Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 20 de marzo de 2012

SOBRE LA IMPERIOSA NECESIDAD ANDALUZA.

Necesidad que, a tenor de lo dicho -¿acaso rebuznado?- por el señor Griñán, no es, como pudiera pensarse, la limpieza de la corrupción, ni el paro galopante, ni los nefastos resultados educativos.

La primera necesidad de los andaluces es -véanlo en La Gaceta- la incorporación del flamenco a los colegios y al resto de niveles del sistema educativo público andaluz.

Ahí, con un par. Los andaluces no necesitan saber que de Huelva salieron las tres carabelas -que eran dos, puesto que la Santa María era nao-, ni que Sevilla fue la puerta de América durante tres siglos; ni que fue uno de los lugares predilectos de Carlos I; ni que en Bailén ocurrió la derrota con la que comenzó el declive de la estrella napoleónica; no necesitan saber que en Andalucía nacieron los hermanos Bécquer, Diego Velázquez, el duque de Rivas, Martínez de la Rosa, García Lorca y -aunque a mí no me haga puñetera gracia, ni como comunista ni como poeta- Rafael Alberti. No necesitan saber que Andalucía dió emperadores a Roma, y grandes capitanes que se inventaron la Infantería moderna en tierras italianas.

Los andaluces no tienen necesidad de saber leer, ni de saber escribir, ni de saber sumar. Al parecer, con que el señor Grián y sus sociatas sepan restar van todos listos, y para ser carne de PER no hacen falta estudios. No tienen necesidad de conocer más río que el que pase por su pueblo, ni más monte que el de piedad.

Lo que si necesitan urgentemente, es saber flamenco y así, -como queda dicho al principio- lo promete, si gana las elecciones, el señor Griñán que, al aire de esta promera electoral, arremetía contra “el pensamiento único con que siempre las clases conservadoras han querido imponer su ideología”.

Y uno se pregunta si no es, precisamente, el cliché de la Andalucía de peineta, traje de lunares, pandereta y flamenco, el pensamiento único que quiere imponer la clase conservadora socialista; si no es este socialismo ramplón y arcaico el que pretende que Andalucía no levante la cabeza más allá del tópico, tan lejano de la realidad como próximo al reclamo de catetez del señor Griñán.

lunes, 19 de marzo de 2012

SOBRE "LA PEPA".

Que es la del día, evidentemente. Doscientos añitos de la promulgación de aquella Constitución, tan celebrada, tan recordada, tan alabada y tan manida.

Dos siglitos desde que los padres de la patria nos hicieron a todos, por ley, justos y benéficos, cosa la mar de acertada según demostró el siglo XIX, buena parte del XX -salvo el periodo en que fuimos una de las pocas cosas serias que se podía ser en el mundo-, y lo que va del XXI.

Una Constitución adorada por los que hicieron volver grupas a los ejércitos napoleónicos, sin darse cuenta de que así vencían a las armas pero se esclavizaban a las ideas. Porque la Pepa es, simplemente, el triunfo de la Revolución Francesa en España, que nos metió por la senda de las asonadas cuarteleras, de los golpes de Estado liberales, de las traiciones y la pérdida de América y, en suma, de las guerras civiles.

Se cumplen, por tanto, dos siglos de derrota espiritual, de pérdida del rumbo histórico y se servilismo al extranjero. ¡Y todavía hay quien lo celebra!

sábado, 17 de marzo de 2012

EL ESTADO ES DINERO (por Arturo Robsy).

EL ESTADO ES DINERO.

por Arturo Robsy.

Y dinero debido, que es peor. No se entiende como empresas mundiales trabajan con beneficios y los estados, generalmente, generan pérdidas asombrosas. Lo definen los manuales como bien de general aceptación, o sea, como herramienta del trueque; pero no es sólo eso, como se sabe. El dinero es faraónico: da poder. Además, cualquier cosa que se emprenda en este mundo moderno necesita dinero, el primer factor de la producción, incluida la poesía. Y la política.

Conviene orientarse sobre lo que es. Dinero es la supervivencia de “denario,” y todo ello viene de “*Dekm-” remota raíz de “diez.” Deka en griego y del distributivo romano “deni,” que se pueda traducir por “diez de cada uno.” El “denario” equivalía a diez ases.

El idioma inglés, que hoy se traga cruda la economía a través de América, prefirió decir “money” que entre nosotros sólo es moneda. No pasa nada: viene todo del mismo lugar, la ceca que los romanos tenían a la sombra del templo de Juno Moneta, la falsa Diosa Juno, esposa de Júpiter, con la advocación de Moneta: consejera. Pero hasta los moros andan con su “dirham,” que significa, exactamente, denario.

El caso es que el dinero, tal cual, no existe ya. Es una bonita fantasía substituida primero por papel y luego por plástico. De modo que papel y plástico es lo que el Estado tiene, normalmente extraído al ciudadano, como empresa que es y, claro, mal administrado. O sea, de general aceptación que es, justo, lo mismo que nos pasa con los votos: la mayoría se acepta, con independencia de las fechorías que lleve en la cabeza colectiva que finge ser Zapatero. O en la amorfa expresión que es, sin duda, Rajoy.

Extrañas cosas de la modernidad: usted gana un millón al mes y no es rico; usted maneja 500 mil millones y, aunque cobra sólo 20.000, es un potentado. No es el dinero, es el poder y el capricho de dejarse querer o de querer al jefe supremo.

Pero, a veces, algún devoto resulta manirroto y se pone a la explotación del ciudadano mediante nubes de humo, globos sonda y palabra de vendedor de seguros. Y lo hace bien. Por eso el hombre, como único animal histórico, debiera revisar la Historia de Norteamérica, que no solemos estudiar, hasta dar con el animal que nos amputó La Florida y educó a Sam Houston, que nos rebañó Tejas, pero esta vez ya mejicana.

Lo dicen hasta los documentales: el presidente de Estados Unidos, Andrew Jackson, que lo fue hasta 1837, antes de ayer como quien dice, tuvo una manía superior a la batalla y la matanza: el dinero. Pensaba que el dinero en billetes no lo era. Sólo consideraba como tal el que se podía llevar a los dientes y morder.

