Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición.

José Antonio Primo de Rivera.
(F.E., núm. 15, 19 de julio de 1934)

viernes, 25 de octubre de 2013

SOBRE EL COMENTARIO DE MI CAMARADA ELOY.

Ayer, en su Trinchera, mi camarada Eloy comentaba la cerrilidad de que hacían gala los aspirantes a profesores de primaria, de EGB o como quiera que se llame ahora. Y concluía aventurando que mi expediente académico en esa misma especialidad de magisterio sería mejor que el de los opositores cuyas perlas desgranaba el recorte de periódico adjunto a su comentario, que abajo pueden contemplar.
Lo cierto es que mi paso por la Universidad no fue demasiado brillante, dado que en aquellos años la asignatura predominante -en cualquier rama o especialidad- era la solidaridad con los compañeros del metal. Y, a veces, con cualquier otro colectivo tan íntimamente relacionado con la enseñanza como el citado.
Ni que decir tiene que las huelgas de penenes y no penenes estaban a la orden del día -hablo de los años 1976 a 1980-; las de estudiantes a la orden de la hora, y las de todos revueltos a la orden del minuto. Ni que decir tiene, tampoco, que los profesores -numerarios, no numerarios, catedráticos- impartían marxismo en concentraciones letales, ya fuera en las clases de Historia, en las de Pedagodía, en las de Psicología, en las de Lengua y en las de Matemáticas. Difícil, ¿verdad?. Pues lo hacían. También, justo es decirlo, había algunos profesores que daban clase de lo suyo, pero el ambiente general era el que era, y nadie podía hacer milagros.

En resumen, que de la Universidad salí sabiendo menos de lo que sabía cuando entré, aunque aprendí alguna cosilla útil, como que los compañeros del metal no se iban a solidarizar conmigo si me ponían un exámen de matemáticas a las tres de la tarde de un sábado del mes de junio -cosa que debería estar catalogada como crimen contra la humanidad, por lo menos-; o que si uno se empeñaba en asistir a clase, era posible que el profesor se aviniera a darla y los piqueteros se la envainasen.

Dicho todo esto -por centrar el tema y las épocas- lo cierto es que en aquellos años ni un sólo estudiante universitario habría cometido las faltas que señala el suelto periodístico que comenta Eloy. El Bachiller era suficientemente serio como para formar intelectualmente a unos niveles que hoy son desconocidos incluso en Universidad, y cualquiera que lo terminase razonablemente bien, salía preparado para ampliar estudios, para trabajar decorosamente, para formarse por su cuenta, o para desenvolverse dignamente en la vida y en la sociedad.

Incluso quienes, por múltiples razones, no podían acceder a ese Bachiller, acaso ni terminar la educación primaria, se desenvolvían en un ambiente familiar y social que les llevaba a superarse, que les permitía aprender -aunque fuese por su cuenta- y mejorar, hasta niveles que ya quisieran muchos universitarios de hoy.

Porque el hecho es que las faltas de ortografía, los deslices geográficos, las burradas conceptuales que señala el recorte, el nivel no es que sea universitario bajo; es que es de primaria.

Y si mal está que un ingeniero, un médico, un químico o incluso un abogado no sepan escribir decentemente su idioma, que lo hagan los encargados de enseñar es de juzgado de guardia. Porque lo mas grave, es que esos opositores -caso de aprobar- enseñarán a las futuras generaciones, expandiendo sus burradas en proporción geométrica, a veinte o treinta pobres criaturas al año.

martes, 22 de octubre de 2013

SOBRE EL RECUERDO ANUAL A MI CAMARADA LUIS TAPIA AGUIRREBENGOA.

Los amigos y camaradas que me hacen la merced de visitar este diario, saben que mi mes de Octubre se significa por el recuerdo a dos grandes hombres. El uno, maestro a través de sus obras a quien no tuve la fortuna de conocer personalmente, es Rafael García Serrano, a quien el pasado día 12 dediqué un artículo. 

Artículo -todo sea dicho en honor a la verdad- que ya había sido publicado años atrás, porque en esta ocasión un cúmulo de circunstancias me han tenido tan centrado en problemas concretos, que casi marro la ocasión por primera vez en un cuarto de siglo.

No quiero que me pase lo mismo con respecto a otro de mis maestros al que -en este caso- sí tuve la suerte de conocer y de tratar personalmente: mi amigo y camarada Luis Tapia Aguirrebengoa. 

