lunes, 23 de diciembre de 2024
SOBRE LA NAVIDAD.
miércoles, 20 de noviembre de 2024
SOBRE HOY, 20-N.
Hoy, que es el único día del año en que no quiero escribir, pero en el que no hacerlo sería cobardía.
No quiero, porque la única palabra posible para un día como hoy, en esta España que ya no es España ni tiene esperanza de volverlo a ser, sería la invocación al santo patrón de España: Sanseacabó.
Pero eso está lejos, quizá irremediablemente perdido también.
Por eso, hoy, que tendría mucho que escribir, sólo quiero dejar constancia de que sigo siendo el que siempre he sido desde aquél lejano día de 1975 en que el asco por los vivos, los vivillos y los vivales, me hizo interesarme y conocer la fecunda idea de vida humana que representa el Nacionalsindicalismo. Gracias -y que lo olvide quien quiera, pero no yo- a Francisco Franco, que quiso que la conociéramos, como quiso que supiéramos de José Antonio.
Nada más que decir, salvo lo que procede:
José Antonio, ¡Presente!
Francisco Franco, ¡Presente!
¡Arriba España!
lunes, 4 de noviembre de 2024
SOBRE LA UBICUIDAD DE LA ULTRADERECHA.
martes, 22 de octubre de 2024
SOBRE MI CAMARADA LUIS.
Que como ustedes ya saben de sobra, es el Ilustrísimo Señor Coronel don Luis Tapia Aguirrebengoa, al que -como también saben de sobra- quiero rendir homenaje cada año en esta fecha. Esto lo digo también cada año, como conocen los habituales o incluso los visitantes esporádicos a este diario, si es que queda alguno.
Me temo, Luis -amigo, camarada- que lo que yo pueda escribir ya no le importa a nadie, y me parece bien. Cada cosa tiene su tiempo y el mío ya ha pasado. Me gustaría volver a aquel tiempo -difícil pero hermoso- en el que tu, y tantos otros camaradas, y yo, aún creíamos que España era posible.
Y pienso si tu, Luis -amigo, camarada, maestro- ya habías llegado a la misma conclusión que yo he llegado ahora; si ya sabías que España estaba perdida para siempre, y que sólo nos quedaba -como al soldado romano que citaba Spengler-, permanecer sin esperanza en el puesto ya perdido. Si tu ya sabías -hermano, camarada-, que sólo nos quedaba clavar la bandera y tratar de sembrar la verdad que conocemos para que -acaso dentro de décadas- florezca de nuevo.
Y pienso que si. Pienso que tú, -amigo, camarada, maestro, hermano- ya sabías lo que iba a pasar, pero te mantenías firme en tu puesto, sin una concesión al desaliento, siendo ejemplo y acicate para todos los demás. Como el capitán de los viejos Tercios -del nuevo Tercio- que nunca se rendía.
Eso es grandeza, eso es tener raza. Ese honroso final es lo único que no se le puede quitar al hombre.
Presente, Luis. ¡Siempre presente, mi coronel!
sábado, 12 de octubre de 2024
SOBRE OTRO AÑO.
Un año más -y ya van 36- sin Rafael.
Rafael es -evidentemente, y más en este día-, Rafael García Serrano, cosa que cualquiera habrá adivinado sin necesidad de más pistas. Al menos, cualquiera que sea español de bien, aficionado a las buenas letras, amigo del humor fino y las verdades recias.
Rafael García Serrano es -sigue siendo- el mejor escritor en lengua española de todos los tiempos, con permiso de don Miguel y de don Francisco, los dos gigantes de las letras hispanas. Aclarado para camaradas y amigos despistados: Cervantes y Quevedo. Para el resto, toda aclaración es insuficiente, y no tengo hoy el día para desasnar percebes.
Otros años, Rafael, te he contado las aberraciones de la actualidad, las canalladas que sacuden a esto que ya no es España, porque me niego a pensar que pueda ser España esta mezcla de desvergüenza y cobardía, de podredumbre y falsedad, de ilegalidad y estulticia.
Fíjate, Rafael: este año, el cura Paco ha recibido al canalla Perico, y se habrán reído de los tontos que les siguen a ambos, y el cura Paco habrá callado sobre la persecución religiosa que los católicos padecemos en estepaís, y el sinvergüenza Perico habrá obtenido la bendición del hereje para seguir destruyendo la mayor obra humana alzada a la mayor Gloria de Dios, en Cuelgamuros.Otros años, Rafael, te he contado sobre esta sociedad aberrante, suicida y esperpéntica. Pero hoy no. Hoy sólo quiero decirte que te echamos de menos -¡cada vez más!-, y pedirte que, desde ahí, desde tu Lucero, nos eches una manita.
