Desfachatez -esto es, desvergüenza- con que El País da voz a -dice- seis antiguos penados de ETA y LCR los cuales, angelitos, que constituyen "una asociación de presos de la dictadura, que se llamará La Comuna, para dar testimonio de lo que pasó. Queremos que se anulen todas las sentencias del Tribunal de Orden Público y las militares", y exigen "... que la Ley de Amnistía deje de ser una ley de punto final para que se pueda juzgar al aparato represivo y judicial franquista. Los crímenes contra la humanidad no prescriben." Esos seis canallas "militaban en ETA VI Asamblea ... y en la trotskista Liga Comunista Revolucionaria, organizaciones que acabarían fusionadas" y fueron amnistiados en 1977. Dado que El País no cuenta los delitos por los que estaban presos, resulta evidente que eran de la suficiente gravedad para que ni siquiera los gilirojos puedan minimizarlos. Por mi parte, estoy de acuerdo en una cosa: en que como los crímenes contra la Humanidad no prescriben, a esos seis criminales no se les aplique la Ley de Amnistía -ellos mismos la repudian- y cumplan íntegra la condena que les llevó a la cárcel, más lo que corresponda por su fuga en 1976. Y a los editores de El País, lo que les deba caer por enaltecimiento del terrorismo.
domingo, 27 de marzo de 2011
POR FAVOR, VOTA Y PÁSALO.
Según me llega lo transcribo, resaltando la importancia de dejar constancia de nuestra opinión y, además, la satisfacción de jorobarles la encuesta:
* * * * *
Yo lo he hecho ya. Son dos encuestas de EL PAÍS sobre el uso de símbolos religiosos en las escuelas por la intención del Gobierno de eliminar los crucifijos de la escuela. La segunda sobre la existencia de capillas en las Universidades. - Sólo tenéis que votar en las dos direcciones que siguen y pasarlo a todos vuestros contactos.Sin ningún tipo de vergüenza. Desde hace siglos el crucifijo es un símbolo de paz en todo el mundo. - http://www.elpais.com/encuestas/encuesta.html?id=13787 http://www.elpais.com/encuestas/encuesta.html?id=1533
sábado, 26 de marzo de 2011
SOBRE LA UNIVERSIDAD Y SUS MANIFAS.
Elementos tan clara y definidamente ligados a la Universidad como don Willy Toledo, don Gaspar Llamazares, don Juan José Tamayo -que se identifica como teólogo progresista-, entre los que cita La Gaceta; y doña Beatriz Gimeno, activista lesbiana y colaboradora de El Plural; el columnista de Público Isaac Rosa; y el bufón, como él mismo se define, Leo Bassi, entre los que recuenta El Plural, participaron ayer en un acto en contra de la existencia de capillas en la Universidad.
Como la categoría personal, intelectual, universitaria y profesional de los citados no precisa comentario, y su relación con la Universidad menos aún, considero innecesario contestar los tópicos y los estereotipos que, como loros, repitieron en su monomanía repetitiva y zafia.
No sucede así con lo que -según La Gaceta- dijo el profesor profesor de Ciencias Políticas Juan Carlos Monedero, quien afirmó que "hay demasiada gente con nostalgia de la España monárquica y católica."
Y por ahí, condensada en esa frase, está la clave de lo que pasa en la Universidad y en los supuestos estudiantes: en que están tan colgados, tan colocados, tan borrachos, que viven en su propio mundo -cerrado, monolítico, espeso- y se creen que sus elucubraciones, sus paranoias, sus delirios son la realidad. Porque, señor Monedero, España es constitucionalmente monárquica, y eso es así guste o no.
Su gusto, señor Monedero, señores, señoras, señoros matriculados o paseantes en la Universidad, puede ser la vuelta a la Segunda República; pero la realidad, los hechos, la Ley, es que España es una monarquía. Y si un bufón como Leo Bassi, o un vividor de la subvención como Willy Toledo, o los chupatintas de periódicos de ultraizquierda pueden vivir en la inopia o en la demencia de sus amos, un profesor -nada más y nada menos que de Ciencias Políticas-, debería estar más enterado de lo que ocurre en el mundo.
Tampoco a mi me gusta la monarquía, y mi aspiración es el establecimiento de la República Nacionalsindicalista; pero gracias a Dios no he perdido el sentido de la realidad, no vivo en las nubes, no soy un imbécil -al menos no hasta ese punto- y, sobre todo, no induzco a error a los pobres desgraciados que pudieran creerme si les digo -desde una cátedra- que los molinos son gigantes.
Pero si ustedes hicieran lo mismo y tuvieran un comportamiento mínimamente honrado, no saldrían en los papeles, ¿verdad?
Como la categoría personal, intelectual, universitaria y profesional de los citados no precisa comentario, y su relación con la Universidad menos aún, considero innecesario contestar los tópicos y los estereotipos que, como loros, repitieron en su monomanía repetitiva y zafia.
No sucede así con lo que -según La Gaceta- dijo el profesor profesor de Ciencias Políticas Juan Carlos Monedero, quien afirmó que "hay demasiada gente con nostalgia de la España monárquica y católica."
Y por ahí, condensada en esa frase, está la clave de lo que pasa en la Universidad y en los supuestos estudiantes: en que están tan colgados, tan colocados, tan borrachos, que viven en su propio mundo -cerrado, monolítico, espeso- y se creen que sus elucubraciones, sus paranoias, sus delirios son la realidad. Porque, señor Monedero, España es constitucionalmente monárquica, y eso es así guste o no.
Su gusto, señor Monedero, señores, señoras, señoros matriculados o paseantes en la Universidad, puede ser la vuelta a la Segunda República; pero la realidad, los hechos, la Ley, es que España es una monarquía. Y si un bufón como Leo Bassi, o un vividor de la subvención como Willy Toledo, o los chupatintas de periódicos de ultraizquierda pueden vivir en la inopia o en la demencia de sus amos, un profesor -nada más y nada menos que de Ciencias Políticas-, debería estar más enterado de lo que ocurre en el mundo.
Tampoco a mi me gusta la monarquía, y mi aspiración es el establecimiento de la República Nacionalsindicalista; pero gracias a Dios no he perdido el sentido de la realidad, no vivo en las nubes, no soy un imbécil -al menos no hasta ese punto- y, sobre todo, no induzco a error a los pobres desgraciados que pudieran creerme si les digo -desde una cátedra- que los molinos son gigantes.
Pero si ustedes hicieran lo mismo y tuvieran un comportamiento mínimamente honrado, no saldrían en los papeles, ¿verdad?
viernes, 25 de marzo de 2011
SOBRE EL CAMBIO PRODUCTIVO.
Cambio que el señor Iglesias, secretario de Organización del PSOE y, en ratos libres, Presidente de la autonomía de Aragón, ha dicho -en respuesta al coordinador general de Izquierda Unida de Aragón (IU) y diputado autonómico, Adolfo Barrena, en el Pleno de las Cortes autónomas- que está haciendo el Gobierno del señor Rodríguez, y que lo está haciendo de la mano de los sindicatos.
No tiene que jurarlo el señor Iglesias; basta con echar una miradita al próximo pasado:
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Minuto Digital (23-06-2010): Más de 3 millones de euros para los sindicatos UGT y CCOO
La Gaceta (01-10-2010): El 56% de liberados en los ministerios se lucra de las mesas de negociación
La Gaceta (04-11-2010): Las subvenciones a los sindicatos se han duplicado desde la llegada del PSOE al Gobierno
Público (08-11-2010): Cómo se reparten los 400 millones para formación
La Gaceta (10-11-2010): El PSOE dice que el recorte de liberados de Aguirre es "un ataque al trabajador"
La Gaceta (20-11-2010): El Gobierno subvenciona otra vez con más de un millón de euros a los sindicatos
La Gaceta (11-12-2010): Trabajo agasaja a UGT y CC OO con 152 millones en subvenciones
La Gaceta (06-01-2011) : UGT y CC OO utilizaron los fondos de la prevención de riesgos para financiarse
La Gaceta (13-01-2011): Griñán regala 68 millones a CC OO y UGT mientras pactan las pensiones
El Mundo (16-02-2011): CCOO y UGT recibieron subvenciones de casi 15 millones en 2010
No tiene que jurarlo el señor Iglesias; basta con echar una miradita al próximo pasado:
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Minuto Digital (23-06-2010): Más de 3 millones de euros para los sindicatos UGT y CCOO
La Gaceta (01-10-2010): El 56% de liberados en los ministerios se lucra de las mesas de negociación
La Gaceta (04-11-2010): Las subvenciones a los sindicatos se han duplicado desde la llegada del PSOE al Gobierno
Público (08-11-2010): Cómo se reparten los 400 millones para formación
La Gaceta (10-11-2010): El PSOE dice que el recorte de liberados de Aguirre es "un ataque al trabajador"
La Gaceta (20-11-2010): El Gobierno subvenciona otra vez con más de un millón de euros a los sindicatos
La Gaceta (11-12-2010): Trabajo agasaja a UGT y CC OO con 152 millones en subvenciones
La Gaceta (06-01-2011) : UGT y CC OO utilizaron los fondos de la prevención de riesgos para financiarse
La Gaceta (13-01-2011): Griñán regala 68 millones a CC OO y UGT mientras pactan las pensiones
El Mundo (16-02-2011): CCOO y UGT recibieron subvenciones de casi 15 millones en 2010
jueves, 24 de marzo de 2011
SOBRE OTRO COMENTARIO ESTÉTICO.
