Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 22 de junio de 2010

SOBRE LOS RICOS ESPAÑOLES.

Porque, señores, los españoles somos ricos, riquísimos, la repera de ricos.
Según comenta Público -al borde del éxtasis, por eso lo selecciono como fuente entre todos los digitales- la oficina estadística de la UE, Eurostat, dice que el PIB de la economía española por habitante se situó en el 103% de la media europea; duodécimo puesto, por encima de Italia, lo que es el acabose, ahí es nada, vaya gol de la championlíg de Zapatero a Berlusconi.
Como la estadística es muy suya, esto significa que en España hay tantos ricos, riquísimos, ricachones perdidos, millonarios a espuertas, como para compensar la media con los incontables mileuristas y con los cinco millones de parados oficiales, y los seis o siete reales.
Y esto, que es evidente para quien sepa cómo se halla la media aritmética -acaso ahí está el problema, en que ya quedamos pocos que lo sepamos- supone que los ricos son cada vez más ricos. Pero para los que escriben sus comentarios a las noticias en Público, esto es una buena noticia y les lleva, no ya al éxtasis, sino a un autentico trance de satisfacción.
Es lo que tiene ser infrarrojo y analfabeto.

No hay comentarios:

Publicidad: