Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

domingo, 4 de enero de 2026

SOBRE LA INCOHERENCIA.

No estoy a favor del señor Trump, y lo tengo escrito hace tiempo. Desde su primer mandato dije que me parecía un impresentable, un egocéntrico y un engreído ridículo. Sigo considerándolo igual, pero no puedo negar que no se deja tomar el pelo y que no se anda con tonterías. 

No estoy a favor de la invasión de países, y menos aún estoy a favor de esa patente aberración de que unos naturales de un país aplaudan la invasión de su tierra. Nunca me han gustado los reyes -presidentes, lo que sea- que vienen a la grupa del caballo de un invasor. José I Bonaparte quizá pudo haber sido un buen rey de España, pero tenía un pecado original insoslayable: la habían traído las bayonetas invasoras.

No estuve a favor de la invasión de Ucrania, no estoy a favor de la invasión de Venezuela. 

Pero me da mucha risa -y bastante pena- ver cómo gente que parece seria, razonable y lógica, reniega de la invasión de Venezuela por los EE.UU.-, mientras que alaban la invasión de Ucrania por Rusia.

Lo de Ucrania era, claro, una "operación especial" para "desnazificar". Lo de Venezuela es una invasión para quedarse con el petróleo. 

Auténtica pena. Porque demuestra hasta qué punto las fobias, los prejuicios y los estereotipos pueden nublar el entendimiento más claro.

A mi, que considero al pato Donald -como queda dicho más arriba- un egocéntrico, un impresentable, un engreído, un manipulador y un ladrón, y al padrecito Vladimir un sucesor de los hechos de la URSS aunque no tenga el mismo nombre, me da mucha pena ver que gentes que parecían intelectualmente respetables condenan al estadounidense porque ellos son antiyanquis, antijudíos y anti-UE, y en cambio alaban y defienden al padrecito Vladimir porque se enfrenta a los gobernantes de una Europa que no nos gusta, acaso sin pensar que cualquiera de estos días tendemos que tomar las armas para combatir a los presidiarios que Putin recluta para enviarlos al frente. 

Lo mismo se les ha olvidado que, aunque no nos guste esta Europa actual y los que la gobiernan, estamos en ella y nos tocará defendernos de un ataque si a Rusia se le pone entre las cebolletas del Kremlin recuperar el imperio soviético. 

¿O estos -los que denuncian la vergüenza de que los venezolanos aplaudan la invasión de su patria- aplaudirán a la Rusia putinesca cuando nos invada?


miércoles, 24 de diciembre de 2025

SOBRE LOS ESCLAVISTAS Y LOS MANIPULADORES, CON EL BELÉN AL FONDO.

Sé que hoy es Nochebuena. Sé que hoy nace Dios para quien lo quiera recibir. Sé que dicen que hoy es día de desear paz. Y sé que no puedo ser hipócrita para felicitar "fiestas" pachangueras, comilonas indecentes, borracheras infinitas y jolgorio de bacanal. 

Ni puedo desear ningún bien a los traidores, a los asesinos y sus cómplices, a los que han matado a España y a los que mienten y calumnian para enterrarla.

Y precisamente hoy, en esta fecha -no solsticio, sino nacimiento de la Vida- me veo en la obligación de desear que paguen su desvergüenza, su falsedad, su manipulación de la verdad y de las Santas Escrituras, los guarros esclavistas, los negreros de sotana blanqueada y su recua de tergiversadores de guardia en los medios de manipulación social de la institución eclesiástica; esa cadena COPE que lucha valientemente contra VOX y contra el "populismo" y contra los que estamos hasta donde no digan dueñas de los esclavistas -los negreros de hoy-, y de los siervos del mundialismo, la cutrez progre y el wokismo insulso.

Esos guarros esclavistas, esos tergiversadores que tienen como referencia el mensaje navideño de don Luis Argüello, que se titula "Monseñor," pero que de tener vergüenza se presentaría como estafador, que carga contra los que queremos que entre las personas civilizadas impere la Ley, con en mensaje que aquí abajo tienen ustedes, y en el que dice que Jesús nació en un pesebre porque no había sitio en la posada. Hoy inmigrantes no son regularizados, pero si son desalojados en España y en USA con luces y sonidos navideños de fondo; familias viven en una habitación "con derecho a cocina"... Tampoco hoy "hay sitio en la posada.


El Padre don Juan Manuel Góngora le recuerda: Monseñor, es problema está en que deberían tener posadas en sus países.

Y dice bien el Padre Góngora, porque es una verdad evidente, aunque inasequible al ceporro topiquero que no adora al Niño que nace hoy, sino a la pijoprogrez buenista.

Pero además, es que el Monseñor manipula el Evangelio con tal de parecer progre, de buscar una palmadita de los guarros de libro que mandan en los medios de manipulación social, de hacerse simpático a los que desearían -y tiempo llegará en que lo intenten- apiolar al Monseñor. 

Porque resulta, señor Argüello que, efectivamente, Jesús nació en un pesebre porque no había sitio en la posada. Pero Mará y José no iban exigiendo limosna, ni reclamando una vivienda porque lo dice la Constitución, ni ocupando las casas ajenas; y menos aún iban atracando, golpeando, asesinando. María y José iban a la posada, pero no a pedir subvenciones ni derechos, sino a pagar su habitación. Y no había sitio en la posada. Pero no porque nadie los desalojara, sino porque estaba llena de gente que también pagaba su habitación.

Todo lo cual me lleva a tener que advertir en tal día como hoy, en el que nace Dios, que nos guardemos de los manipuladores, los tergiversadores, los mentirosos que, por congraciarse con el enemigo, no duda en insultar a los propios. Ni en manipular los Evangelios, como hace ese señor Argüello.

Feliz Navidad a los españoles que lo son y lo saben; a los que desde el exterior recuerdan y nombran a España con respeto y -en muchas ocasiones- cariño. Al resto, como de costumbre desde hace décadas - aunque este año con las referidas menciones especiales a los obispos negreros y a sus medios de publicidad propepera- que les vayan dando.


lunes, 22 de diciembre de 2025

SOBRE LA GRAN VICTORIA DE QUEDARSE IGUAL.

El PP se las prometía muy felices, con sus encuestas encumbrando la soberbia hasta el límite, y la señora candidata pepera manteniendo, muy ufana, sus "líneas rojas" frente a VOX.

Y resulta que se queda prácticamente como estaba, con un solo escaño más. O sea, que más ridículo no cabría entre gentes normales. Pero esta no son gentes normales. Lo mismo es que no son ni siquiera gentes, sino caricaturas.

A su ridículo, la señora Guardiola pretende añadir el de dirigirse primero al PSOE del candidato encausado, probablemente para -dentro de lo que son los peperos- ofrecerse al perdedor.

Porque en las elecciones regionales de Extremadura, el PP simplemente se mantiene; lo cual, después de la que está cayendo con la corrupción socialista, no es para estar contento. El auténtico ganador -esto es: el que mejora ostensiblemente los resultados previos- es VOX, que gana 6 escaños. 

Y yo -siempre lo repito para que no haya dudas- no soy de VOX, pero prefiero que gane VOX a que lo haga la PSOE o la PP, o los mamarrachos guarriunidos. Porque no soy de VOX, pero nunca he sido tampoco de los soberbios que miran por encima del hombro la realidad que no les gusta, y se suben a torres de marfil desde las que despreciar a los que viven en el mundo y no en las utopías de salón.


jueves, 20 de noviembre de 2025

SOBRE EL ANIVERSARIO.

Aniversario del día en que los canallas del Frente Popular asesinaron a José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia en Alicante, y del que falleció Francisco Franco Bahamonde en un hospital de los que tenía derecho a usar cualquier español afiliado a la Seguridad Social. De esa Seguridad Social que los canallas y los hideputas dicen que no se creó bajo el mandato de Franco.


