Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 20 de septiembre de 2011

SOBRE LA MODERACION DE RAJOY.

Porque -dice El Mundo- Rajoy ensalza la moderación y la concordia como sus valores esenciales.

Andando el tiempo, para no perder cartuchos innecesariamente -no porque falte munición, que desgraciadamente sobra, sino por no cansar al posible lector con repeticiones- daré cuenta de las moderadas opciones que propugnan los cuates de don Mariano, entre las cuales tenemos ejemplos en doña María Dolores y doña Esperanza.

Por hoy, baste señalar que, entre el talante y la moderación, andamos jodidos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

SOBRE EL 20 DE SEPTIEMBRE.

Que, como ya sabe todo el mundo -todo el mundo que está en el mundo, vaya; acaso los que están en las nubes lo ignoren- es el aniversario de La Legión, al ser esta la fecha del primer alistamiento en sus filas.

Iba a repetir una vez más lo que La Legión supone para España y para los españoles, según se demuestra cada año en los desfiles militares, en la Semana Santa de Málaga y -por este año- en la JMJ de Madrid. Iba a recordar el código de Honor de que la dotó Millán Astray, la eficacia combativa de que la dotó Franco.

Pero me parece que, mejor que todo eso, será que lean ustedes lo que escribió hace unos días mi camarada Lobo Ibero en su Cruzada Hispánica, cosa que pueden hacer -y se lo recomiendo- siguiendo en enlace a la página.

Sin embargo, no tengan prisa. Quédense aquí unos minutos escuchando El novio de la muerte en una versión extraordinaria y probablemente la más cercana al original de los años 20, simplemente pulsando sobre la ventana del video de Youtube.

SOBRE BILINGÜISMO (por Jesús Flores Thies).

Con motivo de la sentencia de un tribunal catalán sobre la obligación de la enseñanza “bilingüe”, es decir, que el castellano debe ser también una lengua “vehicular”, la flor y nata separatista, apoyada por el PSOE, se niega a aceptar tal sentencia, marginando al español a un rincón lleno de telarañas.

Los catalanistas que mandan ya han dado ejemplo de incumplimiento de las leyes. Recordemos cuando algún tribunal despistado dijo que en vez de dos horas a la semana en español, que fueran 3… Se negaron a cumplir esta decisión y no pasó nada ¿Qué iba a pasar con un gobierno central envilecido que apoya a los bergantes separatistas?

Algún medio de comunicación, entre ellos “la Vanguardia” (vendida al nacionalismo catalán) ha organizado una especie de consulta para averiguar la opinión mayoritaria, es decir, enseñanaza obligatoria sólo en catalán o en “bilingüe”. Y aquí está nuestro problema porque no queremos responder a ninguna de estas preguntas. Y es que somos opuestos al catalán como único idioma para la enseñanza, pero también lo somos al “biligüismo” como única alternativa. Nosotros votaríamos por la enseñanza en español, sin la obligatoriedad de tener que estudiar también el catalán. Y por supuesto, no nos importa que haya quien prefiera perder el tiempo en estudiar exclusivamente en catalán, o que elija un “enriquecedor” bilingüismo.

Lo dicho escandalizará a muchos pero tiene su lógica, que es precisamenter de lo que ellos carecen.

Ya sabemos aquello de que el aprender catalán es “enriquecer la propia cultura”, pero es que la propia cultura, precisamente por ser propia, puede y debe elegirse con libertad. Aquellos que tienen el catalán como idioma materno (oye, o paterno) podrán estudiar exclusivamente en catalán si les da por ahí, lo entendemos; pero aquellos otros que no poseen esta característica no tienen por qué pasar por ese ukase. Porque este idioma catalán no les va a servir en la vida para nada. Y que nadie se enfade, porque esa es la pura realidad.

Nosotros tenemos nietos que han estudiado el bachillerato en catalán, con un tiempo bastante limitado para el español, y hablan ambos idiomas, aunque bastante mejor el catalán. Esperemos que con el tiempo mejoren sus lagunas en el castellano. Lo han querido así sus padres y, como en otros miles de casos, no hay nada que objetar; pero si otros de nuestros nietos se afincaran hoy en Cataluña, no tienen por qué estudiar un idioma que ni les sirve, ni es el suyo.

En la Constitución de la segunda república se decía taxativamente que a ningún español se le podrá obligar a estudiar otro idioma local. Y en Francia, que en eso de la democracia nos lleva alguna ventaja, la enseñanza, la justicia y la administración son exclusivamente en francés. La cantidad de millones de €uros que se ahorran estos franceses, que no necesitan traductores en su Asamblea Nacional ni en los tribunales ni doblar películas…, es incalculable.

Los idiomas son hoy esenciales, pero pensar que a un niño que vive en el país vasco se le obligue, a cara de perro, a aprender el horrendo batúa, resulta criminal. Porque si hay un chau-chau que de nada les va a servir es este “euskeranto” que tratan de imponer, con la traidora complacencia de los gobiernos de Madrid, no importa el color, en aquellas tres provincias, y también en Navarra.

Sería Luciano Bonaparte quien contaría hasta seis dialectos vascos. Nosotros tenemos un diccionario vasco donde observamos la diferencia que hay entre el guipuzacoano, el suletino o el vizcaino, por citar a tres de esos dialectos, que ahora se escriben con abundantes “káes” que ya son obligatorias para toda España. Y no digamos si tenemos en cuenta a los del otro lado del Pirineo. Se demuestra que el batúa-euskertanto es un bodrio idiomático cuando observamos que tenedor se dice al sur de Pirineo “tenedoroa” y al norte “furcheta” ¿A que parece una broma?

Un idioma se aprende por tres razones: por ser necesario, por ejemplo el francés para un español que viaje por Francia; por ser un idioma útil, por ejemplo el alemán o el inglés; y teniendo esta última característica, porque sea un idioma que nos gusta de forma especial, por ejemplo el italiano. Fuera de este campo, las imposiciones son bastardas, sectarias y, si se trata de niños, crueles.

Así que, de votar en “La Vanguardia”, lo haríamos por estudiar en sólo en español, sin imposición alguna de otro idioma, dialecto o fabla. Bueno, como en Francia, en Inglaterra, en Alemania…

Jesús Flores Thies

domingo, 18 de septiembre de 2011

SOBRE LA CELEBRACION.

