Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 7 de diciembre de 2010

SOBRE EL PAIS QUE NO PINTA MUCHO.

Que eso es lo que opina el señor Guardiola, según ha recogido la prensa, y en este enlace de 20 Minutos pueden incluso ver el vídeo.
No es la primera vez que el señor Guardiola muestra su filiación separatista y -como es consustancial con el aldeanismo paleto de los nacionalistas- su victimismo. Ya hace cosa de un año, dijo -véase Minuto Digital- que respondía a los periodistas ucranianos en catalán porque “es nuestra lengua. Somos un país con lengua propia y cuando salimos, los que la utilizamos, la hablamos”.
Como mi nunca desmentido madridismo podría hacer que mis comentarios sobre don Josep fueran interpretados como poco objetivos, procederé a copiar un correo recibido hace unos días. Y procedente de Cataluña, que conste.
Ahí se retrata y define a los aldeanoseparatistas como el señor Guardiola.

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¿Qué es un catalibán?

Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo originario de Cataluña, o acomplejado por no haber nacido allí, con escasa masa neuronal y aspecto no muy agraciado -a juzgar por el de sus jefes de manada-. Camina habitualmente erguido (es erectus), excepto cuando se agacha a coger una subvención. Gusta de incurrir en la repetición compulsiva de consignas absurdas y delirantes falsedades, inculcadas por los mismos líderes a quienes aupó hasta la opulencia. Cada espécimen sigue siempre el mismo patrón de actuación social:
1º Recita una letanía de mentiras y sandeces.
2º Cuando alguien con una mínima inteligencia y escolarización elemental se las rebate, el catalibán se queda sin argumentos y contraataca gritándole: «Feixista!» ('¡Fascista!').
3º Si su injuriado interlocutor responde con otro insulto, el catalibán recurre al victimismo cínico y le espeta con dolido mohín: «Maleducat» ('Maleducado').

El catalibán, en época de apareamiento y fuera de ella, adolece de comportamientos contradictorios:
- Se queja de un presunto imperialismo de España, pero ha confeccionado un collage anexionista con mapas de otras regiones al que pomposamente denomina «Països Catalans» ('Países Catalanes').
- Pese a incluir a los valencianos en su fantasmagórico mini imperio, les niega el agua del Ebro y prefiere tirarla al mar antes que canalizarla para paliar su sed.
- Condena el supuesto "nacionalismo español". En cambio, considera que el nacionalismo catalán, el suyo, ése sí que es bueno y legítimo.
- Desprecia a los habitantes del resto de España, pero no le hace ascos a su dinero cuando compran la mayor parte de cuanto produce Cataluña.
- Boicotea productos no etiquetados en catalán, pero se indigna y lloriquea por el boicot a su cava.
- Detesta España, pero ni se le ocurre proponer que el Barça abandone la Liga y juegue sólo contra el Mollerussa, el Gramanet, el Gavà, el Atlètic Roda de Barà y equipos netamente catalanes.
- Echa a la Guardia Civil, para luego suplicarle que vuelva a combatir a los delincuentes que asaltan sus chalés.
El catalibán presume de demócrata y pacífico; y al que no le crea, lo muele a palos o amenaza de muerte, sobretodo cuando va en manada. Incluso hallándose en su hábitat, vive en permanente tensión por ilusorias conspiraciones maléficas que cree se ciernen sobre él y teme encaminadas a la eliminación de su especie. Posee una naturaleza cobardona y poco gallarda, que le lleva en sus rituales a taparse el rostro con caretas y pañuelos para evitar ser identificado.
Ocasionalmente, puede establecer corrientes migratorias hacia el sur de Francia para pactar con la ETA, o esconderse cuando la situación se le pone políticamente fea en su medio ambiente.
Numerosos vestigios indican que su número mágico es el 3: tripartito, TV3, Canal 33, corrupción del 3%... Ha evolucionado hacia costumbres funerarias asaz curiosas, como la de homenajear anualmente con honores de héroe a un antepasado (Rafael Casanova) que se hizo el muerto en una guerra y huyó, tras haber incendiado los archivos que lo involucraban y falsificado el acta de defunción de un cadáver.
El macho dominante parece presentar cierto grado de deficiencias anatómicas estructurales, pues se auxilia de costosísimos reposapiés cuando se desplaza en coche oficial.
Desde que sus ancestros cavernarios lo descubrieran hace 790.000 años, los catalibanes muestran una atávica fascinación por el fuego, el cual utilizan profusamente para:
- Quemar fotos del Rey y de la Reina.
- Quemar banderas de España.
- Quemar banderas de Francia.
- Incendiar contenedores de basura.
- Quemar ejemplares de la Constitución (se desconoce si danzan alrededor).
- Achicharrar con gasolina a los seguidores de la selección española de fútbol en tierras tarrasenses.
- Acudir con antorchas en procesión nocturna a la tumba del golpista Lluís Companys.
Pese a su indudable interés zoológico, no constituyen actualmente los catalibanes una especie protegida, pues abundan en platós de telebasura y se multiplican fuera de ellos con extraordinaria rapidez en proporción inversa a la calidad de la enseñanza impartida por la Generalidad. Son muy territoriales, es decir, desarrollan hostilidad hacia otros seres, salvo si éstos se mimetizan y emiten sus mismos sonidos guturales.
Ahí va una pequeña muestra:

lunes, 6 de diciembre de 2010

DÍA DE LA CONSTITUCIÓN



domingo, 5 de diciembre de 2010

SOBRE UNAS PRECISIONES A UN COMENTARISTA.

Como es habitual, transcribo el comentario realizado a mi entrada de ayer:

***
Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "SOBRE LA ALARMA DEL ESTADO.":

Hola Rafael C., este artículo tuyo es bueno y útil, y me gusta lo de tu "almacén", pero para empezar, pones la música muy alta, se lleva uno un susto al entrar en tu blog, luego y es lo que mas me preocupa, intentas denigrar a los que no comulgan con tus ideas políticas, que en este articulo dejas bien claras, y lo que haces perjudica tu credibilidad. Entonces permíteme una recomendación: un tío que escribe tan bien no debe ser tan grosero, y si mencionas la Constitución en tu cabecera, pon también el escudo constitucional español. Por lo demás casi estoy de acuerdo contigo.
PD. lo de Anónimo lo pongo porque no se como funciona lo demás. Un saludo.
El Zorro.

***
Lo primero, agradecer la buena opinión que le merecen mis palabras al comentarista. Despues, las explicaciones avisadas en el título.
El tema del volumen de la música no es una elección mía. En la barra donde -al comienzo de la página- se observa el nombre de la canción o himno, su duración, etc, hay un botón deslizante -abajo, derecha- que permite seleccionar el volumen sonoro al visitante. O, si se prefiere -abajo, izquierda- detener la reproducción.
En cuanto a que dejo mis ideas políticas bien claras, es evidente; especialmente, si se lee la página titulada ¿Qué es esto?, inmediatamente bajo la cabecera. Soy Nacionalsindicalista, cosa que desde 1977, año en que conocí el pensamiento de José Antonio, no he ocultado jamás.
Lamento no coincidir en la idea de que intento denigrar a quien no piense como yo. Quien no piense como yo y ofrezca razones, será rebatido en lo que mi capacidad permita, pero siempre en el tono correcto que emplean dos personas cultas para debatir. Buena prueba de ello, si es menester, está en el intercambio de pareceres mantenido días atrás entre un comentarista que firmaba José y este que suscribe, a propósito de la ley de muerte digna, o cosa así, que propone el Gobierno. O como en este mismo caso presente, en que habiendo recibido una crítica -absolutamente lícita, por otra parte- de manera correcta y educada, intentaré responder en igual tesitura.
No denigro a nadie; simplemente, defino. De llamar a los socialistas sociatas, a los de CCOO cocos, a los de UGT ugeteros, sobre no ser insulto, me siento sobradamente justificado por el uso indiscriminado que hacen -y ellos sí tienen ánimo de faltar- del término facha. Llamar rojillo a El Plural tampoco creo que sea insulto, máxime cuando lo de llamarse rojo ha sido puesto de moda por el señor Bermejo -aquél ex ministro que cazaba con Garzón sin licencia- y el propio señor Presidente Rodríguez, que como tales se han definido ufana y prolijamente. Además, la RAE nos dice que rojillo es quien tiene tendencias políticas más bien izquierdistas. Y si El Plural, y Público, y El País no son rojillos, que venga Stalin y lo vea.
Ocurre que a veces las palabras, por uso y abuso, toman en el inconsciente colectivo un sentido distinto -aunque posiblemente más perfilado- del que el diccionario les reconoce. Entiendo que hay palabras que son consideradas insultos, o que han quedado reducidas a un sentido zafio; pero ¿vamos a renunciar a la riqueza de nuestro idioma por ello? Desde luego, no estoy dispuesto a hacerlo.
Por tanto, no dejaré de llamar imbéciles -esto es, alelados, escasos de razón- a los que si la militarización la hace Franco la considerarían una medida dictatorial, y en cambio la aplauden si la hace el PSOE; ni dejaré de pensar que quienes para denostar una acción no tienen en cuenta su oportunidad o legalidad, sino su procedencia, son inocentes, cándidos, tontos o lelos, que es lo que significa gilipollas, término descendiente de gilí.
¿Es que los ciudadanitos que cuando les fastidian las huelgas de controladores aéreos o pilotos maldicen todo lo maldecible, pero cuando quien les joroba el trabajo, o la visita médica, o el exámen, son los conductores de autobús, metro, tren, huelguistas cortacarreteras, se muestran dóciles y solidarios, no están reducidos a domesticidad, que es una característica de los animales bovinos?
¿Es que no son engreídos sin fundamento para ello -que es lo que idiota, en segunda acepción, significa- los que se consideran por encima del bien y del mal para sentar cátedra sobre quien puede hacer o no hacer huelga, quien puede o no defender sus derechos laborales y su vida profesional?
¿Es denigrar a los sindicatos que metieron cuchara en el lío del metro de Madrid hace unos meses -esto es, CCOO y UGT además del profesional- llamarles rojipaniaguados? Véanse estas noticias y díganme si no es razonable, y si no me quedo corto:
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El Gobierno subvenciona otra vez con más de un millón de euros a los sindicatos