De sargento mayor general llegó a presidente de USA y sacó el látigo. Recibieron los indios, recibimos los españoles, envueltos ya en el sueño eterno, y los banqueros. Y eso sí que no. El presidente que pudo con nosotros, no logró hacerle una muesca a la banca, o sea, devolver a la razón lo que era ya entonces el dinero, o sea, una pamema de gente espabilada y de gente acomodaticia: que el dinero en billetes no lo es y que no había -entonces ni ahora- modo de impedir que los especializados crearan dinero con cargo al maestro armero.

El extraño camarada Andrew Jackson acometió contra el Banco de América que, además, guardaba los fondos federales. El lector sabe que ese banco ya no está y que el dólar lo emite, hoy, la llamada “Federal Reserve,” en cuyos billetes se lee “Federal Reserve Note,” o sea, billete. O sea, “nota.” Posteriormente le añadieron en latín, por la cosa del prestigio, “Novus ordo seculorum,” y una pirámide, que siempre hace bonito.

Nuevo orden de los siglos. Pero entonces Jackson no estaba por la labor y retiró los fondos federales de la custodia del banco de América. El bank, antes, había contraatacado subiendo los intereses y aumentando los desahucios. Es decir, hubo una batalla entre el poder del dinero y el del pueblo, o sea, de la democracia tal como la vieron desde Washington -masón- hasta Jackson, al que, como de burla, han puesto la cara en los billetes de veinte.

Una batalla entre el valor “contante y sonante,” Y se sabe quién lo ganó. Desde luego, el dinero en billete, bajo palabra de banquero, y en plástico, sin palabra que valga, triunfó. Y eso hizo vencer muchos asuntos casi increíbles, como la Guerra de Cuba, el Canal de Panamá, la primera y segunda guerras mundiales, el plan Marshall y, si hay que apretar, el armamento de Rusia en la Guerra mundial, el avión llamado “Paloma de la paz” y los socialismos, que siempre fueron una apuesta bancaria.

De tal modo lo fueron que hoy el Estado es Su dinero. Incluso que el dinero es EL estado y, en ese caso quien hace el dinero hace la ley como quien hace la ley hace la trampa: cosa milenaria. Trile de poderosos, papamoscas de cómodos, vergüenza del seso.

Como no hace falta demostrar, el liberalismo ha vencido en esta pugna anterior a 1775, o sea, de lo que nos pasaba aquí con la Primera República y sus cantones y saqueos. Pida usted un euro de oro, con valor de euro y sabrá a que nos referimos: a la carcajada. O sea, quien tiene el dinero tiene el poder.

Y un apéndice: el Estado Español debe más de setecientos mil millones de Euros, o un billón para redondear, de modo que hay que preguntarse quién y qué manda en España. Y a quiénes pertenecen el Psoe y el PP. Y quién hace las leyes que permiten, en pleno socialismo liberal y viceversa, que los medicamentos valgan el doble, como la electricidad, el petróleo y todos los bienes de necesario uso.

Y que el euro valga cada vez menos, como la España independiente y sus leyes.

Arturo ROBSY.

viernes, 16 de marzo de 2012

SOBRE COMO SE HUNDEN LAS CIVILIZACIONES (Comentario de ARTURO ROBSY).

Comentario que, a propósito de la entrada acerca de la huelga de las obreras del genitalismo, les transcribo sin más, porque ilustra sobradamente:

* * * * *
También soy contrario a estas reformas, pero estamos viviendo en dilema: o las del PP o el regreso a las del Psoe y, en ambos casos, la miseria. Y sucede incluso teniendo ejemplos, históricamente cercanos, de cómo se pueden combatir estos desastres económicos que, de entrada, se nos llevan la poca independencia que teníamos.

Y sí, con el sexo pasa lo que con la política: todo se politiza y todo se sexualiza, empezando por la política misma. Porque, Rafael, la perversión es buena y bien se ve que todas estas cosas son perversiones subvencionadas. O amateurs. Ya Nietszche anunció en su última obra, La Voluntad de Poderío, que preveía dos siglos de nihilismo arrollador y estas cosas de transmaribolleras son nihilismo y no algarrobas. De hecho los fines de fiesta de una civilización constan de nihilismo, de no creer, de no querer, de entregarse a la sopa boba o a la matriz inerte. Y de ensalzar la neurona calva.

Y estas gentes politizadas a la extranjera, liberales no libres y rojos no bermejos anunciaban antes del 75 la invasión del nihilismo que, con ayuda de los medios y de un torpe concepto de la libertad, arrollaba las compuertas del sentido. Decían esa memez de que la política es el arte de lo posible cuando sabían muy bien que era el arte de lo imposible, porque imposibles eran sus pretensiones y sus programas. ¿Crees que los españoles, de saber lo que vendría hubieran votado por semejantes mamelucos? Pero sucedió exactamente lo imposible. No lo improbable, que también, sino lo imposible: o sea que todo lo hecho y legislado fue en beneficio de las muchas imposibilidades y lo que acabamos teniendo y tenemos es una estructura nacional que no sirve para nada y que ha funcionado, desde el principio, al margen de lo español, del pueblo español, de las necesidades españolas. Un Estado que nada tiene que ver con nosotros y del que no acertamos a librarnos.

España siempre sorprende a los españoles. Y esa es una verdad más que comprobada.

Arturo.

jueves, 15 de marzo de 2012

Y LA GUINDA LABORAL.

Para rizar el rizo o, si lo prefieren, poner la guinda de este tema laboral que nos está dando para mucho -y más debería dar si nos ciñéramos a las ideas y nos dejáramos de antipatías- voy a transcribir unintercambio de correos electrónicos con mi camarada Arturo. Que, por si alguien aún no lo sabe, es Arturo Robsy y no necesita más presentación.

* * * * *

Ele, Rafael. Veo que te enfrentas con ideas de infiltración liberal. Los sindicatos trataban de unir en la empresa los elementos que la formaban, arbitrando, además, entre los empujones de obreros y patronos. Es más: los patronos daban participación en los beneficios, incluso con acciones, a los trabajadores. Y no se aceptaba la idea del Mercado Laboral.

