Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

lunes, 28 de febrero de 2011

SOBRE UNA CARTA AL PP.

Carta remitida al Partido Popular por el Ilustrísimo Sr. D. Jesús Flores Thies, mi camarada, que deja las cosas en su sitio de manera clara, eficaz, concisa y con unas buenas maneras que los destinatarios no merecen pero el autor sí.
Como mi Coronel ya dice en la presentación que espera que esta carta circule por internet, aquí la tienen ustedes:

* * * * *

Después del akelarre organizado en el pasado 23-F por la derecha, el centro, la izquierda, el centro-derecha, el centro-izquierda, la derecha sin centro y la izquierda sin norte, empezamos a creer que, efectivamente, esto no tiene remedio. Y después de ver al rey, chozno y digno heredero de aquel felón llamado Fernando VII, abrazando (¿y besando?) como mostramos en las fotos, a ese bellaco, viejo asesino, Carrillo Solares, una vez pasado el efecto de las bascas para vomitar ¿qué podemos esperar? El abrazador compulsivo de genocidas debe de creer todavía que su permanencia en el trono se la debe a Carrillo, y no a la fidelidad, por él traicionada, del Ejército español, que obedeció a lo que le pedía Franco en su Testamento. Ejército heredero del de la Victoria, mal que le pese a muchos, especialmente a la impresentable sarta de políticos de la "derecha" que ellos dicen "centro", porque ya se sabe que el PP, veleta de esa zona social, no se sabe ni a donde apunta.
Allá va esa carta que hemos enviado al PP de Gijón, cuya copia se ha mandado a Rajoy. Como no somos tan ingenuos, ya sabemos don Mariano ni se enterará de lo que en ella decimos, pero haciéndola pública antes de que las leyes de la tropa gobernante nos revienten los ordenadores sediciosos, esta carta rodará por internet.
Alguno dirá, con razón, que estas cartas a nada conducen, que esto no se soluciona con misivas sino a palos, pero el mundo ha dado muchas vueltas y la raza de españoles que no querían morir, como la raza Ona de la Patagonia, está a punto de extinguirse.
"von Thies"

Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado

Barcelona 18 de febrero
PARTIDO POPULAR
Ayuntamiento de Gijón

La capacidad de envilecimiento de las sectas políticas no tiene límites conocidos, por lo menos en España, y el PP, no sólo el del Ayuntamiento de Gijón, es un triste ejemplo casi diario.
La concesión a ese viejo criminal apellidado Carrillo Solares del título de Hijo Predilecto, suma una felonía más al historial del triste PP. Yo he estudiado en el Colegio de Huérfanos de Carabanchel Bajo, y allí conocí a muchos compañeros cuya amistad ha durado hasta hoy. Y entre ellos, estaban los hijos que ese criminal llevó a asesinar, por supuesto que “legalmente”, a Paracuellos. Allí estudié con mis amigos Lechuga, Martín Posadillo, Serichol, Belloso, Sevillano Pérez, Pérez de Vargas, etc, etc…, y sobre los cadáveres de sus padres, el PP de Gijón, es decir, el PP de Rajoy, escupe y se defeca sobre sus tumbas y sobre su memoria ¿Muy fuerte?
La cobardía es lo que hoy distingue a ese PP que no se sabe si sube o baja, si es carne o pescado…, indefinido, sin vergüenza, sin sentido nacional, rapaz y, ya lo hemos dicho, cobarde. Dos concejales del PP se salen de la votación para no votar al criminal, cuando lo que deberían haber hecho es quedarse y votar que NO, que a un criminal no se le hace Hijo Predilecto más que del Infierno.
EL PP pide pensiones para bandoleros del “Maquis”, la ciudadanía española para los “internacionales” enviados por la URSS (¿sabéis lo que era la URSS?) más conocidos hoy como “brigadistas”; el PP quita en Cáceres el nombre de una calle dedicada a ”Los últimos de Filipinas”, es decir, además de bellacos, estúpidos… Y cuando se acercan las elecciones, se gastan, como otros partidos del circo electoral, nuestros impuestos en tratar de convencernos de que les votemos, en una burda, pesada, torpe, falsa y carísima propaganda.
Si gana las elecciones el PP, el aborto seguirá, también la falacia de las “bodas gays”, los cambios de sexos sin cambios de sexo, Ayuntamientos del PP subvencionarán la píldora del “día después”, los condones en los colegios o los akelarres del Día “del Orgullo Gay”; en Cataluña se seguirá sin dar un paso atrás la extinción del español como legua oficial, en las Vascongadas algo parecido, la podrida ley de la “Memoria Histórica” se mantendrá, los monumentos y el Patrimonio destruido o retirado ni se reconstruirá ni se repondrá, la “condena al franquismo” se mantendrá y la adoración a Azaña aumentará así como el emocionado recuerdo al Frente Popular…
La solución para España no es que desaparezca el PSOE, sino que desaparezca el PP, y en su lugar, sobre sus escombros, sobre su miseria oliendo a orines de cobarde, se habrá de alzar un nuevo partido de derechas, para denominarlo a la vieja usanza, un partido nacional, noble, valiente, con un camino claro y limpio que seguir, protegiendo a la familia, a la tradición cristiana de España y con un Ejército que no empiece a parecerse al travestismo que se le impone por ley.
Lo de Carrillo os ha retratado. Espero que os vayáis al infierno porque aquí, en este desgraciado suelo español, ya no tenéis nada que hacer.
Me he hecho sangre para decir las cosas con cierta suavidad… Porque de decir las cosas tal como las pienso, os iba a sonar estos comentarios como las cornetas del Apocalipsis.

