jueves, 2 de octubre de 2014
SOBRE LA VIOLENCIA.
miércoles, 1 de octubre de 2014
SOBRE FRANCO Y LOS JUDÍOS, OTRA VEZ
Esta vez ha sido La Gaceta -lo normal- el panfleto que, comentando la concesión del título de 'Justo entre las Naciones' al diplomático español Romero Radigales, decía:
Las reticencias del régimen de Franco hicieron que los sefardíes de Salónica, un grupo cercano a las 800 personas, terminarán encerrados en el campo de Bergen Belsen (en el estado alemán de Baja Sajonia). Pero Romero Radigales no cejó en su empeño por salvarlos y siguió enviando informes jurídicos insistiendo en que se trataba de un error. Su esfuerzo dio finalmente frutos y, tras seis meses de cautiverio, fueron liberados y trasladados al Marruecos español con documentos de viaje firmados por el diplomático español.
Bien; ahí, con un par. Los embajadores de Franco hacían lo que les salía de los entorchados en contra del Estado que representaban ¿verdad, gacetilleros míos? Normal: acostumbrados a que en la mierda de sistema actual cada cual tira para su lado, hace lo que le sale de las gónadas, se pasa por el refajo al Gobierno, a los Ministros y -lo que es peor- a las Leyes, piensan que esta -como la define mi camarada Eloy- democaca, es lo normal.
Y todo con tal de no admitir una realidad que es Historia: que Franco, porque le parecía justo y porque le dio la gana, ordenó a sus embajadores que usaran -con amplitud interpretativa- un Decreto de la época del General Primo de Rivera, que concedía la nacionalidad española a los sefardíes.
Pero, como por mucho que yo se lo diga, que la Historia lo diga, que la realidad lo diga, ellos -tan encantados de ser de derechas- no van a dejar que se les pase la oportunidad de congraciarse con el rojerío, mejor será que les deje con los testimonios de los más interesados en el tema: los judíos. La referencia la tienen en este mismo diario, en una entrada de junio del 2010 -porque para los tontos el tiempo no pasa, y siempre están en la misma vuelta de noria-, y en Minuto Digital:
"El pueblo judío y el Estado de Israel recuerdan la actitud humanitaria adoptada por España durante la era hitleriana, cuando dieron ayuda y protección a muchas víctimas del nazismo".
Golda Meir en el Parlamento israelí, Knesset, el 10 de Febrero de 1959.
"Al régimen de Franco, aunque aliado de Hitler, no le complacían las violentas persecuciones antijudías. España dio refugio a numerosas familias judías, que huían del infierno nazi durante la Segunda Guerra Mundial. España había ido incluso más lejos: Madrid había autorizado a los cónsules españoles en Europa oriental y central a conceder pasaportes españoles a los judíos cuyos apellidos tuviesen una identidad histórica española, como Toledano, Bejarano, Castro, … lo que salvó a cientos de judíos, sobre todo en Rumanía, de la deportación hacia los campos de muerte hitlerianos".
Declaraciones a El País (1989) de Isser Harel, antiguo jefe del Shin Beth y del Mossad, los dos principales servicios secretos israelíes.
"El poder judío no fue capaz de cambiar la política de Rooselvetl hacia los judíos durante la II Guerra Mundial. El único país de Europa que de verdad echó una mano a los judíos fue un país en el que no había ninguna influencia judía: España, que salvó más judíos que todas las democracias juntas. Es todo muy complejo".
Shlomo Ben Ami, Ministro de Asuntos Exteriores de Israel y primer embajador de Israel en España, entrevista en Época, 1991.
"La España de Franco fue un refugio importante de judíos que se arriesgaron a venir, escapando de la Francia de la libertad, la fraternidad y la igualdad. No quiero defender a Franco, pero en la II Guerra Mundial muchos judíos se salvaron en España e ignorarlo es ignorar la historia".
Israel Singer, Presidente del Congreso Mundial Judío, entrevista de El Mundo, 2005.
martes, 30 de septiembre de 2014
SOBRE LA DETERMINACIÓN DE LOS CATALANISTAS.
lunes, 29 de septiembre de 2014
SOBRE LA MOCIÓN DE ALCALÁ DE HENARES.
viernes, 26 de septiembre de 2014
SOBRE UNA CARTA PASTORAL: "Llamar las cosas por su nombre"
Un verdadero reto para los católicos
1. El Presidente del Gobierno de España y del Partido Popular ha confirmado la retirada de la reforma de la ley del aborto que pretendía "limitar" cuantitativamente el "holocausto silencioso" que se está produciendo. Mantener el derecho al aborto quiebra y deslegitima el supuesto estado de derecho convirtiéndolo, en nombre de la democracia, en una dictadura que aplasta a los más débiles. Ninguna ley del aborto es buena. La muerte de un solo inocente es un horror, pero "parecía" que "algo" estaba cambiando en las conciencias de algunos políticos relevantes respecto del crimen abominable del aborto (Cf. Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 51).