Nuevo comentario del anónimo defensor de la belleza de don Alfredo Pérez Rubalcaba, que vuelvo a transcribir:
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Anónimo dijo...
No sé si Rubalcaba es rojo; pero sentido del humor...tiene para dar y regalar, Es otra de las características de su calidad humana.
Por tu reacción a mi comentario (¡vaya rebote!), parece ser que...el sentido del humor no es algo de lo que puedas presumir. Es posible que la comparación con el "chimpancé o el titi resabiado, acomplejado y bajuno" también te la puedas aplicar con muchísima más propiedad.
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Veamos, señor anónimo, si consigo que su preclara inteligencia acceda a bajar a mi pobre nivel y me comprenda.
No he dicho que don Alfredo Pérez Rubalcaba carezca de sentido del humor. Eso lo decía de usted -con la simple lectura queda claro-, pero a la vista de su nuevo ataque hacia mí resulta evidente que no lo ha captado. No conozco a don Alfredo lo suficiente para saber si tiene sentido del humor o no, porque las veces que lo he visto en persona no ha sido tomando cañas precisamente, cosa que probablemente usted si haya hecho, hasta el punto de sentirse cautivado por su simpatía. De lo cual, créame, me alegro mucho.
Aunque, bien pensado, no creo que sea usted muy amigo del señor Pérez Rubalcaba, porque entonces no tendría dudas sobre si es rojo. Sabría que, o bien sí lo es -como don José Luis Rodríguez, o don Mariano Fernández Bermejo, que lo dijeron en su día públicamente- o bien no lo es, y entonces es un submarino dentro del Gobierno.
La calidad humana de don Alfredo viene determinada -públicamente, que es lo que me importa puesto que ni soy amigo suyo ni soy su empleado para ir alabándole por los blogs ajenos- por su actitud pública. En este sentido, su calidad humana es la del portavoz del Gobierno de Felipe González que negó infinitas veces saber nada del GAL, y afirmó igual número de veces que el Gobierno no tenía nada que ver con el GAL. Su calidad humana es la del promotor de las manifestaciones ilegales en la jornada de reflexión de las elecciones generales del 14 de marzo de 2004.
Yo, señor anónimo, no presumo de nada. Ni de sentido del humor, ni de guapo, ni de listo, ni de muchísimas otras cosas. Le invito a leer otros comentarios de este modesto diario para que compruebe -los habituales pueden dar fe- que en mi respuesta de ayer no había rebote alguno; ni siquiera un suave bote. Es que soy así de desagradable.
Si de esta forma se queda usted, señor anónimo, más tranquilo, relajado y a gusto, le confieso que soy feísimo, cosa que a mi edad ya no me importa demasiado; incluso que soy más parecido que don Alfredo, físicamente, a un chimpancé. Le confieso, señor anónimo, que tengo un montón de complejos; que los asalariados del peloteo me han hecho razonablemente resabiado, y que a estas alturas estoy cada vez más cerca de ponerme al mismo nivel que determinados entes, lo cual posiblemente me haga -momentáneamente y por voluntad, no permanentemente y por esencia- tan bajuno como ellos.
Espero que esté usted ya satisfecho, señor anónimo. Si le place, puedo admitir también que soy algo miope, que no me queda demasiado pelo -y el que me queda canoso-, y cuantas otras cosas guste usted.
Y vuelva por aquí cuanto desee, pero disculpe que no le responda más sobre mi reconocida fealdad y estupidez, cosa ya evidente y aburrida para más comentario.
¿Ya está contento? ¿Ya ha cumplido usted su misión? Pues hala, que su amo le de la piruleta.
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Anónimo dijo...
No sé si Rubalcaba es rojo; pero sentido del humor...tiene para dar y regalar, Es otra de las características de su calidad humana.
Por tu reacción a mi comentario (¡vaya rebote!), parece ser que...el sentido del humor no es algo de lo que puedas presumir. Es posible que la comparación con el "chimpancé o el titi resabiado, acomplejado y bajuno" también te la puedas aplicar con muchísima más propiedad.
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Veamos, señor anónimo, si consigo que su preclara inteligencia acceda a bajar a mi pobre nivel y me comprenda.
No he dicho que don Alfredo Pérez Rubalcaba carezca de sentido del humor. Eso lo decía de usted -con la simple lectura queda claro-, pero a la vista de su nuevo ataque hacia mí resulta evidente que no lo ha captado. No conozco a don Alfredo lo suficiente para saber si tiene sentido del humor o no, porque las veces que lo he visto en persona no ha sido tomando cañas precisamente, cosa que probablemente usted si haya hecho, hasta el punto de sentirse cautivado por su simpatía. De lo cual, créame, me alegro mucho.
Aunque, bien pensado, no creo que sea usted muy amigo del señor Pérez Rubalcaba, porque entonces no tendría dudas sobre si es rojo. Sabría que, o bien sí lo es -como don José Luis Rodríguez, o don Mariano Fernández Bermejo, que lo dijeron en su día públicamente- o bien no lo es, y entonces es un submarino dentro del Gobierno.
La calidad humana de don Alfredo viene determinada -públicamente, que es lo que me importa puesto que ni soy amigo suyo ni soy su empleado para ir alabándole por los blogs ajenos- por su actitud pública. En este sentido, su calidad humana es la del portavoz del Gobierno de Felipe González que negó infinitas veces saber nada del GAL, y afirmó igual número de veces que el Gobierno no tenía nada que ver con el GAL. Su calidad humana es la del promotor de las manifestaciones ilegales en la jornada de reflexión de las elecciones generales del 14 de marzo de 2004.
Yo, señor anónimo, no presumo de nada. Ni de sentido del humor, ni de guapo, ni de listo, ni de muchísimas otras cosas. Le invito a leer otros comentarios de este modesto diario para que compruebe -los habituales pueden dar fe- que en mi respuesta de ayer no había rebote alguno; ni siquiera un suave bote. Es que soy así de desagradable.
Si de esta forma se queda usted, señor anónimo, más tranquilo, relajado y a gusto, le confieso que soy feísimo, cosa que a mi edad ya no me importa demasiado; incluso que soy más parecido que don Alfredo, físicamente, a un chimpancé. Le confieso, señor anónimo, que tengo un montón de complejos; que los asalariados del peloteo me han hecho razonablemente resabiado, y que a estas alturas estoy cada vez más cerca de ponerme al mismo nivel que determinados entes, lo cual posiblemente me haga -momentáneamente y por voluntad, no permanentemente y por esencia- tan bajuno como ellos.
Espero que esté usted ya satisfecho, señor anónimo. Si le place, puedo admitir también que soy algo miope, que no me queda demasiado pelo -y el que me queda canoso-, y cuantas otras cosas guste usted.
Y vuelva por aquí cuanto desee, pero disculpe que no le responda más sobre mi reconocida fealdad y estupidez, cosa ya evidente y aburrida para más comentario.
¿Ya está contento? ¿Ya ha cumplido usted su misión? Pues hala, que su amo le de la piruleta.
miércoles, 23 de marzo de 2011
SOBRE UN INTERESANTE JUICIO ESTÉTICO.
El que emite un comentarista anónimo en mi anterior entrada, y que transcribo:
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Anónimo dijo...
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Rubalcaba no se ha presentado a ningún casting de modelo. De su calidad humana, tanto física como mental yo no dudo.
Según la imagen de tu perfil, podrías aplicarte el artículo con muchísima más propiedad y no haría falta retocar mucho la foto.
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En primer lugar, señor anónimo, es usted quien dice que en la imagen -que es caricatura, y no foto- se puede ver al señor Rubalcaba. Sus motivos tendrá para adjudicarle tan alegremente el calificativo de mono, para despues alterarse suponiendo que soy yo quien se lo llama. No se preocupe, son cosas del subconsciente.
En segundo, le agradezco mucho su juicio estético sobre mi persona. Tampoco me he presentado a modelo -ni de fotos ni de nada, ni siquiera de pasarela electoral-, y si aparece ahí mi foto es para que nadie piense que me escondo en el anonimato para decir lo que digo, no porque desee que mi jeta sea conocida, reconocida y votada.
En tercer lugar, si usted, señor anónimo, no tiene dudas de la calidad humana, tanto física como mental, del señor Rubalcaba a quien usted y sólo usted nombra, le diré que yo tampoco las tengo. El señor Rubalcaba tiene la calidad humana de un chimpancé, y la calidad mental de un titi resabiado, acomplejado y bajuno.
Y en cuarto y por no perder más tiempo con desconocidos, este encampanamiento defensor de la belleza de don Alfredo ante un supuesto juicio estético desfavorable, lo que demuestra es que los rojos no tienen sentido del humor. Aspecto, este del humor, que es exclusivo del ser humano, y saque usted, señor anónimo, las conclusiones que guste.
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Anónimo dijo...
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Rubalcaba no se ha presentado a ningún casting de modelo. De su calidad humana, tanto física como mental yo no dudo.