Como coincide con el medio siglo exacto de la defunción -por enfermedad y, si se me apura, de puro viejo- del Excelentismo Señor D. Francisco Franco, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España por la Gracia de Dios, los liliputienses que hogaño manejan la madeja de los hilos del gobierno -y que han conseguido hacer con ella lo mismo que un gato juguetón y revoltoso con la correspondiente de lana- han decidido volver a combatir contra Franco.

Volver a ser heroicos luchadores contra el "franquismo", cosa que a los cincuenta años de haberse muerto por su cuenta el atacado, tiene su mérito. Suena a chiste -son un chiste los cabrones que lo celebran- pero es una verdad bien grande: sin Franco no son nada. Necesitan seguir combatiendo a Franco, porque en España, desde Felipe II, ningún gobernante ha dejado más huella, ni ha creado más, ni ha elevado más al pueblo español, sacándolo de la miseria de la monarquía alfonsina y borbónica y de la criminalidad rampante de la republiquita de sangre y mierda que la sucedió. 

Nadie, desde Felipe II, ha hecho más por España, y estos enanos -referencia, fiscal prevaricador de guardia, a un artículo de José Antonio Primo de Rivera, y no menosprecio hacia nadie- se le enredan en los pies del recuerdo para hacerle caer, sin saber -necios, al fin- que no puede caer quien ya está más allá de la miseria de los trileros, de la mugre espiritual de esta banda de puteros y ladrones, de hembristas garrulas y zafias.

Nadie ha hecho tanto por España que el hombre al que los canallas siguen atacando después de muerto. Después de muerto, porque antes ninguno de ellos tuvo cojones, caso de rondar los 70 años, para decir ni "mu." Y eso que a ellos, bovinos con pedigrí de ungulado y cornamenta estacional, decir "mu" les sonaría a palabra paterna.

Todos están contra Franco hoy, este año en que los cuatezones festejan una muerte. Desde los hijos de puta hasta las putas sin hijos, y si alguien se pica sus razones tendrá. Todos contra Franco, desde los infrarrojos que mangonean en los medios de manipulación social comunistas que pagamos todos, hasta los cobardes sinvergüenzas que lloriquean y gimen como pelanduscas desde los medios de manipulación derechoides. 

Contra Franco los prevaricadores, los corruptos, los ladrones, los puteros, las marisabidillas de alquiler enchufadas en la tele, o colocadas sin fichar en empresas que pagamos todos; los canallas sin pedigrí y los sinvergüenzas con prosapia. 

Contra Franco los que, gracias a que a Franco le salió de las narices -y de otro sitio-, pueden decir hoy que son falangistas, porque si a Franco no se le pone entre ceja y ceja que las nuevas generaciones conocieran a José Antonio, a Ramiro, a Onésimo; si a Franco le da la gana de ocultarlos, hoy serían simple nota a pie de página para historiadores. Contra Franco los que así pretenden congraciarse con el enemigo. Ya conocí ejemplares de ese talante hace varias décadas, y fue suficiente para que nunca tuviera la tentación de afiliarme a ninguna de las falanges existentes entonces. Soy, eso si, nacionalsindicalista. Profesar una fe no requiere de permisos administrativos ni necesita autorización del sanedrín. 

Yo soy joseantoniano. Racionalmente soy nacionalsindicalista y eso no me lo puede quitar nadie, ni nadie me puede reclamar por no cumplir sus complejos antifranquistas. Pero emocionalmente soy franquista -tome la confesión el fiscal prevaricador que guste- y si conocí a José Antonio es por el asco que me produjo ver a los enanos -repito, para fiscales corruptos o simplemente necios, lo que dije antes sobre el artículo del hijo del General Primo de Rivera acerca de su padre- enredarse en el recuerdo del hombre que acababa de fallecer -hace ahora medio siglo- en el vano intento de hacerlo caer de su lugar en la Historia. En la Historia grande, no las historietas de burdel de los socialistas carroñeros, ladrones y prevaricadores, ni en la cerviz baja de la ruindad derechoide, tan blandita, tan  cobarde, tan dispuesta a dejarse apiolar gimoteando, dispuesta a morir de rodillas porque no tiene cojones para ponerse en pie.

José Antonio queda lejos de esto. Ni siquiera los cabrones del gobiernillo, con sus pequeñas furcias y sus pelanduscas del tres al cuarto enchufadas en la tele pública, sus catedráticas iletradas, sus sacos de billetes, sus cuentas en República Dominicana y sus mordidas en Venezuela, su pleitesía al moro; ni siquiera esta gentuza, esta hez de la podredumbre semihumana, puede con él. Sólo algún pequeño cabrón, -zorra que dice despreciar por verdes las uvas a las que no puede llegar; y esto, fiscalillo servil, es referencia a una fábula de don Félix María de Samaniego-, se atreve a tratar de ensuciar su recuerdo. Pobres puercos que nunca saldrán de la cochiquera donde hozan entre la mierda. Pobres cabritos que no merecen ni siquiera una respuesta, porque sería elevarlos a la categoría humana de la que carecen.

Ni uno ni otro; ni José Antonio ni Franco, están ya al alcance de esta infrahumanidad de ladrones, putas, falsificadores, prevaricadores, corruptos y vendidos. Ellos están por encima de la cochambre, de los complejos de perdedores y de canallas; de las treinta monedas del traidor. 

Ni uno ni otro; ni José Antonio ni Franco, van a estar menos en la Historia -la de verdad, no la propaganda de los vividores y los cabritos- porque unos pobres desgraciados, mamarrachos zafios, grotescos, de tópicos deformes, busquen sus diez segundos de popularidad mintiendo como los golfos -y golfas, y golfes, no se me molesten los papanatas- que son. Golfos -y golfas, y golfes- a los que nadie recordará cuando José Antonio y Franco sigan siendo luz en la Historia del mundo.

Como no quiero que nadie me venga a pedir cuentas y tenerle que responder como me pida el cuerpo en el instante -que ya aventuro que no sería con moderación de cordero-, no voy -por primera vez desde que escribo para el público que guste leerme, y pasan de 45 años- a saludar a mis caídos con el ¡Presente! de ritual. 

Pero uno y otro, José Antonio y Franco, están presentes en mi recuerdo.


sábado, 15 de noviembre de 2025

SOBRE APUNTES BREVES.

Hay estupideces que claman al cielo. Y como no tengo ganas de extenderme, ni hace falta mas que algunas frases, les dejo algunos comentarios, por si gustan:

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Un grupo de científicos secuencia el ADN de Hitler y revela que el dictador pudo tener micropene debido al síndrome de Kallmann.

¡Pues hay que ver lo que jodió! Imagínense si lo hubiera tenido del tamaño que los científicos consideren normal, según la película porno que hayan visto últimamente.

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Un libro sobre Marius da pruebas de la implicación de su madre, Mette-Marit, en sus escándalos sexuales.

¡Hay que ver cómo están las monarquías!

De todas formas, nada que no hayan hecho eximios representantes elegidos democráticamente, como don José María Aznar, o don Baltasar Garzón, que mandaban a los escoltas a sacarles las castañas del fuego a sus vástagos. 

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El Gobierno crea una cátedra universitaria de memoria «antifranquista» y sus altos cargos darán las clases.

Probablemente también dará las clases la querida esposa del señor Sánchez. O las queridas de sus ministros.

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El PSOE desvaría: acabar con las ayudas a dedo a los separatistas en Mallorca «hace un daño nunca visto»

Pues llevan razón los sociatas: nunca se ha visto que a los separatistas se les aplique la misma norma que al resto. Otro gallo nos cantara, sien este Estado de Desecho la Ley fuera igual para todos.

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La sombra de la mafia: la banda de Milojevic copiaba a la Camorra y a la Cosa Nostra para dominar Baleares.

Un esfuerzo inútil. Es mucho más fácil presentarse a las elecciones con cualquier partido. O con todos.


sábado, 1 de noviembre de 2025

SOBRE MÉJICO Y PEDIR PERDÓN.

Ese señor apellidado Albares, que dicen que es Ministro de Asuntos Exteriores de España, ha tenido a bien insinuar una especie de solicitud de perdón por la Conquista de Méjico.

Y yo me siento obligado -a mi vez- a solicitar perdón; sin subterfugios, sin excusas, sin insinuaciones. Pedir perdón sin ambages.

Pedir perdón a Hernán Cortés, por no haber mandado al carajo -pregúntele a un marino lo que eso significa, señor fiscal, antes de hacer el ridículo- a ese fulano Albares y, por supuesto, a su amo prevaricador, hermano de defraudador y marido de suplantadora.


Pedir perdón a Hernán Cortes, por no haber pateado los menudilos de tanto hijo de puta que en esta malhadada España habla de genocidio en Méjico, cuando basta asomarse a la televisión para ver que los descendientes de los mexicas gozan de buena salud. Y eso, aunque estén sometidos por los señoritos criollos; por los hijos de los españoles que se quedaron allí y desde entonces siguen mangoneando sin tener puta idea de cómo se gobierna un país, según demuestra que perdieran más de la mitad del territorio que les legó España cuando se retiró, gracias al traidor y golpista General Rafael del Riego, que es el verdadero artífice de la llamada independencia de América.

Pedir perdón a Hernán Cortés por los gobernantes españoles que no fueron capaces de mantener al Virreinato de la Nueva España beneficiando a los nativos, a esos que lucharon bravamente contra los señoritos separatistas que les robaron la Patria a la que tenían derecho y les dieron un sucedáneo derivado en dictadura centenaria y corrupta del PRI, y en un narcoestado criminal de su propio pueblo.

Pedir perdón a Hernán Cortés por no haber defendido ni siquiera de palabra, salvo algunos de los grandes escritores de la lengua española, como Rafael García Serrano, o de los grandes historiadores como Marcelo Gullo Omodeo, la obra de aquellos españoles que concitaron la adhesión de todos los pueblos americanos que ansiaban liberarse de la esclavitud -incluso "gastronómica"- de los mexicas.

Pedir perdón a Hernán Cortés por no hacerle un corte de mangas a la charanga narcoterrorista que desgobierna en el querido Méjico, a los mariachis de la lengua larga y la mano pedigüeña, a los sinvergüenzas que reniegan de España mientras hablan -rebuznan- en español. 

Pedir perdón a Hernán Cortés por no tener un Ministro de Asuntos Exteriores capaz de decirle a los pervertidos envenenadores del pueblo mejicano que se vayan al teocalli mayor y se hagan extraer el corazón con un cuchillo de obsidiana.

O, en su defecto, a tomar por culo.



miércoles, 22 de octubre de 2025

SOBRE EL ANIVERSARIO DE HOY.

Ustedes, probablemente, se habrán dado cuenta de que llevo años en los que casi solamente escribo sobre mis camaradas muertos.

A veces me salta la rabia, la ira y -entrúlleme cuando guste, señor fiscal- el odio; y entonces suelto la mano y le doy vía libre a responder a los hideputas, a los canallas, a los sinvergüenzas y a los tontos. O sea: a los políticos del sistema, a los periodistas del sistema, a los acomplejados del sistema y a los necios del sistema y de fuera del sistema.

Pero para mi, hoy, lo único que me importa es recordar a mis camaradas caídos. A los que dieron la vida heroicamente en combate, y a los que la fueron dando poco a poco, día a día, desengaño a desengaño.

Y aquí, mi Coronel Luis Tapia Aguirrebengoa fue ejemplo único de lucha continua, silenciosa e impetuosa por igual, caballerosa siempre. 

Hace unos años hice una semblanza de mi camarada Luis para lo que entonces era El Correo de Madrid, que luego pasó a ser El Correo de España, y posteriormente ÑTV. En todos estos cambios se habrá perdido aquél artículo, porque el enlace ya no lleva a él. 

Hoy no quiero escribir nada más, Luis. No he arriado la Bandera -está clavada y bien clavada-, pero no puedo ya emocionarme con un futuro que no va a llegar. Y no quiero enturbiar tu recuerdo con el pesimismo que me aleja -eso al menos- de la cobardía citada por Spengler.

Por eso, Luis -maestro, amigo, camarada-, traigo aquél artículo desaparecido en tu homenaje.


IN MEMORIAM: LUIS TAPIA AGUIRREBENGOA. 

22/10/2019.


Luis Tapia Aguirrebengoa -por si alguien no lo conoce, o quizá tiene el recuerdo nebuloso por el tiempo- fue Coronel legionario. Fue -y de esto si que se acordarán muchos- columnista de El Alcázar, compartiendo con frecuencia la misma página con Rafael García Serrano y -a veces- con Ángel Palomino, en sus brevísimas -para nuestra necesidad- anotaciones como G. Campanal. Fue Luis brillante escritor, con palabra acerada como bayoneta y también docta y razonada.

Fue -esto quizá lo recuerden menos- miembro destacadísimo de Juntas Españolas, aquél ilusionante proyecto, mientras duró, donde tuve la fortuna de conocerlo en persona. También fue uno de los principales artífices de EJE, la publicación de Juntas Españolas que tuve el honor de dirigir, y en la que Luis Tapia Aguirrebengoa siempre dijo lo mejor, lo más exacto, lo más justo.

Quizá estos apuntes apresurados no acaben de dar la definición exacta de mi Coronel Luis Tapia, porque siendo todo ello cierto, es insuficiente.

Era Luis Tapia un hombre de mediana estatura, enjuto, pura presencia de esos caballeros españoles que se reconocen a distancia. En su trato surgía de inmediato la hidalguía, la hombría de bien; y también el espíritu acerado del Caballero Legionario, sobrio, riguroso, ni un gesto de menos ni una palabra de más, y la inteligencia siempre aguzada al amor y al servicio de España. Un señor como aquellos hidalgos que hicieron España. Cuando Carlos I -el mejor Rey que hemos tenido en España y probablemente en el mundo- quiso establecer una especie de pequeña nobleza, para recompensar con la hidalguía a los más esforzados y valientes de los soldados de sus Tercios, le respondieron que era imposible. Quiso el buen Rey saber por qué no podía él, que hacía duques y marqueses, hacer hidalgos. Porque en España -le dijeron- los hidalgos sólo los hacen Dios y el tiempo.

Dios, poniendo la ocasión; y el tiempo, demostrando que el heroísmo, la gallardía y la honradez no fueron flor de un día.

Mi camarada Luis Tapia Aguirrebengoa cumplió sobradamente los requisitos para obtener lo que sólo Dios y el tiempo dan en España; lo que no estaba siquiera al alcance del Rey Carlos I: la hidalguía. Fue Luis un hidalgo, y un capitán de los Tercios, y un falangista de principio a fin.

Luis Tapia Aguirrebengoa -hidalgo español a la vieja usanza, que no hubiera desmerecido un ápice al lado del gran Gonzalo que se inventó la infantería- impartía valor con su sola presencia, llevaba la verdad por delante, y razonaba como el hombre sabio y justo que era. Fue Luis militar de una pieza, Caballero Legionario respetado y -lo que es más difícil- querido por sus legionarios. Esto no lo dijo nunca él, lógicamente; lo he visto por mis propios ojos en esa telaraña mundial, leyendo lo que sus soldados decían de su Coronel en foros que me trajo Google, y en la necrológica de "El Día", ya hace muchos años.

