Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

viernes, 26 de septiembre de 2014

SOBRE UNA CARTA PASTORAL: "Llamar las cosas por su nombre"

Transcribo literalmente la Carta Pastoral de Monseñor Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares:
 
LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE
Un verdadero reto para los católicos


1. El Presidente del Gobierno de España y del Partido Popular ha confirmado la retirada de la reforma de la ley del aborto que pretendía "limitar" cuantitativamente el "holocausto silencioso" que se está produciendo. Mantener el derecho al aborto quiebra y deslegitima el supuesto estado de derecho convirtiéndolo, en nombre de la democracia, en una dictadura que aplasta a los más débiles. Ninguna ley del aborto es buena. La muerte de un solo inocente es un horror, pero "parecía" que "algo" estaba cambiando en las conciencias de algunos políticos relevantes respecto del crimen abominable del aborto (Cf. Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 51).

Dicho esto conviene denunciar, con todo respeto a su persona, que el Presidente del Gobierno ha actuado con deslealtad respecto a su electorado al no cumplir su palabra en esta materia, explicitada en su programa electoral; también ha actuado con insensatez pues ha afirmado que lo sensato es mantener el "derecho al aborto", es decir, el derecho a matar a un inocente no-nacido, el crimen más execrable. Además ha faltado a la verdad, pues su partido tiene mayoría absoluta en el Parlamento y, sin embargo, afirma que no hay consenso, algo que no ha aplicado a otras leyes o reformas infinitamente menos importantes.

Ha llegado el momento de decir, con voz sosegada pero clara, que el Partido Popular es liberal, informado ideológicamente por el feminismo radical y la ideología de género, e "infectado" como el resto de los partidos políticos y sindicatos mayoritarios, por el lobby LGBTQ; siervos todos, a su vez, de instituciones internacionales (públicas y privadas) para la promoción de la llamada "gobernanza global" al servicio del imperialismo transnacional neocapitalista, que ha presionado fuerte para que España no sea ejemplo para Iberoamérica y para Europa de lo que ellos consideran un "retroceso" inadmisible en materia abortista.

2. Respecto al Jefe de la Oposición en el Parlamento, también con todo respeto a su persona, hay que afirmar que se ha mostrado falto de rigor intelectual y con un déficit de sensibilidad ante la dignidad de la vida humana. Es asombroso comprobar cómo telefonea a un programa de televisión para denunciar la violencia contra los animales, y, sin embargo, olvida la violencia criminal contra dos millones de niños abortados: decapitados, troceados, envenenados, quemados… Desde la lógica del horror el Secretario General del PSOE ensalzó en la Estación de Atocha de Madrid el mal llamado "tren de la libertad" en el que algunas mujeres reclamaban "el derecho a decidir matar inocentes"; este tren, como los trenes de Auschwitz que conducían a un campo de muerte, debería llamarse, no el "tren de la libertad" sino, el "tren de la muerte", del "holocausto" más infame: la muerte directa y deliberada de niños inocentes no-nacidos.

3. Como es verificable, el Partido Popular con esta decisión, se suma al resto de los partidos políticos que, además de promover el aborto, lo consideran un derecho de la mujer: una diabólica síntesis de individualismo liberal y marxismo. Dicho de otra manera, a fecha de hoy ‒ y sin juzgar a las personas ‒, los partidos políticos mayoritarios se han constituido en verdaderas "estructuras de pecado" (Cf. San Juan Pablo II, Encíclicas Sollicitudo rei socialis, 36-40 y Evangelium vitae, 24).

4. En el orden cultural, y bajo la presión del feminismo radical, se ha trasladado el punto de mira del aborto; se ha deslizado desde el tratamiento como un crimen (No matarás) a la consideración de la mujer como víctima. Es verdad que la mujer es también víctima, abandonada en muchas ocasiones ‒ cuando no presionada para que aborte ‒, por el padre de su hijo, por su entorno personal y laboral y por la sociedad; también es cierto que sufre con frecuencia el síndrome post-aborto, etc.; pero, si bien algunas circunstancias puede disminuir la imputabilidad de tan gravísimo acto, no justifican jamás moralmente la decisión de matar al hijo por nacer. Esto hay que denunciarlo al tiempo que hay que acompañar con misericordia y «adecuadamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una rápida solución a sus profundas angustias» (Papa Francisco, Evangelii gaudium, 214).

Pero, como digo, lo específico del aborto es que se trata de un crimen abominable: «el que mata y los que cooperan voluntariamente con él cometen un pecado que clama venganza al cielo (Cf. Gn 4, 10)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2268). No se puede justificar, apelando a la libertad, lo que de sí es una acción criminal que mata a un inocente, corrompe a la mujer, a quienes practican el aborto, a quienes inducen al mismo y a quienes, pudiendo con medios legítimos, no hacen nada para evitarlo. La Iglesia Católica, Madre y Maestra, en orden a proteger al inocente no-nacido e iluminar las conciencias oscurecidas «sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana. "Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae" (CIC can. 1398), es decir, "de modo que incurre ipso facto en ella quien comete el delito" (CIC can. 1314), en las condiciones previstas por el Derecho (Cf. CIC can. 1323-1324). Con esto la Iglesia no pretende restringir el ámbito de la misericordia; lo que hace es manifestar la gravedad del crimen cometido, el daño irreparable causado al inocente a quien se da muerte, a sus padres y a toda la sociedad» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2272). Es necesario evidenciar que nos encontramos ante una verdadera crisis de civilización.

5. Por otra parte, diré más: se debe aclarar que no es justificable moralmente la postura de los católicos que han colaborado con el Partido Popular en la promoción de la reforma de la ley del aborto a la que ahora se renuncia. La Encíclica Evangelium vitae del Papa San Juan Pablo II no prevé la posibilidad de colaboración formal con el mal (ni mayor ni menor); no hay que confundir colaborar formalmente con el mal (ni siquiera el menor) con permitir ‒ si se dan las condiciones morales precisas ‒ el mal menor. Dicha Encíclica (n. 73) lo que afirma es: «un problema concreto de conciencia podría darse en los casos en que un voto parlamentario resultase determinante para favorecer una ley más restrictiva, es decir, dirigida a restringir el número de abortos autorizados, como alternativa a otra ley más permisiva ya en vigor o en fase de votación. […] En el caso expuesto, cuando no sea posible evitar o abrogar completamente una ley abortista, un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública. En efecto, obrando de este modo no se presta una colaboración ilícita a una ley injusta; antes bien se realiza un intento legítimo y obligado de limitar sus aspectos inicuos».

6. Con afecto hacia las personas y con dolor, también debo decir que, en ocasiones, algunas instancias de la Iglesia Católica que camina en España no han propiciado, más bien han obstaculizado, la posibilidad de que aparezcan nuevos partidos o plataformas que defiendan sin fisuras el derecho a la vida, el matrimonio indisoluble entre un solo hombre y una sola mujer, la libertad religiosa y de educación, la justicia social y la atención a los empobrecidos y a los que más sufren: en definitiva la Doctrina Social de la Iglesia. Gracias a Dios el Papa Francisco ha sido muy claro respecto del aborto en su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium (nn. 213 y 214).

7. Como en tantas otras ocasiones de nuestra historia, es momento de apelar a la conciencia de los católicos españoles. Ante nosotros, tal vez, se abre la posibilidad de "un nuevo inicio" y en todo caso un amplio abanico de acciones simultáneas, entre las que quiero destacar:

a) Hay que mantener firme el propósito de la evangelización, de la gestación de nuevos cristianos y de la atención en nuestros "hospitales de campaña" (Cáritas, Centros de Orientación Familiar, etc.) de tantas personas heridas (física, psíquica y espiritualmente) que esperan nuestro amor, nuestra misericordia y nuestra ayuda, siempre desde la verdad.

b) Insistir en la educación sexual y en la responsabilidad de las relaciones sexuales, es decir, educar para el amor.

c) Insistir en la abolición total de toda ley que permita el aborto provocado directo y promover la aprobación de leyes que protejan al no-nacido, la maternidad y las familias.

d) Suscitar una respuesta civil organizada y capaz de movilizar las conciencias.

e) Hacer una llamada a promover iniciativas políticas que hagan suya, integralmente, la Doctrina Social de la Iglesia.

f) Estudiar por enésima vez la posibilidad de regenerar los partidos políticos mayoritarios, aunque hasta ahora estos intentos han sido siempre improductivos.

