No estoy a favor del señor Trump, y lo tengo escrito hace tiempo. Desde su primer mandato dije que me parecía un impresentable, un egocéntrico y un engreído ridículo. Sigo considerándolo igual, pero no puedo negar que no se deja tomar el pelo y que no se anda con tonterías.
No estoy a favor de la invasión de países, y menos aún estoy a favor de esa patente aberración de que unos naturales de un país aplaudan la invasión de su tierra. Nunca me han gustado los reyes -presidentes, lo que sea- que vienen a la grupa del caballo de un invasor. José I Bonaparte quizá pudo haber sido un buen rey de España, pero tenía un pecado original insoslayable: la habían traído las bayonetas invasoras.
No estuve a favor de la invasión de Ucrania, no estoy a favor de la invasión de Venezuela.
Pero me da mucha risa -y bastante pena- ver cómo gente que parece seria, razonable y lógica, reniega de la invasión de Venezuela por los EE.UU.-, mientras que alaban la invasión de Ucrania por Rusia.
Lo de Ucrania era, claro, una "operación especial" para "desnazificar". Lo de Venezuela es una invasión para quedarse con el petróleo.
Auténtica pena. Porque demuestra hasta qué punto las fobias, los prejuicios y los estereotipos pueden nublar el entendimiento más claro.
A mi, que considero al pato Donald -como queda dicho más arriba- un egocéntrico, un impresentable, un engreído, un manipulador y un ladrón, y al padrecito Vladimir un sucesor de los hechos de la URSS aunque no tenga el mismo nombre, me da mucha pena ver que gentes que parecían intelectualmente respetables condenan al estadounidense porque ellos son antiyanquis, antijudíos y anti-UE, y en cambio alaban y defienden al padrecito Vladimir porque se enfrenta a los gobernantes de una Europa que no nos gusta, acaso sin pensar que cualquiera de estos días tendemos que tomar las armas para combatir a los presidiarios que Putin recluta para enviarlos al frente.
Lo mismo se les ha olvidado que, aunque no nos guste esta Europa actual y los que la gobiernan, estamos en ella y nos tocará defendernos de un ataque si a Rusia se le pone entre las cebolletas del Kremlin recuperar el imperio soviético.
¿O estos -los que denuncian la vergüenza de que los venezolanos aplaudan la invasión de su patria- aplaudirán a la Rusia putinesca cuando nos invada?




