Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

sábado, 17 de octubre de 2009

SOBRE LAS VERDADES DE PEPIÑO.

Porque son verdades como puños, aunque las haya dicho Pepiño:
... al ser preguntado por la manifestación convocada en Madrid por varias plataformas en apoyo a la vida, Blanco señaló que cuando gobernaba Aznar "se practicaron más de 500.000 abortos y el PP y la derecha no decían absolutamente nada", informa Libertad Digital.
Y, repito: aunque lo diga Pepiño, es una verdad más grande que el Everest.

SOBRE "CATOLICAS" RARITAS.

Porque esto -raritas- es lo menos que se les puede llamar a un grupo denominado red latinoamericana de Católicas por el derecho a decidir, y que dicen que la Iglesia Católica sólo representa al Papa, y que ellas quieren abortar, y que las manifestaciones provida no refleja el sentir de la mayoría, y otras cosas igualmente chuscas que relata Público, con la habitual fruición carroñera.
Verán ustedes: a mí, el simple nombrecito de su grupo ya me dice bastante de su cultura, porque por mucho que se llamen latinoamericanas, ninguna de ustedes se ha quedado preñada -sí, preñada- de Julio César. Me juego el bigote.
Dicho esto, tengo que recordarles que a nadie se le obliga a sentirse y llamarse católico, y que ustedes pueden apostatar si gustan, o simplemente buscarse otra Iglesia más complaciente con sus ideas. O hacer lo que les venga en gana, irse con la música a otra parte y dejar de tocar los cojones, sencillamente.

viernes, 16 de octubre de 2009

SOBRE EL "MARRANO" ZAPATERO.

Antes que nada, por los garzones o los bermejos que pudiese haber al acecho, advertir que no estoy calificando de marrano al señor Rodríguez, sino que -según un periodista israelí citado por El Mundo- es él quien lo cuenta.
Lo que si afirmo es que Rodríguez Zapatero es tonto. Que Rodríguez Zapatero es necio; esto es, carente de ciencia, que es la etimología del término. Que Rodríguez Zapatero es más bobo que Pepiño, o sea, casi cum laude. Que Rodríguez Zapatero es un cabestro, un falsario, un mentiroso compulsivo y un mentecato. Que Rodríguez Zapatero es un enfermo mental -psicólogos que conozco me lo diagnostican de próximo a la paranoia, y me asombra hoy comprobar cómo hace tres años largos vaticiné su trastorno comparándolo a Nerón y poniendo de guía el nombramiento de Pepiño como ministro-; y es, sobre todo y ante todo, oceánicamente inculto.
Ahora sale el rojo de mierda -rojo se lo dice él; que es un individuo de mierda está a la vista de todos- diciendo que 'Antisemitismo había con Franco'.
Y se queda tan ancho, el hijoputa, con esa sonrisa de tonto de baba -cicatriz de maqueting en un rostro de pasmao-; con ese destripe de ojos besuguiles sin asombro; con esos calderones, no de buen actor, sino de encefalograma plano.
Había tanto antisemitismo, capullo, que el mismísimo Franco ordenó el reconocimiento de la nacionalidad española a todos los sefardíes, extendiéndola a cuantos judíos en peligro la pidieran. Había tanto antisemitismo, que Sanz Briz -embajador español- salvó a millares de judíos. Claro que -según tú, Rodríguez rojo de mierda Zapatero, y los que contigo cursan con éxito el master de cuatezonez avanzada y soplapollez aguda- los embajadores de España actuaban a espaldas de Franco y en su contra.
Había tanto antisemistismo, que los soldados de la División Azul -alguno de ellos de procedencia judía, ya ves- jamás hicieron el menor caso de las estrellas amarillas con que los nazis los distinguían, y divisionario hubo que, en presencia de policías alemanes, cedían el asiento a ancianos judíos, o recogían paquetes que a alguna mujer se le había caído. Y ¿sabes qué? Cuando los policías alemanes le señalaban la estrella amarilla, los soldados divisionarios mostraban la Bandera de España que engalanaba sus guerreras. Y ya estaba todo dicho.
Así que ya ves, gilipollas resentido y estúpido, el antisemitismo que había con Franco. Un Franco que no reconoció al Estado de Israel, si; porque España mantenía relaciones estrechas con los países árabes -que entonces eran árabes, no terroristas- y así convenía al interés español. Pero que jamás se puso el pañuelo del terrorismo palestino, porque Franco era un estadista, y tu, rojo de mierda, eres un mamarracho.

jueves, 15 de octubre de 2009

ACLARACION.

