Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

lunes, 16 de enero de 2012

SOBRE EL "PEOR QUE CARRILLO".

No es el estilo Nacionalsindicalista el de alegrarse de las desgracias ajenas.

En aquél, -tan próximo, tan vivo, tan nítido, tan actual- 1975, dicen las lenguas de doble filo que hubo mucho rojo, mucho memócrata, mucho liberal, mucho hideputa, que brindó con champán por la muerte del anciano General, que se murió por sí mismo y en una cama de hospital de la Seguridad Social que bajo su mandato crease José Antonio Girón de Velasco. Es lo que tiene la izquierda y la progresía, que sin champán no son nada.

No se si don Manuel Fraga brindaría o no; si se alegraría o no, de la defunción de Franco, en cuyo régimen había encontrado buen acomodo, pero que ya se aprestaba -no es momento de símiles con barcos y ratas- a abandonar. Con buena vista y buen olfato, o al menos eso creyó él.

El caso es que de don Manuel Fraga, fallecido hoy mismo, se pueden decir muchas y variadas cosas. En la prensa del día pueden encontrar las loas, en las que no tengo motivo para incidir. También en los blogs amigos pueden encontrar las verdades, porque las cosas fueron como fueron y no hay quien lo mueva, y mi camarada Álvaro lo cuenta en su Ballena Alegre.

Así es que, por mi parte, sólo me queda afirmar un par de cosas. Una, que -Dios me perdone, si hay de qué- me importa tres leches el óbito.

Otra, que Manuel Fraga nunca ha sido más que un buen segundo. Ahora le llamarán estadista, pero Fraga nunca ha sido más que el subalterno bien capacitado para hacer lo que le mandaban. Como Ministro de Franco fue eficaz -Ministro eficacia, le llamaron-, y efectivo. Como número uno no fue nadie. Su AP, luego refundada en PP, no logró avances significativos hasta que él se retiró del primer plano.

Otra cosa me queda por decir -ya la cuenta Álvaro Romero también- y es la frase que le dedicó un muy ilustre Teniente Coronel de la Guardia Civil: ese es peor que Carrillo.

Y ordeno que media columna en blanco cante sus logros políticos. Es lo mejor que puedo hacer para con quien no supo demostrar mejor su patriotismo que usando la bandera nacional para sujetarse los pantalones.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Y basta, que no hay que desperdiciar más sitio.

domingo, 15 de enero de 2012

SOBRE SI NOS QUEREMOS ENTERAR.

Simplemente copio de la prensa:

- La Gaceta (7.11.2011)
Zapatero ha manifestado este lunes su apoyo a las 'Bases para la unidad, la concordia y la convivencia', dadas a conocer el pasado septiembre por Patxi López, que proponen un acercamiento de presos de ETA al País Vasco.

-Público (11.12.2011):
ETA marca el acercamiento como primer paso hacia la amnistía. Ordena a sus presos que exijan al unísono a las autoridades penitenciarias su traslado a Euskadi

- La Gaceta (9.1.2012):
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha expresado el rechazo del Gobierno a promover indultos generales de presos de ETA y ha recalcado que la política penitenciaria hacia este colectivo se basará en medidas individualizadas.

- El País (14.1.2012):
Bildu y los presos presionan al PP para cambiar la política penitenciaria

- El Mundo (14.1.2012):
Trasladan al País Vasco a un preso de ETA para conocer a su hijo recién nacido.
... también se ha producido el traslado a la prisión de Zaballa de Leire Martínez Pérez
A la prisión de Zuera, ha llegado también desde el centro penitenciario de Foncalent (Alicante) la integrante de Segi Nahia Aguado Marín.

SOBRE LA ULTIMA VICTIMA DE FRANCO.

Que es, miren ustedes por donde, don Baltasar Garzón. Si, ese mismo que ordenó escuchas ilegales en un proceso que instruía; ese mismo que cobró de don Emilio Botín y poco despues archivó un proceso que le afectaba; ese mismo que cobró dietas, o conferencias, o no se qué en Nueva York, mientras seguía percibiendo su sueldo. Ese al que bastantes sentencias judiciales le han afeado su incapacidad como instructor...

Pues -lo dice Público, quien si no- hay una plataforma llamada Solidarios con Garzón, que protesta porque se pueda juzgar a un juez prevaricador. Evidentemente, la plataforma, platajunta, plataleches, está compuesta por organizaciones sociales, sindicatos y formaciones políticas de izquierda, junto a representantes del movimiento de la memoria histórica.

O sea, que a los sindicatos, a las izquierdas y a los memohistéricos no les interesa que se haga justicia y se cumpla la ley, sino que se apiole al que consideran enemigo. Esto, ni que decir tiene, es la izquierda. Lo extraño es que lo digan tan claro.

En cuanto a ser víctima de Franco, no cabe decir sino que, para ser tal víctima, don Baltasar goza de buena salud.

Y mejor bolsa.

sábado, 14 de enero de 2012

SOBRE MÁS DE LO MISMO.

Más de lo mismo, esta vez a cargo de Minuto Digital, que titula: El 22% de los trabajadores españoles son funcionarios.

Como no cita fuente, la chorrada debe ser de cosecha propia. Porque es lo que tienen estos liberalotes de derechas, que lo que no saben, se lo inventan. Todo por amarillear, lo mismo que la habitual cosecha de carne más o menos fresca que exhiben.

Olvidan estos derechistas amarillos -o rosas, vaya usted a saber- que todo lo fían al mercado, que las Administraciones son la válvula de seguridad de los Estados. Al menos, cuando funcionan según las Leyes en vez de según los partidos.