8. El camino va a ser largo y difícil, ya sucedió con la abolición de la esclavitud. La maduración de las conciencias no es empresa fácil, pero nuestro horizonte, por la gracia de Dios, es el de la victoria del bien. Este es tiempo de conversión. Así pues, todos (mujeres y varones, profesionales de la sanidad y de los medios de comunicación, gobernantes, legisladores, jueces, fuerzas y cuerpos de seguridad, pastores y fieles, etc.) estamos obligados en conciencia a trabajar y defender con todos los medios legítimos "toda la vida" de "toda vida humana", desde la concepción y hasta la muerte natural, empezando por los no-nacidos y sus madres; si no lo hacemos, la historia nos lo recriminará, las generaciones venideras nos lo reprocharán y, lo que es definitivo, Dios, el día del Juicio, nos lo reclamará: era pequeño, estaba desnudo e indefenso y no me acogisteis (Cf. Mt 25, 41-46).

Monseñor José Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares


En Alcalá de Henares, a 24 de septiembre del Año del Señor de 2014
Ntra. Sra. de la Merced
 
* * * * *
Bien: no puede decirse que las cosas no queden claras en esta Carta Pastoral ¿verdad?.
 
Queda por ver si los que se llaman católicos le hacen algún caso, o siguen pasándose todo lo que no sea el oropel, la fachada, la mera superficie, por el arco de -como la definió, creo recordar, el profesor Manuel Morillo- su moral complaciente.
 
Queda claro que no es justificable moralmente la postura de los católicos que han colaborado con el Partido Popular en la promoción de la reforma de la ley del aborto a la que ahora se renuncia; es decir, que el voto al Partido Popular no es justificable para un católico, ni siquiera basándose en el mal menor. Queda claro que algunas instancias de la Iglesia Católica que camina en España no han propiciado, más bien han obstaculizado, la posibilidad de que aparezcan nuevos partidos o plataformas que defiendan sin fisuras el derecho a la vida, y que hay que hacer una llamada a promover iniciativas políticas que hagan suya, integralmente, la Doctrina Social de la Iglesia.
 
Bueno, Monseñor: las iniciativas políticas que hacen suya íntegramente la Doctrina Social de la Iglesia ya existen. Son, precisamente, esas a las que algunas instancias eclesiales han obstaculizado. Sin ir más lejos, y valga como botón de muestra, negándose a emitir la publicidad de Alternativa Española, ya pagada, en la emisora de la Conferencia Episcopal.
Y tampoco estaría de más preguntar por qué estas palabras -por otra parte tan claras y puestas en razón- no las hemos oído ni leído hace décadas. Por qué no las oímos cuando gobernó Aznar con mayoría absoluta; por qué no las hemos oído hace tres años, cuando el PP prometía en sus mítines volver a la Ley del aborto del Gobierno de Felipe González.
 
Quizá ahí se encuentren, Monseñor, las claves por las que la Iglesia Católica, en España, es simple fachada, simple gesto a la galería, y cada día carece más de sustancia y de fe.
 
Y la razón por la que muchos católicos que, como humanos, caemos una y otra vez, pero que sabemos en cada ocasión que hemos hecho mal y tratamos de remediarlo; los católicos que tenemos a gala serlo y no lo relegamos a las sombras de la intimidad; los que damos testimonio de nuestra fe donde haga falta -sin exhibicionismo pero sin renuncias-, y no sólo en un edificio concreto una vez por semana; la razón, en suma, de que muchos católicos estemos cada día más alejados de la Institución eclesiástica, de los pastores pusilánimes y de los sepulcros blanqueados.
 
Bienvenidas sean, en todo caso, las confesiones que puedan iniciar un giro hacia la verdad por parte del episcopado.
 
Pero, por si acaso, guardaré esta Carta Pastoral para volverla a publicar el año que viene, más o menos por estas fechas si es que las elecciones no se adelantan.
 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

SOBRE LO QUE YA SABIAMOS ACERCA DEL ABORTO.

Es decir: lo que ya sabíamos los que tenemos uso de razón incluso en época electoral. Que no somos muchos, a lo que se ve.
 
De ahí puede venir el asombro, la irritación, el malestar y el -modestísimo- cabreo de cierto personal a quien cabría suponerle algo más de capacidad intelectual que la que vienen demostrando desde hace décadas.
 
Me refiero, evidentemente, a la retirada de la llamada Ley Orgánica de Protección del Concebido y los Derechos de la Embarazada, de la que tanto se han alegrado socialistas, comunistas, asesinos y guarros en general. Renuncia a cumplir lo prometido de la que Rajoy espera obtener réditos electorales para el próximo año. Y es que los tontos son tontos siempre, nunca descansan.
 
Los supuestos y autotitulados provida se sienten ofendidos y traicionados, y prometen -véase La Gaceta- que "la retirada de la 'ley Gallardón' no le saldrá gratis al Gobierno", porque "es una bofetada a cientos de miles españoles que hace sólo 48 horas salieron a la calle..."
 
Por mi parte, realmente sólo tengo que repetir lo que llevo diciendo bastantes años: que el PP nunca ha sido antiabortista; que la ley ahora retirada era prácticamente igual de nefasta que la que pretendía sustituir; que los niños nonatos estarían igual de amenazados; que asesinar a los hijos sería igual de fácil, y que para llegar a una ley similar a la de Felipe González no necesitaba el PP y sus votantes las alforjas de veinte años de titubeos y de negar en los mítines lo que pagaba en el BOE y sucedáneos locales.
 
También tendré que repetir lo que llevo diciendo alguna que otra década, y es que los que se llaman provida (pro-pocas-vidas) profesionalmente, siguen emperrados en votar con las anteojeras del burro voluntario, que son las más difíciles de quitar. Porque no será que no se les ha dicho en multitud de ocasiones que el PP no iba a  retirar las facilidades abortivas; que, en todo caso, las mantendría como estaban; que no tenían intención de enfrentarse, no digo ya a socialistas, comunistas y genocidas en general, sino a sus propios dirigentes y a sus propios votantes.
 
Porque a ver si nos vamos enterando -a ver si se van enterando los que lo hayan menester- de que el PP no es un partido que mantenga los principios éticos de la civilización occidental -que es cristiana se pongan como se pongan- ni los principios morales del catolicismo, ni ninguna otra cosa que el relativismo que les de votos, y sillones, y presupuestos con los que mangonear y satisfacer a sus amos. A ver si se van enterando de que el PP no es el defensor de unos ideales, sino de unos intereses.
 
Y a ver si los que se dicen católicos -incluyendo, y en primera fila, a la Iglesia- se enteran de una puñetera vez de que si quieren la inspiración católica de las leyes, el PP no es, ni será, ni ha sido nunca, su opción.
 
Por cierto: la dimisión de Gallardón no me da frío, ni calor, ni me afecta, ni me importa. Es una dimisión inútil y, además, injusta, puesto que está claro que lo que ocurre es que le han dimitido. Nadie puede nombrar un Ministro en un plazo de tres horas si antes no lo tiene más que pensado, hablado y preparado; y eso indica que en Gallardón han cortado la cabeza política de un acojone gubernamental en pleno. Porque -entérense, sobre todo políticos y periodistas- en España las decisiones del Gobierno son solidarias. Ningún Ministro puede legislar por su cuenta, y todo proyecto de ley que pase al Parlamento tiene que estar refrendado por el Gobierno en pleno. Es entonces cuando, si un ministro no está de acuerdo con esa decisión conjunta, debe dimitir.
 
Entérense de esto, sobre todo, los autotitulados provida, que ahora andan molestos, ofendidos y cabreados. Pero, cuando toque la lotería de las urnas el próximo año ¿van a ser consecuentes?
 
No me respondan: se perfectamente que -lo mismo que en los últimos casi cuarenta años- no lo serán; que volverán a su mal menor, a su votar con la naríz tapada. Pero, coño, uno acaba pensando que, después de tanto tiempo, es que les gusta.
 
 

sábado, 20 de septiembre de 2014

SOBRE LO DE HOY.

¿Y qué es lo de hoy?

¿La leyecita de consultitas de la generalidadita? ¿Los miles de milloncitos de los pujolitos? ¿La cazurrería absoluta de Arturito Mas? ¿Es lo de hoy el no saber qué coño hacer de Marianito Rajoy? 

Pues no. Lo de hoy es La Legión.



Por supuesto, señor fiscal, señores progres, señores tontos, no se me solivianten, ni se me alteren, ni se me suban a la parra: lo de hoy es La Legión porque es el aniversario de su fundación, en tal día como hoy de 1920.

Y quien lo haya tomado como insinuación acerca de lo que yo aconsejaría al Gobierno, sus motivos tendrá para pensarlo.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

SOBRE EL CAMINO CATALANISTA.

Disculparán ustedes que hasta el momento no haya comentado nada sobre el tema separatista catalán. No lo he hecho porque no hay nada nuevo que decir, nada nuevo que rebatir, nada nuevo que razonar. El catalanismo es obtuso, aldeano, cazurro, taimado y egocéntrico, y quienes han permitido llegar a este punto son, lisa y llanamente, traidores.
 