Según la imagen de tu perfil, podrías aplicarte el artículo con muchísima más propiedad y no haría falta retocar mucho la foto.
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En primer lugar, señor anónimo, es usted quien dice que en la imagen -que es caricatura, y no foto- se puede ver al señor Rubalcaba. Sus motivos tendrá para adjudicarle tan alegremente el calificativo de mono, para despues alterarse suponiendo que soy yo quien se lo llama. No se preocupe, son cosas del subconsciente.
En segundo, le agradezco mucho su juicio estético sobre mi persona. Tampoco me he presentado a modelo -ni de fotos ni de nada, ni siquiera de pasarela electoral-, y si aparece ahí mi foto es para que nadie piense que me escondo en el anonimato para decir lo que digo, no porque desee que mi jeta sea conocida, reconocida y votada.
En tercer lugar, si usted, señor anónimo, no tiene dudas de la calidad humana, tanto física como mental, del señor Rubalcaba a quien usted y sólo usted nombra, le diré que yo tampoco las tengo. El señor Rubalcaba tiene la calidad humana de un chimpancé, y la calidad mental de un titi resabiado, acomplejado y bajuno.
Y en cuarto y por no perder más tiempo con desconocidos, este encampanamiento defensor de la belleza de don Alfredo ante un supuesto juicio estético desfavorable, lo que demuestra es que los rojos no tienen sentido del humor. Aspecto, este del humor, que es exclusivo del ser humano, y saque usted, señor anónimo, las conclusiones que guste.
SOBRE EL REJUVENECIMIENTO DEL MONO.
Según Público -que indudablemente tiene buenos motivos para hacerse eco de ello, e incluso para saberlo de primera mano-, el mono europeo rejuvenece dos millones de años.Ello, a cuenta de un estudio del Instituto Catalán de Paleontología, que afirma que los monos africanos llegaron a Europa dos millones de años más tarde de lo que se creía.
¡Joder, con que hubieran mirado un periódico del día no necesitaban tanto estudio!.
martes, 22 de marzo de 2011
SOBRE LA "NO GUERRA".
Porque lo de Libia, señores, no es una guerra -váyanse enterando- sino una operación de paz. ¿Es que no saben ustedes que bombardear un país es lo más pacífico que hay?.
¿Que la ONU ha determinado que se proteja a la población civil, pero no ha autorizado la agresión? ¡Bah, detalles! A Sarkozy le hace falta remontar popularidad, que la tiene muy caída; a Obama le viene de perlas que los franceses hagan el trabajo sucio -esconden la mano detrás del que tira la piedra-, y si estos gabachos se las arreglan para embarcar al pacifista Rodríguez, miel sobre hojuelas, y que vaya pagando su sentada ante la bandera USA con el arriamiento calzonil.
¿Que la exclusión aérea autorizada no contempla que se destruya todo lo que se pille a mano? ¡Tonterías! Estos leguleyos de la ONU no tienen pajolera idea de nada, y ya deberían haber aprendido que, para impedir con unos aviones que otros aviones vuelen, es necesario primero destruir las defensas antiaéreas. Eso es de cajón, y no vamos a preocuparnos por unos renglones de más o de menos en la resolución onuesca, que para eso es nuestra.
¿Que los tanques que destruyeron el primer día no son precisamente un medio de combate aéreo muy sofisticado? ¡A ver si nos dejamos de tiquismiquis, leñe, que con lo caro que está el combustible hay que aprovechar!
Hay, pues, que proteger a los civiles. Pero, evidentemente, sólo a los de un lado. Los que están con su Gobierno, que se joroben, que se cambien de lado, que se rebelen.
No hay nada, en el ancho mundo de los gilipollas internacionales, como ser rebelde. Se admite, se tolera, se recibe, se agasaja al dictador -socialista- de Libia mientras nadie levante la voz. Pero en cuanto se rebelen unos cuantos civiles, al carajo con el dictador, que ahora es malísimo puesto que ha sido tan torpe de hacer lo mismo de siempre, y lo mismo de todos, pero sin esconderlo.
Por cierto, que -y ahora viene lo auténticamente serio- esta moda de proteger, de reconocer, de ayudar a cuantos se rebelan, tiene su parte curiosa.
Porque los libios que tomaron por las armas buena parte del país, siguen siendo civiles. A pesar de que todos hemos visto las imagenes de televisión donde estos civiles aparecen bien armados, presumiendo de kalashnikov, que es que ya no sabe uno de dónde salen tantos. Incluso -como buen ejército de Pancho Villa- disparando al aire, lo que demuestra que no les preocupa la falta de municiones, luego están bien surtidos.
¿De dónde salen tantos fusiles, tantas municiones? ¿De donde los misiles con los que han derribado -que se sepa- dos aviones de combate? Porque esto fue antes de la no-guerra. ¿Esto es ser civiles a los que hay que proteger? ¿Cuántas armas de guerra tiene que llevar encima un tipo sin que le consideren combatiente?
Es más: ¿sigue vigente aquella normativa internacional de guerra por la que un combatiente -esto es, un individuo alistado y armado- debe llevar uniforme, y si no lo hace así será considerado espía?
Todas estas dudas no creo que me sean respondidas por don José Luis Rodríguez, ni por doña Carmen Chacón, ni siquiera por doña Pilar Bardem y su cejisindicato. Todos ellos andan contentísimos, poniéndose bien cerquita de los gobernantes de derechas -franceses, británicos, italianos-, y, sobre todo, lamiéndole las botas -no me dirán que no estoy comedido hoy- a Obama.
Probablemente, tampoco a ninguno de ellos se les habrá pasado por la imaginación que lo suyo puede ser, fácilmente, un delito de conspiración para la guerra de agresión, esa curiosa figura legal creada a posteriori para asesinar a los altos mandos alemanes tras la GMII.
Y, por supuesto, la situación de hoy con Libia es diferente a la de ayer con Irak. Hoy se trata de un asunto interno de un país soberano, cuyo Gobierno -mejor o peor, no es el caso- se defiende de insurgentes patrocinados con armas por quien sabe quien. Ayer -Irak- se trataba de un país cuyo Gobierno -tras asaltar un país vecino, Kuwait, lo que motivó su defensa por parte de sus aliados-, había pedido la paz, que le fue concedida a condición de que su armamento fuera reconocido periódicamente por la ONU, obligación que incumplió reiteradamente.
Esa es la realidad. Lo demás, son ganas de dar salida a los armamentos con fecha de caducidad próxima y de embarazar la cerdita.
¿Que la ONU ha determinado que se proteja a la población civil, pero no ha autorizado la agresión? ¡Bah, detalles! A Sarkozy le hace falta remontar popularidad, que la tiene muy caída; a Obama le viene de perlas que los franceses hagan el trabajo sucio -esconden la mano detrás del que tira la piedra-, y si estos gabachos se las arreglan para embarcar al pacifista Rodríguez, miel sobre hojuelas, y que vaya pagando su sentada ante la bandera USA con el arriamiento calzonil.
¿Que la exclusión aérea autorizada no contempla que se destruya todo lo que se pille a mano? ¡Tonterías! Estos leguleyos de la ONU no tienen pajolera idea de nada, y ya deberían haber aprendido que, para impedir con unos aviones que otros aviones vuelen, es necesario primero destruir las defensas antiaéreas. Eso es de cajón, y no vamos a preocuparnos por unos renglones de más o de menos en la resolución onuesca, que para eso es nuestra.
¿Que los tanques que destruyeron el primer día no son precisamente un medio de combate aéreo muy sofisticado? ¡A ver si nos dejamos de tiquismiquis, leñe, que con lo caro que está el combustible hay que aprovechar!
Hay, pues, que proteger a los civiles. Pero, evidentemente, sólo a los de un lado. Los que están con su Gobierno, que se joroben, que se cambien de lado, que se rebelen.
No hay nada, en el ancho mundo de los gilipollas internacionales, como ser rebelde. Se admite, se tolera, se recibe, se agasaja al dictador -socialista- de Libia mientras nadie levante la voz. Pero en cuanto se rebelen unos cuantos civiles, al carajo con el dictador, que ahora es malísimo puesto que ha sido tan torpe de hacer lo mismo de siempre, y lo mismo de todos, pero sin esconderlo.
Por cierto, que -y ahora viene lo auténticamente serio- esta moda de proteger, de reconocer, de ayudar a cuantos se rebelan, tiene su parte curiosa.
Porque los libios que tomaron por las armas buena parte del país, siguen siendo civiles. A pesar de que todos hemos visto las imagenes de televisión donde estos civiles aparecen bien armados, presumiendo de kalashnikov, que es que ya no sabe uno de dónde salen tantos. Incluso -como buen ejército de Pancho Villa- disparando al aire, lo que demuestra que no les preocupa la falta de municiones, luego están bien surtidos.
¿De dónde salen tantos fusiles, tantas municiones? ¿De donde los misiles con los que han derribado -que se sepa- dos aviones de combate? Porque esto fue antes de la no-guerra. ¿Esto es ser civiles a los que hay que proteger? ¿Cuántas armas de guerra tiene que llevar encima un tipo sin que le consideren combatiente?
