Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 6 de julio de 2010

SOBRE LAS MULTAS A LA NORMALIDAD.

Se regocija Público -porque es lo que tienen estos mindundis acomplejados y envidiosos, que se refocilan en los problemas ajenos-, porque, dice en titular, a Intereconomía le sale caro el "los homosexuales no son normales"; y subtitula: Industria multa con 100.000 euros a la cadena conservadora por emitir una 'promo' con frases homofóbicas
El hecho es que Intereconomía emitió un video promocional contraponiendo el día del orgullo gay con los 364 días de orgullo de la gente normal y corriente. Y algún monflorita cuya distensión de esfinter llega a las neuronas, se ha debido sentir aludido y ha denunciado el video por homófobo.
Como es normal, el Ministerio de Industria se pasa la Ley por el forro del BOE, la lógica por los zerolismos, y la semántica por donde no digan dueñas, y sanciona a Intereconomía con 100.000 eurillos de multa. Y la desaparición del video de marras de Youtube, aunque no de otros sitios de donde lo he rescatado para que ustedes comprueben si gustan.





Y uno, que respeta la Ley, no porque sea buena o mala, sino porque si una ley es mala lo que hay que hacer es cambiarla, pero no incumplirla o malearla; que respeta la lógica, siquiera sea en homenaje de aquél profesor que puso tanto empeño en hacérmela entender que aún me dura; y la semántica, porque la palabra es un don de Dios que nos acerca a nuestros semejantes, aunque en ocasiones sea para mandarlos a tomar por el camino recto, que también es una obra de misericordia, va a intentar despejar la resaca de los multones y de los peripatéticos.
En primer lugar, vayamos con la lógica: el anuncio en cuestión no habla de homosexuales, sino del "día del orgullo gay" que, como su propio nombre indica, es un día. Y es evidente que el resto del año -los 364 días aludidos- la gente -incluidos los homosexuales- son normales y corrientes. ¿O es que los homosexuales van disfrazados de mamarracho, lorzas al viento y plumas y abalorios por toneladas durante todo el año? ¿Es que andan por las calles, el metro o los autobuses prácticamente en cueros todos los días? ¿Es que todos los días se monta el circo de la orgullería zarrapastrosa, que muchos homosexuales condenan por contraproducente?
Parece ser que no. Es decir: que todos -homosexuales incluidos- somos normales y corrientes 364 días al año. Salvo aquellos que de su condición o preferencia sexual hacen modo de vida, profesión y banderín -véase concejales florero de la mariposonería, que de ella se benefician en sus mítines y actos, personajillos televisivos que han lucrado fama en función de sus mariconadas en pantalla, y gentecillas similares-, en cuyo caso la crítica no es personal ni sexual, sino profesional.
Vamos ahora con la semántica: NORMAL es -según la Real Academia Española de la Lengua- lo que se halla en su estado natural, o lo que sirve de norma o regla.
Aquí vale todo lo expuesto en el apartado anterior, porque el estado natural para los homosexuales, o lo que constituye la norma, no es el circo (9ª acepción) del día del mamarracheo gay. Pero iremos más allá, porque tampoco es natural ni puede servir de regla la homosexualidad. Por la más sencilla de las razones: porque si ser homosexual fuera lo normal, hace muchísimos siglos que la especie humana habría desaparecido. Y en esto, las reclamaciones a la madre naturaleza. O al maestro armero.
Y para finalizar, la Ley. En la noticia de Público se dice: El Ministerio de Industria ha considerado que el citado vídeo promocional atenta contra el artículo de la citada ley que establece que la publicidad televisiva no puede atentar contra el debido respeto a la dignidad de las personas o a sus convicciones religiosas y políticas ni discriminarlas por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad y opinión.
No veo que decir que todos somos gente normal y corriente 364 días al año, contraponiéndolo a un día en que los homosexuales se salen de madre, carnavalean con exclusivismo, trincan pasta municipal y espesa, pueda constituir delito, ni falta, ni insulto. Al contrario, si veo que la actitud de los homosexuales exhibicionistas es ofensiva para mis convicciones religiosas cuando se disfrazan de curas o monjas, aunque bien se guardan de hacerlo de talibán; es ofensiva para mis convicciones políticas cuando exigen -y logran- trato de favor por su condición sexual. Y me siento discriminado por haber nacido normal -lo que dice la RAE, esto es, con padre y madre-; por haber nacido blanco -ni mejor ni peor que otros, pero blanco-; por ser hombre y con el natural -volvamos a la RAE- gusto por las mujeres; por ser católico, por lo antedicho sobre los disfraces mamarrachescos y por pensar que -a falta de inventos hermafroditas- la única forma de procrear es entre mujer y hombre; por mi nacionalidad, española gracias a Dios y a mis padres, abuelos y tatarabuelos -así, hasta 1346-, y no hermano internacional en la sodomía; y por mi opinión de que un homosexual es un señor que en su vida privada hace lo que le viene en gana, y a mi no me incumbe; pero cuando ese señor se exhibe en paños menores, se disfraza ofensivamente, se pavonea de ser mejor que yo, y de todo ello quiere obtener beneficio, exigiéndolo con la amenaza de la denuncia por homofobia, entonces, ese señor homosexual al que respeto, se convierte en un maricón de mierda que me ofende y pisotea mi derecho.

SOBRE LA EXCLUSION CATALANISTA.

La de El Port de la Selva, pueblo de Gerona, que -titula Público- cree que es hora de cuestionar la soberanía española sobre Catalunya, por lo cual su ayuntamiento -en minusculas, de yunta, como corresponde al ganado bovino- ha aprobado una resolución que declara el municipio moralmente excluido del ámbito de la Constitución española.
Supongo que, en justa respuesta, los paletos morales -esto es, los que tienen como costumbre el aldeanismo- de El Port de la Selva serán privados de los derechos que la Constitución reconoce a los ciudadanos españoles, que ellos se niegan a ser:
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- El de participar en los asuntos públicos, artículo 23 de la Constitución.
- El de las prestaciones sociales y el desempleo, artículo 41.
- El de las pensiones de jubilación y las prestaciones a la tercera edad, artículo 50.
- El ejercicio de la acción popular y la participación en la Adinistración de Justicia, artículo 125.
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Además de esta patochada, unos patanes de ERC -que no tienen otro fin en su paupérrima vida que hacer de payaso sin serlo-, se entretuvieron -dice La Gaceta- en introducir una bandera española en una pequeña caja mortuoria, que posteriormente han cubierto con palas de tierra, simbolizando que Cataluña no tiene encaje posible en este Estado, según el portavoz de JERC en Lleida, Gabriel Ramon.
En esto, lo que son las cosas, el jovencito separatista tiene razón: Ni Cataluña ni ningúna otra región tiene encaje posible en este Estado desencajado, motivo por el cual urge que se aplique inmediatamente el artículo 155 de la Constitución, mandando las autonomías al carajo, y a los separatistas a donde gusten irse, si no se quieren quedar.
Otra cosa peor aún ha dicho este señor Ramon, y es que España ahora está agonizando. Peor, por cuanto acierta de pleno y ya no somos los fachas, ultras y todo eso los que lo decimos, sino los propios enemigos los que lo ven claro.

SOBRE LA DISOLUCION.

La del grupo Blood&Honour, dictada ayer por la Audiencia Provincial, además de condenar a diversas penas de prisión, por asociación ilícita a sus integrantes. La sentencia se basa -dice ADN, edición papel de Madrid, pág. 3- en que la actividad del grupo estaba dedicada a glorificar a los verdugos y justificar sus hechos.
Espero que, con esta sentencia en la mano, el fiscal correspondiente empapele como corresponde a los que glorifican a los etarras y los justifican -politicuchos varios, concejalitos y alcaldetes proetarras, batasunos y aeneuveros, nacionalistas arzalluescos, kuras racistas...- y disuelvan a todo el mundillo de apoyo a ETA, incluido, faltaría más, el PNV.

domingo, 4 de julio de 2010

SOBRE UNA DESGRACIA GALACTICA.

Sin comentarios. Vean el video y comprenderán.


sábado, 3 de julio de 2010

SOBRE UN PROFUNDO AGRADECIMIENTO.

Dice Libertad Digital que El País y Público se regocijan en su edición de hoy, por el hecho de que "la Secretaría de Estado de Comunicación aprovechará la reforma de la web de Moncloa para eliminar a Franco del listado de antecesores del actual jefe del Ejecutivo".
Por mi parte, no tengo sino que agradecer profundamente que el nombre del Excelentísimo Señor D. Francisco Franco Bahamonde, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España, sea retirado de una lista en la que figura el mamarracho Zapatero.
Gracias, gracias, gracias, gracias....
Y mil gracias más.

viernes, 2 de julio de 2010

SOBRE LA "METROPEÑA" ENTERADA.


Como quiera que, tras aparecer -nada casualmente, por supuesto- en los tablones de anuncios de mi lugar de trabajo el texto que publiqué bajo el epígrafe SOBRE SINDICATOS Y HUELGAS, alguien me ha hecho llegar un panfleto presuntamente reivindicativo, lo reproduzco (en rojo, como corresponde) con la respuesta (en negro) que se me ha ocurrido sin ponerme a pensar mucho, porque con estos tíos razonar no sirve.

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Huelga de Metro, a ver si la peña se entera