-
Queda una palabra que acaso sea el paradigma de esa grosería que el amigo El Zorro me achaca: la derivada del suave godere que los veteranos de Italia castellanizaron. Pero joder no es mas que -en segunda acepción, que es la que lógicamente concuerda con el texto- molestar, fastidiar.
La mención de mi cabecera a la Constitución vale en cuanto significa que digo lo que digo porque tengo derecho a decirlo, y la libertad de expresión también reza conmigo, no es sólo para rojos. Mi aprecio a la Constitución es conocido, pero por si acaso lo explicaré. Pienso que las leyes están para cumplirlas. Todas: desde la Constitución, hasta el último reglamento. Cuando una Ley no sirve, no se puede dejar de cumplir a voluntad, ni retorcer en busca de otra lectura más agradable; lo que hay que hacer es modificarla, de acuerdo con los procedimientos establecidos para ello.
Por tanto, mi aprecio y respeto a la Constitución llegan hasta el acatamiento hoy por hoy, y sólo hasta el momento en que sea posible modificarla por sus pasos establecidos en ella misma. Decir esto es plenamente legal; decir otra cosa no lo sería.
En cuanto al Escudo que el amigo El Zorro me aconseja cambiar por el que llama constitucional, no tengo mas que insertar la imagen de la primera página de la edición príncipe firmada por el rey, para demostrar que el Escudo de España que figura en mi cabecera es perfectamente compatible con la Constitución.
Otra cosa es que, por Ley posterior a la Constitución, se le recortaran definitivamente a España las alas de la ilusión colectiva y de la esperanza en el futuro.

sábado, 4 de diciembre de 2010

SOBRE LA ALARMA DEL ESTADO.

Cuenta Gonzalo Fernández de la Mora en sus memorias -Río arriba- que, allá por los primeros años setenta -si la memoria no me falla- había sospechas de que los empleados, no se si de Metro o de los ferrocarriles, podrían ponerse en huelga -evidentemente ilegal- para los primeros días del verano. Estaba preparado el Decreto de militarización, por si hacía falta.
El Caudillo se iba a sus vacaciones y el Ministro Fernández de la Mora quiso saber si, en caso de necesidad, le podría llamar. Preguntó Franco para qué, y respondió el Ministro que por si finalmente se producía la huelga. Para eso -dijo Franco- tiene usted el Decreto, aplíquelo.
Aquello, obviamente, era una postura que los sociatas, comunistas, cocos, ugeteros, imbéciles con master o a granel, hubieran calificado de dictatorial. Que yo sepa -y que la prensa digital diga- ningún comunista, socialista, coco, ugetero o gilipollas sin graduación, ha dicho palabra sobre la militarización del espacio aéreo español, de lo que da noticia El Plural, tan rojillo, con evidente satisfacción.
Y vayamos por partes, que no nos liemos. No es que a mi me parezca mal que se militarice el espacio aéreo, que se aplique el Estado de Alarma, o que se ponga firmes a quien lo haya menester. Pero eso, señores, es lo que los clasistas sindicales llaman romper una huelga ¿O no?
¿Qué hubieran dicho cocos y ugetos si el Gobierno autónomo de Madrid -el de doña Esperanza Aguirre- pide a Rodríguez que aplique el Estado de Alarma cuando la huelga del Metro madrileño? De facha hacia arriba no la libra nadie, pese a que hubiera estado en su derecho, de acuerdo con la Ley Orgánica que regula estos casos, y que si no quieren entrar en el BOE pueden ver en mi almacén.
Entiendo que eso de que a uno le joroben el puente, las vacaciones, los negocios, incluso las consultas médicas, fastidia mucho. Pero ¿dónde están ahora los ciudadanitos con espíritu bovino que, en las huelgas de otros transportes, berrean que hay que solidarizarse con los trabajadores, que ellos defienden sus derechos y que hoy por ti y mañana por mi? ¿Dónde andan los solidarios, los concienciados, los idiotas?
Pues están aplaudiendo al Gobierno, arrodillándose ante su ídolo Rodríguez a cuatro patas, porque ha hecho lo que, de hacerlo otro, habrían criticado como dictatorial, autoritario, contrario a los trabajadores, esquiroleante.
¿Acaso la clave estará en que los controladores aéreos no pertenecen a los sindicatos rojipaniaguados?
Y, repito: no es que apoye a los controladores, porque nadie -entiéndase bien: nadie- puede llevar su protesta hasta el punto de cerrar el espacio aéreo de un país, como no puede cerrar el tráfico ferroviario, o cortar las carreteras. Lo que digo es que, cuando son los metreros, o los ferroviarios, o los camioneros o los mineros, o los de cualquier fábrica, los que joden al personal, el Gobierno no toma las mismas medidas, como sería lógico y justo, porque la Ley -se supone- es igual para todos.
Ahora, descendiendo a otro nivel, advierto que -como empleado público-, estoy militarizado también, de manera que al que me lleve la contraria lo entrullo, ea. Porque -enterémonos bien- el Estado de Alarma faculta a las autoridades a hacer libremente muchas cosas que normalmente la Ley no permite.

viernes, 3 de diciembre de 2010

ROCAMBOLESCA HISTORIA (por Eloy R. Mirayo).

Hoy aparezco aquí, en casa de mi camarada Rafael C. Estremera, para comentar un suceso que, seguramente conoceréis, pero no en tanta profundidad como yo lo conozco.
Por ese motivo, y porque no soy capaz de guardar un secreto, os voy a desvelar todos los entresijos de tan rocambolesca historia: sucede que ayer han robado unos individuos encapuchados, en una nave situada en un polígono industrial de Getafe, un camión cargado de obras de Chillida, Tápies, Botero, Julio González, Antonio Saura... valorados en unos cinco millones de euros.
¡Qué audacia!, dirán los que no han seguido, como yo, la historia. Seguramente alguno de vosotros, los que tenéis el acierto de visitar esta casa de Rafael, también consideraréis que este suceso es un ejemplo de audacia y de planificación para hacerse con esas obras de arte. Pues no; no ha sido un trabajo bien planteado para hacerse con un botín concreto. El robo de las obras de arte en cuestión, ha sido una casualidad. Los ladrones iban buscando algo de un valor fácilmente contrastable, seguramente cable de cobre.
Me cuentan quien tiene un conocimiento exacto de lo que ocurrió al principio y de lo que siguió ocurriendo, que cuando los ladrones, lejos del lugar del robo, descubrieron lo que el camión tenía en su barriga, se llevaron un profunda decepción. Los tres ladrones se miraron desconcertados y el que parecía el jefe, encarándose con el que condujo el camión, le espetó de muy mala manera, en francés (no sé si en francés correcto, porque yo no sé francés): “eh tú, garsón, sir buplé, ques que sé, esto ser une merdé”.
Otro de los ladrones, el más alto, para poderles distinguir, jurando en arameo, parece ser que gritó: “joder tíos, hemos robado el camión de la tramoya de una verbena de pueblo.”
“Pues yo creo (comenzó a hablar el tercero que, para ser reconocido les diré que es bajito, gordo y calvo, después de cavilar durante un buen rato) que lo que hemos robado es un camión municipal, de los que van recogiendo trastos viejos e inservible, por las calles de este pueblo”.
Estos comentarios se han producido esta misma mañana y en uno de esos momentos silenciosos en los que todos los presentes están esperando que haya a quien se le ocurra algo, el bajito, gordo y calvo dijo: "me voy a comprar el periódico”. Y fue entonces cuando se enteraron que aquellos horrores, eran obras de arte de las mejores firmas contemporáneas españolas. Mi sobrinillo Pedrito, un chavalín de cuatro años, esta mañana viendo las fotos que han salido en la prensa, se pego un susto de órdago a la grande y se puso a llorar durante un buen rato.
Los propietarios de las obras en cuestión están tranquilos porque saben que la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid, se ha encargado de la investigación del robo. Ellos temían que fuera encargado a la policía del caso “faisán”.

jueves, 2 de diciembre de 2010

SOBRE PRIVATIZACIONES.

El día de la huelga de funcionarios -allá por junio- hecha por los liberados sindicales y tres despistados más, comenté una información de Público en la que un señor -o lo que fuese- de CCOO ó UGT afirmaba que había que hacer la huelga porque iban a privatizar la función pública, y otra liberada de CCOO ó UGT, respondía que eso era Esperanza Aguirre, que Zapatero nunca lo haría (1).
Pues, a la vista de la decisión del Gobierno de privatizar los aeropuertos de Barajas y El Prat, y casi la mitad de AENA, y un buen pellizco de las Loterías, pienso que esta señora liberada, así como sus compinches que la adoctrinaran en este tema, deberían pedir perdón por sus mentiras.
Cosa que, obviamente, espero sentado. Cómodamente.
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(1) En uno de los coches que sirvió de cobertura a la marcha (varias decenas bloquearon el carril de servicio de la Castellana) Emilia, Jesús, Eduardo y Emilio reconocían que Zapatero lo ha hecho bien en otras cuestiones, pero querían expresar "su derecho a la pataleta". "Es que van a privatizar la función pública", lamentaba Emilio. "Esa es Esperanza Aguirre, Zapatero nunca haría eso", le corrigió su tocaya.

martes, 30 de noviembre de 2010

SOBRE EL PAPEL DEL PCE EN LA GUERRA CIVIL.