Textual de Minuto Digital:

España y Libertad ha recordado hoy cómo celebraron el encarcelamiento de Otegui en 2007 coincidiendo con la nueva condena de 10 años para el dirigente etarra. España y Libertad se concentró en Bilbao y celebró en encarcelamiento “del jefe de los terroristas”

Y lo demuestra con variedad de fotos, que pueden ustedes contemplar, si gustan, siguiendo el enlace.
España y Libertad es una asociación -o fundación, o grupo, lo que sea- sumamente democrática y de derechas. Están encantados con el Sistema político que padecemos, si bien arreglándolo a su gusto, y se definen como liberales.

Ahí debe estar la diferencia. Porque los liberales pueden brindar por el encarcelamiento de un criminal, lo mismo que los rojos -que descienden también del liberalismo, no se olvide- pueden brindar por el fallecimiento de una persona.

Gracias a Dios, no soy liberal. Soy Nacionalsindicalista, lo cual obliga mucho, y exige mantener un estilo tanto en lo político como en lo personal. Así es que nunca he brindado ni por encarcelamiento ni por defunción alguna, aunque si me alegro cuando se hace justicia, que es otra cosa. Pero sin alharacas, porque la Justicia es una obligación más, y una vez cumplida ha terminado el camino.

viernes, 16 de septiembre de 2011

SOBRE OTRO COMENTARIO Y DEBATE.

De sobra saben los habituales que pueda tener, que nada hay que más me agrade que una buena chirinola dialéctica, sobre todo cuanto el enemigo desciende a la diatriba o el insulto, que me permite soltar la mala leche que Dios me dio.

También saben los habituales que me gusta sobremanera el debate racional, sosegado, educado y respetuoso; intercambio de razones, opiniones y pareceres que siempre enriquece.

Por este motivo, traigo de nuevo aquí el comentario recibido en mi entrada de ayer que, a su vez, era respuesta a otro comentario. Entiendo que las argumentaciones tienen valor más allá de lo individual, y pueden resultar interesantes para cualquier lector que pase por aquí.

* * * * *

Don Rafael,

Ante todo gracias por responder tan generosamente a mi comentario.

Su análisis, razonado desde los principios de los cuales usted parte, le permiten llegar a resultados de argumentación coherente. Pese a esto, soy de la opinión que algunos de esos puntos de los que usted parte son cuestionables, discutibles, aunque del todo susceptibles de ser defendidos en plena libertad.

Yo respeto su concepción de Nación o Patria, pero en mi caso no son términos con demasiado sentido. Y no me refiero a la supuesta patria o nación española. He discutido con muchos independentistas de la Nación Catalana justamente diciéndoles lo mismo. Para mi las Patrias como unidades sacrosantas, como entidades en si mismas, como ideas puras del tipo platónico o metafísico, no tienen ningún interés. Por supuesto, insisto, estamos hablando de posturas respetables y legítimas, y no tiene mucho sentido que nos las discutamos aquí.

Lo que sí me permito es decirle que se equivoca en una apreciación: CiU no es independentista. A veces lo parece para seducir a su cuota de mercado electoral independentista. También, fíjese, a la hora de la verdad, no hablan abiertamente de independencia, sino que usan términos eufemísticos: soberanismo, derecho a decidir... y eso cuano Duran Lleida no se declara directamente partidario del unionismo con España (aquí, en Cataluña, eso se lo hemos oído). Y todo por no alarmar a su cuota de mercado electoral no independentista pero sí conservadora y moderadamente catalanista (autonomista, vaya). Tampoco es cierto que el partido socialista en Cataluña (PSC-PSOE) sea independentista. Nada más lejos de la realidad. Ya le digo yo que si CIU y PSC fueran independentistas el Parlamento Catalán ya hubiese proclamado unilateralmente la independencia hace tiempo. Las únicas formaciones que se declaran abiertamente independentistas son ERC (minoritaria) y un par o tres de formaciones residuales: la formación de Laporta (S.I.) y la de Joan Carretero (Reagrupament), ambas escisiones de ERC. Vea usted si está mal el independentismo político en Cataluña.

Sin ánimo de discutir, como usted sabe. Yo entro a leerle por entrar en contacto con otros puntos de vista, y si cabe intercambiar unos comentarios de modo cordial.

Un saludo.

De Melk

* * * * *

Por supuesto, señor De Melk, conozco y aprecio la forma cordial en que en ocasiones debatimos, y ya le comenté que era para mi una satisfacción poder intercambiar opiniones de forma educada y correcta, por lo que le agradezco sus comentarios que siempre serán bienvenidos.

Partimos, a lo que se ve, de principios distintos, de manera que difícilmente podremos llegar a un acuerdo en la consideración de Nación y Patria. Para mi, España es -como la definiera José Antonio Primo de Rivera- una unidad de destino en lo universal. Y casi prefiero la de Julio Ruíz de Alda que la denominaba unidad de misión en lo universal.

Evidentemente, definiciones que hoy son catalogadas -no tanto por lo que dicen, como por quién las dijo- como fascistas. Pero definiciones que, en mi opinión, reflejan bien que una Nación es una labor contínua, un trabajo de cada día que se desarrolla a través de los tiempos, y que nosotros, los que actualmente formamos su cuerpo social, sólo la tenemos en usufructo.

Esto lo digo sin ánimo de convencer, porque si no se siente primero a la Patria, es difícil racionalizarla. Sólo lo expreso para aclarar mis conceptos.

No coincido en que CiU o PSC no sean independentistas. Lo son en sus actitudes, aunque a la hora final no se decidan a revelarlo nítidamente. Pero sus declaraciones -véanse las recientes del señor Màs o la señora Chacón-, son claramente separatistas, y con este tipo de soflamas acaparan votos. Cierto que puede haber un electorado no independentista pero si autonomista que vote a CiU, de la misma forma que hay un electorado católico que vota PP. Los misterios por los que una persona vota lo que no coincide con su deseo político es algo que jamás he entendido, pero que evidentemente existe.

Los diferentes Gobiernos de la Generalidad de Cataluña -desde Jordi Pujol al actual, pasando por los del PSOE- han ahondado cada vez más en el rechazo a lo español, en la imposición antidemocrática e inconstitucional del catalanismo; en la persecución de quien rotulaba su comercio en español, o pedía los exámenes en español.

