adecuada y la foto conveniente. Pero esto sólo lo digo para los amigos. Fin del paréntesis, y a los demás -infrarrojos y etc., ya saben-, que les vayan dando).
 

lunes, 31 de marzo de 2014

SOBRE LA ACTUALIDAD.


SOBRE EL DESCUBRIMIENTO DE DON ALEJO.

Lo dice Minuto Digital: Alejo Vidal-Quadras en Valencia: "La partitocracia es el principal mal de España"
Este descubrimiento no deja de ser asombroso, máxime en persona que, como don Alejo, lleva dentro del chiringuito más de veinte años. Tampoco deja de ser asombroso que don Alejo haya esperado a decirlo a este momento, en que se ha pasado a otro partido con armas, bagajes y escaño europeo; esto es: engañando a sus electores, que le votaron como candidato del PP.
Es bastante menos asombroso que ambas cosas -deserción y descubrimiento- hayan acaecido justo cuando el PP -según los entendidos- le iba a dar puerta para las próximas elecciones europeas, dejándole con la popa al aire y sin asiento remunerado.
Tampoco es asombroso que la declaración de que los males de España se basan en la partitocracia ocurra ahora, cuando tan buenas ocasiones anteriores tuvo don Alejo  -por ejemplo, cuando el terrorismo lingüístico catalanista lo obligaba a llamarse Aleix, o cuando Aznar le presentó su cabeza, en bandeja de concesiones, a Pujol-, dado que el señor Vidal-Quadras es un claro ejemplo de partitócrata. O-como diría mi camarada Eloy- de democaca.
Y les explico por qué lo digo. Supongo que alguno de ustedes escucharía a Vidal-Quadras en un programa de La quinta columna, de la Radio Intercontinental anterior a Intereconomía, en debate con Rafael López-Diéguez conducido por Eduardo García Serrano. Tendría mucho gusto en facilitarles el audio de aquél programa si el FBI del señor Obama, tan progre, no me lo hubiera robado junto a otros muchos documentos de difusión pública que tenía depositados en Megaupload. Pues bien: en aquél programa, don Alejo coincidió prácticamente punto por punto con Rafael López-Diéguez, acaso porque sabía que en aquél programa la audiencia quería oír eso y no otra cosa.
Lo curioso es que, a los pocos días -y en otra emisora, la COPE- dijera lo diametralmente opuesto, acaso porque en aquella casa los intereses eran otros y la audiencia es muy de derechas, pero de la derecha acojonada y pepera.
En fin, don Alejo: bienvenido al descubrimiento de que la partitocracia es el principal mal de España. Llega usted con casi cuarenta años de retraso con respecto a los que ya lo dijimos en 1976 -y siguientes, claro; cuando usted se amorraba a la teta del sistema-, pero acaso es que usted y sus voxeros no dan para más.

miércoles, 26 de marzo de 2014

SOBRE LO QUE HEMOS LEÍDO Y LO QUE NO LEEREMOS.

EL PAÍS: El Constitucional considera ilegal que Cataluña se declare soberana

EL PAÍS: Mas sobre el fallo del Constitucional: “El proceso político se mantiene”

Esto es lo que hemos leído. Lo que no leeremos, es la resolución del señor Ministro Montoro, responsable -vaya, es un decir- de Administraciones Públicas, destituyendo al funcionario de la administración española Arturo Mas.

lunes, 24 de marzo de 2014

SOBRE EL DIFUNTO.

Que ya se imaginan cual es, obviamente.
 
Como lo que tenía que decir lo dije en la entrada inmediatamente precedente, cuando aún estaba vivo, hoy me limitaré a contraponer a las loas interminables, a los panegíricos oceánicos, a las alabanzas hipócritas, lo que dijeron de él cuando aún era alguien.
 
La información la tomo -para que nadie diga que me lo invento- de la primera página web que me salió buscando en Google, a la que pueden acceder pulsando sobre el enlace.
 
Alfonso Guerra:
- Tahúr del Mississipi, con su chaleco y su reloj.
- Perfecto inculto procedente de las cloacas del franquismo.
- Regenta la Moncloa como una güisquería.
- Suárez llegó a perder toda credibilidad. Se convirtió en una bailarina de pasos contrarios.
 
Felipe González:
- Suárez, como Luis XIV de Francia, piensa que el Estado es él.
 
Leopoldo Calvo Sotelo:
- En Moncloa hay muchos teléfonos y pocos libros.
- Tenía un candoroso complejo de estudiante mediano frente al buen estudiante que fui yo.
 
Joaquín Garrigues (cuando le mandó un manual de primer curso de carrera) :
- Por favor, léelo, lo necesitas. Empieza por el principio. Un abrazo.
 
Fraga (sobre el nombramiento de Suárez):
- Un grave error político, una farsa jurídica y una quiebra a la vez de la legalidad y la legitimidad.
 
* * *
 
Se lo dijeron ellos, los de su misma cuerda. Nosotros le decíamos otras muchas cosas, pero eso quede para más adelante, si hay lugar.

viernes, 21 de marzo de 2014

SOBRE EL MAYOR CANALLA.

