Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 18 de abril de 2013

SOBRE UN COMENTARIO Y EL LIBERALISMO.

Comentario que hacía en mi entrada de ayer mi amigo ansiadalibertad, y que decía así:

* * * * *
¿El liberalismo es eso Rafael?.

Lo digo porque lo que he sabido estos últimos años del liberalismo me ha gustado casi tanto como todo lo que se dice en este blog, nacional-sindicalista.

Saludos
* * * * *

El liberalismo es el padre de esta democracia, o lo que sea. Es mucho mas antiguo de lo que se pudiera pensar, viendo como presumen de modernos sus seguidores. Viene, ni más ni menos, del abuelito Rousseau, que dio armas dialécticas a la Revolución americana cuando la Independencia de Inglaterra, y al poco tiempo a la Revolución francesa

Y la base filosófica es esa que decía: se supone que hay una soberanía o voluntad nacional, y por medio del voto cada cual aventura lo que cree que desea esa entelequia. Se trata, como en las quinielas, de acertar donde poner la "X".

En la actualidad, el liberalismo consiste en decir que todo está permitido, y que no hay nada más allá de la ley que es producto de la voluntad individual. Así, si una mayoría de presuntos acertadores quinielísticos elige prescindir de las vacunas, estará bien. Si elige prescindir de los antibióticos, todos nos moriremos mucho antes y se solucionará el problema de las pensiones. Y estará bien.

Si la mayoría dice que España se trocea, estará bien, y en ello estamos. Y estará bien asesinar a los niños si la mayoría lo dice, y también estamos en ello. Y el mismo derecho tiene el Estado a defenderse que sus enemigos a atacarlo.

Los liberales de hoy podrán decir lo que quieran -es lo que hacen todos, decir lo que les viene bien en cada momento-, pero con esta base ideológica, el liberalismo es el antecedente de la corrupción -todo está bien- y del suicidio de la sociedad.



18 comentarios:

Orteguiano dijo...

Hola Rafael. Hacía tiempo que no comentaba por estos mundillos virtuales, pero creo que el liberalismo, bien entendido y mejor aplicado, no debería ser la bestia parda que describes.
Cuando José Antonio criticó a Jacobo (Rousseau) creo que erró al igualar la voluntad popular (invento marxista) con la voluntad general (a la que se refiriera Rousseau). De hecho, Rousseau era tanto o más ferviente patriota que José Antonio, y su voluntad general debía entenderse como una motivación voluntaria, por parte de la ciudadanía, para conseguir el bien común.
Ya hace algún tiempo que reuní información de varios autores sobre "la paradoja" de Rousseau, que fue un "liberal" patriota, o de cómo el liberal que fue primigeniamente José Antonio devino falangista instado por las circunstancias históricas.

Ver aquí: http://hispanosmalajes.blogspot.com.es/2009/08/democracia-rousseau-y-jose-antonio.html

Saludos

Rafael C. Estremera dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que expones en ese artículo. Si todos los hombres fueran CIUDADANOS, no habría problema, porque todos se guiarían hacia el bien común.

Pero la realidad es que -incluso antes del marxismo, con el capitalismo- la sociedad era una conjunción de hombres-masa.

En esas circunstancias, dejar que la verdad dependa de qué facción tiene más poder mediático o económico, es una aberración.

Desde luego, José Antonio evolucionó desde el liberalismo, connatural a la sociedad en que vivía, hacia el Nacionalsindicalismo, que aunase patriotismo y justicia social.

Pero el liberalismo, desde su máxima político-económica del "dejar hacer", es enemigo del CIUDADANO, puesto que no quiere hombres comprometidos, sino que cada cual se salve como pueda.

Sólo hay que ver cual es la aspiración de los liberales actuales: minimizar el Estado y dejarlo todo en manos de quien lo pueda coger.

Orteguiano dijo...

