Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

martes, 1 de septiembre de 2015

SOBRE LA "AGRESIÓN" A CATALUNLLA.


Que, como ustedes bien saben, no tiene nada que ver con Cataluña.

La agresión española a Catalunlla se produce -según el señor Más y sus compinches- cuando la Guardia Civil -en funciones de Policía Judicial y bajo órdenes de un juzgado sito en Cataluña- encuentra -digo encuentra, no sólo busca- documentación que demuestra que su partido, a lo largo de décadas, ha estado recibiendo comisiones por los contratos que, desde el Gobierno autónomo, concedía.

En España existen -desde siempre, no desde el advenimiento de la memocracia- unas leyes y un posterior desarrollo normativo, que establece la forma y requisitos en que deben tramitarse los contratos de las Administraciones Públicas. Existen, precisamente, para evitar que estos contratos de adjudiquen a dedo, favoreciendo a parientes, amigos o cómplices. Cómplices, porque no respetar esas normas en la adjudicación es un delito de prevaricación. Cuando, además de adjudicar contratos fuera de las normas establecidas, se percibe un beneficio por ello, el delito entra de lleno en el cohecho.

Y el señor Mas, y sus compinches de partido, de coaliciones, de listas, semilistas y mediotontas, de iniciativas y de leches, entienden que España les maltrata porque los jueces ya no tienen más remedio que sacar a la luz su mierda, porque ya rebosa.

Pero -aunque cierta ministra socialista dijera aquello de que el dinero público no es de nadie- resulta que cuando el partido del señor Más presupuestaba una obra o servicio por encima de su valor real, a cambio de que de ese beneficio extraordinario, el beneficiario ilícito regalara el 3% -palabras de don Pascual Maragall, no mías- al partido que gobernaba en la autonomía catalana, había unos perjudicados. Por un lado, los empresarios que -con la Ley en la mano- tenían derecho a competir justamente contra los cohechistas.

Y por otro, y fundamental, los ciudadanos que pagan impuestos. Y que no son sólo los residentes en la Catalunlla imposible de Mas y sus tontolabas, sino todos los de España.

Así es que ¿quien agrede a Cataluña y a España? ¿Quien aplica -lastimosamente tarde- la Ley, o quien roba a manos llenas a sus propios ciudadanos, a los que emboba con promesas de independentismo aldeano mientras le hunde la mano en el bolsillo?

Esa es la agresión auténtica contra Cataluña: la de quienes llevan décadas estafando, prevaricando, cohechando y robando a los catalanes, y ahora quieren llevarlos al suicidio histórico del separatismo para que no caiga sobre ellos el peso de la Ley.



viernes, 28 de agosto de 2015

SOBRE LAS RAZONES DE LOS SEPARATISTAS CATALANES.

El País: La Guardia Civil entra en la sede de CDC por las comisiones del 3%

¿A que al final vamos a saber cuales son los verdaderos motivos del ansia independentista del señor Mas?

jueves, 27 de agosto de 2015

SOBRE NO SER FASCISTA.

Al hilo del comentario precedente, y dada la contumacia falsaria de los medios de intoxicación social, habrá que hacer una puntualización.

Puntualización sobre aquellos medios, aquellos estúpidos y aquellos mamarrachos que condenan la agresión a Inmaculada Sequí, la presidenta de Vox en Cuenca, porque "Vox no es fascista". Lo cual, ajustando el concepto en sentido contrario, viene a decir que si Vox fuera fascista, la paliza a doña Inmaculada habría estado bien.

Esto nos deja -a los que si somos fascistas, dicho sea de este modo para que los gilipollas entiendan- al descubierto de la supuesta protección de las leyes y del Estado de Derecho. Para los blanditos de centro y de derecha, no hay nada malo en la violencia contra los fascistas; para los cabrones rojeras o rositas, a los fascistas se les puede agredir.

Y esto, que a los demócratas liberales, a los tolerantes de topicazo, a los pacíficos de plastilina, a los dialogantes de esfínter complaciente y a los gilipollas sin graduación les parece bien, porque también ellos están contra el fascismo -aunque no tienen ni puta idea de qué será eso- a mi, ya ven ustedes qué cosas, me parece incluso mejor.

Ellos son los que dejan las cosas claras; ellos -los tolerantes, los blanditos, los nichichanilimoná, los borregos- nos cargan de razón.

Y a quien Dios se la de, San Pedro se la bendiga. Amén.

martes, 25 de agosto de 2015

SOBRE LOS ROJOS DE MIERDA.

Que -soy consciente- hay muchos, de diversos pelajes, múltiples cataduras y diferentes categorías de infrahumanidad, cobardía y vileza.

Dicho esto, entiéndase que hoy me refiero a los infrarrojos -dos presuntos hombres y una supuesta mujer, que completan un trío de bestezuelas- que han agredido -véase El País- a la presidenta de Vox en Cuenca, Inmaculada Sequí, de 18 años de edad, cuando salía de su casa, al grito de “vamos a ver qué dices ahora, fascista de los cojones”.

Evidentemente, hay que ser rojo para agredir a puñetazos y patadas a una cría de 18 años, hasta dejarla inconsciente en medio de la calle. No digo que un hombre no hace eso, porque es evidente que esos dos cuatezones no son hombres, ni mujer su acompañante. Son hienas, bestias paleolíticas, cobardes sin disimulo.

No creo que doña Inmaculada Sequí sea fascista, salvo si entendemos, como esos monos, que fascista es todo aquél que no es bolchevique. Doña Inmaculada Sequí, si cree lo que dicen los creadores de Vox, debe ser buena persona. Si además de creer en lo que dicen, creyera en lo que esos fundadores de Vox hacen y han hecho, la cosa cambia, y estaría en duda esa bondad; pero pienso que a su edad se le puede conceder el beneficio de la duda.

Sin embargo, repito, no creo que doña Inmaculada Sequí sea fascista. No sólo porque Cuenca queda algo retirada de Roma, sino porque los que los rojos de mierda llaman fascistas -o sea, los falangistas, yo mismo para lo que gusten- somos otra cosa que nunca se parecerá a Vox.

Para los infrarrojos -entiéndase rojos de mierda, para hacer honor al título- fascista es todo el que no se pliega a los dictados de los bolcheviques, a la palabrería institucionalizada por la III Internacional hace casi un siglo, toma modernidad. Para las hienas que hozan en la hez de la Humanidad -o sea, comunistas, okupas, antisistema, vagos, maleantes, sinvergüenzas en general y canallas a granel-, fascista es Inmaculada Sequí, Esperanza Aguirre, Mariano Rajoy, Alberto Rivera y -según vayan cantando las encuestas- lo será el mismísimo señor Sánchez que aún piensa que es el mandamás del pesoe.

Esto, sin embargo, nos lleva a lo que hace tiempo vengo escribiendo, y es que los detritus salidos de la zahúrda ultraizquierdista se han envalentonado, y están empezando a repetir la historia. La gente de derechas, de orden, de que todo el mundo haga lo que quiera, de no me meto en política, están en la cola para ir recibiendo, y los que nunca hemos estado en ese redil lo vemos como algo, por inevitable, esperado. Todos ellos son fascistas para los rojos, como ya lo fueron hace ochenta años.

Pero no; fascista -es decir, por hablar con propiedad aunque esos canallas no lo entiendan, nacionalsindicalista- soy yo, por no meter a nadie más. Así es que esos infrarrojos, esos rojos de mierda, podrían elegir mejor y -ya que son tan valientes que sólo necesitan juntarse tres para pegarle a una niña- les invito a que vengan de veinte en veinte a por mí.