El secesionismo rampante era cuestión de tiempo desde 1976, y todos y cada uno de los gobiernos españoles desde aquél primero del tahúr Suárez, han puesto una escalón nuevo en la escalera del absurdo separatista. Suárez se agarró a los separatismos para gobernar; Felipe González se acurrunchó con ellos después de su primera legislatura; Aznar se encamó con ellos en la primera; Rodríguez les prometió lo que quisieran -carta blanca para el desmadre absoluto-, y Rajoy ha sido incapaz de mostrar el mínimo de dignidad que corresponde en una situación así a un presidente del Gobierno que cuenta con mayoría absoluta.
 
El adoctrinamiento en el separatismo no es cosa de hoy, ni de los últimos ocho o diez años. Viene -lo repito- desde 1976; y tras casi cuarenta años de mentiras, falsedades, felonías y traiciones, era inevitable llegar a este punto. Un punto del que no hay retorno ya.
 
Las insinuaciones -posteriormente negadas con la cobardía propia del PP- sobre la aplicación de la legalidad vigente y la consiguiente suspensión de la autonomía catalana, llegan fuera de momento; y ni aún así se expresan claramente, con la suficiente fuerza y nitidez como para ser creíbles y ligeramente disuasorias. Llegan fuera de momento, porque se ha pasado con mansedumbre ejemplar por las horcas caudinas de la expulsión del español de las aulas; por la quema de banderas españolas y por la negativa de las administraciones públicas de la región catalana a colocarlas en el lugar que les corresponde; porque se ha pasado con bovina parsimonia por la presencia de banderas separatistas -las famosas estrelladas, qué así les resulte premonitorio y se estrellen contra el muro que les espera en la secesión-; por las algaradas anarcocatalanistas y okupas que hacían funciones de una ETA progre y simpática para los pujoles y los mases. Porque si para Arzallus eran los chicos de la gasolina los salvajes de la guerrilla urbana, para Pujol, Maragall y Mas los anarquistas, disfrazados de antisistema y okupas, han sido la carne de altercado con la que asustar a los españolistas.
 
De ahí que -como alguna vez he dicho, y por ese motivo no había escrito acerca del tema, porque sólo puedo repetirme- el futuro de la Catalunlla independiente sea una guerra civil que los señoritos de la burguesía no verán hasta que les lleve por delante.
 
Y ahora, en su cerrazón absoluta, los señoritos de la burguesía; los descendientes de los pusieron los cimientos del separatismo catalanista, cifrando sus aspiraciones en que Madrit accediera a poner aranceles a los productos textiles británicos, preservando sus ganancias aún en contra del interés general de España, y les diera todas las facilidades para exacerbar su capitalismo salvaje; ahora, los señoritos cazurros del aldeanismo recurren a la captación de inmigrantes marroquíes tras sus banderillas separatistas.
 
Viene de antiguo la negativa del separatismo catalán a recibir emigración hispanoamericana, y la disposición a aceptar la de otros lugares, preferentemente africanos, por el simple hecho de que los hispanoamericanos hablaban español y sería difícil incorporarles al uso del catalán, en tanto que los africanos, al desconocer el idioma, se plegarían fácilmente a aprender la lengua del separatismo. La prueba está en que la región catalana es uno de los viveros del islamismo radical más activo, según las autoridades policiales europeas y mundiales. Y ahora llega el señor Mas, y ofrece -véanlo en El Mundo de hoy- enseñar 'lengua árabe en horario escolar' y «cambios en la Lomce para introducir la enseñanza de la religión islámica.» El objetivo es ganarse -añade el citado periódico- a los casi 300.000 marroquíes de Cataluña para la causa independentista.
Uno podría pensar que la soberbia del aldeanismo cazurro les llevaría a querer codearse, en pie de la igualdad que nunca podrán tener, con países como Francia, Alemania, Holanda, etc. Pero no: el independentismo catalanista no tiene más objetivo que salir como sea del atolladero, aún sabiendo que -aunque lo consiguieran- no tendrán en muchos años ninguna opción de integrarse en la UE. Por una sencilla razón: que en varios países europeos -Francia, Italia, Bélgica, Reino Unido- hay regiones atacadas por el virus del separatismo ombligomundista, y admitir a una supuesta Catalunlla independiente serviría de ejemplo a sus propios secesionismos.
 
Por eso, Mas y sus paletos recurren a la alianza con el moro, sin advertir -o quizá a pesar de advertirlo- que ello les sitúa en el futuro que les aguarda: un país tercermundista, dictatorial -dictatorial de verdad-, regido por la religión islámica y surcado por las trifulcas entre anarquistas antisistema, musulmanes ensoberbecidos, señoritingos escudados en los mosus, y despiporre general.
 
Y ¿por qué buscan los cazurros de Mas este futuro? Pues sencillamente porque no tienen escapatoria si no es así. Porque se está empezando a destapar el vergonzoso latrocinio que los separatistas han llevado a cabo en Cataluña, y ya no les queda mas opción para sustraerse de la justicia que la de hacerse su propia justicia. Ese es, hoy, el fin último del separatismo catalán: tener su estadito propio, con su propia justicia y sus propias leyes, que les libere de compromisos con el Estado español al que llevan casi cuatro décadas robando, chantajeando y estafando.
 
Son como los malos vecinos, que tienen que salir por pies de la comunidad donde han dejado a deber la luz, el agua y el gas. Pero ellos son más ladrones, mas sinvergüenzas, más canallas: se quieren llevar, además, el piso.

lunes, 1 de septiembre de 2014

SOBRE LA CACERÍA DE PABLITO.

Cacería que -dice Minuto Digital- el señor Pablo Iglesias va a realizar para aplicar la justicia proletaria a los fachas. Al mismo tiempo, el pablete pide disculpas por no romper la cara a los fachas con los que discute en TV. Pueden ver el vídeo en este enlace de Dropbox.

Todo un hombrecito, pues, el tal Pablito. Gilipollas, pero hombrecito. Al menos, de boquilla, que es lo que suele perder a todos estos mamarrachos que bravuconean como si no se lo fueran a tener en cuenta. A fin de cuentas, hijos de papá que gallean protegidos por la impunidad que creen tener.

El problema llega cuando el otro no se achica y les planta cara. Entonces vienen las bofetadas -él es quien habla de romper caras, no yo- y si le cae alguna que sus matones no puedan parar, lloriquean como nenazas porque los fachas le han pegado.
Gracias a Dios, el fulano se descubre en la verborrea. Y ya nos ha dicho lo que piensa hacer: aplicar la justicia proletaria y partir caras. Es él quien ha empezado a usar esos términos y a mi me encanta poder decir, amparado en la impunidad del rojo gilipollas que cuando guste, y que para luego es tarde.
Ahí es nada: tener un capullo que amenaza en público, que larga por su boquita -o bocaza- de justicias proletarias y de caras partidas. Justicias proletarias como las de Paracuellos, la cárcel Modelo, Aravaca, Camuñas, las chekas comunistas, socialistas, anarquistas y de Izquierda Republicana... ¡Cuánto me alegro, Pablete de que lo digas claro! Cuánto me alegro de que ya ningún templagaitas pueda ocultar tu realidad de comunista soviético, de rojo antediluviano, de castrista, chavista o evomoraliano caribeño y espeso. Cuánto me alegro de no tener que dar más explicaciones si le conceptúo de niñato pijoprogre, o de mastuerzo caprino, o de rojo de mierda, con aspiraciones de asesino y deseos de criminal contra la Humanidad.
Lo que espero, es que los mismos jueces -españoles o internacionales- que condenan y persiguen a las gentes por sus ideas con ahínco digno de mejor causa, se dediquen a buscarle las vueltas al señorito rojo que no propaga ideas sino odios, y que no profesa pensamientos, sino amenazas. Espero, por supuesto, cómodamente sentado.
También espero que algún día el Pablito se atreva a poner en práctica sus galleos de golfante, y cualquiera de esos "fachas" a los que les quiere partir la cara le ponga los dientes en el cogote antes de que los prehomínidos de su corte de matones de guardia le pueda salvar.
Por mi parte, don Pablo, cuando guste. No salgo en la tele, pero si le valgo aquí me tiene. Venga a aplicarme justicias proletarias si tiene veinte suicidas -o más, si se acochinan y me dan tiempo de recargar- que le abran camino hasta mi puerta. O venga usted en persona a partirme la cara si tiene cojones.

miércoles, 27 de agosto de 2014

SOBRE LA FALSEDAD ELECTORAL.

Falsedad, cuando no pucherazo, que dicen las diversas oposiciones que pretende el señor Rajoy con la reforma electoral.
 