1) Los trabajadores de Metro NO son funcionarios.
El personal laboral de la Administración, tampoco, y les han sableado más que a nadie. Precisamente por no ser funcionarios, los del Metro cobran salarios astronómicos en comparación.
2) Lo que reivindican es que se cumpla el convenio colectivo VIGENTE
Exactamente lo mismo que el personal laboral de la Administración.
3) Es ILEGAL bajarles el salario mientras esté vigente el convenio. Ni un 5%, ni un 50, ni un 1%
Como a cualquier trabajador que ya lo tenga pactado, sea por Convenio o por Acuerdo o por contrato.
4) Los servicios mínimos se rigen por leyes anteriores a la Constitución, se fijan unilateralmente por la autoridad, jamás se ha desarrollado una ley de huelga. ¿Qué sentido tiene que sea la autoridad la que fija los servicios mínimos? Por eso son siempre abusivos
La "autoridad" es la patronal para los trabajadores del metro, porque sin tener los inconvenientes del personal de la Administración- por ejemplo, salario mísero-, tienen la ventaja de ser empleado público. Para la inmensa mayoría de los trabajadores, la autoridad no es la patronal. Existe mucha vida fuera del ombligo de los metreros.
5) Uno de los objetivos de una huelga es lograr repercusión, los servicios mínimos sólo sirven para que no se note la huelga, por lo tanto es de cajón anteponer la huelga salvaje a la huelga domesticada.
Claro; y a cambio de hacer huelgas salvajes, ¿los huelguistas aceptáis el cierre patronal?
6) Cuando nos va mal, todos queremos que la gente nos comprenda. Cuando les va mal a los trabajadores de Metro, son unos cabrones. Cuando la Administración Pública INCUMPLE la ley, todos aplaudimos. Cuando se rescata a los banqueros, hacemos la ola. Cuando un trabajador pelea por el pan de sus hijos, es un vago.
Cuando un trabajador se pasa por el forro los derechos de los demás, es un sinvergüenza. Y cuando se chantajea con la prepotencia a toda la sociedad, es un chulo. Y cuando vota a los políticos que incumplen la Ley y rescata a los banqueros, es un imbécil.
7) A todos nos mola que cumplan nuestro convenio en nuestro curro, tener 30 días de vacaciones, salarios establecidos legalmente, días para asuntos propios y una serie de derechos. ¿Nos molaría que lo rompiesen todo de manera ilegal?
¿Y cuantos metreros han hecho huelga en solidaridad con los funcionarios y personal laboral de la Administración, con los controladores aéreos, cuando le han roto todo eso de manera ilegal? No, se han alegrado de que a esos les metieran mano en el bolsillo.
8 ) A lo mejor tenemos la crisis que nos merecemos, todos con mentalidad de empresario y lameculos. Si todos tomásemos ejemplo de los trabajadores de Metro, otro gallo nos cantaría. Ellos son un ejemplo de dignidad, el resto unos trepas e insolidarios.
Pues el día que los solidarios del Metro se solidaricen más con los que han perdido el trabajo por su culpa, con los que han suspendido exámenes por su culpa, con los que han llegado tarde a entrevistas de trabajo por su culpa, con los que se han tenido que dejar medio sueldo para llegar a trabajar por su culpa, con los que han perdido horas de su vida por su culpa, vamos listos.
9) Los esquiroles que dicen que quieren ir a trabajar y que los piquetes les intimidan, seguro que cuando los huelguistas consiguen sus derechos renuncian a ellos, ¿no?
Y seguro que cuando a uno que hace huelga obligado le descuentan el sueldo, los huelguistas se lo dan, ¿a que sí? ¡Ah,no, claro! Que a los mandamases de los sindicatitos, como están liberados, no les descuentan nada. ¡Así cualquiera es huelguista, joder!
Y cuando la Policía les sacude media bofetada para defender el derecho fundamental al trabajo, a llorar como nenazas.
10) Es verdad, hay cosas más importantes. ¿Jugará Navas o Fernando Torres esta tarde? Todos con la Roja, mañana al paro y pasado a llorar por las esquinas
Pues si, mañana -mejor hoy- al paro todos los que delinquen jodiendo a los demás, todos los chantajistas, todos los chulos prepotentes. Pero sin desempleo, como los funcionarios.

SOBRE LA CARTA DE CAYO LARA.

Que, dice El Mundo, la ha enviado -abierta, o sea, para fardar- a los jugadores de la selección española, pidiéndoles que realicen el hermoso gesto de generosidad de donar su prima para la causa social que consideren conveniente.
Sin que esto signifique que a mí no me parezca una exageración la prima que cobrarán los jugadores, me gustaría saber a qué fin social entrega don Cayo Lara su paga extra del 18 de Julio.

SOBRE LA REPRESENTATIVIDAD CULTURAL.

Dice ADN (pág 21, edición papel de Madrid), que según el segundo barómetro del Observatorio de la Cultura, elaborado por la Fundación Contemporánea, los dos hombres más representativos de la cultura española son Ferran Adrià y Almodóvar.
 
Y lo peor es que tienen razón.

 

SOBRE LA LESION.

La del presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, sufrida ayer mientras disputaba un partido de fútbol con sus compañeros de partido, y que le ha supuesto la rotura de ligamentos del tobillo y del peroné.
 
Al parecer, a nadie se le ocurrió sacrificarle para evitarle sufrimientos.

jueves, 1 de julio de 2010

SOBRE SINDICATOS Y HUELGAS.

Los sindicatos CC.OO. y U.G.T. están apoyando la huelga de Metro, porque esos trabajadores están sujetos a Convenio y, por tanto, el Gobierno no los ha incluído en los recortes salariales.
 
¿Dónde están CC.OO. y U.G.T. cuando el Gobierno recorta un 5% -a todo el mundo por igual, sea cual sea su nivel- al Personal Laboral de la A.G.E., también sujeto a Convenio?
 
Evidentemente, recortar el sueldo de funcionarios y no hacerlo con el personal laboral sería una injusticia. ¿Por qué apoyan CC.OO. y U.G.T. una injusticia similar en el caso del Metro?
 
La letra de ambos casos será distinta, pero el espíritu es el mismo. Y aquí se retrata cada uno.
 

 

miércoles, 30 de junio de 2010

SOBRE EL ESTATUTO.

Estatuto de autonomía de Cataluña, evidentemente, que fuera de tres o cuatro detallitos de nada ha quedado en pleno vigor, digan lo que digan los chupatintas políticos y los cazurros aldeanos, que si ni siquiera saben lo que dicen o lo que piensan.
Como ejemplo, las declaraciones del charnego Montilla que, en declaración institucional -recoge La Gaceta-, dijo que el estatuto "sigue vigente y ha sido declarado constitucional, al contrario de lo que consideró el PP al recurrirlo".
Es decir, que entiende el señor Montilla que el recurso de inconstitucionalidad -el del PP y el del Defensor del Pueblo, no lo olvidemos- han sido desestimados; a pesar de lo cual se ha mostrado "indignado" tras conocerse la sentencia del Tribunal Constitucional (...) y ha convocado a la ciudadanía a una manifestación unitaria en defensa del autogobierno catalán.
Por otra parte, los aldeanos más cazurros, -esto es los de ERC-, han afirmado en palabras de su paleto mayor, Joan Puigcercós, que iniciar "una transición" hacia la independencia "es el único camino que queda" tras "el fracaso del modelo autonómico", y ha recalcado que hoy en día la independencia "es un objetivo posible y más realista" que la reforma del marco institucional español, según informa Público.
El aldeano Puigcercós considera que la sentencia del Tribunal Constitucional es durísima y conculca derechos de los ciudadanos de Cataluñya.
Y eso, a pesar de que queda en vigor el término nación, a cuyo lado la aclaración de que su inclusión en el Preámbulo carece de eficacia jurídica interpretativa es agua de borrajas; y queda en vigor el uso del catalán como lengua principal, a cuyo lado la eliminación de la palabra "preferente" con respecto al catalán en las administraciones públicas no supone que no sea definida como la "normal". Y sigue siendo el catalán la llengua "vehicular" en la enseñanza a todos los niveles.
Es decir: que el Estatuto sigue siendo, tras el amortajamiento en el Tribunal Constitucional, exactamente igual de separatista que antes -cosa, por otro lado, que todos los que tenemos dos neuronas en uso ya sabíamos-, pero da un empujoncito más al separatismo, y ahí están las pretensiones de ERC, que -señala La Gaceta- propondrá una consulta soberanista en Cataluña para 2011, avanzándose tres años a la propuesta de Josep Lluís Carod Rovira de celebrar un referéndum independentista en 2014. Idea que no le resultará muy contraria al charnego Montilla, que se apresta -lo dice Minuto Digital- a sumarse a la marcha separatista tendrá como lema “Somos una nación. Nosotros decidimos”.
Total, y por resumir con bien altas y nobles palabras: la insolencia separatista crece. Y no se vislumbra solución, ni mucho menos.
Porque aquí pueden ocurrir dos cosas: que los aldeanos monten la cazurrada de costumbre, y pataleen -o coceen- como suelen, y el Gobierno trague -como acostumbra- y ambas bandas se atengan al famoso y bien contrastado principio de se acata pero no se cumple, y todo siga igual, tirando a peor, hasta un futuro de secesión a plazo indeterminado, pero próximo.
O que los cazurros se crezcan ante la mansedumbre zapateril, y repitan la patochada de Companys, y esta vez no encuenten un Gobierno capaz de aplicar la Constitución y, concretamente, su artículo 155, respaldado por el 8 caso de ser necesario, porque aquí ya no sólo se ha roto la fibra espiritual, sino que también han desaparecido las glándulas imprescindibles para hacer lo necesario.

SOBRE EL CAOS DEL "METRO."

El metro de Madrid, obviamente, que es el que acapara los informativos. Hay unas cuantas cosas que decir, y espero que ninguna se me pase.
La primera, la curiosa rapidez con que los sindicatos han convocado una huelga en el metro, habida cuenta de que para la general van a esperar unos tres meses. Curiosa eficacia, según contra quien la planteen.
La segunda, que los mismos sindicatos que hace unas semanas -cuando la huelga de funcionarios- afirmaban que no iban contra el Gobierno que les bajaba el sueldo, ahora declaren ir contra Esperanza Aguirre, que les baja el sueldo. Ya se que Platón y Aristóteles no tienen buena fama hoy en día, pero aquí hay una patente falta de lógica. O no la hay, y entonces todo se explica mejor.
Porque si bien es cierto que el Gobierno de Rodríguez dejó fuera de la letra de su Decreto a los empleados de empresas públicas -para evitar que le montaran la jarana, obviamente- el espíritu del recorte es el que interpreta la Comunidad de Madrid. Máxime, teniendo en cuenta que el personal laboral de la Administración -también sujeto a convenio- ha sufrido el recorte. Y no ya como los funcionarios, de acuerdo con su nivel y categoría, sino en un igualitario 5% para todos, lo mismo el jefe que el subordinado, de manera que, a similitud de cometido, donde a un funcionario no se le quita nada, a un laboral se le quita ese 5%: 50 euros de un salario mileurista. Y los mismos sindicatos que en el metro holgan, en la Administración callan como casquivanas.
La tercera, la patente falta de autoridad del Estado y sus organismos -en este caso Comunidades Autónomas- incapaces de hacer frente a una huelga ilegal -pues así es al no respetar los servicios mínimos- y tomar las medidas pertinentes. Por ejemplo, poniendo a conducir los trenes a los soldados del que antaño se denominaba Regimiento de Ferrocarriles o algo así, si es que sigue existiendo; o llamando a maquinistas jubilados recientemente, o a maquinistas de Renfe, o a aspirantes a maquinista que tengan formación pero no hayan obtenido plaza aún. Y, por supuesto, un pelotón de soldados en cada tren, por aquello de evitar las tentaciones de los liberados sindicales piqueteros. Y digo soldados porque a la Policía, con sus "medios proporcionales" que determinan los mandamases, los salvajes piqueteros se la comen; pero un tío con metralleta y orden de usarla si la ocasión lo exige, es otra cosa.
Y la cuarta, la especie de justicia que supone esta huelga, y me explico: cuando el Gobierno rebajó el sueldo de los funcionarios, todo el mundo estuvo de acuerdo. Incontables cartas en los periódicos, incontables opiniones de los vividores de tertulia, incontables diatribas de los envidiosos del trabajo fijo del funcionario, incontables insultos de los incapaces de aprobar una oposición o de subsistir con un salario bajo a cambio de la seguridad; incontables apoyos, pues, a la bajada de sueldos de la Administración por parte del todo el mundo.
Pues ahora, todos esos ciudadanos tan contentos con que fastidiaran a los empleados públicos están probando las consecuencias. También los del metro son empleados públicos, y ellos tienen la posibilidad de hacer daño con su huelga, no como el pobre desgraciado que soporta energúmenos detrás de una ventanilla o de un teléfono. Ahora los ciudadanitos políticamente gregarios y soplapollescamente correctos, tienen la medida de la realidad.
Pero la culpa, claro está, es de Esperanza Aguirre, que cumple el mandato de recorte de salarios públicos para todos por igual. Y no es que a mí doña Esperanza me caiga bien, que ya saben los habituales que no es el caso. Pero me indigna que tanto idiota se trague siempre la misma canción ridícula.
A este paso, oiremos que la culpa es de Aznar -ya dijo algo Pepiño sobre la herencia que habían encontrado- o, mejor aún, de Franco. Y en eso, lo que son las cosas, tendrán razón: la culpa es de Franco, por haberse muerto.
Lo que no deja de asombrar es el soberbio cinismo de los propios sindicalistas -según rumores, todos los del comité de huelga son liberados- renunciando a la huelga durante los próximos sábado y domingo porque se celebra el orgullo gay y no hay que ser homófobo. (Oído a uno de los mandamases huelguistas en Cope, aunque a estas horas no está colgado aún el audio)
Y uno piensa que no habría mejor ocasión de dar por culo, salvo que de lo que se trate sea de sodomizar precisamente a quien no le gusta.