Había, entre los obreros, quien conseguía darse de baja eterna con sueldo, mientras que había patronos que también buscaban motivos nuevos para el despido. Pero la justicia de entonces era más verificable que la de ahora. Porque el Estado Nacional buscaba la justicia; el actual busca el beneficio. Entonces estábamos en un camino importante hacia el N.S. y ahora estamos en el de la explotación descarada. Fíjate: multas gordas a los mendigos. Cuadrados los tienen.

Lo peor, que nos están acostumbrando a lo que no es nuestro ni casa con nuestras ideas. Las ideas, por cierto, no son ideologías. Ni la Fanlange lo es. Como en los tiempos de Calderón, la Falange ha sido y es una religión de hombres honrados. O sea, inasequibles a las tentaciones del Mundo, viejo enemigo del alma. Las demás ideas, que ahora nos acosan, contienen una voluntad de rendición que asusta y que infiltra las almas de los más tiernos.

Y la idea básica en todos los españoles queda explicada en la carta pueblo de Jaca, o por ahí, demostrada apócrifa, pero no incierta: "Nos, que somos como vos, y que juntos valemos más que vos..."

Hacer más de mil años que el concepto de justicia se ha consolidado aquí. Lo demás, engaños interesados en la dominación de quien no arriesga. Porque todo eso económico de justificar el beneficio empresarial por la "asunción del riesgo", ha quedado claro: las entidades financieras no asumen el riesgo y hacen que el Estado les devuelva los fallidos.

Peste de dominio extranjero.

Arturo.

* * * * *

Voy intentando pergeñar -algo a salto de mata, porque la economía o la legislación laboral no es lo mío- una idea que refleje que es posible algo mejor que lo que nos venden como panacea. En el fondo, creo que ya en la Declaración Programática está dicho todo lo fundamental, y en muchos discursos o artículos de José Antonio desarrollado, de forma que sólo falta actualizar las fechas y los nombres, y ya tenemos los cimientos. La reglamentación y la casuística caerán por su propio peso.

De aquella época, que en lo laboral conocí nada más que por referencias y observación de las situaciones ajenas, tengo claro que el trabajador estaba bien defendido. Mucho mejor que ahora -llámese "ahora" a todo lo habido desde el 76- en que sólo es moneda de cambio. Tambien el empresario estaba más protegido. Sometido a la Ley, si; pero no al chantaje.

Rafael.

* * * * *

Estás haciendo un trabajo muy importante, Rafael. Porque es la hora de las propuestas nuevas y hay que hacérselas a todos, incluso a los nuestros. Te añado un par de cosas por si valen algo. Creo que el sindicalismo horizontal está extinto y más después de las últimas chapuzas de UGT y los cocos. Los de Intereconomía, para insultarlos, les llaman sindicatos verticales, hay que ver.

Desde mi punto de vista la misión del sindicato es la concordia y el reparto según los méritos de cada uno. El Fuero del Trabajo es una buena plataforma para orientarse, pero lo fundamental siempre he creído que es la creación de una cámara sindical. Se quita al Senado y se pone eso.

Una cámara que legisle las normas laborales y que pueda cambiarlas. Pero para que no se politice, que es nuestro gran mal, hacen falta medidas selectivas. Las medidas sindicales han de estar en las leyes y hay que volver a los magistrados del trabajo. Si la convivencia está regulada por ley, ¿por qué no el trabajo? Y contar con prensa (y TV) sindical. Pueblo era prensa sindical y de gran éxito.

No soy quien para dar consejos, pero los he dado.

Arturo.






SOBRE LA HUELGA DE LAS "TRANSMARIBIBOLLERAS".

Que mira que ponen difícil llamarle lo que a sí mismos (mismas, mismes) se consideran, con lo fácil que sería decir, siguiendo las enseñanzas de la RAE, anormales.

El caso es que -véase La Gaceta- a través de su página web, las transmaribibolleras se postulan a favor de la huelga general: “nos afirmamos rotundamente como contrarias a las reformas laborales que se están llevando a cabo, que sólo empeoran nuestra situación. Desde Izquierda Unida, creemos que se puede crear empleo juvenil sin precarizar nuestras condiciones de vida. Porque las transmaribibolleras también somos clase obrera”.

A mi esto me parece totalmente discriminatorio. ¿Qué pasa con las transmaribibolleras que sean de clase alta, media, mediopensionista? ¿No tienen derecho a protestar? ¿O no tienen derecho a ser transmari.... eso?

Pero es que además hay algo que no entiendo. Las trans.... eso, ¿están contra la reforma laboral desde su condición sexual? ¿O es que su trabajo está íntimamente -con perdón- relacionado con el sexo?

Y otra pregunta más: las transmari... lo que sea, se apuntan a la huelga como trabajadores (trabajadoras, trabajadoros), o como trans...leches. Y en qué consistirá su huelga; quiero decir, ¿dejarán de trabajar ese día, o dejarán de maricobollear? ¿Harán huelga de mamas o congojos caídos? Ítem más: ¿dejarán ese día de percibir subvenciones?

Porque en muy pocos trabajos hay que sacar a relucir los genitales y, descartado el hecho de ponerlos sobre la mesa cuando es menester, sólo queda un sitio donde son necesarios: los lupanares.

Y no, miren, no soy machista, ni homófobo, ni translechéfobo; simplemente me desjarreto de risa viendo como estos desviados meten los genitales hasta en la sopa.

SOBRE UNAS NOTICIAS.

Así, a palo seco, y ya me contarán ustedes.

Público (17.11.2011): Las eléctricas piden al nuevo Gobierno un gran aumento del recibo de la luz.

La Gaceta (29.2.2012): El beneficio de Endesa se mantuvo en 2011

Cinco días (13.3.2012): La factura de la luz en España está en el umbral más elevado de Europa

La Gaceta (13.3.2012): El déficit de tarifa es, a juicio del ministro de Industria, insostenible. Como primera consecuencia, el recibo de la luz podría subir en abril.

miércoles, 14 de marzo de 2012

SOBRE LA INSUMISIÓN GERUNDENSE.

Resulta que -dice El Mundo- el Ayuntamiento de Gerona ha aprobado una propuesta para "liquidar, cuando sea posible, todos los impuestos -IRPF e IVA- en la Agencia Tributaria de Cataluña y deje de hacerlo en la de España, y que por tanto se apueste por la insumisión fiscal como medida contra el déficit fiscal."