Avisando previamente, porque yo salgo de mi casa a trabajar a las 7 de la mañana, hora intempestiva donde las haya para los ultrarrojos, así es que tendría que reservarles cita.

Y munición, que gracias a Dios no falta.

viernes, 7 de agosto de 2015

SOBRE LA GENEROSIDAD DE LA ABUELITA.

La abuelita Carmena, doña Manuela, que ha decidido dar un alegrón a los nietecitos, regalándoles edificios para su diversión.

Los nietecitos -ideológicos en este caso- son los okupas de varios edificios que, tras décadas de mamoneo, han sido echados a la puta calle por la autoridad; la poca que va quedando. Y la abuelita decide ser generosa con sus retoños y retoñas y retoñes. Y va y les regala edificios del Ayuntamiento de Madrid, para que se diviertan con sus actividades culturales y sociales

Las actividades culturales y sociales de los nietecitos -ideológicos- de doña Manuela ya sabemos todos cuales son, y se sustentan en las tres patas que mantienen la vida de los simpáticos antisistema: la borrachera, las drogas y el refocile.

Por supuesto, doña Manuela niega tajantemente la posibilidad de que sus generosidad se aplique ecuánimemente, a todos por igual: para recibir el regalo de la abuelita, está prohibido ser neonazi. O sea: que hay que ser un rojo de mierda, o no hay sopa boba. Que hay que discriminar a los españoles, o no hay regalito. 

Y, por supuesto, doña Manuela muestra su generosidad con lo que no es suyo. Así es que doña Manuela podría hacer el favor de ser generosa hasta donde le salga del refajo con su piso, o chalet, o cuchitril donde habite; pero también podría hacer el puñetero favor de dejar en paz lo mío, lo que el Ayuntamiento que indignamente preside ha acopiado trincándome impuestos y tasas.

Es lo que tienen los rojos: que lo suyo es suyo; pero lo nuestro lo reparten a manos llenas entre los suyos.

martes, 4 de agosto de 2015

SOBRE LA RESPONSABILIDAD.

Lo tienen habitualmente ahí, justo debajo de la cabecera; pero en muchas ocasiones ocurre que nos pasa desapercibido lo que tenemos a la vista. Así es que lo copiaré aquí, hoy, de nuevo:

Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición. 

José Antonio Primo de Rivera. 
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934) 

Y esto, evidentemente, se dirige al señor Rajoy, desgraciadamente Presidente de un Gobierno gris, apático, aburrido, burócrata y sin ideas.

viernes, 31 de julio de 2015

SOBRE EL OPTIMISMO RAJOYANO.

Según un viejo dicho, un pesimista es un antiguo optimista que se ha informado. Cabe deducir de ello que, en demasiadas ocasiones, el optimismo es simplemente necedad, falta de conocimiento.

Lamento tener que preguntarme si el optimismo del señor Rajoy obedece a ignorancia, o se sitúa más en la prepotencia del débil, que expele palabras huecas, sin sentido ni fundamento, cuando afirma que -véase El País- Cataluña no será independiente de ninguna manera.

Ya me gustaría, no diré que ser tan optimista como don Mariano, sino simplemente podérmelo creer. Pero conozco demasiado -muy poco para lo que me gustaría, pero más, a lo que se ve, que los zopencos fatuos- la Historia para poder sentirme tranquilo con este tipo de afirmaciones. 

No puedo, por ejemplo, olvidar el asombro del Almirante Aznar, ante un país que se acuesta monárquico y se despierta republicano.

Estudie un poquito de Historia, señor Rajoy. Tal vez pueda evitar hacer el ridículo, y quizá nos evite a los demás tener que hacer otras cosas.

jueves, 30 de julio de 2015

SOBRE LOS SÍMBOLOS.


Que en este caso son los retratos del Rey que algunos alcaldes -o alcaldas, o alcaldos, según- están quitando de sus despachos, salones de plenos o dependencias locales en general.

Se que el asunto no es de hoy, sino que lleva varios días coleando, pero una inoportuna avería en mi ordenador me ha impedido comentarlo antes. Tampoco es que importe mucho, porque -y es a lo que voy- la ofensa aldeanoseparatista a los símbolos de España no es de ahora, sino de hace cuarenta años. Y a mi no me gusta que el retrato del Rey sea tal símbolo, pero es lo que hay y como tal lo defiendo, porque la ofensa no es contra Felipe VI, sino contra España.

Por otra parte, los que ahora se escandalizan no pueden ser sino hipócritas, canallas o idiotas. ¿Qué esperaban, después de ejercer la más burda iconoclastia con los símbolos del pasado? ¿Pensaban que se iban a detener en destrozar las placas del Instituto Nacional de la Vivienda en los miles de casas que construyó, para que los despistados y los hideputas no se acordaran de quién las hizo? ¿Creían que todo iba a ser retirar estatuas de Franco? 

Los que pretenden borrar por ley los años de Franco son los mismos que retiran los retratos del actual Rey, o quemaban los del anterior. No son demócratas, ni liberales, ni tolerantes, ni puñetas. Son rojos a los que les duelen aún las carreras en pelo de sus antepasados ideológicos, y pretenden resarcirse de ellas aplicando el mismo sistema de entonces: la amenaza, la represión, la censura -no legal, pero si de hecho- y, llegado el caso, el asesinato.

Y yo, para qué negarlo, me alegro de que se hayan quitado la careta, de que se sientan tan seguros como para dar la cara, porque eso indica que estamos próximos al final de esta -como la llama mi camarada Eloy- democaca. Y luego vendrá la segunda república bis. 

Y después, por fin, renacerá España.

viernes, 17 de julio de 2015

SOBRE EL DÍA DE LA CONDENA AL FRANQUISMO.

Que es como una llamada Federación Estatal de Foros por la Memoria quiere declarar el 18 de julio.

El 18 de julio de 1936 -como sabe todo el mundo que sabe algo; esto es, que no es un cenutrio como los forros esos de la injuria histórica-, España se levantó contra los hijos de Stalin. A los hijos de Stalin -como es bien sabido- se les llamaba también hijos de otras muchas cosas, que me harán la merced de permitirme que omita, en aras a la parcialidad política de los fiscales, jueces y otras gentes de buen vivir. De buen vivir a nuestra costa, quiero decir.

Como todo el mundo sabe, el 18 de julio se levantó una pequeña parte del Ejército, si; pero se levantó una gran parte de la población civil, harta de ser asesinada, robada, vejada, injuriada, perseguida y amenazada. Don José Calvo Sotelo no podrá dar fe de ello, porque fue asesinado por los sociatas de mierda enchufados en las que hoy llamarían Fuerzas de Seguridad del Estado.

Como todo el mundo sabe -incluidos los de los forros histéricos- el 18 de julio España mandó a tomar... el camino recto a los sicarios del comunismo internacional -léase a los comunistas y socialistas de la época- que es lo que les duele a los nuevos sicarios, cuyo esfínter aún sufre. O goza, que de todo hay.

Y como todo el mundo sabe -o sea, el mundo que piensa, que conoce y que razona; los giliflautas, las concubinas enchufamaromos y las viejecitas nepóticas no, porque no viven en el mundo, sino entre el complejo, el estereotipo y la necedad- el 18 de Julio significa que no puede esclavo ser, pueblo que sabe morir. Palabras -dicho sea para necios, concubinas y vejestorios- escritas por don Bernardo López y García, republicano y revolucionario que fue allá por los finales del XIX, en su Oda al Dos de Mayo.