Y yo, como siempre, mi Coronel, sólo puedo decirte que te echamos de menos como nunca, en esta España que se nos hunde, que acaso ya no existe mas que en nuestro recuerdo y nuestra voluntad. Pero que tu ejemplo, tu recuerdo, tu lucha constante, nos anima a seguir adelante.





martes, 14 de octubre de 2025

SOBRE LAS PERRAS QUE NO ABORTAN PERSONAS.

Perras, gatas, chimpancesas, cabras o mamutas, pero no me cabía todo en el titular.

Cualquiera de esas especies debe ser la de una tal Pilar Sánchez Acera, socialista de cargo, que ha declarado que "No se abortan personas, las mujeres que interrumpen su embarazo, no abortan personas."


Lo cual, evidentemente, justifica que me pregunte sobre su especie, y sobre con qué clase de animal acostumbra copular la señora Sánchez, para decir que si se queda preñada no es una persona lo que lleva dentro.

Lo de la especie animal desconocida se notifica por si las asociaciones de receptores de subvenciones dedicadas a la defensa animal quieren denunciar el caso de esta gata, cabra, mamuta o perra.

También se comunica para las organizaciones receptoras de subvenciones dedicadas al tráfico de inmigrantes ilegales, porque si para esta señora -cabra, perra, gata, orangutana- Sánchez Acera, antes de su inscripción en el registro civil el ser humano no es persona, ello indica que considera que los inmigrantes ilegales, carentes de documentación, tampoco lo son. Lo cual implicaría que no tienen derechos de ninguna clase y que, jurídicamente, no existen, con lo que eso supone.

Por cierto; tampoco existe, jurídicamente hablando, la señora Sánchez Acera. Así es que dejen de pagarle el sueldo.

domingo, 12 de octubre de 2025

SOBRE 37 AÑOS.

37 años, porque si escribo trigésimo séptimo aniversario, ningún político en ejercicio o en expectativa -esto es, los que desde cualquier partido, partidete, partiducho, esperan la ocasión de saltar al presupuesto- iba a entenderlo. Tampoco el noventa por ciento de los universitarios en proceso de malformación intelectual, ni los ya adocenados en sus puestos de mileurista satisfecho.

El caso es que en coincidencia con la celebración oficial de lo que hace décadas ya no es España, este día nos recuerda al mejor escritor en lengua española. De todos los tiempos, incluyendo "la más alta ocasión que vieron los siglos" que tan bien nos vendría repetir ahora.

El mejor escritor en lengua española de todos los tiempos es Rafael García Serrano. Quien lo ha leído, lo sabe; quien no lo haya leído, que lo haga. Y quien no esté conforme con mi apreciación que se vaya a buscar a cualquier juntaletras de moda y deje hueco.

Eso es lo que a mí me importa de este día. No quiero hablar del presente, Rafael. No quiero hablar de esta actualidad asquerosa, inconsistente como defecación reciente. 

Sólo quiero decir, amigo, hermano, camarada, que te echamos de menos como el primer día.



lunes, 6 de octubre de 2025

SOBRE FECHAS OLVIDADAS.

Fechas como, por ejemplo y sin ir más lejos, la de hoy: 6 de Octubre.

Andamos todos enredados en discutir sobre la maldad intrínseca del nacido judío y la bondad innegable del musulmán, que se esfuerza en borrar Israel del mapa y -así como de paso- se entrega también a darle matarile a cualquier infiel, preferentemente cristiano y fundamentalmente católico.

Andan todos -especialmente los que deberían recordarlo- anatematizando judíos malos malísimos y abrazando muslimes inocentes como bebés, y quizá eso sea importante para la nueva generación de lo que antes llamábamos "nacionales" y ahora no se cómo se designarán. También esos mismos andan ahora muy ocupados con la defensa del padrecito Vladimir, de una Rusia que sigue teniendo los mismos usos y costumbres de la URSS de siempre, y despotricando de los malditos ucranianos que no quieren entregarse a un imperialismo ruso, con visos de soviético. 

Algunos -quizá todos- incluso han desarrollado una feroz resistencia a las vacunas -que ya se sabe que son producto de conspiraciones oscuras que sólo ellos, en su perspicacia, pueden penetrar-, y probablemente haya también muchos que hayan vislumbrado la verdad tras las teorías con las que nos quieren someter, y que hablan de una absurda tierra redonda y que –por si algo faltase- gira en torno al Sol.

Hay muchos que han visto la luz; que han visto esas luces múltiples de la verdad absoluta, y me alegro por ellos tanto como ellos se alegren de que yo siga viendo molinos de viento y cuerdas de presos. (Referencia a don Alonso Quijano, dicho sea para los que no lleguen más allá del copia y pega de la Wikipedia).

Pero entre los que no hemos visto la luz –ni las luces- y seguimos en el oscurantismo de épocas pasadas, hoy hace 91 años del golpe de Estado del partido socialista (PSOE) que llevó a la revolución de Asturias, con su rastro de asesinatos y robos habituales en los rojos, y que el Gobierno legítimo de la República tuvo que sofocar con los medios a su alcance. Incluyendo a cierto abuelo de un tal ZP.

También golpe de Estado de los separatistas de Catalunlla, esos mismos que hoy día están gobernando sobre los hermanísimos, las catedráticas y los chistorreros del PSOE.

Y mientras la mayoría se entretiene con moritos buenos y rusos rubitos, a algunos todavía nos importa que hoy sea 6 de Octubre y mañana sea el 91 aniversario de esa pancarta que ahora se ve tanto, no se si sabiendo lo que significa.




domingo, 14 de septiembre de 2025

SOBRE LA VUELTA DE LOS ENERGÚMENOS.

Los energúmenos han ganado la partida, y han impedido que termine la Vuelta Ciclista a España donde solía. A mi eso me importa tres leches.

Lo que me importa es que los gobernantes han demostrado al mundo que este desgraciado país que una vez fue España está dirigido por terroristas; por cómplices de asesinos cobardes, como todos los que se escudan en la noche, o en los hospitales, o en las escuelas. Han demostrado su apoyo a los canallas que entrenaban a los asesinos de ETA no hace tanto.
Y han demostrado que el pueblo destepaís -o sea, el que sale en las televisiones, las radios, los periódicos, las redes sUciales y en todos los recovecos de la indignidad- se ha convertido en una jauría inculta, salvaje, asquerosa, hedionda y capaz de venderse al latiguillo efectista y fácil.
El pueblo español -esta mierda que en las últimas semanas rebuzna- ha demostrado que se merece lo que antes o después llegará. 
Dios me permita verlo y disfrutarlo. Y me de munición.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

SOBRE UN JAIMITO CABRÓN.

Un tal Jaime Miguel de los Santos, que parece ser diputado pepero, ha dicho del gobierno social-comunista que «cada día se parecen más a Franco.» 

A este Jaimito -que tal vez conozcan en su casa a la hora de comer-, no le queda otra opción para darse a conocer y hacer méritos entre los cuatezones de su partido, que berrear contra el Excelentísimo Señor Don Francisco Franco Bahamonde. 

Este Jaimito es, evidentemente, un ignorante de lo que debería saber, lo que le hace necio según la RAE. Este Jaimito es un pobre desgraciado, incapaz de argumentar, lo que le lleva a mentir con la monserga de los papanatas habituales.

Este Jaimito es -también evidentemente- un mostrenco que -como la zorra de la fábula- dice despreciar lo que sabe que nunca alcanzará: la gallardía, la hombría, la honradez del Jefe del Estado que murió de viejo y en la cama de un hospital, respetado y querido por todos los españoles decentes.

Este Jaimito, evidentemente, en un canalla, un sinvergüenza, un perroflauta reciclado y un gilipollas. 

Y cada día se parece más a un hideputa, cosa que cierto juez argentino, hace ya muchos años, dejó claro que es una condición personal del individuo que en nada ofende a la progenitora B del susodicho.




miércoles, 13 de agosto de 2025

SOBRE LA EMISORA DE LOS OBISPOS.