Si las formaciones abiertamente separatistas son minoritarias, lo son por la misma razón que es minoritaria IU: porque ya hay quien ocupa su lugar. En el caso de Cataluña, los partidos grandes ya hacen la política catalanista que piden los pequeños; en el de IU, ya la hace el PSOE, escorado nuevamente al marxismo-leninismo-revanchismo con Rodríguez.

Por supuesto, coincido en que si CiU y PSC-PSOE lo hubiesen querido, habrían proclamado la independencia, no se si unilateralmente, o con el beneplácito del PSOE en el Gobierno central. Pero esto es algo que no les interesa. Obtienen mucho más jugando con los altibajos del soberanismo, el palo y la zanahoria, que les da buen rendimiento en ambos sentidos, el interno de la política autonómica, y el externo de la política nacional.

Salvo que alguien pierda completamente los papeles, los políticos separatistas saben que no les conviene la independencia. Porque si Cataluña fuese un país independiente, ellos no tendrían a quien echarle la culpa de su ineptitud, ni tendrían cortinas de humo tras las que ocultarse.

Hoy mismo dice la prensa -Minuto Digital- que los catalanes que sufren carencias alimentarias se han triplicado desde 2009 y ya suman 1,5 millones de personas, según la Fundación Banc dels Aliments de Barcelona. ¿Qué sería de los políticos separatistas catalanes si no tuvieran la discusión sobre si el español si o no, y tuvieran que hacer frente a estas realidades? ¿Qué seria de ellos si tuvieran que gobernar en serio, sin un Estado central al que pedirle árnica y echarle la culpa de todos sus males?

¿Qué sería de los políticos separatistas si tuvieran que explicar el sueldo de no se si un cuñado, o primo, o familiar de Carod Rovira en la miniembajadita de la Generalidad en París? ¿Como explicarían los recortes en sanidad, cómo explicarían a los famélicos que el señor Màs se vaya a gastar cuatro millones de euros en viajes este año? ¿A quien le pedirían avales si fueran independientes?

No; los separatistas catalanes viven demasiado bien a costa de la España que maldicen, en cuya mera existencia ocultan toda su irresponsabilidad e ineptitud. ¡Se van por la pata abajo sólo de pensar en tener que hacer frente a un Gobierno propio, sin un centralismo al que culpar!

Obsérvese que no entro en el tema económico, de si Cataluña da al Estado más de lo que recibe -sobre lo que hay diversidad de opiniones-, ni de si una Cataluña independiente podría mantener su actual nivel de vida. Esos asuntos los dejo a los que entiendan de ello, que no es mi caso.

Así lo veo, y aunque cabe la posibilidad de que me equivoque, no parece que los hechos me vayan quitando mucho la razón.

Un cordial saludo, amigo De Melk.

jueves, 15 de septiembre de 2011

SOBRE UN COMENTARIO A LO DE AYER.

Comentario a propósito de mi entrada respecto a la encuesta sobre la inmersión lingüística, que transcribo, pues me parece sumamente interesante:

***

De Melk dijo...

Don Rafael, discrepo.

La cosa no está que arde. Simplemente hay un ruido mediático que tergiversa el fenómeno independentista y subraya su faceta más impresentable. Tiene Ud. que saber que existe un independentismo transversal, tranquilo y democrático que no quema nada y que entiende que las cosas se consiguen por vía dialogada y a partir de amplios consensos, pero este no sale en ciertos medios puesto que no ofrece ningún rédito electoral a los partidos que sacan una tajada nada despreciable de votos a base de asustar a la ciudadanía española con el fantasma del independentismo. Fíjese que ese "fantasma" cobra protagonismo cuando se acercan elecciones.

De todas formas no se preocupe: la mejor encuesta son las urnas, y las urnas siempre han dado un resultado más bien pobre al independentimo.

Y añado para terminar que el independentismo no es un mal en si mismo y que obedece a sentimientos identitarios legítimos y que muchas veces son incentivados por la sensación que tienen algunos que España no siempre es una madre acogedora para sus hijos no castellanos.

En fin, es el eterno debate.

Reciba un saludo,

De Melk

***

Acaso no me he expresado bien, señor De Melk; con eso de que "la cosa está que arde" me refería a la quema de banderas separatistas catalanas en Aragón, Valencia y Baleares, amén de la habitual quema de Banderas españolas ante la pasividad -prevaricación- de las autoridades.

Como puede usted ver por los enlaces de referencia a las noticias que comento, suelo leer varios periódicos y de todas las tendencias. Evidentemente, hay cosas que nunca van a salir en ningún periódico de los afincados en el Sistema, sean procomunistas, prosocialistas o propeperos. Por ejemplo, esa noticia de los grupos que reniegan del imperialismo separatista catalán hacia Valencia, Aragón y Baleares.

Según usted lo plantea, los alardes separatistas se difunden más en época electoral para beneficiar a partidos que obtienen rendimiento en votos de asustar a la ciudadanía española. Esto nos llevaría a pensar que la prensa -de toda tendencia, puesto que toda ella lo refiere- quiere beneficiar al PP, único partido "grande" que -cuando menos de boquilla; llegado el caso habría que verlo, como ocurrió con Aznar- difiere de las posturas separatistas. Sinceramente, me cuesta mucho creer que El País, o Público, jueguen a favor del PP.

Este planteamiento, igualmente, nos llevará en último extremo a pensar que los separatistas catalanes tienen esta actitud permanentemente, pero sólo sale en prensa en época electoral; y que los referidos separatistas pretenden, pues, de contínuo, beneficiar con sus actos al PP.

Acepto, por supuesto, que la mejor encuesta es la de las urnas. No estoy de acuerdo con el sistema, pero lo admito por existente. De ello se desprende que la mayoría de los ciudadanos residentes en Cataluña y con derecho a voto, son partidarios del independentismo de CiU que no me parece nada tranquilo ni democrático; y en segundo lugar, del independentismo socialista, aún menos tranquilo y democrático. El de ERC creo que no necesita comentario.

En cuanto a la sensación de que España no siempre es madre acogedora para los no castellanos, lo puedo admitir como sensación, no como realidad. Para quien padece manía persecutoria, la sensación de ser perseguido es evidente, aunque en la realidad nadie le persiga. Pero no deja de ser -por muy real que al enfermo le parezca- una patología.