Siquiera sea por desengrasar después de debatir sobre temas serios, comentaré uno de los chistes -sin puñetera gracia, pero chistes, porque no se les puede tomar en serio- con que Público -entre otros panfletillos- nos agasaja regularmente.
En este caso, a propósito de un libro de un señor Fernando Hernández que se dice historiador, titulado Guerra o revolución, y que -según el articulista de Público- "desmonta parte de los argumentos incendiarios de las memorias escritas por franquistas y exiliados."
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"La guerra terminó con la división de las izquierdas. Había que echar la culpa a alguien del desastre colectivo. Se produjo cierta unanimidad entre socialistas, anarquistas y parte de los republicanos: la culpa la tuvo el PCE por su afán proselitista, su búsqueda de la hegemonía y su sumisión a intereses foráneos", cuenta Hernández a Público. Y añade: "El franquismo, además de su viejo mensaje anticomunista, no aporta nada nuevo; bebe fundamentalmente de las querellas del exilio"
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Hombre, señor Hernández, el franquismo aportó algo bastante nuevo: la descripción pormenorizada de los crímenes comunistas -los que unos años después los vencedores de la GMII tipificarían como crímenes contra la Humanidad- en la Causa General, cuyo enlace tiene quien guste en la columna lateral.
Evidentemente, señor Hernández, la Causa General no le parecerá digna de tener en cuenta, porque usted es un rojo y lo mira desde su propia subjetividad. Ciertamente, tampoco yo soy objetivo. La diferencia está en que usted pontifica como historiador, y yo no; luego usted engaña a sus posibles lectores, y los míos saben desde ver la cabecera cual es mi opinión.
Partiendo de su evidente rojez, todo se entiende mejor. Y se responde por sí mismo.
Así, dice que el ascenso del PCE empezó a fraguarse tras la fallida revolución asturiana de octubre de 1934, gracias a su campaña por la amnistía de los presos políticos y el apoyo a huérfanos y detenidos. Muy loable la ayuda a huérfanos y detenidos, eso no hay quien lo discuta, o al menos no seré yo quien lo haga, siquiera sea porque también he realizado esas labores -para con los míos, claro está- cuando ha sido menester.
Eso de llamar presos políticos a los de la revolución de octubre, le define. Presos políticos los que dieron un golpe de Estado contra la República; presos políticos los que arrasaron y expoliaron la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo; presos políticos los que asaltaron cuarteles y asesinaron militares, y guardias civiles, y paisanos sin graduación, a mansalva.
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"La mayor controversia giró en torno a la supuesta obediencia ciega del PCE a las órdenes que emitía el padrecito Stalin. En realidad, la cadena de mando no era tan unidireccional como parecía, aunque sólo fuera porque la guerra obligó a tomar decisiones urgentes en clave nacional que escapaban a la lógica de la geopolítica internacional" -explica el señor Hernández.
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De lo cual -a poco que se use la lógica- se deduce que si las decisiones no hubieran sido urgentes, se habría obedecido ciegamente a la URSS.
Despues de otras muchas perlas similares, el señor Hernández se acerca al tema de Paracuellos. Evidentemente, para descargar de responsabilidad a su PCE. Así, dice que la aproximación del enemigo, la intensificación de que la sensación de derrota iría acompañada de una brutal represión, acentuó la ola de terror depurador en la retaguardia.
Terror en la retaguardia que venía de bastante antes, porque los primeros asesinatos de presos -presos políticos, estos sí, puesto que estaban detenidos antes de comenzar la guerra y por sus ideas- sucedieron desde julio, cuando el enemigo aún estaba bastante lejos de Madrid. Pero, como suele decirse, el miedo es libre y cada uno coge cuanto quiere, de forma que los comunistas lo cogieron bien y desde el principio, porque una cosa es asesinar presos indefensos en la cárcel, y otra irse a la sierra a combatir contra los voluntarios navarros de Mola.
"El número de presos fusilados en Torrejón y Paracuellos (incluidos oficiales del ejército nacional) entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre fue de 2.400", asegura el señor Hernández. El resto -hasta las cifras generalmente admitidas en torno a siete mil- fallecieron probablemente de gripe. Y, eso si, se justifica comentando que entre ellos había oficiales del ejército nacional. Cosa imposible, evidentemente, porque los militares que asesinaron en Paracuellos podían ser, todo lo más, de los detenidos en el Cuartel de la Montaña, pero difícilmente del Ejército Nacional, que aún no existía cuando fueron apresados. Para decirse historiador, este señor Hernández es bastante poco preciso.
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"La responsabilidad por las sacas correspondió a un sector neocomunista y otro anarquista de las organizaciones madrileñas. Pero si a ellos compete la ejecución material, la incitación tuvo un origen externo", escribe Hernández.
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Bien, todo dependerá de lo que entienda por neocomunista. ¿Era Carrillo un neocomunista, dada su vinculación a las Juventudes Socialistas Unificadas, a las que vendió al PCE incluso al precio de renegar de su padre, el socialista Wenceslao Carrillo?
En cualquier caso, para los comunistas la culpa siempre es de otro. Por ejemplo, de los anarquistas, tan socorridos a la hora de pagar el pato. Lástima que el propio Público (7-7-2009) escribiera lo siguiente:
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... hay un hecho histórico incontrovertible: el 8 de diciembre de 1936 evitó casi en solitario, como delegado de Prisiones de la República por la CNT, que una turba incontrolada vengara unos bombardeos recientes pasando por las armas a los 1.532 presos, sospechosos de apoyar a los fascistas.
(Habla de Melchor Rodríguez, anarquista en cuyo funeral -en 1972, pleno franquismo- sonó A las barricadas y las autoridades permitieron que se cubriera el féretro con una bandera anarquista).
Véase lo que pasa cuando se miente compulsivamente, señores de Público: que ustedes mismos se contradicen, y resulta fácil, a poco que se tenga algo de archivo, demostrarlo.
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La orden la dieron miembros del comisariado ruso del NKVD, posiblemente sin consultar a Moscú. "No era fácil, en aquella dramática situación en la que se debatía la capital martirizada por los bombardeos, discutir las orientaciones de un camarada que hablaba con la autoridad de su condición de agente soviético".
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Pero ¿no decía antes, señor Hernández, que el PCE no obedecía tanto como se cree a Moscú?
Menos mal que los propios comunistas de la época lo dijeron bien clarito, y así su casi homónimo Jesús Hernández escribió un libro titulado Yo, ministro de Stalin en España; y Enrique Castro otro titulado Hombres made in Moscú, donde se lee lo que sigue:
“-Comienza la masacre... Sin piedad... La Quinta Columna de que habló Mola debe ser destruida antes de que comience a moverse... ¡No te importe equivocarte! Hay veces que uno se encuentra ante veinte personas. Sabe que entre ellas está un traidor, pero no sabe quién es... Entonces surge un problema de conciencia y un problema de partido... ¿Me entiendes?”

¿Lo quiere usted más claro, señor presunto historiador Hernández?
Pues vea en qué quedaba todo el ideal comunista: Valentín González “El Campesino”, que entonces era comunista, relata -Vida y muerte en la URSS- que a su llegada a la patria soviética se encontró allí a su llegada de general invencible, pero derrotado, dos chiquitas jóvenes y estupendas, “encargadas -dice angelicalmente- de jabonarme y atender a mi tocado. Sentía mucho pudor y sonrojo desnudarme ante ellas y utilizar sus servicios.
‘Mi amigo alemán me susurró al oído:
‘-No protestes y sométete a todo; destila comunismo a cada instante, que cada palabra o gesto tuyo será cuidadosamente anotado y transmitido.
‘Había una ‘doncella’ -el entrecomillado es de ‘el Campesino’- también joven, guapa, bien vestida y perfumada para cada refugiado de categoría.
‘No tardé en saber que todas estas muchachas, disfrazadas con el carnet del Konsomol pertenecían en realidad a la NKDV y estaban destinadas a compartir nuestro lecho y a adivinar nuestros pensamientos y a vigilar nuestras acciones. Aquello era una especie de prostitución generalizada al servicio del espionaje comunista.”

-
En fin,. señor Hernández, léase usted esos libros, que cuentan las cosas de primera mano y desde su lado. Y, si no los encuentra -porque evidentemente a ustedes, los rojos de la mentira histérica, no les interesa que se conozcan- léa el Diccionario para un Macuto, de Rafael García Serrano, que da cuenta de ellos y de mucho más.

lunes, 29 de noviembre de 2010

¡GATILLAZO! (Por Eloy R. Mirayo.)

Estos últimos días hemos asistido, entre otras cosas, a la campaña electoral en las provincias catalanas para el gobierno de la Generalidad.
Vista la campaña de algunos partidos, más que la llamada a participar en las elecciones locales, parecía una invitación a erecciones generales, ya que las imágenes, además de verse en Cataluña, también se vieron en el resto de España. Hoy, a las 23 horas, ya sabemos los resultados de tan irregulares comicios. Todos recordamos el video de la señora Nebrera, muy sugerente, envuelta en una toalla de baño, como acabada de salir de la ducha, después de ir sembrando el suelo con las prendas de vestir más íntimas. También estará en el recuerdo de todos, el video del PSC en el que una señorita con cara de estar poca “atendida”, trataba de alcanzar un orgasmo, o dos, metiendo y sacando el sobre con su voto por la rendija de la urna, mientras que las señoras que la estaban mirando ponían cara de pedir lo mismo. Lo siento por ti, moza, tu “doncel”, el charnego Montilla, a pesar de sus palmeros, el señor “X González” y el, en breve expresidente del gobierno de España, señor Rodríguez, ha pegado un gatillazo de órdago a la grande. Insisto.
Lo siento por ti, moza de tan escaso amor, tu “doncel”, con carita de sacristán, te ha dejado con las bragas en la mano y sin comerte una “rosca”; mientras él, dolorido en el lomo, se refugiara en la oposición, entreteniéndose en contar los euros del “subsidio” que le quedará por sus dos legislaturas.
Me alegra tanto la marcha del ciudadano Montilla, como me apena la llegada del candidato de CIU, el señor Más. Por cierto, engañoso apellido, ya que el buen hombre es de corta talla (entre nosotros, esto es una maldad que me permito, desde mis 175 centímetros).A partir de la toma de posesión de su cargo, parece ser que, como primera disposición, mandará prender por los Mozos de Escuadra, a todos los ciudadanos del resto de España, que según se decía en el video de CIU, le quitábamos a los catalanes las carteras. Pero lo que yo creo que debería de hacer, es reunirse con los otros seis enanitos e ir a buscar a Blancanieves.