La cosa viene de los grupetes declaradamente separatistas -5 votos-, y ha contado con la oposición del PP (3) y la abstención de CiU (10) y PSC -el partido de doña Carmen Chacón- (7). Es decir: la propuesta alcanzó la democrática aprobación por 5 votos a favor contra 20.

Para reducir el déficit fiscal no se les ha ocurrido pedir el cierre de miniembajadas, que suponen 32 millones de euros anuales y que son, a modo de ejemplo, 832.260 euros la de Bruselas; un millón la de Madrid. No se les ha ocurrido recortar el déficit empezando por los tres millones y medio en abortos, los 500.000 euros en subvencionar asientos vacíos en vuelos desde Lérida; los más de 100.000 euros blindados de su parlamentito aldeano...

Así es que, como vivimos en el país del absurdo -¿mejor dicho, acaso, en un país lleno de gente absurda?- voy a contribuir con mis propuestas, igualmente absurdas.

Y lo haré pidiendo que el Gobierno de España impida utilizar a los insumisos -a las personas y a las Instituciones- todas aquellas cosas que fueron construidas con el dinero de los españoles en general, sin distinción de provincia de residencia.

Por ejemplo, cortándoles el agua de los embalses construidos por el Estado; cerrando la difusión de señales radioeléctricas de Retevisión; concediendo a otras entidades que sí tributen adecuadamente, las frecuencias de radio y televisión locales que ahora usen los insumisos; imponiéndoles un canon por kilómetro recorrido en carreteras de la Red General del Estado y en trenes que utilicen las vías de las redes generales; negándole a esos insumisos el derecho a voto en las elecciones generales españolas, así como la gestión de los censos electorales; retirándoles los documentos de identidad y pasaportes españoles; obligándoles a canjear su permiso de conducir cada vez que abandonen su pueblo; exigiéndoles la devolución de las matrículas de sus vehículos, gestionadas por el Estado; en fin, todas esas cosillas y otras muchas que a buen seguro se nos podrían ocurrir.

martes, 13 de marzo de 2012

Y ALGUNA COSA MÁS.

Algo más, sobre lo de ayer y anteayer, porque la respuesta de Ocón a lo que dije me da pie para incidir con más profundidad en algunos aspectos. Lo siento, Carlos; pero si me das cuerda soy capaz de estarme horas largando.

* * * * *

Ocón ha dejado un nuevo comentario en su entrada "SOBRE EXPLICACIONES A LO DE AYER.":

¡Buf!

Primero volver a agradecerte tú atención, Rafael.

Segundo. ¡cómo me gustaría que 'no nos dejaran tan solos'!. Mucho más cuando tocas asuntos tan importantes y que tan bien nos vendría llevar al terreno de la neutralidad total, sin un ápice de monsergas ideológicas.

Yo me alargaría demasiado.

Lo bueno es que - como siempre, creo - estamos de acuerdo. Yo no puedo dejar de apuntarme a lo que has escrito, a todo (repasaré con segundas y terceras lecturas, jeje).

Para mí solo hay un gran error SIEMPRE. Que 'yo', que un ciudadano o sociedad que emplean sean los que deban cargar con otros ciudadanos.

Sinceramente me parece una perversión de una primera magnífica intención: salvaguardar derechos, hacer justicia o llámalo como quieras, sobretodo con respecto a la 'parte débil' de cualquier asunto, que en este caso sería (o fue) el empleado frente al empleador.

Se hace insufrible esa parte de llevar un negocio y emplear gente. No tiene sentido añadir artificialmente tantos inconvenientes a la ya difícil labor de mantener algo en pie y probar de 'progresar'.

...jeje, escribiría horas y no me explicaría. Lo dejo.

¡Ah!, demagogia no haces ni pizca. Mi hija tiene contrato de dos horas semanales. Y no te cuento lo que trabaja, ni cómo, ni a cuánto.

Pero las preguntas serían: ¿por 'empresarios' como ése (esa) debemos ir todos de c...?, ¿no puede EL ESTADO hacer justicia 'en paralelo' sin condenar a todo empleador 'por si acaso'?.

Lo dicho, yo necesitaría escribir una enciclopedia. Y si supiera escribir no me bastaría con un comentario.

Gracias por enésima vez. Nos seguimos viendo.

Un abrazo amigo Rafael

* * * * *

No hay nada que agradecer, Carlos. Si acaso, la gratitud debería caer por mi parte, por señalarme aspectos que no he explicado lo suficiente y darme ocasión de seguir con ello.

Este gran error que señalas, el de que "un ciudadano o sociedad que emplean sean los que deban cargar con otros ciudadanos," es la gran adulteración del sistema. Porque en un principio -y durante muchos años de uso- el sistema de la Seguridad Social servía -valga en cierta forma la redundancia- como seguro. Seguro para el trabajador, que no se quedaba sin cobrar al estar enfermo, y que tenía derecho a unas prestaciones por desempleo. Cosas ambas que había pagado por adelantado, con sus cotizaciones.

Y seguro para el empresario, que no tenía que pagar la enfermedad del trabajador, porque para eso pagaba sus cotizaciones a la Seguridad Social también.

No se, antes del advenimiento de los sindicatos actuales, si era muy difícil despedir a un mal trabajador. Si era así -que no creo- fue un error, porque un mal trabajador no es malo sólo para el empresario, sino para todos sus compañeros. Me inclino a pensar, por lo poco que recuerdo, que -en la época en que el sistema funcionaba- las causas de despido eran las suficientes y suficientemente claras para impedir que los vagos viviesen del cuento.

Sobre los contratos de horas, como el de tu hija, son invento de los diferentes Gobiernos con la sencilla intención de, ya que no son capaces de generar riqueza, repartir la miseria. Pero no me refería a un contrato de dos horas semanales; lo que he visto, es un contrato en el que se da de alta al trabajador el día tal del mes tal del año cual, se le cotiza una hora, y se le da de baja el mismo día, del mismo mes y del mismo año. Seguro que el contratante tardó más en el papeleo.

No si si alguien me podrá indicar otra cosa, pero no alcanzo a ver qué necesidad puede tener una empresa, por pequeña que sea, para tener que contratar a alguien para una hora. Parece de cachondeo. No digo ya que el empresario contrate por esa hora -sus necesidades tendría- sino que la legislación laboral lo permita y, tal vez, lo considere un gran logro porque así se reducen las horas extra. Pérdida para el trabajador de plantilla, escarnio para el contratado, y burocracia para el empleador.

