Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 15 de abril de 2010

SOBRE EL CAMBIO DE NOMBRE.

Que los sociatas del Ayuntamiento de Madrid proponen en la actual plaza del Caudillo de El Pardo, situada junto a la entrada del Palacio, para adjudicarle uno que represente "valores constitucionales".
Como soy de natural generoso y me gusta ayudar, propongo que la llamen plaza de los hideputas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Supongo que, en vez de cambiarle el nombre, has querido buscar un sinónimo.

R C E dijo...

Si, un sinónimo para los "valores constitucionales", de los sociatas, y para denominarte a tí, cabrón

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