Pero olvidan, sobre todo, que en ese 22% que indican -ellos sabrán en qué datos se basan- no sólo se cuentan esos señores -o señoras, o señoros- tan desagradables que le piden los papeles que los políticos han ordenado en la Ley; esos individuos -o individuas- que nunca están en su ventanilla, pero no porque se hayan ido a desayunar, sino porque la ventanilla lleva años vacante; esos tipos -y as- tan molestos que les hacen los DNI, los carnets de conducir, los pasaportes, los trámites para que cobren su pensión, o el paro; los que se pasan diez minutos trabajando hasta cambiarles seis veces la cita que les viene bien para el médico; esos elementos a los que se puede culpar de todos los males y a los que se puede robar de la nómina impunemente.

Entre ese 22% -presunto- están los profesores que les dan clases a sus hijos, desde infantil hasta la Universidad; están los jueces, fiscales, secretarios judiciales, funcionarios de los juzgados, que tramitan sus pleitos. Que más le vale no tenerlos, por supuesto, y que en general parecen que se están choteando de la Justicia, pero en su mayoría lo que hacen es cumplir las leyes que les han dado.

Están los bomberos que, en lo posible, le salvan de la quema o de la inundación; los policías -nacionales, autonómicos o municipales- y guardias civiles que casi siempre le echan una mano si la ley se lo permite, que esa es otra, y no la hacen ellos. Los médicos, enfermeros, fisioterapeutas y etc., que le atienden cuando está enfermo, sea en un ambulatorio o en un hospital. Incluidos los que tienen que atender a borrachos y drogadictos habituales o de fin de semana, que eso si que es un gasto.

Están los soldados -desde recluta a General- que los políticos mandan al quinto pimiento para salvar su cara -dura- ante los señoritos de la ONU, la OTAN y la Oleche.

Están contados -aunque no sean propiamente funcionarios en todos los casos- los conductores de autobuses y de metro y de tren; los barrenderos y recogedores de basura de muchos municipios; los jardineros que limpian la mierda -figurada y literalmente- de los parques donde cae la plaga botellonera, autóctona o foránea.

Están contados -aunque propiamente no sean funcionarios- los empleados de las empresas públicas, muchas de ellas innecesarias, pero otras fundamentales.

Y están contados, sobre todo, el enorme número de vagos -y probablemente maleantes- a los que todos los partidos enchufan como asesores, adjuntos, cargos de confianza y otras muchas figuras del despiporre nepótico, que no son funcionarios.

A los funcionarios -o sea, a los de verdad; a los de oposición- nadie les ha regalado nada, y todos -todos, desde Felipe González hasta Rajoy- les han quitado bastante.

De forma que lo mismo va siendo hora de que los cantamañanas amarillos, que se llenan la boca y el teclado con sus altos principios morales -aunque en la columna de al lado ofrezcan señoras en pelota picada porque eso trae visitas- se vayan metiendo la lengua en el mismísimo camino recto.

SOBRE LA VERGÜENZA AJENA.

Vergüenza que siente uno, pese a ser perro viejo, ante la catarata de quejas hacia el Gobierno del PP. Y más aún, ante el torrente despendolado de tantos que hace un mes corto ladraban casi mordientes, y ahora -con perdón- menean el rabo en laude imposible.

Como mi circunstancia familiar me obliga a dejarme días de vacaciones hasta el último momento, ando ahora quemando los restos del pasado año. Eso me permite ver un trozo de la programación de Intereconomía, particularmente esos en los que una parte de la pantalla es ocupada por los mensajes de los espectadores.

Y si: se me cae la cara de vergüenza ajena viendo que ahora se quejan -generalmente por el nombramiento de la señora Vela, aunque también por otros temas- e incluso amenazan con no votar de nuevo al PP.

También se me cae la cara de vergüenza ajena -se me cae y rebota-, oyendo cómo ciertos contertulios se hacen de nuevas, asombrados al parecer, por las primeras inicitivas de Rajoy. Y no es que se me caiga la cara; es que sale pitando como un fórmula 1, ante la cara dura -sin paliativos- de cierta señora García de Vinuesa, que en otros momentos no tan lejanos parecía a punto de morder en antena a quien osara decir algo contra el PP; y que ahora, con una mansedumbre ejemplar, cariacontecida, suplicante y convertida la voz tronante de antaño en mero susurro, pide comprensión para su PP.

Vergüenza ajena ante tanto becerro que ha ido al matadero de la urna sin querer oír, ni ver, ni entender, y ahora lloriquea; vergüenza ante tanto bandarra que critica al PP, pero sigue en sus trece de no dar cancha a otras opciones. Vergüenza ante los palmeros que bajan la cabeza, pero siguen embistiendo, probones y mansos.

Porque no será porque no se les ha advertido en todas las formas posibles, desde los sitios donde los que vemos claro lo que es el PP hemos podido hacerlo. No, desde luego, desde esa Intereconomía que tanto ha contribuído a llevar a engaño al votante, donde sólo dan voz a su PP y a su PSOE -suyo, pues representantes cualificados socialistas participan en sus programas-, pero niegan el pan y la sal -y los programas y los anuncios pagados-, a los que podrían decir otra cosa. Otra cosa que es, precisamente, lo que esa buena gente -engañada aunque por su gusto-, ha querido votar al votar PP.