Estas cosas son las que hacen de la legislación laboral un esperpento, y las que un Estado justo y social no debería permitir. Menos aún, claro, fomentar para maquillaje de estadísticas.

Ello, parejo con una normativa clara y taxativa con respecto a los contratos de trabajo y a los despidos.

Puede parecer que defiendo al trabajador y acuso al empresario, pero no es eso. Desde mi punto de vista, como ya decía ayer, la empresa es un conjunto indisoluble de empresario, trabajadores y medios de producción, en la que todos cooperan para beneficio mutuo. Es justo que el empresario tenga un beneficio, y que el trabajador también lo tenga. Lo que no se puede admitir, es que cuando las cosas vienen mal, el trabajador no se avenga a razones y hunda la empresa con exigencias desorbitadas. Por ejemplo, ¿cuantas empresas tendrán queechar el cierre a causa de la anunciada huelga general? ¿Cuantos pequeños talleres, comercios, oficinas, ecibirán ese día la última puñalada que pueden soportar?

Un poco a este propósito, y en un segundo comentario, dice Ocón:

***

Algo más: NO se están evitando, precisamente, todos estos abusos como el de mi hija. Los malagente empleadores siguen existiendo, nunca han faltado. No digamos lo que se les permite a los grandes grandes, que hasta les privilegian desde todos los puntos de vista, no solo el laboral.

Solo hemos conseguido que los malagente empleados puedan hacer lo que les dé la gana y hasta denunciar al empleador en falso, si quieren y sin problemas.

***

Y añade Daniel:

Así es ,Ocón. La única ideología que funciona en España, es el hijoputismo.

Triunfan los empleados maulas y los empleadores especuladores. Y la misma mentalidad rige a unos y otros: sacar cuanta más pasta, mejor, y si es al menor esfuerzo o coste, pues mejor, todavía.

Saludos.

***

Ahí está el problema, y lo cité el primer día: los pequeños y medianos empresarios, que son los productores de la inmensa mayoría de la riqueza nacional, son igualmente víctimas de la explotación de los grandes capitalistas, muchas veces multinacionales. Esto no puede ser una guerra decimonónica de obrero contra patrón, porque si un obrero se cruza a diario con el patrón, es que el patrón no es un capitalista, sino un trabajador que cumple en distinto puesto.

¿Solución a todo esto, hoy por hoy? Con este sistema no la veo, porque falta lo principal: la buena fe y la voluntad de entendimiento. ¿No hay solución? Para mi, sí: el Nacionalsindicalismo.



SOBRE LA "DESTRUCCION Y SAQUEO DE NUESTRO PATRIMONIO".

Que tal es el título de la conferencia prounciada por mi camarada Jesús Flores Thies el pasado día 8 en la Residencia Militar de Barcelona, y que ustedes pueden leer en Cruzada Hispánica sin más esfuerzo que seguir el enlace que me ofrece gentilmente Lobo_Ibero.

lunes, 12 de marzo de 2012

SOBRE EXPLICACIONES A LO DE AYER.

Ayer, en la entrada que titulé SOBRE EL ALBOROTO Y LA FECHA, quise dedicarme a razonar acerca del motivo que llevó a los sindicatos a manifestarse en la conmemoración del brutal atentado del 11-M. Como es de esperar, tratándose de estos sindicatos, el comentario se me fue de las manos, y acabé hablando casi más de esas organizaciones mafiosas que subvencionamos todos, y de su aspecto troglodítico, nostálgico, reaccionario, antediluviano y anticonstitucional.

También terminé hablando sobre la reforma laboral, tema del que -como habrán observado- no había dicho nada. Y no lo había dicho porque entiendo que la reforma es obligada por las circunstancias de un Gobierno y un Estado que están subordinados a la pertenencia a la UE.

En esta tesitura, no queda más remedio que hacer esta reforma -hay quien la desea mayor incluso- o irnos todos a freír espárragos. Pero ello no quiere decir que me guste, y ayer declaraba mis razones. Porque esta reforma es la que necesitan los mercados, los burócratas de Bruselas y la patronal -no confundir con los empresarios vistos de uno en uno-, pero no es la que necesita España.

Este preámbulo viene a presentar el comentario que hacía, a propósito, mi amigo Ocón. Como en otras ocasiones, y por facilitar la tarea al lector, lo transcribo:

* * * * *

Ocón ha dejado un nuevo comentario en su entrada "SOBRE EL ALBOROTO Y LA FECHA.":

Espero, Rafael, que lo que ha hecho y lo que haga este nuevo gobierno no destruya "los últimos cimientos de la sociedad más justa, más libre, más humana, que una vez tuvimos" porque si quedaba algo de eso no es plan de terminar de liquidarlo. Sabes que opino que se quedan cortos con la reforma, pero solo es mi opinión y, siempre, sin haber profundizado en textos, leyes y reglamentos que son demasiado para mi coco.

Desde luego yo no deseo que "lo único que tienen que vender los desheredados" - su tiempo y su esfuerzo - deban venderlo barato ni "a los poderosos".

Espero que este gobierno y los que vengan nos protejan a todos de TODA injusticia y de todo intento de 'aprovechamiento'.

Si la única manera de hacer eso - en la vertiente laboral - es lo que tenemos y lo que teníamos ayer, estamos jod...., pero aguantaremos con eso, como hasta ahora (los que quedamos).

De todo lo demás que nos ofreces en el escrito, ¿qué decir?. Que todo eso NO debería tener discusiones, alternativas ni maneras. Que en el grueso de lo que expones debería haber una unanimidad universal y, por lo visto, no la hay ni la va a haber pronto.

Estamos jod... también con eso.

Un abrazo

* * * * *

Yo entiendo que esta reforma ayuda -el camino viene de lejos- a destruir la sociedad más justa y más libre que tuvimos. Y lo entiendo, precisamente, porque completa el camino hacia una cierta forma de esclavitud: la de venderse uno mismo a quien lo quiera comprar o alquilar. Este camino ya comenzó de forma descarada con la introducción de las ETT, de la mano del socialista Felipe González, y ahora culmina en la absoluta facilidad de despido, con causas de lo más peregrino, que hacen del trabajador un objeto de usar y tirar.