Y ahora, para todo el mundo que no sabe nada, la invitación a que sigan con la juerga, con el cachondeíto; que sigan pensando que dominan los hilos de España desde esos parlamentos, asambleas, foros, forros y otras mamandurrias. Que sigan empeñados en repetir lo mismo, y que nos den la ocasión de vernos de nuevo en la necesidad de repetirlo también.

Y que Dios me de fuerzas para tomar parte. Amén.


miércoles, 15 de julio de 2015

SOBRE MI CAMARADA ARTURO.

Mi camarada Arturo Robsy, que hace un año que se nos fue a los luceros.

El primer contacto que tuve con Arturo -creo que ya lo he contado, y quien se conozca la historia que me disculpe la repetición- fue allá por 1989 ó 1990. Juntas Españolas había iniciado unos años antes lo que por aquél tiempo pareció una briosa andadura, y se consolidaba en torno a varios proyectos, entre los cuales el que me resultaba más próximo era la revista EJE, como centro de una futura editorial que nunca llegaría a desarrollarse. La historia de EJE fue difícil y bonita, y acaso algún día la cuente entera, pero no es el momento.

El caso es que di en la idea de publicar un libro en homenaje al -entonces- recientemente fallecido maestro Rafael García Serrano. Nos dirigimos a todos los escritores y periodistas de nuestro ámbito que pudimos encontrar y, entre ellos, a Arturo Robsy.

También contaré algún día, quizá, los silencios y las respuestas negativas de algunos, y los motivos que adujeron. Tampoco es este el momento. Sí es el momento de recordar cómo Arturo respondió, casi a vuelta de correo, con su colaboración, y con otras muchas y buenas ideas y sugerencias. Entre ellas, la de poner a nuestra disposición la BBS que gestionaba, y a través de la cual ponía a disposición de quien quisiera acercarse cuanto material literario caía a su alcance.

Dicho sea para los jóvenes o los que se han iniciado en la informática después del advenimiento de los sistemas Windows -esto es, para todos aquellos que no se han tenido que pelear durante horas con el MS-DOS para configurar IRQs, memoria alta, memorias expandidas y extendidas y otras maravillas-, una BBS era el antecedente directo de un servidor de Internet, y todo el misterio radicaba en tener un ordenador con módem, configurado para permitir el acceso remoto en todo instante. El que tuviera otro ordenador con módem y conociera los parámetros para la conexión, podía enchufarse cuando quisiera y descargar -vía FTP- lo que allí hubiese.

No pudimos aprovechar su oferta generosa porque ninguno de nosotros era capaz entonces de entender aquél galimatías. Arturo, en cambio, era maestro también de los ordenadores, y de ello dejó constancia en un libro divertidísimo y exacto que tituló cómo liarse con un ordenador -en este enlace lo tienen, puesto que él declaró todas sus obras de libre difusión para particulares-, que ya en el nombre señala la forma en que los apasionados de la época nos acercábamos al misterio.

Bien: el caso es que ni pudimos conectarnos a su BBS, ni se publicó el libro, ni sobrevivió Juntas Españolas, y perdí el contacto con Arturo hasta muchos años después, ya en pleno auge de los blogs en Internet. Nos escribíamos con frecuencia, y en muchas ocasiones la epístola electrónica alcanzaba tales cotas de altura intelectual y literaria por su parte, que no me resistí a trasladar esa correspondencia a este diario.

Últimamente su salud no le permitía tanta frecuencia, y en uno de sus postreros mensajes, a raíz del fallecimiento de mi madre, me decía que aquella muerte me dejaba en primera línea de cara al más allá. Como se consideraba a sí mismo desde hacía tiempo.

Porque a Arturo, en ocasiones, le urgía el ansia de la muerte. Sabía que la muy tarasca le andaba detrás y no la rehuía, acaso porque ya estaba harto de ver esta España, por tercios patio de Monipodio, zahúrda y lupanar, donde toda aberración tiene asiento.

Le dolía España, como a todos los mejores, y no había perdido la fe, pero le costaba cada día más la esperanza. Y aún así, como en el Envío de Ángel María Pascual, ponía arriba los ojos, siempre arriba.

Y tu, Arturo, ya estás arriba, en ese lucero que te ganaste a pulso. Y espero que cuando me llegue el turno podamos hacer juntos nuestra guardia; y que al terminar nuestro cuarto pasemos a charlar a la sala de banderas; y que después me lleves a visitar al maestro Rafael García Serrano, maestro común y venerado; y que los tres nos echemos una parrafada de horas, de días o de siglos; hasta que algún camarada nos venga a avisar para que nos asomemos a la Tierra, porque en España empieza a amanecer.

martes, 14 de julio de 2015

SOBRE LA ENCÍCLICA ECOLÓGICA.

Leo en Adelante la Fe un comentario sobre la encíclica Laudato Si. Y entre otras varias citas, me encuentro con esto:

«Es nuestra humilde convicción que lo divino y lo humano se encuentran en el más pequeño detalle contenido en los vestidos sin costuras de la creación de Dios, hasta en el último grano de polvo de nuestro planeta.»

¡Coño! ¡Y los meapilas de la derecha de toda la vida que decían que la Falange era panteísta!

miércoles, 8 de julio de 2015

SOBRE LA INGRATITUD.

«El grito de la independencia de Hispanoamérica fue un grito nacido de la conciencia de la falta de libertades,  de estar siendo exprimidos, saqueados, sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno»

Esto está tomado de la página 21 de El Mundo de hoy, y se suponen -por el entrecomillado- palabras textuales del Papa Francisco.

Lo siento mucho, porque ya ando escaldado con el tema de la institución eclesial, de los Sumos Pontífices y de las discusiones con personas -a veces muy queridas y respetadas- que afean mi nula vocación de silencio cuando la jerarquía eclesiástica se desmadra en cuestiones políticas.

En mi perfil lo tiene quien guste leerlo, y para quien no tenga tiempo o ganas, aquí lo repito: soy español por la Gracia de Dios, y Católico por la Gracia de España. Si alguien lo necesita, no tengo inconveniente en explicarlo, pero no quiero ahora ponerme más pesado que de costumbre. Quiero decir, en resumen, que España es España por el catolicismo -que no siempre por la Iglesia Católica-; que España, desde el siglo VIII al XX, no se comprende sin el catolicismo, y de no haber sido así la Historia sería cualquier otra cosa, pero no España.

Pero quiere decir, también -y que quede muy claro- que si España no se entendería sin el catolicismo, la Iglesia Católica sin España, simplemente, no existiría.

Paréceme, por tanto, de una ingratitud impropia en un Príncipe de la Iglesia, afirmar que el grito de la independencia de Hispanoamérica surgió porque estaban siendo saqueados y exprimidos. 

No sabemos -no lo dice el Papa Francisco- quienes eran los oprimidos y saqueados. ¿Los indios? ¿Esos mismos indios que, en su mayoría, lucharon por el Rey de España y por seguir vinculados a España, en contra de los criollos -los descendientes de españoles pero ya nacidos en América-? ¿O los oprimidos y saqueados eran estos criollos a los que España no les permitía explotar a los indígenas, ni masacrarlos, como hicieron en cuanto lograron la independencia loada por Francisco?

Me parece, repito, una muestra de ingratitud; pero me parece, además, un insulto innecesario, gratuito y, sobre todo, infundado. Un insulto a la Historia y a la verdad que, por venir de quien viene, molesta -a mi lo que diga la institución eclesial ya no me duele- especialmente. 

Molesta, porque en el fondo uno quisiera poder seguir creyendo en esa institución, y ver que el mismísimo Papa se alía con los Maduros y los Evos y otros peleles de mal vivir no es agradable. Porque sentir vergüenza siempre es molesto. 

Aunque sea vergüenza ajena.


martes, 30 de junio de 2015

SOBRE CERRAR BOCAS.