Es más: ¿sigue vigente aquella normativa internacional de guerra por la que un combatiente -esto es, un individuo alistado y armado- debe llevar uniforme, y si no lo hace así será considerado espía?
Todas estas dudas no creo que me sean respondidas por don José Luis Rodríguez, ni por doña Carmen Chacón, ni siquiera por doña Pilar Bardem y su cejisindicato. Todos ellos andan contentísimos, poniéndose bien cerquita de los gobernantes de derechas -franceses, británicos, italianos-, y, sobre todo, lamiéndole las botas -no me dirán que no estoy comedido hoy- a Obama.
Probablemente, tampoco a ninguno de ellos se les habrá pasado por la imaginación que lo suyo puede ser, fácilmente, un delito de conspiración para la guerra de agresión, esa curiosa figura legal creada a posteriori para asesinar a los altos mandos alemanes tras la GMII.
Y, por supuesto, la situación de hoy con Libia es diferente a la de ayer con Irak. Hoy se trata de un asunto interno de un país soberano, cuyo Gobierno -mejor o peor, no es el caso- se defiende de insurgentes patrocinados con armas por quien sabe quien. Ayer -Irak- se trataba de un país cuyo Gobierno -tras asaltar un país vecino, Kuwait, lo que motivó su defensa por parte de sus aliados-, había pedido la paz, que le fue concedida a condición de que su armamento fuera reconocido periódicamente por la ONU, obligación que incumplió reiteradamente.
Esa es la realidad. Lo demás, son ganas de dar salida a los armamentos con fecha de caducidad próxima y de embarazar la cerdita.
domingo, 20 de marzo de 2011
SOBRE LAS ALIANZAS FAMILIARES.
Las de don José Luis Rodríguez, de cuya prole -a despecho del señor Presidente- siguen cundiendo noticias, suposiciones o invenciones.Por mi parte, líbreme Dios de prestar oídos a los sumores, pero el caso es que la web Noticias Gran Canaria -citando el portal de noticias ‘Nador City’- se hace eco de un posible noviazgo entre la hija mayor del señor Rodríguez y un estudiante marroquí, que podría -dicen- finalizar en matrimonio previa conversión al Islám de la cría del Presidente.
En principio, podría parecer imposible que una joven educada en los valores del señor Rodríguez -esto es, en el medalaganaporquesoymumodelno-, capaz de vestirse de adefesio en una recepción con el Presidente de los Estados Unidos, se vaya a someter al modelo islámico de matrimonio.
Sin embargo, me asalta la duda de si no será su gusto estético y el conocimiento de sus propios merecimientos estéticos, los que habrán inclinado a la señorita Rodríguez al uso del burka.
Indudablemente, su aspecto ganaría mucho.
sábado, 19 de marzo de 2011
SOBRE LA VUELTA AL PASADO.
Sabido es que los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo, pero temo que este aserto sea demasiado difícil de comprender para los lectores de El Plural, los plumillas que lo engorrinan, los necios, los tontos y los sinvergüenzas. Para cretinos, idiotas y gilipollas, será mejor decirles que la vuelta al pasado que protagonizan no es sino el camino del burro en torno a la noria. Todo ello -avisado sea para almas sensibles, bienhablados y papelfumaderos-, en neto sentido académico.
Ese citado Plural, afirma que -a cuenta del sacrilegio cometido en la capilla de la Universidad Complutense hace unos días- se han efectuado cuatro detenciones para aplacar a los católicos.
Y se altera el periodiquillo -dentro de lo que pueda alterarse un marmolillo, mojón o, dicho técnicamente, bolardo- porque se han elevado voces recordando la Segunda República, la persecución religiosa y la quema de iglesias, entre las que cita al radical Pío Moa y a la cadena COPE.
Así pues, El Plural define las cuatro detenciones -con inmediata puesta en libertad- de dos cabrones y dos tiorras, que en porcentaje sobre el total de unos 70 significa bien poco. También me parece bien poco eso de que los detengan y los suelten tal cual, por un delito contra los Derechos Fundamentales que reconoce la Constitución, sobre todo teniendo en cuenta que a mí mismo -entre otros muchos camaradas que no es necesario nombrar- me detuvieron por pegar unos carteles en los que no había más delito que carecer de pie de imprenta, y que una veintena estuvimos en Comisaría cinco o seis horas.
Como suele ocurrir con los rojos, que parecen tener los cables cambiados de sitio porque para ellos no rigen las reglas de la lógica -o no tienen las sinapsis debidamente ajustadas- los guarros de Público se suman a la irracionalidad, y afirman que la Iglesia acorrala al laicismo en la universidad.
Esto -perdónese la frivolidad si la hay- es como lo que aquél pobre desgraciado al que asestaron setenta puñalas, y cuyo asesino se defendía en el juicio diciendo que el tenía un cuchillo en la mano, y de pronto el otro tropezó y se lo clavó. Y -añadía- así setenta veces.
Leyendo estas afirmaciones del peripatético, no parece sino que una procesión de católicos tridentinos sin graduación, monaguillos, curas y obispos, hayan asaltado las aulas, interrumpiendo las sesudas explicaciones de esos 150 profesores a que aluden, que han firmado -tal vez puesto la huella de la pezuña- contra la presencia de lugares de culto en la Universidad.
Sin embargo, la propia confesión exhibicionista de una de las tiorras a Público, explica muy bien su aventura, sus motivaciones y sus actos de los que no se arrepiente -declara- aunque si de haberlo colgado en Internet, que es que -esto lo digo yo- hay que ser gilipollas.
Sin embargo, lo que tanto el singular Plural como el peripatético Público ocultan, es que -informa Religión en Libertad- en los dos últimos meses se han producido profanaciones en tres iglesias: Santa Catalina, en Majadahonda, la capilla de la Complutense, y la iglesia Ascensión del Señor, situada en el número 105 de la Vía Carpetana.
Acaso para monolíticos y buscones callejeros esto no sea suficiente para temer que estemos volviendo a un pasado que nadie -salvo ellos-, desea. Tal vez dirán que son casualidades, que no es para tanto, y que no pasa nada, que somos muy tolerantes, y muy ciudadanamente educados. ¿Verdad que si?
Lástima que los mismos idiotas presuntamente universitarios, se hayan dedicado a explicarse muy bien como lo que son, y aquí tienen ustedes las pruebas gráficas -procedentes de Minuto Digital- que lo demuestran, y ahí está la firma UHP, segundorrepublicana y paleolítica.


Ese citado Plural, afirma que -a cuenta del sacrilegio cometido en la capilla de la Universidad Complutense hace unos días- se han efectuado cuatro detenciones para aplacar a los católicos.
Y se altera el periodiquillo -dentro de lo que pueda alterarse un marmolillo, mojón o, dicho técnicamente, bolardo- porque se han elevado voces recordando la Segunda República, la persecución religiosa y la quema de iglesias, entre las que cita al radical Pío Moa y a la cadena COPE.
Así pues, El Plural define las cuatro detenciones -con inmediata puesta en libertad- de dos cabrones y dos tiorras, que en porcentaje sobre el total de unos 70 significa bien poco. También me parece bien poco eso de que los detengan y los suelten tal cual, por un delito contra los Derechos Fundamentales que reconoce la Constitución, sobre todo teniendo en cuenta que a mí mismo -entre otros muchos camaradas que no es necesario nombrar- me detuvieron por pegar unos carteles en los que no había más delito que carecer de pie de imprenta, y que una veintena estuvimos en Comisaría cinco o seis horas.
Como suele ocurrir con los rojos, que parecen tener los cables cambiados de sitio porque para ellos no rigen las reglas de la lógica -o no tienen las sinapsis debidamente ajustadas- los guarros de Público se suman a la irracionalidad, y afirman que la Iglesia acorrala al laicismo en la universidad.
Esto -perdónese la frivolidad si la hay- es como lo que aquél pobre desgraciado al que asestaron setenta puñalas, y cuyo asesino se defendía en el juicio diciendo que el tenía un cuchillo en la mano, y de pronto el otro tropezó y se lo clavó. Y -añadía- así setenta veces.
Leyendo estas afirmaciones del peripatético, no parece sino que una procesión de católicos tridentinos sin graduación, monaguillos, curas y obispos, hayan asaltado las aulas, interrumpiendo las sesudas explicaciones de esos 150 profesores a que aluden, que han firmado -tal vez puesto la huella de la pezuña- contra la presencia de lugares de culto en la Universidad.
Sin embargo, la propia confesión exhibicionista de una de las tiorras a Público, explica muy bien su aventura, sus motivaciones y sus actos de los que no se arrepiente -declara- aunque si de haberlo colgado en Internet, que es que -esto lo digo yo- hay que ser gilipollas.
Sin embargo, lo que tanto el singular Plural como el peripatético Público ocultan, es que -informa Religión en Libertad- en los dos últimos meses se han producido profanaciones en tres iglesias: Santa Catalina, en Majadahonda, la capilla de la Complutense, y la iglesia Ascensión del Señor, situada en el número 105 de la Vía Carpetana.
Acaso para monolíticos y buscones callejeros esto no sea suficiente para temer que estemos volviendo a un pasado que nadie -salvo ellos-, desea. Tal vez dirán que son casualidades, que no es para tanto, y que no pasa nada, que somos muy tolerantes, y muy ciudadanamente educados. ¿Verdad que si?