SOBRE DOS LIBRITOS "REIVINDICATIVOS".

Dos libros que reivindican la memoria de los guerrilleros antifranquistas, titula El Mundo, y que hablan del maquis, alque define el periodiquillo como la resistencia que luchó contra Franco y en favor de las libertades hasta bien entrados los años 50.
Para mi que la noticia la tienen repetida, o que el becario de turno ha hecho un corta-pega de otra similar gilipollez pasada, porque es que hasta la redacción me suena y aún comenté en su día el deseo del reconocimiento de los llamados guerrilleros como tropas irregulares de la Segunda República, lo que significaría -entresaco de la noticia- una pasta gansa para sus familiares, y ahí andamos.
Como no es cuestión de volver a repetir lo mismo -ellos son monocordes, como burros en torno a la noria, pero a mí me aburre mucho- recomiendo la lectura de La sierra en llamas, de Ángel Ruíz Ayúcar y -para los progres y descreídos- de ¿Por quien doblan las campanas?, de Hemingway.

martes, 29 de junio de 2010

SOBRE LAS PREGUNTAS DEL JUEZ.

Preguntas que suele realizar el juez de Getafe (Madrid), don José María Celemín Porrero, a los inmigrantes que solicitan la nacionalidad española. Preguntas como -indica 20 Minutos-, qué sucedió en España en 1704, o el nombre de algunos escritores de la postguerra.
Los inmigrantes se quejan por estas preguntas y, en mi modesta opinión, con razón. Porque yo se que en 1704 tuvimos la desgraciada guerra de Sucesión que nos trajo a los Borbones, pero es que a mí me gusta la Historia. Supongo que a la mayoría de los aborígenes españoles les hacen esa misma pregunta y los funden.
Como si les preguntan por 1492, 1500, 1571, 1814, 1868, 1898, 1931, 1934... (1), que entonces no sólo les suspende la ESO con carácter retroactivo, sino que les quitan la nacionalidad ipso facto.
Por otra parte, lo de los tres escritores de postguerra es más fácil, basta escuchar la radio o ver la tele y recordar los últimos premios, premietes y premiecillos, de esos que venden cientos de miles de libros porque la tele lo dice y queda progre. Y caso de desconocerlos, sólo sería muestra del buen gusto literario del aspirante a español, que muy bien podría, en cambio, saber de Berceo, el Arcipreste, Jorge Manrique, Garcilaso, Boscán, Cervantes, Lope de Vega, Calderón, Quevedo, Góngora, Gracián, Cadalso, Espronceda, Bécquer, Baroja, Galdós, Ganivet, Unamuno, Azorín, los dos Machado... por citar una ínfima cantidad de los de la preguerra.
Ni que decir tiene que el aspirante a la nacionalidad debería ignorar rigurosamente a Pedro Muñoz Seca, Edgard Neville, Enrique Jardiel Poncela, Agustín de Foxá, Angel María Pascual, Angel Ruíz Ayúcar, Antonio Maciá Serrano, Tomás Salvador, Antonio Hernández Navarro, Fernando Vadillo, Angel Palomino, Fernando Vizcaíno Casas, Arturo Robsy, Guillermo Rocafort... si quería tener posibilidades. No digamos ya a Rafael García Serrano, cuyo simple recuerdo supondría la expulsión inmediata de territorio nacional, y quien sabe si europeo.
Pero a lo que iba: que hacen bien en quejarse los aspirantes a españoles de las preguntas que les hace el juez Celemín Porrero, porque no hay motivo para que a ellos se les exija saber lo que la mayoría de nacionales con derecho a voto ignoran.
Por mi parte -y comprendiendo, admirando y aplaudiendo el motivo que impulsa al juez- lo que preguntaría serían otras cosas.
Por ejemplo, y sin que don José María Celemín piense que me entrometo, que sólo quiero ayudar, preguntaría si el aspirante sabe que no se puede acuchillar a nadie, ni siquiera compatriota de orígen; que no se puede traficar con drogas; que no se puede robar, ni atracar, ni estafar; que no se puede zurrar la badana o sacudir estopa a la coima; que no se puede chantajear por el uso de espacios públicos; que no se puede violar a las mujeres -ni a los hombres, que se han dado casos-; que no se pueden crear bandas violentas, racistas (contra los blancos) y xenófobas (contra los españoles); que no se pueden tener cuatro esposas, aunque sí cualquier número de concubinas, según parece; que -ya descendiendo a lo menor- no se debe caer en coma etílico cada fin de semana, porque la Seguridad Social anda chunga; que no se puede gritar a las tres de la madrugada; que no se puede poner música a toda leche y a todas horas; que no se puede dejar que los niños zascandileen sueltos, triscando sobre los coches de los demás; que no se pueden tirar toda clase de porquerías por las ventanas; en fin, detallitos de la convivencia con los que en España solemos ser bastante tiquismiquis, y que me parecen de mayor importancia que la cultura general, que siempre se puede alcanzar por medios propios con algo de voluntad.
Me apresuro a aclarar que todas estas cosas que enunciadas llevo no son privativas de los inmigrantes -ni de los que aspiran a la nacionalidad española, ni del resto- y que, bien al contrario, los autóctonos suelen llevarse la palma en todas ellas. Por eso dije antes que, de hacerles estas preguntas -lo mismo que las que suele hacer el juez Celemín- a la inmensa mayoría de los españoles nativos habría que retirarles la nacionalidad.
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(1) Para conocimiento de posibles rojillos que lean, afectados por el Ministerio de Educación en las tres últimas décadas, progres de guardarropía y tontos varios -que no tendrán la menor idea-, y para recuerdo de gente normal que pueda situar la época pero no el año exacto, a continuación se detalla qué pasó en los citados años, siguiendo el mismo orden:
Descubrimiento de América, nacimiento del que sería Carlos I, batalla de Lepanto, fin de la guerra de la Independencia, revolución llamada "la Gloriosa" que destronó a Isabel II y dió paso a la fugaz Instauración de Amadeo I y a la I República, pérdida de Cuba y Filipinas, II República, revolución de Asturias y proclama separatista de Cataluña.

SOBRE LOS EJEMPLOS A SEGUIR POR RODRIGUEZ.

Ya sabemos que don José Luís Rodríguez es un fiel imitador de -aunque sea como los loros, que repiten sin saber loque dicen- de los mandamases a los que envidia y, fundamentalmente, de don Barack Obama, aunque le haya frustrado el acontecimiento planetario de doña Leire.
Bastó una llamadita del señor Obama para que don José Luís Rodríguez metiese la tijera a las pensiones y a los sueldos de los funcionarios, en una nueva muestra del como sea, en este caso el recorte de presupuesto. Obama dijo que había que ahorrar, y Zapatero ahorra. Como sea.
Otros -Alemania, Francia...- lo habían dicho antes, pero Rodríguez no tuvo a bien atenderles; pero a Obama si; a Obama se le obedece sin rechistar -que para eso es el galáctico agujero negro que se traga como quien silba a las enanas rojas-, y ya estamos en el buen camino, Rodríguez el primero, del imperialismo yanqui -que no condeno sino por tibio- y del ultracapitalismo liberal.
Y esta imitación, como de loro o chimpancé, me abre una puerta a la esperanza. Porque resulta que el Tribunal Supremo de EE.UU. respaldó ayer mismo el derecho de los ciudadanos a poseer y portar armas de fuego.
A ver, José Luís, para cuando copiamos esto, de forma que los españoles tengamos el derecho a la defensa propia, habida cuenta de que a la Policía no se le permite defender al ciudadano y las armas que llevan son sólo para su propia defensa -siempre y cuando el delincuente lleve, por lo menos, un cañón-, y además etán casi todos ocupados escoltando a los señoritos de la mamandurria partidista.

domingo, 27 de junio de 2010

DICCIONARIO PARA UN MACUTO.

Cuando en el ya lejano 1979 un camarada me habló de él, yo no conocía a Rafael García Serrano de nada. Los libros de texto le dedicaban media línea -lo comprobé posteriormente-, y mis profesores tampoco me dijeron nada, y si lo hicieron no me enteré.
Todos -profesores y alumnos- andábamos urgidos por el temario y por la necesidad de prepararnos para examinarnos por libre en el Ramiro de Maeztu, que no era Instituto fácil precisamente. Supongo que hará años que ya no esté la estatua ecuestre de Franciso Franco, que a ninguno nos molestaba porque, además, la conseja era que tocar el casco del caballo -a más difícilmente habríamos llegado- traía suerte.
No recuerdo si toqué la estatua -probablemente si, a ver quien se resiste- pero el Ramiro me trajo suerte. Fuí aprobando todo, y con las notas suficientes para que el malvado régimen dictatorial me concediese becas hasta finalizar el Bachiller. Más que del caballo de bronce, o del Caudillo que lo cabalgaba, o del Ramiro de Maeztu, o de mí mismo, el mérito fue -sin duda- de mis profesores, a los que guardo un profundo respeto y agradecimiento, siquiera fuese porque -además de hacerme aprobar- abrieron mi mente para interesarme por todo, indagar sobre todo y razonar con argumentos de persona, y no con coces de borrico.
Gracias a ellos, cuando empecé a leer el Diccionario para un Macuto, de Rafael García Serrano, estaba en condiciones no sólo de entenderlo, sino de apreciarlo.
Anduvo el Diccionario para un Macuto perdido varias décadas, sin un editor que lo llevase a las rotativas y convirtiéndose en preciado trofeo de cualquier biblioteca, y ahora resurge, de la mano de Homo Legens, a una nueva vida y una nueva guerra contra la mentira y contra la vulgaridad. Dió la noticia el hijo del maestro Rafael, Eduardo, en
El gato al agua del pasado jueves, y me apresuro a compartirla con quien no se enterase, y a agradecer la reedición, y a recomendar su adquisición a todos los españoles de bien.
Recoge el Diccionario en torno al medio millar de palabras y expresiones que -si bien tienen su sentido y explicación académica-, durante un tiempo tuvieron un significado, no diré distinto, sino añadido. Y recoge también fragmentos -que certifican los vocablos- de la mejor literatura sobre nuestra guerra, muestrario que anima a elegir qué leer sobre aquél tiempo. De esta forma, Rafael García Serrano me puso sobre la pista de tantas otras obras que intenté -en ocasiones con éxito- encontrar.
Pero la mejor explicación de qué es el Diccionario para un Macuto la da el propio maestro Rafael en el prólogo. Y aquí lo tienen.