Que es lo que Podemos quiere hacer con los militares que hayan pasado a la reserva, según indica La Gaceta.

Parece que a los democratiquísimos estalinistas de Podemos no les ha gustado que el general González Gallarza, ex Jefe del Estado Mayor del Aire y ya retirado, haya escrito un artículo en el que decía que le preocupaba mucho esa formación, salida de no se sabía dónde, a la que -en su opinión- habría que declarar fuera de la Ley por “antisistema, anticonstitucional, contraria al himno y a la bandera y partidaria de suprimir la Semana Santa” y que “debería cambiar su denominación de Podemos a Jodemos.”

Bien; los -sigamos la referencia del general González Gallarza- jodemitas, quieren prohibir que los militares retirados hablen o escriban de política. Uno supone que también -por ser consecuentes, aunque ya se que va a ser mucho pedir- exigirán que los jueces se abstengan de emitir opiniones políticas o de afiliarse a partidos políticos, que es un derecho que una sentencia de la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo ya deniega a los militares, dado que un juez partidista ofrece pocas garantías de imparcialidad.

Por tanto, es de esperar que -sigamos al general González Gallarza- Jodemos, exija a su declarado partidario Baltasar Garzón que cierre la boca -como los militares-, y que doña Manuela Carmena -que fue juez y ahora es alcalda de Madrid- dimita de su cargo y solicite la rejubilación.

SOBRE EL AGRADECIMIENTO REAL.

Lo dice 20 Minutos en un suelto de su página 6 de la edición madrileña: Felipe VI. En su primera visita oficial como rey a México, agradeció al país haber acogido durante décadas a españoles emigrantes, muchos de ellos republicanos huidos del franquismo.

Ignoro si lo que dice el periódico es una cita textual de las palabras reales, así es que tampoco voy a emplazar la artillería pesada. Pero acaso no estaría de más recordar -tanto a D. Felipe como a los periodistas y a los tontos con o sin graduación- que Méjico recibió a la hez de la Segunda República merced a la buena provisión de fondos que los socialistas se llevaron en el Vita, tras robárselo -así de claro: robárselo- a los españoles en general, y a los que tenían cajas de seguridad en los bancos -fuese cual fuese su ideología- en particular.

Razón mas que suficiente -la de ser ladrones de bancos- para que los republicanos huidos del franquismo salieran por patas. Los emigrantes -doy fe personalmente- fueron otra cosa, y acaso el rey haría bien en no confundirlo.

lunes, 29 de junio de 2015

SOBRE LA DESMEMORIA DE AZNAR.

Cuenta hoy el diario El Mundo, en su página 5, las declaraciones del señor Aznar, Presidente que fue del Gobierno de España. En ellas, Aznar reclamaba una «rectificación enérgica, creíble y suficiente para recuperar al electorado». Y añadía que hoy el votante «no sabe si el Partido Popular defiende la vida o el aborto, la unidad de España o la presencia de Bildu en las instituciones, las clases medias o la presión fiscal».

Y esto lo dice un señor que en su segunda legislatura, con mayoría absolutísima, mantuvo tal cual la ley del aborto de Felipe González; que le dio a Jordi Pujol cuanto quiso a cambio de que sus votos le mantuvieran en La Moncloa durante su primera legislatura, y que llamó a ETA movimiento de liberación nacional.




sábado, 27 de junio de 2015

SOBRE EL HARTAZGO.

El de la gente de bien -e incluso la normalita, y hasta algún desgraciadete que otro-, que están llegando a la conclusión de que ya está bien de que nos vengan los mahometanos a asesinar en casa, mientras los Gobiernos europeos abren las puertas -y las patas- ante la invasión musulmana.

Tras los últimos atentados del terrorismo islámico, los de siempre dicen lo de siempre, se asombran como siempre y politiquean correctamente como siempre. Y -como siempre- no me resisto a mandarlos a hacer puñetas, porque con estos cabestros no cabe razonar.

Quede, sin embargo, constancia de lo que dejé escrito -a propósito de la gilipollez del señor Zapatero, pero que vale para hoy- hace más de nueve años:


Esa de civilizaciones que se ha inventado el señor Rodríguez Zapatero.

Como invento no está mal. También en Bizancio se inventaron el debate sobre el sexo de los ángeles, mientras los árabes, en las puertas, se preparaban para dárselas todas juntas. Realmente, la Historia es monótona porque el número de los tontos es infinito.

Desde la inmodestia de no considerarme demasiado tonto, creo que no estamos precisamente en una alianza de civilizaciones, sino en una clara GUERRA DE CIVILIZACIONES. En la cual, obviamente, mientras discutimos sobre el sexo de los ángeles, el enemigo empieza a dárnoslas todas en el mismo sitio.

Cuando dos civilizaciones se enfrentan, la coexistencia es imposible. Una u otra deben vencer, destruir, hundir en el simple recuerdo del erudito, a la otra. Y la llamada civilización occidental, esencialmente cristiana, en franco declive, no tiene fuerza para oponer una resistencia real al ataque. 

Se enfrenta la civilización occidental, hundida en la molicie, en la apatía, en el egocentrismo, sin fe en sí misma, a una civilización expansiva, creyente, fanática e impelida -por su propia religión- a la guerra.

Total, que será cuestión de más o menos tiempo, pero estamos listos si no se produce un rearme moral de Occidente.


viernes, 26 de junio de 2015

SOBRE LA PLAZA ZEROLIANA.

Es decir, la que los sociatas del ajuntamiento madrileño han pedido para su compinche difunto, Pedro Zerolo. 


Nada extraño, si tenemos en cuenta que nada más fallecer el duque de Suárez le plantaron su nombre al aeropuerto de Barajas, sin que nadie me haya explicado todavía qué relación tuvo el difunto con el aeropuerto, y por qué un aeropuerto con décadas de historia a la espalda, y no un -pongamos por caso- puente, parque, centro cultural o similar. ¿Quizá porque el aeropuerto de Barajas ya estaba hecho, y hace tantos años que no se construye nada nuevo y útil que no queda ningún vestigio del pasado sin rebautizar, siguiendo la técnica de los faraones que ponían su nombre en las tumbas que habían construido otros? ¿O porque, de seguir la lógica, al señor duque de Suárez le hubiera correspondido un mingitorio público?

En fin, a lo que iba, que es el deseo de los sociatas de ponerle el nombre de su compinche a alguna zona pública que lo recuerde en las calles. Y parece que -ayer lo comentaba mi camarada Eloy en su Trinchera, y hoy lo pueden ver en la página 4 de 20 Minutos- el lugar que proponen es la Plaza de Vázquez de Mella.

Cada día me cuesta más creer en las casualidades, sobre todo tratándose de gente resabiada, henchida de complejos que lucen como medallas, hinchada de estereotipos. Por ello -y aunque la natural necedad que ostentan sin recato pudiera llevar a pensar otra cosa- debo creer que piden esta plaza concreta porque alguien les ha dicho quien fue Vázquez de Mella. ¿Qué mejor -se habrán dicho- que desalojar del callejero a un tradicionalista, para homenajear a un homosexual?

Porque el señor Zerolo fue, durante toda su vida pública, un homosexual. Fue de los que ostentan su condición sexual como trofeo y mérito, no de los que la dejamos -como la inmensa mayoría de la gente- en nuestra intimidad. Pedro Zerolo fue políticamente homosexual; esto es: hizo de su condición título de mérito para ocupar cargos. 

