Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

viernes, 11 de mayo de 2012

SOBRE LAS DIFERENCIAS DE LA PRENSA.

Saben los habituales que casi siempre que comento una noticia acostumbro a respaldarla con el correspondiente enlace. Lo hago por doble motivo: uno, que quien lo desee acceda fácilmente a más información; otro, que nadie -dado el carácter a veces increible- piense que me lo invento.

También saben los habituales que suelo utilizar varios periódicos, de diversa orientación, aunque últimamente me centro más en cuatro de ellos -El Mundo, El País, La Gaceta y Público- porque además de representar el espectro -nunca mejor dicho- político, mantienen los enlaces útiles, cosa que no hacen otros.

A propósito de lo del espectro, en los referidos periódicos podría pensarse que se recogen las orientaciones de la derecha -La Gaceta-, del centro derecha -El Mundo-, de la izquierda -El País- y de la ultraizquierda -Público-, ¿verdad?. Pues a continuación les voy a transcribir unos titulares, y les ruego que no pulsen sobre el enlace hasta haber leído ambos:

- La extrema derecha se manifestará el día de la final de Copa. Los ultras justifican la marcha como respuesta a las "seguras provocaciones del separatismo vasco y catalán". La delegación del Gobierno en Madrid ha autorizado la marcha.


Así, de entrada, ambos falsean la adscripción de los convocantes, y ambos -dado que nunca hablan de ultraizquierda- discriminan palmariamente. Ambos, pues, dan la noticia sesgada, en un caso por obvia animadversión.

Lo llamativo es el otro caso. Porque la primera noticia pertenece a Público, el periódico ultraizquierdista. Pero la segunda, la que dice textualmente que ultraderechistas se movilizan contra la provocación de vascos y catalanes, es ni más ni menos que de La Gaceta.

Y, para mi -no se si genuino representante de lo que ambos llaman ultraderechista, que no lo es como ya he demostrado en varias ocasiones para quien tenga entendederas- es mucho más ofensiva la mentira de La Gaceta.

Y no porque se le suponga afín -que no lo es, ni lo ha sido nunca- sino porque miente con descaro y difama con desvergüenza, dado que los convocantes que cita -La Falange, el Nudo Patriota Español, el Movimiento Católico Español y la Asociación Vieja Escuela Madrid, Sindicato TNS, Patriotas.es y Plataforma Memoria y Lealtad- jamás se manifestarán contra la provocación de vascos y catalanes, ni los vascos y catalanes provocan a nadie de forma genérica, ni ningún español tendrá nada que decir, nunca, contra ellos como tales.

Tenemos, por supuesto, que decir contra los separatistas. Sean vascos, catalanes, gallegos, baleares, andaluces o canarios. Lo mismo que tendrían que decir los papanatas de La Gaceta, si tuvieran lo que hay que tener. Y lo primero de todo, vergüenza.

De todas formas, ahí queda reflejada las nulas diferencias entre la prensa de un lado y otro de esta hemiplejia moral llamada Estado de las Autonomías, que no es España ni por el forro: son tan iguales como sus amos políticos.

6 comentarios:

Ocón dijo...

Ese es el gran mérito de los que se hicieron cargo desde el 78: "España es roja y punto" (y nazionalista y progre y proislam y anticatólico y progay y abortista y etc. y etc.).

Todo el mundo cumple con eso cual si tuviéramos un guardia detrás vigilando. Y el que se aventura a disentir suele pedir perdón antes; "que conste que yo no..." y detrás de la aclaración obligatoria quizá ose mostrarse un poquito disidente.

¿La prensa?, jeje, eso está prohibido y tampoco hacen falta los guardias ahí, se autoprohiben solitos.

(donde pongo 'guardias' pon esas figuras políticas típicas soviéticas, que estoy espeso y 'no me sale' xD )

Buen finde, amigo

Rafael C. Estremera dijo...

La Consti del 78 debía tener un sólo artículo: se prohíbe España.

Pero para el caso, como si así fuera. Ni siquiera hacen falta los comisarios políticos -esa figura soviética que no te salía, Carlos-, porque ya todos tienen bien asumida la cobardía, la mentira y la necedad.

Ocón dijo...

¿Te lo puedes creer?, estoy llorando. Y no puedo parar.
He leído un par de cosas por ahí, tu último de Públiko y los comentarios (pocos, no aguanto), ahora aquí... y como si fuera un bebé.

Debo dejar todo esto. Es inútil, me necesitan fuerte y concentrado por casa. Debo dejarlo. Los más fuertes quizá consigáis algo, yo me rindo.

Rafael C. Estremera dijo...

Te comprendo, Carlos; y también me retiraría, si pudiera. Lo que pasa es que lo llevo en la sangre, y aunque tenga altibajos sólo me iré con los piés por delante.

Si te apartas, repito, lo entenderé. Pero te echaremos en falta porque, precisamente ahora, las personas como tú son más necesarias que nunca.

Un abrazo, amigo.

Ocón dijo...

(Lo siento, ha sido un mal rato. Imagino que 'esto no se deja' porque tampoco es algo que yo controle o decida. Pero ¡que viejo me siento antes de tiempo!. Puedes borrar mi arrebato y esto si quieres. Mañana será otro día. Abrazo)

Rafael C. Estremera dijo...

Ánimo, Carlos.
También me siento profundamente viejo, y a ratos inútil. Es la carga de ser persona: las piedras no lo notan. Y los gorrinos, tampoco.

Un abrazo.

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