La emisora de los Obispos -no se hasta qué punto de la Iglesia- lleva una semana atacando a VOX con saña digna de mejor destino. La emisora de los Obispos lleva una semana -pónganle o quítenle un día, no tengo calendario a mano- defendiéndose de lo que consideran un ataque a la Iglesia por el hecho de que VOX no se muestre conforme con que la Institución eclesiástica promueva el Islam. La emisora de los Obispos lleva una semana lanzando todas sus divisiones de manipulación social contra VOX. 

A la emisora de los Obispos le importan tres leches sus oyentes, y le importan cuatro los católicos, y lanzan todo el ímpetu de sus meapilas de guardia a insultar a quienes pensamos que VOX tiene bastante razón en unas cuantas cosas.

A la emisora de los Obispos, parece ser, le ha hecho pupa la referencia del señor Abascal sobre la pederastia eclesiástica y sobre la mano pedigüeña y ocultona de la Conferencia Episcopal.

Por algo será.

La emisora de los Obispos, el periódico de los Obispos y los manipuladores al servicio de los Obispos no dejan pasar un día sin hacer apología de la inmigración ilegal, del Islam -alumnos aventajados, al fin, de aquello de la "alianza de civilizaciones" zapateril y espesa- y de la vulneración de las leyes. Porque las leyes se respetan todas, no cada cual las que le gusten, y lo mismo hay que respetar la Constitución que las leyes que regulan el ingreso al territorio nacional. Para la emisora de los Obispos, en cambio, los "humanos" que tienen derechos, no tienen la obligación de respetar las leyes. 

Un gilipollas todólogo de la cadena de los Obispos ha dicho hoy que a VOX no le gusta el Islam, no le gusta la inmigración, no le gusta la Constitución, no le gusta el Rey, no le gusta la Iglesia, no le gustan los españoles, porque no se prestan a sus deseos, y porque VOX busca el enfrentamiento. Para el todólogo necio -en la web de la COPE podrán tal vez encontrar el nombre del gilipollas, a la hora en que escribo no estaba puesto- es buscar el enfrentamiento todo lo que no sea bajarse los pantalones. Cuestión de costumbres y preferencias, y allá él con su popa. Pero si no fuera imbécil, sabría que las leyes no tienen que gustar para cumplirlas, y que cuando no gustan lo que hay que hacer es modificarlas siguiendo los pasos reglados para ello.

Otro método es, por supuesto, el golpe de Estado. Que no debe ser necesariamente militar, y ahí tienen a su señor Sánchez que está -ellos lo dicen- vulnerando las Leyes y la Constitución sin que se le mueva el tupé. Y sin que la emisora de los Obispos lo denuncie mas que en voz baja, como si pidiera permiso para insinuarlo. 

En fin, la Conferencia Episcopal ya sabe con quien se juega los cuartos, y no parece estar dispuesta a perderlos. Lo que yo espero es que los católicos que se sienten abandonados, ninguneados, vendidos y despreciados por los Obispos, procedan en consecuencia con lo de la "X" en la Declaración de la Renta, cosa que yo -y se lo cuento a título de ejemplo, simple información y no proselitismo- llevo haciendo varios años. Antes marcaba la "X" para joder a los políticos del sistema; desde que los Obispos se lavaron las manos con respecto al Valle de los Caídos y la profanación de la sepultura de Francisco Franco, la "X" se queda desierta, y así seguirá.

Quizá así los Obispos se den cuenta de que sus medios de manipulación social ya no dan más de sí, y los españoles estamos hasta donde no digan dueñas de las lenguas sin manos.

O quizá los católicos ya se hayan convertido, en conjunto, en esas lenguas sin manos, en esos hipócritas que sólo tienen fachada, pura representación sin sustancia. Como se dice ahora, “postureo.”

Cáscara vacía de lo que fue fe creadora de mundos.



domingo, 20 de julio de 2025

SOBRE MI CAMARADA ARTURO Y UN OLVIDO.



Llevo tiempo sin centrarme lo suficiente en el día a día; tanto como para no saber en que día vivo, si es que se le puede llamar vivir a transitar por esta sociedad de energúmenos y de hideputas.
Pero eso no es excusa.
Llevo semanas liado con arreglos, obras menores y trastornos mayores en mi casa; llevo semanas, también, con enfermos próximos de los que preocuparme, una vez que -parece- mi organismo ha decidido no morirse aún. Y no se si alegrarme de eso, o tomarlo como un obstáculo más. 
Pero eso no es excusa.
Y es que no tengo excusa -no la hay- para el olvido de una de las pocas fechas que cada año me hacen salir de la cueva al camino, y vocear a quien guste que me falta uno de los buenos, uno de los grandes.
Que me falta mi camarada Arturo.
Perdóname, maestro, amigo, camarada, hermano. Perdona el olvido del día en que estoy viviendo, nunca de los camaradas que están en los luceros.
Perdóname, Arturo. Y recibe mi saludo brazo en alto, aunque llegue unos días tarde.
Arturo Robsy, ¡Presente!

viernes, 18 de julio de 2025

SOBRE ESTE 18 DE JULIO.