Siempre ¡presente!, Rafael.
martes, 17 de septiembre de 2024
SOBRE LA POLÍTICA DE LA IGLESIA.
La Iglesia, en este caso de la Diócesis de Cartagena, cuyo departamento de migraciones dirigido por el sacerdote Ignacio Gamboa Gil de Sola, juez auditor del Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Cartagena, ha incendiado la política murciana tras emitir un comunicado en donde acusaban al ex vicepresidente de la Región de Murcia, José Ángel Antelo de carecer «de humanidad, empatía y compasión y veracidad» por vincular inmigración con inseguridad ciudadana. Todo por compartir un vídeo en redes sociales denunciando una paliza de dos marroquís a un joven en pleno centro de Murcia para robarle.
Y vuelve el cura a los tópicos de costumbre, como que «están normalizando, con mucha osadía y total impunidad los discursos de odio que atentan contra uno de los grupos de personas más vulnerables: los de origen inmigrante»; y que en España hay «redadas racistas» que hacen «muy difícil la vida de las personas migrantes y refugiadas».
Para el cura xenófilo inútilmente llamado Ignacio, los migrantes tienen en España una vida muy difícil, probablemente porque los malvados autóctonos no se dejan robar aunque les den una paliza. Que es que hay que ser mala persona, y racista, y xenófobo, para no dejarse robar por un inmigrante. Y para pensar que, si tan mal lo pasan, por qué coño vienen.
Tan molestos han debido sentirse los fieles de la región, que el obispado de Cartagena se ha visto obligado a retirar esa nota de su página web y a emitir una aclaración.
Aclaración que, por supuesto, no ha conllevado la destitución del cura xenófilo e injuriador, porque tomar partido en la política a favor de los rojos y de los delincuentes -disculpen la redundancia- es cosa normal en los curas de estas tierras hispanas.
Mientras tanto, la Conferencia Episcopal guarda un silencio -más que discreto, culpable- sobre el asunto. Que sus curas mientan, patrocinen criminales y ultrajen a quienes no se pliegan a la moda, sigue sin ser asunto suyo, como no lo fue en su día la venganza exhumatoria contra el Excelentísimo Señor Don Francisco Franco Bahamonde.
Pero, eso si, seguirán esperándonos con la mano pedigüeña y sucia, para que sus curas canallescos sigan insultándonos y faltando a la verdad.
sábado, 14 de septiembre de 2024
SOBRE LA VERGÜENZA DEL CURA PACO.
lunes, 29 de julio de 2024
SOBRE LO ESPERADO EN VENEZUELA.
sábado, 27 de julio de 2024
SOBRE LA AUSENTE GALLARDÍA OLÍMPICA.
No vi ayer la mascarada de apertura de los juegos olímpicos mas que a saltos. No vi, por tanto -en uno de esos saltos-, el paseíllo de la delegación española.
Hoy me encuentro la foto, en la que -bajo la bandera actual de España, que no lleva el escudo que a mi me gustaría, pero que sigue siendo la bandera de España- figura la palabra Spain.
Y miren, podría incluso entender que hubieran escrito Espagne, en el idioma del país donde se celebraba la ceremonia y se celebrarán las pruebas. Pero ¿Spain?
Y esto, evidentemente, sin que ninguno de los, las y les participantos se negara a subir a ese barco, se negara a desfilar -más bien hacer el canelo- bajo ese cartel anglófono. Sin que ninguna autoridad española dijera que ya podían ir haciendo otro cartel y metiéndose ese por el camino recto, y menos aún retirando la participación española en el acto. Y, si me apuran, en los juegos.
Es el primer español, desde Cortés, que no ha hecho el ridículo en Méjico -dijo en aquella ocasión un hombre enemigo, Prieto, que estaba allí.
Otros tiempos, otros hombres. Y -a mi modo de ver- mejores.
lunes, 15 de julio de 2024
SOBRE CELEBRACIONES Y RECUERDOS.
Estamos celebrando triunfos deportivos -impresionante Alcaraz en Winbledon, cumplidora selección de fútbol en Berlín- que, al menos por un rato, han hecho olvidar a la prensa de derechas sus consignas contra VOX.