9 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Deja las cosas bien claras a los peperos.
Seguramente ganen las proximas elecciones, y su mandato se limitará a no intervenir en la economía y a potenciar la especulación, dejando los proyectos del PSOE intactos para cuando regresen.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Estimado rafael c., tendré que dejar de venir por aquí si quiero ser más variado en lo mío. Todo me gusta y todo 'me lo llevo', 'voy a perder mi personalidad' :-)

Un abrazo
(que corra por la red)

Rafael C. Estremera dijo...

El mérito -que en este caso sí lo hay- es de mi Coronel Flores Thies.

Museros dijo...

Pues a mí me parece la típica carta del votante sempiterno del PP al que, por un momento, se le hinchan las narices ésas que tanto tiempo lleva tapándose cuando llegan las elecciones.

¿Que el PP se ha retratado con lo de Carrillo? ¿Y antes no se había "retratado" nunca?.

¿El "PP de Rajoy"?. ¿Es que hay otro PP y no nos hemos enterado?.

¿Que el Coronel no sabe si el PP sube o baja?. Pues él mismo se contesta diciendo luego que con el PP todo seguirá igual. No se entiende que aparente dudar de lo que él mismo demuestra ser plenamente consciente.

En definitiva: una crítica que, al presentar lo evidente como dudoso y lo habitual como excepcional ("este PP") en realidad, es una defensa de lo que se pretende criticar,

Museros dijo...

Y el propio Coronel pide un oxímoron: un "nuevo partido de derechas" que sea nacional, noble y valiente, que proteja la familia, el ejército y la tradición cristiana de España.

Hombre...un partido que proteja todo eso no puede ser de derechas. Y, si es de derechas, lo lógico es que no defienda nada de lo anterior.

A la famosa frase de José Antonio sobre la bala marxista y la palmadita derechista en la espalda me remito.

Rafael C. Estremera dijo...

Amigo Museros:

Quizá tú no lo conozcas, pero el Coronel Flores Thies no necesita demostrar nada a estas alturas.

Lo que quizá te despista -tal vez no me he explicado bien en la entrada con que lo presento-, es que la argumentación no la dirige al público en general -a tí o a mí-, sino al PP de Gijón y a Rajoy en particular, que son los destinatarios de la carta.

Y no dice "nuevo partido de derechas", sino "un nuevo partido de derechas, <>, un partido nacional, noble, valiente"

Repito a quien se dirige la argumentación, y quienes son los destinatarios de la carta. Hay que entender las cosas como son, en su exacto sentido y en su exacto lugar.

Museros dijo...

Rafael:

Independientemente de quien sea el Coronel Flores Thies y de a quien vaya dirigida la carta, como ya digo, emplea los habituales giros del lenguaje, tan típicos de la propaganda pepera, que parecen críticas, pero que en realidad son disculpas.

Que el Coronel no esté de acuerdo con el PP en muchas cosas es algo que no dudo. Pero su forma de expresarse demuestra el éxito de la propaganda pepera y lo profundamente que ha calado incluso en muchos que no necesariamente se identifican con las ideas del PP.

Un saludo.

Museros dijo...

Se me olvidaba un importante detalle:

No fue precisamente Felipe González el que "presentó en sociedad" a Santiago Carrillo en el Club Siglo XXI, en Octubre de 1977. Fue Manuel Fraga, presidente fundador del PP (entonces llamado Alianza Popular). Yo diría que el PP (entonces AP) ya se estaba retratando de sobra.

Que 34 años después de esto nos sorprenda que el mismo partido apoye la designación de Carrillo como hijo predilecto de Gijón demuestra (insisto) la eficacia de la propaganda pepera.

Rafael C. Estremera dijo...

No se por qué motivo, en el anterior comentario me ha desaparecido una frase que daba la medida de lo que quería expresar. Era esto:

***
... un nuevo partido de derechas, "para denominarlo a la vieja usanza", un partido nacional, noble, valiente.

***

Eso es lo que escribe el Coronel Flores, y se me había quedado fuera de la cita.

Insisto, por otra parte, en que importa, y mucho, a quien se dirige un razonamiento. A mi me puedes hablar de bala marxista y palmadita derechoide, y te entiendo y lo comparto. Si se lo dices a cualquiera por la calle, en el trabajo, en el autobús, no se entera.

El Coronel se dirige al PP de Gijón, y por su aquiescencia a nombrar a Carrillo hijo predilecto de la ciudad. Si les sale con la presentación del asesino en el club Siglo XXI por Fraga, les suena a historias del abuelito cebolleta.

De acuerdo en que se puede despotricar lo que uno guste; pero si se trata de que te entiendan aquellos a quienes hablas, hay que hablarles de lo que puedan entender.

Y en el PP no son, precisamente, unas lumbreras. Si te sales del topicazo, ni se coscan.

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