Iba a escribir algo a propósito de la fecha, pero a estas alturas ya no se si, caso de hacerlo, me vendrán a expulsar de alguna de sus múltiples comunidades los que hasta ahora había tenido por camaradas.
Los sigo teniendo, porque soy de natural terco -incluso cabezota, y a mucha honra- y lo que aprendí hace medio siglo no lo voy a cambiar ahora, cuando ya probablemente no tengo tiempo de  aprender cosas nuevas. Ni maldita la falta que me hace.
Pero se que ahora mismo, si yo digo lo que llevo diciendo ese medio siglo, más de uno me va a tocar los insonoros, y lo mismo -en una reacción poco adaptada a la nueva realidad- renuncio por un momento a lo que me enseñó mi primer Jefe de Distrito en Fuerza Nueva, allá por el 1978: que todos los que llevamos la camisa azul somos hermanos, y que jamás se levanta la mano, ni la palabra, contra una camisa azul. Independientemente de las siglas bajo las que cada cual intente servir a España.
No tengo muy claro que ahora lo de servir a España sea lo primero. Tampoco tengo nada claro que queden muchas camisas azules donde yo las encontré hace casi cincuenta años. Creo que han pasado a posiciones que, en mi época de entonces y en mi consideración de ahora, no son las mías. Los demás que vayan a donde quieran, pero creo que ya no puedo considerarme camarada de los que no hace mucho tenía por tales.
Y yo no he cambiado. Sigo donde he estado desde el 22 de Noviembre de 1975; el día en que el asco por el comportamiento de los vivos me dio a conocer la importancia de los muertos. Pero quizá ocurre que los camaradas que yo conocí ya están en su mayoría junto a aquellos muertos que yo sigo viendo en los luceros, aunque los referentes actuales de la ortodoxia los hayan expulsado de ellos. Y quizá ocurre que sea mi hora de irme con ellos, con los míos, porque ya no queda sitio para mi entre los que llevan la misma camisa, pero no las mismas ideas.
Tal vez eso sea todo: que ya estoy de más, que lo mejor que puedo hacer, mientras no deje de molestar definitivamente, es quedarme en mi rincón, calladito, sin causar problemas.
Y cuando Dios quiera, irme con los míos. Con los que tampoco han cambiado, aunque los quieran "reinterpretar." Como si lo que ellos dijeron, lo que ellos hicieron, necesitara interpretación casi un siglo después. 
Hoy es 18 de Julio, y hace 89 años que España se resistió a morir y se levantó contra los rojos internacionalistas de obediencia soviética. Hoy obedecen a los terroristas baskos -que no vascos, no confundir-, a los golpistas separatistas catalanes, y a los reyes de países extranjeros que -según cada día parece más claro- tiene cogido al presidente de este simulacro de gobierno por las gónadas. Si es que tiene.
Hoy es 18 de Julio, y hace 89 años de que una parte de los soldados españoles, y muchos miles de voluntarios civiles, se levantaron contra la tiranía de un gobierno vendido al comunismo soviético de una Rusia que -entonces como ahora, aunque los que fueron mis camaradas la consideren hoy su meca y rindan pleitesía al padrecito Vladimir- era más inaceptable por su carácter "asiático, torvo, amenazador" (1) que por el simple comunismo. La Rusia de hoy sigue siendo esa ola de barbarie asiática, torva y amenazadora, y no hay más que ver cómo manda sus propios soldados a la muerte sin material adecuado, cómo es incapaz de dar a su material de guerra el mantenimiento que lo haga seguro para sus propios combatientes, cómo sigue siendo ese estado criminal que manda oleadas desarmadas para que los de segunda fila cojan las armas de los de la primera cuando los maten, según vieron y contaron mis camaradas de la División Azul.
Pero esto ya no es asunto mío. Que cada cual elija a sus referentes donde quiera, y que incluso los proponga como ejemplos aunque sean lo que sus camaradas caídos combatieron. A mi ya se me han acabado las ganas de escribir, porque se que ni voy a convencer al enemigo -no adversario, no;  ya es enemigo, y está acabándose el tiempo de las palabras-, ni van a estar de acuerdo los que tenía por amigos. 
Ahora, los que eran los míos son prorusos, propalestinos, proterroristas, proimperialistas. Rechazan el imperialismo yanqui, que tiene mala fama, y aplauden el ruso, cada vez más soviético, y torvo, y amenazador. Tachan de criminal la ayuda yanqui al Estado de Israel, y animan a los terroristas islámicos herederos de la manipulación soviética en los países árabes que los convirtió en campos de entrenamiento para -sin ir más lejos-, los etarras que ahora nos gobiernan. Son antisemitas, pero están contentos y felices con la "desnazificación" de Ucrania por parte del padrecito Vladimir. 
Y muchos de los que siempre he tenido por camaradas no me han considerado así, por mi respeto y defensa del Caudillo de España, Francisco Franco. Siguen hoy instalados en el antifranquismo, quizá para que el enemigo les perdone los crímenes de haber creado la legislación laboral más avanzada del mundo en su momento -Fuero del Trabajo-; haber creado la Seguridad Social -esa que los necios afirman que no existía hasta que llegó Felipe González-; haber colaborado en la revolución económica que llevó nuestra Patria a las cotas mas altas de bienestar popular conocidas. En todo ello colaboró la Falange -Pedro González Bueno, José Antonio Girón de Velasco-, junto con otros grandes españoles de tendencias diferentes. Pero hay que renunciar a ello porque el Jefe del Estado era Franco.
No lo entiendo, ni lo voy a entender. Tampoco lo voy a discutir, porque no merece la pena que algún sarcasmo de los que a veces aún sé colocar, alguna ironía que todavía a veces me surge, me haga herir a un antiguo camarada. No quiero faltar a mi compromiso de medio siglo levantando la palabra contra una camisa azul.
Y acaso sea, como decía, mi hora de despedirme. Aunque alguna vez me reviente la ira y me obligue a expresarla en unas líneas o en unas frases. Aunque algún día quiera rendir un homenaje a mis camaradas, y ofrezca en su memoria lo que buenamente Dios me permita escribir. Aunque cuando vea algo más cerca la hora de irme con los míos, quizá escriba algo que algún amigo me hará el favor de publicar cuando ya no esté. O quizá no encuentre quien lo haga, y si alguien acaba casualmente por aquí dentro de un tiempo, no sabrá nada del que escribió estas palabras.
No importa. No he hecho en mi vida nada útil ni digno de recuerdo. Sólo he sido fiel a mis camaradas, a mis maestros y a mí mismo. Y a mi Patria.
¡Arriba España!

___________
(1)  José Antonio Primo de Rivera.
Discurso de Clausura del Segundo Consejo Nacional de La Falange 
(Cine Madrid, de Madrid, el día 17 de noviembre de 1935) 

lunes, 14 de julio de 2025

SOBRE EL RACISMO DE LOS ODIADORES.

Dicen los periódicos y las radios que lo que ocurre estos días en Torre Pacheco es culpa de la ultraderecha. También lo dice el señor Grande-Marlaska, y para defender su tesis ha mandado a la Guardia Civil, luego esta es la verdad oficial que nos endilgan los medios de manipulación social sin el menor empacho.

Dicen los periódicos y las radios -especialmente la de los Obispos, siempre tan guardaropista y tan proclive al esclavismo- que la ultraderecha se ha movilizado a través de las redes sociales para "la caza del inmigrante." Alaban los periódicos y las radios que hay -a las 16 horas de hoy- ocho detenidos, cinco españoles y tres "magrebíes."

Peroran los todólogos que los marroquíes de la zona son gente honrada y trabajadora, aunque a alguno se le escapa que los de "segunda generación" es cierto que están por la calle sin hacer nada y se dedican a "sus cositas, su trapicheo..." Omiten los hijos de todóloga, entre esas "cositas", la de pegarle una paliza a un español de cierta edad -no diré anciano, porque es poco mayor que yo, y se me hace difícil- por el simple gusto de hacerlo.


Omiten que el Ministro del Interior envía la Guardia Civil para perseguir a los españoles, que son muy malos y muy racistas, y defender a los moránganos que son pacíficos, y buenas personas, y trabajadores. Salvo cuando se ponen en la plaza del pueblo a trapichear y a pegarle a los viejos del lugar, claro.

Omiten los canallas de la prensa y la radio que se trata de una simple autodefensa, que si vienen de fuera a pegarte, o te defiendes o te joden, aunque los curas cobardes y los alcaldes vendidos -acabo de oír al alcalde y al cura (uno de los que habrá, supongo) de Torre Pacheco en la emisora de los Obispos, siempre tan xenófila- anatematicen a los que van a defender a los que ellos no tienen agallas.

Y ellos, como buenos esclavistas, como gentuza que no puede vivir sin inmigrantes ilegales a los que dar preferencia sobre sus ciudadanos y sus feligreses; como sinvergüenzas que trapichean con las subvenciones, las ayudas y las oenegés trinconas de fomento del delito; como canallas que temen la reacción del pueblo español, ni siquiera se dan cuenta de que no saben ni lo que dicen.

Porque a los muy necios no se les cae de las linotipias y de las ondas las acusaciones de "racismo." Pero, vamos a ver idiotas: ¿de qué raza son los "magrebíes"?  Vosotros, imbéciles de topicazo y estereotipo, ¿sois capaces de distinguir a cinco metros un marroquí de un madrileño?

Pues así todo: no tenéis ni puta idea de nada, pero sentáis cátedra y manipuláis a los que os leen o escuchan para que no se les ocurra renunciar a lo políticamente correcto y piensen por su cuenta. 

Así sois, hijos de la gran puta. Os han marcado a fuego en el anca lo del racismo y lo del odio, y vosotros lo repetís con fruición de canalla y lametón pedigüeño, sin saber lo que estáis diciendo.




sábado, 12 de julio de 2025

SOBRE MANOS BLANCAS MUY SUCIAS.

Cúmplese, según cuenta la prensa, el aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco por ETA, la misma que gobierna hay en Estepaís que ya no es España a través del socialismo criminal y zafio.

Como me temo que la visión edulcorada y propagandística de la prensa volverá a mentir al respecto -como al mes siguiente del asesinato, nada nuevo bajo el sol-, a continuación transcribo el artículo que publiqué en La Nación en aquellas fechas.

Creo que ya ando recordando viejas historias cual abuelo cebolleta. Pero la culpa no es mía -al menos no sólo mía- sino de los que nos quieren convencer de lo buenos que eran los tiempos idílicos en que había democracia y constitución. Como si alguna vez lo hubiera habido y alguien lo hubiera respetado.