Dicho esto conviene denunciar, con todo respeto a su persona, que el Presidente del Gobierno ha actuado con deslealtad respecto a su electorado al no cumplir su palabra en esta materia, explicitada en su programa electoral; también ha actuado con insensatez pues ha afirmado que lo sensato es mantener el "derecho al aborto", es decir, el derecho a matar a un inocente no-nacido, el crimen más execrable. Además ha faltado a la verdad, pues su partido tiene mayoría absoluta en el Parlamento y, sin embargo, afirma que no hay consenso, algo que no ha aplicado a otras leyes o reformas infinitamente menos importantes.
Ha llegado el momento de decir, con voz sosegada pero clara, que el Partido Popular es liberal, informado ideológicamente por el feminismo radical y la ideología de género, e "infectado" como el resto de los partidos políticos y sindicatos mayoritarios, por el lobby LGBTQ; siervos todos, a su vez, de instituciones internacionales (públicas y privadas) para la promoción de la llamada "gobernanza global" al servicio del imperialismo transnacional neocapitalista, que ha presionado fuerte para que España no sea ejemplo para Iberoamérica y para Europa de lo que ellos consideran un "retroceso" inadmisible en materia abortista.
2. Respecto al Jefe de la Oposición en el Parlamento, también con todo respeto a su persona, hay que afirmar que se ha mostrado falto de rigor intelectual y con un déficit de sensibilidad ante la dignidad de la vida humana. Es asombroso comprobar cómo telefonea a un programa de televisión para denunciar la violencia contra los animales, y, sin embargo, olvida la violencia criminal contra dos millones de niños abortados: decapitados, troceados, envenenados, quemados Desde la lógica del horror el Secretario General del PSOE ensalzó en la Estación de Atocha de Madrid el mal llamado "tren de la libertad" en el que algunas mujeres reclamaban "el derecho a decidir matar inocentes"; este tren, como los trenes de Auschwitz que conducían a un campo de muerte, debería llamarse, no el "tren de la libertad" sino, el "tren de la muerte", del "holocausto" más infame: la muerte directa y deliberada de niños inocentes no-nacidos.
3. Como es verificable, el Partido Popular con esta decisión, se suma al resto de los partidos políticos que, además de promover el aborto, lo consideran un derecho de la mujer: una diabólica síntesis de individualismo liberal y marxismo. Dicho de otra manera, a fecha de hoy ‒ y sin juzgar a las personas ‒, los partidos políticos mayoritarios se han constituido en verdaderas "estructuras de pecado" (Cf. San Juan Pablo II, Encíclicas Sollicitudo rei socialis, 36-40 y Evangelium vitae, 24).
4. En el orden cultural, y bajo la presión del feminismo radical, se ha trasladado el punto de mira del aborto; se ha deslizado desde el tratamiento como un crimen (No matarás) a la consideración de la mujer como víctima. Es verdad que la mujer es también víctima, abandonada en muchas ocasiones ‒ cuando no presionada para que aborte ‒, por el padre de su hijo, por su entorno personal y laboral y por la sociedad; también es cierto que sufre con frecuencia el síndrome post-aborto, etc.; pero, si bien algunas circunstancias puede disminuir la imputabilidad de tan gravísimo acto, no justifican jamás moralmente la decisión de matar al hijo por nacer. Esto hay que denunciarlo al tiempo que hay que acompañar con misericordia y «adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una rápida solución a sus profundas angustias» (Papa Francisco, Evangelii gaudium, 214).
Pero, como digo, lo específico del aborto es que se trata de un crimen abominable: «el que mata y los que cooperan voluntariamente con él cometen un pecado que clama venganza al cielo (Cf. Gn 4, 10)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2268). No se puede justificar, apelando a la libertad, lo que de sí es una acción criminal que mata a un inocente, corrompe a la mujer, a quienes practican el aborto, a quienes inducen al mismo y a quienes, pudiendo con medios legítimos, no hacen nada para evitarlo. La Iglesia Católica, Madre y Maestra, en orden a proteger al inocente no-nacido e iluminar las conciencias oscurecidas «sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana. "Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae" (CIC can. 1398), es decir, "de modo que incurre ipso facto en ella quien comete el delito" (CIC can. 1314), en las condiciones previstas por el Derecho (Cf. CIC can. 1323-1324). Con esto la Iglesia no pretende restringir el ámbito de la misericordia; lo que hace es manifestar la gravedad del crimen cometido, el daño irreparable causado al inocente a quien se da muerte, a sus padres y a toda la sociedad» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2272). Es necesario evidenciar que nos encontramos ante una verdadera crisis de civilización.