Dicen que nos sentimos felices por estos triunfos deportivos. Dicen que esta actual Selección de fútbol nos ilusiona. Yo me quedo en opinar -desde mi confeso desconocimiento- que el juego de la Selección Española de fútbol se ha parecido, por momentos, al del Real Madrid. Lo cual está muy bien, qué duda cabe.
Pero hoy -que el fútbol o el tenis parecen no ser ya el opio del pueblo que eran cuando el franquismo atroz- a mi lo que me importa es el recuerdo de mi camarada Arturo.
No estoy ahora mismo en condiciones para escribir algo digno de ti, Arturo. Este año, amigo, camarada, sólo puedo ofrecerte mi recuerdo y mi ¡Presente!
Y, por si aún hay alguien que venga por este diario, lo que escribí hace unos años para ti.
Mi camarada Arturo.
15 de julio de 2020.
Mi camarada Arturo es, por si alguien no lo sabe, Arturo Robsy, que está en los luceros.
Recuerdo -creo que lo dije el año pasado- cómo nos conocimos -por desgracia, sólo epistolarmente-; cómo puso a disposición de Juntas Españolas y de EJE, nuestra publicación, los recursos que atesoraba en su BBS, cómo luego nos reencontramos al cabo de los años a través de otro camarada en esta Internet que nos acerca y separa de nuestros semejantes y cómo, en fin, fue maestro, amigo y, sobre todo, fundamentalmente, camarada.
Desde que se nos fue con los mejores quiero rendirle el mínimo homenaje del recuerdo escrito cada año. Y este, por si no lo conocieron ustedes, deseo decirles quien fue Arturo Robsy.
Arturo fue -eso se sobreentiende con lo que va dicho- falangista. Fue hombre de una cultura enorme y de una tremenda sabiduría -que son cosas que no siempre van de la mano-, sin envanecerse de ello, sembrando la semilla del conocimiento en cuantas mentes quisieron recibirla. A veces las mentes no eran tierra fértil, sino estéril roca de estereotipos y complejos, y entonces trataba de desasnar burros con el humor inteligente, la ironía fina como navaja de barbero o -si era menester- como navaja cabritera. Ciertamente, nunca le faltó trabajo, porque los cabritos abundan y él los venteaba a distancia.
Fue Arturo hombre de buen humor, como toda persona inteligente. Como aquellos paladines que retrata Rafael García Serrano, guardaba una seriedad absoluta para el rito propio, y una benevolente actitud, casi la ternura de quien ve un cachorrillo dar sus primeros pasos, por los tópicos ajenos: esos que llenan la boca -y generalmente la cartera- de quien los promulga, pero luego practica algo diametralmente opuesto. Me imagino, por ejemplo, lo que hubiera escrito sobre don Pablo Iglesias y su casita serrana, y me desjarreto de risa; lo que hubiera dicho de don Pedro Sánchez y su gorrilla tendida en busca de compañeros de viaje, y se me alegran las pajarillas.
No alcanzó a ver este esperpento, estas caricaturas de gobernantes, esta zahúrda de farsantes; pero si vio, y conoció, y definió, a sus antecesores, y sobre ellos escribió mucho y bien. Generoso como sólo puede serlo un señor, un hidalgo español, dejó su obra abierta a quien la quisiera leer, y quien quiera la puede encontrar en esta dirección:
https://www.textos.info/arturo-robsy
Me imagino, también, lo que hubiera comentado de esta España mortuoria y alegre sin consciencia; de esta España incapaz de contar los muertos, acaso más por incapacidad que por falseamiento; más por el desbarajuste como sistema de supervivencia política de los inútiles que por decisión voluntaria. Habría tronado con las mejores galas de una inteligencia superior, porque para Arturo -como para mi, como para todas las personas decentes- los muertos eran exigencia permanente y referencia fundamental, hayan caído por un virus ayudado por la ineptitud o por bala roja ayudada por los traidores.
Por eso, Arturo, somos muchos los que te tenemos como referencia de amistad y camaradería. Tu nos enseñaste con tu sabiduría y -lo que vale aún más- con tu ejemplo. Y te echamos mucho de menos, coño.
viernes, 12 de julio de 2024
SOBRE LO INCREÍBLE.
Y que lo califique de increíble, cuando en España la incredibilidad ha alcanzado cotas altísimas, creo que significa algo. Pero vayamos por partes.