Y fue, además, un homosexual exhibicionista; de los que presumen y se refocilan en lucir públicamente lo íntimo, de manera que hasta para alabar a su jefe de manada sacaba a relucir sus inclinaciones. Recuerden cuando dijo aquello de que Zapatero le daba unos magníficos orgasmos... orgasmos -se vió obligado a precisar- democráticos. O sea: que don Pedro Zerolo -fuese bujarrón, bardaje, o ambivalente, y las reclamaciones al diccionario- usaba la democracia para metérsela en el culo.

Por supuesto, tiene mucho más derecho que Vázquez de Mella a tener una plaza en este Madrid.


jueves, 25 de junio de 2015

SOBRE EL MACACO MADURO.


Que casi, más que Maduro, es ya zocato de puro pocho. Me refiero, evidentemente, al gilipollas llamado Nicolás y apellidado Maduro, sumo bonobo de la querida Venezuela, y especialista en mirarle los pajaritos al difunto Chávez.

Este imbécil -mire el diccionario, señor fiscal- exige ahora, según La Gaceta, una compensación por los años de esclavitud que sufrieron cuando eran colonias.

Se comprende que, en su patente limitación intelectual, don Nicolás no sepa que los indígenas de la América Española jamás fueron esclavos, y que estuvieron protegidos por las Leyes de Indias. Que, por supuesto, no siempre se cumplieron, como cualquier otra Ley en cualquier época; pero que existían, y que prohibían el trabajo obligado para los indios, y que se les forzara a la conversión al catolicismo, entre otras muchas cosas.

Don Nicolás tendría que hacer poco más que mirarse al espejo para comprobar que los indígenas que España -en su nada docta opinión- esclavizó, sobrevivieron en buenas condiciones, mejoraron su nivel de vida satisfactoriamente, y se reprodujeron sin cortapisa. Al final, cuando los criollos -que no los indígenas- decidieron convertirse en los amos de sus cortijos, engendraron algunos seres despreciables, tarados, bobos grandilocuentes e insulsos, que se convirtieron en dictadorzuelos de opereta. Eso si, muy bolivarianos, como si eso fuese decir algo. Y tan socialistas como para conseguir que en sus paraísos no haya siquiera papel higiénico, y cuando lo hay, cueste más de lo que supondría -véase La Gaceta- adecentarse la popa con papel moneda. Vamos, señor Maduro: que los habitantes de un país tan rico como Venezuela, han llegado al extremo de limpiarse el culo con sus billetes, y no por desafección al régimen bolivariano, sino por pura economía.

Llegados a este extremo, parece innecesario comentar más; pero a uno, en el fondo, le gusta seguirle el juego a esta clase de tontos, porque dan mucho de si y divierten una jartá.

Por tanto, podríamos decirle al señor Maduro que cuantificase -a precio actual de mercado- el importe de las riquezas que -no en su opinión incualificada, sino en la demostración documental- España tomó de Venezuela. Y luego, que cuantifique -también en valor actual- el coste de los edificios, caminos, carreteras, puentes, que todavía gozan ustedes, o que abrieron el camino a construcciones posteriores. Que cuantificase el coste de las Universidades -edificios y docentes, y número de alumnos correspondientes a tres siglos-; y lo mismo en cuanto a las las escuelas donde los niños aprendían a hablar un idioma universal -sin que nadie les quitara el suyo, que aún hablan- y a escribir. De los colegios que en la Península recibían a los hijos de los criollos -o sea, de los ya nacidos en América- que miraban por encima del hombro a los demás y no querían mezclarse con los indígenas, y que a fin de cuentas fueron los snobs que acabarían repudiando a España para hacerse los amos.

Que tradujese al patrón oro -o al patrón dolar, que a fin de cuentas es lo que quiere Maduro- el coste de la introducción de la agricultura y la ganadería modernas; de la artesanía y la industria. Cosas todas ellas que quizá los actuales habitantes de Venezuela no recuerden, porque usted y los pajaritos de Chávez lo han hundido todo y ya no tienen ni qué comer, pero que los más viejos del lugar -si usted no los ha matado de hambre o de asco-, sin duda recordarán.

Y, ya que a ello estamos, que traduzca a moneda de curso legal el coste de la preparación militar de Simón Bolívar, su alabado -por más que desconocido- Libertador, del que toman el nombre pero no la vergüenza.

Y después de hacer cuentas, vaya ingresándonos la diferencia.

miércoles, 24 de junio de 2015

SOBRE EL NEPOTISMO CARMENERO.


Nepotismo -según la RAE- es la desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos. 

Por lo tanto, parece evidente que si doña Manuela Carmena, alcalda -no discriminemos por género llamándola alcaldesa- de Madrid, ha contratado a don Luis Cueto -su sobrino político- como jefe de Gabinete, saltándose el Reglamento de Ordenación del Personal del Ayuntamiento, que prohíbe la contratación como cargo eventual de un familiar hasta el cuarto grado de consanguinidad -vean La Gaceta-, los que la critican por ello tendrán razón.

Sin embargo, desde el Ayuntamiento madrileño defienden el nombramiento aduciendo que don Luis Cueto es funcionario de carrera, y su designación es de personal directivo no eventual.

La cosa merece cierto estudio, porque a fuer de falangista puedo atenerme a la realidad sin caer en la conducta habitual de los politicastros de carril, que denigran al contrario aunque tenga razón, y alaban al propio aunque sea un cabestro. Como falangista, digo, puedo atenerme a los hechos y analizarlos sin más limitación que mi natural capacidad. Capacidad que -a qué negarlo, si ustedes no me iban a creer- supera en bastante a la de los plumillas serviles. 

Por lo tanto, habría que ver que tipo de relación laboral une al señor Cueto con el Ayuntamiento. Una cosa es si el sobrino de la señora Carmena ha sido contratado en unas condiciones distintas a las que corresponde a un funcionario de su rango -grupo A1, nivel 30 máximo- o con unos complementos desusados para ese rango; o si la vinculación no es funcionarial, sino por contrato laboral; y en este último caso, si se sujeta al Convenio correspondiente, o se ha firmado fuera de Convenio.

Comprendo que este galimatías es un lío, pero tiene mucha importancia. Porque si el señor Cueto ha sido nombrado, como funcionario, para un cargo de libre designación, todo es conforme a la Ley y no hay nada que criticar. O -caso de haberlo- la crítica sería hacia quien hizo la Ley vigente, no hacia quien se limita a aplicarla, que es algo que también lleva haciendo libérrimamente el PP durante toda esta legislatura en la Administración General del Estado.

Pero si el señor Cueto no ocupa plaza de funcionario, y ha sido vinculado con un contrato laboral, si se habría incurrido en una ilegalidad -porque está claro que no ha habido tiempo de tramitar la correspondiente oferta de la plaza, con la requerida publicidad y la concurrencia de candidatos- y, por supuesto, en un claro nepotismo.

martes, 23 de junio de 2015

SOBRE LA ERREJONADA.

O sea: el tweet de don Íñigo Errejón que tanto ha dado que hablar y escribir en los últimos días, generalmente para -disculpen la sinceridad- descojonarse de la presunta empanada mental del autor. Incluido su compadre Pablo Iglesias, que le contestó algo así como que es jodido ser un intelectual. Vamos, que ni el señor Iglesias entendió un pijo.

Sin embargo, pese a la chanza y la incomprensión, la cosa está clara. No es sino una muestra más de la fraseología rimbombante y hueca del comunismo desde la creación de la III Internacional, vieja de casi un siglo. Para progres incultos -dispensen la redundancia-, plumíferos necios, votantes sin ideas pero con antipatías, recomiendo la lectura de, por ejemplo, 1984 de Orwell: o casi mejor en este caso, de Arthur Koestler en sus Memorias, que ofrece una sentencia bien clara e inapelable: La dialéctica marxista es un método que permite a un idiota parecer notablemente inteligente.