Rafael, yo mismo recelo de un Estado excesivamente omnipresente en la vida de los ciudadanos, aunque reconozco que existen cuestiones de justicia social donde el Estado debería tener un relevante papel garantista.
Ahora bien, si bien es cierto que el Estado no debería "dejarlo todo en manos de quien lo pueda coger", tampoco sería justo que el Estado, arbitrariamente, "quitase a unos para repartir a otros". El problema es que si se le "quita" excesivamente (sin un justo equilibrio)a quienes emprenden y crean riqueza(como hace el socialismo)se hunde la economía productiva que, de hecho, es lo que está sucediendo en España.
Las políticas del PPSOE son socialistas en su esencia y penalizan la creación de pymes (el extinto IAE, por ejemplo, fue una manera ominosa de gravar a quienes emprendían). Un autónomo en España paga un mínimo de 255 euros al mes, desde que abre persianas y aunque todavía no tenga beneficios. En Alemania pagan unos 140 euros de cuota de autónomos, unos 6O en Francia (siendo las cuotas progresivas según los beneficios) y una cantidad simbólica de 30 euros en Gran Bretaña. ¿Se puede de esta manera sostener una economía productiva que genere riqueza y puestos de trabajo? Es claro que NO.
Creo que en España no se ha entendido bien NADA, ni el socialismo, obcecado en penalizar la creación de riqueza, ni el liberalismo, dado las más de las veces a la cultura del pelotazo y a ganar dinero fácil.
Y es evidente que el lanar pueblo español no entiende ni entenderá jamás la esencia del nacionalsindicalismo, pues para ello debería obligarse a un mínimo esfuerzo para aprender y comprender algo que, por otra parte, has sido convenientemente estigmatizado por la partitocracia.
Saludos.

Rafael C. Estremera dijo...

El Estado no tiene que ser omnipresente; en lo económico, sólo debe acudir a donde la iniciativa privada no llega.

El papel del Estado es establecer unas reglas que beneficien a todos. Ni sablear al más indefenso -el autónomo, el sujeto a nómina, el comprador de un vehículo normal y corriente, el que bebe leche y come pan- ni permitir que los poderosos estafen -las "preferentes"- o se pase la ley por la cuenta del extranjero.

El Estado no debe quitarle a unos para darle a otros. Debe tomar a cada uno según sus posibilidades, y con ello mejorar las condiciones de todos. No regalando, sino poniendo los medios para que todos tengan posibilidades de mejorar con su esfuerzo.

Coincido en que el monopartidismo de PP y PSOE -porque son dos caras de la misma moneda- penaliza la creación de empresas; y también penaliza a todo el que trabaja, donde sea y como sea. Le quita a todo el que tiene, con preferencia a la clase media y a los pobres que trabajan, para darle unas migajas a los vagos y quedarse la mejor parte.

ansiadalibertad dijo...

Veo que mi problema, como siempre, es estar poco leído, no saber 'de antes' y de autores, etc.

Hoy y desde "que somos libres" (risas), nadie de los que nos han mandado se declara liberal. Muchos se declaran anti-liberales. Pestes se dicen desde todos los hooligans sobre el liberalismo y el neoliberalismo ¿¿??

Estos años, como te decía, he seguido - también - a los que escriben actualmente 'desde el liberalismo'. Partido Liberal (P-Lib) y ciudadanos con esa tendencia.
Es desde esos conocimientos/desconocimientos desde los que afirmo que me gusta el liberalismo. Y mucho. Y no se tropieza con lo que aquí suelo leer sino todo lo contrario.

Saludos amigo. Y saludos a Orteguiano
(Ortega, otro feliz descubrimiento tardío para mí)

Orteguiano dijo...

Saludos también para ti, ansiadalibertad.

Yo también descubrí demasiado tarde a Ortega (a los treinta y tantos) y ello tras leer bastante filosofía (Platón, Hegel, Kant, Nietzsche, Sartre, Marx...)
Curiosamente, a través de las lecturas de Ortega llegué a otras lecturas: Unamuno, Zubiri, Zambrano y, ¡atención!, al propio José Antonio.
Yo también me considero liberal, en la acepción más orteguiana del término, y por ello mismo he aprendido a respetar la ideología nacionalsindicalista. No puede haber auténtica ciudadanía sin apego a la polis(nación). Como tampoco puede considerarse verdadero ciudadano quien no defienda, al mismo tiempo, la sacra libertad individual y la justicia social y el bien común.

Saludos para ti y para Rafael.

Rafael C. Estremera dijo...

Bueno, el Nacionalsindicalismo, por principio, no es anti-nada. Es lo que es, y no necesita fijarse en quien está al lado para definirse.

Uno a uno considerados, probablemente los liberales -políticos- puedan decir cosas que nos parezcan estupendas. Lo que hay que comprobar es si el sistema liberal, que es el que tenemos, hace buenas tantas maravillas.