Los que se tienen por periodistas -y algunos tertulianos (políticos echados a patadas de sus partidos) a los que la emisora de los obispos les hace el favor de darles una ayudita para que sigan comiendo, sin echar mucho de menos las mariscadas y, acaso, los lupanares- no dejan hoy de acusar a VOX de todo lo imaginable por haber roto sus acuerdos de Gobierno con el PP en varias comunidades autónomas.
Todo lo achacan a electoralismo, a extremismo, a cualquier cosa que se les ocurra a los amarillistas de derechas de toda su puta vida. Y se congratulan porque, con esta ruptura, el PP "se quita peso", se libera del mal en estado puro que -para los amarillos indecentes- representa VOX, esa malísima ultraderecha, ese populismo nefasto, ese lo que se le ocurra al cuatezón de turno en el micrófono desde el que la COPE defiende el aborto, por ejemplo.
Y eso es lo increíble que les comentaba al principio: que los amarillistas de derechas, que la emisora de los Obispos, haya mostrado la patita debajo de la piel de cordero; que deje ver, tan a las claras, que les escandaliza que un partido político cumpla los compromisos con los millones de votantes que les eligieron; que les sienta fatal que un partido político deje al PP de sus amores con el culo al aire, porque mientras los peperos nunca cumplen, hay quien si lo hace o, por lo menos, lo intenta; porque hay un partido que prefiere mantener sus compromisos a sentarse en una poltrona. Y eso es algo muy malo para ellos.
¡Hay que ver cómo se pone, cómo se altera la prensa del sistema cuando un partido cumple sus promesas electorales!
jueves, 11 de julio de 2024
SOBRE BARCOS, HONRA Y UN IMBÉCIL.
España prefiere honra sin barcos que barcos sin honra es una frase más que conocida del Almirante Don Casto Méndez Núñez, y sólo un iletrado puede ignorar lo que significa. Bueno, también puede ignorarlo quien no sepa lo que es un barco. O lo que es el honor.
Por otra parte, si que hay honra en salir de la Junta de Castilla y León si el PP vuelve a traicionar los acuerdos con VOX. Hay la honra de cumplir lo prometido a sus electores. Algo que a usted, y a su siempre defendido PP ni se les ocurre, porque están acostumbrados a mentir, a incumplir promesas, a despreciar la voluntad de los ciudadanos.
miércoles, 29 de mayo de 2024
SOBRE EL FANGOSO SÁNCHEZ.
miércoles, 8 de mayo de 2024
SOBRE EL COMUNISMO PROPALESTINO.
No quería meterme en este charco, porque conozco las querencias antijudías de muchos de mis posibles lectores.
Digo antijudías, no antisemitas, porque -como me ilustró mi camarada Arturo Robsy, conocedor de historias y hasta de idiomas para mí imposibles- tan semitas de origen son los judíos como los palestinos.
Aclarado esto, paso a lo que me importa hoy comentar: la acampada de gentes que -supongo- han pagado una matrícula -estudiar, a la vista está que no- en la Universidad Complutense de Madrid, y otros que cobran por pasearse -enseñar, también está a la vista que no- por las aulas. Gentes -presuntos estudiantes y presuntos profesores- que mantienen una acampada indefinida para mostrar su apoyo al pueblo de Palestina y exigir el fin del conflicto en Gaza, indica El Debate.
Cito a este periódico porque suyos son los periodistas que han sido expulsados de la acampada, al grito de «fuera fascistas de la Universidad,» y de que «la extrema derecha abandone el espacio».
No serán estudiantes de Física, me permito aventurar, porque en tal caso sabrían que el espacio no se puede abandonar. Tampoco el tiempo, porque ambas magnitudes definen nuestra existencia y, la verdad, me parece una forma muy rebuscada para indicar a los aludidos que se mueran. Hace falta algo más de inteligencia para un juego de ideas así, y estos son de piñón fijo, de los que -decía Longanessi- no tienen ideas, sino antipatías. Y además, aunque sigan dentro del tiempo, están anclados a los años fastuosos del estalinismo rampante, lo cual les inhabilita para cualquier humorismo.
En fin, a lo que voy: los propalestinos son antifascistas, ergo comunistas. Lo cual me justifica sobradamente para mantener mi postura de siempre sobre Israel, el Estado que nos está salvando el trasero de la invasión musulmana, por más que los imbéciles políticos -y los religiosos- procuren abrir las puertas a todos los que un día u otro nos acabarán acogotando. Merecidamente, además. Por tontos.