Lástima que los mismos idiotas presuntamente universitarios, se hayan dedicado a explicarse muy bien como lo que son, y aquí tienen ustedes las pruebas gráficas -procedentes de Minuto Digital- que lo demuestran, y ahí está la firma UHP, segundorrepublicana y paleolítica.


jueves, 17 de marzo de 2011
SOBRE LA SEGURIDAD NUCLEAR.
Uno de mis más recurrentes motivos de pesadillas es la Física de 6º de Bachiller. También el dibujo artístico -asunto para el que estoy tan dotado como un pedrusco-, la música de 2º de Profesorado de E.G.B., y la Lengua de 1º de lo mismo.
Pero lo que ahora me interesa resaltar es lo de la Física, y también aclarar -para que no se me tome por más tonto de lo que soy, que también uno tiene su corazoncito- que aquél Bachiller no se parecía en nada al de ahora, y el nivel que se nos exigía a los estudiantes de 15 ó 16 años puede ser equivalente al de los primeros cursos de las Facultades de hoy.
Digo lo de la Física de 6º de Bachiller para que resulte evidente que soy absolutamente lego en Física Nuclear -como en tantísimas otras cosas-, de la misma forma que lo son la inmensa mayoría de los periodistas y tertulianos -y, ni que decir tiene, políticos- que están perorando sobre el tema a causa de la tragedia de Japón.
Por supuesto, la gran masa de ciudadanía responsable y soberana es aún mas desconocedora de la materia que yo mismo, pero está claro que las tergiversaciones de la tele, la prensa, la radio y los partidos está haciendo su labor.
Porque si hay algo que -desde mi modesto punto de vista- está quedando claro, es que la energía nuclear es segurísima. Y me explico.
Las centrales nucleares de Japón han soportado, estoicamente, un terremoto que rozaba el límite superior conocido. No sufrieron ningún daño, y comenzaron a apagar los reactores de la manera prevista. Esto es: que se comportaron de acuerdo a lo que se esperaba de la seguridad instalada en ellas, y cumplieron las especificaciones establecidas en unas circunstancias absolutamente desacostumbradas. Incluso se comportaron mejor de lo previsto, que era un terremoto de 8 grados, cuando el acaecido fue de 9.
Luego llegó el maremoto, sin apenas tiempo de tomar medidas, que ha sido el causante de la destrucción de los generadores que debían surtir de energía eléctrica -las centrales se habían parado como exigía el protocolo en caso de terremoto- a los sistemas de refrigeración, los cuales, hasta ser destruídos por la ola gigante, habían funcionado a la perfección.
Esto, me parece, es un evidente indicio de que las centrales nucleares son perfectamente seguras en, por ejemplo, España. Porque España no es una zona sísmica especialmente sensible, y no cabe esperar un terremoto de esa magnitud, ni cabe esperar un maremoto correspondiente.
Y porque si en España sufrimos un terremoto de grado 9, o un maremoto que llegue hasta Burgos, Cáceres, o Guadalajara, lo que pase después con las centrales nucleares nos traería ya a todos al fresco.
La única duda -nada pequeña- es si en España somos actualmente capaces de tener todos los sistemas en condiciones, o si en vez de hormigón algún constructor y algún jerifalte avispados no pondrían arena, o si los generadores auxiliares no fallarían por falta de combustible y cosas similares.
Pero lo que ahora me interesa resaltar es lo de la Física, y también aclarar -para que no se me tome por más tonto de lo que soy, que también uno tiene su corazoncito- que aquél Bachiller no se parecía en nada al de ahora, y el nivel que se nos exigía a los estudiantes de 15 ó 16 años puede ser equivalente al de los primeros cursos de las Facultades de hoy.
Digo lo de la Física de 6º de Bachiller para que resulte evidente que soy absolutamente lego en Física Nuclear -como en tantísimas otras cosas-, de la misma forma que lo son la inmensa mayoría de los periodistas y tertulianos -y, ni que decir tiene, políticos- que están perorando sobre el tema a causa de la tragedia de Japón.
Por supuesto, la gran masa de ciudadanía responsable y soberana es aún mas desconocedora de la materia que yo mismo, pero está claro que las tergiversaciones de la tele, la prensa, la radio y los partidos está haciendo su labor.
Porque si hay algo que -desde mi modesto punto de vista- está quedando claro, es que la energía nuclear es segurísima. Y me explico.
Las centrales nucleares de Japón han soportado, estoicamente, un terremoto que rozaba el límite superior conocido. No sufrieron ningún daño, y comenzaron a apagar los reactores de la manera prevista. Esto es: que se comportaron de acuerdo a lo que se esperaba de la seguridad instalada en ellas, y cumplieron las especificaciones establecidas en unas circunstancias absolutamente desacostumbradas. Incluso se comportaron mejor de lo previsto, que era un terremoto de 8 grados, cuando el acaecido fue de 9.
Luego llegó el maremoto, sin apenas tiempo de tomar medidas, que ha sido el causante de la destrucción de los generadores que debían surtir de energía eléctrica -las centrales se habían parado como exigía el protocolo en caso de terremoto- a los sistemas de refrigeración, los cuales, hasta ser destruídos por la ola gigante, habían funcionado a la perfección.
Esto, me parece, es un evidente indicio de que las centrales nucleares son perfectamente seguras en, por ejemplo, España. Porque España no es una zona sísmica especialmente sensible, y no cabe esperar un terremoto de esa magnitud, ni cabe esperar un maremoto correspondiente.
Y porque si en España sufrimos un terremoto de grado 9, o un maremoto que llegue hasta Burgos, Cáceres, o Guadalajara, lo que pase después con las centrales nucleares nos traería ya a todos al fresco.
La única duda -nada pequeña- es si en España somos actualmente capaces de tener todos los sistemas en condiciones, o si en vez de hormigón algún constructor y algún jerifalte avispados no pondrían arena, o si los generadores auxiliares no fallarían por falta de combustible y cosas similares.
miércoles, 16 de marzo de 2011
SOBRE UN ARTICULO RECIBIDO.
Artículo recibido por correo electrónico, para su publicación, por un desconocido visitante a este modesto diario.
Suelo publicar artículos, o noticias, o comentarios, que me llegan de camaradas. A veces, también esas cosas que pululan libremente por la red.
Es la primera vez, no obstante, que alguien me remite un artículo de esta manera. A pesar de lo inusitado del caso, me parece interesante y aquí se lo dejo a ustedes:
Suelo publicar artículos, o noticias, o comentarios, que me llegan de camaradas. A veces, también esas cosas que pululan libremente por la red.
Es la primera vez, no obstante, que alguien me remite un artículo de esta manera. A pesar de lo inusitado del caso, me parece interesante y aquí se lo dejo a ustedes:
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ESPAÑA DESINTEGRADA
Leyendo uno las noticias y recordando la frase: “Quien olvida la historia, está condenado a repetirla”, saca la conclusión de que esto es muy malo, tal como dice El Quijote: “Amigo Sancho, nunca segundas partes fueron buenas”, empiezo a creer que se cumple con demasiada frecuencia y tratándose de España, por terceras o cuartas veces, ya que la historia nos lo recuerda. Me doy cuenta que en esta piel de toro geográfica-política, se está llegando a unos límites de desintegración y secesión que se hacen insoportables. No digo ya insospechados, pues me va pareciendo que estaban ya previstos, no haciendo falta recordar, los conatos secesionistas durante los débiles reinados de Carlos II, Fernando VII y sucesivos, tantos, se ha llegado a decir que: “Los males de España, se cocieron en el siglo XIX”. Esto, los políticos lo olvidan, por el simple hecho de que viven del “Río revuelto, ganancia de pescadores” y de la falsedad del estado derecho aplicada a sus egoístas intereses.
Ahora, mas de uno, se hace dos preguntas: Primera, ¿ el porqué de que ocurran estas cosas en este santo país?. Pues muy fácil, esto es, como si a un niño de escuela que se le ha ido dando un chupa-chup durante mucho tiempo, a la vez que se le ha maleducado, consentido y convertido en un tiranito, se nos ocurre acordarnos de Santa Bárbara, al tener que quitárselo porque ya está insoportable y amenaza nuestra integridad. Si esto lo traspolamos a la historia política de España, lo que ocurre en este país actual, es lo mismo, pero a escala ampliada.
Observamos que: 1º.- Gobiernos o épocas débiles, en el sentido de no ponerse en su puesto. 2º.-El nacimiento ocasional, larvado o programado y aprovechado de regionalismos, secesionismo e independentismos, amarga y sangrantemente, camuflados por culpa de los políticos de toda casta y condición. 3º.- La oposición de turno, desde la democracia, PP o PSOE, que tienen, y muy grandísima culpa, dedicados a las cuchilladas y experimentos gaseosa por no querer arrancar de cuajo el problema que antes no existía y que bajo cuerda, han estado haciendo el caldo gordo a los actores de superficie o instigadores. 4º.- Los periodistas, de toda clase y calaña, y las más-media que viven del morbo, aunque sea nefasto, pues es noticia nueva que conviene endulzar y realimentar constantemente, ya que de ello viven. Al estar vendidos a los políticos, son los primeros que usan y abusan de términos semánticos, (países y nacionalidades).