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PROLOGO.


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Las palabras viven por su cuenta mucho más de lo que nos parece, y en más de una ocasión, diccionario en mano, no podríamos entender ni un poco de lo que por ahí se habla, sobre todo si nos atuviésemos solamente a las acepciones legales de las palabras, a su precio fijo; esto sirve también para lo que se escribe, aunque ésta sea una fase posterior, por regla general. De modo que sin una especie de “mercado negro” entre las palabras y nosotros, iba a ser muy difícil el arreglo.
Palmar, como ustedes saben, es una elegante, sencilla, despreocupada manera de decir algo tan tremendamente patético como esto: morir. “Palmó como un ángel”, se dice de quien supo dar el paso definitivo con dignidad varonil. He visto escrito este verbo infinidad de veces, lo mismo en novelas que en memorias o relatos técnicos. Casi todo el mundo lo entrecomilla, como si fuese una expresión de puro argot. Lo entrecomillan generales y novelistas. Incluso un escritor muy importante, gran conocedor de la gramática y la filología, llega a más; llega a confundir este infinitivo con otro muy distinto, y así escribe empalmar por palmar, y dándole, claro, el mismo significado a que me vengo refiriendo. Pues bien, palmar está en el Diccionario de la Lengua Española editado por la Academia, al menos en las ediciones de 1925 y de 1956, que son las que he consultado, con esta clara significación: “morir”.
Pero, en cambio, quien acuda a ese Diccionario no encontrará entre las acepciones de la palabra bollo ninguna que convenga a uno de los sentidos en que más se utiliza popularmente, esto es, en el sentido de jarana, tango, cacao, tomate, follón, jaleo, ensalada, fregado, baile, etcétera; incluso juerga. En mi trabajo cito a Sénder, que escribe en una triste y bella novela marroquí -Imán-: “Hay juerga en Anual”, para que todos entendamos que lo que hay en Anual es el combate de Anual, el bollo de Anual, el fregao de Anual, el tango de Anual, el tomate de Anual, y así sucesivamente.
Es bonito rastrear estas palabras, seguir su pista, encontrar o no su nacedero; ver lo que hay en su nuevo sentido de poético, de práctico, de acomodación militar, de fantástica invención, de metáfora prodigiosa reducida a la vulgar calderilla de un diálogo entre soldados. Quien tenga paciencia hallará aquí palabras, expresiones, timitos de moda, vocablos con secreto, frases con recámara, locuciones que no son nada sin el retintín de una época, voces comodín que sirven para mil usos, y también simples y sencillas voces que a todos nos dicen lo mismo, pero que, además, a los hombres de aquel tiempo nos cuentan al oído algo como un suplemento confidencial de emociones, de asperezas y también de gozos y esperanzas. No hay quien ignore el significado de la palabra mulo, por ejemplo, o tabaco, pero tampoco hay quien sepa, de no haber estado allí, lo que estas dos palabras -entre otras- evocan a los hombres que ya doblamos el cabo de la madurez, y desde luego es imposible, sin haber cruzado a paso ligero aquellos años batidos por el dolor, la inclemencia y la gloria, saber qué demonios quiere decirse con perezsalitis, abatallonarse, besugo, el negus, mecagoenfrancia, marisco, cafetera o raspa.
Mi libro es, pues, testimonial, pero calculo que entretenido, y a ratos -o a ráfagas- un tanto poético, y no por mi gracia, sino por la de mis viejos camaradas. Ya se sabe que los hombres sencillos son los que más inventan, y hay más poesía, más ternura y más originalidad en el diálogo de dos campesinos que en los versos de muchos poetas profesionales. Siempre me acordaré de aquel ribero que un día vino a verme a mi pabellón del Hospital, desde el suyo, que estaba enfrente. Habíamos estado juntos en Somosierra, nos cruzamos en Huesca, y luego cada cual tiró por su lado, hasta encontrarnos de nuevo en el Hospital, que era lo corriente. Me dijo que venía a despedirse.
-¿Te vas ya? -le pregunté innecesariamente.
-Sí -me contestó-; tengo quince días de permiso y luego me vuelvo a la riñica.
La riñica era la batalla del Ebro. Había sido herido nada más empezar, un par de semanas después de Santiago del 38, curó pronto, descansó quince días y murió en la riñica aquel tremendo otoño. Nunca oí nada ni tan hermoso, ni tan caritativo, ni tan resignado, ni tan familiar, ni tan fino a la hora de aludir a la más dura batalla de una guerra bien áspera y dolorosa de por sí.
Bien pudiera ocurrir que aquel breve diálogo de despedida haya dado origen, al cabo de cinco lustros, a la justificación de este propósito casi cumplido que desde hace años es empeño terco y urgente de mi pluma, y desde siempre intendencia indispensable para mi temática.
El propósito de recoger con piedad y comprensión, con amor y camaradería, con alegre y generosa memoria, el lenguaje de mis amigos muertos y de mis enemigos muertos; el recordar el idioma de mis amigos muertos y de mis enemigos muertos, el que ellos heredaron de otras empresas, el que resucitaron y el que crearon y que hoy, en gran parte, se ha fundido, como un poderoso afluente militar y revolucionario, en el rio del idioma.
Me gusta recordar su lengua diaria, precisa, irónica, desvergonzada, el vehículo cordial del improperio y del laude, de la pena y del gozo, aquel que nos llevaba al insulto de trinchera a trinchera, pero que también nos llevaba al diálogo.
A veces se oía una voz surgida de cualquiera de las dos líneas:
-¡Eeeh...! ¿Hay alguno de Olite por ahí?
Y casi siempre había alguno de Olite o de Salou, de Crevillente o de Villagarcía, de Ecija o de Sudanell, de Pola o de Arévalo, de Bujaraloz o de Don Benito, del mismo pueblo del preguntón, y entonces se ponían los dos a hablar de cómo pintaba la uva ese año, de si el trigo venía bueno o no, de “dale recuerdos a la Fulana”, de que los frutales traían un cosechón borracho, y uno pensaba en lo hermoso que sería el día en que aquellos dos del mismo pueblo se sentasen a comer en la misma mesa el pan y el vino y la fruta de aquel trigo, de aquellas vides, de aquellos árboles de los que entonces hablaban, en compañía de aquellas mujeres de las que daban y tomaban noticia, y también en paz y gracia de Dios.
Este vocabulario aquí apacentado, este rebañito de palabras que tanto triscan en mi redil literario, esta junta de vocablos reunida con paciencia y amor, quiero llamarla, llanamente, Diccionario para un macuto, porque es un libro informal, nada erudito, un libro para andar por el cuartel, el campamento, la cantina; para hacer memoria -con buen café, amigos- y también para que el que quiera saber algo elemental referido a aquel tiempo, lo sepa. Me agrada que en él -siquiera sea mínimamente- estén representadas las canciones de aquellos mozos y su vario, consolador y ofensivo mensaje. El romancero de los camiones, de los vagones de ganado, de las largas marchas y del dulce y lento tedio de los soldados. También las coplas atroces de Mingo Revulgo. Y todo lo que me fue viniendo a la memoria, tal y como llegó, porque si bien un diccionario debe de ser riguroso, ordenado y metódico, quien quisiera aplicar tales virtudes al contenido de un macuto, loco sería, o ignorante, porque hasta el famoso cajón de sastre es algo prusiano si se le compara con el batiburrillo enloquecedor que cabe en un buen macuto. Esta misma razón me inclinó a no alistar las palabras por orden alfabético, sino al hilo del relato, como fueron brotando de lo hondo de los recuerdos, de lo bueno de las lecturas, de lo entrañable de las conversaciones, de lo caritativo de tantos y tantos amigos o enemigos -ya viejas y desbordadas calificaciones- conocidos o desconocidos, que me ayudaron con sus cartas, sus llamadas y sus consejos cuando alguno de estos vocablos fue publicado en la Prensa.
Séame permitido ahora agradecer el desvelo de muchos lectores que me defendieron valerosamente contra ciertos ataques públicos y gallardos, y que no supieron nunca cómo yo me tenía que defender de otros ciertos ataques, más altos, menos gallardos, como de gente que ataca por ofidio. Lo mucho que interesó al público aquella serie de artículos, me compensa de algunas amarguras que, a pesar de su inesperado y hasta sorprendente origen, no alcanzarán jamás a entristecer mi pluma, que pretende servir y conservar la serena y esperanzada alegría de unos hombres para los que, a ratos, parece escrito aquel verso inmortal:
“... dar el alma y la vida a un desengaño.”
Recibí cartas maravillosas, que conservo, y puñaladas traperas, que he olvidado. Un lector, que ocultó su nombre con una discreción para mí emocionante e imperdonable, me envió un famoso y raro libro por el que yo piaba cuanto podía; y un caballero intelectual, satisfecho y retórico, opinó que yo era un “ultra” -y eso ¿qué es?- y que había que acabar con mis artículos y hasta con mis modestos medios de subsistencia. El caballero es liberal, claro; yo, no tanto. Pero, en cambio, yo confío en que alguien todavía consulte este Diccionario por entretenerse cuando las Obras Completas del ilustre pensador abastezcan un excusado de escasa clientela, porque de no ser así habrá para pocas veces.
Y si digo -sinceramente- que agradezco las cartas y las puñaladas traperas, porque ambas demuestran la vitalidad de un tema, suplico ser creído porque estoy diciendo la pura verdad. También me complace decir que algunas de las papeletas de este Diccionario han sido recogidas y estudiadas por un especialista alemán, Heinrich Ruppert, que prepara un libro sobre su tesis, ya publicada (Beitrag zu einer Untersuchung des gegenwärtigen politischen Wortschatzes in Spanien). Que no sé lo que quiere decir, pero que aquí hace muy bonito y como muy culto.
Tampoco sería justo silenciar que la primera idea de este libro nació en Roma, allá por 1947, al leer un pequeño y delicioso vocabulario militar, Naja parla, debido a la pluma de Monelli, tan buen escritor y periodista con la camisa negra como con la túnica liberal. Ni tampoco que una Pensión literaria de la Fundación March me permitió asistir a un capítulo importante de este trabajo, que consistió en ir comprando libros de aquel tiempo, en los que la guerra aparece viva, virulenta, con un realismo de lenguaje tomado, precisamente, del idioma de los soldados. Estos libros, por la dichosa ley de la oferta y la demanda, están hoy en precios un tanto inasequibles a los jornaleros más o menos distinguidos del periodismo, que seguimos estando fatalmente pagados en todos nuestros estamentos, salvo honrosas excepciones. Como la de aquel pío colega que poco menos que me llamó caimán en su semanario, por haber conseguido la pensión March.
He procurado que ni un solo vocablo o expresión quede huérfano del texto que lo autorice como es debido, y que además lo ambiente, lo sitúe en su época, en su aroma, en su ya lejano gesto. Y si alguna vez fallo, lo digo, y hasta solicito socorro con vistas al futuro. Cada palabra ha sido, al tiempo, como un resorte que ha puesto en marcha los recuerdos, y algunos se levantaron así, como fantasmas, del mismísimo subconsciente, con perdón. De modo que todo un mundo de anécdotas sencillas y humanas -demasiado humanas, quizá, algunas-, se entrecruza con el de los hechos históricos, vistos sin el menor engolamiento. Declaro que este libro es de simple entretenimiento, que no tiene mensaje y que está escrito con un indecible amor. Y que lo he pasado teta al escribirlo.
Acaso alguien encuentre una cierta reiteración en los nombres de los autores y obras citadas. Lo he preferido así, en lugar del acostumbrado aparato técnico, con siglas, abreviaturas y llamadas a pie de texto, a fin de capítulo o a índice bibliográfico, primero porque a mí, personalmente, me marean esos sistemas tan eficaces, pero que me suenan a checa erudita y perturban mi modo apasionado de leer; y segundo, porque la única manera de mostrar mi gratitud a la que aprendí en tantos hermosos, documentados, raros o curiosos libros, consiste en colocar sus títulos y los nombres de sus autores en el tronco mismo del relato.
A todos debo gran merced -y también a muchos otros que leí sin saber aprovecharlos-, pero no quiero que pasen sin especial citación en mi orden del día algunos de estos excepcionales guías que tan bien me han conducido en mis viajes por el tiempo pasado, motor del nuevo, alma del futuro.
Primero que nadie, José María Iribarren, a quien he saqueado en todos sus libros, pero singularmente a través de su biografía del general Mola, y a quien he de agradecer, además, los datos e historias que me ha contado generosamente en breves contactos pamploneses. Después, o mejor dicho, ex aequo, como precisan los cronometradores del ciclismo, el alférez Francisco Cavero y Cavero, estampillado, autor de Con la Segunda Bandera en el frente de Aragón, el más expresivo libro que conozco entre los testimoniales y autobiográficos, el relato en que mejor se respira el aire de la Cruzada, su imbatible alegría en medio del dolor. Este pequeño, curioso y ejemplar libro nos da el retrato exactísimo de una generación y de su circunstancia. El autor advertía en su prólogo que su obra no era una novela de guerra, por dos razones:
“Primera, porque es un relato de hechos rigurosamente ciertos. Tal vez haya restado valor a la narración, pero sólo verás en ella -le dice al lector- lo que yo vi con mis propios ojos.
‘Segunda razón: porque, contra lo tradicional en tales novelas, yo no condeno la guerra. Reconozco que tiene sus molestias, pero se compensan sobradamente.”
Este espíritu deportivo -con el que se puede no estar de acuerdo, pero siempre en posición de saludo-, tiene tanto más mérito cuanto que Cavero escribió libro y prólogo durante una enfermedad. “Enfermedad -dice- que aprovecho para hilvanar estas cuartillas. Luego, Dios dirá; tal vez pueda escribir otro libro.” Dios dijo que convaleciera, que volviese al frente y que allí muriera, por El y por España, de cara al enemigo y a la sombra de su bandera.
Abundan, entre otras, las referencias a Luys Santa Marina, mi jefe y maestro; a Joaquín Arrarás, de quien tanto aprendo en cada lectura, a Ernesto Giménez Caballero y a su libro militar La Infantería Española, obra de cabecera mientras trabajé en esto que ahora tienes en tus manos, amigo lector, a don Manuel Aznar, alto tutor militar; al general Mola -cuyos libros son un testimonio excepcional y cuya memoria cada vez tiene más sólido cimiento en mi corazón-, a José María Fontana, de cuyos Catalanes en la Guerra de España nunca me hartaré; del general Sagardía, con quien mi suerte no quiso que llegara a servir, de Tomás Borrás, experto máximo en zona roja; del capitán periodista José Asenjo, de Oscar Solís, de Gironella -reputado novelista y execrable historiador-; de Ramón J. Sénder, para quien mi admiración será siempre poca, involuntario mentor de mis primeros pasos literarios, a quien desde aquí, a donde esté, envío mi reconocimiento, de mis amigos y camaradas Antonio Valencia, Angel Ruiz Ayúcar, Salvador Vallina, Juan Cepas, Gárate, Eduardo Crespo, Govantes, Liaño, Pérez de Sevilla y Manfredi Cano, de toda aquella patrulla de periodistas militares que simbolizo en el viejo “Tebib”, de la estirpe de los africanos; de Gabriel Araceli y de José María Pemán, y cito juntos al caballero que se cubre con seudónimo tan galdosiano y al polifacético escritor andaluz porque así me parece que respiro el viento salino de Cádiz, y veo, incrustado en el Episodio Nacional de la Cruzada, aquel Pemán de los cuarteles generales, las crónicas de guerra y los discursos con la camisa azul, la boina roja y la estrella de provisional al pecho. De Héctor Colmegna, cuyo estupendo libro llegué a conocer gracias a la generosidad de Ramón Navarro, capitán de complemento en la Primera Bandera de Navarra, la de Carlos Ruiz, cuya historia recoge el médico argentino; de Ricardo Fernández de la Reguera, cabo ceriñolo; de Barea, de Jesús Hernández, de Enrique Castro -a quien saludé en Madrid con ocasión del XXV Aniversario de la Victoria que trajo la Paz-, de Hugh Thomas, de Bolloten, de rojos y azules, de blancos y negros, de frías lagartijas, de calurosos caimanes, de todo.
Y los versos prodigiosos de José R. Camacho, falangista, sargento de morteros; o los del teniente legionario José Antonio Cortázar; o los textos del poeta Maciá Serrano, un jefe del Tercio; o la gracia realista de Edgar Neville, cuya colección de novelas titulada Frente de Madrid es ejemplar en todos los sentidos, incluso en el de ser un libro olvidado y silenciado precisamente por lo que dice, por cómo lo dice y por lo irrebatiblemente que lo dice. Y los versos y las prosas de Agustín, Conde de Foxá, y ya está todo dicho. Y de mi buen Tomás Salvador, y de Ernesto Hemingway, paisano, amigo y maestro, y de Lojendio, Pérez Madrigal, Maíz, los Giménez-Arnáu, Lucio del Alamo, David Jato, Casariego, general Redondo, Juanito Zavala, García de Pruneda -que ha escrito, sin duda, la más bella novela de nuestra Guerra- y de tantos y tantos otros que harían esta lista interminable.
Gracias a todos estos amigos o enemigos -en definitiva, amigos todos, porque entre todos hicimos lo que había que hacer- creo que he podido honorablemente, a través de una simple junta de vocablos, dar la impresión de lo que aquella nuestra Guerra fue, tal y como fue, y no como algunos quisieran que hubiera sido para que sonase mejor la campanilla de su particular caja registradora. No soy objetivo, pero sí leal; y amo a mis antiguos enemigos como a mí mismo, y hasta procuré defenderlos justamente de algunos de sus amigos y aliados que, como algunos de los amigos y aliados que nos disfrutamos en el campo nacional, fueron, son y serán nuestros peores enemigos.
Finalmente, estoy convencido de que este libro tendrá muchos errores. Pido, de antemano, perdón por ellos, y pienso que, si Dios quiere, ya los iré salvando con la ayuda de El y si la buena gente me echa una manita.
Gracias.
--
R. G. S.
Madrid, 31 de mayo de 1964.

