Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 11 de noviembre de 2010

SOBRE LOS ANTIDEMOCRATAS.

Se queja El Plural de que los concejales de CiU y PP de Tortosa se hayan opuesto a la retirada de un monumento que recuerda a los Caídos de la Batalla del Ebro.
Desde luego, no debe ser grato a los socialistas y comunistas recordar cómo el mejor intento de sus ancestros fue encajado gallardamente, y posteriormente convertido en una de las mayores victorias de los nacionales. Menos aún debe serles grato saber que parte de los combatientes rojos -ellos se lo decían, no yo- combatían encadenados a las ametralladoras para impedir su huída.
En todo caso, lo que deberían saber los rojos de hoy -ellos se lo dicen, no yo- es que si la propuesta de retirar ese monumento ha fracasado tres veces ya, lo mismo es que la mayoría no quiere que se quite y, entonces, a la minoría le corresponde ajo y agua.

1 comentario:

Soldado Vikingo dijo...

Algunos son muy "demócratas" para lo que quieren.

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