Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

sábado, 18 de febrero de 2012

SOBRE LOS COMENTARIOS A LO DE LAS BECAS.

Comentarios que pueden ver siguiendo este enlace, pero que como en ocasiones acostumbre, les copio aquí para facilitar la tarea a quien guste leer:

* * * * *

De Melk

Hoy estoy completamente de acuerdo con usted, don Rafael.

Un saludo

De Melk

Gracias, señor De Melk. Un saludo y siempre bienvenido.

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Ocón
Son cosas claras para cualquiera con unos mínimos, pero...

Me temo, Carlos, que de lo que se trata es de igualar en el mínimo más mínimo.

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Alfonso Atocha Aguilar

Se debe premiar el esfuerzo, y no la estupidez. Yo me harté durante mis años en la ESo de ver a extranjeros que ingresaban más dinero al mes que mi familia que les concediesen becas, porque falsificaban los datos, mientras que a mí no. De todas formas, ahora esos estudiantes están metidos en bandas tipo latin Kings y yo estoy cursando una ingeniería, sin ningún tipo de ayuda del Estado.

Sin embargo este año, mi 1º año de Universidad, sí que me han concedido beca, pero lo último que quiero es que pase como en EEUU que le dan becas de estudio a tipos que, aunque sean imbéciles, son buenos deportistas y se meten en el equipo de rugby o baseball de la Universidad accediendo así sin evaluarse sus conocimientos.

Pero resulta, amigo Alfonso, que si uno dice que los inmigrantes se llevan la mayor parte, es un racista, un xenófobo y, por supuesto, un fascista.

No se si en la Universidad española se dan actualmente esas becas deportivas; no me extrañaría, dado que siempre estamos dispuestos a copiar lo más extravagante y lo peor. Pero el simple hecho de que en las Universidades -o Institutos o colegios- tengan voz y voto las familias, los administrativos, los bedeles y los jardineros, ya canta lo suyo.

***

Soldado Vikingo

El comentario más estúpido de este asunto lo he leído de Juventudes Socialistas: según ellos, en España no había becas hasta que el PSOE llegó al Gobierno y las instauró.

Sí, ya podéis descojonaros a gusto...

Lamentablemente, así es. Pero, de los cientos de miles de estudiantes que tuvimos becas -en mi caso, primeros años 70-, ¿cuántos tenemos la vergüenza de decirlo?

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EL CLANDESTINO

esos analfabetos no han oido hablar de las Universidades Laborales !!!

Camarada Girón de Velasco PRESENTE !!!

Si han oído, si; pero ni se han molestado en saber lo que eran, ni la enorme función que cumplieron.

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Anónimo

Aunque siempre suelo estar de acuerdo con usted, en este caso a su planteamiento le encuentro un pero.

En mi caso tengo 38 años y en mi primer año en una ingenieria tecnica tuve beca, pero al mismo tiempo tenia que trabajar para poder llevar un sueldo a casa asi que no disponia de el mismo tiempo para dedicar a los estudios que otros alumnos con beca.

¿Es justo que la situacion de estar trabajando me discrimine a la hora de recibir esa beca segun la situacion antes expuesta?. yo creo que no.

En lo demas sigo estando de acuerdo con usted.

PATRIA TRABAJO JUSTICIA ARRIBA ESPAÑA

Pues no, no sería justo.

Pero en mi escrito no pretendo hacer un texto legal, sino una -por así decir- exposición de motivos, que se reduce a premiar el esfuerzo.

Evidentemente, quien trabaja y estudia hace doble esfuerzo, y la casuística reglamentaria lo debería tener en cuenta, como muchas otras muchas cosas.

Quizá, de atender al mérito y al esfuerzo, no se hubieran dado becas a vagos, y la suya habría sido suficiente para que no tuviera que trabajar a la vez que estudiaba.

1 comentario:

Ocón dijo...

Aunque suene fatal - especialmente 'a algunos' - se trata de rentabilizar.
Los dineros públicos son muchos, demasiados, tanto que podrían hacerse auténticas virguerías con ellos,... si alguien le dedicara su tiempo y un par de células grises. Y si no se perdieran tantos fondos de todas las maneras imaginables... y de algunas maneras que no podemos ni imaginar los mortales.

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