Como, al parecer, está próxima la defunción de Adolfo Suárez, no quiero dejar pasar un momento sin decir las cosas claras.

Porque a partir de hoy -mañana, pasado o el otro- todos empezarán -ya han empezado- a cantar las loas del traidor como si hubiera sido algo más que un puñetero tornillo del motor del cambio, que todos sabemos quien fue, así como sabemos el nombre del ingeniero que lo diseñó.

El motor fue -según los memócratas han repetido hasta el éxtasis- el rey Juan Carlos I. El creador del motor, Torcuato Fernández Miranda, fallecido en el ostracismo, en el olvido y en el enrabietamiento de haber sido echado al cubo de la basura por su engendro. Suárez sólo fue el títere, el ambicioso sin medida al que se podía manipular fácilmente. Suárez sólo fue el traidor que -el traidor no es necesario siendo la traición pasada- acabó siendo una triste sombra de lo que sólo él, en su fatuidad y engreimiento, creyó ser.

Y lo digo ahora, cuando le quedan dos telediarios -y demasiados son- para que nadie se llame a engaño. No voy a romper mi hábito -el estilo obliga a mucho, y el falangista más- haciendo leña del árbol caído, y menos aún voy a comunistear con champán ni con agua del grifo. Pero nadie me va a impedir que diga que Adolfo Suárez fue un traidor comparable a aquellos -Audax, Ditalcon y Minuros- que vendieron a Viriato, y que recibió -Roma no paga traidores- el mismo pago. El que merecen todos los canallas.

Quizá Dios, en Su infinita misericordia, acoja a este próximamente difunto sinvergüenza en Su seno. Yo, desde luego, no lo voy a perdonar. Porque uno -cada uno de nosotros- puede perdonar las ofensas que recibe contra sí mismo; pero nadie -nadie que no sea un canalla- puede perdonar la traición a la Patria.

Que no descanse en paz.

jueves, 20 de marzo de 2014

SOBRE LA PAELLA Y EL ARROZ PASADO.

Paella, la que según dicen los plumíferos, los políticos y los gilipollas -condiciones no excluyentes- ofreció el teniente coronel D. Antonio Tejero Díaz -hijo del teniente coronel D. Antonio Tejero Molina- a su padre y otros varios invitados, a mitad del pasado mes de febrero. Paella que los citados plumíferos, gilipollas y políticos entienden como de celebración del 23-F, pese a haber tenido lugar varios días antes y haber revestido carácter íntimo y puramente amistoso, de la que nadie se habría enterado a no ser porque el señor ministro ha cesado, por su causa, al Jefe de la Guardia Civil.
 
Arroz pasado, el de asociaciones de presuntos guardias civiles, tal que la Asociación Unificada de la Guardia Civil -la misma que va de la manita con UGT y CCOO a manifas, y ya hace años lo comenté en este mismo sitio- y la Unión de Guardias Civiles, de la que luego hablaré. Presuntos guardias, porque esos individuos tienen de guardia civil lo que yo, que lamentablemente sólo tengo la devoción por el viejo Instituto Armado que fue y ya no es, y el respeto por algunas de las personas que visten el uniforme, y no por el conjunto, mal que me pese.
 
Arroz -más que pasado, pocho- el de esa Unión de Guardias Civiles que -vean El País- califica al Teniente Coronel D. Antonio Tejero Díaz de déspota, añadiendo que se valió de agentes de servicio para su particular conmemoración. "Los cocineros que hicieron la paella son guardias que estaban en su jornada laboral, pero que recibieron órdenes para que dejaran sus quehaceres policiales. Su nueva orden era hacer la paella. Los que actuaron de camareros, igualmente. Incluso se hizo una exhibición de material para mayor gloria de estos golpistas, detrayendo agentes de sus funciones policiales"
 
Estos imbéciles de la Unión de Guardias Civiles -que deben ser de los que salen poquito a la calle y llevan toda su vida enchufados en las oficinas o los cuarteles- dicen que los cocineros... recibieron órdenes para que dejaran sus quehaceres policiales. ¿Qué labores policiales realiza un cocinero? ¿Qué investigaban los cocineros? ¿El punto de ebullición del agua? ¿El punto adecuado de sal y condimentos? ¿El tiempo exacto de la cocción de un huevo? ¿O los cocineros cocinaban, que es lo que su nombre indica, y por tanto siguieron haciendo sus labores? Ídem de lienzo con los camareros, obviamente.
 
¿Y la exhibición de material? ¿Desde cuando no está en vigor la costumbre de mostrar el material a quienes visitan una unidad militar?
 
Pero lo que roza el esperpento son las declaraciones de los políticos, recogidas por El País: Rosa Díez, de UPyD, pidió que se actúe con "ejemplaridad" y se imponga la "máxima pena" pues con el golpismo no caben "bromas ni mirar para otro lado". José Luis Centella, de La Izquierda Plural, reclamó que investigue la fiscalía y se depuren "responsabilidades penales". Aitor Esteban, del PNV, consideró "lógica" la destitución y Pere Macías, de CiU, felicitó al ministro por su "rápida y positiva" respuesta. Para Alfonso Alonso, del PP, "Lo importante es que la paella ha sido indigesta porque el responsable ha sido destituido".
 