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LA NACIÓN - Núms. 254-255 


Sobre la frase 

El pueblo español, a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco Garrido, ha protagonizado una de las más impresionantes manifestaciones de dolor y de ira. Y de impotencia.

Impotencia, porque al pueblo español lo han domesticado, adiestrado en la dialéctica de los lemas insulsos (lo que los políticos llaman slogans) y de los pareados ripiosos.

Así, una de las frases más celebradas, más repetidas en los resúmenes televisivos, más jaleadas como muestra de la determinación popular, más aplaudida y difundida, como queriendo que se grabe bien incluso en las molleras más duras, ha sido la de ETA, escucha, aquí tienes mi nuca. Esta frase nació en la Puerta del Sol de Madrid. En el mismo escenario donde la Policía repartió estopa allá por el 79 a los que no gritábamos aquí tienes mi nuca sino contra ETA, metralletas, pareado igualmente ripioso, lo confieso, pero que demostraba un talante radicalmente distinto. Un talante que molestaba al Gobierno ucedarra, no sé si porque temía que el pueblo se hartase y tomara la determinación de hacerse la justicia que nadie le hacía —ni le ha hecho después— o porque les daba envidia no tener los arrestos de el más anciano de aquellos manifestantes.

Me ha causado, debo decirlo, una enorme impresión ver a decenas —acaso cientos— de personas, generalmente jóvenes, ofreciendo su nuca, arrodillados y con las manos tras de la cabeza, en actitud de cordero presto al sacrificio.

No puede caer más bajo el orgullo, la dignidad, la gallardía de un pueblo, que se ofrece a morir de rodillas porque ni siquiera ha pensado en combatir de pie. 

Que ha perdido el instinto de supervivencia, o acaso eso otro que diferencia al toro bravo del cabestro.

El pueblo español se ha convertido, definitivamente, en una lengua sin manos.


Sobre la esterilidad

La de todas aquellas manifestaciones, concentraciones, lazos azules, pancartas, que llenaron las calles y plazas de España hace —cuando escribo, a mitad de agosto— un mes.

Protestaron entonces contra un asesinato, muchos cientos de miles —acaso millones— de personas que no habían protestado antes. Fue, qué duda cabe, un gesto emotivo. Pero condenado, por falta de continuación, a la esterilidad.

Todo muy bien los primeros días, claro. Pero, una vez consumida la emotividad y el riesgo de que el pueblo, harto y hastiado; peor aún, burlado una vez más, se tomara la justicia por su mano, han vuelto las cosas a sus orígenes. Ya tenemos de nuevo a los separatistas del PNV acusando al Gobierno —y a los partidos españolistas en general— por no tender la mano negociadora a los asesinos. Por no seguir manteniendo a cuerpo de rey, de vacaciones en el Caribe, a asesinos confesos.

Y tenemos a esos partidos llamados españolistas con los habituales paños calientes, con las discusiones bizantinas de si se acordó esto o lo otro, de si se interpreta lo de allá o lo de acullá.

Y tenemos al Gobierno de vacaciones, y en septiembre empezaremos a hablar.

Y tenemos —ahora sin la menor duda, si es que alguna quedaba— la más completa seguridad de que no cabe más salida que pasar a cuchillo a los que, pudiendo poner soluciones, permiten que todo siga igual.


viernes, 13 de junio de 2025

SOBRE LA HIPOCRESÍA O LA ESTUPIDEZ.

No soy especialmente listo, y como así lo llevo reconociendo por escrito y públicamente desde hace casi medio siglo, cualquier rojo, progre, demócrata, liberal o gilipollas sin graduación que pase por aquí, puede darse por satisfecho con mi declaración y ahorrarse el esfuerzo de juntar letras para decir lo que ya le doy hecho.

No soy especialmente listo, ni tengo mayor mérito intelectual que el de haber reconocido los esfuerzos de los buenos maestros que tuve en mi juventud académica, y haber tenido la inteligencia -esta vez si- de aprovechar lo que me daban. 

No tengo una gran cultura, ni titulaciones universitarias abundantes. Tengo, eso si, mis lecturas de guardia, que si no consigo aprovechar todo lo que debiera, me llegan para no caer en la tontería grotesca que estamos observando estos días en los que se consideran templos de la inteligencia trufados con unas gotitas de Oráculo de Delfos.

Porque la poca inteligencia y la poca cultura que tengo -gracias a mis profesores de Bachillerato y a los caminos que me abrieron mis camaradas de Fuerza Nueva y Juntas Españolas-, hacen que me parezca ridículo el espectáculo de manos a la cabeza de todos los periodistas y de todos los opinadores profesionales ante la evidencia de las corruptelas de los cuates de don Pedro Sánchez.

Me parece ridículo que se mesen las cabelleras ante la zafiedad de los barandas socialistas que las grabaciones demuestra; ante la chabacanería, ante la desvergüenza, ante la truhanería con que los barandas del partido socialista se repartían sobres, cobraban y distribuían sobornos, pedían miles de euros de tal o cual cohecho percibido, o solicitaban un puestecillo a dedo para la querida, la concubina, la meretriz o la expareja de cualquiera de los garrulos del PSOE. 

Me parece ridículo que a estas alturas se hagan cruces -y los laicos que se jodan con la expresión- porque se ha probado lo que todos los que no somos tontos de baba ya sabíamos. Porque hay que ser tonto -mucho más que el que suscribe y reconoce en el primer párrafo-; hay que ser imbécil con pedigrí, idiota con máster y cretino sin solución para asombrarse ahora de lo que lleva ocurriendo desde hace décadas.

Décadas, si. Sánchez y su grupo de delincuentes han llegado a la quintaesencia de la grosería y la zafiedad; han trincado la pasta de nuestros bolsillos para ponerle pisos a sus queridas fijas, sus rameras fijas discontinuas y sus putas de refilón. Para darles sueldos y que hasta los refociles se los pagara "el pueblo". Porque la pasta de los sobornos no se la han quitado las empresas de sus beneficios, no; la pasta de los sobornos la han cobrado como sobreprecio de la obra o el servicio contratado, y como ya dijo la eminencia socialista Carmen Calvo "el dinero público no es de nadie." Pero lo pagamos todos.

Lo pagan incluso los socialistas que todavía no tienen un puesto digital en cualquier empresa pública, un apañito en cualquier ministerio, ayuntamiento o autonomía como asesor de tocarse las gónadas a tres manos; los que aún no han alcanzado la gloria socialista del chiringuito ecolojeta, esclavista, semiterrorista o sindical.

Pero esto no es de ahora. Y no es de Sánchez. Ni es de Zapatero. Ni es de Felipe González. Ni siquiera el exclusivamente del PSOE. Ni siquiera -aunque objetivamente menor- es del PP al que los mafiosos de Sánchez y sus aliados traidores a España, junto a terroristas y golpistas, echaron acusándolos de corrupción. 

Y los más culpables son los cobardes que lo callan, un día tras otro, un año tras otro, un Gobierno tras otro. Los que lo votan sin exigir responsabilidades al que miente, al que roba, al que se forra.

Este es el sistema. Esto es la democracia liberal.


domingo, 1 de junio de 2025

SOBRE LA MEZQUINDAD.

Por lo que dice la prensa, la ex-alcalda -que no alcaldesa, porque no fue tal cosa durante su mandato, sino una mezcla de Pasionaria y tricoteuse- Carmena, en unión de otras señoras de su mismo jaez, sufrió un lapsus durante el programa 'Las abogadas & compañía' de RTVE; lapsus que la llevó a confesar:

"Curiosamente durante todos esos años, se construyeron tantísimas casas que realmente la gente tenía posibilidad de tener una", destaca Carmena, haciendo referencia a la política franquista que dio como resultado el boom de la construcción. "Hemos sido pioneros en la industria de la construcción", matizaba la ex-alcaldesa.

