Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

sábado, 30 de mayo de 2026

SOBRE EL ASOMBRO.

En este caso, mi propio asombro. 

Asombro por el hecho de que periodistas, tertulianos, comentaristas, parlanchines varios sin graduación, se asombren.

Mis -quizá ya escasas- neuronas, no alcanzan a comprender cómo es posible que todos ellos se asombren e que el PSOE sea una máquina de robar, de estafar, de prevaricar, de corromper. 

No alcanzo a comprender que se asombren porque el PSOE haya intentado -esté intentando, porque seguirá hasta el fin- dar un golpe de Estado contra el sistema al que todos rinden pleitesía. Se asombran de que el PSOE se haya dedicado -durante décadas, porque esto no viene de los siete años de Sánchez- a chantajear o buscar posibles motivos de chantaje; a enchufar -de forma más o menos encubierta- comisarios políticos en la Policía y en la Guardia Civil, y de forma descarada en la Justicia. Esa Justicia en la que cada vez menos ciudadanos creen, bienvenidos sean a la trinchera de los que nunca creímos en ella.

No alcanzo a comprender que se asombren de que el PSOE -y toda la ultraizquierda que lo utiliza y lo mantendrá mientras pueda exprimirle algo más- esté convirtiendo en ciudadanos de segunda, sin derechos civiles ni casi humanos, a la mitad de los españoles. De que los -Zapatero dixit- rojos, pretendan expulsar de la política nacional a todos los que no sean socialistas, comunistas o separatistas. De que los medios de manipulación social: los del Gobierno de ultraizquierda que pagamos todos -incluidos la mayoría que no votó a Sánchez en las últimas elecciones generales-, y los de la derechita papanatas y meapilas que se divierte mientras la porculizan, se conchaven para anatematizar a los millones de españoles que ya se han dado cuenta de que les están robando. Robando mucho. Robando a manos llenas. 

No alcanzo a comprender que se asombren de que el PSOE se haya mostrado -una vez más- como una fábrica de ilegalidades, de manipulaciones, de prevaricaciones, de enchufismo, nepotismo y puterismo. No alcanzo a comprender que se asombren de que los socialistas aplaudan a los delincuentes que han elegido como diputados, o cargos del partido, o ministros, alcaldes, concejales... de que para ellos, mientras los canallas sean de su ideología, está bien que delincan. Aunque lo hagan con los impuestos que les roban a ellos mismos, porque hay gente que gusta de -además de lo otro- poner la cama.

No alcanzo a comprender que se asombren los votantes del PSOE de que sus señoritos hayan salido ranas, de que lo que nos quitan a todos se lo gasten ellos en mantener queridas, en irse de putas, en subvencionar aberraciones, en promover delincuencia y en colocar a sus familias. 

Lo que todavía me asombra -aunque no mucho-, es que los que votan socialista pase lo que pase, hagan lo que hagan, roben lo que roben, todavía sigan sin entender que el PSOE es una simple y vulgar mafia, y lo ha sido desde siempre. Una mafia en la que los mangoneantes de cabecera aspiran a vivir -como su ídolo Carlos Marx, que no dio un palo al agua en su puta vida y siempre vivió del cuento- a costa de los tontos que los siguen, los votan y son capaces de asesinar al vecino, al conocido, al amigo, al hermano que no se deje estafar. 

Me asombra que se nieguen a entender que el PSOE es una organización criminal; la misma que dio el golpe de Estado de Octubre de 1934; la misma que -en palabras de sus líderes- invitaba a la guerra civil en la primavera de 1936. La misma que hoy, ahora, con la venia de todas las izquierdas y la mitad de las derechas, y de esos que no saben lo que son y se quedan pasmados en medio de ningún sitio, pretenden eliminar a la mitad de la población española, la que no cumple sus estándares de buenismo estúpido, de bajada pantalonera ante el crimen, la delincuencia, la ilegalidad, la estupidez del absurdo como forma de gobierno y la mentecatez como máximo ejemplo de convivencia. Una organización mafiosa que -no contenta con robarnos- impone la máxima sumisión al amado líder, a la pesoísta copia de una nueva parejita Ceaucescu, de triste recuerdo y justo final en Rumanía.