Lejos de mi la intención de llamar idiota al señor Errejón. Por el contrario, me parece un listo o, si lo prefieren, un listillo. De esos que piensan que, para parecer intelectuales, lo que tienen que hacer es decir sandeces. Eugenio D'Ors, que además de parecer intelectual lo era, lo explicaba mejor cuando su secretaria entendía a la primera sus greguerías: oscurezcámoslo.

El señor Errejón lo ha oscurecido tanto -y tan lejos, todo sea dicho, de la maestría dorsiana- que ni los suyos le han entendido. Evidentemente, para entender estas gilipolleces y reducirlas al román paladino se necesita cierta capacidad de abstracción, cosa para la que no todo el mundo está dotado, y aún menos los productos de los sucesivos desaguisados deseducativos de los últimos cuarenta años.

Para quienes -bendito plan de estudios del 56 ó del 58, que no recuerdo la fecha exacta- estudiamos filosofía, las leyes de la lógica, el proceso de la abstracción y todas esas cosas que luego consideraron inservibles los nuevos programadores del igualitarismo por abajo -o sea: todos tan tontos como el más tonto-, no supone gran esfuerzo entender al señor Errejón. Un poco si, a qué negarlo, porque uno es normalito. Pero comprendan que después de leer La rebelión de las masas, de don José Ortega y Gasset -por simple gusto, no por obligación académica-, o la Crítica de la razón pura, de Kant -ídem de lienzo- descender al nivel de don Íñigo no cuesta tanto.

Total: que para decir -una salida de pata de banco- que para mangonear -hegemonía- a
sociatas, izquierdohundidos, proetarras y gentuza varia -aliados laterales- hay que tener cuidado de que el núcleo irradiador -Podemos y asimilados- no tire de la cuerda
-tensión- hasta que se rompa, y que hay que admitir a quien sea -apertura-, pero dejando claro quien manda -afirmación-, no hacía falta tanto orujo.

De todas formas, y de fuentes bien informadas, se sabe que don Íñigo Errejón, tras escribir lo que tienen en la foto, descansó.

Luego, tiró de la cadena.

lunes, 22 de junio de 2015

SOBRE EL DEBATE DE LA BANDERA.

No la de don Pedro Sánchez, que ahora descubre que es español y puede -como cualquier otro español o extranjero bienintencionado- lucir la Bandera de España sin que eso le haga fascista, aunque si le ayude a ser -o parecer- persona decente. 

Sobre esta Bandera -la de España, digo- ya hace mi camarada Eloy Mirayo, en su Trinchera, las precisiones adecuadas y les recomiendo la lectura.

La bandera de que voy a hablar es otra; es la bandera Confederada cuya presencia en un espacio público del Estado de Carolina del Sur ha levantado los jeremíacos lamentos de prensa y radio -la TV no la veo, gracias a Dios- por considerarla racista.

La bandera de los Estados Confederados de América fue la que izaron los Estados del Sur en la guerra civil estadounidense. Como los periodistas incultos -la mayoría-, y los tontolabas con master, se empeñan en explicar aquella guerra como una lucha contra la esclavitud, supongo que será inútil afirmar que en aquél conflicto hubo mucho más que eso; que fue una lucha entre el capitalismo salvaje del Norte, encarnado en los explotadores de obreros y en la hez de la sociedad, y el sentido caballeroso y mucho más humano del Sur. 

¿Humanos los del Sur, que tenían esclavos? -me dirán. Pues si: mucho más humanos que los del Norte, que acabarían esclavizando a negros y blancos, y que aún ganando la guerra mantuvieron leyes de segregación racial hasta los años 60 del pasado siglo XX. Y que -dicho vaya para quien lo ignore- no abolieron la esclavitud por principios morales y humanitarios, sino para crearle un segundo frente a los enemigos del Sur. 

Pero mi debate no es ese, sino significar que todos estos tragaldabas que se escandalizan de que subsista la bandera de los Estados Confederados de América en el ánimo de la gente, no digan ni media palabra cuando los progres de mierda y los rojos de salón, y la ultraizquierda de burdel, sacan sus banderillas de la Segunda República.

miércoles, 17 de junio de 2015

SOBRE LA DIVERSIÓN DE MAS.


Diversión que el señor Mas ha confesado -según La Gaceta-: Lo que me divertía un poco, pero no como una falta de respeto, es que un Estado que había hecho todo lo posible, con todas las amenazas, para que hubiera silencio, lo que conseguía era una pitada monumental en un campo en el que había mas vascos que catalanes", ha señalado. El presidente catalán ha añadido que el Estado debería reflexionar por qué se producen estas pitadas en lugar de tratar de impedirlas.

Hombre, Arturete, el por qué se producen esas pitadas es obvio: porque tu y tus cómplices -incluidos Zapatero y Rajoy, por no ir más atrás- habéis instalado la mentira, la falsedad, el odio y la sinrazón en las mentes obtusas y aldeanas que no ven más allá de su mata de geranios.

Con respecto a eso de que el Estado había hecho todo lo posible para que los baskos y los catalunlleros se comportaran como personas, en vez de como canallas, ¿qué quiere que le diga?. A mi se me ocurren dos o tres cositas que el Gobierno -porque el Estado es otra cosa- podría haber hecho. Mire: sin ir más lejos, invitar -puesto que el evento estaba organizado por la Federación, esto es, un organismo del Estado- a un par de compañías de legionarios. Sin acritud, señor Más; sólo como recompensa a sus labores en tareas humanitarias en el extranjero.

¿Se apuesta algo a que sus catalunlleros -no confundir con catalanes- y los baskos -que no los vascos- se meten los pitos por los susodichos, o se los tragan motu proprio, sin violencias, por simple gusto?

SOBRE LAS RECUSACIONES DEL PSOE


Recusación de dos de los magistrados de la Audiencia Nacional designados para juzgar el asuntillo de Gürtel, que ha anunciado el PSOE, denunciando -véase 20 Minutos, pág. 9- falta de apariencia de imparcialidad, dado que esos magistrados fueron elegidos como vocales del Consejo General del Poder Judicial a designación del PP.

La cosa, evidentemente, parece clara. Parece, digo. Puesto que si no se designan magistrados propuestos por el PP, por sospecharlos faltos de imparcialidad, habrá que designar a los propuestos por el PSOE, que -en mi modesto entender- tendrán la misma sospecha de falta de imparcialidad.

Pero lo mas curioso, es que el PSOE se permita hablar de falta de apariencia de imparcialidad cuando un magistrado de la Audiencia Nacional -ya, gracias a Dios, expulsado de la carrera judicial por prevaricación- fue en las listas electorales del PSOE.

martes, 2 de junio de 2015

SOBRE EL HIMNO.


¡Qué horror! ¡Si han pitado el Himno Nacional! ¡Si se han cachondeado del Rey! ¡Si el botarate de Arturito Mas se ha sonreído, el hideputa!...

Esto es, más o menos, lo que han debido pensar los calzonazos peperoderechoides, peperocentristas, peperoleches, y los sociatohipócritas, sociatapátridas, sociataguerracivilistas zapateriles. O, por lo menos, lo que han dicho de boquilla, aunque a alguno le diera igual, dado que en su caletre figura lo de nación como concepto discutido y discutible.

Así, mientras el señor Sánchez llama al Rey para -dice El País- solidarizarse con él por la pitada, el gobiernillo basko ve “fuera de lugar” una sanción por pitar el himno, y el PP -véanlo también en El País- afirma por boca de su portavoz, Carlos Floriano, que ese tipo de manifestaciones no cabe en la libertad de expresión, por lo que va a sugerir una serie de cambios legales, analizando la normativa comparada que existe en otros países, pero con detenimiento y prudencia.