Ello, tras recordar "el lema franquista 'Queremos una España de propietarios y no de proletarios', que cambió por completo el panorama social e inmobiliario del país."


Ocurre que ese "lema franquista" nació de un discurso de José Luis Arrese, Ministro de Vivienda a la sazón -el primero de la Historia de España, porque antes a nadie le había importado que los españoles tuvieran techo.

Y claro, para el -o la, o lo, o cualo- que se oculta tras las iniciales A.A.F, es evidente que "Arrese resumía bien uno de los objetivos ideológicos del franquismo en materia de vivienda: fomentar la propiedad privada de la vivienda como instrumento de control social y estabilidad política. Entre otras cosas, la dictadura entendía que un propietario sería menos proclive a la protesta social y a la organización sindical que un proletario sin posesiones."

Lo cual define perfectamente la política actual, la democracia rampante, la progresía cangrejil y la más absoluta mezquindad: se facilitaba la propiedad de un techo bajo el que cobijarse para controlar la sociedad. 

No se hacía para mejorar las condiciones de vida, no; no se hacía para darle esperanza y techo a los trabajadores, no. En la necia opinión del cuatezón que se oculta -ocultón había de ser- bajo las siglas A.A.F, se hacían viviendas para controlar la sociedad.

Cosa que la memocracia actual, la progresía sociata de mierda, la rojez inculta y putera, nunca hará. Nunca manipulará a los ciudadanos dándole facilidades para tener una vivienda, ni dándoles puestos de trabajo para poderla pagar. Eso son cosas de la dictadura franquista.

Ahora las viviendas se las ponen los empresarios cohechistas a las queridas de los ministros, y los trabajos a las rameras de catálogo.


jueves, 15 de mayo de 2025

SOBRE UN CANALLA PREMIADO.

Dice la prensa que a un fulano llamado Eduardo Mendoza le han dado el premio Princesa de Asturias de las Letras 2025.

Como suele ocurrirme, no he tenido el disgusto de leer nada de este individuo, más allá de una entrevista a raíz de ganar el premio Planeta en 2010, y la mierda de panfleto -que algunos cabrones llamaron novela- por el cual se lo dieron: una cosa titulada Riña de gatos. Madrid 1936.

La cosa catalogada como novela si la leí, y la borré inmediatamente porque temía que la bilis, la envidia y la hideputez del presunto escritor se le contagiara a otras obras. (Evidentemente, modo ironía "on", no vaya a caer por aquí algún progresista a la moda diciendo que eso no es posible, porque a él se lo ha dicho Perico el de los Palotes o cualquier otro ababol).

La entrevista fue en Público, y el enlace ya no funciona, tal vez porque los rojillos no tengan clientela suficiente para permitirse un puto disco duro donde guardar sus porquerías, bien porque prefieran borrar sus huellas.

En cambio, lo que escribí a cuento de la entrevista al cuatezón de marras, multipremiado como corresponde en este basurero irracional antes llamado España, si lo tienen ustedes disponible aquí mismo, porque a continuación lo voy a transcribir, y también en el mismo sitio donde se publicó originalmente, porque yo no soy rojo, y por lo tanto no tengo nada que ocultar.


* * * * *

SOBRE UN EDUARDO MENDOZA.

lunes 18 de octubre de 2010 

Que dicen que es escritor, y hasta que ha ganado el premio Planeta con una cosa titulada Riña de gatos. Madrid 1936.

Nada extraño, si tenemos en cuenta el lamentable declive de esa editorial que fue un referente de señorío y ecuanimidad, convertida ahora en lo que a la vista queda, con su presidente en los tribunales acusado de facilitar un plagio de Camilo José Cela.

Este tal Eduardo Mendoza -que lo mismo podría ser un Juan Lanas o, más castizamente, un don nadie-, se permite decir -en entrevista que le hacen en Público- de José Antonio Primo de Rivera que era "alguien con un interés intelectual y humano tan escaso..."

Obviamente, el señor Mendoza es tonto. Es -más que tonto-, necio con máster, soplagaitas sumo, tontolaba engreído, cretino cum laude, necio máximo.

José Antonio fue el único intelectual que le dio a la Segunda República una legitimidad de origen de la que legalmente hubiera carecido sin él: la de que todo hecho revolucionario -en tanto que subversivo del orden constituido- genera su propia legitimidad. Fue -según Jordi Pujol, nada sospechoso según creo- el único político español que había entendido a Cataluña. Fue -dicho por sus oponentes en los tribunales- un brillante abogado. Fue un hombre que -sobre todo uno que se llame escritor tiene que saberlo- dejó páginas hermosísimas desde un punto de vista meramente literario.

Lo que ocurre, es que José Antonio fue un intelectual al que se le entendía; que tenía tal capacidad y tal cultura, que se hacía comprender por cualquiera, lo mismo los intelectuales encumbrados que los campesinos y obreros tan queridos por él. Acaso este señor tonto Mendoza piensa -es un decir, vaya- que un intelectual es el que hace el programa político del PSOE o del PP, esos montones de palabrería de los que nadie saca nada en claro. Y entonces -entonces sí- José Antonio le resultaría de poco interés, porque quien tiene un cerebro viciado de estereotipos es incapaz de valorar la claridad, el rigor intelectual, el pensamiento recto y firme.

En cuanto a lo humano, José Antonio fue -según sus enemigos- un hombre ecuánime y valiente. Defendió la memoria de su padre -cosa que suelen hacer los hijos cuando lo conocen-, de pensamiento, en las Cortes; y, cuando resultó necesario, de obra, abofeteando a un General en plena calle, o saltando sobre tres filas de escaños en el Congreso, para enzarzarse con el maledicente. Pero ello no fue obstáculo para que, cuando era de justicia, le ofreciera su mano al enemigo.

Evidentemente, José Antonio no tuvo el interés humano de una vida trufada de escándalos, porque mantuvo en la mas estricta privacidad lo que no concernía a la actividad pública. Si este cretino Mendoza considera el interés humano por el número de concubinas conocidas, o de escándalos de cuernos, o de trifulcas públicas, José Antonio no le puede llamar la atención.

Añade después el capón Mendoza: "Es un personaje que me parece interesantísimo, aunque todos los historiadores coinciden en apuntar que era un memo."

Pero, ¿tu sabes leer, necio Mendoza? Aquí, el único memo eres tu, ababol. Cualquier historiador será más o menos favorable, pero a ninguno en absoluto le ha parecido un memo. Al contrario: por muy enemigos ideológicos que sean, todos coinciden en resaltar lo fascinante del personaje. Incluso tú mismo lo confiesas, mamarracho: un personaje que me parece interesantísimo. Te contradices porque ni siquiera en tu condición de caracol -rastrero, baboso, hermafrodita y cornudo- puedes sustraerte a la realidad.

Y por último, lo que te define: "Lo único que hizo con acierto estratégico fue morirse a los 33 años."

Eso es, botarate Mendoza: se murió. ¿De gripe? ¿De infarto? ¿De tuberculosis, aún no erradicada por la Sanidad del Régimen de Franco?

Se murió. Y se queda tan ancho el hideputa, a ver si cuela y la gente se olvida de que fue fusilado -asesinado tras una farsa de juicio, mucho más ajeno a la legalidad que los que dicen que eran ilegales en el franquismo-, condenado sin prueba alguna por delitos que no pudo cometer porque llevaba preso -preso político- desde varios meses antes.

Ahí te retratas, mentecato. Se te nota la piel de zorra que, fracasada en el intento de alcanzar las uvas, se quiere convencer de que están verdes. Y aquí, lo único verde que hay eres tu.

Verde de envidia verde.



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