Eloy R. Mirayo.
Posdata. De todas las formas que se mire hoy, es un malísimo día para España mi Patria.

sábado, 27 de noviembre de 2010

SOBRE LA EUTANASIA NUEVAMENTE.

Prosigamos con el tema, puesto que entiendo que este intercambio de razones está siendo de interés para los lectores, y siempre merece la pena debatir con las personas que saben hacerlo.
En la última entrada sobre este asunto, José comentó lo siguiente:
-
jose ha dejado un nuevo comentario en su entrada "MAS SOBRE LA EUTANASIA.":
Hola,
Muchas y muy oportunas son sus consideraciones. Como siempre, procedamos mediante distinciones.
Eutanasia: ética.
Definamos eutanasia como matar a otro con la intención de privarle de una vida en que hay más de disvalioso que de valioso.
Definamos eutanasia voluntaria como aquélla que se realiza a petición expresa de la víctima, y sólo de la víctima.
Definamos eutanasia involuntaria como toda la que no cae dentro de la definición de eutanasia voluntaria. Ejemplos de ésta serían: eutanasia sin petición de nadie, eutanasia a petición de personas distintas de la víctima (como su familia, la dirección del Hospital, o la Administración).
Mi creencia moral es que si la futura víctima pide que la maten porque cree que no vale la pena seguir viviendo y ésta es una creencia formada conociendo bien todos los hechos relevantes y pensando claramente, entonces está moralmente permitido que la persona a quien ha hecho dicha petición cumpla con ella matándola. Es decir, es tan moralmente correcto cumplir con la petición como negarse a cumplirla.
Asimismo creo que en todos los otros casos existe el deber moral de no cumplir con la petición.
Eutansia: derecho
El problema de la eutanasia no se plantea actalmente con carácter general, sino sólo en una de sus especificidades. Nos peguntamos si es adecuada la legalización de la eutanasia voluntaria cuando:
a) Quien realiza la petición es un paciente.
b) A quien se dirige la petición es un facultativo.
c) El paciente padece dolores graves, crónicos e incurables dado el estado actual de la ciencia médica
Asumamos que se dan los requisitos que he enumerado para que sea moralmente correcto que el médico atienda la petición del paciente.
Ello no basta: ahora cabe preguntarse si es prudente legalizar este tipo de eutanasias voluntarias.
Por mi parte creo que:
a) La permisión legal de la eutanasia voluntaria en estos casos debe estar acompañada de la promoción de los cuidados paliativos. Sólo cuando el paciente tiene a su disposición tales cuidados puede formarse un buen juicio acerca de si su vida le resulta o no soportable.
b) No todo médico ha de poder atender la petición ni seguir el proceso. Debe tratarse de facultativos que no tengan interés en la muerte del paciente.
c) La petición de muerte del paciente sólo puede tener validez tras asegurarse que recibe toda la información relevante y de garantizar que no padece ningún trastorno que le impida decidir su futuro por sí mismo.
d) El médico no ha de tener el deber legal de atender la petición el paciente, sino sólo la facultad legal de hacerlo. Es lo que algunos llaman derecho a la objeción de conciencia.
Pero bueno, no conocemos el texto de la reforma. Lo tomaré como bueno si encaja en lo que digo y como malo si es de otro modo.
Por supuesto, entiendo que quienes creen que la eutanasia voluntaria es moralmente incorrecta en todo caso tengan dificultades en aceptar una legislación que la permita. Pero eso ya es una discusión de filosofía política.
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Por supuesto -lo aclaro para aquellos que se hayan extrañado de que no use argumentos religiosos- estoy tratando el tema desde un punto de vista estrictamente ético y moral, entendiendo la moral en su etimología; esto es, las costumbres. Si lo hiciera desde un punto de vista religioso, la cuestión está clara: matar es pecado, el suicidio es pecado.
Pero no se trata de eso, sino de evaluar la necesidad o la bondad de una Ley.
En este sentido, diré que coincido con las precisiones de José en gran parte, aunque guardo algunas reservas en varios aspectos.
Partiendo de las definiciones de eutanasia voluntaria e involuntaria, que me parecen muy claras y totalmente correctas, haría una distinción entre pacientes que están inconscientes y los que conservan la consciencia y las facultades mentales.
En el primer caso -enfermos terminales e inconscientes- no se puede recabar su autorización y, de las declaraciones del señor Rubalcaba (1) se desprende que podrán tomar la decisión los familiares y los médicos. La futura Ley, por tanto, incumple uno de los requisitos que señala José como necesarios para que sea moralmente correcto aplicar la eutanasia. Se entiende que, si es la familia la que autoriza, será porque el enfermo no está en condiciones de hacerlo. En tal caso, no se puede saber qué desearía el paciente.
Se podría aducir que el enfermo tendría que dejar expresada su voluntad para tal caso, y ello abriría nuevos caminos al debate. Pero el hecho es que el Ministro no dijo nada al respecto en la presentación de la Ley.
Tampoco me parece bien que -de autorizarse- fueran médicos en nada relacionados con el paciente los que atendieran la petición. Si no hubiese más remedio, por mi parte exigiría que -por lo menos el estudio del caso- lo hiciera su médico habitual, mucho más capacitado para discernir si se trata de un deseo meditado y con toda la información necesaria, o de una momentánea depresión. Se da por supuesto que en el proceso, bajo ninguna circunstancia, se podría permitir la participación de un médico que tuviese interés en la muerte del enfermo.
Nos queda el caso de los enfermos que conservan la consciencia y las facultades mentales. Se puede pensar que si una persona, teniendo toda la información sobre su enfermedad y las consecuencias de la misma, y no siendo víctima de una depresión o de un ataque de desesperación, decide no esperar a que se le hayan de aplicar cuidados paliativos y prefiere morir en el momento, ¿por qué negárselo?
Entonces, lo que me pregunto es por qué tiene el Estado que autorizar que uno mate a otro, cuando ese otro que no desea vivir se puede suicidar si así lo quiere. Si yo quiero morir y no tengo el valor de suicidarme, ¿cargo a otro con la responsabilidad de matarme?
Según lo veo, un sólo caso quedaría fuera de las dos posibilidades citadas: la de la persona que, conservando la lucidez mental, no tenga el dominio de su cuerpo para poder poner fin a su vida. Sólo en esta situación entiendo que podría ser admisible permitir el suicidio asistido, facilitando al enfermo los medios para poner fin a su vida voluntariamente y por sus propios medios -esto es, sin que nadie lo mate, sino que simplemente le facilite la posibilidad- y siempre después de un profundo estudio psicológico del paciente.
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(1) "Se produce cuando alguien en el pasillo de un hospital recibe a un médico que le dice que un familiar, su madre, su hermano o su mujer, está muy mal, que se muere irremediablemente, y lo que es peor, nos tememos que lo va a pasar muy mal de aquí a que se muera, va a sufrir, y el familiar le dice al médico si no lo podemos evitarlo", ha explicado Rubalcaba.

SOBRE EL MURO.

Y no me refiero al disco de Pink Floid -bastante inferior a los anteriores, todo sea dicho-, sino al que quiere levantar el señor Montilla, charnego pata negra del socialismo andaluz trasplantado a Cataluña.
Para que no me digan que exagero o -directamente- que miento, aquí está la referencia de El Plural:
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José Montilla llamó a la ciudadanía catalana a “alzar un espigón alto y fuerte, un muro que resista la envestida de las olas y que defienda el Estado del Bienestar, las políticas sociales, la justicia y el autogobierno, un muro muy alto y muy fuerte construido por toda la gente de izquierdas y progresista de este país”.
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(Entre paréntesis: la cita es un simple corta y pega, de modo que la V de envestida es de los analfabetos de El Plural)
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Cataluña siempre había presumido -y generalmente con razón- de cosmopolitismo, de europeísmo, de progresismo -que no es lo mismo que giliprogresía-, de avanzada cultural. Esto es: de todo lo contrario a lo que los separatistas decían que representaba el resto de España, que a su juicio -a veces también con razón-, era cerrada, vuelta sobre sí misma.
Ahora resulta que el Partido Socialista -y separatista, salvo cuando llegan las elecciones y hay que recabar el voto de los charnegos que no han tocado poltrona como Montilla-, quiere levantar un muro muy alto y muy fuerte. O sea, cerrar Cataluña, aislarla del mundo, no sólo por la imposición paranóica de un idioma minoritario, sino por la creación de un muro.
¿Será que la memoria genética tira mucho, y no se les va de la cabeza el Muro de Berlín, logro máximo del socialismo real, para cuyo derribo ni siquiera hizo falta maquinaria pesada?

jueves, 25 de noviembre de 2010

MAS SOBRE LA EUTANASIA.