Cataluña podría haberse sentido perseguida en el siglo XVIII, tras la victoria de Felipe V en la Guerra de Sucesión. Pero el separatismo catalán no es de ese tiempo, sino muy posterior. Precisamente de la época en que Cataluña fue beneficiada con respecto a las demás regiones españolas.

En todo caso, y haciendo tabla rasa de la Historia anterior a 1978, se hace extraño que esa sensación de que España no es madre acogedora se mantenga, alimente y exacerbe ahora, precisamente cuando la autonomía catalana ha recibido todo lo que ha pedido. Con más o menos reticencias, pero todo lo que permite la Ley. A veces, incluso más.

Por último, a mi me parece legítimo ese sentimiento identitario en cuanto tenga de cariño hacia lo que se considera propio; en lo que tenga de gusto por exaltar lo más próximo. Todos los pueblos, provincias y regiones se consideran mejores que los vecinos, consideran mejores sus tradiciones, sienten particular cariño hacia su terruño propio. Pero ese sentimiento no me parece legítimo cuando se lleva al extremo de querer romper una unidad superior; algo que tiene existencia propia, más allá de la suma de sus partes.

Una nación, una Patria, no es una herencia que repartir entre los hijos. Ese concepto feudal tenían los antiguos reyes medievales, y así se vió España empantanada ocho siglos en una Reconquista que, de no haberse dividido y subdividido aquellos reinos, tal vez se hubiera acelerado mucho. Una Patria es algo que nos trasciende, y de la que somos simples custodios en este momento determinado, con la ineludible obligación de entregarla sin mengua a quienes nos sucedan.

Un saludo.




SOBRE UN CURITA IMBECIL.

Y siento mucho si alguien se siente ofendido, pero mi catolicismo confeso no me obliga a comulgar con ruedas de molino, sobre todo cuando el curita en cuestión es evidentemente necio, es decir, ignorante, desconocedor de lo que debería saber.

El curita imbécil se llama Germà Prats, y se niega a decir Misa en castellano -esto es, español- porque, señala, se atiene a lo establecido en el "Concilio Provincial Tarraconense del año 1995".

Y todavía sigue el capullo diciendo -véase Minuto Digital- que no tiene ningún problema en dar la misa en castellano o italiano, pero que lo seguirá haciendo en catalán “como han hecho mis predecesores desde hace 400 años exceptuando los años del franquismo”.

Ahora viene -salvo para los meapilas, que no habrán llegado hasta aquí- la explicación de por qué le llamo necio, idiota, imbécil, capullo y -además- mentiroso y sinvergüenza al curita de marras: porque sus predecesores -exceptuando precisamente unos años del franquismo, los posteriores al Concilio Vaticano II- no han dicho nunca Misa en catalán, sino en latín, cosa que hasta los que no frecuentamos la iglesia -precisamente porque estos curas de mierda no son separados de su Ministerio- sabemos.

¡Gilipollas!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

SOBRE LA ENCUESTA DE AYER.

Aquella de la que daba noticia ayer, y que en el mismo enlace aún tienen disponible, así es que para luego es tarde.

Me llega un comentario agradeciendo esa publicación -que no supone mérito alguno, sino el cumplimiento de una simple obligación-, en el que me informa que va ganando el NO (ahora mismo va la cosa por el 56% a favor del aldeanismo, y el correspondiente 44% en apoyo de la apertura mental y los derechos fundamentales), y me indica que no se puede entender el aldeanismo que se va apoderando de Cataluña.

Ante ello, me he permitido hacer un breve análisis del separatismo catalán, que quiero compartir públicamente.

A mi, los separatistas -todos, pero especialmente los catalanes- me parecen niñatos malcriados y llorones. Si no pueden presumir de víctimas no están contentos. Sufren un complejo de inferioridad evidente, que como seña más espectacular tiene la celebración de la derrota ante Felipe V.

Ya desde su inicio, el separatismo catalán, que viene de la pérdida de Filipinas y Cuba, y la consiguiente repatriación de capitales, se constituyó en torno a la burguesía -los mismos separatistas actuales siguen siendo tremendamente burgueses, pese a las etiquetas de izquierda que se pongan- que lloriqueaba en Madrid por la obtención de aranceles que les beneficiara, aunque fueran causa del desastre en el resto de España. Así, por ejemplo, la política proteccionista hacia la industria catalana, supuso un grave descalabro para Castilla, cosa de la que los castellanos -salvo algunos gilipollas, generalmente bastante señoriales- no protestan ni piden compensaciones ahora, cuando cualquier tontolaba saca cuartos de todo agravio secular, real o inventado.

Por otra parte, las encuestas de periódicos no reflejan en absoluto la realidad, y no sólo porque puedan estar manipuladas. Cada periódico lo lee -salvo casos patológicos como el mío, que miro cuatro o cinco a diario- el que se siente identificado con lo que dice. En el caso de los periódicos de ámbito regional, y aunque estén en Internet, sólo los mirarán los residentes en la región o localidad que coincidan con sus planteamientos. Si la encuesta la hubiera hecho La Gaceta, o El Mundo, el resultado sería totalmente distinto.

En todo caso, no seré quien le quite importancia al tema ni peque de suicida optimismo. La situación es grave, sobre todo por la inacción de quien tiene medios y derecho a intervenir; esto es, el Gobierno. Entiéndase que hablo de éste Gobierno, de los precedentes y de los -si Dios no lo remedia- próximos. Sin ir más lejos, mientras Rodríguez -titula El Mundo- frena a los catalanes: 'España plural sí, pero España', el Congreso -con la anuencia del PSOE, según nos cuenta El País- avala el modelo lingüístico y educativo catalán.

La situación es -repito- grave. Sin embargo, los separatistas catalanes -una vez más- miden según sus deseos y no según las realidades, como suele ocurrir a quien no mira más allá de su ombligo y ha perdido el norte porque en su soberbia catetez no se digna mirar las estrellas. Y así, el cerrilismo separatista; el aldeanismo cateto, pero imperialista, ya no sólo desagrada a los mesetarios centralistas -porque para esos memos, un riojano, un andaluz, un canario, un extremeño o un melillense son msetarios y centralistas, tócate las narices-, sino que en en las propias regiones que pretenden conquistar y someter se levantan voces -y más que voces- de repulsa; y -véase La Gaceta- valencianos, baleares y aragoneses quemaron banderitas separatistas en la Diada.