Mi Segunda pregunta es, ¿por qué los padres de la constitución, agradecidos a las fotos y a las cenas, no lo pensaron antes y nos hicieron tragar el bodrio que tenemos?. Aunque los padrinos preconicen lo contrario y nuestro primo lo refrende, nuestra constitución recoge lo malo de (alemana, italiana, francesa y algo de la inglesa), a sabiendas, de que cada país tiene sus peculiaridades y España, aún más, que la historia lo demuestra. Tenían que haber cantado las cuarenta, antes de tiempo, a los secesionistas y no vernos ahora, que siendo minoría, pueden con nosotros, los demócratas, en todos los aspectos: terrorismo legal, judicial, fiscal, educativo y a hechos consumados. Desde hace bastantes años, a los políticos les ha venido, ni de perilla, por más puro teatro que hagan. Actualmente están saltando y soltando con cantos de sirena, aullidos de lobo o lamentos de cordero. ¡A buenas horas, mangas verdes!, ahora, a ver quien les quita el chupa-chup a los niños autonómicos, después que se le ha hecho creer con derecho. Vemos ahora, que la oposición del PSOE tiene y quiere apagar demasiados incendios, que ella misma encendió y avivó para su finalidad, acabar con el PP. Ahora salen con que quieren regenerar España. Lo tienen bien clarito en los casos Vascongadas, la justicia y la inmigración, está temerosa por si acaso coge el año que viene la patata caliente con la marcha de Aznar. Nación no hay nada más que una y desgraciadamente, la están desangrando los políticos y periodistas. Yo lo veo así desde mi juventud. Y ustedes, lectores, ¿que opinan de esta cuestión?
martes, 15 de marzo de 2011
SOBRE EL OBRERO GARZON.
Dice El Plural, tan aficionado a estas y otras soplagaiteces, que en una comparecencia pública del señor Garzón -ese que fue juez y socialista-, ha declarado el susodicho que él es un "puro peón, un obrero de la justicia".
También ha dicho el citado señor Garzón que seguirá "siendo magistrado aun cuando a partir de un determinado momento deje de serlo".
Bien: esto de ser una cosa aunque se deje de serlo tiene su intríngulis. Es como estar en dos sitios a la vez; estar al mismo tiempo vivo y muerto, ser pobre y rico simultáneamente o -por ahí debe venirle la cosa a Garzón- ser a la vez juez y socialista.
El señor Garzón, que últimamente tanto se ha aficionado a la literatura -tal vez porque los únicos que le hacen caso son los que viven en la pura ficción, en la inventiva, en la imaginación-, demuestra en eso de ser magistrado aun cuando deje de serlo que ni siquiera para esta función literaria vale, porque ser magistrado es la detentación de un cargo, dignidad o empleo, y no hace referencia a una vocación.
Para que el señor Garzón me entienda: se puede ser militar aunque no se vista de uniforme o aunque individuos de catadura garzoniana le hayan privado del grado; se puede ser incluso juez, aunque se le haya separado del servicio, cuando se es vocacionalmente. Lo que no se puede es ser magistrado, que es título adjetivo al desempeño de ciertos cargos.
Lo cual viene a demostrar que el señor Garzón -negado a la literatura por simple desconocimiento del idioma- va a tener razón en definirse como puro peón, un obrero.
Y -evidentemente- sin cualificar.
También ha dicho el citado señor Garzón que seguirá "siendo magistrado aun cuando a partir de un determinado momento deje de serlo".
Bien: esto de ser una cosa aunque se deje de serlo tiene su intríngulis. Es como estar en dos sitios a la vez; estar al mismo tiempo vivo y muerto, ser pobre y rico simultáneamente o -por ahí debe venirle la cosa a Garzón- ser a la vez juez y socialista.
El señor Garzón, que últimamente tanto se ha aficionado a la literatura -tal vez porque los únicos que le hacen caso son los que viven en la pura ficción, en la inventiva, en la imaginación-, demuestra en eso de ser magistrado aun cuando deje de serlo que ni siquiera para esta función literaria vale, porque ser magistrado es la detentación de un cargo, dignidad o empleo, y no hace referencia a una vocación.
Para que el señor Garzón me entienda: se puede ser militar aunque no se vista de uniforme o aunque individuos de catadura garzoniana le hayan privado del grado; se puede ser incluso juez, aunque se le haya separado del servicio, cuando se es vocacionalmente. Lo que no se puede es ser magistrado, que es título adjetivo al desempeño de ciertos cargos.
Lo cual viene a demostrar que el señor Garzón -negado a la literatura por simple desconocimiento del idioma- va a tener razón en definirse como puro peón, un obrero.
Y -evidentemente- sin cualificar.
SOBRE UNA ADVERTENCIA
Con la que -me juego un cartón de Habanos- estaránde acuerdo incluso los no fumadores:

lunes, 14 de marzo de 2011
SOBRE LA PRODUCTIVIDAD.
Que es, como ya sabrán ustedes de sobra, la panacea para todo según los gurús del capitalismo. Productividad que -para estos elementos- significa lisa y llanamente abaratar costes bajando sueldos.
Y productividad que se muestra debidamente en el Parlamento Europeo, según los siguientes ejemplos:

domingo, 13 de marzo de 2011
SOBRE EL "LINCE" PACHI.
Pilar Ruiz Albisu, madre de Joseba Pagazaurtundua, socialista asesinado por ETA, lo dijo: “Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son”. 
El destinatario de estas palabras era don Francisco López, conocido como Pachi Nadie por más que ahora sea nada más y nada menos que Presidente del Gobierno autónomo de Vascongadas.
Si, ese mismo que -lo dice Público- considera que Sortu no es lo mismo que ETA, el mismo día que -lo cuenta La Gaceta- la Abogacía del Estado dice que el comunicado en el que Sortu rechaza la violencia no aporta nada nuevo.
Lo que se dice un lince, el señor Pachi. ¿U otra de esas cosas que helarán la sangre de la madre del socialista Joseba Pagazaurtundua?

El destinatario de estas palabras era don Francisco López, conocido como Pachi Nadie por más que ahora sea nada más y nada menos que Presidente del Gobierno autónomo de Vascongadas.
Si, ese mismo que -lo dice Público- considera que Sortu no es lo mismo que ETA, el mismo día que -lo cuenta La Gaceta- la Abogacía del Estado dice que el comunicado en el que Sortu rechaza la violencia no aporta nada nuevo.
Lo que se dice un lince, el señor Pachi. ¿U otra de esas cosas que helarán la sangre de la madre del socialista Joseba Pagazaurtundua?
SOBRE UNA IMAGEN QUE NO NECESITA PALABRAS.
Ahí la tienen, sin más. La pena es que todo se queda en eso.

sábado, 12 de marzo de 2011
SOBRE UN ARTICULO DE "BLAS DE LEZO".
Artículo que simplemente transcribo, porque ya mi camarada Blas de Lezo dice cuanto hay que decir, y de la forma en que hay que decirlo.
-
JESÚS CUADRADO Y LOS MILITARES
Los militares le debemos mucho a Jesús Cuadrado y a sus amos socialistas y de “El País” porque, sin ellos, andaríamos desorientados y tropezando con nuestros propios zapatos (botas).
El pasado 8 de febrero publicó este periodista un artículo titulado “Militares con derechos”, que inicia, casi sin respirar, de esta guisa: “Trogloditas en el Ejército español, éste era el título de un editorial en The New York Times, publicado a propósito de la anécdota del general Mena, aquel que en su discurso de la Pascua Militar de 2006, se equivocó de tiempo histórico y nos recordó otras épocas felizmente superadas”.
Que este sectario del PSOE, metido a periodista se apoye en ese periódico norteamericano, que tan bien ha entendido la política española desde que lo pariera hace la tira de años un tal Jarvis, entra dentro de la lógica de esta tropa. Porque ya sabemos que los del New York Times han mostrado siempre un gran interés y cariño por los asuntos de España. El artículo no es más que un subproducto, muy bien pagado por el sistema (“Sector Chacón”) a través de sus neuronas mediáticas. Y se convierte, como es habitual en estos casos, en una especie de perdonavidas de lo que consideran un colectivo muy constitucionalmente domeñado.
Se alegra el periodista de la actual actitud obediente y disciplinada del Ejército, lo que es de agradecer porque así el personal mediático y político puede hacer de las suyas, aunque se defequen en la Constitución que ellos nos obligan a defender.
Y hay que reconocer que el Ejército es admirable porque ha soportado los entierros por la puerta de atrás de sus centenares de asesinados por criminales con los que esta clase política y mediática en otros tiempos simpatizaba. Y, posteriormente, la impune quema de banderas; los insultos a España y al rey; la introducción en sus cuarteles, naves y aeronaves, de elementos travestidos o emparejados del mismo sexo, así como la conversión de sus residencias militares en baratas “casas de citas”; la destrucción del museo de Montjuich de Barcelona o el desalojo del museo del Ejército de Madrid para instalarlo a pedacitos, bajo el cómitre sectario, en un Alcázar de Toledo descafeinado; el saltarse la desaparición programada del servicio militar obligatorio para pactar con los nacionalistas catalanes; la destrucción de sus estatuas, monumentos, placas, lápidas, monolitos, Cruces de los Caídos…; la reescritura de la Historia que manda a los infiernos a los propios héroes de ese Ejército domeñado, en una aceptación sumisa de una reescritura de la Historia de España y del propio Ejército.