Aclaración a la anterior entrada (Sobre la desfachatez de Aznar), que me viene impuesta por la pregunta de soldado_vikingo: ¿Entonces lo recomendable es que nadie vaya si esta en contra del aborto?.
Lejos de mí la intención de decirle a nadie que vaya o que deje de ir. Lo que quiero es que -al menos quien se asome a este diario- tenga claro por qué y para qué le convocan. Le llaman para rechazar la nueva Ley del aborto, pero no para oponerse a la actualmente vigente. En cierta forma, le llaman para apoyar que se mantenga el aborto como está regulado hoy.
¿Qué es mejor? ¿Asistir a la manifestación y que utilicen tu presencia para reforzar el aborto actual? ¿No asistir, y que tenga menos fuerza el antiabortismo más o menos genérico y nebuloso?
No lo sé. De verdad que no lo se, y por eso no recomiendo nada a quien pueda leer. Soy perro viejo y curtido en manipulaciones, mentiras y traiciones. Ya estoy suficientemente harto de posibilistas, malminoristas y cobardes en general, razón por la que -a título personal e intransferible- no prestaré mi presencia al recuento de la Delegación del Gobierno.
No obstante, fuera de mi particular hartazón de paños calientes, no puedo aconsejar a nadie. Que cada uno obre en conciencia, pero -ese es mi interés- sabiendo para qué es convocado.

SOBRE LA DESFACHATEZ DE AZNAR.

Desfachatez extensible a los PijoProgres en general, y a los que -según El Imparcial, que cita al ABC, diario que no consulto porque no mantiene los enlaces y no me vale como fuente- van a asistir el próximo sábado día 17 de octubre a la manifestación convocada por más de 40 asociaciones en contra de la Reforma de la Ley del Aborto.
Me da lo mismo que vaya Rajoy o que -como avisó- no vaya a asistir para no politizarla, porque Rajoy ya dijo que le parecía bien la actual Ley. O sea, que no está contra el aborto, sino contra el escándalo que ha creado en la sociedad.
Me da igual que vaya Aznar, que en ocho años de gobierno mantuvo la actual Ley y autorizó la distribución gratuíta de las píldoras -abortivas- del día después aunque -eso sí- dispensadas por médicos pagados al efecto.
Me da igual que tantos hipócritas y tantas asociaciones vayan a pedir que se mantenga la Ley del aborto que lleva decenios asesinando niños; Ley que los convocantes y adheridos a la manifestación del sábado no van a repudiar.
Conmigo, que no cuenten. Cuando todos estos genocidas se arrepientan de haber consentido y mantenido la Ley actual; cuando pidan la desaparición de todo tipo de aborto provocado; cuando se retiren de la vida pública como mínima espiación por sus culpas; cuando recomienden el voto a las opciones políticas que no contemplan ninguna razón para el asesinato de los inocentes, entonces empezaremos a hablar.
Mientras tanto, Aznar me parece un sinvergüenza, que arroja piedras cuando bien poco limpias de culpa tiene sus manos; Rajoy y los organizadores de la manifestación, otros, que reniegan de la próxima Ley, pero admiten la actual e incluso la subvencionan, como es el caso de la señora Aguirre en Madrid.
Que sepan, pues, los que se proponen asistir, para qué los convocan: para mantener la Ley del aborto socialista que lleva producidos cientos de miles de asesinatos.

SOBRE LA "CONJUNCION PLANETARIA".

Que por fin tuvo lugar el pasado martes, 13 de octubre de 2009 con el encuentro de don Barack Obama y don José Luis Rodríguez.
Al lado de esta conjunción planetaria -por continuar el símil de doña Leire-, la promesa de envío de más tropas al avispero afgano, el lugar de paz donde los Ejércitos españoles -convertidos en hermanitos de la caridad que no pueden llevar el cargador puesto en sus armas- han tenido más bajas desde que comenzaron estas pácificas misiones, es minucia.
Al lado de esta celestial conjunción -continuemos el símil-, el envío de guardias civiles -de que tan sobrados estan los pueblos de España y la lucha antiterrorista- para enseñar a los policías afganos cómo permanecer impasible mientras te sacuden si el Gobierno lo manda, es niñería.
Al lado de este planetario acontecimiento, que una asociación de guardias civiles diga que no están preparados para ir a una zona de guerra, es tontería. Porque, además, tampoco lo están los demás militares que han ido pasando por allí, y menos aún el material que cicateramente se les regatea.
Lo importante es que Rodríguez ha tenido su hora de entrevista y su foto.
Y, como no podía ser menos -sigamos en términos astronómicos- el agujero negro ha engullido vorazmente a la enana roja, arrancándole una promesa de eterna fidelidad e incondicional sometimiento.

SOBRE LA CAIDA DE LOS PRECIOS.

La que, dice el Instituto Nacional de Estadística, sigue produciéndose. Fudamentalmente -informa El País- por la bajada de la energía y los alimentos.
Me encantaría saber en qué país vive El País, o donde hace la compra. Porque a mí se sigue costando más o menos igual el litro de gasolina -el precio exacto hace décadas que no lo sé-, me sigue costando más la electricidad y el gas; me cuesta lo mismo desde hace muchos meses el litro de leche y la barra de pan, y el kilo de azúcar y el de patatas; me sigue costando lo mismo que a primeros de año el café en la cafetería de mi empresa.
Lo que no me sigue costando igual es el paquete de tabaco, que el Estado-camello me cobra cada vez más caro.

martes, 13 de octubre de 2009

SOBRE EL DESFILE.