Me asombra que ahora salgan las derechas estúpidas loando al terrorista Felipe González, última "X" de los GAL que el condenado -por el peor crimen que puede cometer un juez, la prevaricación- Garzón no fue capaz de encontrar. O si, pero se lo calló y se sumó al carro. Y conste que no es que a mi me pareciera mal que a ETA se le respondiera en su idioma -el 9 mm parabellum-, sino que los que lo hicieron estuvieran más preocupados y ocupados en trincar fondos reservados para comprarle joyas a sus queridas... esposas, o algo así. 

Me asombra que ahora los soplagaitas de la mierdocracia alaben al PSOE de los latrocinios de Juan Guerra, el hermano de Alfonso, que tenía despacho en la Junta de Andalucía sin ser funcionario ni cargo público, y desde él exigía mordidas varias. En Juntas Españolas lo denunciamos, y en el número 13 de EJE -junio de 1990, ya ha llovido- le dedicamos una portada.

Lo que no me asombra -nada, ni lo más mínimo- es la cobardía de los que no se atreven a decir que está en marcha un golpe de Estado comunista, y que ya se da por normal que la "familia presidencial" campe libremente sableando a diestra y siniestra, cobrando mordidas o sueldos inmerecidos, ocupando a su antojo cátedras o cargos de su apetencia. Que intenten sobornar jueces, chantajear policías o guardias civiles; que amenacen a cualquier funcionario con postergarlo contra todo derecho si no se pliega a los caprichos de los señoritos de este triste cortijo. Que paguen -con nuestro dinero- divisiones bien nutridas de payasos que distraigan a la plebe desde la televisión que también pagamos todos; de canallas mentirosos, de hideputas sin el menor atisbo de vergüenza, manipuladores de la verdad desde su óptica de necios vividores.

No me asombra nada, porque desde hace mucho tiempo se -no usaré el plural, porque ya no se si fuera de tres o cuatro camaradas de la lucha vieja de medio siglo queda alguien al que pueda dar ese nombre, que es como el de hermano- que estos canallas esperan la ocasión de que estalle el odio que han sembrado durante décadas, y se que van a intentar -una vez más- eliminarnos, barrernos -que decía doño Irena Montera- porque eso es lo que hacen los asesinos cobardes, las manadas de bestias importadas y los señoritingos que lanzan a sus esbirros a que defiendan sus lujos de nuevos ricos.

Ni siquiera me asombra que haya periodistas, tertulianos, charlatanes, imbéciles varios, que se lamenten de que pueda desaparecer el PSOE, porque -según ellos, o quien les pague- el partido socialista es necesario. Si nos ponemos así, también es necesario el cáncer para los laboratorios que fabrican medicamentos para esa enfermedad. 

Menos aún me asombra que esos mismos gilipollas cum laude pontifiquen desde sus cátedras bien pagadas -como la de doña Begoña, y la mitad de ellos con los mismos merecimientos- que este no es el partido socialista, que esto es el partido sanchista. 

Si, evidentemente. Lo mismo que antes fue el partido zapaterista; el que llegó a La Moncloa en tren de cercanías. 

Lo mismo que antes fue el partido gonzalista y guerrista, el mismo de los GAL, de Filesa y Malesa, del papel del BOE. 

Lo mismo que antes fue el partido pabloiglesista, el que en pleno Congreso de los Diputados se dirigió a Maura para decirle: “Hemos llegado al extremo de considerar que antes que su Señoría suba al poder debemos llegar al atentado personal.” Y ahí está hogaño el orangután de la PSOE -simio, al fin-, imitándolo.

Lo mismo que antes fue el partido largocaballerista, el que escribía en “El Liberal” el 20 de enero de 1936: “si triunfan las derechas, nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la Guerra Civil declarada.”

¿En dónde deja la realidad documentada a estos giliprogres que dicen que el partido socialista es necesario? ¿En la de necios que hablan sin saber? ¿En la de meretrices que además ponen la cama? ¿En la de cagurrines que guardan la ropa no sea que los lleven a las nuevas chekas? ¿En la de cómplices?

Se dónde me deja a mi todo esto: en el mismo sitio en que he estado desde 1975. Se que quedamos pocos que no hayamos cambiado de bandera ni busquemos congraciarnos con el enemigo. Se que estoy sólo, y no me importa. Porque todos morimos solos, pero unos con la cabeza más alta que otros. 

miércoles, 6 de mayo de 2026

SOBRE EL HOMENAJE EDILESCO AL DIFUTO PROFESOR.