Un nuevo comentario sobre el tema me da ocasión de profundizar más. El comentario -que como casi siempre traigo a primera página para evitarles bucear en las entradas anteriores- dice así:
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Jose ha dejado un nuevo comentario en su entrada "SOBRE LA RELACION QUE UN COMENTARISTA NO VE":
Hola,
Gracias, pues no creía que mi escueto comentario mereciera toda una entrada de su blog.
Lo que Ud. dice es alarmante, ya que sostiene que lo que pretende el Gobierno es permitir la eutanasia involuntaria. Pero vayamos por partes.
1) Ud. se pregunta si el suicidio es un delito. Como jurista que soy puedo contestarle que no lo es.
2) Si es delito el homicidio voluntario, que el Código Penal llama 'cooperación al suicidio que llega hasta la ejecución'. La eutanasia voluntaria sería un subtipo de esta cooperación: aquella en la que el que pide morir padece un dolor permanente e insoportable o algo parecido.
3) La eutanasia involuntaria está castigada simple y llanamente en el CP como homicidio común o como asesinato. No importa que el asesino tuviera intenciones pidadosas.
Mi comentario a su anterior entrada respondía a que yo imaginaba que lo que pretendía el Gobierno era legalizar la eutanasia volunatria, en el sentido de mi párrafo 2. Es decir, no castigar al médico que ayuda a morir a un paciente que se lo ha pedido, incluso hasta el punto de ejecutar él la muerte, si tal paciente padece dolores permanenetes e insoportables.
Pero Ud. dice que pretende adémás legalizar la eutanasia involuntaria, o sea, el homicidio o asesinato por motivos 'piadosos'.
Creo que la eutanasia voluntaria es moralmente correcta, pero que la involuntaria no lo es. No sé si es prudente legalizar la primera, pero sé que es de justicia prohibir la segunda.
Así que me opongo a la legalización que pretende el Gobierno, si es como Ud. dice (y así veo la relación con el caso del periodista); y quedo reflexivo si es la que yo pensaba, y sigo sin ver la relación con dicho caso.
Infinitas gracias por prestar atención a mi comentario.
Un saludo.
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Espero, amigo José, que no le moleste que traiga aquí su comentario, y que lo aproveche para tratar de profundizar más en el asunto. Pienso que razonar nunca está de más, y siempre resulta enriquecedor.
La referencia a la consideración como delito del suicidio la hice porque creo recordar -aunque puedo equivocarme- que así era hace tiempo, lo cual me parecía absurdo. Sí es delito, al menos de momento, pegarle dos tiros a alguien -quien dice dos tiros, dice un chute de cianuro-, por mucho que ese alguien lo pida. También creo que es delito la asistencia al suicidio, la incitación al suicidio, o la simple inacción -omisión del deber de socorro- ante un intento de suicidio.
El Gobierno dice que pretende legalizar la eutanasia voluntaria -aunque no lo llama así-, pero sus argumentos son falsos, por varias razones.
En primer lugar, el derecho a morir dignamente, que en las declaraciones de Rubalcaba asimila a morir sin dolor, no es necesario legislarlo de nuevo, porque ya existe. Hay unidades de cuidados paliativos, que evitan el dolor al enfermo. Existe el inconveniente de que esos cuidados paliativos suelen acelerar la muerte; pero hay una considerable distancia entre evitar el dolor a costa del efecto secundario de acortar la vida, y producir directamente el fallecimiento.
La Ley que anuncia el Gobierno pretende que los médicos y los familiares tengan el derecho, no ya de evitar sufrimiento, sino de producir voluntariamente la muerte de una persona. Es decir, con lo que se dice que será esa nueva Ley, el caso del famoso doctor Montes -condenado por sedaciones irregulares a pacientes que no lo necesitaban, y a los que aceleró la muerte sin motivo- sería la norma. Las declaraciones de Rubalcaba lo dejan claro: se quiere garantizar los derechos de los pacientes, sus familiares y médicos.
Porque, como ya dije, actualmente -y desde hace muchos años- cualquier persona puede renunciar a tratamientos que no quiera recibir, puede renunciar al llamado ensañamiento terapéutico, y puede dejar dispuesto que no quiere ser mantenido vivo de manera artificial.
Por otra parte, el Ministro Rubalcaba declaró que la nueva medida se aplicaría sólo en situaciones en las que el enfermo va a morir irremediablemente y va a sufrir.
Bien; así puestos, resulta de aplicación para todos nosotros, uno por uno, porque todos vamos a morir irremediablemente, y muy posiblemente vayamos a sufrir durante nuestra vida. Pero yendo a lo concreto, hay que preguntarse quien decide cuándo alguien va a morir irremediablemente, y hasta qué punto ese diagnóstico puede entenderse definitivo.
Como decía, con varias opiniones médicas que daban el caso por imposible, la hija de mi camarada Alberto Pascual habría sido eliminada para que no sufriese. En caso de que los padres de la niña se hubieran negado, ¿qué opinión prevalecería, la de la familia o la de los médicos? Ese es sólo un ejemplo. Con frecuencia se despiertan personas -véase aquí y aquí las noticias- que llevan años en coma y están desahuciados clínicamente.
Se puede decir que los médicos son enemigos de la muerte, y esto es cierto evidentemente. Pero también hay médicos que ponen sus estudios al servicio de los negocios de la muerte, y no resultaría difícil encontrar a los suficientes para formar en cada hospital una unidad, o un Consejo, o lo que fuese, encargado de dictaminar sobre quien vive y quien muere. Ya se les dotaría de poder de decisión a los afines a la ideología de la norma legal, para desplazar a los que mantuvieran su juramento hipocrático.
Aún en el caso de que la decisión última correspondiera al paciente -si está en condiciones de prestar su consentimiento- o a la familia, ¿qué van a hacer si un médico les dice que está en las últimas, que no tiene remedio y que si no se le ayuda a morir va a sufrir horriblemente? Sobre todo, si no se le da la elección de los cuidados paliativos, que evitan el sufrimiento, pero que no tienen como objeto la muerte rápida del enfermo.
Hay también casos de personas que, enfermas pero manteniendo una razonable calidad de vida, han sido convencidas por asociaciones pro-eutanasia para suicidarse, facilitándole los medios, en previsión de que más adelante seguramente iban a sufrir. Si se legisla que un médico pueda proponer la eutanasia a los pacientes, ¿qué impide que estas asociaciones vayan buscando enfermos a los que convencer de que más les vale morirse?
Ya hace un cuarto de siglo, en Holanda se empezó como ahora se pretende en España. El resultado -véase La Razón- es que ahora se debate si extender la ayuda al suicidio a los mayores de 70 años, aunque gocen de envidiable salud.
Todo esto -debo aclararlo nuevamente- son especulaciones basadas en las declaraciones del Ministro Rubalcaba. La Ley no ha sido enviada al Congreso, así es que no se puede saber cual es su contenido exacto ni sus posibles interpretaciones. Pero si de lo que se trata es nada mas que de morir sin dolor, y eso ya está regulado y establecido, ¿a qué viene legislarlo de nuevo?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

SOBRE LOS DESAYUNOS.

Asunto de fundamental importancia, según los nutricionistas y -al parecer- tema digno de ser ordenado legalmente, según informa La Gaceta.
Si ya el Gobierno del señor Rodríguez ha ordenado que se supriman en los colegios las máquinas expendedoras de bollería industrial, el gobiernillo catalanista no podía ser menos, de manera que obligará por decreto a "los hoteles de cuatro o más estrellas a ofrecer en sus desayunos productos catalanes y pan con tomate."
Sinceramente, no se cual es la producción de tomates en Cataluña, y si dará para tanto. Lo que sí creo poder asegurar, es que el trigo que se cultive en la región difícilmente llegará para todo el pan entomatado que se deba servir, de manera que difícil veo la catalanización del desayuno.
Igualmente, ignoro la cantidad de cerdos que se crían en Cataluña. De los de cuatro patas, digo; de los de dos ya sabemos que se crían muchos, pero esos no cuentan a la hora de fabricar butifarras, así es que lo mismo resulta que los tomates, el pan y la materia prima butifarrera son de importación, y -hablando con propiedad- no son productos catalanes, sino de las irredentas provincias levantinas o murcianas, de la odiada Castilla o de la charnega Extremadura.
No soy muy viajero, pero en mis escasos periplos fuera de Madrid siempre he observado que en todas partes se ofrecen los productos de la tierra, no sólo por ser más accesibles, sino porque representan también un atractivo turístico. Es lo normal. Pero hay que ser muy paleto, muy aldeano, muy cazuro, para ordenar por decreto el desayuno de los visitantes.
De manera que, a los hosteleros obligados por la psicosis separatista a presentarse como aldeanos, paletos y cazurros, les ofrezco una idea: que cuando algún baranda, barandilla o baranduelo se aproxime a sus locales con la reconocida intención de ponerse las botas a cargo del contribuyente, entre los alimentos ofrecidos les den morcilla.
Y, puestos a obedecer al aldeanoseparatismo, que les hagan una butifarra.

martes, 23 de noviembre de 2010

SOBRE LA RELACION QUE UN COMENTARISTA NO VE

En comentario a la entrada donde reproduje un artículo de Alberto Pascual en que relataba su vivencia personal con relación a la enfermedad de su hija, he recibido el siguiente comentario:
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Jose ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Salvad a mi hija de Rubalcaba y Pajín.":
Hola,
Es realmente muy emocionante. Pero no acabo de ver la relación entre el caso de la hija de este periodista y una posible despenalización de la eutanasia voluntaria.
Un saludo.
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Bien, amigo José: esto, precisamente, demuestra la perversidad de esa Ley.
Pero vayamos por partes. Esa eutanasia voluntaria se llama suicidio, y no se si aún las leyes civiles lo consideran delito, pero es evidente que, si se ha cometido el delito -esto es, sino ha quedado en grado de tentativa- al delincuente que lo comete le importa poco que le juzguen y hasta que le condenen.
Otra cosa es si la eutanasia voluntaria la tiene que administrar otro. A eso se le llama homicidio. Y ahí, precisamente, está la relación que usted no ve.
Porque -véase El Plural, poco sospechoso de ser facha- la prensa lo cuenta así:
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Según Pérez Rubalcaba, con esta regulación se quiere garantizar los derechos de los pacientes, sus familiares y médicos y "a morir dignamente", que es lo mismo que decir "morir sin dolor". El vicepresidente ha aclarado que la nueva medida se aplicaría sólo en situaciones en las que el enfermo va a morir "irremediablemente" y va a "sufrir".
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Ojo, que aquí no estamos hablando de mantener a una persona viva artificialmente, conectada a máquinas sin las cuales no podría vivir y sin esperanza de recuperación, situación para la que cualquiera de nosotros puede expresar su deseo de que no se le mantenga vivo.
Nos referimos a unas declaraciones que, junto a otras informaciones de prensa, indican que los médicos podrían tomar la decisión de aplicar la eutanasia a un enfermo incurable, sin preguntarle al enfermo y dándoselo a la familia como hecho consumado, queda claro que -aplicando esa ley- los familiares y los médicos pueden disponer de la vida de una persona.
Y hay familiares que se agarrarían a un clavo ardiendo y lucharían hasta el fin para salvar la vida de su enfermo. Ahí está el caso narrado por Alberto Pascual, con la muerte diagnosticada como inevitable felizmente superada y vencida. Pero hay familias que se quitarían de en medio al abuelito molesto en cuanto pudieran, o al hijo enfermo que no hubiesen abortado antes.
Y lo peor es que la Ley va a permitir que sean los médicos los que decidan cuando un enfermo "va a morir irremediablemente", y les va a otorgar el derecho a matarlo. Así de claro. Todo ello, repito, según los comentarios de prensa y las declaraciones de Rubalcaba. Habrá que ver luego el proyecto de Ley que se presenta en el Congreso, pero la intención declarada es la que digo.
De manera, amigo José, que con esa Ley -aun nebulosa- la hija de mi camarada Alberto Pascual, desahuciada en dos ocasiones por los médicos, habría sido eliminada. ¿Ve usted ahora la relación?

DE AYER A HOY (por Eloy R. Mirayo).

Hoy, en un diario de tirada nacional, en unas de las páginas que raramente se leen (a doble página) se publica una fotografía en la que puede verse a cinco señores que fueron ministros en la “época anterior”, que es la forma en que se denomina los casi cuarenta años de gobierno del Generalísimo Franco. En esa fotografía están don José María López de Letona, don Licinio de la Fuente, don José Luis Villar-Palasí, don Alberto Monreal Luque y don Fernando de Liñán.
Don José María López de Letona, fue ministro de Industria, 1969- 1974 (hoy el ministro de Industria es Miguel Sebastián Gascón, el de las bombillas). Don Licinio de la Fuente, fue ministro de trabajo, 1969- 1975 (hoy el ministro es Valeriano López, tomando el relevo de Celestino Corbacho Chaves, el de los cinco millones de parados). Don José Luis Villar-Palasí, fue ministro de Educación Nacional, 1968-1973 (hoy es ministro Ángel Gabilondo Pujol, quien no encuentra la forma de enderezar el rumbo, a la deriva, de la educación en España). Don Alberto Monreal Luque, fue ministro de Hacienda, 1969-1973 (hoy la ministra es Elena Salgado, la que cuando se asoma a la ventana de su casa, ve los brotes verdes de sus geranios). Don Fernando Liñán, fue ministro de Información y Turismo (hoy entra en la órbita de Miguel Sebastián, alias “el iluminao”).
Don José María López de Letona: Llegó, él dice que le sacaron, a la política desde la empresa privada y a ella volvió al dejar la política. Después gobernó el Banco de España, fue vicepresidente de Banesto, para retornar de nuevo a la empresa privada.
Don Licinio de la fuente: Abogado del Estado, no reniega de su ¿pasado? Falangista. Llegó, según el periódico, como abogado del Estado jefe en el Tribunal Supremo.
Don José Luis Villar-Palasí: Letrado del Consejo de Estado y catedrático de Derecho Administrativo. Habla varios idiomas europeos, además del japonés y el chino.
Don Alberto Monreal Luque: Fue Economista del Estado y llegó a ministro de Hacienda, después de estar un tiempo como subsecretario de Educación con Villar-Palasí.
Don Fernando Liñán: Licenciado en Ciencias Exactas y doctor en Económicas, se especializó en investigación operativa en Paris.
Hoy, esos ministerios los usurpan cuatro personas de capacidad limitada para ejercer tan alta responsabilidad. Jesucristo dijo: “Por sus obras les conoceréis” Que así sea
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Eloy R Mirayo

lunes, 22 de noviembre de 2010

SOBRE LA CRISPACIÓN EN LA MISA.

La celebrada ayer en el Valle de los Caídos, a la que según El Mundo asistieron cientos de personas y que, un día más, hubo de retrasarse por el monumental atasco en la carretera, organizado por la Delegación del Gobierno al enviar Guardia Civil a registrar los coches de los pacíficos ciudadanos que no delinquen.
Entre paréntesis: por el mismo precio, la Delegación del Gobierno podría mandar a la Guardia Civil que registrase los vehículos de los asaltantes de chalets, o de los traficantes de droga, o de los traficantes de explosivos; pero eso no conviene, porque lo mismo los encuentran y meten al Gobierno en un lío. Fin del paréntesis.
Pues bien: al parecer, durante la Misa ha aparecido una pancarta con la leyenda PSOE profana tumbas, lo que ha valido la identificación de los culpables de tal delito, a cargo de varios miembros de seguridad vestidos de paisano -esto es, de la secreta, que husmea quien va a Misa o quien reza por Franco, acaso para los futuros paseos-, y la reprimenda -no sacar las cosas de quicio- a cargo del oficiante.
Nunca criticaré a quien cumple su deber, de forma que nada tengo que decir sobre la Policía o la Guardia Civil que realiza su obligación. Otra cosa es si también lo hace con fruición, en cuyo caso entrarían en la categoría de chulos prepotentes; pero no es ese el tema.
El tema es la tibieza del cura oficiante, de los benedictinos de la Abadía, de la jerarquía eclesiástica en general, y de muchos de los asistentes a esas Misas del Valle de los Caídos. Todo ello está magistralmente explicado en un artículo de Germán Menéndez, en Religión en Libertad, cuya lectura les recomiendo pulsando sobre el enlace.
La persecución a Franco -a lo que representó, a lo que hizo, a lo que vivimos con él los que tuvimos el privilegio de existir en su tiempo- es consustancial con la persecución al catolicismo. Y mientras la Iglesia no se entere de ello, ponga las cosas en su sitio y se enfrente con la verdad por delante a lo que sea menester, poco quehacer le queda en España.

SOBRE LOS NEONAZIS DE "EL PAIS."

Que dice textualmente en titulares: Un grupo de cabezas rapadas desobedeció a la Guardia Civil y se negó a abandonar la zona, en referencia a las personas que el día 20 de Noviembre se acercaron a ejercer su libertad de expresión al Valle de los Caídos.
Si; al lugar ese que los rojos iconoclastas y talibanes quieren volar, acto reflejo de su condición de dinamiteros salvajes ya fehacientemente comprobada a lo largo de la Historia.
Grupo de cabezas rapadas que la propia foto del periodicucho sociata desmiente, porque son tan imbéciles que además de mentir ponen al lado la prueba de la mentira. Grupo envuelto en banderas preconstitucionales, continúa el paisillo. Por lo que se ve, las banderillas de la IIª República que llevaban los guarros no son preconstitucionales. Sólo son antediluvianas.
Grupos neonazis que se han resistido a marcharse -añade-, pese a que la ley prohíbe los actos políticos o exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo. Pues tal vez sería para comprobar cómo los guarros se saltaban su Ley a la torera -o a la gallinácea, mas bien- gritando cosas como "¡A por ellos, como en Paracuellos!," berrido que sobre exaltar la guerra civil -que perdieron, y lo repito por que se que les escuecen todavía las carreras en pelo- es una clara apología del asesinato y de los crímenes de guerra y contra la humanidad.
Por lo que respecta al siguiente berrido rojiguarro, eso de que "¡Madrid será la tumba del fascismo!", está claro que ya lo intentaron una vez y fue que no.
Y la próxima, tampoco. Porque si quieren repetir lo de Paracuellos, lo podrán hacer con los tibios, los mediopensionistas, los nichichanilimoná, los otramejilleros patológicos, los tolerantes hasta lo intolerable, los mierdas en general. Pero con los que ya sabemos lo que son los rojos, van de cráneo. Tenemos muy claro el camino que marcan las siguientes palabras:
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"… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad. Y en tal caso, camaradas, habrá que obtenerlo por la violencia… nosotros respondemos: vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente. Eso, dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil… Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil… No nos ceguemos camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aun los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar."
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Para los gilipollas de El País (y los del país), para tolerantes y tontolabas, para memos y cretinos, para sociatas y peperos, para rojos de mierda y mastuerzos de salón, debo aclarar que las citadas palabras pertenecen a don Francisco Largo Caballero; fueron pronunciadas en un mitin el 9 de noviembre de 1933, y publicadas por el periódico El Socialista.

Salvad a mi hija de Rubalcaba y Pajín.

No conozco a Alberto Pascual mas que de voz, a través de su intervención cotidiana en La Quinta Columna de la Radio Intercontinental anterior a la intereconomización desnaturalizadora, y a veces en Punto de Vista, de la misma emisora.
Ahora me llega un artículo suyo que, además de ser emocionante, explica muy bien unas cuantas cosas. Aquí lo tienen:

Salvad a mi hija de Rubalcaba y Pajín

Sin duda alguna, el actual Portavoz del Gobierno es un excelente conocedor de la obra de Chomsky y sus estrategias de manipulación mediática. Estrategias que pone diariamente al servicio de la ingeniería social que su colega "Arfonzo", tan siniestro como su apellido, resumió en aquel célebre "A España no la va a conocer ni la madre que la parió". Rubalcaba comparecía ayer ante los medios para anunciar el próximo paso que en tal sentido prepara la banda de la que es vocero oficial. Muerte digna para enfermos desahuciados, le llaman. Para el régimen de Hitler, un judío tenía la consideración de enfermo, una vez internado en un campo de concentración ya podía darse por desahuciado y la duchita de Zyklon B era la muerte más digna y dulce que el gobierno le garantizaba. Ante un partido como el PSOE, capaz de alumbrar una Ley como la abortista de 1985, una oposición que nada hizo por cambiarla cuando su mayoría absoluta se lo permitía, que sigue financiando en las comunidades en las que gobierna los asesinatos de "nasciturus", y que continúa sin mantener una postura clara ante el ensañamiento genocida que facilita la última reforma al respecto, sólo cabe ponerse en guardia.
Y eso es lo que, en primera persona, hago en este artículo-testimonio, alertado por lo escuchado sobre ese remedo de eutanasia que empiezan a pergeñar.
Marta, mi hija mayor, con 6 años de edad, fue diagnosticada a finales de 2007, en Madrid, nuestro lugar de residencia, de un cáncer infantil denominado neuroblastoma, en estado de alto riesgo, con amplificación del oncogén n-Myc, y metástasis diversas. Desgraciadamente, la variedad con peor pronóstico.
Pese a mi relativa juventud, siempre he crecido imbuído del espíritu de monje-soldado, para el que la rendición no forma parte de su vocabulario. Por ello, y arropado por la familia entera, esa célula básica e indisoluble de la sociedad en la que algunos aún creemos, nos lanzamos, cargados de fe, al acompañamiento de nuestra hija en su lucha. A Dios rogando y con el mazo dando.
Difícilmente puede entenderse el modo en que todos nosotros fuimos viviendo el proceso sin intervención sobrenatural alguna. Las cadenas de oración que se iniciaron, y que continúan hoy en día, inasequibles al desaliento, nos fueron dando una fuerza que jamás hubiésemos sospechado tener. Duras quimioterapias, trasnsplante autólogo con reclusión de un mes en una habitación "limpia", cirugías, radioterapia, noches y noches de hospital, integradas en la rutina laboral imprescindible para seguir manteniendo los ingresos... En agosto de 2008 se había conseguido la remisión completa, y nuestra campeona, alumna de un exigente colegio con enseñanza en alemán había superado, además, su curso escolar con la tenaz ayuda de mi santa esposa. Tocaba ahora la terapia preventiva para evitar posibles recidivas. Todo ello con controles semanales en el Hospital de Día.
Mayo de 2009 marcó el final del tratamiento. En junio de 2009, mi buen amigo Eulogio López apuntaba incluso a un posible milagro desde su digital "Hispanidad".
Pero estaba claro que Dios quería seguir poniéndonos a prueba, para ser dignos testigos de su grandeza y ayudar en la conversión y salvación de las almas de aquellos a los que pretendemos ayudar con nuestro ejemplo. En julio apareció la temida recidiva. Los mejores expertos de la Comunidad de Madrid nos comunicaron con cariño pero con franqueza que sólo quedaba esperar el fin con una terapia paliativa.
La providencia aparece cuando uno menos la espera, y se cruzó en nuestro camino una gran profesional y mejor persona, a punto de dar a luz entonces a su noveno hijo. Buscó por todo el planeta al equipo con mayor índice de éxitos en el tratamiento de la patología de nuestra hija. Tuvo que trasladarnos con dureza reiterados informes que, a la vista del caso, confirmaban su carácter incurable.
Hasta que el MSKCC de Nueva York nos abrió una puerta a la esperanza. Además, nos ofrecían la posibilidad de seguir el tratamiento desde Barcelona, tutelado por uno de sus colaboradores. Era octubre de 2009. Alquilamos casa en Sant Cugat del Vallés, trasladamos expedientes académicos, y nos mudamos toda la familia a Cataluña, manteniendo mi trabajo gracias a la solidaridad de mis socios y a mis desplazamientos cada semana a Madrid. Contábamos nuevamente con la ayuda de esa institución en vías de extinción que es la familia así como de un nutrido número de grandes amigos. No quiero extenderme más sobre todo aquello por lo que hasta el día de hoy hemos pasado, que daría para todo un libro. Un libro con capítulos tan desgraciadamente interesantes como la razón sin desvelar que llevó al periodista Eduardo García Serrano a calificar de "zorra" a la Consejera de Sanidad Catalana, y que guarda relación con nuestra historia. Algún día habrá mas oportuno para explicarlo.
Sólo queda concluir que, a día de hoy, nuestra hija mantiene una pequeña enfermedad en médula ósea controlada y asintomática. No ha perdido ningún curso, asiste regularmente a sus clases, a catequesis e incluso se ha iniciado en la danza. Jazz, para ser más exactos.
No sabemos qué le deparará el mañana. De hecho, nadie sabe cuál será su último día. Sólo Zapatero y sus secuaces pretenden hacerlo previsible, como ya lo hicieron sus predecesores en las checas de los años treinta.
Porque Marta, a la par que un ejemplo de fuerza y alegría en la lucha por la supervivencia, ha sido y es, un gran coste económico para la sociedad y para la familia. A la vista de esa carga, de la situación de crisis, del anuncio de Rubalcaba, y del afán de sus opositores peperos de convertir la sanidad en un negocio liberalizado, me pongo en guardia. Y sospecho. Y temo. Y pienso que, tras la primera recidiva de otra Marta cualquiera, su puesto en esta vida se consideraría convenientemente amortizado y tocaría la "muerte digna".
Hablando de dignidad. ¿Vamos a tener los españoles dignidad suficiente para parar la aberración que se avecina? ¿Vamos a privarnos sin rechistar de todas los juegos, viajes y momentos como los que con nuestra hija hemos podido disfrutar desde que se le dio por desahuciada? Y todos los que están por llegar hasta que Dios nos llame a ella o a nosotros a la vida eterna. Sólo El decidirá. La vida es un reto. Acéptalo. La vida es la vida. Defiéndela.
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Alberto Pascual

sábado, 20 de noviembre de 2010

20-N.

Soy José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, tercer Marqués de Estella, abogado.
Fuí condenado a muerte, tras un proceso político en el que admití a los que me juzgaban por entender precisamente que era un tribunal de políticos, y fusilado el 20 de Noviembre de 1936. Tenía 33 años.
Mi crimen fue desear la unidad de los hombres y las tierras de España, reclamar la mejora de las condiciones de vida de los más desfavorecidos, exigir una democracia auténtica que diese valor al hombre por encima de los partidos sectarios. Mi delito fue exigir vías de representación auténticas: la familia, el municipio, el sindicato. Pedir que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombre, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serlo, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna.
Mi crimen fue explicar la universalidad que a Cataluña y Vascongadas confería su esencia española; desvelar el pensamiento íntimo del marxismo, acerca de que los obreros eran una plebe y una canalla, de la que no había que ocuparse sino en cuanto sirviera para la comprobación de sus doctrinas. Fue levantar a la juventud española en una tarea común de redención, de servicio y de sacrificio. Fue proclamar que lo que hay que tener es un sentido total de lo que se quiere; un sentido total de la Patria, de la vida, de la Historia, y ese sentido total, claro en el alma, nos va diciendo en cada coyuntura qué es lo que debemos hacer y lo que debemos preferir.
Mi crimen fue querer que España fuera Una, Grande y Libre, y ponerla Arriba.


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Soy Francisco Franco Bahamonde, Generalísmo de los Ejércitos, Caudillo de España.
Fallecí en la cama del hospital La Paz, de Madrid -uno de aquellos hospitales de la Seguridad Social que creó uno de mis ministros falangistas, José Antonio Girón de Velasco- el 20 de Noviembre de 1975.
No me perdonan haber salvado a España del comunismo soviético. No perdonan que los que lucharon a mi lado tuvieran mejor espíritu de combate, tuvieran moral de vencedores porque eran capaces de sacrificarse por la Patria de todos.
No tienen en cuenta la contribución de España, bajo mi mando, a la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, impidiendo que las tropas alemanas ocuparan Gibraltar y cerraran el Mediterráneo. Ni el rescate de miles de judíos perseguidos, que lograron mis embajadores. Ni el mantenernos firmes contra el comunismo, que sólo 15 años después reconocerían y agradecerían los Estados Unidos, cuando los soviéticos se les mostraron tal como los conocimos aquí.
Quise lo mejor para España, y la llevé a lo mas alto sin que me temblara el pulso. Tomé de cada grupo lo que mejor convenía al interés de España en cada momento; por eso, ninguno de los que querían la exclusiva para su grupo estuvo contento. Tampoco la Iglesia, por la que tantas veces puse la cara.
Pero se que no tuve más enemigo que los que lo fueron de España.


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Soy Rafael Carlos Estremera Cuenca, autor de este diario desde hace unos años. El tiempo aún me permite seguir con vida y todavía no me han matado, aunque todo se andará, y advierto que pondré todas las dificultades que pueda, siquiera sea por jorobar.
Mañana quizá diré que quien me quiera para algo aquí me tiene, pero hoy sólo deseo decir -una vez más y tantas como sea menester- que soy joseantoniano y soy franquista. Y repetir la Oración que nos enseñó nuestro camarada Rafael Sánchez Mazas:
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Señor:
Acoge con piedad en Tu seno a los que mueren por España, y consérvanos siempre el santo orgullo de que solamente en nuestras filas se muera por España, y de que solamente a nosotros honre el enemigo con sus mejores armas.
Víctimas del odio, los nuestros no cayeron por odio, sino por amor; y el último secreto de sus corazones, era la alegría con que fueron a dar sus vidas por la Patria. Ni ellos ni nosotros hemos conseguido jamás entristecernos de rencor, ni odiar al enemigo.
Y Tú sabes, Señor, que todos estos caídos mueren para libertar con su sacrificio generoso a los mismos que les asesinaron; para cimentar con su sangre fértil, las primeras piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera. Ante los cadáveres de nuestros hermanos, a quienes la muerte ha cerrado los ojos antes de ver la luz de la victoria, aparta, Señor, de nuestros oídos, las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redención ciega y entenebrece, y hoy vienen a pedir con vergonzosa indulgencia delitos contra los delitos, y asesinatos por la espalda a los que nos pusimos a combatir de frente.
Tú no nos elegiste para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares, custodios de valores augustos, números ordenados de una guardia, puesta a servir con honor y con valentía la suprema defensa de una Patria.
Esta ley moral es nuestra fuerza. Con ella venceremos dos veces al enemigo, porque acabaremos por destruir, no sólo su potencia, sino su odio.
A la victoria que no sea clara, caballeresca y generosa, preferimos la derrota. Porque es necesario que mientras cada golpe del enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y de una moral superior.
Aparta, así, Señor, de nosotros, todo lo que otros quisieran que hiciésemos, y lo que se ha solido hacer en nombre de vencedor impotente de clase, de partido o de secta. Y danos heroísmo para cumplir lo que se ha hecho siempre en nombre de una Patria, en nombre de un Estado futuro, en nombre de una Cristiandad civilizada y civilizadora.
Sólo Tú sabes, con palabra de profecía, para qué deben estar aguzadas las flechas y tendidos los arcos.
Danos ante los hermanos muertos por la Patria, perseverancia en este amor, perseverancia en este valor, perseverancia en este menosprecio hacia las voces farisaicas y oscuras, peores que voces de mujeres necias. Haz que la sangre de los nuestros, Señor, sea el brote primero de la redención de esta España en la unidad nacional de sus tierras, en la unidad social de sus clases, en la unidad espiritual en el hombre, y entre los hombres.
Y haz también que la victoria final sea en nosotros una entera estrofa española del canto universal de Tu Gloria.