O sea, y en román paldino: acojonados.

Porque esto de pitar al Himno Nacional de España no es de este sábado. Porque ya el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, en un auto del 21 de julio 2009, dictaba que los silbidos y la gran pitada estaban amparados en el derecho a la libertad de expresión, afirma La Gaceta; o sea, que viene desde hace lo menos seis años, que pueda documentar, que en la realidad hace muchísimos más.

La cosa viene desde -al menos, y según la memoria que tengo de ejemplos claros- los últimos años 80, cuando el F:C. Barcelona jugó en Sevilla una final de alguna competición europea, y los camaradas de Juntas Españolas quisieron ir al campo a apoyar a ese club, con una pancarta donde se leía que lo apoyaban por español. Les dijeron de todo, los amenazaron de todas formas, y la Policía les obligó a retirar la pancarta porque -dijeron- no se podían hacer responsables de su seguridad si continuaban exhibiéndola.

La cosa viene desde la Olimpiada de Barcelona, cuando un grupo de camaradas de Juntas Españolas fue a recibir la antorcha, con las Banderas de España que correspondían al lugar donde se celebraría el evento, y fueron insultados y agredidos por cientos de energúmenos, y expulsados del acto por la Policía, mientras los hijos de puta separatistas quemaban Banderas de España -que habían llevado ellos mismos; las que llevaron mis camaradas volvieron sin novedad- ante la bovina pasividad de las supuestas fuerzas de orden público desplegadas.

De ello dimos cuenta en EJE -si quieren leer el reportaje completo, en la página de Ediciones Anteriores se pueden descargar toda la colección-, y de ello comenté en este mismo diario el 16 de mayo de 2009.

La cosa -sin hacer distingos de origen puramente deportivo- viene desde las Banderas de España que quemaban los hijos de puta separatistas baskos y etarras, o catalunlleros desde el mismísimo 1976, cuando todos los sociatas de aquella sociedad de mierda los aplaudían. La cosa viene de todos los vándalos acrataseparatistas barceloneses, que en sus jaranas habituales, con permiso de la autoridad incompetente del gobiernillo autónomo y pasividad entre bovina y caprina del nada respetable Gobierno supuestamente nacional, quemaban Banderas y fotos reales. Fotos que a mi, como efigies personales, me traen sin cuidado; pero que me importan por cuanto representan a mi Patria. Mal, sí; pero es lo que hay por ahora.

Pero es ahora, ayer, cuando los peperos que dicen que gobiernan se han puesto a pensar. Y no será por o estar advertidos, porque ya ha más de dos años -el 11 de febrero de 2013 lo comenté en este diario- Doña María Dolores de Cospedal, su musa, afirmaba que me parece también que deberían existir sanciones para ese tipo de actos que lo que hacen es ofender a símbolos del Estado, con motivo de otra hijoputada similar en Pabellón Arena de Vitoria, durante la final de la Copa de Baloncesto.

O sea, que no es de hoy, de ayer, del sábado. El asunto viene de largo, y hacia otro lado han vuelto su asquerosa jeta don Adolfo Suárez, don Leopoldo Calvo Sotelo, don Felipe González, don José María Aznar, don José Luis Rodríguez y don Mariano Rajoy. Seis consentidos, seis, como anuncian a los cornúpetas en los carteles taurinos.

Y ahora, al cabo de casi cuarenta años, se entera el señor Rajoy, la señora Cospedal, el señor Sánchez... ¿Son lentitos o no? 

¿O de lo que se trata es de armar un poquito de jaleo, crecerse como si de verdad fueran bravos, sabiendo que a la legislatura no le queda tiempo para hacer nada mas que propaganda?

lunes, 1 de junio de 2015

SOBRE LOS PACTOS.

Pactos post-electorales, evidentemente.

De momento, todos dicen que tienen sus límites, sus líneas rojas que no están dispuestos a traspasar. Al menos, hasta que -lo verán ustedes- huelan el cuero de la poltrona y los efluvios del papel moneda. Al tiempo.

Me dice un amable comunicante, en comentario a mi entrada última, lo siguiente: 

javichu ha dejado un nuevo comentario en su entrada "SOBRE LA SUERTE DE MARIANO.": 

Un análisis excelente, ni yo mismo lo hubiera dicho mejor. 

Interesado estoy en cómo piensan resolver las cosas en Navarra porque con la obsesión de echar a UPN y al PP pasa porque pacten los nacionalistas conservadoresdel PNV (Geroa Bai), los bolivarianos chavistas de Podemos, la salvaje izquierda nacionalista de Bildu y los comunistas. Como para echarse a llorar 

Agradezco la opinión sobre mi análisis, pero la verdad es que no tiene más mérito que el de conocer el paño y la Historia.

Esto mismo me permite avanzar al amigo Javichu cómo solucionarán el asunto en Navarra y en cualquier otro lugar: arrejuntándose todos, cogiditos de la mano. 

La situación, que a los ojos del votante actual parece inverosímil, ya es antigua: ocurrió exactamente lo mismo en los años treinta del pasado siglo. Entonces, PNV y socialistas -los comunistas apenas existían- no tuvieron empacho en unirse para hacer frente a un partido de derechas que había ganado las elecciones. Sucedió en 1934 -la llamada Revolución de Asturias, y la menos nombrada y no menos grave intentona separatista de la Catalunlla aldeana y cerril-, y volvió a suceder en 1936. El PNV, confesionalmente católico, se puso a disposición de la República atea, quemaconventos y matacuras.

Apenas existían entonces, como decía, comunistas, y menos aún terroristas baskos, y ni asomo, claro está, de bananeros del Orinoco. Pero para el caso es lo mismo. Los marxistas, sean soviéticos o venezolanos, se llamen socialistas o izquierdohundidos, se presenten como terroristas o como viejecitas que les conceden ayudas, son siempre igual; y su política es, también, siempre la misma: acorralar y expulsar de la vida pública al que no piense como ellos. 

Y lo mismo les da levantarse en armas contra la República porque entra en el Gobierno el partido que ha ganado las elecciones -CEDA, en 1934-, que anudar un cordón sanitario para desalojar al partido -PP, desde Zapatero- que concita poco menos de la mitad de los votos emitidos.

Esto ya lo hemos visto -o, por lo menos, leído- y empezaremos a enterarnos en cuanto se aposenten los podemitos y sus franquicias varias, entre las que se acabará incluyendo el mismísimo PSOE.

Lo que no acabo de ver claro es que al final el resultado se repita también, pero no puedo negar que espero estar aún en condiciones de tomar parte cuando llegue. Amén.

lunes, 25 de mayo de 2015

SOBRE LA SUERTE DE MARIANO.


Mariano Rajoy y el PP han tenido suerte; mucha suerte. 

Me explico. El PP ha tenido la suerte de que hayan coincidido en este mismo año, con unos seis meses de diferencia, las elecciones de ayer y las generales.

En las municipales y autonómicas de ayer, las huestes de don Mariano han perdido casi todos sus feudos, como no podía ser menos. Pero han tenido la suerte de que buena parte de ellos no han ido a parar a un partido contrario con mayoría suficiente, de forma que el PSOE -que se sigue hundiendo en general- tendrá que coaligarse con sus amigos naturales, los comunistas de pelaje variado -Podemos y sus sucursales, IU, cada vez más hundida, ultraizquierdistas de barrio o pueblo-, en cumplimiento de las reverdecidas consignas de la III Internacional.