5. Por otra parte, diré más: se debe aclarar que no es justificable moralmente la postura de los católicos que han colaborado con el Partido Popular en la promoción de la reforma de la ley del aborto a la que ahora se renuncia. La Encíclica Evangelium vitae del Papa San Juan Pablo II no prevé la posibilidad de colaboración formal con el mal (ni mayor ni menor); no hay que confundir colaborar formalmente con el mal (ni siquiera el menor) con permitir ‒ si se dan las condiciones morales precisas ‒ el mal menor. Dicha Encíclica (n. 73) lo que afirma es: «un problema concreto de conciencia podría darse en los casos en que un voto parlamentario resultase determinante para favorecer una ley más restrictiva, es decir, dirigida a restringir el número de abortos autorizados, como alternativa a otra ley más permisiva ya en vigor o en fase de votación. [ ] En el caso expuesto, cuando no sea posible evitar o abrogar completamente una ley abortista, un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública. En efecto, obrando de este modo no se presta una colaboración ilícita a una ley injusta; antes bien se realiza un intento legítimo y obligado de limitar sus aspectos inicuos».
6. Con afecto hacia las personas y con dolor, también debo decir que, en ocasiones, algunas instancias de la Iglesia Católica que camina en España no han propiciado, más bien han obstaculizado, la posibilidad de que aparezcan nuevos partidos o plataformas que defiendan sin fisuras el derecho a la vida, el matrimonio indisoluble entre un solo hombre y una sola mujer, la libertad religiosa y de educación, la justicia social y la atención a los empobrecidos y a los que más sufren: en definitiva la Doctrina Social de la Iglesia. Gracias a Dios el Papa Francisco ha sido muy claro respecto del aborto en su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium (nn. 213 y 214).
7. Como en tantas otras ocasiones de nuestra historia, es momento de apelar a la conciencia de los católicos españoles. Ante nosotros, tal vez, se abre la posibilidad de "un nuevo inicio" y en todo caso un amplio abanico de acciones simultáneas, entre las que quiero destacar:
a) Hay que mantener firme el propósito de la evangelización, de la gestación de nuevos cristianos y de la atención en nuestros "hospitales de campaña" (Cáritas, Centros de Orientación Familiar, etc.) de tantas personas heridas (física, psíquica y espiritualmente) que esperan nuestro amor, nuestra misericordia y nuestra ayuda, siempre desde la verdad.
b) Insistir en la educación sexual y en la responsabilidad de las relaciones sexuales, es decir, educar para el amor.
c) Insistir en la abolición total de toda ley que permita el aborto provocado directo y promover la aprobación de leyes que protejan al no-nacido, la maternidad y las familias.
d) Suscitar una respuesta civil organizada y capaz de movilizar las conciencias.
e) Hacer una llamada a promover iniciativas políticas que hagan suya, integralmente, la Doctrina Social de la Iglesia.
f) Estudiar por enésima vez la posibilidad de regenerar los partidos políticos mayoritarios, aunque hasta ahora estos intentos han sido siempre improductivos.
8. El camino va a ser largo y difícil, ya sucedió con la abolición de la esclavitud. La maduración de las conciencias no es empresa fácil, pero nuestro horizonte, por la gracia de Dios, es el de la victoria del bien. Este es tiempo de conversión. Así pues, todos (mujeres y varones, profesionales de la sanidad y de los medios de comunicación, gobernantes, legisladores, jueces, fuerzas y cuerpos de seguridad, pastores y fieles, etc.) estamos obligados en conciencia a trabajar y defender con todos los medios legítimos "toda la vida" de "toda vida humana", desde la concepción y hasta la muerte natural, empezando por los no-nacidos y sus madres; si no lo hacemos, la historia nos lo recriminará, las generaciones venideras nos lo reprocharán y, lo que es definitivo, Dios, el día del Juicio, nos lo reclamará: era pequeño, estaba desnudo e indefenso y no me acogisteis (Cf. Mt 25, 41-46).
Monseñor José Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares
En Alcalá de Henares, a 24 de septiembre del Año del Señor de 2014
Ntra. Sra. de la Merced
miércoles, 24 de septiembre de 2014
SOBRE LO QUE YA SABIAMOS ACERCA DEL ABORTO.
sábado, 20 de septiembre de 2014
SOBRE LO DE HOY.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
SOBRE EL CAMINO CATALANISTA.
lunes, 1 de septiembre de 2014
SOBRE LA CACERÍA DE PABLITO.
miércoles, 27 de agosto de 2014
SOBRE LA FALSEDAD ELECTORAL.