El de ayer, obviamente, que pecó de bastante cortito y despoblado en mi humilde opinión.
No voy a decir que la cantidad sea lo más importante, porque ejemplos de lo contrario hay a millares. Unas compañías de La Legión, otras cuantas de Regulares, unos voluntarios falangistas y requetés, y a los rojos se les hundió la ofensiva de Brunete. Unos falangistas -concretamente 60- detuvieron a los rojos en Alcubierre hasta que cayó el último.
Un millar escaso entre guardias civiles, falangistas, requetés, voluntarios sin filiación concreta y algún cadete, aguantaron en El Alcázar, como todo el mundo sabe, contra la flor y nata de la golfancia miliciana, que se iba a pasar el fin de semana a Toledo y aprovechaba para disparar unos tiros contra la fortaleza de Carlos I. Un par de compañías y un micrófono bastaron a don Gonzalo Queipo de Llano para hacerse con Sevilla, y un capitán con -literalmente- un pelotón de soldados hizo que Teruel quedara por España en el 36.
Un manojo de falangistas -José Antonio Girón de Velasco- se hizo con el Alto de los Leones; y un puñado de voluntarios se sostuvo en Oviedo, con Aranda, hasta la liberación; un falangista -José Mallol Alberola- con unos cuantos camaradas, se hizo con Alicante cuando todavía los rojos se apelotonaban en el puerto -a la espera de los barcos prometidos por sus mandamases, que nunca llegarían-, y a la espera de las tropas nacionales, que tardarían unos días en llegar.
Los bous -barcos de pesca incorporados a filas y levemente artillados- dejaron encerrada la flota roja en sus puertos; y un sólo cañonero, el Dato, -con potencia de fuego claramente inferior- posibilitó el Convoy de la Victoria que pasó a la Península las Fuerzas de Africa deteniendo y haciendo volver grupas a la escuadra roja de Cartagena.
Tres viejos aviones Junkers erigieron el primer puente aéreo de la Historia; y un sólo hombre, Joaquín García Morato, atemorizó a la aviación roja. Otro hombre, el Capitán Carlos Haya, surtió de cuanto pudo a los defensores del Santuario de la Virgen de la Cabeza, y -si no mal recuerdo- inventó el bombardeo con sandías, a falta de bombas que arrojar.
En fin: que cuando las cosas se ponen de bigote, más que la cantidad cuenta la calidad. Si hay ambas cosas, miel sobre hojuelas, claro está. Es precisamente cuando las cosas no están feas cuando la cantidad tiene más valor, porque permite solazarse en la contemplación serena de la fuerza propia. En tal sentido, el Desfile de ayer me pareció extremadamente débil; y no me vale la excusa de la crisis, porque movilizar un regimiento de soldados cuesta menos que llevar de viaje a tres Directores Generales.
Otra cosa quiero comentar, y es ese himno -la muerte no es el final- que he leído alabar como despedida a los caídos. Entiendo que -para la gente que aún no dobla el medio siglo y no ha conocido otra cosa- tenga un carácter emotivo pero, para mí, no pasa de ser una irrupción descafinada y melosa en el protocolo de la muerte, que también lo tiene.
Esta canción -tan sentida, quejumbrosa y casi llorica- más parece adecuada a un fallecimiento en accidente; a una muerte tras larga y penosa enfermedad; al último trámite de la ancianidad. Nada que me recuerde que el caído llevaba las armas en la mano, y ha dado su vida por la Patria, y siembra con su sangre una cosecha pendiente de recoger.
En resumen: que para honrar a los Caídos no hacen falta cancioncitas melífluas, y con el toque de atención y el de oración, con las compañías en posición de firmes, las salvas de ordenanza y las Banderas rindiendo honores, se explica todo mucho mejor.
Esto, al menos, es lo que tengo grabado de los tiempos en que a los Caídos por España se les honraba y agradecía el sacrificio por la Patria con sobriedad militar.

SOBRE LA CONFESION DE LLAMAZARES.

Que en entrevista de El País, acaba diciendo que "La izquierda no ha sabido entender lo que era ETA," y -párrafos más allá- afirma:
Estaba equivocado, reconoce, al igual que muchos otros españoles, que incluso tenían ante la actividad de la organización terrorista ETA una actitud ambivalente. Por un lado, un rechazo moral, pero, por otro, una cierta visión utilitarista desde el punto de vista político, pensando que en todo caso podía alumbrar el final de la dictadura y que estaba al lado de la democracia y de la libertad. Los hechos han demostrado que tampoco ha sido así.
¡Coño, Gaspar, qué cortitos sois los rojos, que llegáis con cuarenta años de retraso!

SOBRE "HACER CAJA".

La que comentan varios periódicos -20 Minutos, El Mundo y El País, entre otros- a propósito de la unión de Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa, a cuyos efectos pedirán más de 1.500 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
De la fusión saldrá -dicen- la quita Caja más importante de España. Es evidente que, con esa enormidad de millones que le vamos a dar entre todos, por mano del señor Rodríguez, no podía resultar otra cosa.
Y esto redundará en la más gratificante satisfacción de los cuatro millones de parados; del millón de familias que no tienen ningún ingreso; de los que malviven entre contratos por días -o por horas-; de los que ven cómo les aumentan los impuestos de cosas tan de ricos como la ropa, el calzado, el transporte, el gas, la electricidad...
Supongo que también se sentirán profundamente agradecidos todos aquellos que vean condonados sus créditos, como le sucedió -¿tal vez por sorteo?- al Partido Socialista hace unos años.

lunes, 12 de octubre de 2009

SOBRE UNA FIESTA.