Parece -por lo que comentan en la radio- que el PP se propone establecer que, en caso de no haber mayorías absolutas, los municipios sean gobernados por la lista más votada, en detrimento de los apaños que -tras las elecciones- puedan hacer los perdedores.

Así visto, me parece bastante razonable, lógico y hasta democrático. Lo irracional, ilógico y antidemocrático, es que manden los que han perdido. ¿No es la democracia el gobierno de la mayoría?
 
Los perdedores habituales se quejan, aduciendo que si la ciudadanía votante no le da mayoría absoluta a este o aquel partido, es porque quiere que los menos votados se puedan unir y despoltronar al mayoritario. Y esto, en mi opinión, es una falacia.
 
Porque los votantes de las minorías han elegido la suya; una distinta cada grupo. Han elegido un programa electoral distinto -porque de ser el mismo no presentarían candidaturas diferentes, ¿no?- que difiere de los demás. Si los minoritarios pretenden unirse, lo decente sería que lo avisaran antes de las elecciones, precisando claramente qué parte de su programa sacrificarán a los deseos de las otras minorías, y qué parte de los programas del adversario asumirán en aras a sentarse en la poltrona.
 
Es más: si piensan que cada uno por si solo no va a ganar, y que después de las elecciones se van a unir contra el vencedor, lo democrático sería que formaran una coalición con un programa genérico.
 
Así cada cual sabría a qué atenerse. Lo de arrejuntarse tras perder para quitarle los ayuntamientos a quien ha tenido más votos si que es un pucherazo.
 
Todo ello, evidentemente, mientras el sistema político no permita una democracia real y directa -o sea, la orgánica- en la que cada ciudadano vote a la persona que le merezca confianza, sin la mediación -y la mediatización- de esos entes artificiales que son los partidos políticos.
 

jueves, 21 de agosto de 2014

SOBRE LA PUJOLERA DEVOLUCIÓN.

O, para que nos entendamos todos, la devolución de la medalla de oro de Barcelona por parte del señor Pujol.
Gesto con el que los múltiples idiotas del politiqueo oceánicamente gilipollas estarán contentos, pero que ya me dirán de qué sirve, salvo para que el ajuntamiento barcelonés tenga un par de onzas de oro en su caja fuerte. O para que a algien se le caigan en el bolsillo, que esto de la ley de la gravedad es lo que tiene.
 
El caso es que esto de retirar condecoraciones y agasajos lo puso muy de moda el señor Rodríguez, tan obsesionado en su lucha antifranquista mientras la economía nacional se iba por el desagüe y España se le deshacía entre las manos. No hubo, durante dos o tres años, ajuntamiento, ciudad, aldea, universidad o grupo de amiguetes que no corrieran a congraciarse con el socialismo rampante retirándole unos honores -a la vista de la gentuza que mangoneaba en tales antros, más que dudosos- al Excelentísimo Sr. D. Francisco Franco Bahamonde, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España por la Gracia de Dios.
 
Pero a nadie; a ningún rector comunista y prevaricador; a ningún alcalde de pantalón caído y esfínter complaciente; a ningún paleto cabrón, se le ocurrió siquiera pensar que a Franco se le pudieran revocar los galardones por chorizo.

lunes, 18 de agosto de 2014

SOBRE UN FUTURO QUE YA HEMOS VISTO.

Porque esto de que los partidos marxistas se infiltren en los ejércitos no es nada nuevo; al menos, desde Octubre de 1917. También era tradición decimonónica que los partidos liberales -antecedente tribal de los comunismos cavernícolas- se valieran del pronunciamiento como fórmula democrática de subirse al poder, generalmente sin más intención que la de perseguir a los enemigos reales o inventados.

 

Esto viene a cuento de lo que dice Libertad Digital, a propósito de ese engendro del márqueting llamado Podemos; eso que empezó como meneíllo ciudadano en el caldo de cultivo de los 15-M y los indignados y los rojiguarros varios, y ha terminado por ser partido político donde ya se han dado de navajazos por un ponme acá este sillón, según referencias de la prensa.

 

A mi esto de Podemos me suena totalmente a movimiento personalista -hasta en las papeletas electorales su reclamo era la jeta del mandamás- de tipo chavista o, si hilamos algo más fino, de corte castrista. O, yéndonos a los orígenes, puro estalinismo.

 

En Podemos está Pablo Iglesias -mascarón de proa émulo del sociata Paulino-; está la corte de revolucionarios de salón y cátedra adheridos, y están las turbas.  Ni los unos ni las otras -por volver a la ya clásica en este diario cita de Longanessi- tienen ideas, sino antipatías. Antipatías que, manejadas por los lavacaras de regímenes bananeros, nos llevan a la creación de lo que estos llaman círculos y aquellos antecesores llamaron comités.

 

Y, como no podía ser menos, uno de los puntos principales de interés son las Fuerzas Armadas: Tenemos Círculos Podemos de las Fuerzas Armadas. Se van a llevar un susto. No sabéis cuánta gente de las Fuerzas Armadas está con nosotros -declaraba el tenido por ideólogo del partido, Juan Carlos Monedero, en una asamblea del Círculo de Podemos de Hortaleza, en Madrid- y añadía que él está en contra de los ejércitos, pero que si ganamos, yo voy a estar más tranquilito sabiendo que una parte importante del Ejército va a garantizar el triunfo de Podemos, y que una parte de la Policía va a garantizar el triunfo de Podemos. Ahí no somos ingenuos... El ejército es necesario hoy.

 

Miren ustedes por dónde, tras tantas décadas de adoctrinarnos en que en una democracia el ejército no tiene voz, ni voto, y está sometido al poder político de turno -aunque el político de turno sea un gilipollas, un imbecil o un traidor-, ahora resulta que Podemos quiere un ejército que garantice su triunfo. No les basta con eso de un ciudadano un voto, y lo otro de que los votos mandan, y aquello de la soberanía popular. No; ellos quieren tener además sus círculos en las Fuerzas Armadas que les defiendan los presuntos triunfos.

 

O que se los fabriquen, y con ello entramos en la política decimonónica, o en el Palacio de Invierno, o en las elecciones cubanas, o venezolanas, o bolivianas, y en los ejércitos como defensa del partido. Para que se lleven un susto, vamos.

 

O, sin ir mas lejos, en los años de finales de la monarquía y la republiquita segunda, donde los ejércitos estaban llenos de comités prestos a cualquier revuelta. Sin ir más lejos, el llamado Círculo Podemos Miembros de las Fuerzas Armadas en Facebook declara que nuestro patriotismo y compromiso es con el pueblo, y que arroparse con una bandera no te hace más patriota; patriota es defender a tu gente, tus amigos, tu familia, la gente que no conoces pero que confían en ti.

 

O sea; que estos supuestos militares están en el Ejército para defender a los suyos y -si acaso- a algún señor que pase por allí. No para defender a España, ni para defender la Badera que han jurado. Su compromiso es con el pueblo. Y el pueblo, evidentemente, son ellos.

 

Repito: esto ya lo he visto. No en persona, claro está, pero sí en los libros de Historia. En persona lo vivió -y lo contó- don Emilio Mola Vidal. También, gracias a Dios, sabemos como acabará.

 

Amén, y que sea pronto.
 

miércoles, 13 de agosto de 2014

SOBRE EL PLAN DE MAS.

Plan que -según El País- es votar.  No hay planes A, B y C. El único plan es votar. 

Por supuesto, no hay ningún plan para saber qué pasó con los dineros de la familia virreinal -tranquilo, Jordi, tranquilo- de los Pujol. Ni con los tres por ciento, que denunció Maragall antes de obnubilarse del todo. Ni con las concesiones fraudulentas de las ITV. 

No. El plan de Mas es votar.

El mío también, Arturete. Pero con B.

jueves, 31 de julio de 2014

SOBRE LO QUE LE FALTA A LA ONU ( o sobre tener uno o dos).

Ya, cuando en los años cuarenta del pasado siglo los genocidas -recuérdese Dresde, Hiroshima, Nagasaki, Katyn, los campos de la muerte de Heisenhower- vencedores en la GMII se arrejuntaron para crear la ONU, tuvieron como meta principal alistarse de matones de los vencidos en la Guerra de Liberación; esto es, de mamporreros de los socialistas, comunistas, anarquistas, monárquicos juanistas, que en nauseabundo revoltijo sólo tenían en común el deseo de que los extranjeros les ganaran la guerra que habían perdido y les pusieran a ellos en el machito.
 
Esto lo recuerdo en vista de que esa misma ONU sale ahora con -lo dice El País- un informe presentado por un llamado Grupo de Trabajo que visitó España el pasado septiembre. Vamos que curran un montón; sólo necesitan 11 meses para inventarse los informes...
 
En el cuentecillo referido, piden una serie de cosas que -por evidentes razones de higiene en este diario- no voy a transcribir. Los estómagos fuertes pueden ver el artículo de El País en el enlace.
 