Así visto, me parece bastante razonable, lógico y hasta democrático. Lo irracional, ilógico y antidemocrático, es que manden los que han perdido. ¿No es la democracia el gobierno de la mayoría?
jueves, 21 de agosto de 2014
SOBRE LA PUJOLERA DEVOLUCIÓN.
lunes, 18 de agosto de 2014
SOBRE UN FUTURO QUE YA HEMOS VISTO.
Porque esto de que los partidos marxistas se infiltren en los ejércitos no es nada nuevo; al menos, desde Octubre de 1917. También era tradición decimonónica que los partidos liberales -antecedente tribal de los comunismos cavernícolas- se valieran del pronunciamiento como fórmula democrática de subirse al poder, generalmente sin más intención que la de perseguir a los enemigos reales o inventados.
Esto viene a cuento de lo que dice Libertad Digital, a propósito de ese engendro del márqueting llamado Podemos; eso que empezó como meneíllo ciudadano en el caldo de cultivo de los 15-M y los indignados y los rojiguarros varios, y ha terminado por ser partido político donde ya se han dado de navajazos por un ponme acá este sillón, según referencias de la prensa.
A mi esto de Podemos me suena totalmente a movimiento personalista -hasta en las papeletas electorales su reclamo era la jeta del mandamás- de tipo chavista o, si hilamos algo más fino, de corte castrista. O, yéndonos a los orígenes, puro estalinismo.
En Podemos está Pablo Iglesias -mascarón de proa émulo del sociata Paulino-; está la corte de revolucionarios de salón y cátedra adheridos, y están las turbas. Ni los unos ni las otras -por volver a la ya clásica en este diario cita de Longanessi- tienen ideas, sino antipatías. Antipatías que, manejadas por los lavacaras de regímenes bananeros, nos llevan a la creación de lo que estos llaman círculos y aquellos antecesores llamaron comités.
Y, como no podía ser menos, uno de los puntos principales de interés son las Fuerzas Armadas: Tenemos Círculos Podemos de las Fuerzas Armadas. Se van a llevar un susto. No sabéis cuánta gente de las Fuerzas Armadas está con nosotros -declaraba el tenido por ideólogo del partido, Juan Carlos Monedero, en una asamblea del Círculo de Podemos de Hortaleza, en Madrid- y añadía que él está en contra de los ejércitos, pero que si ganamos, yo voy a estar más tranquilito sabiendo que una parte importante del Ejército va a garantizar el triunfo de Podemos, y que una parte de la Policía va a garantizar el triunfo de Podemos. Ahí no somos ingenuos... El ejército es necesario hoy.
Miren ustedes por dónde, tras tantas décadas de adoctrinarnos en que en una democracia el ejército no tiene voz, ni voto, y está sometido al poder político de turno -aunque el político de turno sea un gilipollas, un imbecil o un traidor-, ahora resulta que Podemos quiere un ejército que garantice su triunfo. No les basta con eso de un ciudadano un voto, y lo otro de que los votos mandan, y aquello de la soberanía popular. No; ellos quieren tener además sus círculos en las Fuerzas Armadas que les defiendan los presuntos triunfos.
O que se los fabriquen, y con ello entramos en la política decimonónica, o en el Palacio de Invierno, o en las elecciones cubanas, o venezolanas, o bolivianas, y en los ejércitos como defensa del partido. Para que se lleven un susto, vamos.
O, sin ir mas lejos, en los años de finales de la monarquía y la republiquita segunda, donde los ejércitos estaban llenos de comités prestos a cualquier revuelta. Sin ir más lejos, el llamado Círculo Podemos Miembros de las Fuerzas Armadas en Facebook declara que nuestro patriotismo y compromiso es con el pueblo, y que arroparse con una bandera no te hace más patriota; patriota es defender a tu gente, tus amigos, tu familia, la gente que no conoces pero que confían en ti.
O sea; que estos supuestos militares están en el Ejército para defender a los suyos y -si acaso- a algún señor que pase por allí. No para defender a España, ni para defender la Badera que han jurado. Su compromiso es con el pueblo. Y el pueblo, evidentemente, son ellos.
Repito: esto ya lo he visto. No en persona, claro está, pero sí en los libros de Historia. En persona lo vivió -y lo contó- don Emilio Mola Vidal. También, gracias a Dios, sabemos como acabará.









