Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

jueves, 14 de abril de 2011

SOBRE LA PREHISTORIA.

Todo el mundo recordará aquella cancioncilla de los ex-camaradas de Jarcha, la de Libertad sin ira. La recordarán todos; unos porque la oímos en su día, cuando nos intentaba meter a empujones de corcheas en esta "libertad" que cada día se acerca más a la ira, y otros porque la han exhumado hace poco en radio y televisión, como banda sonora de aquella monumental estafa que llaman "transición".

El caso es que dicen los viejos -los aún más viejos- que en estepaís hubo una república. República (segunda, por cierto), que tienen como referente derechas, izquierdas, liberales, totalitarios, indigentes intelectuales y acomplejados sin graduación.

Una República que pudo ser algo nuevo, pero acabó siendo algo tan viejo como quienes la recuerdan con arrobo místico; ellos, tan clericales del laicismo, tan inquisitoriales del ateísmo, tan fanáticos de la irreligiosidad.

Una República, llegada en un golpe de Estado que tomó el rábano del cambio de régimen por las hojas de unas elecciones municipales perdidas por los republicanos. Una República de golpe de Estado en algarada callejera de burgueses de todo pelaje, y de nula intervención proletaria, aunque ahora digan lo contrario.

Una República que -ayer mismo lo decía don Ramón Jáuregui, según 20 Minutos- vive y permanece en esta Monarquía que -aunque joda- instauró Franco, en la que aquella ha conseguido reconocerse.

No soy quien para negar que esta Monarquía es como aquella República casi prehistórica. Aquella República estuvo instaurada y dirigida por burgueses, señoritos en el peor sentido de la palabra, resentidos, fracasados, revanchistas. Y es indudable que ahora sucede exactamente igual.

Obsérvese que digo aquella República; esto es, que no hago distingos entre el primer bienio azañista, el segundo lerrouxista y gilroblista, y los meses frentepopulistas. Todos ellos fueron igualmente pequeños, resabiados, cobardes -la derecha más, evidentemente-, y traidores. Y obsérvese la similitud con sociatas, peperos e izquierdahundidos, cuyo profesorcillo henchido de soberbia y prepotencia, señor Anguita, alaba la dedicación segundorepublicana a los débiles; probablemente a aquellos a quienes, en función de los tiros a la barriga que la coalición de gobierno republicano-socialista les hubiese proporcionado, dejaban de tener problemas. O de aquellos que, encuadrados en la Ley de Vagos y Maleantes, eran llevados a campos de concentración. Ley -véase Minuto Digital- aprobada por el señor Azaña con el apoyo del PSOE, aunque el señor Lissavetzky, en su necedad, crea que era de Franco, tan malo él.

De la Tercera República, como llamaba Ismaél Medina a la ya absolutamente soviética -la del Viva la URSS en la Puerta de Alcalá-, mejor ni hablamos, aunque sea el auténtico modelo de los republicanos instalados en el sistema actual, del Rey -tan republicano, Zapatero dixit- abajo.

El caso es que a mí me produce mucha risa oír, leer, ver, a los segundorepublicanos actuales, tan mentalmente viejos, tan caducos, tan prehistóricos, tan anclados a un pasado de sangre y mierda. Dan la medida exacta de su catadura moral. Y empiezan, además, a asomar la patita de su radicalismo sovietizante, bolchevique con gastos pagados, coches oficiales, subvenciones oceánicas, corruptelas estratosféricas y necedad sustancial.

Y me alegra que estén empezando a dejar de esconderse, que exhiban su bazofia emocional e intelectual, payasismo lelo, zahurda complaciente de mugre.

Me alegra, porque indica que se están confiando, y vuelven a pensar que lo tienen todo -BOE, subvenciones, cohechos, guardia pretoriana, guardias de corps- y siguen sin darse cuenta de que lo tienen todo... menos la razón.

Y después vendrá la República. La de verdad, la de los hombres libres. Que no será la III República, porque será la República Nacionalsindicalista.



5 comentarios:

SPEER dijo...

Séa.

Soldado Vikingo dijo...

Es vergonozoso como pretenden dar hoy una imágen idílica de la II República.
Eso si, la guardia pretoriana del sistema educativo siempre justificará los tiros pegados por los socialistas...incluso los del 34.

Apañó dijo...

¡Magnífico artículo!
No puedo, ni osaría, añadir nada más.

WWW.INFOCONTINENTAL.COM dijo...

WWW.INFOCONTINENTAL.COM

Gracias por compartir este post, estaría bien poder llegar a más personas para poder transmitir lo dicho aqui, te deseo suerte con tu blog.

Un saludo!!

Stop dijo...

Nunca te acostarás sin aprender algo nuevo. No sabía que la "Ley de vagos y maleantes" fuera de la II República, pero resulta que es verdad, lo acabo de comprobar en el buscador de internet. Gracias por la información porque no tenía ni idea. Saludos.

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