¿Se puede tener una vida digna cuando la ETT se queda -por la simple intermediación- parte de tu esfuerzo? ¿Se puede aspirar a echar raíces, a tener familia, cuando estás pendiente de que te firmen un contrato por una hora? Que no exagero, que no hago demagogia, que es que he visto certificados de la Seguridad Social donde constaban contratos por una hora de trabajo. No una hora diaria: dar de alta, trabajar una hora y dar de baja. ¿Es una sociedad justa, y puede ser uno verdaderamente libre, cuando no sabe si podrá comer al día siguiente?

Para mi, la reforma laboral del PP no es sólo injusta y antisocial; es claramente delictiva. Y no se si puedo defender esta opinión con sujeción a la letra de las leyes y de los códigos, pero estoy seguro de tener razón en lo que se refiere al espíritu.

Por ejemplo, el despido de un trabajador por haber estado de baja cierto número de días, es un delito. Porque si el trabajador está pagando unas cotizaciones a la Seguridad Social, es precisamente para tener asistencia sanitaria, por un lado, y para seguir percibiendo al menos una parte de su salario si cae enfermo. Por lo tanto, admitir la enfermedad como causa de despido es un delito de estafa. Por supuesto, también lo es para el empresario hacerle pagar el sueldo al trabajador enfermo, porque para eso -precisamente para eso- paga el empresario su parte de las cuotas de Seguridad Social: para que ese seguro le evite un gasto improductivo. Hacerle que pague la enfermedad del trabajador durante los primeros quince días -corríjame quien tenga mejor información si me equivoco, pero así era no hace mucho- es una estafa al empresario.

Por supuesto, no voy a caer en la dialéctica marxista de patrón explotador por definición. Cuando escribía que vamos -o estamos- en una sociedad donde los desheredados no tienen otra posibilidad que vender su tiempo y su esfuerzo a los poderosos, no lo hice desde ese punto de vista. Porque en España la gran mayoría del tejido productivo es pequeña y mediana empresa, que se ve encajonada irracionalmente entre las apetencias dictatoriales de los sindicatos subvencionados, las exigencias insufribles de las grandes empresas que mandan en la economía como señores feudales, y la voracidad recaudatoria de las administraciones. Por lo tanto, también los empresarios sufren la explotación de los poderosos que manejan el cotarro a su gusto.

En un sentido sí me parece bien la reforma laboral, y es en el de priorizar los convenios de empresa frente a los colectivos de sector. Porque nadie mejor que los trabajadores de un taller, comercio, oficina, pequeña industria, para saber cómo están las cosas. Y nadie mejor para decidir, por ejemplo, si prefieren cobrar un -pongamos- 20% menos y no despedir a nadie. Nadie mejor para saber si un trabajador es un caradura que falta al trabajo seis u ocho días al mes sin más motivo que su vagancia, y si merece que se le ponga de patitas en la calle para preservar el -en este caso, indudable- mejor derecho de los demás. Nadie mejor para saber que si la empresa ha tenido un buen año, se puede pedir alguna recompensa por el esfuerzo sin que suponga un coste inasumible.

En resumen, nadie mejor que los trabajadores y el empresario -tantísimas veces uno más entre ellos- para hacer que la empresa sea un lugar donde el ser humano desarrolle sus intereses económicos, sin explotación pero sin prebendas. Porque la empresa tiene que ser un esfuerzo de todos -cada cual desde su puesto- para el beneficio común de todos. En la empresa no deben caber ni los jefes explotadores, ni los trabajadores holgazanes, ni los sindicalistas vagos.

Por lo que hace a los sindicatos a que ayer aludí, es evidente -ellos lo demuestran- su intencionalidad política, cubriéndose con banderillas anticonstitucionales y nostálgicas. Porque uno puede ser republicano -yo lo soy- pero de otra República, no de aquella segunda de sangre y mierda.

Con respecto a lo demás, amigo Carlos, ¿qué cabe esperar de una madre que no quiere saber la verdad sobre la muerte de su hijo, si esa verdad le puede romper sus tópicos?

Un abrazo.

domingo, 11 de marzo de 2012

SOBRE EL ALBOROTO Y LA FECHA.

Son muchas las voces que se han mostrado insatisfechas porque los sindicatos hayan elegido el aniversario del 11-M para manifestarse. Casi todo el mundo, salvo -evidentemente- los sindicatos y esa asociación de víctimas elitista y exclusivista, dirigida por una señora -sindicalista antes que madre, al parecer- que se ha ido del bracito con los cocos y los ugetos a pedir que no se investigue más aquél atentado.

No vaya a ser -digo yo- que nos enteremos de qué pasó, quien fue el autor intelectual de los crímenes, y qué objetivo perseguían, aparte de matar. Porque siempre se mata por algo y para algo, salvo caso de insania; y podría acontecer que aquél golpe de Estado de los días 12 y 13 de marzo no hubiera sido oportunidad casual, cogida al vuelo. Ya ustedes me entienden; y si no me entienden, no se lo puedo explicar mejor, porque en esta democracia sólo pueden hablar los que tienen permitido organizar manifestaciones espontáneas.

Bien, a lo que iba: a mi no me ha extrañado en absoluto la elección de este día. Los sindicatos -estos sindicatos- son lo que son; lo que siempre han sido. La UGT es, desde su creación, la correa de transmisión del PSOE; CC.OO es, desde que sus iniciales creadores de la HOAC confundieron el culo con las témporas, correa de transmisión del PCE.

Ambos sindicatos hacen su bandera de la más que trasnochada lucha de clases. Son retrógrados, anclados a los comienzos del siglo XX, incluso finales del XIX; son nostálgicos. Nostálgicos, además, del paraíso comunista soviético; ese que se cayó solo, por simple putrefacción. Pero es que estos sindicatos -salvando a todos los sindicalistas de buena fe que pueda haber, porque aquí se habla de las organizaciones- son pútridos. No haría falta más razón que la por ellos mismos expresada, comparando el aniversario de un atentado que costó cerca de 200 vidas con un partido de fútbol. Así son.