Dice la prensa que los alcaldes de Madrid pasados y presentes han homenajeado al que también lo fue, D. Enrique Tierno Galván. Los alcaldes, alcaldas y alcaldos homenajeadores han loado el ejemplo de aquél sinvergüenza, proponiéndose seguirlo, cosa que llevan muchos años haciendo.

Quien guste leer las miserables declaraciones de los politicuchos que han ocupado la Alcaldía de Madrid durante el último medio siglo, en el enlace lo pueden hacer. No tengo tiempo, ni ganas, de ponerme a comentar una por una las lameculeces pijoprogres.

Sólo apuntar que, seguramente, todos ellos han seguido como alumnos aplicados la principal enseñanza del señor Tierno: al loro y a colocarse, sentencia filosófica y jurídica del ya difunto profesor que comenté -sólo de pasada, el tema era otro-, en el número 189 de La Nación (19 al 25 de julio de 1995):

Me parece muy bien que las almas sensibles quieran hacemos creer que la drogodependencia es una enfermedad. Eso nadie lo niega. Ahora bien: que nadie pretenda hacerme comulgar con ruedas de molino diciendo que los pobrecitos drogadictos han caído en la adición porque no sabían lo que era. Porque desde la llegada al poder de los socialistas a los ayuntamientos —venturoso hecho acaecido democráticamente en 1977— y su posterior apología del porro y similares —al loro y a colocarse, fue el grito de progresismo del difunto señor Tierno Galván— nadie puede decir que ha tomado drogas sin saber qué era aquello.

Eso fue la movida madrileña, eso fue el progreso socialista galvanesco, y eso nos ha llevado a donde estamos. Con unos miles de muertos por sobredosis en el camino, y cientos de miles de atracados o asesinados para procurarse una dosis de la filosofía del homenajeado.

Y quien vivió aquellos tiempos lo sabe, salvo que mienta o que le diera fuerte al consejo y tenga el cerebro hecho una mierda tan grande como fue el señor Tierno.



miércoles, 22 de abril de 2026

SOBRE LOS HORRORIZADOS HABITUALES.

Y en vista de las feroces críticas de los medios de manipulación social, particularmente los de la derecha lamepopas que -don Alfredo Rubalcaba dixit, con más razón que un santo- siempre acaba donde ya había estado el PSOE diez años antes, uno se pregunta por qué les enfada tanto que un partido pretenda cumplir sus promesas electorales.

¿Acaso es que a los medios de manipulación social -particularmente los peperos, claro- les parece que los votos de VOX valen menos, que sus electotes son ciudadanos de segunda? ¿Acaso piensan que los españoles valen menos que los extranjeros?

¿Acaso lo que les horroriza es que la gente se acabe de dar cuenta -aunque sea medio siglo tarde- de que esta memocracia es un puñetero trampantojo con el que esquilmar al pueblo votante y consentidor?

miércoles, 1 de abril de 2026

SOBRE HOY, POR JOROBAR.



domingo, 15 de febrero de 2026

SOBRE FRENAR A VOX.

Que es lo que, en opinión del cretino Feijoo, debe hacer Sánchez, según nos cuenta 20 Minutos.

Es Sánchez quien quiere Vox crezca, por eso mete lo de la regularización en plena campaña aragonesa, para que la gente vote de forma más emocional", advierten en Génova, en referencia al acuerdo al que llegó Moncloa a principios de la semana pasada para regularizar a más de medio millón de migrantes, a escasos días de que Aragón abriese las urnas. Por ello, inciden en que el plan del presidente del Gobierno es "alimentarlos para que la gente le vote como refugio. (La sintaxis es del periódico citado, conste).
Quien tiene que parar a Vox es Sánchez porque su bloque pierde sistemáticamente, apuntan fuentes del equipo de Alberto Núñez Feijóo. Y usted, señor Feijoo, que con todos los augurios a favor sólo es capaz de ganar un escaño en Extremadura, y que pierde dos en Aragón, ¿de qué se alegra?
Por otra parte, señor Feijoo y estúpidos de compañía: Si es Sánchez quien quiere (que) Vox crezca es indudable que está triunfando, mientras que usted y sus palmeros gilipollas se están dando torta tras torta. 
Si -según usted, señor Feijoo- Sánchez mete lo de la regularización en plena campaña aragonesa, para que la gente vote de forma más emocional y el resultado es que la gente vota a VOX, eso demuestra que usted y sus papanatas no emocionan ni al bolardo de la esquina. 
Si Sánchez busca alimentarlos para que la gente le vote como refugio, y la gente vota a VOX, es porque ustedes ya no sirven de "refugio" y busca quien les sepa defender de los ataques.
Pero nada, señor Feijoo; no se preocupe usted y siga haciendo el payaso, argumentando -tanto usted como sus cabrones de guardia en prensa y radio, y me remito a mis anteriores comentarios al respecto- que el VOX le hace el juego al PSOE. Los votantes ya le han calado, señor Feijoo -señores Herrera, Bustos, comentaristas varios de la COPE, plumillas de El Debate- y saben que ustedes no son mas que unos mamarrachos.
Que VOX tampoco es la panacea, evidentemente, y eso lo tengo escrito desde hace años. Pero a su lado y si la elección se le presenta al votante entre VOX y PP, no hay color. 