La de hoy, que tras el pase a la reserva de Santiago Apóstol -tal vez por las connotaciones xenófobas de lo de Clavijo-, se ha convertido en la Fiesta Nacional de España.
Antes, y hasta hace bien poco, este día era el de la Raza. Entendiendo como raza -aviso a memos- lo que siempre se ha entendido en España (ahí tienen el DRAE), cuando la gente estaba menos próxima a la animalidad.
Como tal, como Día de laRaza, se comulgaba la Hispanidad. Una Hispanidad muy distinta de la latinoamericanidad presente, cuando parece que América sólo produce desechos incivilizados, plagios horteras de los gringos a los que Rubén Darío advirtió. Evidentemente, también muy distinta de esta España de rojos de guardarropía y PijoProgres de salón.
La Hispanidad es la que -con el verbo de digno hijo de su padre- definía Eduardo García Serrano en uno de sus editoriales de Sencillamente Radio, en torno a esta fecha del año 2006. Y aquí lo tienen:



****



Día de la Hispanidad



Doce de Octubre, Día de la Hispanidad, signo tangible de alianza entre la sangre y la palabra, entre la carne y la cultura de los hombres urbi et orbi. Hispanidad, la Historia, tu historia Mater Hispania, tiempo concebible, palpable y coagulado fluye en torno al fuego de una idea y de la piel canela del mestizaje hispano con mil acentos distintos, en una lengua común fraguada en las espadas, en las sandalias de los monjes y en las espuelas de los capitanes, en el cuero de las monturas y en la tinta de las Leyes de Indias... Mater Hispania, ¡quédate entre nosotros y con nosotros!
Un mar azaul mahón, como un bronce recubierto de esmalte en la fragua, escondía la Terra Incógnita. Es hermoso el viento de la noche en las ramas de los olivos, pero también en las velas de los barcos. Nuestros campesinos se convirtieron en marinos del arado y labraron la mar con tanta energía como las tierras de sus antepasados. Las águilas de España extendieron las alas, nos arrojó el mar a extrañas playas y saludamos al sol ascendente, a la lejanía crepuscular y al barro de una nueva tierra. Dominamos el mundo desde levante hasta poniente y nuestra Patria fue toda la Tierra.
España rompió la barrera del sonido de la realidad en aquel tiempo en el que la voluntad de los españoles no tenía límites porque las obligaciones y las metas que se marcaban tampoco los tenían. Fue entonces, cuando no éramos polvo a la deriva en la Historia, sino que moldeábamos su cauce con orgullo, cuando España llevó más allá del Atlántico el camino que condujo a Dario el Grande hasta Maratón, a Jerjes hasta Salamina, a Filipo hasta el Helesponto, a Alejandro Magno hasta Babilonia y a Escipión hasta Itálica. Iberia, Hispania, España, puro metal de la fundición grecorromana, escribió la historia más grande jamás contada desde Troya, donde comienza la memoria de Occidente, hasta nuestros días, sin un Homero que la cantara.
La Hispanidad es nuestra moira, la forma definitiva de nuestro destino, la línea que lo circunscribe, nuestra misión, nuestro objetivo y la parte de gloria que nos adjudicaron los dioses en aquel tiempo en el que los españoles, con sal en los poros y mar en las venas, vivieron como si fueran inmortales saciando la sed de sus corceles en los abrevaderos de Bucéfalo.
Yo no sé racionalizar la Hispanidad, sólo sé que abracé su cintura con el coraje de Elcano cuando, embarcado en su valor, le dio la vuelta a la Tierra sin más brújula que la de su propia voluntad, que trepé hasta el vértice del mástil de Rodrigo de Triana para avistar la morena arena de tu piel canela, que como Colón lo hiciera besé la playa de tu vientre y que, con Lópe de Aguirre, encontré Eldorado en la fertilidad de tu selva haciendo crecer el fruto desde el fondo de su espesura.
Yo no sé racionalizar la Hispanidad, sólo sé que alumbré sus noches con las naves que con Cortés incendié para conquistar el salvaje corazón de los dioses aztecas, y que después de la batalla la luz del alba venía a rasgarte los ojos, y que te acaricié con la misma ternura con la que Legazpi adoraba la piel de marfil de las diosas orientales de Filipinas.
Yo no sé racionalizar la Hispanidad, sólo sé que me alisté con Pizarro en la aventura andina y que en la cumbre de la cordillera de sus senos hallé la fuente de la eterna juventud que, desesperado, llevó a Ponce de León hasta las marismas de Florida, que doblegué a los caudillos incas y que a los pies de la Mater Hispania puse el botín de sueños que sus guerreros libaban de las sagradas hojas de coca, que vi la luna de plata derramarse sobre el vértigo horizontal de tus pampas, que labré tus volcánicas mesetas y que allá, en la cintura cósmica del sur, entre la arena el viento y la espuma, la sal, la brea y la mar, en el albero de Universo vi como España desgarraba las costuras de la vieja Piel de Toro para mezclar su sangre, tostar su piel y cocer su lengua y su cultura, su historia y su destino, en el barro del Amazonas y al sol de la América Hispana.