viernes, 25 de junio de 2010

SOBRE LAS VICTIMAS DEL ACCIDENTE FERROVIARIO.

Víctimas que no son -al menos, no sólo- los muertos y heridos -los periódicos dicen que en su mayoría extranjeros, ecuatorianos, bolivianos, colombianos-, y me explico, porque la prensa está preguntando y acusando a todo el mundo, aunque reconoce -faltaría más- que cruzar por las vías fue una imprudencia.
La auténtica y primera víctima es el conductor de ese tren, que tuvo que ver cómo una panda de descerebrados se le ponía por medio; que tuvo que ver cómo no hacían puñetero caso del silbato del tren -que ya hay que andar con las orejas enfebrecidas de cachondeíto, coño- o de sus luces, que no son una linterna. Que tuvo que ver cómo es imposible detener una masa de cientos de toneladas, lanzadas a la velocidad reglamentaria cercana a los 140 Km/h, antes de una considerable distancia, cosa de la que sólo las leyes físicas tienen la culpa. Y que tendrá que vivir durante mucho tiempo con este horror, pese a no ser su causante.
La segunda víctima es la razón. Porque todos los imbéciles andan diciendo que tenía que haber más seguridad, vigilancia, personal en la estación... Pero ¿es que la gente no sabe que para cruzar las vías del tren hay que mirar primero? ¿es que no saben que un tren puede hacer pupa? ¿es que no saben que hay que usar los pasos habilitados para cruzar las vías?
¿De qué hubiera servido que hubiese un empleado en la estación, ante la estampida de juergueros desenfrenados que no querían esperar cinco minutos y pasar al otro lado como personas? ¿Alguien se cree que un vigilante -o diez- podría haber impedido que los urgidos por la juerga se desmadraran?
Miren ustedes: esto no es una imprudencia, sino la costumbre de hacer cada cual su real gana y de pasarse las normas por el forro de la tolerancia. Seguro que si hay allí un policía, un vigilante, un empleado de Renfe, y les llama la atención, lo ponen de chupa de dómine, facha y racista y xenófobo por lo menos. Eso, si no lo apedrean o apuñalan.
¿O ponemos un policía detrás de cada incivilizado, pasota y gilipollas que habite en España?

jueves, 24 de junio de 2010

SOBRE LA PROTESTA DEL MORO.