Son así, y cuando sus amos les ponen el bozal callan de buena gana -siete años de discreto silencio han observado-, y cuando el enemigo -porque no es adversario, sino enemigo, desde su óptica guerracivilista heredada de los años 30 del pasado siglo-, hace algo, ahí están las calles llenas de banderillas de la IIª República, vueltos al primer tercio del siglo XX en un túnel de la Historia que nos lleva a repetir lo mismo, porque los mismos sinvergüenzas sojuzgan al sufrido pueblo español. Los mismos sinvergüenzas desde los sindicatos de clase -mala- y desde el Gobierno vendido al extranjero y a las apariencias.

Y no es que a mi me parezca bien esa reforma laboral, que destruye los últimos cimientos de la sociedad más justa, más libre, más humana, que una vez tuvimos. No es que me guste que cada día que pasa el trabajo sea más una simple mercancía, lo único que tienen que vender los desheredados a los poderosos. No es que me guste que el trabajo deje de ser un timbre de honor para ser una esclavitud por horas. Pero es que con estos sindicatos, ¿quien coño en su sano juicio va a ir a ningún sitio?

¿Quien va a ir a ningún sitio con unos sindicatos y unos sindicalistas decimonónicos, espesos, nostálgicos, inmovilistas, reaccionarios y anticonstitucionales?

Y miren, ahórrense las críticas por llamarles estas cosas, porque ahí les dejo un video -pulsen sobre la imágen para ir a mi almacén- que lo demuestra: el de un cavernícola, ataviado con una banderilla preconstitucional y nostálgica, que carga contra la reportera de Intereconomía berreando que él es sindicalista y no tiene reloj de oro, y que ya verás -le cuenta a su compañera igualmente antediluviana- cómo esto no lo ponen. Y sin enterarse, el cenutrio, de que estaba en antena y en directo.

Es que son de chiste. Y de vergüenza ajena. ¿Y estos nos van a defender?

Por lo demás, la fecha es lógica: se trata de reverdecer viejos laureles de cambios de gobiernos a golpe de manifa espontánea. Los muertos son lo de menos. Y a la decencia no se la espera.

viernes, 9 de marzo de 2012

SOBRE LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LOS DERECHOS.

En sentencia conocida ayer -o al menos hecha pública ayer por la prensa- el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha venido a declarar que los derechos reconocidos en la Constitución no son de aplicación directa, sino que hay que reclamarlos ante los jueces.

Esto, y no otra cosa, supone la afirmación de que las tres familias que en su día reclamaron que sus hijos estudiaran en español, tienen derecho a ello; pero que si alguien más desea lo mismo, que se meta en juicios, y dentro de unos años veremos.

El precedente que se sienta, al obligar a que cada ciudadano tenga que acudir a los tribunales siempre que quiera ejercer uno de los derechos básicos constitucionalmente reconocidos, es peligroso. Porque -por esa misma regla de tres- mañana puede ocurrir que cuando uno quiera votar tenga que judicializar la solicitud, o cuando quiera desplazarse de su domicilio tenga que acudir al juez a que lo autorice.

Y a esto le llaman democracia y Estado de derecho. ¿Acaso porque la única forma de hacer valer los derechos es ser abogado en ejercicio o suficientemente millonario?

jueves, 8 de marzo de 2012

LIBERTAD PEDRO VARELA

Tras año y cuarto de reclusión penitenciaria, si Dios quiere y la autoridad competente no lo impide, ésta pretende ser mi última carta escrita desde la cárcel que recibiréis.

El próximo jueves día 8 de marzo a eso de las 11 de la mañana, abandonaré mi celda habitual tras haber cumplido esta condena a pulso y sin haber disfrutado de ninguno de los beneficios penitenciarios que me corresponderían.

Quería prometeros algo, pero está escrito “que tu sí sea un sí, y que tu no sea un no”, eso basta. Así que simplemente afirmo que sí haré cuatro o cinco cosas de mutuo interés.

Primero, continuar escribiendo mis “Cartas desde Prisión” en libertad, tal y como me solicitáis. Segundo, contestar a todos y cada uno de los que me habéis escrito personalmente la última correspondencia recibida. Tercero, estrechar la mano gustosamente a todos aquéllos que se han propuesto acudir el día de mi excarcelación a la puerta del centro penitenciario como improvisado comité de bienvenida al mundo exterior, sobre todo tratándose de un día laborable. Y cuarto, sentarme en vuestra compañía a mediodía de ese mismo jueves 8 de marzo para disfrutar de un plato decente en alguna “masía” cercana mientras nos reímos un rato de las almas pequeñas y sus fracasados intentos de doblegar lo indomable.

Una vez reintegrado a la vida familiar y laboral, tendremos tiempo de poner en evidencia a los hombres de mala voluntad y contraatacar con renovados esfuerzos, armados de un serio y honesto amor a la verdad.

Pedro Varela.

domingo, 4 de marzo de 2012

74 ANIVERSARIO DEL FUERO DEL TRABAJO. (Comentario de Arturo Robsy)

Estas son las fechas del 74 aniversario de la promulgación del Fuero de trabajo en plena guerra. La Fundación Nacional Fracisco Franco (www.FNFF.ES) publica la entrevista con el hijo de su autor, D. Pedro González-Bueno Benítez.

Me gusta seguir el pensamiento de las personas inteligentes: es una de las principales pistas para encontrarse con la verdad que dura. Porque la verdad que dura, que continúa siendo verdad pese a los atropellos del tiempo, es más digna de confianza y transmite más seguridad que esas verdades chicas que dejan de ser, que se transforman en otras según las necesidades del poder.

Durante un tiempo tuve una gran relación con El Fuero del Trabajo. Lo usé para demostrar a los más jóvenes que el afán de justicia era la única garantía para llegar a un mundo mejor y no hundirnos en las pesadillas vocingleras que sólo pretenden absorber nuestro espíritu para imponer falsedades. La voluntad del Fuero del Trabajo es justiciera y ecléctica Y UNE EN SU SENO las voluntades certeras que se han dirigido al mundo del Trabajo con interés de alcanzar una vida mejor, más ordenada y más segura.

Aquí abajo, la entrevista a D. Pedro González-Bueno, que se honra al honrar a su padre, ministro del primer gobierno de Franco.

Arturo Robsy.