Es decir: que doña Rosa Díez no sólo da por juzgado y condenado a quien ni siquiera tiene abierto expediente, sino que además exige la máxima pena. Y por un presunto delito ni siquiera de opinión, sino de supuesta intención. Doña Rosa es el oráculo que conoce los íntimos pensamientos de los demás, y eso le basta para condenar, no por los hechos, sino por la intencionalidad.
 
El individuo de la Izquierda Plural -tan enamorada del pensamiento único- pide que se depuren "responsabilidades penales", cuando es evidente que no sólo no hay delito, sino que ni siquiera hay falta administrativa dado que -véase La Gaceta- el hecho aducido de no haber pedido permiso para celebrar esa comida se cae por su propio peso, puesto que el propio teniente coronel cesado sería uno de los capacitados para otorgar ese tipo de permisos.
 
Las afirmaciones de PNV y CiU no merecen comentario: es lo normal.
 
Lo que sí la merece, es la de ese tal Alfonso Alonso, pepero, para quien "lo importante es que la paella ha sido indigesta porque el responsable ha sido destituido". También normal, claro que sí. Lo importante para el PP es destituir a alguien por ser -como le dijo José Antonio al entonces director general de seguridad de la republiquita- hijo de padre conocido y honrado.
 
Al señor Alonso y sus mariachis peperos -sigo el comentario joseantoniano- nunca les podrán destituir por eso.
 
Así es que, en el fondo, de lo que se trata es de que "no haya en el cuerpo un general con el apellido Tejero", según dice La Gaceta que comenta el personal que estuvo bajo su mando en el acuartelamiento de Valdemoro. O de -como indica Ramón Tejero, también en La Gaceta- El cese de mi hermano lo atribuyo a una falta de vergüenza del director general de la Guardia Civil y del ministro del Interior.
 
Pues eso; falta de vergüenza.
 

domingo, 2 de marzo de 2014

SOBRE LA PRÓXIMA MASCARADA ELECTORAL.

Que nos caerá, si Dios no lo remedia, el próximo mes de mayo.

La cuchipanda urnil se centrará en torno a la coña marinera europea, cosa que a los españoles nos trae más bien al fresco, porque aún no nos hemos enterado de que de allí -en esa Europa que digan lo que digan sigue empezando en los Pirineos- nos cortan el bacalao para bien y -generalmente- para mal.

Pasamos de las elecciones europeas -también, cada vez más, de las autóctonas- porque no creemos en los políticos y porque la mayoría no sabe de política. Como si por no saber, o no querer saber, de política, la política fuera a olvidarse de nosotros, y los políticos fueran a sacarnos la mano del bolsillo.

Pasamos de las elecciones europeas porque eso de Bruselas nos pilla muy lejos, pese a los viajes basura -low cost, pero basura-, y pese a los erasmus y otras soplagaiteces que nos ponen -más que nos quitan- el pelo de la dehesa. 

Pasamos de las elecciones europeas porque ni siquiera cuatro décadas de papanatismo han conseguido que los españoles dejemos de ser españoles, mal que a muchos les pese. Y precisamente por ese carpetovetonismo recalcitrante, no nos queremos enterar de que el mundo se ha hecho muy pequeñito, y aunque haya sido a empujones, estamos metidos en la entelequia europea que nos marca el anca a fuego y nos señala el camino.

Así es que más nos vale dejar el pasotismo, ponernos las pilas y enterarnos de que de ese conciliábulo de mercachifles y de politicuchos nos va a venir el futuro, y de que aquí podemos empezar a decir que estamos hasta donde no digan dueñas.

Estamos en el punto justo para plantarnos, dejar de seguir la huella en torno a la noria y votar de una vez a favor de lo que queremos, y no en contra de lo que aborrecemos. No creo que lo que digo vaya a tener ninguna influencia, ni vaya a conseguir que recapacite nadie. Ando ya curado de espantos, y hace tiempo -mucho- aprendí que es más fácil seguir la corriente que afirmarse en contra. Pero lo tengo que decir, aunque sirva de poco. O de nada. 

Para las próximas elecciones europeas se ha formado una coalición entre Alternativa Española, Comunión Tradicionalista Carlista y Partido Familia y Vida. Su nombre, Impulso Social.

Quisiera saber por qué no se ha unido a esta coalición ningún grupo más; quisiera saber por qué seguimos sin aprender la lección de que cada uno por un lado no iremos a ningún sitio. Pero eso quedará, acaso, para otro día.

Me dirán que qué hace un nacionalsindicalista proclamando -que es lo que hago, por si no se había notado- que votará a Impulso Social, y que anima a quien lea a lo mismo. Pues bien: lo que hago es -siguiendo mi costumbre inveterada- leerme el programa que Impulso Social presenta -véanlo si gustan en este enlace-, compararlo con mi pensamiento y llegar a la conclusión de que se ajusta a lo que quiero.

Algo falta, algo sobra; pero este programa, estos partidos y estas personas me ofrecen la garantía necesaria para ir a votar. 

A Impulso Social.

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