Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

lunes, 30 de julio de 2012

SOBRE LA CENSURA CÓMPLICE.

Ayer mismo me llegaba una anotación del profesor Manuel Morillo, con un enlace a Youtube; a un vídeo que mostraba una IVE. Esto, que es como se llama ahora -en esta época masificada de cifras y siglas que esconden la realidad- es sencillamente un aborto provocado; es decir, el asesinato de un ser débil, indefenso y frágil, de la manera más terrorífica que cabe imaginar.

El vídeo del que alertaba el profesor Morillo -ya avisaba él- no es para estómagos sensibles ni para conciencias anestesiadas. Precisamente por ello debería ser de obligada contemplación para futuras colaboradoras necesarias, cuando no directamente asesinas voluntarias. Los asesinos a sueldo -léase médicos aborteros- no es necesario que lo vean en vídeo, puesto que a diario lo ejecutan en la realidad.

Imaginando que el vídeo no iba a durar mucho en Youtube, me lo descargué en previsión de la censura. Precaución necesaria por un lado, puesto que hoy ese vídeo ha sido censurado; e innecesaria por otro, porque el profesor Morillo ofrece otro enlace para poder descargar ese video.

Por mi parte, y en previsión de que la censura vuelva a hacerlo desaparecer, aquí se lo ofrezco a quien guste -sólo tienen que pulsar sobre la imagen que les llevará a mi almacén-, esperando que no sea censurado, dada la escasa importancia de mi diario.

Y, por si ocurriera lo normal en un régimen de correción política estalinista y también aquí fuera retirado, y ustedes quisieran verlo, no tienen mas que pedírmelo por correo electrónico a la dirección de contacto, y con mucho guste se lo enviaré.
Repito que este vídeo no es para espíritus sensibles. Pero si son capaces de soportar el hecho de dar su voto a quienes encubren los crimenes, lo menos que pueden hacer es ver las consecuencias.

1 comentario:

Carlos Fernández Ocón dijo...

'No he podido' verlo pero da lo mismo. A mí no me hace ninguna falta.
Ni siquiera haré lo que toca; divulgarlo por la red. No serviría a los unos/as que ni así cambiarían, dejaría a demasiados/as hechos polvo.

"Derecho a la vida" se refiere solo a los asesinos y a cualquiera digno de una condena a la pena capital. Y hasta eso será dependiendo de la cuerda del reo. Que los 'buenos' sí se alegran de algunas muertes, además de patrocinar el infanticidio.

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