Eduardo García Serrano

domingo, 11 de octubre de 2009

SOBRE UN ANIVERSARIO.


El que mañana -ya vigésimoprimero- se cumple del fallecimiento de Rafael García Serrano, el más grande escritor en lengua española de todos los tiempos.
Vengo, desde aquél triste 1988, recordándolo públicamente en este día, y así lo haré mientras Dios me conceda memoria, y voz, y manos.
Soy -al menos por tal me tengo- discípulo del maestro Rafael. Jamás hablé con él y sólo una vez lo ví, a cierta distancia; pero ello no es obstáculo para que desde cada uno de sus artículos, desde cada novela, desde cada película, siga aprendiendo de él cada día.
Quería, en la ocasión de hoy, comentar cómo cada artículo de Rafael nos enseñaba a quienes no sabíamos; nos ponía en la pista de libros, de acontecimientos, de explicaciones que hacían evidente lo inexplicable.
Quería comentar cómo cada novela nos hacía un fiel retrato de una generación que -como uno de sus personajes dice- decidió matarse porque quería vivir en paz de una vez.
Quería comentar el monumental Diccionario para un macuto; el incomparable Bailando hasta la Cruz del Sur. El -quiéralo Dios- profético V Centenario.
Pero al ponerme ante el teclado, comprendo que no es posible; que no puedo explicar todo esto a quien no haya tenido la fortuna de leer a Rafael García Serrano, y que a quien lo haya conocido -como manda el Evangelio- por sus obras, cuanto pudiera decirle no le hace falta.
Gracias a Dios -y a sus hijos, y a editoriales que no se someten a la damnatio memoriae dictada por rojos y pijoprogres- las obras de Rafael García Serrano se van reeditando. Hace unos años -cuatro o cinco- fue La Fiel Infantería; este mismo año, Plaza del Castillo. Quedan muchas obras por salir a la luz de nuevo, pero acabarán por iluminar esta oscura mediocridad que nos envuelve.
Mientras tanto, ahí sigue Rafael, con la vieja máquina de escribir heredada de Ismaél Herráiz, alborotando los luceros con el picoteo de sus teclas.

SOBRE LOS NOMBRES DE LAS VACACIONES.

Así lo cuenta El Imparcial:

La vicepresidenta de la Federación de Asociaciones de Padres de Cataluña, Lola Abelló, ha propuesto al Consejo Escolar de Cataluña cambiar el nombre de las vacaciones de Navidad y de Semana Santa y desligarla del calendario de las celebraciones religiosas "para atender las diferentes sensibilidades presentes en las escuelas hoy en día". La propuesta es que se llamen vacaciones "de invierno" y "de primavera".

De acuerdo, siempre que a cambio la Federación de Asociaciones de Padres de Cataluña pase a llamarse Entroncamiento de Necios Emasculados (ENEMA), al efecto de que todo el mundo sepa, de entrada, con qué piensan y qué limpieza necesitan para sus neuronas estos gilipollas.

viernes, 9 de octubre de 2009

SOBRE EL DIA DEL VETERANO.




No sé a quien se le ocurrió, ni quien se tomó el -buen- trabajo de hacer la presentación. Se que me llegó a mitad de septiembre por correo electrónico, procedente de un buen camarada que se apuntaba a la idea.
Y sé que, igualmente, me apunté a la idea, porque me parece bonito, me parece justo, me parece digno. Y porque me da la gana, suprema razón en este mundo de sinrazones.
Para facilitar la inclusión en los blogs, alguien -que si sé quien fue, pero no lo voy a decir- lo convirtió a formato de video. Sin encomendarse a nadie, porque se supone que en el ruego de difusión va implícito el permiso.
Y aquí lo tienen ustedes. Si, como espero, les parece digno de dedicarle unos cuatro minutos, véanlo. Si les trae recuerdos -como a mí- les resultara simpático; si no se los trae, no les molestará. Y si les molesta, ahórrense tiempo y váyanse a otro sitio, porque aquí se piensa y se cree firmemente que la mili no fue un tiempo perdido -aunque pudiera haber sido mejor aprovechado- sino un tiempo ganado en enseñanzas que nos ayudaron a plantarle cara a tantas cosas como la vida nos fue trayendo luego.
Y si -además de verlo- se lo quieren descargar en vídeo con mayor resolución, o en el pps original, aquí lo pueden hacer:

jueves, 8 de octubre de 2009

SOBRE LA DIFUSION DE "IDEAS GENOCIDAS".