Sólo voy a decir que los onuanos se han olvidado de unas cuantas cosas, como de pedir al Gobierno español que investigue la identidad de la famosa "X" que el condenado prevaricador -o sea, señor fiscal, condenado por prevaricación, no me malinterprete- Garzón dejó de despejar en aquella ecuación de los GAL, donde el terrorismo de Estado se utilizó como tapadera -burda- para trincar fondos reservados con los que regalar joyas a las esposas -esposas, o parejas, o querindongas, o concubinas...- de los mandamases del Ministerio del Interior. También podría indicarle a los onuanos que investiguen acontecimientos sospechosos, que el recuerdo de los GAL me ha traído a la mente, acaecidos en Italia -Brigadas Rojas- o Alemania -Baader Meinhoff-; pero no voy a decirlo, porque soy muy respetuoso con las indicaciones de la ONU, entre cuyos principios fundacionales figura la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, ya ven ustedes qué cosas.
 
También indica el informe del grupo de vagos -perdón, de trabajo- de la ONU que se deben "investigar de oficio y juzgar todas las desapariciones forzadas a la luz de las obligaciones internacionales, de manera exhaustiva e imparcial, independientemente del tiempo transcurrido desde el inicio de las mismas". De forma, señores onuanos, que podrían empezar por Paracuellos del Jarama, Aravaca, Torrejón, Camuñas y tantos otros lugares. También por todas las desapariciones forzadas ocurridas a manos de los bandidos que cometieron todas las tropelías imaginables -y otras inimaginables- bajo el nombre de maquis y la dirección del partido comunista.
 
Supongo que de aquellos asesinos de Paracuellos, de aquellos criminales de los maquis, no quedarán muchos vivos, así es que recomiendo -que yo también puedo recomendar, coño- que entre los símbolos a retirar que citan los onuanos, refiriéndose a la gilipollez máxima del políticamente difunto Rodríguez, se incluyan las hoces y martillos, estrellas de cinco puntas soviéticas, banderillas de la republiquita de sangre y mierda, tan vinculadas a millares de asesinatos.
 
Y, ya puestos a ello, que -lo mismo que piden que se retiren del Valle de los Caídos los restos de Franco, y se profane la Basílica dedicándola a museo comunista- se retiren los restos del genocida Carrillo, la genocida Ibárruri, y toda su corte infernal de sicarios.
 
Incluso podrían quitar al hijo intolerante, discriminador y borde del asesino Carrillo -que sigue persiguiendo católicos como hiciera su difunto padre-, del carguito de Rector de la Universidad Complutense.
 
Además, la ONU podría condenar a la ONU, por haber admitido a España -la España del que ahora llaman dictador- en su tinglado, y por haber estado tantos años cobrando de aquél Estado la cuota correspondiente, y por haberle dado sitio en todas sus organizaciones chapuceras y trinconas colaterales: UNESCO, UNICEF, OIT y toda la maraña de siglas desde las que esclavizar y mangonear a los pobres.
 
Podrían en fin, reconocer que -como afirmaba aquella pancarta de los años cuarenta- Si ellos tienen ONU, nosotros tenemos DOS.

miércoles, 30 de julio de 2014

SOBRE EL "PROGRAMA ERASMUS" IBEROAMERICANO.

Programa que -dice El País- los jefes de Estado y de Gobierno del subcontinente americano, España y Portugal acordarán para el intercambio de estudiantes, profesores e investigadores.

Y a mi, qué les voy a decir, me parece muy bien; me parece estupendo. Tanto como cuando estos intercambios los facilitaba el Instituto de Cultura Hispánica, desde los años cuarenta del pasado siglo.

Nada nuevo bajo el sol, aunque los imbéciles crean descubrir el Mediterráneo cada día.

miércoles, 23 de julio de 2014

SOBRE MI CAMARADA ARTURO.

Mi camarada Arturo Robsy, de cuyo fallecimiento están ustedes enterados porque aquí mismo, hace unos días, tuve que informarlo.

Me han llegado comentarios de personas -queridos amigos y camaradas también- que afirman haber conocido a Arturo a través de este diario, y eso me pone en la obligación de intentar explicar quien fue Arturo Robsy, uno de los mayores genios literarios de España, casi desconocido -o sin casi- del gran público, porque era -es- falangista en un tiempo en que la casta política dominante alterna con los asesinos comunistas, pero anatematiza a cuantos no entramos por el aro de -como dice mi camarada Eloy- la democaca.

Conocí a Arturo -de referencia- en los últimos años 80. Andábamos haciendo lo que podíamos -que durante un tiempo fue bastante y bien- en Juntas Españolas, y entre los proyectos que pusimos en marcha estuvo la revista EJE. Desde ella quisimos ascender a editorial, y preparamos un libro de homenaje al gran maestro Rafael García Serrano, pidiendo a quien se nos ocurrió y conseguimos localizar una semblanza, un comentario, un artículo, lo que fuera, para ese libro. No fueron muchos los llamados, pero sí fueron casi todos los que respondieron; y entre ellos, con la generosidad que siempre le caracterizó para la lucha común, Arturo. Aquí, al final, les ofreceré aquella contribución a un libro que no llegó a ver la luz. 

Además de sus folios, Arturo nos propuso algunos proyectos; entre ellos, que nos conectáramos a su BBS, para lo cual nos facilitaba los parámetros de configuración necesarios. En aquellos tiempos no existía Internet ni el correo electrónico; al menos, no para el público, y el colmo de las telecomunicaciones eran las BBS, que venían a ser como unos tablones de anuncios digitales en los que intercambiar desde saludos a documentos o programas que el autor colgaba para uso público.

A mí me pilló demasiado verde -de hecho, creo que ni siquiera tenía aún ordenador- y al camarada que se ocupaba de los temas informáticos le ocurrió una desgracia familiar a la que tuvo que dedicar todo su tiempo, así es que no fue posible aquél contacto informático.

Luego pasó lo que pasó, el libro no se publicó, Juntas Españolas no pudieron resistir los torpedos que se les disparaban desde dentro, y aquella hermosa aventura se fue al garete justo cuando se empezaban a ver los frutos. Nada nuevo bajo el sol.

Pasó, también, que perdí aquél breve contacto con Arturo hasta muchos años después. Concretamente, hasta que una enfermedad me obligó a pasar demasiado tiempo en casa, casi sin más contacto humano -fuera de la familia- que el que pudiera procurarme Internet. De ahí surgió una participación más o menos activa en las webs nacionales, donde conocí y -para mi sorpresa- me reconocieron algunos buenos camaradas, con los que formé piña. O escuadra.

También de aquello salió este diario. Y uno de aquellos camaradas que encontré en Internet -y al que sin este recurso no habría conocido jamás, pues vivimos en diferentes provincias; él en Valencia, yo en Madrid- le envió un artículo mío a Arturo, con quien él sí tenía contacto. 

Quiso Arturo entrar en contacto conmigo, y a través del común amigo y camarada fue posible algo para lo que yo, por mi cuenta, no me hubiese atrevido, pues Arturo Robsy era un indiscutible maestro, una leyenda, y yo un modesto aprendiz.

Por supuesto, enseguida vi que Arturo Robsy -además de maestro y leyenda- era un ser humano excepcional, próximo, generoso, largo en el ánimo, la benevolencia y el halago. Siempre -salvo fuerza mayor- comentaba mis artículos con sabiduría y humor, ofreciéndome nuevos puntos de vista, nuevas vías de ataque, nuevas ideas que me afirmaran el razonamiento. Muchas veces me permitió el saqueo de sus comentarios, incluso la publicación íntegra de sus artículos en este blog.

Y no sólo a mí. Cualquiera puede atestiguar que Arturo era complaciente hasta el extremo con su ingenio, y generoso como sólo puede serlo un falangista. Ahí están sus obras -artículos, novelas, ensayos, simples divertimentos- de libre disposición en Internet.

Algunas -muy pocas para lo que su ingenio nos ofreció- he recopilado y puedo ofrecérselas a quien guste en cualquiera de estos dos enlaces. Los pongo por duplicado, porque algunos sitios se están volviendo muy elitistas, y porque nunca está uno libre de que le venga algún sicario proclamando piraterías imposibles, dado que el autor las ofreció libremente. Así, en uno u otro enlace podrán ustedes descargárselas y disfrutarlas:

En DROPBOX

En MEGA:

Y ahora, lo prometido: lo que Arturo Robsy escribió a propósito de Rafael García Serrano, que demuestra la inmensa categoría literaria y humana de los dos.

Yo, Arturo, no te deseo que descanses en paz. Necesito -necesitamos- que sigas dando guerra ahí, sobre los luceros, en la guardia tensa, fervorosa y segura que siempre anhelaste. 