Vergüenza ajena de una sociedad suicida, que no mira más allá de pasado mañana, que no quiere ver lo que se nos viene encima y que, como todos los pueblos dormidos, despertará cuando sea tarde.

jueves, 12 de enero de 2012

SOBRE LOS MALOS DE TODAS LAS PELÍCULAS.

Como me ha llegado lo transcribo, y no quito ni una coma. Algún punto sobre determinadas ies sí que añadiría, pero quede para mejor ocasión.

* * * * *

Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.

Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre… es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Si. Siendo así que ellos? No. Por tanto, nosotros? Si.

La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga joder, que suerte, funcionario.

La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son... tachan...los funcionarios.

Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. Ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.

Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis santos cojones. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birli-birloque, en culpables de la crisis.

Amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy hija de puta.

PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra condición de funcionario os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: váyase Usted a la mierda, hombre, a la puta mierda.

miércoles, 11 de enero de 2012

SOBRE PARA QUÉ VOTAR PP.

Ha sido sonado en los últimos días el cabreo prensil -o sea, de la prensa, pero no descartaría referirlo a lo que por tal se entiende en zoología- a cuenta del nombramiento de doña Carmen Vela como Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación.

Decían los escribientes y parlantes que no entendían el nombramiento para tal cargo de una señora significada por su apoyo al señor Rodríguez, y que en esas funciones había puesto -con perdón- a parir al PP.

Pues hoy La Gaceta nos ofrece la explicación: la señora Vela ha dicho -en entrevista de un medio de comunicación de su pueblo- que le parece perfecto experimentar con células madre embrionarias.

Y ello, aderezado con la afirmación de que “lo que hay es un problema casi metafísico que no viene a cuento”, y que “en el fondo hay miedo a la ciencia, que siempre fue rodeada de un halo de brujería; ¡cuántas mujeres científicas han sido quemadas por brujas en la antigüedad!”. Todo ello, por supuesto, con las correspondientes tarascadas a la Iglesia.

También -dice La Gaceta- doña Carmen Vela fue la autora intelectual de aquello de doña Bibiana sobre que un feto es un ser vivo pero no humano, quizá porque la señora Vela está convencida de que “el momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos”.

Personalmente, le agradecería a doña Carmen que me explicase -dado mi analfabetismo científico en comparación con su altísima cualificación- qué diablos puede salir de la unión de un espermatozoide y un óvulo humanos. También le agradecería que me dijera si el cigoto -célula resultante de la antedicha unión- tiene presente el ADN que le corresponderá al ser humano cuando a la señora Vela le plazca considerarlo así, y si este ADN es el que dirige la subdivisión y multiplicación de las células hasta conformarlo.

Así mismo, le agradecería que me ilustrase sobre si el ADN es un criterio científico; si la fecundación del óvulo por el espermatozoide es un criterio científico; si la existencia del cigoto es un criterio científico, y si negar lo que la realidad muestra a cambio de siete milloncejos en subvenciones es un criterio científico.

También agradecería a los votantes del PP que dejen de llevarse las manos a la cabeza diciendo que les han engañado. Si hay engaño, no es del PP, sino de los votantes que van a la urna como las ovejas al redil, y que ahora andan cabizbajos y cabreados. Y conste que no defiendo al PP, sino que trato de poner en su sitio a los borregos, porque el nombramiento de esta señora define la política del PP, y quien quiera comulgar con ruedas de molino que lo haga; pero las cosas son como son.

En cuanto al calificativo de brujas para las científicas que consideran la vida humana como un problema casi metafísico que no viene a cuento, doña Carmen sabrá.

viernes, 6 de enero de 2012

Y POR SI QUEDABAN DUDAS...

A cuento de la viñeta de ayer -cuyo texto, si no la imagen, me asegura mi amigo Ocón que se está twiteando con cierto éxito- me hace llegar unos comentarios mi camarada Arturo Robsy. Y aunque me los hace a nivel particular, me parece que será bueno compartirlos con los lectores. Porque Arturo, como siempre, imparte conocimiento y humor, cosas ambas que, si nunca sobran, ahora son realmente imprescindibles.

Aquí los tienen:

* * * * *

Con las mayestáticas personas es fácil confundirse. El chiste de pedirles que se vayan, dicho de un modo u otro, funciona desde la Guerra de Sucesión. Es familia peligrosa que lo primero que hizo fue dividir España con aquel criadero de herederos que fue el Reino de Nápoles. Si empezamos con las singularidades, aquel Felipe V, que ladraba y no se cambió de ropa en más de dos años, fue el primer Borbón y el Tercero. Carlos III, posiblemente masón, persiguió órdenes religiosas, como los jesuitas mientras su hijo, Carlos IV se dedicaba a la lucha libre y otras artes del tortazo en Sicilia, de ahí le vino la cara que conocemos. Fue expulsado de España, traicionado por su hijo, dominado por un guardia de Corps. Estos hechos dieron lugar a la segunda guerra civil y a un siglo XIX lleno de cuarteladas y de guerras, sin olvidar la enormidad de perder el imperio.

Se comprende que la gente no quería a la dinastía. Se fue Carlos IV y volvió Fernando séptimo. Se fue Isabel Segunda y volvió Alfonso XII. Marchó Alfonso XIII y regresó Juan Carlos I. La historia borbónica de España se parece a la ruleta: un juego de Azar, incluidas las enfermedades hereditarias y la desgraciada muerte del hermano de Juan Carlos y la de su primo carnal Alfonso. ¿Que se vayan? Si NO HACEN OTRA COSA DESDE LA MUERTE de Carlos II. Quizá de lo que se trate sea que no vuelvan.

Esta dinastía nos ha costado más sangre que la de los Austrias, cuando nos las veíamos con todo el mundo, turcos incluidos, más la pérdida de nuestro papel rector de la Historia. Todo muy triste y desafortunado. O sea, yo digo lo mismo que el chico del chiste: Que se vayan, pero con garantías. Llevamos desde el año 1700 (y un poco antes) soportando a una familia ni lista ni con sentimientos españoles legítimos: hasta Juan Carlos nació en Italia. Y una Hacienda fatal

Les pasa como en el chiste donde un cataléptico pide ayuda cuando se descubre enterrado en vida. Llega el sepulturero, apisona la tierra con los pies y le dice: Calla, que lo que te pasa es que estás mal enterrado. O sea, la sombra de Luis XVI y, más seguro aún, la de Luis XIV.

En fin, Rafael: te acabo de hacer un mal regalo de reyes. Y más: antes de que se vayan los Borbones, hay que hacer la revolución pendiente, o sea, la de los funcionarios y, más, la de los altos funcionarios, que llevan 150 años comiéndose España y paralizándola.

Arturo.

Será la noche que es, pero llevo horas pensando en camellos, que es como pensar en reyes sueltos por el desierto que es esto que vivimos. Y más aún: nuestro Rex puso a Fracia y Alemania en el papel de Godoy, que rima con Rajoy, que procede de una larga lista de funcionarios soberanos.

* * * * *

Ni siquiera hace falta decir que estoy plenamente de acuerdo.

La referencia a ese Felipe V, que fue primer y tercer Borbón convendrá aclararla por si alguno de mis habituales anda despistado; y es que el rey orate fue sucedido por su hijo Luis I -al que raramente se hace referencia, pero que existió y reinó, aunque breve- y recuperó la Corona en una pirueta dinástica difícilmente justificable para quien se ocupe de esas menudencias.

Cierto que, además de conseguir que se vayan, lo que cuenta es impedir que vuelvan, demostrada de sobra la perniciosidad que los acompaña. Para eso, a mi -del enemigo el consejo- me gusta la solución comunista, aquella de la Revolución de Octubre que sentó cátedra.

jueves, 5 de enero de 2012

Y UN AÑO MAS...

Desde que publicamos, en 1981, esta viñeta en Cruz de los Caídos ha llovido bastante. No es que tuviéramos entonces mucho éxito -claro está que desconocíamos lo que se preparaba para afianzar el trono para un mes más tarde-, ni que lo hayamos tenido hasta hoy.

Pero no me negarán que la cosa está cada vez más cerca.

miércoles, 4 de enero de 2012

SOBRE MAS DATOS ACERCA DE LOS BANCOS AVALADOS.

Decíamos ayer -y fray Luis de León me disculpe el plagio, pero en este caso es así, y fue ayer- que los bancos avalados por importe de 100.000 millones de euros siguen teniendo beneficios astronómicos, y cobran comisiones abusivas y usurarias a sus clientes. Que somos todos, a ver qué remedio.
Pues para no dejarme mentir, y para que nadie piense que me dejo llevar, en el periódico 20 Minutos de hoy -página 5 de la edición en papel de Madrid- se informa de que los bancos subieron el año pasado una media del 17% las comisiones de las tarjetas de débito, y un 9,65% para las de crédito, situando el importe de dichas comisiones en 20,25 euros y 37,71 euros anuales respectivamente.
A esto, súmenle las comisiones por apertura de cuentas, por cada movimiento o apunte en cada cuenta, por correo enviado, por pedir información -no hace mucho lo autorizó don José Luis Rodríguez-, por usar cajeros que no sean de la misma entidad, y -sin exagerar demasiado- por dar los buenos días.
Y resulta que mientras los bancos se lucran, se forran, nos atracan, nos chulean y nos dan capones por no tener una nómina suficientemente abultada para merecer su interés, el Gobierno les avala y les facilita millones nuevamente.
Lo mismo da que gobierne el socialismo que el peperismo: los que mandan son siempre los bancos. Entiéndase que a los bancos cabe sumar las grandes empresas, las multinacionales y los chulos foráneos.
Ya se que un aval no presupone la disposición del dinero; que es una mera garantía para que el avalado obtenga unos créditos; pero ¿alguien apuesta a que hará falta recurrir a ello?
Pues eso: que mientras los bancos cobran al cliente hasta por llevarles dinero, el Gobierno les da el dinero de nuestros bolsillos que aún no nos ha quitado el banco. Vote usted a un mariano -sustantivo genérico- para esto.
Y no se trata -como andan diciendo desaforados en los medios de comunicación de derechas- de que se critique el Gobierno del PP a las dos semanas de empezar, y de que haya que darles tiempo. Tiempo tendrán -cuatro años los tienen garantizados, dentro de lo que la Ley marca-; pero los comienzos no pueden ser peores. Todos sabíamos -todos- que nos esperaba una buena; que habría que recuperar los cinco años perdidos en gilipolleces por Rodríguez y el PSOE; que habría que hacer recortes, que ajustar gastos, que aceptar sacrificios y que trabajar duro.
Todos sabíamos -todos- que se había terminado la juerga, que ya era imposible mantener el dispendio, que se habían finalizado los gestos para la galería de una UE que nos miraba con lupa porque aquí, con la que estaba cayendo, seguíamos de fiesta en fiesta, de subvención en subvención, de cachondeo en cachondeo, de talante en talante.
Pero todos pensamos -salvo los palmeros del PP, que los hay tanto como del PSOE, y acaso en mayor medida de dependencia ovejuna- que los recortes y sacrificios tenían que ser para todos y en la debida proporción; esto es, en proporción directa y no inversa. Es decir, que pague más el que mas tiene, que es lo que marca la tabla de la justicia social.
Y nos encontramos con que el PSOE subió impuestos, bajó sueldos y congeló -bajó- pensiones; y con que el PP sube impuestos y congela -baja- sueldos y pensiones. ¿Para esto hacía falta gastarse miles de millones de euros en campañas electorales, en urnas, en dietas de presidentes y vocales de mesa electoral, de miembros de Juntas Electorales, de policía nacional y municipal, en habilitar centros de proceso de datos, en papeletas y en chorradas diversas para el día de la urna cuatrienal?
¿Hacía falta cambiar de Gobierno para seguir exprimiendo a los trabajadores, a los autónomos, a los pequeños empresarios, mientras se regala dinero a manos llenas y fondo perdido a los bancos que se ven atosigados hoy por su codicia de ayer? Y que nadie me tome el número cambiado: que no digo que haya dejar que los bancos quiebren, porque los clientes que tienen en ellos sus cuentas y sus ahorros deben ser protegidos; lo que digo, es que los bancos que trinquen pasta del Estado -que somos todos- pasen a ser propiedad -en la parte que corresponda- del Estado, y de esta manera se puedan facilitar créditos a bajo interés a quien lo necesite para -por ejemplo- mantener los puestos de trabajo en una empresa que está ahogada porque la Administración no le paga.
En fin: no quiero extenderme más. Creo que quien no tenga anteojeras de sumisión ya me ha entendido. Para quien no me haya entendido y tenga preguntas u objecciones de buena fe, aquí estoy.
Y para los del pajarraco grabado a fuego en el anca, también estoy, pero de otra guisa, ya me comprenden.

martes, 3 de enero de 2012

SOBRE LOS GUINDOS.

De los que el señor que así se apellida se piensa que nos hemos caído anteayer.

Porque resulta que el Gobierno de Marianico el corto -que nos va a venir bien largo- tuvo a bien aprobar -lo dice El Mundo- avales por 100.000 millones a la banca para mejorar el crédito", aunque la medida que aparece en el BOE no fue anunciada por doña Soraya, en un evidente gesto de la prometida transparencia.

El señor ministro de Economía y Competitividad, don Luis de Guindos, recalcó que "si no se hiciera así, sería un acto de irresponsabilidad que llevaría a la economía española a una situación absoluta de cierre de crédito".

No se en qué país, o en qué guindo, vive el señor De Guindos; pero en España -según afirman los que lo han intentado- no se concede crédito a nadie, salvo cuando demuestra que no lo necesita. Para ese viaje, señor De Guindos, no hace falta la alforja de 100.000 millones.

Sobre todo, cuando en el mismo Decreto se bajan sueldos de funcionarios, salario mínimo interprofesional y pensiones, y se suben todos los impuestos habidos y por haber.

Se bajan sueldos y pensiones, digo, y repito mi argumento ya expuesto el otro día: congelar es dejar el poder adquisitivo en los mismos niveles que el año anterior. Cuando se mantiene igual salario, habiendo subido el IPC un 2,5%, lo que se hace es disminuir el poder adquisitivo en ese dos y medio por ciento. Congelar es subir las pensiones lo mismo que el IPC; cuando se suben el 1%, siendo el IPC del 2,5%, lo que se hace es bajar el poder adquisitivo el 1,5%.

Como, además, se sube el IRPF, resulta que el poder adquisitivo disminuye aún más por la acción directa del Gobierno. Y por la acción indirecta, puesto que la subida de otros impuestos redundará en el incremento de lo que paguemos por IVA en todos los productos.

Como, además, se sube el IBI, resulta que cualquiera que tenga techo -aunque sea hipotecado usurariamente a los bancos que ustedes avalan con 100.000 millones- pagará más impuestos.

Como, además, los bancos que ustedes avalan por importe de 100.000 milloncejos de nada, cobran cada día más comisiones, mas elevadas, mas usurarias -y no ya por pedir créditos, sino por llevar su dinero a una cuenta bancaria-, pagaremos más a los bancos avalados, no sólo al Gobierno que los avala.

Así, todo queda en familia, ¿verdad señor De Guindos? Porque me parece que lo que no va a ocurrir, es que los bancos -que siguen teniendo beneficios multimillonarios- los repartan con los clientes, o devuelvan con los intereses correspondientes los miles de millones que han trincado del Gobierno del PSOE y que siguen trincando con el del PP.

No soy economista; ni siquiera se me dan bien las matemáticas. Pero me parecería bastante razonable y -desde luego- más justo, que ustedes, señor de Guindos, aprobaran ya -mañana mismo, puesto que para mañana se anuncian nuevas medidas- que en los dos próximos años -esos dos años en que cifran las medidas extraordinarias- los bancos no repartieran dividendos entre sus accionistas, y dedicaran los beneficios a capitalizarse y sanear sus cuentas. Cosa que ignoro si la legislación vigente permite; pero lo que no ignoro es que ustedes tienen mayoría absoluta para modificar las Leyes que sea menester.

Para que ustedes, señor De Guindos, señora Sáenz de Santamaría, señor Rajoy, sigan beneficiando a los ricos y robando a los pobres; para que ustedes sigan matando inocentes en las chekas de nonatos; para que ustedes sigan ocultando las cosas, para que ustedes premien con condecoraciones a los ineptos -otro adjetivo lo tendrían que avalar los jueces-, no necesitábamos cambiar de partido.

Me decían algunos conocidos, tras las elecciones generales, que me iba a quedar sin tema para escribir. ¡Joder, pues no han dado poco de sí estas dos semanas!

Y lo que te rondaré, morena.

domingo, 1 de enero de 2012

SOBRE EMPEZAR EL AÑO.

A mis amigos, camaradas y habituales de este diario cuyo teléfono móvil conozco, les envié ayer -a media tarde, por aquello de los atascos de las ondas- un mensaje breve; algo así como "Feliz salida y entrada de año, y que el 2012 nos traiga salud".

Para mi, que uso el móvil exclusivamente para que me pueda localizar quien quiero que me localice en caso de necesidad, y que huyo del chirimbolo tanto como mi dignidad permite, acertar con todas esas letras ya supone un triunfo. Habrá quien al leer esto se ría -y hará bien- pensando qué tipo de carcamal, homínido paleolítico, anciano australopiteco, no usa el teléfono móvil a todas horas y no tiene callo en los dedos de tocarle las teclas al chisme. Yo también podría reírme -y así mismo haría bien- si esos risueños tecnológicos no hubieran leído a Spengler, a Ortega, a Kant... o -más motivo para la risa, puesto que los tienen más cerca- a Pío Baroja, a Unamuno, a Foxá, a Luys Santamarina, a Ángel Palomino, a Arturo Robsy o a Rafael García Serrano. Pero no va por ahí la cosa.

El caso es que -vuelvo a donde estaba- después de escribir esas breves palabras, no me quedaba gana, ni sitio, para seguir, y explicar que si deseo salud es porque prosperidad a la vista está que no va a haber. Menos aún tenía sitio para desear a mis amigos, a mis camaradas, a mis visitantes habituales o esporádicos, lo que de verdad deseo a todos los españoles, a España y -ya puestos, aunque no se lo merezca- al mundo: un año revolucionario y nacionalsindicalista, que de una santa vez nos traiga el pan, la Patria y la Justicia.

viernes, 30 de diciembre de 2011

SOBRE EL AGUJERO.

Agujero de un 2% adicional sobre el déficit previsto, que acaba de descubrir el Gobierno del señor Rajoy, según nos refiere la prensa y tomo el enlace de El Mundo.

Agujero que conlleva las -según la señora Sáenz de Santamaría- medidas extraordinarias que hoy han aprobado en Consejo de Ministros.

Medidas que suponen, por ejemplo, la subida del IRPF; es decir, que pagaremos más los que estamos sujetos a nómina, y seguirán sin pagar los que nunca pagan. Que supondrán la bajada de las pensiones y del sueldo de los funcionarios. Que si, que ya se que lo que afirman es que se van a congelar; pero las matemáticas son muy tozudas y ponen la verdad en su sitio y la palabrería político-gilipollesca en la letrina

Porque si a los pensionistas se les sube el 1%, y el IPC ha subido un 2,4%, no hay que ser un lince para ver que los pensionistas perderán el 1,4% de su poder adquisitivo.

Porque si a los funcionarios no se les sube nada, significa que se les baja otro 2,4% el sueldo, lo que sumado al 5% de bajada del pasado año, y las muchas congelaciones similares a la de hoy, pueden fácilmente sumar un quince o veinte por ciento en pocos años.

Otra medida es la subida del IBI, como si ya no estuviéramos hasta los gallardones de la reciente escalada-estafa.

Por lo menos, dentro del atraco indiscriminado a los de siempre, hay alguna medida que en principio no parece descaminada, como la rebaja en las subvenciones a partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicatos. Bienvenida sea, si es como paso previo a la eliminación total de estas subvenciones, porque lo justo es que cada partido, patronal o sindicato se sufrague con las cuotas de sus afiliados. Y si no tiene afiliados, que desaparezca.

Pero de todo esto -en el fondo, ya esperado- lo que me llama la atención es la justificación: ese incremento del déficit sobre lo previsto. Porque aquí pueden pasar varias cosas: que el PP conocía estos datos, y nos ha engañado; o que el PP no lo sabía y -dado que tenía derecho a preguntar al Gobierno- ha sido particularmente inepto en la oposición, incumpliendo sus deberes; o que el PP no lo sabía porque, pese a preguntar al Gobierno, este ha mentido en el Parlamento, en cuyo caso el anterior Gobierno ha cometido un delito del que deberían responder.

jueves, 29 de diciembre de 2011

SOBRE EL "PERSONAJE DEL AÑO".

Andan las radios a vueltas con los tópicos propios de la época, y probablemente mañana lo hagan los periódicos y las televisiones. Preguntan por el "personaje del año", como queriendo ejemplificar un año en un individuo; como si una sola cara pudiera ser el rostro de todo lo ocurrido.

Hay quien personifica en el yerno trincón; quien lo hace en la nuera homosexualófila y abortista; quien lo representa en la decadente cabeza de una familia carísima.

Hay quien se tira al circo y alaba deportistas de diversa índole, ahora que ya el fútbol no es opio del pueblo -como en épocas pasadas-, sino cultura de la buena.

Incluso hay quien ejemplifica el año con el dontancredo circunflejo y zapateril, en buena hora ido; o en el ambiguo y descreído sucesor, quien sabe si en buena o mala hora llegado.

Pero, en mi modesta opinión -tan buena como cualquier otra- el personaje del año ha sido el Excelentísimo señor D. Francisco Franco Bahamonde.

¿Algún personaje ha sido más citado, más recordado, más atacado, más vilipendiado que Franco, a lo largo de este año que se desangra en absoluta inutilidad? ¿Algún personaje ha sido más utilizado como cortina de humo para tapar ineptitudes? ¿Alguno ha sido más defendido, dentro de las pocas posibilidades que nos quedan a los que no nos vendemos?

Pues eso: después de 36 años muerto, el personaje de 2011 ha sido Francisco Franco. ¡Olé sus cojones, mi General!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

SOBRE LO QUE ES Y LO QUE PARECE.

Que por mor de la fecha podría parecer que son inocentadas, pero les aseguro que no. Aquí lo tienen, y espigando poco:
 
Como corresponde a quien ha gobernado -¿gobernado?- durante casi todo el año, la mayoría de noticias se refieren a socialistas. Ya le tocará el turno al PP, que tampoco se va a quedar corto; y si no, al tiempo.

Y si piensan que les estoy tomando el pelo, no tienen mas que seguir los enlaces. Con esta tropa ¿para qué esforzarse en inventar inocentadas?
 

martes, 27 de diciembre de 2011

SOBRE LA CULTURA DEL SEÑOR WERT.

Al señor Wert, Ministro flamante de un montón de cosas entre las que se encuentra la presunta Cultura, no le gusta que nadie se lucre con el trabajo de otros. Al menos, así lo destaca Público -también otros periódicos- en su titular: Wert: "Vamos a actuar con decisión contra los que se lucran del trabajo de otros"

Pretensión más que loable, por supuesto, y a la que me sumo con mucho gusto.

Ya era hora de que los banqueros dejaran de lucrarse con los préstamos usurarios, con las hipotecas abusivas, con los créditos atosigantes, con las comisiones indecorosas y absurdas.

Ya era hora de que los mandamases de las patronales -esos que, como el señor Rosell, no saben que los puentes le cuestan sus días de vacaciones al trabajador, quizá porque jamás han trabajado- dejaran de chupar la sangre, conchavados con los sindicatos de mala clase, a los trabajadores, imponiéndoles contratos basura, modernas lonjas de esclavos llamadas empresas de trabajo temporal, expedientes de regulación de empleo cuando la empresa tiene beneficios millonarios -véase el caso de Telefónica-, y utilizándoles -mercado de trabajo- como simple mercancía.

Ya era hora de que los sindicatos de clase -mala, como queda dicho- dejen de chupar presupuestos a manta, y nos cuesten a todos los trabajadores, generalmente no afiliados a sus garitos, una pasta gansa. Que dejen de tener liberados cuyo trabajo debe hacer otro trabajador para que el señorito sindicatero se toque las gónadas mientras se coloca en el escalafón. Que dejen de recibir subvenciones a discreción del político de turno y a fondo perdido.

Ya era hora de que los autodenominados actores, actrices, actoros, actrizos, guionistas, guionistos -verbigracia la señora Sinde- productores, productoras, productoros, autores, autoras, autoros, miembros y miembras diversos, vivan de la subvención y cobren la mierda a precio de oro.

Ya era hora de que los políticos, políticas, polítiques, dejaran de vivir a cuerpo de rey con el sudor del ciudadano cuatrienal, votante y -por gracia del cencerro- sonante.

Ya era hora de que alcaldes, alcaldesas, alcaldos, concejales, concejalas, concejalos, dejen de percibir sueldos millonarios por mínimo que sea el pueblo que sojuzgan y extorsionan.

Ya era hora de que las autonomías, autonomíos, autonomíes, dejen de gastar lo que no tienen ni les corresponde, en perseguir el idioma más universal del mundo, en abrir miniembajaditas, en subvencionar a pervertidos, en coches de superlujo para el primer mindundi con agarraderas, en fomentar el nepotismo.

Bien, señor Wert; le alabo el interés y le deseo la mejor suerte en su propósito.

Y también le deseo lo mejor en su "afán de simplificación y de exploración de sinergias", aunque la verdad es que ni con el diccionario en la mano -valga por pantalla- entiendo muy bien lo que usted quiere decir. ¿Va a explorar dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales? ¿No sería mejor que cumpliese su cometido, y en vez de explorar, pusiera los medios para conseguir el objetivo? ¿O su objetivo es explorar? Porque imagino, señor Wert, que lo que usted propone no es el concurso activo y concertado de varios órganos para realizar una función, lo cual, dado que esa acepción se refiere a la biología, implicaría actividades que me parecen alejadas del cometido de Ministro, al menos en su actividad pública. En lo privado, como cada cual, adminístrese usted de la forma que prefiera y que le dejen.

Afirmó también el señor Wert que nadie va a respetar la cultura de un país que lidera el ranking de descargas ilegales. Porque el problema de la cultura no es, evidentemente, que los actores sean malos y de un solo registro; que las películas sean un bodrio; que la música sea -generalmente y con las excepciones a que haya lugar- de un chabacanismo preeminente; que el teatro, el cine, la literatura, sigan viviendo contra Franco, que la pintura y la escultura -nuevamente con las excepciones a que haya lugar- sean esperpentos, pero sin la valleinclanesca clase. El problema son las descargas, que su amo Obama está muy cabreado.

Añadió el señor Wert -siempre según el citado Público- que la principal acción de su modelo cultural será el desarrollo de la Ley del Mecenazgo, y que su intención es "impulsar el protagonismo de la sociedad con el mecenazgo como soporte activo de los emprendedores, como un elemento que permita reestablecer el protagonismo de la sociedad".