Porque -según Público- la Audiencia de Barcelona ha condenado a penas de hasta 3 años y medio de cárcel a tres dirigentes del disuelto grupo neonazi Círculo de Estudios Indoeuropeos (CEI), entre ellos el dueño de la librería Kalki de Barcelona, por asociación ilícita y difusión de ideas genocidas, entre otros delitos.
Resulta, por tanto, que ahora es delito difundir ideas, pese a ese artículo tan majo de la Constitución vigente que figura en mi cabecera como aviso a inquisidores. No queda claro si es delito pensar, aunque temo que si aún no lo es, pronto lo será.
Independientemente de que mi opinión no sea contraria a los judíos -a muchos de los cuales salvó, durante la GMII, la diplomacia española a las órdenes de Franco- y menos aún al Estado de Israel, válvula de seguridad que nos protege y defiende del expansionismo islámico en la medida de lo que la cretinez occidental permite, castigar la difusión de las ideas en un sistema que presume de talante, tolerancia y multidiversidad, parece un tanto fuera de sitio.
Pero, ya que estamos en ello, alborocémonos de saberlo y, por tanto, poder esperar el inmediato procesamiento por el mismo delito -difusión de ideas genocidas- de doña Bibiana Aído y de su superior jerárquico, don José Luis Rodríguez, que tan fervorosamente se proponen facilitar y aún promover el genocidio de los más inocentes: los aún no nacidos.

martes, 6 de octubre de 2009

SOBRE LOS CADÁVERES DEL PSOE.

Al leer el titular de Libertad Digital (CRÍTICA A LA CÚPULA SOCIALISTA - Leguina: "Han llegado a la cumbre con los armarios repletos de cadáveres"), casi se me desencaja la mandíbula de la impresión.
¡Tate! -me he dicho- las cosas empiezan a saberse; el otro día nos ilustra Pujol sobre el 23-F, y ahora un socialista de campanillas, Leguina, nos va a contar la verdad sobre el golpe de Estado de los días 11,12 y 13 de marzo de 2004, cuando el PSOE vulneró la Ley Electoral y la que regula el derecho de manifestación, saltándoselas a la torera.
Pero no; lo que el señor Leguina cuenta son los cadáveres políticos de los propios socialistas, mandados al desolladero por Rodríguez y sus pelotas de última generación, encumbrados desde alguna letrina.
Comprendo que al señor Leguina le moleste esto; pero la verdad es que ni siquiera merece atención informativa, porque lo de despachar a las viejas guardias a que alude don Joaquín, es tradición en todos los marxismos conocidos, que siempre cimentan su consolidación sobre los restos canibalizados de sus antecesores.
En cambio, de lo que me interesaba especialmente -esa referencia a los armarios llenos de cadáveres, tan sugerente- nada de nada.
Otra vez será, todo es cuestión de paciencia.

SOBRE EL GOLPE DE ESTADO.

Aunque para la zapaterez y la pijoprogresía parece que jamás en la Historia del mundo ha habido más golpe de Estado que el de -dicen ellos- Franco, la verdad es que, como haber, ha habido muchos.
 
Por cierto, que ni el golpe de Estado fue de Franco -a la sazón uno más entre los Generales-, que ni siquiera participó demasiado activamente en la preparación hasta muy última hora, ni fue un golpe militar. Fue una sublevación popular, apoyada por algunas unidades del Ejército y con militares en los lugares más llamativos, como no podía ser menos una vez comprobado que la cosa iba para largo y que iba a haber muchos tiros.
 
Pero antes de aquellos tiros del 18 de Julio hubo también muchos tiros. No sólo en aquella primavera sangrienta del 36, sino dos años antes. Porque tal día como hoy -6 de Octubre- de 1934, ocurrieron en España dos golpes de Estado.
 
Dos golpes de Estado -el uno separatista, el otro socialista- coincidentes y aún concurrentes. Por un lado el golpe de Estado de la Generalidad de Cataluña, proclamando la independencia del Estat Catalá; por otro, el de los socialistas -que tiempo atrás habían avisado su intención de echarse a la calle si entraba en el Gobierno el partido que había ganado las elecciones, la CEDA- en Asturias.
 
Todos los historiadores serios indican esta fecha -conocida como revolución de Asturias con patente olvido de la intentona separatista catalana-, como inicio de la Guerra Civil. Pero, independientemente de ello el hecho incontestable es que tanto el separatismo como el socialismo dieron el primer paso en el camino del golpe de Estado.
 
El golpe de Estado separatista fue, como acostumbran, una mamarrachada, que en breves horas fue superado incluso por un Gobierno débil y cobarde y un General -Batet- digno antecesor de los tiralevitas y portabolsos blanquiemplumados de hogaño.
 
El golpe de Estado socialista tuvo también las características que definen la marca de la casa. Fue sanguinario, cruel, ladrón, saqueador y asesino, y el Gobierno supo por unas horas sobreponerse a su debilidad y cobardía y -por medio del Ministro de la Guerra democráticamente nombrado- llamar a las tropas mejor preparadas -la Legión- y al General mejor dotado -Franco- para devolver a la República la legitimidad de las urnas frente al golpe de Estado violento y sanguinario.
 
Por cierto que, en la lucha contra el golpe de Estado socialista, se distinguió el capitán Rodríguez Lozano, abuelo del nietísimo que ya lleva otros dos o tres golpes de Estado desde La Moncloa.
 