Dice La Razón que el Gobierno español -o lo que sea- dio orden de suspender los vuelos de abastecimiento entre Melilla y el Peñón de Alhucemas, habida cuenta de que al rey de Marruecos le molestaban en sus vacaciones por la zona, hasta negociar con los mojamés la popsibilidad de continuar con los vuelos.
Teniendo en cuenta que antes de todo el follón alauita existía un acuerdo firmado hace un par de décadas, parece que el haber mantenido sin relevo ni abastecimientos a los militares, y retenido al personal civil que había ido a hacer unas reparaciones, es una clara bajada de pantalones.
Porque es muy loable la buena vecindad, y hasta los detalles amistosos de favorecer la siesta de don Mohamed; pero para todo hay soluciones en esta vida. Por ejemplo, si al rey de Marruecos le molestaban los rotores del helicóptero, enviando una fragata -más silenciosa aunque pasara a cien metros del yate del amigo del moro- para realizar el mismo cometido.

miércoles, 23 de junio de 2010

¿Problemas con las matemáticas?

Recibido por correo electrónico y, seguramente, más real de lo que parece:


¿Problemas con las matemáticas?
Por eso estamos como estamos, puras neuronas perezosas...

La semana pasada compré un producto que costó 158 €. Le di a la cajera 200 € y busqué en el bolsillo 8 € para evitar recibir más monedas. La cajera tomó el dinero y se quedó mirando la máquina registradora, aparentemente sin saber qué hacer.
Intenté explicarle que ella tenía que darme un billete de 50 € de vuelta, pero ella no se convenció y llamó al gerente para que la ayudara. Tenía lágrimas en sus ojos mientras que el gerente intentaba explicarle lo que ella, aparentemente, continuaba sin entender.
¿Por qué os estoy contando esto? Porque me di cuenta de la evolución de la enseñanza en las matemáticas desde 1950, que fue así:

1) Enseñanza de matemáticas en 1950:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es igual a 4/5 del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?

2) Enseñanza de matemáticas en 1970:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es igual al 80% del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?

3) Enseñanza de matemáticas en 1980:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. ¿Cuál es la ganancia?

4) Enseñanza de matemáticas modernas en 1985:
Un leñador cambia un carro “P” de leña por un conjunto “M” de monedas.El cardinal del conjunto “M” es igual a 100 €. y cada elemento vale 1 €. Dibuja 100 puntos gordos que representen los elementos del conjunto M. El conjunto “F” de los gastos de producción comprende 80 puntos gordos del conjunto M. Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M, estudia cuál será su unión y su intersección, y da respuesta a la cuestión siguiente:¿Cuál es el cardinal del conjunto “B” de los beneficios? Dibuje B con color rojo.

5) Enseñanza L O G S E :
Un leñador vende un carro de leña por un importe de 100 €. Los gastos de producción se elevan a 80 €, y el beneficio es de 20 €.Actividad: subraya la palabra “leña” y discute sobre ella con tu compañero.

6) Enseñanza de matemáticas en 1990:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. Escoja la respuesta correcta, que indica la ganancia:
(20 €) (40 €) (60 €) (80 €) (100 €).

7) Enseñanza de matemáticas en 2000:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. La ganancia es de 20€
¿Es correcto? (Si) (No).

8) Enseñanza de matemáticas en 2008:
Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. Si Ud. sabe leer coloque una X en los 20 € que representan la ganancia. (20 €) (40 €) (60 €) (80 €) (100 €).

9) Enseñanza de matemática curso 2009/10:
No se preocupen si no saben responder el ejercicio anterior, llevarán a los profesores a la Oficina de Supervisión del Ministerio de Educación y les exigirán, a los profesores, repetir la prueba en vista de que la pregunta es de alta dificultad. Además, también pueden valerse, como elemento de apoyo, de chuletas, libro o de cualquier método o sistema para copiar en el examen sin que por ello sea expulsado de dicho examen ni suspendido, ya que, según la Universidad de Sevilla, están en su derecho.

LA PRÓXIMA REFORMA:
*** El enunciado será algo así: ***

«Ebaristo, labriego y leñador, burgues, latifundista espanyol facista spekulador i intermediario es un kapitalista insolidario y centralista q sa enriquezio con 100 pabos al bender espekulando un mogollón d leña».Bibe al hoeste de Madrid esplotando ha los magrevies. Lleba a sus ijos a una esjuela de pago. Analiza el testo, vusca las faltas desintasis, dortografia, de puntuazion, y si no las bes no t traumatices q no psa nda. Ejcribe tono, politono o sonitono con la frase “QUE LISTO EL EBARISTO” y envia unos sms a tus colejas komentando los avusos antidemocráticos d Ebaristo i conbocando una manifa expontanea d protesta. Si bas a la manifa sortearan un buga guapeado. SALUD,

martes, 22 de junio de 2010

SOBRE LOS DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO HISTORICO.

Que es el que la Policía ha imputado al energúmeno que el pasado domingo le arrancó un brazo a la imágen de Jesús del Gran Poder, en Sevilla.
Espero que la Justicia actúe como corresponde, en vista de que -dice El País- "el suceso ha causado un gran dolor a miles de sevillanos, ya que se trata de una imagen muy venerada en la ciudad" y de que "su valor artístico es enorme."
El País cae en un error conceptual, y es que lo que se venera no es "la imágen", sino lo que representa; pero estas distinciones son demasiado sutiles para gentes que acostumbran adorar ídolos y hasta crearlos para que los adoren los pijoprogres.
Espero, igualmente, que la Policía tome las cartas que correspondan en el asunto, e impute a los irresponsables de Patrimonio Nacional por el mismo delito con respecto al Valle de los Caídos, obra artística también de enorme valor, cuyas esculturas de Juan de Ávalos están siendo troceadas, y cuyo abandono y deterioro -pese a las suculentas ganancias que le ha generado al referido Patrimonio Nacional la multitud de visitas- causa un gran dolor a millones de españoles.

SOBRE LOS RICOS ESPAÑOLES.

Porque, señores, los españoles somos ricos, riquísimos, la repera de ricos.
Según comenta Público -al borde del éxtasis, por eso lo selecciono como fuente entre todos los digitales- la oficina estadística de la UE, Eurostat, dice que el PIB de la economía española por habitante se situó en el 103% de la media europea; duodécimo puesto, por encima de Italia, lo que es el acabose, ahí es nada, vaya gol de la championlíg de Zapatero a Berlusconi.
Como la estadística es muy suya, esto significa que en España hay tantos ricos, riquísimos, ricachones perdidos, millonarios a espuertas, como para compensar la media con los incontables mileuristas y con los cinco millones de parados oficiales, y los seis o siete reales.
Y esto, que es evidente para quien sepa cómo se halla la media aritmética -acaso ahí está el problema, en que ya quedamos pocos que lo sepamos- supone que los ricos son cada vez más ricos. Pero para los que escriben sus comentarios a las noticias en Público, esto es una buena noticia y les lleva, no ya al éxtasis, sino a un autentico trance de satisfacción.
Es lo que tiene ser infrarrojo y analfabeto.

lunes, 21 de junio de 2010

SOBRE FRANCO Y LOS JUDIOS.

Existe -porque tiene que haber de todo- un elemento que se firma Jorge M. Reverte, y suele regurgitar en El País, como procede.
Este ente -acaso siguiendo el ejemplo zapateril de ninguneo de padre- ignora su apellido Martínez para usar el materno, Reverte. Para que no nos llame arcaicos, fachas, trogloditas -si es que sabe deletrear esta palabra- diremos que Martínez fue su progenitor A, y Reverte su progenitora B. O sus progenitores J y H, que no hay que ser tiquismiquis y a ver por qué me obliga usted a ser progenitor A, cuando a mí me gusta más la V, pongo por caso. O a ver por qué no pueden ser papijota y mamizeta, a elegir. O acaso es apellido compuesto, vaya usted a saber, pero ocultón.
Bueno, a lo que iba, que esto de seguir las iguales para hoy de doña Bibiana será políticamente correcto, pero gramaticalmente es un churro: que don Jorgito Martínez se empecina y encocora en firmarse Reverte, a ver si algún despistado le confunde con el escritor.
Aprovechando el tirón, el señor Martínez hoza en su zahúrda -la cochiquera de El País- y ayer nos obsequiaba -tal vez en el dominical, que ya se sabe que nadie lo lee salvo en el cuarto de baño, y dispensen la forma de señalar y calificar- con un extenso, prolijo e imaginativo articulo titulado La lista de Franco para el Holocausto.
Artículo en el que asevera que Franco mandó elaborar una lista de judíos -"los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia (...) indicando su filiación personal y político-social, medios de vida, actividades comerciales, situación actual, grado de peligrosidad, conceptuación policial"- para ofrecérsela de regalo a Hitler, pero que más tarde se destruyó la documentación porque había que "justificar la patraña de que el régimen surgido del 18 de julio ayudó en todo lo posible para que se salvaran muchos judíos de la persecución nazi."
Por supuesto, la destrucción de la documentación sobre los judíos residentes en España es evidente, puesto que don Jorge Martínez ha tenido que pasar incontables odiseas para hallarlo... en el Archivo Histórico Nacional. Eso es ocultar las cosas, si señor, y da fe de la veracidad atribuíble a su artículo en general, y a su persona en particular.
Y todo ello, adobado con truculentas imágenes de falangistas malísimos, que se gastan un dineral en ricino y no tienen otra ocupación que darle palizas a la gente por la calle; con historias sobre la amistad entre el conde de Mayalde y Himmler, y covachas donde los falangistas escriben sin parar informes y fichas sobre todo el mundo.
Para mi, que este señor Martínez ha visto demasiado esa mierda de culebrón que han puesto, o ponen, en no se qué televisión -aunque imagino que será la oficial de este régimen- "amar en tiempos revueltos" o algo así, la llaman, donde se reflejan -dicen quienes la han visto alguna vez- todos los tópicos de los rojiprogres iletrados. O tal vez, lo que este señor "M." -él se lo dice, no yo- pretende es que le compren sus panfletos para la siguiente edición de la enciclopedia del Miniverdad. Véase Orwell (1984), una vez más. O el señor Martínez adjudica -cosas del subconsciente, que es muy suyo- sus aficiones propias a esos falangistasde guardarropía que inventa.
Pero como al señor "M." le deben pagar al peso; esto es, a tanto la palabra, prosigue su artículo. Y como no parece tener mucha capacidad todo lo que sigue son datos, no invenciones. Datos de las relaciones de otros países europeos con respecto a los judíos y a Hitler. Por ejemplo, dice que en Francia "hay muchos miles de judíos franceses o apátridas recluidos en campos de concentración en la zona de Vichy" -es decir, puntualizo por mi cuenta, la no ocupada- y que de esos campos "saldrán los trenes de la muerte que conducirán a casi todos los judíos franceses al exterminio en Auschwitz."
Y añade don Jorge apellidocapado Reverte: A finales de 1945, los archivos de los ministerios de Gobernación y de Asuntos Exteriores serán expurgados para que no quede nada que demuestre que la mayor actitud de piedad de Franco hacia los judíos fue dejar pasar a algunos, o soportar en ocasiones la acción individual de los pocos diplomáticos que se la jugaron por salvar vidas humanas. Los que en párrafo anterior cita: Sebastián de Romero, Eduardo Propper, Julio Palencia, Ángel Sanz Briz o Carmen Schrader.
Pero hombre, señor M., es que no creo que hubiese diplomáticos españoles en muchos más países en los que hubiera judíos y nazis a la vez.
En fin, iba a explicar otra vez que los tontos -o sea, tontos, lo que se dice tontos, con pedigrí de idiota, tontos con máster, tontos sumos- imaginan que con lo feroz que pintan a Franco, iba este a consentir que los embajadores se le subieran a las barbas salvando judíos si él no quería que lo hicieran. Esto no cabe en cabeza alguna, salvo -lo dicho- en la de los tontos. Iba a decir que los judíos residentes en España -si es verdad lo que dice el M., que visto lo visto cualquiera sabe- fueron apuntados en listas y se acabó, en tanto que los de la dulce Francia fueron llevados a Auschwitz.
Pero como el señor Martínez Reverte -como es obvio- no es capaz de entender los razonamientos, sino las antipatías, simplemente copiaré de Minuto Digital lo dicho de Franco por significativos judíos:
“El pueblo judío y el Estado de Israel recuerdan la actitud humanitaria adoptada por España durante la era hitleriana, cuando dieron ayuda y protección a muchas víctimas del nazismo”. Golda Meir en el Parlamento israelí, Knesset, el 10 de Febrero de 1959.
“Al régimen de Franco, aunque aliado de Hitler, no le complacían las violentas persecuciones antijudías. España dio refugio a numerosas familias judías, que huían del infierno nazi durante la Segunda Guerra Mundial. España había ido incluso más lejos: Madrid había autorizado a los cónsules españoles en Europa oriental y central a conceder pasaportes españoles a los judíos cuyos apellidos tuviesen una identidad histórica española, como Toledano, Bejarano, Castro, … lo que salvó a cientos de judíos, sobre todo en Rumanía, de la deportación hacia los campos de muerte hitlerianos”. Declaraciones a El País (1989) de Isser Harel, antiguo jefe del Shin Beth y del Mossad, los dos principales servicios secretos israelíes.
“El poder judío no fue capaz de cambiar la política de Rooselvetl hacia los judíos durante la II Guerra Mundial. El único país de Europa que de verdad echó una mano a los judíos fue un país en el que no había ninguna influencia judía: España, que salvó más judíos que todas las democracias juntas. Es todo muy complejo”. Shlomo Ben Ami, Ministro de Asuntos Exteriores de Israel y primer embajador de Israel en España, entrevista en Epoca, 1991.
“La España de Franco fue un refugio importante de judíos que se arriesgaron a venir, escapando de la Francia de la libertad, la fraternidad y la igualdad. No quiero defender a Franco, pero en la II Guerra Mundial muchos judíos se salvaron en España e ignorarlo es ignorar la historia”. Israel Singer, Presidente del Congreso Mundial Judío, entrevista de El Mundo, 2005.
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Transcrito lo cual, sólo me resta desearle a usted, don Jorge, que disfrute mucho mientras algún despistado le confunda con el escritor Arturo Pérez-Reverte, ya que sus habilidades con la pluma -estilográfica, la otra no sé- no llegan a lograr que se le parezca.