Y a mi -ya lo saben los habituales- no me gusta que se quemen banderas. Ninguna bandera, ni siquiera las separatistas; pero a veces piensa uno que no está mal que cada cual pruebe a veces el mismo jarabe que suministra, porque con mentes cerradas no cabe en ocasiones otro lenguaje, y ya tengo dicho, por ejemplo, que a ETA habría que hablarle en su propio idioma, o sea, el 9mm parabellum; y a los que incumplen la Constitución en Cataluña -o en cualquier sitio, evidentemente- habría que aplicarles la ley vigente, y disolver sus organismos administrativos autónomos, y expedientar y apartar del servicio a los funcionarios del Estado que ostentan dichos cargos administrativos como, verbigracia, la presidencia del Gobierno autónomo.

En fin: que la cosa está que arde, pero que ya no arde en una sóla dirección. Y -Dios no lo quiera, pero tampoco lo evite si es imprescindible-, el cerrilismo separatista nos va acercando a la solución que ellos mismos parecen desear.

martes, 13 de septiembre de 2011

SOBRE MAS ENCUESTAS.

Ya saben los habituales que suelo dar noticia de las encuestas que me parecen especialmente significativas y cuyos enlaces me llegan

Esta vez se trata de una de La Vanguardia, a propósito -dice- de la implantación del castellano como lengua vehicular en las escuelas catalanas.

No se pregunta -lo que sería lógico- qué se opina sobre el cumplimiento de las sentencias judiciales, en este caso de su propio Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Tampoco se pregunta cómo se puede negar un derecho constitucional en una región española, ni cómo no son ilegalizados los partidos que defienden la imposición lingüística. Nótese que hablo de imposición, es decir, que se obligue a estudiar en catalán al que no quiere, y nada hablo del derecho de quien sí quiera eseñanza en catalán.

O sea, y para que los aldeanos papanatas me entiendan: aquí no se ataca al catalán y a los que lo quieran hablar. Se exige que quien quiera aprender en español lo pueda hacer sin que le persigan.

La encuesta, claro está, en el enlace. Y se agradecerá la máxima difusión.

___
Entre paréntesis, y también para paletos: aquí se habla de español, que es el antiguo castellano enriquecido a través de los siglos con las infinitas aportaciones de otras lenguas, como las autóctonas de Hispanoamérica, el italiano, el alemán, el árabe, el francés, el inglés y, evidentemente, el catalán. Fin del paréntesis.

viernes, 9 de septiembre de 2011

SOBRE LA GUERRA DE BLANCO.

Don José Blanco -por aclarar, no se le vaya a confundir con una persona- que según cuenta su panfleto de guardia -bueno, uno de ellos quiero decir, Público- afirma que "estamos en una guerra sin cuartel contra la crisis".

Si él lo dice, será verdad. Pero entonces, no cabe duda de que a este señor Blanco le han pillado dormido en una guardia.

Si alguien sabe en qué calabozo cumple al arresto reglamentario, le ruego me lo comunique, pues con mucho gusto iré a llevarle un bocadilo.

De chorizo, claro.

jueves, 8 de septiembre de 2011

SOBRE LAS INCOMPETENCIAS DE LOS TRIBUNALES.

Según dice El Mundo, don Francesc Homs, portavoz del Govern, ha afirmado que el Tribunal Supremo (TS) y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) "no están habilitados" para valorar si una ley se ajusta al marco constitucional vigente ni para obligar a finiquitar el actual modelo de inmersión lingüística en Cataluña.

El señor Homs, para los que hablamos -y escribimos- en español, es, por mucho que le pese a la incultura de los redactores de El Mundo, portavoz del Gobierno autónomo de Cataluña, lo cual se avisa a los efectos señalados por mi camarada Arturo en reciente artículo de este mismo blog.

Sobre las declaraciones del portavoz señor Homs, debo declarar que desconozco a qué Tribunal corresponde dilucidar los asuntos relativos a los derechos fundamentales que recoge el Título I de la Constitución. Incluso estoy dispuesto a admitir que el Gobierno autónomo de Cataluña esté en lo cierto, y que los tribunales señalados (Supremo y Superior de Justicia de Cataluña) sean incompetentes para dictaminar sobre el derecho fundamental a conocer la lengua que la Constitución denomina castellano y que -para los que no estamos sometidos a la gilipollez de la corrección política- se llama español. Sin que me apuren demasiado, podría admitir que todos los Tribunales de España son incompetentes.

De lo que si estoy seguro, es de que el señor Homs y su Gobierno autónomo no tendrían argumento alguno para dudar de la constitucionalidad del artículo 155.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

SOBRE UNA BIENVENIDA.

Bienvenida a un nuevo blog, de cuya existencia me entero por medio de mis camaradas José Manuel y su Cruzada Hispánica, y Álvaro y su Ballena Alegre.

Se llama In Memorian Juan Ignacio, en referencia -lo diré para despistados o jóvenes- a Juan Ignacio González Ramírez, secretario nacional del Frente de la Juventud que fue asesinado el 12 de diciembre de 1980.

Asesinato político e impune, que refleja el sentido unidireccional de la famosa transición, hecha a base de mano dura -durísima- para unos, y de permisividad absoluta para los otros.

Esto no es memoria histórica; es memoria real de quienes vivimos la época. Pero prefiero no seguir por este camino, porque la memoria de nuestro camarada Juan Ignacio es más limpia que toda aquella mugre que los asesinos, los traidores y los bastardos pretenden echar sobre nuestros Caídos.

domingo, 4 de septiembre de 2011

SOBRE EL OTRO SEPARATISMO.

El mundo es redondo, cosa que sabemos desde hace unos siglos, y que fue demostrada empíricamente por Juan Sebastián Elcano. Ya ven ustedes qué cosas: un vascongado dándole la primera vuelta al mundo por España, como certifica la siguiente redondilla:

Con instrumento rotundo
el imán y derrotero,
un vascongado el primero
dio la vuelta a todo el mundo.

Quizá a consecuencia de esta redondez terrestre, hay muchos individuos empecinados en volver sobre los mismos pasos, los mismos errores y los mismos horrores. De una de estas vueltas y revueltas en torno a la misma noria, con auténtica y evidente vocación de burros, me da noticia mi amigo Apañó en su blog La España que hace daño, cuya lectura recomiendo.