Para quien -como yo- le conociera, todo comentario es innecesario. Su fe, su valor, su hombría de bien, su gallardía, su señorío, siempre será muestra y ejemplo a seguir. Para quien no tuviera la fortuna de tratarle, cuanto yo pueda decir es inútil, porque nunca conseguiré dar una idea exacta de la serenidad, la seguridad y el buen juicio que su sola presencia transmitía. 

De su vida militar da fe el hecho de que, al cabo de los años, sus legionarios le recordaran con el cariño y la admiración que sólo produce un buen jefe. De su actividad periodística, son testigo las hemerotecas y la colección de EJE, a la que quien lo desee puede acceder en mi página de Ediciones anteriores; de su incansable actividad política al servicio de España, queda la semilla en sus queridas islas Canarias, presta a la cosecha a poco que se atienda la siembra que él hizo, como ya demostré -con datos- en no recuerdo qué pasadas elecciones. 

Sé que me repito, pero es que todo lo que se puede decir de Luis Tapia Aguirrebengoa se resume en pocas palabras: un caballero español y un Caballero Legionario.

Luis Tapia Aguirrebengoa, ¡Presente!

domingo, 20 de octubre de 2013

SOBRE UNA CARTA DE MI CORONEL FLORES THIES.

El Ilustrísimo Señor Don Jesús Flores Thies, al que tengo la suerte de tener por camarada y amigo, siquiera sea a través de Internet, define en la siguiente carta lo que muchos pensamos acerca de la actitud de la Iglesia española. 

Podría comentar algo, a mi aire, pero lo que mi Coronel dice está perfecto. Aquí lo tienen:

* * * * *
Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado

   Barcelona 16 de Octubre de 2013

   Excmo.Sr. Obispo de Tarragona

  Monseñor:

  He presenciado por televisión la extraordinaria ceremonia de la beatifi-cación de mártires españoles, a los que denominan “del siglo XX”. El siglo XX, al igual que los siglos precedentes y los que vengan, tiene 100 años, y los 522 mártires lo fueron sólo entre los años 1931 y 1939, sólo 8 años de este siglo. De haber sido 522 mártires alemanes beatificados, por ejemplo, en Munich, el gran  panel habría puesto, por supuesto que en alemán: “Mártires víctimas de la persecución nazi. 1939-1945”. Pero España y su Conferencia Episcopal son diferentes.

  También ha habido un poco inteligente implacable servicio de seguridad que por orden del Señor Obispo no permitía ninguna bandera, no ya de Falange o con el águila de San Juan, es que ni siquiera un paraguas (sombrilla) con la bandera de España, paraguas y banderas que habrían inundado la Plaza de San Pedro en Roma de haberse celebrado allí la Beatificación. Es de agradecer que el Legado del Papa leyera un discurso donde al menos se daban datos sobre las causas del martirio, aunque sin citar por su nombre a los culpables, a los que cristianamente hay que perdonar, pero ese perdón no alcanza a las organizaciones criminales a las que pertenecían los asesinos (PCE, ER, PSOE, UGT…). A Satán no se le perdona.

  También se ha echado de menos a los innumerables mártires anónimos (aunque tenían nombre) que fueron asesinados por los de esas siglas por llevar una cadena con una medalla o un crucifijo, por encontrarles unas estampas religiosas, un Sagrado Corazón en sus casas o por haber pertenecido a la Adoración Nocturna. Estos mártires anónimos deberían haber sido recordados ¿Por qué no se hizo? ¿Por miedo? Se sabe que el santo P. Kolpe, polaco, fue asesinado por los nazis en un campo de concentración nazi ¿dónde y por quién fue asesinado, por ejemplo, el P. Poveda? ¿Por qué ese empeño en ocultarlo? Triste cobardía, señor obispo. 

  Pero es que también hubo mártires combatientes, que al caer prisioneros fueron asesinados, algunos torturados previamente, para que renunciaran a su fe. Para estos ni una oración. Nada…. 