jueves, 17 de junio de 2010

SOBRE LA HIPOCRESÍA ANIMALISTA.

Dice 20 Minutos que Ecologistas en Acción ha presentado una queja al Defensor del Menor denunciando que la Federación madrileña de caza está impartiendo un curso para menores de entre 8 y 16 años, centrado en "perros de muestra y rastro, recorridos de caza con arco y taxidermia".
Lo que a la referida asociación de animalistas les parece mal, y preguntan "si vulneran los derechos de los menores", dado que "pretenden transmitir a los niños el gusto por una actividad violenta" y lo hacen con "dinero público".
No tengo noticia de que estos ecologistas se muestren igual de activos cuando, con dinero público, se mata -de verdad, no sólo en la teoría de un curso- a los cientos de miles de animales -eso sí, racionales- en los negocios de aborto.
No tengo noticia de que los animalistas se rasguen las vestiduras ni pregunten si se vulneran los derechos de los menores cuando, con dinero público, se les anima a todo tipo de actividad sexual desde organismos oficiales o desde pandillas subvencionadas.
No tengo conocimiento de que los ecologistas muevan un dedo cuando a los niños se les enseña, con dinero público, a ser intolerantes con las ideas que no le agradan al Gobierno; a ser racistas contra los blancos, siempre culpables en cualquier discusión con otras razas; a ser xenófobos contra los españoles, siempre culpables en cualquier problema con extranjeros; a ser catolicófobos; a discriminar por razones de sexo, porque la hembra siempre tiene razón; a odiar, por motivos ideológicos, a los que los que se proclaman poseedores de la verdad consideran "fachas".
¿No les parece a los activos ecologistas en acción, animalófilos de meneíllo a golpe de cuchufleta de soplagaitas, que hay cosas que hacen mucho más daño a los menores -particularmente a los que no se deja nacer- que lo de distinguir las funciones de los perros en una actividad consustancial con el ser humano, como es la caza; que lo de saber que hay recorridos en nuestros campos donde se puede cazar con arco, y lo de saber que se puede disecar animales, y no sólo esas guarradas que presentan en los museos como el no va más, a base de plastificar cadáveres humanos?
Pues no. Para los ecologistas -ya los definió Le Pen como similares a las sandías, verdes por fuera y rojos por dentro- lo que importa es que no se maten animalitos con escopeta, con flechas o -para los más idiotas, a los que en función de su dieta de hervíboros no se les puede pedir más- en mataderos, y que el ser humano renuncie a su propia esencia fisiológica.
Y sobre la cuestión del dinero público y de los 75.000 euros con que la Comunidad de Madrid ha subvencionado este año a la Federación de Caza, sólo una pregunta: ¿cuánta pasta ha percibido el ecologismo en acción a golpe de talonario?
Dicho lo cual, aclaro que no soy cazador; que no me gusta matar animales, y que si tengo licencia de caza es porque una absurda Ley me obliga a poseerla para poder obtener el permiso de armas para tiro deportivo, pero que jamás la he usado para disparar contra ningún animal.

SOBRE LAS PERDIDAS DE LA BANCA.

La Asociación Española de Banca ha comunicado que en el primer trimestre del presente año los beneficios de los bancos han disminuído en un 4,1%, lo que supone 163 millones de euros.
Así dicho, como acostumbran, la cosa es casi para ofrecerles una ayudita, hacer una colecta en la oficina o la obra, en el metro o la puerta de la iglesia.
Abandone la tentación, hermano. Esa bajada de beneficios supone que los bancos han ganado, en un trimestre, 3.888 millones de euros. Cifra que, así escrita, -a mí por lo menos- sobrepasa un correcto entendimiento para los que no estamos versados en economía, en matemáticas y en cifras gordas.
Para mejor comprensión, les diré que 3.888 millones de euros en un trimestre suponen 43.200.000 euros al día; 1.800.000 a la hora; 30.000 al minuto y 500 euros por segundo. Para comprender aún mejor: los bancos han ganado cada segundo del primer trimestre el equivalente al coste mensual de una hipoteca, más o menos.
Después de esto, ¿a alguien más le parece una vergüenza que las fusiones entre las cajas de ahorro -por ejemplo Cajamadrid y Bancaja, que está reciente y calentita- se sustancien con desaparición de puestos de trabajo, prejubilaciones que cualquiera sabe como se pagan, y con solicitudes de ayuda del FROB famoso?.

miércoles, 16 de junio de 2010

SOBRE LA NORIA Y LOS BURROS.

Informa La Gaceta de que en el programa La Noria, los coprófagos de Telecinco arremetieron contra Eduardo García Serrano, ridiculizando sus disculpas por lo dicho sobre la señora Geli, socialista catalanista cuya consejería se dedica a promocionar las actividades sexuales entre menores de edad.
Además, como el Pisuerga pasa por Valladolid, el Manzanares por Madrid, el río catalán que nace en tierras extrañas por Zaragoza -aunque les joda-, y los burros por la noria, aprovecharon para meterse con la Iglesia Católica.
De esta forma, doña Pilar Rahola aseguró que “los curas siempre han sido muy represores. Les decían a los niños: no te toques, no te toques, que te vas a quedar ciego”. Lo que viene a demostrar que la señora Rahola ha debido tener contacto suficientemente próximo con niños que le han comentado estas intimidades, es de suponer que una vez crecidos.
El presentador de La Noria, Jordi González, -que vaya apellido charnego para catalanista nombre- abundó en la misma idea: “No te toques, no te toques, que ya te toco yo”. Vale, él sabrá a quien le ha dicho esas cosas, o quien se las ha dicho, y cual es el resultado en su desarrollo profesional.
Y, por último, el más gracioso. ¿Se acuerdan ustedes de aquél Jorgito que iba siempre detrás de Fraga, tirándole de los faldones de la chaqueta a ver si chupaba rueda? Ese mismo: Jorge Verstrynge, una nulidad tan absoluta que hasta en el PP -AP entonces- lo echaron a patadas. Lo de este fulano es de traca, de psiquiátrico de guardia y de vergüenza ajena. O de una sin par desvergüenza propia, chaquetero con máster, tonto de baba, necio impertérrito, gilipollas máximo.
Este es el fulanito que allá en los primeros años de la Transición se acercaba -abrigazo largo con aires de SS- a la calle Goya para largar propaganda nazi y vender cuatro cositas del mismo estilo, llaveros, pegatinas, encendedores, cubiertos de esvásticas.
Pasó de ahí a la AP fraguista, y cuando lo echaron por inútil se acercó al socialismo. Como ni siquiera los sociatas, que tanta mercancía averiada han recibido siempre -véase el rojo Bermejo, el rojo Garzón, el rojo Roldán, el rojo Barrionuevo, el rojo Vera...- lo quisieron entre ellos, se pasó a la ultraizquierda, donde no le hicieron ni puñetero caso. Acabó siendo asesor del rojo Chávez; el venezolano, no confundir con el Chaves andalusí de cortijo y subvención a su niña.
Ahora parece que ha vuelto a los orígenes de pronazi y germanófilo, que le llevaron a poner nombres alemanes y simbólicos a sus vástagos, según comenta quien le conoció, que no es mi caso a Dios gracias.
Pues esta mariposita que revolotea entre múltiples capullos ideológicos, afirmó en la burrinoria telecinquera -en referencia a Eduardo García Serano- que: “Este señor no quiere que los jóvenes aprendan a masturbarse, prefieren que los profesores de la masturbación sigan estando en los confesonarios”.
Sin darse cuenta, el señorito Verstrynge dijo una gran verdad: que la prensa rosa y la prensa amarilla, las teles rosas y arcoiris, las leyes rojas y los tontos multicolores, han creado unas generaciones que hasta para lo más básico necesitan ayuda, seres necios que carecen hasta de los instintos de la especie y a los que hay que enseñar incluso a masturbarse.
Y aquí debe estar el problema de Jorgito Verstrynge, tan cortito que hasta lo más instintivo le resulta difícil y necesita que le enseñen.
¡Pobres animalicos de noria, camino sin principio ni fin, sin origen ni destino, panfletarios mamporreros!