Se trata de que -a consecuencia de la pataleta separatista contra la sentencia que obliga a usar también el idioma español para la enseñanza en Cataluña- se han levantado voces alegrándose de la desobediencia de las autoridades y partidos catalanistas -doña Carmen Chacón, Ministra de Defensa, incluída- afirmando que así los catalanes no podrán hacer sombra al resto de españoles cuando -previsiblemente- tengan que emigrar para encontrar trabajo.

Esto -para los que gracias a Dios tenemos memoria- no es nada nuevo. Imbéciles siempre los ha habido, y ya nos advirtió de ello Ortega -como bien me señala Apañó-, y también nos dijo lo mismo José Antonio, reconocido orteguiano.

El caso es que la Historia no deja de repetirse -en lo cual confío, además, porque la situación va estando a huevo-, y ya hace mucho tiempo que me vi obligado a señalar que el abandono a su suerte de cualquier región española no es más que otra manera de separatismo. Así lo dije en un artículo que El Alcázar tuvo a bien publicarnos a mi camarada Eloy y a mí hace ya un cuarto de siglo largo, y así lo repetí hace unos años en mi blog.

Y como los papanatas no descansan nunca, aquí lo vuelvo a repetir:

 
EL OTRO SEPARATISMO.
EL ALCÁZAR
7 julio 1983

Estamos llegando al punto culminante de una situación de extrema gravedad. Es frecuente, cotidiano, normal en cualquier charla diaria oír decir. «¡Que ellos se las apañen como puedan!» cuando se hace referencia a algunos problemas surgidos en tierras vascongadas y catalanas, e incluso en otras regiones no tan marcadas por el separatismo. «Si no quieren ser españoles, que se las arreglen solos.»

Es tan grave la situación, que hasta en las personas más obstinadamente contrarias al separatismo va ganando importancia una actitud que, aun manifestándose como reacción, no hay más remedio que calificar de separatista, aunque sea un separatismo visto desde el extremo contrario.

Si el independentismo de unas regiones determinadas exalta el amor desmedido a un ente artificial, basado tal vez en prehistóricas suposiciones, los que queremos una Patria unida no podemos caer en la falta de amor —cuando no en el odio— a unas tierras que son parte irrenunciable de España, y que necesitan ahora más que nunca de todo el cariño, toda la solidaridad y—también—toda la firmeza de los españoles de todas las provincias.

La gravedad de lo que sucede se pone de relieve porque en esa actitud caen la mayoría de los españoles. Incluso caemos los que hemos aprendido, en el magisterio de palabras bien altas y nobles, que España es una unidad de destino en lo universal; que juntos nos salvaremos todos, o que juntos hemos todos de perecer. También a los que por pensamiento, por ideología y por estilo estamos más lejos del menor atisbo separatista, nos vence la tentación de dejar caer ese «¡allá ellos!» en alguna ocasión. Y es necesario que al primer pensamiento incontrolado se imponga la frialdad de la razón para que comprendamos el error de la primera impresión; para que comprendamos que aquellas tierras y aquellas gentes —por encima de las actitudes del momento y de la propia voluntad de determinado número de individuos— son irrenunciablemente España.

Sin embargo, no puede ser más alarmante el síntoma. Porque si los que pensamos que España es irrevocable y que todo separatismo es un crimen, hemos de recurrir a toda la fuerza de la razón para sobreponernos al primer deseo de dejar a su suerte, en la desgracia o la dificultad, a los españoles que no quieren serlo; si hemos de recurrir a todo el bagaje doctrinal de que disponemos, ¿qué ocurrirá con aquellos que no disponen del recurso a un estilo que les haga comprender su error? ¿Qué sucederá con aquellos a quienes la razón y el estilo no obliguen a rechazar esa primera impresión de indiferencia —cuando no de una cierta alegría— en torno a las circunstancias que atraviese alguna región española?

Pues sucederá que dentro de diez, veinte años quizá, la propia existencia de España será imposible, porque en el alma de los habitantes de una región se habrá instalado la indiferencia o el odio con respecto a los de otra. Esto y no otra cosa es el primer logro del tan jaleado Estado de las Autonomías, que todos los políticos —desde un extremo al otro— aceptan y promueven.

El deber ineludible de todos los que nos consideramos españoles por encima de todo lo humano, es impedir con nuestro ejemplo —sacrificando con todo rigor los sentimientos espontáneos y erróneos— que tomen carta de naturaleza la indiferencia y el odio, dejando bien claro —en cualquier situación que lo requiera— que para nosotros todas las tierras de España son igualmente queridas y respetadas. Aunque esas regiones no quieran, aparentemente, ser españolas.

Hay que recordar que España es una unidad de destino en lo universal. Y hay que ser, ahora más que nunca, inasequibles; no sólo al desaliento, sino al ambiente disgregador generalizado que nos rodea e invade, y que es el peor enemigo —por solapado y encubierto— de esa unidad.

Rafael C. ESTREMERA / Eloy R. MIRAYO.


sábado, 3 de septiembre de 2011

EN CORTO Y DIRECTO (por Arturo Robsy).

LA DERECHA ORGANIZADA EN SEMI MAYORÍA carece de los mecanismos para luchar contra el dominio del lenguaje que mantienen y aumentan los social-comunistas y los separatistas. O sea, los gramscianos que no han leído a Gramsci. La pseudo derecha no sabe hacer propaganda. Ni ha sabido.

Bien en corto se han de decir algunas palabras que se usan ya en todos los medios de comunicación, no sea que los llamen fascistas, nazis o derechistas, pese a que esos medios suelen estar bien entregados al liberalismo, que no es conservador. Rcuérdense: Ikurriña, Euzkadi, Lendakari, "Honorable", Catalunya, "Yeneralitat", Girona, Lleida, Señera, Conseller... En fin: el lector conoce estas y muchas más y la intención no es hacer la lista sino comentar la debilidad ante el avasallamiento que gana terreno.

Ultimamente se escucha y se ve el uso de algo llamado la bandera "Estelada", que es el trapito de enganche de los separatistas e independentistas. Consiste en una bandera catalana con unas estrellas de cinco puntas y las barras de Aragón, que concedió el Papa al rey Pedro de Aragón y que se han apropiado los catalanistas con su habitual descaro casi pontifical.