Pero de momento, ahí sigue Israel; el único Estado del mundo que se pasa por el arco del triunfo la opinión de los manifestantes comunistas, de los profesores de estalinismo dictatorial, de los mamarrachos al estilo de un tal señor esposo de doña Begoña, y hace lo que tiene que hacer para defender su territorio, su existencia y su esencia.
viernes, 3 de mayo de 2024
SOBRE EL CABESTRO.
Dice la prensa que el ministro -con minúsculas, no es errata- Urtasun, que lo es de cultura -minusculísima- va a eliminar el Premio Nacional de Tauromaquia, porque al minúsculo ministro la Tauromaquia le parece una «actividad injusta, sádica y despreciable, que nada tiene que ver con la cultura.»
Por supuesto, la Tauromaquia no tiene nada que ver con la minúscula cultura del señor Urtasun. La Tauromaquia no trata de llevarse a un toro a dar un paseo sujeto con una correíta, ni de comprarle abriguitos o chubasqueros para el invierno. La Tauromaquia consiste en tratar al toro como el toro bravo merece: con respeto.
A mí, que no soy ministro -¡Dios me libre!-, ni soy nada culto al estilo del minúsculo señor Urtasun, me parece que lo injusto, sádico y despreciable es extinguir una especie. Y el toro -el toro bravo; el buey es otra cosa- no tiene más razón de ser que la plaza, la lidia y la muerte. Nadie va a criar toros bravos por el gusto de verlos en la dehesa, así es que si no fuera por la lidia el toro bravo desaparecería. Como mucho, quedarán unas decenas de toros, metidos en zoológicos -más o menos extensos, pero zoológicos- languideciendo sin fin hasta la muerte.
Quizá es que al señor Urtasun, como a todos los suyos, le gusta meter incluso a los animales entre cuatro paredes, tenerlos contados, hacerles comer de su mano -o mejor, de su abrevadero, no vayamos a liarla- y disponer de sus vidas para protegerlos. Y para esclavizarlos.
Es una «actividad injusta, sádica y despreciable» condenar al toro bravo a la extinción o a una vida que no es la suya, la vida a que tiene derecho.
Pero esto es lo que suele ocurrir cuando se quiere poner en la piel de un toro el que no pasará jamás de ser un cabestro.
domingo, 28 de abril de 2024
SOBRE LOS HIDEPUTAS.
Que sí, que ya se que así dicho no hay forma de saber a quien me refiero, porque hay muchos.
Pero hoy me refiero a los hideputas de la puta derecha de mierda.
En una información de El Debate me entero de que el mamarracho de Nuñez Feijóo ha proclamado: «Estamos ante un tic autoritario que desde Franco nunca lo habíamos visto.»
A esa información me he permitido comentar en dicho periódico lo que sigue:"Por pura casualidad -en nada relacionada, probablemente, con la valiente lucha antifranquista del señor Feijoo- recuerdo unos versos de D. Pedro Muñoz Seca en "la venganza de don Mendo:"
de aquél que nace cabrito,
que o muere de chiquitito
o acaba siendo... un cabrón"
Comentario que, por supuesto, ha sido censurado, por lo que lo publico aquí, en mi diario, donde aún se cumple la Constitución aunque no se comparta ni se respete.
Luego me da por poner la radio, y me encuentro a la señora López Schlichting, que también lucha valientemente contra Franco y recuerda las manifestaciones de la Plaza de Oriente para compararlo con los cuatro cabrones rojos de mierda que llevaron en autobús a Ferraz los sociatas.
En fin, a esta gentuza ya la definió nuestro padre Cervantes con certero calificativo.
sábado, 27 de abril de 2024
SOBRE PERICO EL DESFALLECIDO.
miércoles, 24 de abril de 2024
SOBRE INVITACIONES.
Recibo con cierta frecuencia -en ese invento absurdo y ridículo que es Facebook; invento que nos separa de nuestros semejantes más que nos une- invitaciones a unirme a tal o cual grupo, generalmente vinculado a VOX.
Respetando a quienes me invitan -y agradeciéndoles el interés-, quiero dejar las cosas claras por si alguna vez hubo duda en mi pensamiento.
Es cierto que he votado a VOX en algunas ocasiones; tres o cuatro si mal no recuerdo. Es cierto que en todas esas ocasiones lo he dicho, lo he escrito y lo he publicado, mas que nada porque sé que jode. También es cierto que siempre he dicho -ateniéndome a la recomendación joseantoniana para las elecciones de 1933- que VOX me parecía lo menos malo, y en esa condición lo votaba. La satisfacción de fastidiar a los rojiprogres y a los tontiprogres -esto es: PSOE y PP- ya me valía el esfuerzo.
Pero, -lo repito- quiero dejar las cosas claras. No soy militante de VOX, ni siquiera simpatizante. No he asistido a ningún acto de VOX, ni tengo intención de hacerlo. Me parece que su programa para las citas electorales en las que lo he votado eran lo suficientemente compatibles con mis ideas, dentro de lo que su adhesión a este sistema permite, como para ir a votar. Y para nada más.
No puedo ser militante de VOX, ni simpatizante, ni unirme a ningún grupo de apoyo a VOX, por la sencilla razón de que soy Nacionalsindicalista.
Esto, para modernos, progres y peperos en general, que no sabrán qué es, quiere decir que soy falangista aunque -me apresuro a avisarlo- no pertenezco a ningún grupo falangista. Soy nacionalsindicalista -o joseantoniano, si así me entienden mejor- por libre. Y lo soy por la sencilla razón de que no reúno las condiciones que los grupos falangistas suelen exigir a la hora de combatir al Excelentísimo Señor D. Francisco Franco Bahamonde, así como por otras cuantas razones que me han ido dando a lo largo del tiempo.
Este es, también, el motivo de que no me defina simple y llanamente como falangista sin más. No tengo ganas de que ningún purista me venga diciendo que no puedo ser falangista si no coincido con su pensamiento particular sobre el Régimen de Franco, sobre su obra y sobre su recuerdo.
Quede, por tanto, claro: no apoyo a VOX más allá de un momento concreto. Soy Nacionalsindicalista porque creo en lo que dijo José Antonio; porque me da la gana, y porque puedo. Ser Nacionalsindicalista -adviértese- no es algo al alcance de cualquiera, como tampoco está al alcance de cualquiera ser católico, por ejemplo.
No me llamo falangista porque no milito en ninguna Falange, y así nadie me tiene que echar por no cumplir sus estándares de antifranquismo o de connivencia con el rojerío.
Así es que -sin sentirlo nada, pero agradeciendo el interés- comunico que no me voy a adherir a ningún grupo feisbuquero de apoyo a ningún partido político del sistema.
martes, 23 de abril de 2024
SOBRE LA CASILLA DE LA IGLESIA, OTRA VEZ.
Decía hace unos días, a cuento de que Facebook me avisaba de que tenía un recuerdo, el cual resultaba ser el de un artículo que escribí años antes sobre marcar la famosa casilla de la declaración de la renta que destina cuartos a la Iglesia Católica, que todo lo que escribí hace años seguía vigente y, por tanto, continuaba mi negativa a sufragar a la institución eclesiástica.
Hoy me encuentro con una noticia que recoge infovaticana.com, que se refiere a un comunicado de la archidiócesis de Tarragona justificando la presencia del vicario general Joan Águila en un acto republicano y comunista. El comunicado dice -copio el entrecomillado-:
«La Iglesia de Tarragona, a través del Vicario General del Arzobispado, ha pedido perdón por el papel de la Iglesia en el franquismo, mostrando especialmente la proximidad a las víctimas y recordando que, al hablar de Memoria Histórica, se las incluye a todas y supone la voluntad de curar heridas, reconociendo el sufrimiento de tantas personas afectadas».
Y sigue: «la historia del siglo pasado muestra que la Iglesia Católica sufrió persecuciones, juicios arbitrarios y asesinatos (...) por considerar que eran partidarios de los sollevados».
Y aún más: «con la quema de iglesias, monasterios y conventos, el patrimonio cultural e histórico de la Iglesia se vio gravemente afectado, con pérdidas irreparables» (...) «esta represión fue ejercida por grupos llamados comités, miembros de partidos y sindicatos radicales (sin especificar ninguna sigla), que aparentemente no dependían de las autoridades republicanas y actuaban al margen de toda ley».
Vamos, que según la archidiócesis de Tarragona, los que fueron asesinados lo fueron por provocar, porque qué es eso de ser católico y de derechas, y que bien asesinados estaban porque se podía deducir que eran partidarios de los sublevados. Y las iglesias, monasterios, conventos -y los colegios que desasnaron a tanto futuro rojo de mierda, y las bibliotecas y los museos-, fueron quemadas por particulares, nada que ver con el Gobierno, ni con los partidos de izquierdas, que ya sabemos que eran todos ellos beatíficos, unos auténticos hermanitos de la caridad y de los tiros a la barriga.Por lo tanto, archidiócesis de Tarragona considera que pedir perdón a los republicanos, comunistas y otros izquierdistas -o sea, a los hijos de puta rojos de toda la vida- es «una cuestión de justicia, que ayudará a la Iglesia católica a recuperar su dignidad y que, sin duda, le acercará más al Evangelio».
Perfecto. La culpa de todo la tuvieron los que no se dejaron matar y se sublevaron, y los que se dejaron matar sin resistencia y dejaron mal a los comités radicales.
Más claro el agua. El agua de borrajas. O el agua de fuego, que deben haberse pimplado a conciencia.
Más clara, la vergüenza ajena que siente cualquier persona decente ante estos pastores traidores, que confraternizan con el enemigo que asesinó a sus antecesores; más clara, la náusea ante estos curas que venden a los que murieron por no renegar de Cristo; ante estos obispos canallescos, que callan como putas y asienten a toda bellaquería.
Más clara, la ocasión de ese cura Paco, que seguirá perdiendo excelentes ocasiones de disciplinar a los bellacos que traicionan, no ya a su Patria, que se da por hecho, sino a su Dios.
Y yo sigo siendo católico, apostólico y español. Porque me da la gana, no porque la institución eclesial me merezca el menor respeto. Sigo siendo católico, apostólico y español, y no caigo en la estupidez de las iglesias nacionales, pero al Obispo de Roma, traidor a España -que es la pieza fundamental de la Cristiandad- y traidor a Cristo, que le vayan dando.
viernes, 12 de abril de 2024
SOBRE LA CASILLA DE LA IGLESIA.
Hoy me dice Facebook que tengo recuerdos. Y resulta que los recuerdos son de cierto artículo que escribí hace unos cinco años, a propósito del anual asalto que sufrimos a manos de esa Hacienda que somos todos, pero unos más que otros.
Leo lo escrito antaño, y compruebo que nada hay hogaño que me permita cambiar de opinión. Que la casilla de la Iglesia, por lo que a mi respecta, va a seguir vacía. También, aclaro, la de "otros fines sociales" o algo así.
Se que eso no me evita el expolio; que dejar de marcar las casillas no hace que me cueste menos el robo. Se que de esa forma, será el Gobierno el que dedique mis cuartos a lo que le salga de las narices a los sinvergüenzas que lo forman.
Pero a mi conciencia le vale con saber que si no marco ninguna casilla no me hago cómplice del destino de esos cuartos que me roban anualmente. Que lo gasten en lo que quieran, que se lo metan donde les quepa; pero no seré yo quien firme ni las subvenciones a los obispos traidores y a los curas que sufragan viajes a los familiares de etarras, ni el que indique que mi dinero se utilice para promover el aborto y beneficiar a Oenegés trinconas.
Ahí les dejo, por si gustan leerlo, lo que pensaba hace esos cinco años:
jueves, 4 de abril de 2019
SOBRE LA CASILLA DE LA IGLESIA.
Como todos ustedes saben, ya estamos metidos en época de confiscación de la renta. Llega el momento en que el Gobierno nos saca los cuartos para dilapilarlos en sueldos para los suyos, en dádivas compravotos para los suyos, en proyectos faraónicos e inútiles para que trinquen sus empresas protegidas o subvencionadoras que -llegado el caso- darán puestos en consejos de administración a los suyos. A los de cada partido, porque esto no es cosa de unos, sino de todos.
Dando esto por sabido, y sentado el principio de que al votante no le importa que le saquen los higadillos siempre que lo hagan los suyos, parece que lo importante no es crear empleo y facilitar y proteger la vida y los derechos de los ciudadanos, sino la memez histórica y la exhumación de Franco.
Y también damos por sabido que en esta época nos van a pedir que marquemos la casilla de la Iglesia Católica en nuestra declaración de la renta. No dejan de repetirlo así desde los medios de comunicación vinculados a la Iglesia: desde esa cadena COPE que pertenece a la Conferencia Episcopal Española.
Esa misma cadena que, un día si y otro también, no deja de lanzar diatribas contra Franco; que no deja -por boca de cualquiera de sus estrellitas- de hablar de la feroz dictadura, de los represaliados, de los exiliados del franquismo; no deja de calumniar a Francisco Franco y a los millones de españoles que lo siguieron para hacer una España que -43 años después- aún puede pagar sinvergüenzas con la herencia recibida.
