Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

lunes, 16 de marzo de 2009

SOBRE LAS CELULAS Y SU ... MADRE.

En 20 Minutos -página 11 de la edición en papel de Madrid- se habla hoy sobre las células madre, la selección de embriones y los bebés medicamento.
Ilustran los ejemplos con el caso de una familia que ha procreado un hijo que servirá para curar a su hermano enfermo. Sacan una foto de la familia feliz, tras haber asesinado a cualquiera sabe cuántos hijos no adecuados, o no suficientemente perfectos.
Dice el periódico citado que, en opinión de los matarifes -el calificativo, evidentemente, es mío- que están a favor de la experimentación y uso de embriones, como los asesinatos se cometen antes de que el embrión genere el sistema nervioso, eso no es un ser humano. Falsedad absoluta, porque desde el momento de la fecundación el embrión tiene un ADN único, distinto e irrepetible. ¿O es que admitimos las pruebas de ADN para inculpar a un delincuente, o para establecer o negar una paternidad, y no las creemos para afirmar que cada ser humano es único desde que se concibe, y que evitar su desarrollo es un asesinato?
Curiosamente, en la página anterior -la 10- el mismo periódico saca una lista de criminales nazis. Entre ellos, León Degrelle, a quien no le adjudica más crímen que el de haber residido en España y no haber renegado de sus ideas.
Pero también cita a los siguientes jerarcas nazis:
Josef R. Mengele, a quien denomina el ángel de la muerte por sus experimentos con humanos. (Esto es, lo mismo que los que han perpetrado ese bebé medicamento. ¿O no?)


Aribert Heim, conocido -dice 20 Minutos- como doctor muerte por su afición por las inyecciones de benceno y amputaciones a prisioneros. (Exactamente igual que las inyecciones de solución salina con que los aborteros queman al hijo en el vientre de su madre, o de los métodos consistentes en extraer el feto a trozos, descuartizándolo para que sea más fácil. ¿O no?)




Gerhard Bohne. Responsable -cuentan- del plan por el que se envió a 62.000 minusválidos, enfermos mentales o incurables a las cámaras de gas. (Atroz. Tanto como asesinar al niño minusválido o enfermo antes de que nazca. ¿O no?)
Estos jerarcas nazis son -dice el periódico- los que escaparon a la justicia. Piensan los actuales genocidas que ellos -que hacen las leyes- no tendrán que rendir cuentas de sus crímenes. Pero se olvidan de Nüremberg, y de quien, cómo y cuándo se hicieron las leyes que se aplicaron en aquella vergüenza.

3 comentarios:

Rafa Martín dijo...

".... Pero se olvidan de Nüremberg, y de quien, cómo y cuándo se hicieron las leyes que se aplicaron en aquella vergüenza."(!!?¿?!!)

Nüremberg, en mi opinión, fue una pantomima, no fue un juicio, fue venganza, cobardía, soberbia, represalia..

Los aborteros deberían tener su Spandau.

Apañó dijo...

¡Bien visto, Rafael!
Yo también me di cuenta de la inclusión de León Degrelle.
¿Y no te fijaste que también consideraron como víctima del "franquismo" al periodista Rahola, fusilado el 4 de marzo de 1939?

¿Ya existía el "franquismo" poco antes de terminar la Guerra Civil, o sólo existía el bando nacional?

Si es que...

Saludos y ¡Arriba España!

Rafael C. Estremera dijo...

Nüremberg fue el fin de la guerra "civilizada", porque dejó claro una cosa: que no se puede perder. La derrota es el peor crímen de guerra, y no tiene disculpa.

En cuanto a León Degrelle... pues será que el mandamás del becario tenía que meter a España y a Franco en el articulillo sobre los nazis. Pero, que yo sepa, nadie pidió su extradicción durante todos los años que vivió aquí.

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