 

SOBRE EL SECUESTRO.

El de otro atunero en los caladeros del Índico, ocurrido hace unos días.
 
No pensaba hacer comentario porque esto era de esperar y, a fuer de previsible, poco agradecido para el debate. No obstante, lo que si tiene jugo son las propuestas que se están escuchando en torno al tema de la seguridad de los barcos españoles en aquella zona.
 
Por un parte, el Gobierno -además de echar balones fuera sobre si el pesquero estaba fuera o dentro de la zona de seguridad- proclama que la solución es que los barcos lleven seguridad privada a bordo. Seguridad privada -vigilantes, para entendernos- cuya contratación costaría unos 12.000 euros por cada uno y por cada mes. Como para garantizar mínimamente la efectividad harían falta por lo menos -tirando muy por bajo- seis vigilantes por buque, nos ponemos en la bonita cantidad de 72.000 euros por mes y barco.
 
Ante esto, los armadores aducen que no les trae cuenta salir a pescar y -añado por mi cuenta- resultaría más rentable dejar el barco amarrado o venderlo a un armador francés, país que sí protege a sus pescadores.
 
Por otra parte, los armadores y pescadores reclaman el embarque de tropas en sus barcos. Sin ocultar que me alegraría sobremanera la presencia en cada atunero español de un pelotón de mi querida Infantería de Marina, que pusiera al día la vieja costumbre de invitar a los piratas a bailar una giga colgando del palo mayor, veo en ello dos problemas.
 
Uno, que -como muy bien dice la señora Chacón- no hay militares para vigilar cada negocio español. Pero no porque los negocios españoles sean muchos, porque la falsedad del argumento ministerial es que no se trata de poner un pelotón de soldados -¡ay, amigo Spengler!- en cada tienda, sino en unos cuantos barcos en peligro de asalto pirata, sino porque ni para eso tenemos militares suficientes.
 
Otro problema -mucho más grave a mi modo de ver- es que estos barcos secuestrados -en presencia o en potencia- suelen llevar el pabellón del PNV, y para que pudieran embarcarse en ellos los soldados de España la lógica, la decencia y las leyes internacionales obligarían a izar en ellos la Bandera de España.
 
 

lunes, 5 de octubre de 2009

RENCOROSOS Y COBARDES ¡UNÍOS!

Transcribo, sin comentario porque ninguna falta le hace, el artículo de mi Coronel Jesús Flores Thies, cuya web El Implacable tienen permanentemente enlazada en la columna lateral:

RENCOROSOS Y COBARDES ¡UNÍOS!


