Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

lunes, 15 de febrero de 2010

SOBRE LA INDEPENDENCIA JUDICIAL.

Independencia que se reconoce y ordena en el artículo 117 de la Constitución, que también regula en su artículo 122 que la competencia para nombramientos, ascensos e inspección es del Consejo General del Poder Judicial.
Y hé aquí que doña Margarita Robles, vocal de dicho Consejo, ha declarado -según informa El Imparcial, que dice tomarlo de El País- que "en el año y medio que lleva funcionando el actual Consejo... se han nombrado a 18 miembros de la asociación progresista Jueces para la Democracia". Asociación -todo sea dicho- minoritaria, y a la cual pertenece doña Margarita como fundadora.
Y uno se pregunta si esto es una casualidad, o si la postergación de los jueces pertenecientes a las asociaciones mayoritarias tiene un motivo. Motivo que acaso el Ministerio Fiscal tuviera interés en investigar, dado que entre sus funciones (Artículo 124 de la Constitución) tiene la de velar por la independencia de los Tribunales.

1 comentario:

Txiripitiflautiko dijo...

Esto de la "independencia judicial" es otra de las habituales monsergas del discurso políticamente correcto que sólo los muy imbéciles se creen. Los numerosos ejemplos de jueces impresentables y venales de los que Garzón es el máximo exponente, hacen que nuestra justicia esté a la altura de la de cualquier república bananera y bolivariana.

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