O sea: "impulsar el protagonismo de la sociedad con el mecenazgo como un elemento que permita reestablecer el protagonismo de la sociedad", si le quitamos la paja. O más claro: "impulsar el protagonismo de la sociedad que permita reestablecer el protagonismo de la sociedad".

Cojonudo, señor Wert. Sin palabras me ha dejado. Y aún dirá que no se respeta a la cultura española por las descargas, y no por las empanadas mentales de sus políticos culturetas.

viernes, 23 de diciembre de 2011

NAVIDAD

La Humanidad es realmente monótona, así es que ya estamos de nuevo -como cada año por estas fechas, que tampoco hay que ser un lince- metidos en el vórtice del consumismo, y en el vértigo de la bondad por decreto del calendario.

Y como un servidor -a fuer de relativamente humano- es tan monótono como cualquier otro, no quiero dejar pasar la ocasión de repetir -monotonía al fin- lo mismo de todos los años.

Así pues, deseo una Feliz Navidad a quienes saben, entienden y sienten que nos nace Dios. Una Feliz Navidad a quienes están contra el asesinato, venga de donde venga y lo auspicien los pactos que lo auspicien y las leyes de quien sea que las apruebe. Los que están contra el asesinato de nonatos, lo permita Zapatero o González, o Rajoy enganchándose a cualquiera de esos dos carros de genocidas.

Feliz Navidad a los amigos de allende el oceano y las frotneras. Y Feliz Navidad a los españoles. Así, ni más, ni menos. Cada uno ya sabe de sobra si es español, si se siente español, si cree en España, si ama a España, si está dispuesto a derramar hasta la última gota de su sangre -fórmula de viejo juramento- por España.

Para los españoles que no son españoles sobre todo lo humano, ni felicidades, ni buenos deseos, ni leches. ¡Que les vayan dando, y ya pueden dar gracias de encontrarme en una etapa particularmente comedida!

jueves, 22 de diciembre de 2011

SOBRE LAS "CHICAS MALAS".

Que no lo digo yo, que se lo dicen ellas: ¡Porque las chicas buenas van al cielo, pero las malas vamos a todas partes! ¡Con tetas y a lo loco se vive mejor!

Y todo ello -según La Gaceta- para llamar a una fiesta "con tetas y a lo loco" contra la Iglesia, por parte de las mismas gorrinas que se despelotaron en la Capilla de la Universidad Complutense hace unos meses, donde respetaron la libertad que piden para sus glandulas mamarias insultando a los que no sienten el menor interés en verlas. Es lo que ocurre con la gente que no ve más allá del uso de sus tetas -con perdón- como único motivo que despierta el interés ajeno.

La Gaceta lo cuenta así:

El pasado sábado, 17 de diciembre, se celebró una fiesta "con tetas y a lo loco", en un bar de Lavapies, para mostrar su solidaridad con las imputadas por los hechos de la capilla de la Universidad Complutense, que se enfrentan a un año de cárcel, y luchas "contra las identidades excluyentes y opresoras que la Iglesia Católica impone a nuestros cuerpos".

E informa que el precio de la entrada fue de cinco euros, lo cual no se si convertirá en chulos a los organizadores, o si podría ser considerado competencia desleal hacia la industria del puterío peripatético.

El caso es, evidentemente, el de siempre: es la Iglesia Católica la que oprime sus cuerpos.

También evidentemente, no se manifiestan, ni solazan, ni exhiben, ni alquilan, en lucha contra otras confesiones religiosas y, muy particularmente, contra el Islám, que no las oprime en absoluto. Sigan y vean:

- 50 latigazos a una adolescente cristiana por llevar falda. (¿Se imaginan las mamoexhibidoras lo que podría suponer llevar las domingas al viento?)

- Nueva fatwa saudita: las mujeres deben cubrirse los ojos si estos son seductores. (Vuelvan a imaginárselo. Aunque la condición sine qua non de la seducción, tan discriminatoria, igual las dejaba fuera).

- Una joven violada muere tras recibir 200 azotes por su conducta inmoral. (Calculen por lucir las tetas públicamente).

- Detienen a una mujer por conducir en arabia saudi. (Y eso que no iba despelotada).


- Mujer, cumple con lo que pida tu marido, no importa lo que sea. (Repito, sólo con el marido, mirad más abajo).



- Un paquistaní asesina a su hermana y a su sobrina por no obedecerle. (Para que vayáis viendo lo que es orpimir los cuerpos).

- Arabia Saudita: habrá latigazos para las mujeres que no cubran su mirada atractiva. (La mirada; dice la mirada. Lo otro es que ni se les ocurre, claro.)

- Agentes defensores de la sharia en Indonesia violan a una chica “por no vestir de forma decente” (Y vestir de forma decente implica no exhibir ni la mirada, según queda dicho)



Pero está claro que la que os oprime los cuerpos (lo único que tenéis) es la Iglesia Católica. El Islám no os oprimiría: os consideraría directamente como "carne fácil" y os utilizaría en consonancia.

Que acaso es lo que buscáis, por más que vuestros complejos os hagan pensar que -pese a la moda- ser una chica fácil o, dicho en román paladino, un pendón desorejao, necesita que os justifiquéis.

De verdad, exhibidorcillas mías, que no necesitáis disfrazarlo de reivindicación, de solidaridad, de lucha ni de rebelión: es que os gusta, y lo que os deprime es que no os presten atención. Pero lo más seguro es que si nadie os mira no sea por pudor ni por imposición religiosa, sino porque no valéis la pena.

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