Ahogada por el cirio periodístico organizado alrededor de la frustrada candidatura de Madrid a la Olimpiada del 2012, ha surgido la noticia de la liquidación total de toda referencia a la defensa del Alcázar en el mismo lugar en el que una gesta numantina tuvo al mundo en vilo.
Estamos comprobando que los rencorosos herederos de los derrotados el 1 de abril de 1939 van a ganar una guerra, pero esta vez sin batallas. Y no hay batallas porque no hay enemigo. Hasta ahora las han ganado todas y sus objetivos más inmediatos los tienen al alcance de la mano. Ahí están, a los pies de los burros, el Valle de los Caídos y el Alcázar de Toledo.
Son estos dos símbolos que la indudable inteligencia de los rufianes de la política consideran que su victoria es absoluta, total, definitiva. Y como enfrente no hay nadie que pueda dificultarles el paseo, que no decimos militar sino miliciano, estos dos objetivos los conseguirán.
El Valle de los Caídos es el símbolo indudable de una victoria que quiere abrazar bajo la cruz a vencedores y vencidos. De haber ganado la guerra ellos, los “sin Dios”, no habría cruz reconciliadora, sino una hoz y un martillo del tamaño de la sierra de Gredos. Suyo es el idioma del odio, suyo sería ese monumento.
El Alcázar de Toledo es el símbolo del poder del espíritu sobre la miseria moral. La publicidad que se hizo sobre aquella gesta, al bando nacional le salió barata, ya que corría a cargo de una república roja que se empeñaba en relatar de forma reiterada la gloriosa captura de la fortaleza por las valerosas fuerzas de la “república”. Visitando una población rusa, Zagorsk, a unos 80 kms de Moscú, el ruso que nos enseñaba las murallas nos dijo: “aquí, en esta fortaleza, se defendieron los rusos contra los polacos que nunca pudieron conquistarla, algo así como vuestro Alcázar de Toledo”. Eso ocurría en marzo de 1991.
Por decisión increíble de Aznar, obediente a un proyecto de la ministra socialista Alborch, se ha llevado al Alcázar de Toledo de forma precipitada e inicua el Museo del Ejército de Madrid, que nunca debió de haber salido de la capital. Ahora, después de millonarios presupuestos, de obras que parecían interminables y de retrasos de años, se pretende abrir a final de año el Museo del Ejército en que se expondrá, en mayor espacio del que había en el Casón del Buen Retiro, menos de la mitad de sus fondos. Y aquí entra ya la felonía como institución presuntamente democrática.
El Alcázar tenía hasta hace poco dos exposiciones diferentes: una, en la que aun se conservaba y se exhibían los recuerdos del sitio, aunque ya había sido eliminado en parte; y otra, instalándose y en espera de inauguración, el Museo del Ejército expulsado de Madrid. El impresentable Bono, el kamikaze de la paz, ya había tratado de borrar de forma ruin todo aquello que recordara la gesta y, con motivo de una ceremonia militar en la Academia de Infantería de Toledo, la comida posterior se hizo, no en la Academia, como era lo habitual y lógico pues tenía, cocina, comedores y medios más que suficientes, sino en el Alcázar, con un tinglado casi de feria, para quitarle, según el sentido de sus propias declaraciones, ese ambiente nostálgico de epopeya que los fascistas quieren dar al Alcázar. Y como guinda, hizo construir unos urinarios en una zona histórica…
A lo largo de los años se fueron instalando en los sótanos unas metopas y placas donadas por organismos e instituciones españolas y extranjeras en honor de los héroes. Se han retirado todas. Se dice que todo, absolutamente todo lo que recuerde el sitio, será eliminado, aunque “no destruido”. No quedará nada que recuerdo la gesta, nada, cero… ¿Se puede concebir mayor vileza? Vileza consentida por esos altos mandos que se fotografían con ella en cuanto la ministra asoma por la puerta ¿Cómo pueden unos militares profesionales aceptar que de de la propia Historia del Ejército se haga de mangas capirotes? ¿Qué puede haber dentro de esos cerebros lastrados por ese empeño en mantener su importante y sustancioso cargo? ¿Es que el Museo, el Alcázar o la Historia de España es de ellos y pueden, porque una ministra que pasaba por allí, dar una coz a un patrimonio que ni es suyo ni se lo merecen? ¿Es que vamos a tener otra vez que ir a la caza de las gallinas blancas del entorno para hacer acopio de sus plumas, símbolos de la cobardía, para emplumarlos como se merecen? ¿Qué derecho tienen ellos y la ministra, esa especie de “¡ay Carmela!” del sistema, para meter sus manos en lo que ni entienden ni les pertenece? ¿Qué derecho tiene esta ministra para deshacer un Museo que no es suyo ni le importa un rábano, en contra de la opinión mayoritaria de los militares (y no militares) en activo o en la reserva, a los que ni siquiera se les consulta? ¿Qué derecho tienen, ella y los uniformados de la foto, para quitar de aquel sótano la placa que mi promoción dedicó a los héroes, en sus Bodas de Plata?
Cuando murió Franco, ella tenía cuatro primaveritas, y el que esto escribe cuarenta y cuatro inviernos lluviosos. Ella venía al mundo en una España recuperada de forma increíble; el que suscribe había vivido la preguerra, la guerra, la posguerra y la reconstrucción de España. No admito que una advenediza de la política sectaria me imponga sus odios, aunque encuentre el poyo de los enfajinados de la foto.
Ya se está acabando el tiempo de las cartas al director, de las notas de protesta o de los artículos en la prensa (la que los permite), de tertulias de cabreados, ha llegado la hora de pensar otra cosa. Mas para eso, hay que levantarse del cómodo sillón y salir al exterior, al aire libre, bajo la noche clara…, y ya se sabe, en lo alto las estrellas.

Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado



domingo, 4 de octubre de 2009

SOBRE UNAS ACLARACIONES A LO DE AYER.

Aclaraciones que los comentarios recibidos me permiten hacer, sin riesgo a que digan por ahí que me voy de caña:

***

soldado_vikingo dijo...

Segun lo que dices, Tejero y Millans del Bosch fueron utilizados por los democratas para acabar con Suarez y eliminar lo que quedaba del regimen anterior.


Alvaro Romero Ferreiro dijo...

Blanco y en botella amigo,pero llevamos 28 años negando que es leche....y los que decimos que es leche es que estamos locos:¡¡VIVA EL REY!!

***

Sabido es, soldado_vikingo, que cuando a Tejero le preguntaron -creo que fue en la farsa de Campamento- qué había pasado el 23-F, contestó que eso es lo que él quisiera saber.
Hay muchos libros que -con documentación en la mano, no simples suposiciones- prueban las extrañas maniobras de los políticos del sistema en los meses previos, y la destacada participación del CESID (el CNI de entonces). Recomiendo, en este sentido la lectura de 23-F, la pieza que falta del Comandante Pardo Zancada.
Lo que ocurre, es que con esos documentos sólo se había podido probar hasta ahora la participación del CESID y las reuniones y conchaveos contra natura de los políticos del cotarro. Ahora es distinto, porque las afirmaciones de Pujol establecen claramente que los socialistas y la propia UCD estaban en la idea de formar un Gobierno presidido por un militar de tendencias democráticas.
Esto es: la confesión desde dentro nos indica que no andábamos errados en nuestro pensamiento sobre el acontecimiento los que, como indica Álvaro, siempre hemos dicho que, si era blanco y estaba en botella, aquello iba a ser leche.
Y, faltaría más, me uno a su exclamación: ¡¡Viva el Rey!!

Publicidad: