Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

sábado, 1 de agosto de 2009

SOBRE LA SOLUCION.

Nada más que un breve apunte, simplemente para recomendar el artículo de mi camarada Ismael Medina, en Vistazoalaprensa.com, titulado Los terroristas deben persuadirse de que pueden morir.
Como es habitual, no tiene desperdicio.

3 comentarios:

SPEER dijo...

Yo que hago submarinismo en las costas vascas, echo en falta algo.
Cinco o siete pecios ademas de dejar el "pisito" limpio, darían de comer a las sardinitas, serían un buen cobijo a pulpos y morenas, aumentaría el turismo submarinista en la zona.
Claro, que cada pro tiene su contra.
¿A qué plaza irían a dar vueltas las señoras de los pañuelos? ¿O irían tocadas de txapelas?

Anónimo dijo...

Excelente articulo.Esperemos no acabar como Yugoslavia.Antón

Legionarius dijo...

Estoy en paro. Que me contrate el estado para aniquilar terroristas. Lo haría gratis.

Un saludo español...

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