SOBRE INFORMACIÓN OBJETIVA Y VERAZ.

La que ofrece 20 Minutos de hoy, en la página 4 de la edición papel de Madrid, a la que pueden acceder pulsando sobre la imágen.
A media página, tres columnas y foto de buen tamaño, cuenta la apertura de un juicio en que un español está acusado de haber golpeado a un congoleño que, a resultas, quedó tetrapléjico. Como el agresor es blanco y el agredido negro, es evidente para los gilipollas el móvil racista y xenófobo. Y como además, dicen que gritó en algún momento ¡Arriba España!, es evidente que el agresor es un facha, un ultra, un intolerante y algunas cosas más que, sin duda, se le ocurrirán al antiguo terrorista Esteban Ibarra.
La tendenciosidad es obvia y habitual. Pero para completar, en la misma página, media columna, 20 Minutos da cuenta de que en breve comenzará el juicio contra unos violadores en serie, que ejercían sus funciones en el Parque del Oeste de Madrid, donde elegían a chicas de entre 17 y 24 años que iban con sus novios, y mientras uno las violaba los otros aguerridos hideputas sujetaban, golpeaban y robaban a los novios.
Lo que no dice el veraz, objetivo y ecuánime periodiquito, es que los agresores, violadores, hideputas, son extranjeros.
Así nos están escribiendo la tolerancia los terroristas de la subvención y la prensa amarilla.

martes, 15 de junio de 2010

SOBRE EL ERROR DE EDUARDO.

Evidentemente, Eduardo García Serrano y sus definiciones sobre una miembra socialista del gobiernillo autónomo catalán.
El revuelo montado por los rojillos, rojetes, rojeras, no se corresponde en absoluto con el no producido en torno a los insultos al Rey -personaje que a mí tampoco me cae bien; pero que es, de momento, el Jefe del Estado- con la subvención del alcalde de Segovia, socialista; con los insultos a los ciudadanos en general -los tontos de los cojones que votan a las derechas- del alcaldete Pedro Castro, socialista; de la apología del terrorismo promocionada por IU en Sevilla; o con las amenazas de cargarse a quien se ponga por delante.
Todo lo cual demuestra sobradamente que para los rojos no todos somos iguales ante la Ley, ni ante la opinión, ni ante las varas de medir, lo cual me congratula y justifica para un futuro acaso no tan lejano.
Por lo que respecta al asunto concreto, ya está más que comentado, y si digo algo es para afirmar que Eduardo cometió -fuera de lo que él mismo, con exagerada autoinculpación, ha afirmado- un error. Un error de documentación -cosa que a los mejores les puede ocurrir-, porque con decir que la miembra aludida es, como dijo don José Bono, una hija de puta, todo arreglado.

lunes, 14 de junio de 2010

SOBRE LAS PROPUESTAS DE REFORMA.

Las que -dice La Gaceta- Pepiño ha pedido al PP y a CiU, en vista de que ni los unos ni los otros están conformes con las que propone el Gobierno.
Dijo también que "estamos dispuestos a hablar, a dialogar y a acordar, pero no a perder el tiempo", y a "garantizar más contratos estables y contar con menos contratos precarios".
Lo que uno no entiende, si quieren garantizar más contratos estables y no quieren perder el tiempo, es por qué han esperado hasta hoy. O, mejor dicho, hasta pasado mañana.
Pero eso es lo de menos, porque la respuesta ya la conocemos todos. Por lo menos, todos los que no somos socialistas. Lo que me ha incitado a escribir es esa solicitud de ideas sobre la reforma laboral y cómo se debe hacer.
Y aunque ni soy del PP, y menos aún de CiU, ahí van mis propuestas:
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Por ser esencialmente personal y humano, el trabajo no puede reducirse a un concepto material de mercancía, ni ser objeto de transacción incompatible con la dignidad personal de quien lo preste. (1)
El trabajo constituye uno de los más nobles atributos de jerarquía y de honor, y es título suficiente para exigir la asistencia y tutela del Estado. (2)
La retribución del trabajo será, como mínimo, suficiente para proporcionar al trabajador y su familia una vida moral y digna. (3)
El Estado velará por la seguridad y continuidad en el trabajo. (4)
El beneficio de la empresa, atendido un justo interés del capital, se aplicará con preferencia a la formación de las reservas necesarias para su estabilidad, al perfeccionamiento de la producción y al mejoramiento de las condiciones de trabajo y vida de los trabajadores. (5)
De modo primordial se atenderá a dotar a los trabajadores ancianos de un retiro suficiente. (6)
El Estado asume la tarea de multiplicar y hacer asequibles a todos los españoles las formas de propiedad ligadas vitalmente a la persona humana: el hogar familiar, la heredad de tierra y los instrumentos o bienes de trabajo para uso cotidiano. (7)
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Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas informes, propicias a la miseria y a la desesperación. Nuestro sentido espiritual y nacional repudia también al marxismo. Orientaremos el ímpetu de las clases laboriosas, hoy descarriadas por el marxismo, en el sentido de exigir su participación directa en la gran tarea del Estado nacional. (8)
El Estado nacionalsindicalista no se inhibirá cruelmente de las luchas económicas entre los hombres, ni asistirá impasible a la dominación de la clase más débil por la más fuerte. Nuestro régimen hará radicalmente imposible la lucha de clases, por cuanto todos los que cooperan a la producción constituyen en él una totalidad orgánica. Reprobamos e impediremos a toda costa los abusos de un interés parcial sobre otro y la anarquía en el régimen del trabajo. (9)
La riqueza tiene como primer destino –y así lo afirmará nuestro Estado– mejorar las condiciones de vida de cuantos integran el pueblo. No es tolerable que masas enormes vivan miserablemente mientras unos cuantos disfrutan de todos los lujos. (10)
El Estado reconocerá la propiedad privada como medio lícito para el cumplimiento de los fines individuales, familiares y sociales y la protegerá contra los abusos del gran capital financiero, de los especuladores y de los prestamistas. (11)
Defendemos la tendencia a la nacionalización del servicio de Banca y, mediante las corporaciones, a la de los grandes servicios públicos. (12)
Todos los españoles tienen derecho al trabajo. Las entidades públicas sostendrán necesariamente a quienes se hallen en paro forzoso.Mientras se llega a la nueva estructura total, mantendremos e intensificaremos todas las ventajas proporcionadas al obrero por las vigentes leyes sociales. (13)
Todos los españoles no impedidos tienen el deber del trabajo. El Estado nacionalsindicalista no tributará la menor consideración a los que no cumplen función alguna y aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás. (14)
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NOTAS:

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(1) Fuero del Trabajo, art. 1, 2
(2) Fuero del Trabajo, art. 1, 6
(3) Fuero del Trabajo, art. 3, 1
(4) Fuero del Trabajo, art. 3, 6
(5) Fuero del Trabajo, art. 8, 4
(6) Fuero del Trabajo, art. 10, 2
(7) Fuero del Trabajo, art. 12, 2
(8) Norma programática de la Falange, punto 10.
(9) Norma programática de la Falange, punto 11.
(10) Norma programática de la Falange, punto 12.
(11) Norma programática de la Falange, punto 13.
(12) Norma programática de la Falange, punto 14.
(13) Norma programática de la Falange, punto 15.
(14) Norma programática de la Falange, punto 16.

SOBRE LA MEMORIA HISTORICA CRISPANTE.

Que es la que impide que sean publicados -y aún mas, entregados a sus legítimos herederos- los papeles del que fuera Presidente de la II República, Niceto Alcalá-Zamora, en poder del Ministerio de Cultura.
Según La Gaceta, el nieto del presidente de la República, José Alcalá-Zamora y Queipo de Llano -nieto también, evidentemente, del legendario General Queipo de Llano-, recibió como respuesta que los funcionarios de la Memoria Histórica no consideran que éste sea el momento de sacarlos a la luz porque podrían crispar, a pesar de que mayoritariamente, la documentación tiene carácter privado, como indica un informe judicial.
El Ministerio de Cultura escurre el bulto, a pesar de que es un director general del departamento -del Libro, Archivos y Bibiotecas, Rogelio Blanco Martínez- el que se niega a publicar los documentos; y tampoco se manifiesta sobre la denominación funcionarios de la Memoria Histórica al no ser una denominación oficial. Pero -añado por mi cuenta- el tufillo al Miniverdad orwelliano no hay quien lo disimule.
Acaso la respuesta esté en lo que comenta La Gaceta:
 
... el historiador Jorge Fernández-Coppel, la única persona que ha tenido acceso a los documentos en los últimos meses, son fundamentales para entender el proceso que llevó de la proclamación de la República a la Guerra Civil.
Entre las 1.100 páginas de los papeles que mantiene secuestrados el Ministerio de Cultura se encuentra una explicación de los sucesos de la Revolución de Octubre de 1934 y la constatación del fraude en las elecciones que dieron el triunfo al Gobierno revolucionario del Frente Popular.
 
José Rodríguez Labandeira, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Madrid, considera que aportará luz sobre la destitución ilegal del presidente tras las elecciones de febrero de 1936.
A ver si la posibilidad de crispación va a estar en que los papeles del señor Alcalá-Zamora no son acordes con la Mentira Histórica que nos está colando Rodríguez y su gobiernillo.

viernes, 11 de junio de 2010

SOBRE LAS NOVEDADES LABORALES.

Que, por lo que dice la prensa (El Imparcial, en este caso; pero supongo que todos hablan de parte del Gobierno por igual), suponen el descubrimiento de la pólvora. Y hasta del algodón fulminante, si me apuran.
Por ejemplo, una de las grandes novedades será la creación de una Comisión de Arbitraje, para casos de desacuerdo entre la empresa y los trabajadores. Novísimo invento, inconmensurable modernidad socialista. Lástima que estas comisiones ya las implantara el General Primo de Rivera en los años 20 del pasado siglo.
Y otro enorme descubrimiento -digno igualmente del socialismo- es el de que las empresas puedan hacer despidos individuales o colectivos de manera procedente, con 20 días de indemnización, cuando la empresa haya tenido pérdidas durante seis meses.
Buena forma de hacer ver que en una empresa los trabajadores no son inmunes a los resultados, y que son los primeros interesados en que la cosa funcione. Pero cabe preguntarse si no sería también apropiado -es más, si no sería justo- que los trabajadores recibieran pagas de beneficios cuando la empresa vaya bien.
Lástima que esto -lo de las pagas de beneficios- ya lo estableciera Franco, razón mas que suficiente para que los socialistas no lo puedan copiar, ¡qué horror, repartir beneficios como en la dictadura!

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