martes, 10 de febrero de 2026

SOBRE LOS MANIPULADORES.

Creo que ya lo he dicho en más ocasiones, pero la culpa no es mía; es de los medios de manipulación social de la Conferencia Episcopal, que o bien refleja la indecencia de los señores Obispos, o bien muestra que las hordas del señor Herrera se les han desbocado.

No soy de VOX, y lo repito por enésima vez. Soy una persona a la que le molesta que los sinvergüenzas la intenten manipular. Y eso es lo que cada día ocurre cuando sintonizo la cadena COPE. Por supuesto, tengo la opción de poner otra emisora, pero no me da la gana ir buscando entre los demás manipuladores alguno que sea menos cabrón, porque me gusta escuchar la información deportiva en la cadena citada, y si cambio luego tengo que volver a sintonizarla.

Los manipuladores de la COPE, ni que decir tiene, pueden pasar de mi y de mis opiniones. Igual un día empiezan a darse cuenta de que mis opiniones con respecto al tema de su persecución a VOX no es sólo cosa de algún cascarrabias suelto, sino de unos cientos de miles de posibles escuchantes. Concretamente, en Aragón, más de 117.000; cerca de 90.000 en Extremadura hace cosa de un mes. Si cuentan el casi medio millón de Andalucía hace tres años, ahí sus anunciantes encontrarán motivos para contratar publicidad. O para retirarla, si esos oyentes se van a otra emisora.

Hablo de VOX porque los canallas coperos matutinos han pasado toda la campaña electoral aragonesa haciendo publicidad del PP -con entrevistas varias- y acusando a VOX de favorecer al PSOE. El señor Herrera -cuya edad desconozco, pero que da muestras de senilidad- ha estado reclamando a diario que VOX se pliegue a los deseos del PP. El pobre hombre no debe ya recordar que  -según él mismo ha dicho en ocasiones- los partidos políticos deben respetar sus compromisos electorales. Que cada cual vote lo que prefiera, en la confianza de que su elegido defenderá lo que ha propuesto, se supone que es la razón de existir de la democracia liberal. 

Pero además de la patética campaña publicitaria encubierta del señor Herrera a favor del PP -¿no obliga la ley a avisar del emplazamiento publicitario en los programas?- también se ha permitido ironizar con "los groupies del NODO" que -dice- le pusieron a Sánchez en no se qué visita que hizo ayer a algún lugar de Andalucía. El señor Herrera sabrá mucho de eso, y quizá así, ejerciendo de pelota oficial, habrá conseguido sus trabajos. Mi opinión -tan válida como la suya- es que el señor Herrera sigue luchando valientemente contra Franco, lo cual le califica como cabrón con pintas.

Y hoy mismo, el sustituto del señor Herrera -un tal Jorge Bustos, sacado directamente según google de la caverna de El Mundo- se ha permitido cabrear a los oyentes con una soflama en la que ha casi gritado un ¡basta ya! dirigido a VOX, porque este partido no ha dado muestras de pleitesía ante el PP, poniéndose a su servicio incondicionalmente. 

Aventura el señor Bustos que los votantes de VOX lo han hecho para que le entregue sus votos al PP; afirmación que demuestra que el señor Bustos es un aprendiz de dictador bananero, o un imbécil. Los votantes de VOX -y lo se de primera mano porque a veces he sido uno de ellos- lo votan precisamente porque tiene propuestas distintas a las del PP. Para que VOX se entregue al PP, no necesitamos votarlo. Votaría directamente al PP quien así lo quisiera, y el resto no votaríamos a nadie, como ha sido mi caso durante décadas. Por cierto, no he oído al señor Bustos clamar ¡basta ya! cuando el PP defiende el aborto. Lo cual, si bien se piensa, define al señor Bustos y a sus pagadores.