SIEMPRE ARRIBA ESPAÑA
 
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También, en la web de la Fundación, se puede ver un más que interesante artículo de D. Pedro González-Bueno, sobre el Fuero del Trabajo, su gestación y espíritu.

viernes, 2 de marzo de 2012

SOBRE LOS ABORTOS POSPARTO.

Si aborto es -según la RAE, y en segunda acepción, ya que la primera se entiende por la acción de abortar- la interrupción del embarazo por causas naturales o deliberadamente provocadas, resulta más que evidente que después del parto no puede existir aborto, salvo en el sentido -cuarta acepción- de engendro, monstruo.

Vale como engendro o monstruo la opinión de dos fulanos -o, no se me enfaden las hembristas bibianas- un fulano y una fulana -Alberto Giubilini y Francesca Minerva, de las facultades de Filosofía de Milán (Italia) y Melbourne (Australia)- que han hecho pública la tesis de que un feto y un recién nacido son dos seres "moralmente equivalentes", puesto que ambos tienen el potencial de convertirse en personas.

La noticia la daba ayer mismo Infocatólica, y también -para que los anticatólicos se empapen- El Mundo, que comentaba que desde esa premisa, defienden que las mismas razones que justifican el aborto de un feto sirven también para el infanticidio.

Los firmantes sostienen que matar a un recién nacido después del parto no es una alternativa al aborto ("realizarlo en las primeras fases [del embarazo] es la mejor opción"). Sin embargo, añaden, "si después del nacimiento se detectase alguna enfermedad no identificada durante la gestación; si algo va mal durante el parto o si alguna circunstancia económica, social o psicológica cambiase y supusiese una carga inaguantable", las personas deberían tener la opción de no verse forzadas a hacerse cargo del niño. Y aunque admiten que la adopción puede ser una alternativa al infanticidio... "podría causar un estrés psicológico insoportable".

Como quiera que a estos dos fulanos o -vaya por las hembristas- fulano y fulana, que a su regurgitación le llaman filosofía, les han llamado de todo, el editor de la revista, Julian Savulescu, afirma: "más que nunca, la discusión académica y la libertad están bajo amenaza de aquellos que se oponen a los valores de una sociedad liberal".

En mi modesta opinión -la de alguien que no ha ido, en Filosofía, más allá del COU de los años 70, y lecturas por libre de Ortega y Gasset, de Kant, de Spengler y algunos otros-, el señor -es un decir, ya me entienden- Savulesco mea fuera del tiesto. Porque precisamente es la libertad la que me permite proponer que se estudie académicamente la posibilidad de someter a un aborto posparto a los fulanos -y fulanas- que han presentado esa teoría. Y al propio editor Savulescu. ¿No es esto una libre discusión académica? ¿No suponen estos fulanos y fulanas una carga social inaguantable? ¿No producen un estrés psicológico insoportable estos hijos de la gran puta? Es más: ¿no es clara la existencia de una malformación o deformación mental la exposición de esta tesis? ¿No anda chunga la circunstancia económica y parece razonable prescindir de macacos de tal calibre?

Pero, en el fondo, estos fulanos -fulano y fulana, por las bibianeces, ya saben-, han puesto el dedo en la llaga y el mejor argumento sobre la mesa. Ellos mismos lo dicen: 'Un feto y un recién nacido son moralmente equivalentes'.

Lo cual implica, necesariamente, que el aborto debe estar sujeto a las mismas leyes que el infanticidio, y debe suponer un delito de homicidio o asesinato. ¿Quien necesita más argumento, cuando los mismos prehomínidos abortistas lo admiten así de claro?

lunes, 27 de febrero de 2012

SOBRE LA PREVARICACION DEL SUPREMO.

Prevaricación dada a conocer hoy, a propósito de la absolución del ex-juez Baltasar Garzón por el llamado caso de las fosas del franquismo.

Este caso, que en esencia estaba fundamentado en que un fulano hiciera de su toga un sayo para pasarse la Ley por el forro de las puñetas, ha sido considerado como un error y un exceso, pero no lo suficiente para representar el delito de prevaricación.

A falta de leer -y entender, que esa es otra- la sentencia, me guío por lo que dice El Mundo; y lo que dice es que en la sentencia se lee que la resolución de Garzón declarándose competente contiene argumentaciones erróneas, pero "no merece el reproche de arbitrariedad" exigido por el delito de prevaricación.

Evidentemente, para el Tribunal Supremo no existe arbitrariedad en que Garzón se declarase competente para investigar sobre las llamadas fosas del franquismo, cuando él mismo había firmado que no había lugar a investigar las de Paracuellos del Jarama, precisamente por la Ley de Amnistía de 1977.

O sea: que investigo lo que me sale del birrete, y el Tribunal Supremo se la envaina.

Y si el Tribunal Supremo no condena al ya, por otra parte, condenado Garzón, es evidente que el Tribunal Supremo comete un delito de prevaricación. Cosa que, por supuesto, no me extraña lo más mínimo.

sábado, 25 de febrero de 2012

SOBRE EL AHORRO.

El de la señora ministra de Empleo y Seguridad Social, doña Fátima Báñez, que ha tenido a bien enviar una misiva a -dice La Gaceta- 853.072 pensionistas, para pedirles perdón por la subida del IRPF, argumentando que la cosa está chunga y hay que sacudirse la mosca.

Y uno no tiene más remedio que preguntarse si acaso doña Fátima no tendría que subir el IRPF a los pensionistas, en caso de mostrarse menos generosa -ella y los múltiples ministros, directores generales y administraciones varias- con las misivas.

Porque el Ministerio de Empleo y Asuntos Sociales -que ya envió una carta a todos los pensionistas comunicándoles el incremento de su pensión- se ha gastado -a razón de 0,36 € por carta, según tarifa oficial- nada menos que 307.105,92 euros.

Y si estos 853.072 pensionistas suponen -según fuentes del Ministerio- el 11,5 por ciento del total, resulta que la primera comunicación se dirigió a unos siete millones y medio de beneficiarios. Lo cual, a razón de esos 0,36 euros por carta, suma 2.700.000 euros.

Añadiéndole los últimos trescientos mil euros largos, tenemos más de tres millones de euros gastados en cartitas.

¡Normal que haya que subir impuestos!

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