Sí, no hay duda de que el Ejército es hoy un admirable baluarte para defender la Constitución, la cual, sin embargo, podría permitir (ya se sabe que la Carta Magna es de goma, y de no muy buena calidad) que el “ejecutivo” se niegue a cumplir con lo que aquella le manda de defender la unidad y la independencia de España. Porque todo es discutible, asumible y convertible. Una terrenal teoría de la relatividad.
De ahí el tremendo error del general Mena, que incapaz de entender que una secta política gobernante puede decir “Diego” cuando antes decía “digo”, no se había percatado de que hay que agachar las orejas. Y si el llamado gobierno quiere pactar con quien sea, pasándose la Constitución por el forro, está dentro de ese espacio abierto y civilizado que la Carta Magna nos permite, incluso para poder desaparecer legalmente, no ya como nación unida e independiente, sino como nación más o menos despiezada. Porque el Ejército sólo estará para apagar velas por esos mundos de Dios, para apagar fuegos cuando se queme el bosque del “señor conde”, o para sacar la cabra de la Legión en la jornada anual de la pita a Zapatero. Lo de la unidad de España suena a fascista, franquista y hasta a falangista. Y, al parecer, según la sabia opinión del señor Cuadrado, fiel servidor de sus amos, esa unidad de España es algo que no concierne ni al Ejército ni a los españoles, colectivos ambos a extinguir.
Blas de Lezo
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JESÚS CUADRADO Y LOS MILITARES
Los militares le debemos mucho a Jesús Cuadrado y a sus amos socialistas y de “El País” porque, sin ellos, andaríamos desorientados y tropezando con nuestros propios zapatos (botas).
El pasado 8 de febrero publicó este periodista un artículo titulado “Militares con derechos”, que inicia, casi sin respirar, de esta guisa: “Trogloditas en el Ejército español, éste era el título de un editorial en The New York Times, publicado a propósito de la anécdota del general Mena, aquel que en su discurso de la Pascua Militar de 2006, se equivocó de tiempo histórico y nos recordó otras épocas felizmente superadas”.
Que este sectario del PSOE, metido a periodista se apoye en ese periódico norteamericano, que tan bien ha entendido la política española desde que lo pariera hace la tira de años un tal Jarvis, entra dentro de la lógica de esta tropa. Porque ya sabemos que los del New York Times han mostrado siempre un gran interés y cariño por los asuntos de España. El artículo no es más que un subproducto, muy bien pagado por el sistema (“Sector Chacón”) a través de sus neuronas mediáticas. Y se convierte, como es habitual en estos casos, en una especie de perdonavidas de lo que consideran un colectivo muy constitucionalmente domeñado.
Se alegra el periodista de la actual actitud obediente y disciplinada del Ejército, lo que es de agradecer porque así el personal mediático y político puede hacer de las suyas, aunque se defequen en la Constitución que ellos nos obligan a defender.
Y hay que reconocer que el Ejército es admirable porque ha soportado los entierros por la puerta de atrás de sus centenares de asesinados por criminales con los que esta clase política y mediática en otros tiempos simpatizaba. Y, posteriormente, la impune quema de banderas; los insultos a España y al rey; la introducción en sus cuarteles, naves y aeronaves, de elementos travestidos o emparejados del mismo sexo, así como la conversión de sus residencias militares en baratas “casas de citas”; la destrucción del museo de Montjuich de Barcelona o el desalojo del museo del Ejército de Madrid para instalarlo a pedacitos, bajo el cómitre sectario, en un Alcázar de Toledo descafeinado; el saltarse la desaparición programada del servicio militar obligatorio para pactar con los nacionalistas catalanes; la destrucción de sus estatuas, monumentos, placas, lápidas, monolitos, Cruces de los Caídos…; la reescritura de la Historia que manda a los infiernos a los propios héroes de ese Ejército domeñado, en una aceptación sumisa de una reescritura de la Historia de España y del propio Ejército.
Sí, no hay duda de que el Ejército es hoy un admirable baluarte para defender la Constitución, la cual, sin embargo, podría permitir (ya se sabe que la Carta Magna es de goma, y de no muy buena calidad) que el “ejecutivo” se niegue a cumplir con lo que aquella le manda de defender la unidad y la independencia de España. Porque todo es discutible, asumible y convertible. Una terrenal teoría de la relatividad.
De ahí el tremendo error del general Mena, que incapaz de entender que una secta política gobernante puede decir “Diego” cuando antes decía “digo”, no se había percatado de que hay que agachar las orejas. Y si el llamado gobierno quiere pactar con quien sea, pasándose la Constitución por el forro, está dentro de ese espacio abierto y civilizado que la Carta Magna nos permite, incluso para poder desaparecer legalmente, no ya como nación unida e independiente, sino como nación más o menos despiezada. Porque el Ejército sólo estará para apagar velas por esos mundos de Dios, para apagar fuegos cuando se queme el bosque del “señor conde”, o para sacar la cabra de la Legión en la jornada anual de la pita a Zapatero. Lo de la unidad de España suena a fascista, franquista y hasta a falangista. Y, al parecer, según la sabia opinión del señor Cuadrado, fiel servidor de sus amos, esa unidad de España es algo que no concierne ni al Ejército ni a los españoles, colectivos ambos a extinguir.
Blas de Lezo
viernes, 11 de marzo de 2011
SOBRE LAS RESPUESTAS ADECUADAS.
Me llega por correo una noticia que cuenta Religión en libertad -también recogida por Cruzada Hispánica-, acerca del ataque sufrido por la capilla de la Universidad Complutense del campus de Somosaguas.
Según ABC -citado por Religión en Libertad- "... hacia la una de la tarde, un numeroso grupo de chicos y chicas entró en la capilla del campus de Somosaguas y tras leer en voz alta sus críticas hacia la Iglesia Católica y proferir insultos contra el clero, varias de las jóvenes, rodeando el altar, se desnudaron de cintura para arriba entre los aplausos y vítores del resto de los gamberros."
Bueno, llamar jovenes -o jovenas, que hubiera dicho doña Carmen Romero, ex de González- a las golfas que van desnudándose por ahí en público, es una manera un tanto eufemística de callar lo que son; aquello que ya fue definido clara y nítidamente en los años 30 del pasado siglo: tiorras.
El que lo hagan en una capilla, ante el regocijo de una panda de cabrones -probablemente tan borrachos o colocados como cuando jalean a sus putas en un botellón cualquiera-, sólo añade el sacrilegio al encanallamiento habitual.
Mi comunicante me comenta que hay que hacer algo, porque esto se nos va de las manos. Ello me ha dado pie para recordar una vieja historia, acecida allá por el lejano 1979. Se iba a celebrar una procesión en honor de la Virgen del Coro, en su día, por mitad de septiembre. El párroco había recibido insinuaciones de que algunos demócratas intentarían reventar la procesión o, al menos, armar barullo durante la misma.
El cura, temiendo las consecuencias para los asistentes -en parte mujeres, personas mayores y niños, como es normal- estaba preocupado, y se lo comentó al que entonces era nuestro Subjefe de Distrito. Este, lógicamente, no podía comprometer el nombre de Fuerza Nueva sin conocimiento y autorización de la superioridad; pero nada le impedía comentar el asunto con algunos, que a nuestra vez lo comentamos con otros, y estos con otros... en fin, lo normal.
El caso es que el día de la procesión, desde varias horas antes aunque el sol pegaba fuerte, en cada bocacalle del recorrido previsto había algún grupito, discreto pero evidente, que fingía -muy mal, de eso se trataba- ser una panda de desocupados sin más interés que mirar a todas partes y patearse, una y otra vez, el mismo tramo de la calle.
Bien, el caso es que la procesión transcurrió sin novedad, y que no paso absolutamente nada. Que es lo que suele ocurrir cuando se deja bien claro que puede pasar de todo.
Mejor relata el mismo asunto de fondo el gran maestro Rafael García Serrano (Plaza del Castillo):
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En la puerta de la iglesia tintineó una campanilla. Un sacerdote salía a dar el Viático con la obligada discreción de aquellos tiempos en que se consideraba que Dios no podía transitar libremente por las calles, y la campanilla que le escoltó hasta la puerta de su Casa avisó a la mocina goyesca. Entonces fue como un milagro, como si el viento más misterioso del mundo hubiese secado el vino, como si el vino mismo se pusiese de rodillas ante su Creador, y todos aquellos que un minuto antes ostentaban sus curdas con el orgullo de una laureada, se pusieron de rodillas, y a los pies de Cristo rindieron los cartelones de las fiestas, las botas, los pellejos, los garrafones, las fajas, el bombardino, el tambor, el saxofón, y las boinas cayeron al suelo, y era justo que los cartelones de saludo a los forasteros ocultasen su salutación, porque Quien cruzaba la calle, escondido bajo la sotana de un sacerdote, no era ningún forastero, era uno de ellos y para ellos había vivido y había muerto y vivía y moría a diario y eternamente. Y la calle guardó silencio y sólo el cometín inició la marcha real, tras del toque de atención, y los hombres de la fiesta se auodillaron al paso de su Dios y Amigo, de su compañero de cuadrilla, de su camarada, y alguien que no hincó la rodilla, vaya usted a saber por qué, encontró dos zarpas sobre sus hombros altivos, dos zarpas que lo llevaron a tierra y cuando quiso volverse y preguntar:
Según ABC -citado por Religión en Libertad- "... hacia la una de la tarde, un numeroso grupo de chicos y chicas entró en la capilla del campus de Somosaguas y tras leer en voz alta sus críticas hacia la Iglesia Católica y proferir insultos contra el clero, varias de las jóvenes, rodeando el altar, se desnudaron de cintura para arriba entre los aplausos y vítores del resto de los gamberros."