Arguyen los señores Herrera y Bustos que VOX no quiere gobernar ni gestionar; que prefiere hacer ruido desde fuera de los gobiernos autonómicos, y que por eso los abandonó después de entrar en ellos en el pasado. No entienden estos panegiristas de la tibieza que PP y VOX llegaron a acuerdos, y que cuando el PP los incumplió, VOX salió de los gobiernos de que formó parte. Parece que eso de cumplir los compromisos no va con el PP, ni con la COPE y sus voceros.

A los cuales -señores Herrera, Bustos- no parece importarles una higa que el PP incumpla sus promesas electorales, no mueva una mano contra las aberraciones rojoseparatistas cuando tiene firma en el BOE, y de por buena la política comunista sin moverle una coma. Lo que les importa es el sillón, y no solo a Sánchez.

Y a los voceros de la COPE, y a sus dueños, lo que les importa es que sigan dándole publicidades, bagatelas y subvenciones.


domingo, 1 de febrero de 2026

SOBRE LA BARRENDERA MONTERO.

La señora Montero -o señorita, dado que desconozco si perpetró matrimonio con el tabernero Iglesias, o lo suyo fue simple amancebamiento-, o Irena Montera, dicho sea en idioma garrulohembrista- ha ido a dar el mitin en Zaragoza.

Por supuesto, lo ha dado. Ha dado el mitin y la tabarra, y ha confesado por fin cuáles son sus deseos e intenciones. Concretamente, doña Irena quiere "barrer". Allá ella y su subconsciente, caso de que los palos de escoba tengan de eso.

A mi lo que me interesa subrayar es que ha confesado para qué quieren la gente "china, negra, marrona" que ellos reclaman: para que haya "reemplazo de fachas, reemplazo de racistas." Porque doña Irena Montera quiere "barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante"

Es decir -lo aclaro para que luego sus seguidores infrarrojos no se enfaden si ocurre lo que, en vista de cómo se lo están buscando, tiene que ocurrir uno de estos días- lo que doña Irena Montera quiere es barrer a los "fachas" y pretende utilizar para eso un ejército de "gente migrante (...) china, negra, marrona." 

Lo cual constituye uno de esos cursis "delitos de odio" que se han inventado para impedir que digamos la verdad; una muestra de racismo al hablar de gente "china, negra, marrona;" un delito de amenazas (barrer a los fachas); un delito de esclavismo (ejército mercenario de migrantes), un deseo de cometer un delito de genocidio (reemplazo poblacional), y probablemente alguno más que se me escapa. También el cinismo de hablar de paguitas de la gente que "se lo lleva crudo," desde su sueldecillo de Bruselas y su chalet de Galapagar.

Y de una patada al diccionario, pero eso es lo esperable de una señora que tiene como máxima ilusión la de "barrer." Que es un trabajo absolutamente respetable y necesario, salvo cuando se ejerce en plan "tricoteuse" o tiorra, como cualquier "pasionarita" de vía estrecha.


martes, 27 de enero de 2026

SOBRE EL LUGAR EN LA POSADA.

No hace mucho comenté -justo en el periodo navideño- una idiotez del señor Argüello, que pasa como Monseñor, y que en sus redes sociales desde las que hace política, o mercadotecnia -que los anglófilos llaman marketing- criticaba lo que para él y otros muchos necios es no se qué especie de racismo, de xenofobia, de populismo y de fascismo.

El señor Argüello caía en la manipulación, en la tergiversación del Evangelio y, ni que decir tiene, en la complicidad con la delincuencia.

Hoy -esta mañana, entre 8 y 10- el señor Herrera, don Carlos, ha expelido por dos veces la injuria de que VOX coopera con el PSOE, y le hace el trabajo sucio, habida cuenta de que no lame las partes pudendas del señor Feijoo ni del señor Fernández Mañueco, que es lo que debe parecerle bien a don Carlos Herrera y sus paniaguados de cabecera.