Imagen por cortesía de Rafa España



viernes, 19 de noviembre de 2010

SOBRE LAS CONVERSACIONES PRIVADAS DE UN SINVERGUENZA PUBLICO.

Que hay muchos, ya lo se, pero el más reciente parece ser ese fulano al que llaman Salvador Sostres, vaya usted a saber por qué error del registro civil.
El caso es que este tío -tomo la noticia de 20 Minutos, porque ni tengo tiempo ni ganas de ver el video que anda por ahí- es un gorrino, y lo cuenta públicamente. Y no porque tenga preferencias sexuales por las jovencitas, puesto que habla de 18 ó 19 años; esto es, mayores de edad civil y casi ancianas con respecto a la edad legal para acceder libremente a la cópula. Este tío es un gorrino por esas fijaciones que demuestra, más cerca de la hediondez y la coprofagia que del ayuntamiento carnal.
Dicho esto, reitero lo afirmado con respecto al caso Sánchez-Dragó: es inmoral que se lleven las manos a la cabeza y las denuncias a la boca, o a la prensa, los mismos que fomentan el emputecimiento de las niñas y el abujarronamiento de los niños desde la escuela.
Otra cosa es que este fulano -masculino de fulana, quinta acepción, en este caso- sea el mismo hideputa que escribía esto (tomado también de 20 Minutos, que se refiere a Periodista Digital): El independentismo en Cataluña está absolutamente justificado aunque solo sea para huir de la caspa y el polvo, de la tristeza de ser español.
Pobre imbécil, que no se da cuenta de que la caspa y la tristeza es suya, personal, instranferible, íntima, unívoca y consustancial consigo mismo. Eres tu, cabrón, el casposo y el triste; el gorrino y el pervertido. Y tu casposidad y tu tristeza de existencialista fracasado y algo ñoño; tu hediondez y peversión, van siempre contigo, como iría contigo tu alma, si la tuvieras.
Caspa y tristeza, polvo de abandono y mugre, que se han debido multiplicar al verte obligado a aceptar las migajas -no de la caridad, sino de la venta fraudulenta de aquella presunta integridad que nunca tuviste- de televisiones centralistas en las que tienes que hablar una lengua de la que decías que es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel hablar un idioma que hace un ruido tan espantoso para pronunciar la jota.
¿Que pasa, que no te gusta ser un hijo de puta? Pues leete a ese hortera analfabeto que fue Cervantes, y quédate en su inmortal hideputa, que te sonará más suave.

SOBRE LA CRUZ DEL VALLE.

De la que -tomo la información de El Imparcial- un llamado Foro por la Memoria de la Comunidad de Madrid, y un llamado Foro Social de la Sierra de Guadarrama, y una llamada Federación Estatal de Foros por la Memoria, proponen su voladura controlada como culminación de un gran acto público nacional de desagravio a las víctimas del franquismo, porque de ninguna forma se puede consentir que se siga alzando hacia el cielo ese símbolo de muerte y venganza.
 
Con los cuatro hijos de la gran puta subvencionados, y los tres gilipollas de acompañamiento cerril y romo, no se puede razonar. Son estereotipos, tópicos sin hilvanar, migajas de incultura oceánica y zafiedad incontrolada. Son antipatías con patas y complejos con pedigrí, cerebros obtusos y almas podridas.
 
Así es que no vale de nada decir la verdad: que no hay muerte, sino vida, en la Cruz; que no hay venganza, sino reconciliación. Que los presos que trabajaron en el Valle fueron siempre voluntarios para reducir condena y para ganar un sueldo igual al de los demás trabajadores.
 
Nada de eso vale, porque para el rencoroso sin razón no hay argumentos. Así es que tal vez sea hora de decir que se la están jugando; que somos muchos los que estamos hasta donde no digan dueñas de sus gilipolleces; que se están buscando que se nos hinchen los cojones -dicho para que lo entiendan-, y nos dejemos de tiquismiquis y, puesto que están deseando ganar una guerra, nos pongamos a ello y tengamos otra. Que, por supuesto, volverán a perder. Que se están buscando que nos olvidemos del perdón y de la reconciliación de la Cruz, y nos liemos a leches.
 
Que se están buscando que dejemos el mandato de amar al enemigo, y se nos suelte la fiera que todos llevamos dentro y que a veces tanto cuesta sujetar. Que van a conseguir que tengamos que darles otra carrera en pelo, y que -como consigan exasperarnos de verdad- va a ser cierto todo lo que ahora mienten, porque a nadie se le puede provocar tanto sin respuesta, y porque ya puestos -dado que mienten y difaman a cuatro patas- lo mismo nos cuesta que sea verdad en el futuro lo que es mentira hacia el pasado, para que larguen con motivo.
 
Que van a conseguir que nosotros nos echemos al monte, y a ellos los echemos al agua. O al muladar. Y que se dejen de tanta mierda de foro, porque empezamos a estar hasta el forro.
 
Y esto, señores jueces, señores fiscales, señores progres y señores idiotas, no es ninguna amenaza. Es sólo una premonición.
Y a quien Dios se la de, San Pedro se la bendiga.
 

SOBRE LA EMPANADA ZAPATERA.

Copio literalmente de El Plural:
 
Según Zapatero, dada la "magnitud" de la tarea que queda por delante para revertir las cifras de desempleo no se puede ser "complaciente". En su opinión, la recuperación va a ser "cierta y sostenida", pero aún es "lenta y también incierta en su progresión".
 
O sea, que es cierta e incierta.
 
Cojonudo, tío. Así no hay quien falle, ¿verdad?

jueves, 18 de noviembre de 2010

SOBRE LAS COMPARACIONES LEPENIANAS.

Porque ni más ni menos que de ser peor que Le Pen han acusado a la señora Sánchez Camacho por un videojuego en el que aparece a lomos de la gaviota 'Pepe' atacando con ideas en forma de bombilla a independentistas e inmigrantes ilegales, según comenta El Imparcial.
Para mi, desde luego, la inmigración ilegal no es un juego, sino un grave problema. Y la solución no es hacer propaganda electoral, sino aplicar la legislación vigente o -si no resulta adecuada- modificarla siguiendo los trámites pertinentes.
Para mi, la señora Sánchez Camacho se agarra al clavo ardiendo de las apariencias, sin tener idea de los fundamentos. Cosa que en el PP no es, ni mucho menos, nueva. Son pura fachada sin nada dentro. Todos ellos, no sólo el PP.
Pero para mi, los que se retratan en la referida acusación son los señores Tardá -de ERC, claro- y Blanco -el consabido Pepiño-, al comparar con Le Pen, como si Le Pen fuese el diablo o, en su defecto, el mismísimo Stalin.
Le Pen es un señor cuyo partido defiende unas ideas que han merecido el apoyo de bastante número de electores. Los suficientes para tener amplia representación en su Parlamento, y para haberle disputado la Presidencia de la República francesa a Sarkozy, aparcando a la candidata socialista en la primera vuelta. Esto es: que Jean Maríe Le Pen es un político que compite democráticamente en su país, y que obtiene apoyos electorales suficientes. ¿Quien coño son los Tardases y Blancosos para criticarlo y para afear a los franceses su derecho a elegir a quien gusten?
Es lo que tiene ser rojo y tiranuelo de salón: que cuando los demás eligen lo que ellos no quieren, se ponen de los nervios y les sale el dictador que siempre han llevado dentro.

SOBRE LA DEMOCRACIA SEXUAL.

La que invita a ejercer el PSC, afirmando en su propaganda electoral que -dícelo El Mundo- 'votar es un placer', a cuyos efectos una chica joven toma una papeleta de los sociatas y mete y saca la papeleta de la urna en repetidas ocasiones, mientras en su cara aumentan los gestos de placer. Al final, la papeleta cae en la urna y llega el orgasmo.
A mí, lo que me parece es una palmaria demostración de que -como dijera el maestro Rafael García Serrano- para los progres la libertad siempre acaba en el culo, y que la democracia se la pasan por los genitales.

SOBRE LOS VIKINGOS DESCUBRIDORES.

Cuenta El País que unos investigadores del CSIC han descubierto ADN de orígen amerindio -o sea, de América- en Islandia, lo cual demuestra, a su parecer, que los vikingos viajaron a ese Continente en torno al año 1000. El estudio se ha hecho en colaboración con la Universidad de Islandia y la empresa farmacéutica Decode Genetics, ambas de Reikiavik, lo cual no tiene por qué suponer nada especial. O sí.
En todo caso, el hecho no resta ningún mérito a Colón, y menos aún a España. Porque los vikingos pudieron llegar, pero nunca supieron que habían llegado, ni a donde, ni qué significaba aquello. Se volvieron a casa, o se fueron y retornaron de vez en cuando, pero jamás supieron que habían descubierto un nuevo Continente.
Ya lo dijo José Antonio, con respecto a los navegantes vascos que también llegaron a América antes que Colón:
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Acaso siglos antes de que Colón tropezara con las costas de América pescaron gentes vascas en los bancos de Terranova. Pero los nombres de aquellos precursores posibles se esfumaron en la niebla del tiempo. Cuando empiezan a resonar por los vientos del mundo las eles y las zetas de los nombres vascos es cuando los hombres que las llevan salen a bordo de las naves imperiales de España. En la ruta de España se encuentran los vascos a sí mismos. Aquella raza espléndida, de bellas musculaturas sin empleo y remotos descubrimientos sin gloria, halla su auténtico destino al bautizar con nombres castellanos las tierras que alumbra y transportar barcos en hombros, de mar a mar, sobre espinazos de cordilleras.
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¿Queda claro quien, cómo y cuándo se descubre un Continente?

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