Traer a colación la III Internacional y la Komintern, me dirán, está fuera de lugar, no viene a cuento, ya hace años que desaparecieron. Y así es, en efecto, y al menos en lo que nos es dado conocer. Pero sus consignas, su lavado de cerebro, sus maniobras ante los pasmados liberal-burgueses, siguen siendo válidas. Y ya verán ustedes como, en todos los sitios donde se presente la oportunidad, van de la manita PSOE, Podemos, IU y sucedáneos de unos y otros.

Todos contra el PP -como ya hiciera Zapatero- y como ya hicieron en la II República contra la CEDA. Eso -me dirán los ciudadanitos bienpensantes y moderados- no es posible, ya pasaron esos tiempos y los comunistas son demócratas. 

¿Ya pasaron esos tiempos? No han pasado en Cuba, ni en Venezuela, ni en Bolivia, ni en media Hispanoamérica, llena de regímenes que no cumplen ni por asomo los niveles exigidos por los países que se tienen por ejemplo de democracia. Y nadie hace nada al respecto, salvo alguna declaración puntual y comedida, no se nos vayan a molestar los rojos y nos tilden de fascistas. Es decir: las directrices de la Komintern (III Internacional) perduran en la actitud de las llamadas democracias, prestas a bajarse los pantalones ante el miedo a parecer fascistas ante un enemigo para el que todo el que no sea comunista es fascista.

Veremos, pues, una reedición del Frente Popular -invento de la Komintern- que pretenderá reducir al mínimo a los fascistas -o sea, a los que no formen parte de ese Frente Popular- y que se entregará a la orgía de despropósitos que suele acompañar a los que -Longanessi dixit- no tienen ideas, sino antipatías

Y como no son listos -listillos si, pero no es lo mismo-, lo harán ya, desde el primer momento, echando gestos a las masas -los comunistas son muy dados a la consideración del ser humano como masa- para satisfacer a la fiera. 

Esta es la suerte de Rajoy que da título a mi comentario. Hay seis meses de plazo para que el ciudadanito votante escarmiente y vuelva a su redil, y si el frentepopulismo rampante no se anda con cien ojos, la situación puede dar un vuelco considerable en medio año por la única Ley que se cumple a rajatabla en nuestro sistema político: la del péndulo.


viernes, 22 de mayo de 2015

SOBRE LA "CAZA DE BRUJAS" DE UN OBISPO.


Lo dice La Gaceta: El obispo Franco participa en la caza de brujas de la Memoria Histórica. Pide la colaboración del abogado ultraizquierdista Eduardo Ranz, que ha denunciado ya a 23 prelados, para elaborar un mapa de 'vestigios franquistas'.

El caso es que el tocapelotas rojo se ha dedicado en los últimos años a denunciar a cualquiera que tenga respeto por la Historia, por la verdad y por la simple y llana realidad, basándose en la Ley de Memez Histérica de aquél señor rojo Rodríguez -se lo decía él-, que llegó a Presidente del Gobierno en tren de cercanías. Y don César Augusto Franco, obispo de Segovia, le ha pedido ayuda al rojo para identificar qué cosas de las que hay en su Diócesis pueden molestar a los segundorepublicanos con el fin, evidentemente, de quitarlas. 

El señor Obispo, por lo tanto, toma parte en la guerra a favor de los, al cabo, vencedores, con manifiesto olvido y condena de los que -quiéralo o no el valiente y recto cura y el rojo asaltatumbas- cayeron por Dios y por España. Del otro lado solía caerse más por la madrecita Rusia de los cojones, aunque no niego que en ocasiones quienes cayeron tuvieran la esperanza de hacerlo por una España mejor que aquella mierda de república segunda.

Pero a lo que voy, que es a loar la fidelidad del señor Obispo, su valentía, su espíritu de sacrificio y, si me apuran, su predisposición al martirio por la causa de la fe, y a ayudarle en su cometido. Por ello, debo indicarle al señor Obispo de Segovia, don César Augusto Franco, que ya puede ir dimitiendo y abandonando no sólo su provincia, sino España. 

Porque lo que está claro es que el vestigio más evidente de la dictadura de Franco -no el cura, sino el otro, el bueno- es la Iglesia Católica en España. 

(Luego -dicho sea entre paréntesis- se extrañarán de que los católicos mandemos a la jerarquía a deglutir excrementos o, directamente, a tomar por el mismísimo camino recto, y la próxima vez que vengan mal dadas miremos a otro lado.)


jueves, 21 de mayo de 2015

SOBRE ERRORES INFORMÁTICOS.

Error cometido por -dice El País- el Gobierno vasco, al incluir entre grupos terroristas a la Guardia Civil, así como a  "Galindo, Dorado, Bayo", y "Saenz de Ynestrillas, Duce".

El error -denuncia Covite- se encuentra en una base de datos de la Secretaría de Paz y Convivencia a la que se accede a través de la web de la Lehendakaritza. O sea -digo yo- que no es que esté en la página de un aficionado o de un hideputa sin graduación.

Sin embargo, esto de los errores informáticos lo comprendo perfectamente. Los ordenadores son máquinas tontas, y para su correcto funcionamiento necesitan personas razonablemente listas. Cuando el ordenador lo maneja un tonto, ocurren errores informáticos como el acontecido en la web del gobiernillo autónomo de Vascongadas.

Digo que lo comprendo, y aún lo sufro con frecuencia, porque también hay ordenadores que parecen tener ideas propias, y a veces hasta los periféricos -entiéndase que los periféricos informáticos (ratón, teclado), y no periféricos regionales- tienen sus propias voluntades.

Así, entiendo que a los periféricos baskos el ordenador les haya jugado la mala pasada de poner Guardia Civil donde ellos querían, sin duda, poner Gran Cabrón, evidente indicativo de Sabino Arana, padre de la plena gilipollez separatista, aldeana, cazurra, racista y criminal.

Lo entiendo, porque a mí me pasa igual, y mi teclado -en realidad, cualquiera de los tres que uso habitualmente, pero vaya en singular por facilitar la lectura- tiene su propia manera de entender las cosas, resumirlas, definirlas y clarificarlas.

Así, cada vez que escribo una "b", me ofrece entre las opciones las de basko (que no, evidentemente, vasco, porque mi teclado sabe ortografía y sabe distinguir entre las personas), basto, bestia, bergante, birria, borrico, bruto, burro... en fin, cosas que pueden comprenderse, porque a fin de cuentas es un listado alfabético de términos políticamente equivalentes.

Lo curioso llega cuando escribo una "h". Porque entonces mi teclado manda una extraña señal a la CPU, por la que esta interpreta que pretendo decir hideputa -nada descabellado, dada mi afición por el cervantino apócope-; pero a continuación ofrece otros términos -etarra, peneuvero, separatista, asesino- que ortográficamente no presentan coincidencia.

Igual trasvase de lo ortográfico a lo conceptual ocurre si, por ejemplo, intento escribir Iñigo Urkullu; que el jodío ordenador me pone Imbécil Capullo. ¿Y qué me dicen cuando me cambia Arzallus por Canalla, que ni siquiera hay coincidencia de iniciales? Pues, ¿y de la habitual sustitución de PNV por ETA?
En fin: lo dicho, señor fiscal: que los errores informáticos tienen estas cosas, y que cuando guste puede llevarse mi teclado a la cárcel, para que le haga compañía a los ordenadores del gobiernito autónomo de las provincias Vascongadas. Por mi parte, soy tan inocente como el señor -capullo (no, no es eso...), cabrón (tampoco...), canalla (que no...) asesino (no, no, no...)- Urkullu (ahora si), en estos errores informáticos.

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