Hoy -esta mañana, poco después de las horas citadas- el señor Fernández Mañueco ha tenido vía libre en el programa del señor Herrera para, no ya criticar -que sería lícito si dijera verdad-, sino para difamar a VOX desde las ondas episcopales. Difamar porque el señor Fernández Mañueco ha acusado a VOX de haber abandonado a los aragoneses cuando dejó el gobierno autónomo, y de no mantener los compromisos adquiridos. Ha callado el señor Fernández Mañueco que VOX dejó su gobierno porque él -Fernández- y su partido -PP- incumplieron los acuerdos a que habían llegado. Y, evidentemente, el señor Herrera -o su bufón señor Bustos- no han recordado tan pequeño detalle. Todo sea por la PP y por la manipulación que ordena la Conferencia Episcopal.

Y a todo esto -nada nuevo bajo el sol en esta malhadada España de traidores vendidos por una puñetera subvención- añade la Institución eclesiástica la expulsión de VOX del templo. Literalmente.


No sólo la Iglesia expulsa a VOX del templo (La Basílica del Pilar no da permiso a Vox para fotografiarse dentro como hizo Azcón con Ayuso), sino que ni siquiera le permite manifestar su fe católica (La diócesis de Zaragoza veta a Vox el uso de un cartel de Abascal ante una iglesia con «fin electoral»).

En cambio, si les parece correcto a los Obispos, a los chalanes de la COPE, al señor Herrera, Carlos, que el citado señor Argüello -que se dice Monseñor- manipule el Evangelio para disfrazar su vocación esclavista -¿quién va a hacer los trabajos que los españoles no quieren? preguntan- de caridad.

Y yo -lo vuelvo a repetir por si aún alguien no se ha enterado, o por si alguien viene por aquí de nuevas- no soy de VOX. Tengo con ese partido las suficientes diferencias para no serlo. Pero la manipulación de los peperos de lengua suelta y lamedora no la soporto.

Os merecéis lo que os viene, canallas.

domingo, 4 de enero de 2026

SOBRE LA INCOHERENCIA.

No estoy a favor del señor Trump, y lo tengo escrito hace tiempo. Desde su primer mandato dije que me parecía un impresentable, un egocéntrico y un engreído ridículo. Sigo considerándolo igual, pero no puedo negar que no se deja tomar el pelo y que no se anda con tonterías. 

No estoy a favor de la invasión de países, y menos aún estoy a favor de esa patente aberración de que unos naturales de un país aplaudan la invasión de su tierra. Nunca me han gustado los reyes -presidentes, lo que sea- que vienen a la grupa del caballo de un invasor. José I Bonaparte quizá pudo haber sido un buen rey de España, pero tenía un pecado original insoslayable: la habían traído las bayonetas invasoras.

No estuve a favor de la invasión de Ucrania, no estoy a favor de la invasión de Venezuela. 

Pero me da mucha risa -y bastante pena- ver cómo gente que parece seria, razonable y lógica, reniega de la invasión de Venezuela por los EE.UU.-, mientras que alaban la invasión de Ucrania por Rusia.

Lo de Ucrania era, claro, una "operación especial" para "desnazificar". Lo de Venezuela es una invasión para quedarse con el petróleo. 

Auténtica pena. Porque demuestra hasta qué punto las fobias, los prejuicios y los estereotipos pueden nublar el entendimiento más claro.

A mi, que considero al pato Donald -como queda dicho más arriba- un egocéntrico, un impresentable, un engreído, un manipulador y un ladrón, y al padrecito Vladimir un sucesor de los hechos de la URSS aunque no tenga el mismo nombre, me da mucha pena ver que gentes que parecían intelectualmente respetables condenan al estadounidense porque ellos son antiyanquis, antijudíos y anti-UE, y en cambio alaban y defienden al padrecito Vladimir porque se enfrenta a los gobernantes de una Europa que no nos gusta, acaso sin pensar que cualquiera de estos días tendemos que tomar las armas para combatir a los presidiarios que Putin recluta para enviarlos al frente. 

Lo mismo se les ha olvidado que, aunque no nos guste esta Europa actual y los que la gobiernan, estamos en ella y nos tocará defendernos de un ataque si a Rusia se le pone entre las cebolletas del Kremlin recuperar el imperio soviético. 

¿O estos -los que denuncian la vergüenza de que los venezolanos aplaudan la invasión de su patria- aplaudirán a la Rusia putinesca cuando nos invada?


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