Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

sábado, 14 de abril de 2012

SOBRE UNA FAMILIA EJEMPLAR.

El Mundo (10-4-2012):
Froilán usaba una escopeta no permitida a los menores de 14 años

El País (11-4-2012):
El juez bloquea una cuenta en Suiza ligada a Urdangarin

El País (10-4-2012):
El accidente del nieto mayor del Rey, una clamorosa infracción

Público (10-4-2012):
Marichalar podría ser sancionado con entre 300 y 600 euros

El Mundo (14-4-2012):
Implantan al Rey una prótesis de cadera tras caerse en un viaje de caza en Botsuana

La Gaceta (14-4-2012):
Botsuana ofrece safaris con licencia para matar un elefante por 37.000 euros

La Gaceta (14-4-2012):
La reina está en Grecia y no regresará hasta el lunes

La Gaceta (14-4-2012):
La Casa del Rey no aclara donde está el Príncipe

3 comentarios:

SPEER dijo...

Al mas afamado guionista de culebrones televisivos no se le ocurren tantas tribulaciones.
Bueno, parece que Juan Carlos se está reponiendo satisfactoriamente de la operación. No sé donde he leído que ya anda con un par de "mulatas".
¡Incorregible!

Rafa España dijo...

Todo este pifostio de la familia del rey no hace más que echar por tierra esas teorías progres que nos intentan vender de que la culpabilidad de los delincuentes la tiene la sociedad o el entorno.
Juan Carlos ha mamado desde que tenía 10 añitos hasta ya mayorcito en un ambiente de trabajo, dedicación, mesura, austeridad castrense, carencia absoluta de ostentación, hogareño , familiar. Un ambiente donde solo había una prioridad, la del SERVICIO A ESPAÑA, que postergaba todo lo demás.
La sencillez de los gustos en la casa de los Franco no debió cuajar en aquél cipote (R.A.E. 2ª acepción)que se terminó decantando por las más inverosímiles y sórdidas correrías borbónicas.
Frente al trato de prudente distanciamiento que le inculcaría el Caudillo se afana en dar imagen de campechano. Si, si. Campechano, pero sus aficciones cinegéticas le delatan como elitista decimonónico
Todo esto contrastado con ser el sobachepas de elementos tan "pintorescos" como Carrillo o ZP hacen de S.M. un individuo que me inspira poca confianza.
¡Que hace lo que le da la real gana!

Rafael C. Estremera dijo...

Es la genética, Rafa, que es muy traicionera.

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