* * * * *

RAFAEL Y LA ESPERANZA

Arturo Robsy

Conocí a Rafael García Serrano pronto y tarde, a los 14 y a los 37 años. La primera vez me lo presentó un socialista actual que entonces estaba transido por la luz cegadora del nacionalsindicalismo. Luego, descubrió las ventajas del papel moneda y maduró, pero por las fechas que digo no salía del Hogar del Frente de Juventudes.

- Verás qué maravilla -dijo, dándome una minúscula edición del Eugenio.
- ¿De qué se trata?
- De un falangista que proclama la primavera.

Sólo a una clase de personas se les puede ocurrir ir por el mundo proclamando primaveras: a los que creen en la luz, en la verdad y en la esperanza y tratan de servirlas sin rebozo.

Así, sin que él lo supiese por el momento, conocí a Rafael García Serrano y supe de qué limpias fuentes mana el amor a España; manantiales del todo alejados de los Presupuestos Generales, de las nóminas y de los cargos. La cordura absoluta es servir a una causa grande y difícil.

Después de Eugenio, La Fiel Infantería y muchas otras. No consigo olvidar la escena del comandante Lastra dando amistosos puntapiés a los bisoños voluntarios que se habían pegado al terreno al sonar los primeros disparos. Al que le den -les animaba- que se joda. Una profunda filosofía que ayuda a echarle narices a la vida. Rafael nunca le hizo ascos al lenguaje franco, directo y definitivo y, de paso, resumió a la perfección lo que tantos pensaron de la muerte.

Muchos años después, Marcelo Arroita-Jáuregui, un gran amigo de Rafael, me brindó la posibilidad de conocerle en persona. La primera imagen que recuerdo de él es la cúpula de su cabeza sobresaliendo por encima de una enorme pared de libros amontonados en su mesa. Como tantos potentes soñadores, trabajaba por estratificación o, quizá, aquella fuera su última trinchera en la lucha permanente. 

Emergió, por fin, todo él del parapeto y pasamos al salón, donde una o varias manos femeninas velaban por el orden. Hablamos. De tanto en tanto le entraban una medicina que él consumía con una sonrisa jocosa. Sabía de sobra, y lo escribía, que no le quedaba mucho tiempo. La reciente muerte de su mujer tampoco le permitía tener una visión más optimista de su futuro.

En cambio, de España... Sentía devoción por España. La había visto agonizar dos veces y resurgir una. No dudaba que, de lo profundo de la tierra y del hombre, vendría otra renovación como una primavera. ¿Por qué? Porque era necesaria y hay que hacer lo que tiene que ser hecho.

Poco después salió su V Centenario, jugando con el equívoco entre VC y WC. Una novela de esperanza empeñada en cantar la reconquista, el modo en que el amor y el honor se volvían principios activos de la historia. Literatura épica tratada con precisión castrense, porque Rafael García Serrano no dejó de ser nunca un alférez. Creo habérselo dicho con exactitud: Has escrito el Poema del Cid puesto al día. 

Rafael sabía muy bien que en España casi todo es posible salvo, quizá, lo razonable. En España hay alcaldes que detienen a rebaños de ovejas, ministros que llaman hijos de puta al personal por los pasillos del Congreso, terroristas que perciben sueldo del Estado que bombardean, presidentes autonómicos que se llevan muebles de su residencia oficial y ministras iluminadas por una inquebrantable fe en el condón.

Por eso mismo existen los otros; el pueblo que se amotina porque un chiflado decide acortarle un par de palmos la capa; el pueblo que revienta cuando los orates ponen de moda el grito de viva Rusia, muera España.

Rafael García Serrano sabía llegar a esa ancha arteria de lo popular que, en España, suele ser más sensata que la palabrería de las minorías. Confiaba en esa arteria; en esos hombres capaces de decir basta y de hacerlo. Quizá, simplemente, sabía historia.


Por eso su última novela, aplazada desde 1976 a 1986, se dedica íntegramente a imaginar un levantamiento popular contra los locos de atar que habían hecho de España un rompecabezas además de un circo. Tuvo hasta el final la esperanza de que los españoles descubriéramos lo necesaria que resulta España no sólo para nosotros sino para el mundo.

Creyó siempre que de aquí, de nosotros, saldría una respuesta innovadora frente a los dos caóticos universos que nos ofrece este tiempo: lo liberal y lo marxista.

Y cuando un falangista como él sueña, no ve flores o palacios, sino batallas justas y esfuerzos, algún molino de viento, tiempos de saltar la trinchera y jugarlo todo a una carta. ¿Qué mejor imaginación que la de unos hombres sensatos que emprenden, por amor, la última de las reconquistas que España necesita periódicamente?.

Cuando comprendí que Rafael García Serrano escribía al dictado de esa vena popular de España, me apresuré a emplazarle: Ahora que has escrito el Poema del Cid, ¿por qué no escribes Fuenteovejuna? Me urgía ver cómo la pluma de Rafael organizaba la venganza popular, urdía la rebelión contra la ley injusta o relataba la cacería de tanto comendador casero que ha perdido el norte y la vergüenza.

No pudo ser. A cambio, ha dado con la verdad eterna y quieta. Le veo de camisa azul, bajo la noche clara, alférez del amanecer y, no en lo alto, con él, junto a él, las estrellas. Cada primavera Rafael vuelve a reír, y mas ahora que sabe cierto cómo va a terminar todo esto.

Su gran esperanza se quedó aquí, próxima y popular. Lo sabremos cuando un día leamos que a tal o cual ministro le han descalabrado de una pedrada: ni bomba ni tiro en la nuca. El pueblo de Rafael García Serrano con las piedras se basta. Y con un comentario como los que él hacía en El Alcázar:

- Fulanito es gilipollas.

Y ni falta hace decir quién es Fulanito: el descalabrado. El que nos anda robando el futuro para dinamizar y hegemonizar vaya usted a saber qué artificios sevillanos.

Académico de la Lengua Certera, académico de la Lengua en Armas, eso era lo grande de Rafael: Daba el nombre de las cosas.

jueves, 17 de julio de 2014

SOBRE LO QUE NUNCA HUBIERA QUERIDO ESCRIBIR.

Porque uno ya va estando hecho a lo que venga, y a veces parece que ya nada nos va a asombrar, nada nos va a doler, nada nos va a dejar sin la palabra, herramienta y arma. Y luego resulta que sí; que uno no acaba nunca de hacerse a las orfandades, que la noticia que recibimos a través de un camarada nos supone un mazazo, que nos abandona esa mediana capacidad para expresarnos, y las palabras huyen y sólo nos viene la oración.

La noticia, escueta, me la ofrecía mi camarada 27 Puntos: Ayer falleció en Mahón, Menorca, Arturo Robsy. Falangista, poeta y extraordinario escritor. Ultimo jefe insular de la OJE en Menorca y ex-jefe provincial de la OJE en Lérida. Militante de FE de las JONS en los años ochenta. Descanse en paz y que Dios le dé el descanso eterno.

Y a mí se me ha ido el poeta, el escritor, el camarada; pero también el amigo, el hermano en España, el maestro, el ejemplo. Y a mí se me ha quedado el alma un poco más vacía, como siempre que se me ha ido alguno -¡tantos ya!- de los grandes: Rafael García Serrano, Ángel Palomino, Luis Tapia Aguirrebengoa... Y ahora, Arturo Robsy; mi camarada Arturo, tan citado siempre en este diario, y tan generoso siempre en sus comentarios y su magisterio.

Y no se qué mas decir, Arturo, sino que te has ganado a pulso ese Paraíso donde no se descansa nunca y que tiene, junto a las jambas de las puertas, ángeles con espadas. 

Arturo Robsy: ¡Presente!

SOBRE LA VUELTA AL PRINCIPIO.

Vuelta al principio que cada vez está más cerca.

Con las debidas diferencias, porque la Historia no se detiene aunque parezca repetir ciclos, díganme si no nos semejamos peligrosamente a los años de esa segunda republiquita que añoran los retrasados. 

¿No parece que estemos en ese Gobierno tonto y cobarde de la derecha cedista? ¿No parece que nos aproximemos aceleradamente a un Frente Popular revanchista -comenzado, no se olvide, por el PSOE zapateresco-, zafio, grosero y genocida? ¿No andamos en la persecución de los católicos, en el cierre -no las queman porque se quieren quedar los locales- de capillas e iglesias? ¿No hay un Carrillo metido en ello?

(Por cierto, en este enlace puede accederse a una campaña de firmas para evitar que el hijo del genocida cierre la Capilla de la Facultad de Geografía e Historia de la Complutense)

¿No hay un Pablo Iglesias -no Paulo, como el sociata de anteguerra, que comenzó la moda de cambiarse los nombres en un socialismo desmadrado y despadrado- que nos quiere llevar al paraíso chavista, evomoraliano, fideliano? ¿No nos vende ese mismo individuo los regímenes marxistas de esos países como un Eldorado a alcanzar?