En fin: si los periodistas quieren usar eso de la bandera estelada, que lo digan con su nombre español. Se trata de la "Bandera Estrellada". Y Con estas locuras maníacas, estrellada va a acabar Cataluña y arruinada. Por más que, como siempre, hayan elegido para su eclosión como nación, un momento de gran debilidad de España.

Pero, como la historia demuestra, la Bandera Estrellada siempre se ha estrellado. Como es natural.

Arturo Robsy.

viernes, 2 de septiembre de 2011

SOBRE LA ZANCADILLA DE LLAMAZARES.

Como zancadilla parlamentaria por sorpresa califica El Mundo el veto del diputado de IU, Gaspar Llamazares, a la enmienda con la que PP y PSOE pretendían comprar el voto de CiU a la reforma constitucional; y a cambio del cual estaban dispuestos a reconocer la capacidad definitoria de las autonomías sobre su déficit.

Indudablemente, don Gaspar lo ha hecho por -dicho sea a la pata la llana- joder. Por soltar una patadita bajo la mesa en las espinillas ppsoistas. Por gallear -¡ahora veréis quien soy yo!- y sentirse el centro del mundo pese a su raquítica representatividad.

Indudablemente, don Gaspar Llamazares ha debido sentirse por un instante como si contase algo en el mundo y en la política española. Indudablemente, se habrá henchido de autocomplacencia y soberbia.

Indudablemente, el señor Llamazares no sabe aún lo que ha hecho, y cuando se de cuenta seguramente se arrepentirá. Porque -aunque no haya tenido más objeto que aplacar su rabieta y embarazar la cerdita, y le haya salido por casualidad-, Gaspar Llamazares ha impedido una nueva genuflexión de los autodenominados partidos mayoritarios.

Nunca creí que llegaría a decirlo, si bien es cierto que jamás he tenido el menor inconveniente en reconocer la verdad cuando se presenta. Y hoy, Gaspar Llamazares ha sido el único defensor de España en el Congreso de los Diputados.

jueves, 1 de septiembre de 2011

SOBRE LA DENUNCIA POLICIAL.

La relativa a la inacción del Gobierno ante el 15-M, formulada por la Unión Federal de Policía (UFP) en Bruselas, a donde han ido para pedir protocolos de actuación para manifestaciones como esta, dado que ni la Delegación del Gobierno ni el Ministerio de Interior han dado instrucciones sobre cómo actuar ante las protestas.

También consideran que el Gobierno ha tratado las indignidades quincemierderas de forma diferente a otras protestas, cosa que muchos sabíamos y habíamos dicho, pero que bien está ver confirmada por los que tienen motivos para afirmarlo de primera mano.

Tan hartos están los policías de ser utilizados como partida de la porra -de decimonónicas resonancias- al servicio de los gustos del partido que manda, que en su desesperación piden que los agentes dependan de órganos judiciales y no de políticos.

¡Estamos listos!

sábado, 27 de agosto de 2011

LA GRAN SOLUCION (O NO). (Por Arturo Robsy)

No es posible decir que nuestros gobernantes y nuestros aspirantes sean ineptos o faltos de principios o de inteligencia, porque actúan bien desde esas ideas de doscientos años: los mismos objetivos desde el Siglo XVIII, lo que merece la medalla a la constancia, con floripondio triangular. Sólo son salvajes: algunos de nacimiento y otros fabricados. Lo que conviene tener en cuenta es que estos españoles cimarrones, entrenados en ideas extranjeras, pretenden dominar el mundo entero, y bien dicho lo tienen. Y bien actuado. Dominar por guerra, por dinero, por letras de cambio (que ya se quedaron atrás). O sea, el propio Zapatero declaró a revistas del cuché, que era un rojo, o rojazo. Y si hay alguien del "dejar hacer, dejar pasar" es el señor Rajoy: de libro francés del siglo XVIII. De manual.

Entre unos y otros nos han llevado, con mucho consenso, a la mundialización que le dicen con diferentes ingenierías sociales y con un mimetismo llamado "ideología", que sólamente es excusa, blocao, refugio y trampa para elefantones algo inocentes. Hubo un creador de La Ideología (no una u otra, sino de la ciencia que, traducida, vale por Discurso de las Ideas), o, al menos, quien primero usó la palabra fue Destutt de Tracy. Desde Francia ¿Cómo no? Y en 1789: verde y con asas. La Ideología no se preocupa ni de la moral ni de la metafísica ni de la lógica. Anda como continuadora de Locke y, claro, considera al hombre como lobo del hombre y le parece natural. Como los ideólogos pensaban que la idea era una cuestión de palabras, ya se encargó Gramsci, buen rogelio, de demostrar, a su aire, que las palabras pueden y deben cambiar de su sentido al contrario. Como método. Un ejemplo, la llamada Ley de Muerte Digna.

En otras palabras: los llamados "principios", ya socialistas, ya liberales, son todos "antiprincipios". Nada que ver con la realidad.Casi como el derecho actual. Vivimos, entre unas cosas y otras, en un mundo superpuesto, imaginario, en el que muchos dicen creer y muchos se extravían. Y hasta aquí se llega precisamente porque ya se ha citado el cuento de la Muerte Digna, cosa gramsciana.

Hay -en el momento de escribirse esto,- una señora de noventa años a la que, por palabra de su hijo, la consejera de salud de Andalucía, ha desconectado de comida y de agua en en hospital de la Blanca Paloma, Huelva. Está muriéndose de sed y de hambre, y dicen que eso se hace por justicia. Si se dice en la cabecera que aquí se contiene la gran solución, hay que irse primero a tres asuntos normales: Que, por pacto entre liberales y rojillos, van a cambiar al constitución en su artículo 135. Que la ley que están aplicando a la desventurada nonagenaria, es sólo válida en Andalucía. Debe quedar claro: ley sólo para habitantes de Andalucía. Y que tres artículos después, en nuestra constitución, el 139, afirma que todos los españoles estarán sujetos a las mismas leyes, vivan donde vivan, que no es el caso de una ley mortal sólo válida en Andalucía. ¿En nombre del Estado de Derecho?