Esa misma Conferencia Episcopal que ha intentado guardar bien sus ropas en el asunto de la venganza exhumatoria. Que ha dicho que no era asunto suyo que se desenterrara a Franco del Valle de los Caídos, ni dónde se le fuera a enterrar de nuevo. Que eso era cosa del Gobierno y de la familia.
Desde que empecé a presentar la declaración de la renta he marcado siempre la casilla de la Iglesia. Porque soy católico, y por tocar las narices, que también es un motivo. Menos este año.
Este año, no. Que a los Obispos cobardes los subvencione el socialismo y el comunismo con los que se quieren congraciar al precio de la traición. Que a los curas rojos los mantengan sus amos. Que a la institución eclesiástica que abandona a sus hijos y se morrea con los asesinos de sus hermanos en el sacerdocio, la ayude el estalinismo de Sánchez. Que a las emisoras de radio que mienten por sistema para no hacerse antipáticos a sus amos políticos, las sufrague su abuela.
Este año, no. Este año, que la Conferencia Episcopal Española no cuente con mi marca en la casilla de la Iglesia. Este año, no voy a seguir siendo cómplice de los mentirosos, de los traidores, de los chalanes y mercachifles que trapichean con la fe, se refocilan en la iniquidad y se deshonran en la condescendencia, que no es misericordiosa, sino culpable.
Y en lo que valga mi consejo, ahí queda para quien quiera usarlo. Este año, NO. Y a los traidores que los mantengan los socialistas a los que tanto quieren agradar.
miércoles, 13 de marzo de 2024
SOBRE LA PASIONARITA.
Dice El Debate, con vídeo demostrativo, que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda mandó callar a los diputados del PP, los señaló y les amenazó con un enigmático «cuidao» (sic), mientras Pedro Sánchez exigía a Alberto Núñez Feijóo que pidiera a Isabel Díaz Ayuso su dimisión.
El señor Sánchez, evidentemente, no va a responder nada sobre los tejemanejes, las mordidas, las corruptelas y mamandurrias varias de su partido, tan proclive al robo descarado, preferentemente a los más pobres y los más desvalidos.
Los socialistas no se lo creerán, porque para ellos lo que robe su amo bien robado está. Tengo un vecino que afirma que el es socialista, y que votará socialista aunque se muera de hambre, lo cual cada día está más cerca, y sólo siento que probablemente él no tenga tiempo de morirse de hambre, porque la herencia de Franco todavía llega al día de hoy, pero acaso el hambre alcance a sus nietos.
Los moderados de centro, izquierda, derecha, emisora de los Obispos y demás imbéciles, tampoco creerán que los socialistas acostumbren a robar a los más pobres y los más desvalidos, porque ellos, a fuerza de cogerse las vergüenzas con papel de fumar, deben tenerlas ya consumiditas.
Pero si; los socialistas roban a los más pobres -los parados de Andalucía-, a los más desvalidos -los enfermos de covid- a los mas indefensos -los sanitarios de la pandemia-, y lo hacen a cuatro manos, e incluso a seis si se les deja ocasión.
Y no son, como dicen los periodistas palmeros que se trabajan las emisoras contrarias -el presunto periodista Carmelo Encinas en la COPE, por ejemplo- unos cuantos sinvergüenzas del partido; es el partido entero, y todos los que lo votan y lo han votado; todos los que aplauden que su amo robe a mansalva, aunque los gilipollas se mueran de hambre viendo cómo los amiguetes del amo disfrutan de viajes en Falcon, de mariscadas y de putas. Es curiosa la afición a las marisquerías y a las casas de lenocinio de los socialistas, pero están documentadas en prensa y sumarios.
De la misma forma que no pierden ocasión de amenazar, de impedir que los demás hablen, de someter por la subvención o por la fuerza a la prensa que aún no inclina del todo la cerviz ni dobla totalmente el espinazo, de negarle el turno de preguntas en las ruedas de prensa a los no paniaguados del sistema corrupto del socialismo.
Así, no me extraña lo más mínimo que doña María Jesús Montero señalara con el dedo mandando callar y amenazando -cuidao- a los adversarios en mitad del Parlamento.
Ni para eso son originales estos rojos de hoy. Dolores Ibárruri lo hizo mejor: este hombre ha hablado aquí por última vez, le dijo a don José Calvo Sotelo en sesión parlamentaria. Y así lo hizo.
Luego vino lo que todos sabemos; sobre todo ellos, que aún intentan ganar aquella guerra.