Por otra parte, ¿no estamos ya en un régimen típicamente socialista -entiéndase al modo de Stalin; esto es, socialista soviético- donde la nomenklatura vive cojonudamente y el resto las pasa canutas? 

Pues si a ustedes les parece -como a mí- que en todo ello estamos, habremos de coincidir en que nos acercamos -o estamos ya metidos hasta el cuello- a donde ya estuvimos. Habremos, también, de convenir, en que idénticas causa han de producir las mismas consecuencias, y entonces ya sabremos cual es el futuro.

Escribía mi camarada Ismael Medina hace unos años (Vistazoalaprensa.com, 30 abril 2005): 

Sostienen algunos politólogos que un sistema político ahormado sobre un “anti” enfermizo respecto del que le precedió suele durar lo que éste. Pareció confirmarse con la duración de la Dictadura, también conocida objetivamente como “dictablanda”(1923-1929) y la II República (1931-1936). El Estado Nacional creado por Franco se gestó en 1936 y acabó con su muerte en 1975 con la proclamación de Juan Carlos I como rey constitucional, acogido a la aplicación de las Leyes Fundamentales, y en particular a la Ley de Sucesión. ¿Habremos de esperar hasta 2014 para que se desmorone el actual despapucho, o deberemos contar con su acortamiento por mor de la teoría vigente de la aceleración de la historia, aliada con la marcha desbocada hacia el precipicio en que se han embarcado los enanos actuales? Una incógnita que habrán de despejar los potreados españoles que, todavía alienados por una pugnaz y desalmada propaganda, creen vivir una Jauja democrática cuando es lo cierto que viven en Babia. 

Bien: lo cierto es que estamos en 2014, y que el régimen juancarlista y antifranquista que nació entre 1975 y 1978 ha caído. Ya dije al principio que la Historia no se detiene, y por lo tanto no se repite punto por punto, sino que se asemeja en ciclos y rasgos. Por lo tanto, a mi anterior aseveración de que el régimen juancarlista ha caído no le quita validez el que haya sido por abdicación, cuando el hecho relevante es que el protagonista que concitaba apoyos personales ya no está al frente del Estado.

¿Estaremos, pues, en la reiteración de la dictablanda que puso fin a la monarquía en 1931? Puede que tarde más, pero los rasgos distintivos así parecen insinuarlo, y probablemente a no tardar mucho tengamos una repetición de la Segunda República, ya que la aspiración de la izquierda -empujada por ultraizquierdistas y antisistema- no es una tercera República, sino el regreso de la Segunda.

Y estaremos, por tanto, volviendo al principio: al 18 de julio.

No es momento para loas ni para efusiones, porque para llegar al advenimiento de ese santo día del hasta aquí hemos llegado hará falta mucho sufrimiento. Pero bueno es abrir un portillo a la esperanza, y este es mi homenaje a los que, hace 78 años, le pusieron la necesaria vela a Sanseacabó.

miércoles, 9 de julio de 2014

SOBRE LA GOLEADA.

Que hoy no puede ser otra que la de los siete golitos de Alemania a Brasil.

No se preocupen, que no voy a hablar de fútbol. Entre otras cosas, porque ni entiendo, ni vi el partido, ni me he enterado del resultado hasta esta mañana.

Lo único que quería decir, es que la culpa, sin duda, es de Sergio Ramos y de Casillas.

sábado, 5 de julio de 2014

SOBRE LA DISCRIMINACIÓN HOMÓFILA.

Se queja El País elegíacamente de que el pasado 28 de junio un grupo de personas -que el panfleto cifra en 50- celebrara un partido de fútbol sala “por la familia” en el polideportivo de La Elipa de Madrid.

De entrada, uno se pregunta qué tienen El País y la UGT -que son los denunciantes del nefando crimen- en contra de la familia. ¿Acaso ninguno de ellos la tiene? ¿Han nacido por generación espontánea? ¿Por partenogénesis, tal vez? ¿O es que, pese a tenerla, no la conocen?

La explicación es que UGT -dice El País- detectó la intención del grupo de celebrar un torneo de fútbol en favor del matrimonio “oficial” y en contra de los enlaces homosexuales. Me extraña que España en Marcha -organizadores del evento, según el periódico- se manifestase en contra de los enlaces homosexuales o de cualquier otra cosa. Los nacionales no somos propensos a estar en contra de nada; somos lo que somos, y allá ellos si están en contra nuestra. No necesitamos a nadie para ponernos enfrente, porque estamos en nuestro sitio y sabemos cual es. 

Pero en todo caso, si a los homosexuales -y a las locas loquitas exhibicionistas-, se les permite manifestarse pidiendo derechos antinaturales, díganme por qué coño no se pueden otros manifestar a favor de la norma natural. 

(Entre paréntesis: no me vengan con gillipolleces de homofobia ni demás chorradas; lo natural es el matrimonio entre mujer y hombre, y lo demás es contra natura, puesto que de no ser así haría muchos siglos que la Humanidad se habría extinguido. Fin del paréntesis)

También las locas loquitas exhibicionistas y zafias -que, repito, no tienen nada que ver con las personas que viven su vida a su aire, sin groserías- se manifiestan contra todo y contra todos -particularmente contra el buen gusto, en sus atuendos zarrapastrosos y sus lorzas al viento- y este mismo fin de semana, avisa La Gaceta, volverán a ocupar calles y plazas para mostrarse orgullosos se ser estrafalarios, sinvergüenzas, exhibicionistas y feos, feas fees. Y nadie les dirá nada, ni por nudismo público, ni por superar los decibelios permitidos por la normativa municipal, ni por defecar en las calles, ni por llenar de mierda Madrid. No digo ya de los insultos a los que piensan de forma distinta, porque para esta piara cualquiera que no se revuelque en su zahúrda es digno de odio, de insulto y de mofa. Están seguros de que nadie les puede responder en igualdad de condiciones, porque para eso los Gobiernos mariconófilos del ancho mundo los protegen, los cuidan, los miman y los elevan a los altares de la giliprogresía.

Pero volvamos a lo del partido: El Ayuntamiento asegura que los operarios del recinto, apenas a unos metros de distancia de un campo de béisbol con población de origen dominicano, llamaron al 112, que a su vez puso en marcha a los efectivos de Policía Municipal y Nacional... (quienes) retiraron la simbología (la normativa municipal impide colocar banderas o pancartas en los polideportivos) y la megafonía, que no estaba autorizada. 

En verdad, me parece lamentable que el Ayuntamiento reconozca que hay población de origen dominicano que vive en un campo de béisbol, que es lo que se desprende literalmente de lo que escribe El País. Dando por hecho que el plumilla no tiene ni idea de gramática, como suele ocurrir en los de su especie, habrá que interpretar que se refiere a que en la zona del campo de béisbol abunda la población de origen dominicano.

¿Y...? ¿Qué pasa; que los dominicanos, por el hecho de serlo, han de ser homosexuales? Oiga, ¿esto no es discriminar por razón de nacimiento? ¿Es que los dominicanos no pueden estar a favor de la familia y del matrimonio natural? ¿Por qué oscura razón el Ayuntamiento, la UGT, El País, o quien diablos sea, infravalora a los dominicanos?

De la misma opinión parece ser el barandilla sociata del Ayuntamiento, Jaime Lissavetzky, que condena el partido: “Este torneo nunca debió celebrarse. Madrid no es esto. La inmensa mayoría de los madrileños nos avergonzamos de este tipo de manifestaciones y la casa de todos, como es el polideportivo de La Elipa, no puede ser sede de un acto que, además de xenófobo, podría llegar ser ilegal.”

Oiga, señor Lissavetzky: qué coño tiene que ver el matrimonio natural con la xenofobia. ¿También usted piensa que los extranjeros son, por narices,-las reclamaciones a la RAE- maricas

Quizá lo que le pique al señor Lissavetzky, al Ayuntamiento, a la UGT y a El País sea que el grupo colocó banderas preconstitucionales como la cruz celta o el águila imperial en el recinto.

¡Acabáramos! Lo que les preocupa es la preconstitucionalidad. Supongo que entonces, todos ellos empezarán una batida a la caza y captura de símbolos preconstitucionales, porque ya se sabe que antes de la mierda de Constitución de 1978 no existía el mundo.

Lamentablemente -para ellos, los tontos- el mundo lleva muchos siglos girando. Y, si nos ponemos a ello, no solo son preconstitucionales las águilas imperiales o las cruces celtas. También lo son las cruces latinas; los obeliscos y pirámides egipcias; el crómlech de Stonehenge; los kuroi griegos; las pirámides mayas; las pinturas de Altamira; los Toros de Guisando -más que fascistas, que en su entorno acogieron los acuerdos que hicieron de Isabel la reina indiscutida de Castilla-; el Cristo que fue capitán en Lepanto -otro fascista xenófobo-; el Monasterio de El Escorial, o la plaza de toros de Las Ventas. Igualmente lo es la banderilla de la II República, por cierto, que además de preconstitucional es claramente anticonstitucional, cosa que no es la bandera de España con el Escudo del Águila de San Juan, que figura en el ejemplar príncipe de la Constitución, como tengo más que demostrado con imágenes.

También, si seguimos la enumeración, es preconstitucional la Monarquía española, el béisbol y la República Dominicana. Y la UGT y el PSOE. Incluso el señor Lissavetzky.

viernes, 4 de julio de 2014

SOBRE LAS NUEVAS HISTORIAS.

Nuevas historias que -véanlo en La Gaceta-, son dignas del mejor humorista televisivo, caso de que quede alguno digno del nombre.
 
El caso es que al parecer existe un llamado Institut Nova História (INH), el cual, siempre según La Gaceta se ha convertido en una factoría de tergiversación histórica dirigida por su jefe de investigación, el historiador Jordi Bilbeny.
 
Lo que escandaliza al citado periódico, a mí me produce una enorme hilaridad. Creo que en La Gaceta se han dejado guiar por el nombrecito del institutillo ese, y no se han dado cuenta de que deberían interpretarlo en plural: nuevas historias, en sus acepciones séptima, octava o novena. O sea, nuevos cuentos, fabulaciones, narraciones inventadas, chismes o enredos, que sólo mentes carcomidas como Jordi Pujol o Carod Rovira pueden tomar en serio.
 
Pero hagamos por un momento como si lo creyésemos. Para facilitar la lectura, marcaré en negrita las afirmacines del Institut Nova História, y luego comentaré algo.
 
"Cristóbal Colón y los hermanos Pinzón eran catalanes."
Acerca de Cristóbal Colón hay suficientes datos para asegurar que no se sabe a ciencia cierta su origen. En mi mocedad, se le tenía comúnmente por genovés. Pero aceptemos la carencia de certezas para admitir que fuese catalán. ¿Qué nos demostraría esto? Pues que los catalans -que no catalanes- de la época eran tan tarugos como los de ahora, y no eran capaces de soltar un cuarto sino sobre seguro, de manera que su Colón catalán tuvo que emigrar para encontrar lugares donde, al menos, le escucharan. Porque son conocidos -esta vez sí, con datos- los intentos de Colón para hallar financiación a su viaje en Portugal y hasta en Francia, hasta que encontró apoyo en Castilla. No, por cierto, en Aragón, porque Fernando el Católico era más bien reacio a tomárselo en serio, y sólo la insistencia de Isabel logró que Colón llegara a América en naos castellanas. Por cierto, que de los barcos de Colón sólo uno era nao, aunque generalmente se pluralice; los otras dos eran carabelas.
 
Tres cuartos de lo mismo cabría decir de los hermanos Pinzón. Si eran catalanes, y puesto que su permanencia y arraigo en puertos andaluces está sobradamente documentada, resultaría evidente que tuvieron que emigrar de esa supuesta Catalunlla para buscarse la vida en tierras más hospitalarias.
 
"El INH catalán asegura que también eran catalanes Cervantes, Miguel Servet, Francisco Pizarro, Diego de Almagro, Hernán Cortés, Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola e incluso Erasmo de Rotterdam también era catalán e hijo de Cristóbal Colón."
 
Pues lo mismo. Si Cervantes era catalán, es evidente que tuvo que buscarse la vida en Castilla y -lo que es más sangrante para el catalanismo-, tuvo que escribir en castellano, que ya empezaba a ser español.
 
Miguel Servet, igualmente, tuvo que largarse de esa imaginaria Catalunlla para poder realizar sus estudios sobre la circulación de la sangre, hasta que Calvino -menos mal que a este no le adjudican un origen castellano- la tomó con él.
 
Francisco Pizarro y Diego de Almagro exactamente igual: si eran catalanes, tuvieron que marcharse a tierras más abiertas y hospitalarias, y con más futuro que la Catalunlla imaginaria del separatismo. Prefirieron cuidar cerdos en Extremadura que soportar gilipollas. Y les alabo el gusto.
 
El de Hernán Cortés es caso distinto, pues está documentada la participación de su padre en las guerras que determinaron la sucesión de la corona de Castilla a favor de la reina Isabel. Por cierto: Martín Cortés, padre de Hernán, lucho en el bando de la Beltraneja, lo cual -de ser cierto el cuento separatista- diría bien poco del seny de tal catalán, que se va de esa presunta Catalunlla para apuntarse al bando perdedor de una guerra civil castellana.
 
"... Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola e incluso Erasmo de Rotterdam..."
Bien: otros tantos imaginarios catalanes que tuvieron que salir por pies. Santa Teresa, bien jovencita, pues ya de niña -cuando se escapó con su hermano para ir a tierra de moros a buscar el martirio- vivía en Ávila. Acaso el catalán fuese su padre, y se fuera a buscar mejor porvenir para sus hijos que el de esa presunta Catalunlla pujolesca y carodroviriana.
 
Curioso sino -según los pujoletes- el de Ignacio de Loyola, capitán de Castilla herido en la defensa de Pamplona, que leyendo mientras convalecía libros de vidas de santos, sacó la idea de la Compañía de Jesús. Curioso, digo, que un presunto catalán tuviera que ponerse a las órdenes del rey castellano, y luchar por él, para ponerse en el camino de su obra fundamental.
 
Y curioso que los catalans -que no catalanes- busquen este punto de fricción con los baskos -que no vascos-, del que podrá surgir una prometedora desavenencia entre necios de la misma estirpe.
 
El catalanismo que Erasmo de Rotterdam sería el colofón que demostraría que, hasta para pensar libremente, los presuntos catalanes tenían que irse fuera de esa imaginaria Catalunlla.
 
Tristes cuentos los de estos cuentistas del pujolismo. Triste, puesto que confiesan sin darse cuenta que todas las personas de valía, para conquistar sus logros, deben escapar de la asfixiante mediocridad, de la nauseabunda catetez, del espantoso aldeanismo cazurro en que los separatistas ahogan a la auténtica Cataluña, tan rica en Historia de verdad y portentosos logros.
 

lunes, 30 de junio de 2014

SOBRE LA SANCION AL SEÑOR MONAGO.

Para quienes no lo sepan -que puede ser la mayoría, puesto que el interfecto no deja de ser un mindundi- el señor Monago es el presidentito de la autonomía extremeña, y ejerce -como en su día Gallardón- de verso suelto. O sea, de nene malo en el PP, y de travestí político a tiempo completo.
 
El señor Monago no tuvo mejor idea que plantar, en vísperas del refocile gay, una banderita arcoiris en la ventana de su propio despacho de la Junta de Extremadura, según cuenta El País y pueden ver en la imagen. La cosa es de hace unos días, pero es que esta clase de gilipollas no merece la cortesía de la rapidez.
 
El señor Monago, además -sigue El País- trabaja en un proyecto de Ley de igualdad entre heterosexuales, lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (...) que establece un régimen de infracciones y sanciones administrativas a la discriminación sexual con multas que podrán llegar hasta los 45.000 euros.
 
El señor Monago, pues, debería ir ahorrando, porque hasta que no ponga en el mismo sitio la banderilla que corresponda a los zoófilos, los estará discriminando. Igual que está discriminando a cuantos homosexuales viven su vida sin exhibiciones públicas de grosería, zafiedad y chabacanería, y sin insultar a los demás.
 
Debería ir ahorrando el señor Monago para la multa, pues exhibir esa banderilla supone una clara discriminación a los heterosexuales, dejados de lado en las preferencias simbólicas del presidentito autonómico y pepero.
 
Presidentito autonómico y pepero, que tiene como objetivo -lo sigue diciendo el periódico citado, no me lo invento-, buscar un "impulso" a las políticas sociales con la creación de una Consejería de Empleo, Mujer y Políticas Sociales, en una  región que tiene un 30% de paro.
 
Uno piensa que el objetivo debería ser el de crear empleo; pero se nota que las preferencias del señor Monago van por el camino de la sopa boba, el exhibicionismo aberrante y el engaño a su electorado.
 
Con lo cual se sugiere -en la perfecta inteligencia de que no va a servir para nada- que los votantes del PP tomen nota.
 
También se sugiere al señor Monago que, para no discriminar a los heterosexuales y a los homosexuales no exhibicionistas, en vez de colocar la banderilla arcoiris en la ventana de su despacho, se la meta por el camino recto.

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