Bueno, llamar jovenes -o jovenas, que hubiera dicho doña Carmen Romero, ex de González- a las golfas que van desnudándose por ahí en público, es una manera un tanto eufemística de callar lo que son; aquello que ya fue definido clara y nítidamente en los años 30 del pasado siglo: tiorras.
El que lo hagan en una capilla, ante el regocijo de una panda de cabrones -probablemente tan borrachos o colocados como cuando jalean a sus putas en un botellón cualquiera-, sólo añade el sacrilegio al encanallamiento habitual.
Mi comunicante me comenta que hay que hacer algo, porque esto se nos va de las manos. Ello me ha dado pie para recordar una vieja historia, acecida allá por el lejano 1979. Se iba a celebrar una procesión en honor de la Virgen del Coro, en su día, por mitad de septiembre. El párroco había recibido insinuaciones de que algunos demócratas intentarían reventar la procesión o, al menos, armar barullo durante la misma.
El cura, temiendo las consecuencias para los asistentes -en parte mujeres, personas mayores y niños, como es normal- estaba preocupado, y se lo comentó al que entonces era nuestro Subjefe de Distrito. Este, lógicamente, no podía comprometer el nombre de Fuerza Nueva sin conocimiento y autorización de la superioridad; pero nada le impedía comentar el asunto con algunos, que a nuestra vez lo comentamos con otros, y estos con otros... en fin, lo normal.
El caso es que el día de la procesión, desde varias horas antes aunque el sol pegaba fuerte, en cada bocacalle del recorrido previsto había algún grupito, discreto pero evidente, que fingía -muy mal, de eso se trataba- ser una panda de desocupados sin más interés que mirar a todas partes y patearse, una y otra vez, el mismo tramo de la calle.
Bien, el caso es que la procesión transcurrió sin novedad, y que no paso absolutamente nada. Que es lo que suele ocurrir cuando se deja bien claro que puede pasar de todo.
Mejor relata el mismo asunto de fondo el gran maestro Rafael García Serrano (Plaza del Castillo):
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En la puerta de la iglesia tintineó una campanilla. Un sacerdote salía a dar el Viático con la obligada discreción de aquellos tiempos en que se consideraba que Dios no podía transitar libremente por las calles, y la campanilla que le escoltó hasta la puerta de su Casa avisó a la mocina goyesca. Entonces fue como un milagro, como si el viento más misterioso del mundo hubiese secado el vino, como si el vino mismo se pusiese de rodillas ante su Creador, y todos aquellos que un minuto antes ostentaban sus curdas con el orgullo de una laureada, se pusieron de rodillas, y a los pies de Cristo rindieron los cartelones de las fiestas, las botas, los pellejos, los garrafones, las fajas, el bombardino, el tambor, el saxofón, y las boinas cayeron al suelo, y era justo que los cartelones de saludo a los forasteros ocultasen su salutación, porque Quien cruzaba la calle, escondido bajo la sotana de un sacerdote, no era ningún forastero, era uno de ellos y para ellos había vivido y había muerto y vivía y moría a diario y eternamente. Y la calle guardó silencio y sólo el cometín inició la marcha real, tras del toque de atención, y los hombres de la fiesta se auodillaron al paso de su Dios y Amigo, de su compañero de cuadrilla, de su camarada, y alguien que no hincó la rodilla, vaya usted a saber por qué, encontró dos zarpas sobre sus hombros altivos, dos zarpas que lo llevaron a tierra y cuando quiso volverse y preguntar:
-¿Qué pasa?
-Dios -le contestaron-, y aquí se arrodilla Cristo.
Y no hubo más porque el cura que llevaba al Señor por las calles del último día se fue hacia la Tejería, escoltado por unos mozos sucios y vinosos, la boina en la mano, el paso firme y alegre. Y cuando un tío reclamó al del cometín: «¿Por qué coño has tocao la marcha real?», el del cornetín respondió con una lógica abrumadora: «Hombre, el himno de Riego ya lo sé, pero a lo mejor se molestaba Dios, ¿comprendes? y además porque quiero y porque me sale de los cojones.» Y tampoco pasó nada.
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También contaba el maestro Rafael, pero no encuentro ahora la cita, lo ocurrido cuando un par de sacerdotes llevaban al Señor a un moribundo y hubieron de pasar ante los locales, no se si de Izquierds Republicana o del PSOE, en aquella Pamplona previa al 36. De los dos curas, uno era viejecito, pequeño, un santo varón dispuesto a defender el cáliz con su vida, pero con apenas fuerza para sostenerlo. El otro era mocetón alto, fuerte, con manos de pelotari y brazos de campesino. Pasaron ante los canallas que, a la vista de dos sacerdotes se las prometían muy felices, y empezaron a insultarles y -esto es lo importante, que para lo otro ya estaban dispuestos los curicas a poner la otra mejilla- a blasfemar.
El joven, haciendo gala del mejor talante, le dijo al viejecillo: Cuide usted de la Sagrada Hostia, padre, que de las otras me ocupo yo.
Y se lanzó contra los canallas, subiendo hasta el primer piso desde cuyo balcón galleaban, y lanzando a los gritones escaleras abajo, pero con la cabeza por delante.
Supongo que de estas historias se podría sacar alguna conclusión.
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También contaba el maestro Rafael, pero no encuentro ahora la cita, lo ocurrido cuando un par de sacerdotes llevaban al Señor a un moribundo y hubieron de pasar ante los locales, no se si de Izquierds Republicana o del PSOE, en aquella Pamplona previa al 36. De los dos curas, uno era viejecito, pequeño, un santo varón dispuesto a defender el cáliz con su vida, pero con apenas fuerza para sostenerlo. El otro era mocetón alto, fuerte, con manos de pelotari y brazos de campesino. Pasaron ante los canallas que, a la vista de dos sacerdotes se las prometían muy felices, y empezaron a insultarles y -esto es lo importante, que para lo otro ya estaban dispuestos los curicas a poner la otra mejilla- a blasfemar.
El joven, haciendo gala del mejor talante, le dijo al viejecillo: Cuide usted de la Sagrada Hostia, padre, que de las otras me ocupo yo.
Y se lanzó contra los canallas, subiendo hasta el primer piso desde cuyo balcón galleaban, y lanzando a los gritones escaleras abajo, pero con la cabeza por delante.
Supongo que de estas historias se podría sacar alguna conclusión.
jueves, 10 de marzo de 2011
SOBRE LA ORIGINALIDAD Y EL PLAGIO.
Dice El Plural que Los ultracatólicos vuelven a jactarse de que le hacen el programa al PP.
Y ello, a cuenta de que -afirma- el PP de Navarra lleve a su programa electoral la iniciativa del "cheque escolar", que atribuye a la que llama plataforma ultracatólica Hazteoir.
Siempre he dicho que lo que importa es que las cosas se hagan, y no tanto quien las haga. Dicho esto, también conviene expresar que no es bonito copiar las ideas de otros sin reconocerles la paternidad.
A mí me parece bien que el PP -o el PSOE, o quien sea- aplique el cheque escolar, en tanto los que sabemos exactamente lo que hay que hacer -con la enseñanza y con tantas otras cosas- no estemos en disposición de hacerlo. Me parece bien que Hazteoír -o quien sea- lo publicite.
Pero tampoco pasaría nada si tuvieran la decencia de advertir que quien ofreció esta solución antes que nadie fue Alternativa Española, hace ya bastantes años.
Y ello, a cuenta de que -afirma- el PP de Navarra lleve a su programa electoral la iniciativa del "cheque escolar", que atribuye a la que llama plataforma ultracatólica Hazteoir.
Siempre he dicho que lo que importa es que las cosas se hagan, y no tanto quien las haga. Dicho esto, también conviene expresar que no es bonito copiar las ideas de otros sin reconocerles la paternidad.
A mí me parece bien que el PP -o el PSOE, o quien sea- aplique el cheque escolar, en tanto los que sabemos exactamente lo que hay que hacer -con la enseñanza y con tantas otras cosas- no estemos en disposición de hacerlo. Me parece bien que Hazteoír -o quien sea- lo publicite.
Pero tampoco pasaría nada si tuvieran la decencia de advertir que quien ofreció esta solución antes que nadie fue Alternativa Española, hace ya bastantes años.
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