Y ahí está la solución definitiva: Puesto que de hecho, o sea de facto, andamos todos sometidos a leyes y haciendas distintas y caminamos por la extraña vía constitucional de la ruina absoluta, ¿por qué no seguir igual, sin menealla, y crear, con la misma cara que las Caimán, que Jersey, que Suiza o Gibraltar (que es territorio nuestro), o sea, con la misma cara mundial y plutocrática, una serie de paraísos fiscales? Se puede empezar con un paraíso que coja a La Línea, a Algeciras y a Tarifa. O, si se prefiere, la Isla de Perejil, cabras incluidas.

Y luego, ya embalados, un paraíso por provincia. Madrid, por supuesto; Barcelona tendrá que discutirse, porque es demasiado voraz y mentirosa. ¿Se comprende bien que en esta recesión que nadie sabe como parar, o no lo dice, sería una entrada de dinero fresco que nos permitiría, para variar, invertir en nosotros? Y esa es la solución, además de cargarse el origen de nuestra penuria: las Autonomías. Como decía Fernando Vizcaíno Casas, "las Autonosuyas".

Y no se trata de pensar en ello sino de hacerlo.

Arturo Robsy, contra-ideólogo.

jueves, 25 de agosto de 2011

LO MALO ES DE DERECHAS.

Que no lo digo yo, sino que es el tópico de los que no tienen razones, como el señor Aranda, cineasta octogenario y hormonado, cuyas palabras les comenté ayer.

Resulta que, en respuesta a esa entrada mía, mi camarada Arturo me remitió una respuesta que completa el panorama y, encima, divierte. Y por si fuera poco, habla bien de mí, que ya es el colmo.

Así es que -como cuento su generoso permiso para publicar cuanto de su mano me venga en gana-, aquí se lo dejo. Léan, que lo merece, y deléitense.

* * * * *

Este artículo, Rafael, es muy bueno. El tal Aranda viene a usar el mismo argumento básico que lleva en danza desde antes del 75: lo malo es de derechas. En el Siglo XIX, lo malo era monárquico. He oído a un alcalde -rojo y de aquí- decir que fumar es de derechas. O sea que no ir al cine español es de derechas y, por lo tanto, ir a las películas es de izquierdas, lo que, sin darse cuenta el Aranda, demuestra que casi no hay gente de izquierdas o que la izquierda española, además de ágrafa, es sordiciega, lo que explica el capricho de votar por segunda vez a Zapatero.

Por otro lado nuestra derecha no lo es. La votan los conservadores de todo cariz, pero el PP está manejado por tipos que son liberales y que no hacen más que pregonarlo aunque, luego, en Intereconomía y en su periódico dicen eso de "orgullosos de ser de derechas", aunque acabes de oír la perorata clásica de "menos estado" en alguna de sus tertulias. Lo que pasa es que los liberales -y más los recién convertidos- tampoco tienen ideas desde el escocés Adam S. La S indica siglo pasado, exactamente el XVIII, donde las hazañas liberales fueron las revoluciones americana y la francesa, el intento de instaurar el culto y la persona de la diosa Razón, la enemiga CON LA IGLESIA nuestra y la matanza.

Porque si miramos bien y con un bólígrafo vamos sumando muerto a muerto, el liberalismo ha matado a más que el marxismo: o sea, se ha esforzado. Ha hecho más guerras; ha exterminado a más razas, incluido el pájaro Dodo y a los indios bravos. Fue el liberalismo el que declaró las guerras mundiales y el que procreó, como hijo puterino, al socialismo: entre esos dos el problema está en quién maneja el capital: o el estado o los judios llamados "el mercado" o las finanzas. Y, además, masones, que es otra de las herencias liberales del siglo XVIII. Las sociedades anónimas son un cáncer más peligroso que el marxismo.

Roma, ya ves qué lejos me voy, era capitalista y liberal, y se tragó el mundo, empezando con los vecinos. Tuvo el problema de Cartago, que también era capitalista y liberal, y ya sabemos cómo resolvió el asunto. Y los Escipiones y muchos otros patricios, presuntamente "de izquierdas", se dedicaron a la matanza, como hoy los presidentes de USA y, como ayer, mi querido Napo (que enemigo y todo me sigue pareciendo un genio de primera) y la Reina Victoria con sus conocidos Pitt, Fox y Disraeli, al cual imitó mal Mendizábal.

Y entonces llegó el Aranda y dijo que la DERECHA CARECE DE INTELECTUALES. O sea que los inventores del progreso como leyenda y del progresismo y del plan masónico y todo lo demás, eran de derechas. ¿Contra quiénes combatieron, hasta vencer, los liberales españoles?

En fin, Rafael: muy buen artículo sobre todo porque en Aranda dibujas al clásico español cimarrón que de España no ha aprendido más que las ideas extranjeras que nos dominan.

Un abrazo.

Arturo

* * * * *

Gracias, Arturo.

Ya se sabe que, según los progres, que son los listos oficiales, la derecha nunca ha dado un intelectual. Y que, por supuesto, a los falangistas ni se les imagina con uso de razón. Ellos, en cambio, son tan listos que no llegan a ver esa explicación tuya, tan clara: que si los que van al cine -a ver sus cacas- son de izquierdas, no llegan ni para pagar al taquillero.

Los liberales, con la monserga del "dejar hacer", me dan la impresión de los centristas, siempre pendientes de mirar a un lado y otro, a ver dónde se tienen que colocar. Y con tanto meneo de pupila, acaban estrábicos, o se estampan contra un poste que viene de frente. El marxismo es una consecuencia lógica del liberalismo; algo así como los inevitables excrementos que siguen a una comilona.

El liberalismo, que es igualmente materialista que el marxismo, no se para en barras a la hora de hacer una guerra por la ampliación de los mercados y de los posibles consumidores. Son los poseedores del capital los que lanzan a los Estados a la guerra, a la mayor gloria de sus acciones.

En fin, que estupenda esta respuesta tuya y que, como no quiero cansarte con mas solicitudes de permisos de publicación, que ya se que los tengo, pues simplemente te digo que mañana lo pondré en el blog, para ilustración de muchos y deleite de todos.

Un abrazo.

Rafael.

SOBRE LA DIFERENCIA.

El Mundo (22-8-2011): Dos jóvenes de 18 años mueren tras ingerir drogas en una 'rave'

Minuto Digital (24-8-2011): Sorpresa del SAMUR: “No ha habido ni una sola intoxicación etílica ni por drogas durante la JMJ”

* * *

Y digo yo que si hace falta ser un lince para entender por donde cae el futuro.

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