Aunque no se definan como liberales -algunos, como el PP, no saben lo que son o, lo que es peor, lo ocultan- todos los partidos que intervienen en el sistema son liberales en su planteamiento fundamental, que es el de mantener este sistema como único posible.

Esperanza Aguirre, por ejemplo, se define como liberal. ¿Son buenas sus ideas? ¿Y sus actos, lo han sido?

¿Respeta este sistema la libertad individual? ¿Impone una mínima justicia social? ¿Defiende el bien común?

Para mi, creo que comparar teorías con realidades no lleva a ningún sitio. La teoría liberal puede parecer buena, pero veamos los resultados.

Saludos, amigos.

ansiadalibertad dijo...

Si lo que se ha practicado y se practica en España es liberalismo, yo no me apunto.
Supongo que una de las razones por las que odio las etiquetas (...ismos) es por eso; se oye hacer tal o cual en nombre de...
Aquí yo he entendido que se había impuesto la socialdemocracia - incluido el PP - pero nada parecido, al final, con la socialdemocracia sueca, por ejemplo. Yo escribí una vez que si fuera sueco sería un socialdemócrata feliz.
Como, a día de hoy, pienso que sería un franquista feliz.
Y necesitaría ahora mucho espacio para razonarlo todo, jeje

Rafael C. Estremera dijo...

El liberalismo, como toda ideología, depende de cómo se aplique. No niego que en algún lugar y algún tiempo pueda ser bueno para algún país.

Pero a la vista tenemos como se ha aplicado en España, cómo se aplica -no sólo actualmente- en Italia; como se aplica en Francia, en Reino Unido...

La socialdemocracia en una facción del liberalismo, que hoy por hoy se sitúa a la izquierda del sistema. El conservadurismo británico sería el ala derecha, en España inexistente.

No se cómo es la socialdemocracia sueca; pero, sinceramente, no me parece que la sociedad sueca sea digna de emulación. Desde mi confesa ignorancia, me parece una sociedad bastante vacía, pura "masa" sin valores.

ansiadalibertad dijo...

Bueno, Rafael, para ignorancia la mía, juasjuas, ahí siempre te llevaré ventaja.

Mi admiración por escandinavia en general va solo por la vertiente impuestos/servicios, modos y maneras, cultura,... quizá si viviera allí saldría pitando, pero creo que, como ciudadano, me sentiría mejor tratado por el Estado y sus representantes, más a gusto con mis vecinos, que en esta España de mis amores y mis dolores.

Rafael C. Estremera dijo...

Creo que, a cuanto más cosas provee el Estado, menos queda a la libertad individual.

El Estado debe poner al alcance de todos la posibilidad de hacer cosas; darle la opción, no dárselo hecho. En este caso, el particular vago, o incapaz, detrae recursos de quien lo merece.

Por lo demás, amigo, la ignorancia es el deseo de NO querer saber; y a ti no te veo en ese lugar.

ansiadalibertad dijo...

¿Ves? esas frases son cosas que yo pienso y deseo... y que entendía que "eran cosas de los liberales". Pero es que es un peñazo esto de las ideologías. Ideas sí, pensamiento, opiniones, gusto, parecer.

De repente me gusta un escrito, lo manifiesto... y 'el problema' es que el autor es tal o es cual; facha, de izquierdas,
nacional sindicalista ;)
o yo que se!!!!!!!!

(y empiezo a pensar, hablando de lo otro, que más me valía estar en la inopia)

Rafael C. Estremera dijo...

Es que el Nacionalsindicalismo tiene poco de ideología, en cuanto sistema cerrado y sujeto a tal ocual regla. En esencia, la idea nacionalsindicalista es la Unidad; unidad entre las tierras y los hombres de España, con rechazo de todo lo que desune, separa y enfrenta artificialmente: partidos, sindicatos de clase, separatismos.

El propio José Antonio, el el discurso fundacional, reconoce como justo el nacimiento del socialismo, como inevitable reacción frente al liberalismo capitalista. También tuvo muchos contactos con anarquistas.

andres gomez dijo...

Cuanta razon,jamas entederan estos democratas de pacotilla la verdadera voluntat de jose antonio

andres gomez dijo...

El problema no es ese,el verdadero problema es que si hay beneficios para ellos pero si hay perdidas lo pagamos todos,y eso es la izquierda y la derecha

andres gomez dijo...

Lo has clavado,con un par

andres gomez dijo...

Me apunto

Rafael C. Estremera dijo...

Gracias, amigo.

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