 No podemos olvidar a aquellos españoles, muchos de ellos jóvenes falangistas, que durante la guerra por medio del “Socorro Azul”, conseguían introducir en las cárceles de los ya casi mártires, las Sagradas Formas para las misas clandestinas. Una joven falangista de esta organización fue fusilada en Barcelona por los hoy silenciados asesinos. Siempre mujer les dijo: “por favor, no me disparéis a la cara”

  La cobardía de la Conferencia Episcopal quiere mostrar al mundo que esos mártires “del siglo XX” estaban en medio de una guerra entre  azules y rojos y que ellos, sin tener nada que ver con unos y otros, se  llevaron la peor parte.

  Quizá le parezca una falta de respeto esa viñeta. Posiblemente, de haber dejado al Frente Popular que hiciera lo que quisiera sin alzamientos que le impidieran conseguir sus objetivos, después de unos largos años de dominio marxista en España, al caer el muro y recuperar parte de Europa su dignidad, habría vuelto lo religioso a la sociedad española. Pero quizá con otros 1.500 mártires más que la victoria del 1 de abril de 1939 pudo evitar.  

  Y antes de terminar quiero contarle algo personal. Mi padre, que cayó por Dios y por España (no lo dude, por Dios y por España) al mando de una compañía de una Bandera del Tercio, el 20 de mayo de 1937, escribía en una agenda unos meses antes, exactamente en la noche del 31 de diciembre de 1936, desde el sótano del Hospital Clínico, donde le habían llevado sus legionarios con una fiebre de 39 grados: “La tristeza y soledad de esta Noche Vieja se compensa con la idea de que nuestro sacrificio servirá para que nuestros hijos puedan rezar en toda España en voz alta”. ¿Qué le parece? ¿Eran los dos bandos iguales?

  Que Dios les perdone su tibieza, su ingratitud y su cobardía.

   Le saluda respetuosamente.



sábado, 12 de octubre de 2013

HASTA LUEGO, MAESTRO.


Para los aficionados al periodismo -y para los profesionales de ley, los pocos que van quedando-, con decir el maestro, basta para que todos sepamos que se trata de Rafael García Serrano.  Hablo, naturalmente, de los españoles que lo somos y ejercemos; los demás, con sus envidias y anteojeras de antipatía tienen bastante.
    Siempre, -mejor dicho: desde que un camarada me mostró la luminosa senda del Diccionario para un macuto- tuve la ilusión de lo que ya no será posible: conocer al maestro Rafael.
    Le conocí, en cambio, como manda el Evangelio: por sus obras. Le he conocido en el Eugenio, y he llegado a comprender que, si bien la muerte de voluntad es un acto heroico cuando la vida sonríe, también puede ser una magnífica solución que evite quemar la existencia inútilmente. Le he conocido en Los ojos perdidos; aquél alférez Luis Valle que tenía los ojos tristes, los ojos predestinados de los elegidos para morir jóvenes, pero que en la sonrisa de Margarita llevaba un seguro de vida eterna. Y también le conocí en esa paz que duraba quince días, y en aquella ventana que daba al río, monumental corte de mangas a la democrática y civilizada Europa que se asomaba desde las ventanas francesas a la  Guerra de España.
    Vi con él la furiosa, patética y grandiosa carga de los Toros de Iberia  contra el invasor cartaginés. Y me paseé a su lado por Méjico, con la fabulosa tropa del bachiller por Salamanca, Hernando Cortés, prodigio de equilibrio entre la espada, el derecho y la Cruz aunque otra cosa cuenten los anglosajones, que bien que hablan porque no han dejado un  sioux  que los pueda desmentir.

    También asistí -de su mano- a la increíble reconquista de las tierras de nuestra estirpe que hizo la Sección Femenina de la Falange, aquella aventura netamente espiritual en un mundo que doblaba por la cintura al siglo XX con un sonido de caja registradora. Y se me alegraron las pajarillas al comprobar qué magnífico programa de actuación nos propone su  V Centenario, que es un libro que debiéramos sabernos de memoria todos los españoles que queremos seguir siéndolo.
    Le he reconocido -y me he reconocido- en el alférez Ramón de La Fiel Infantería, arquetípico y exacto retrato de una generación que, harta de ir muriendo poco a poco, quiso jugarse la vida a cara o cruz. Me he dado cuenta -como nunca- de la tristeza de un retorno  sin que nadie se alegre con tu vuelta...  cediéndote el milagro de sus ojos rientes... leyendo en la Canción del soldado que no tenía novia el destino que aguarda a todos los que no hemos tenido la suerte -o el coraje- de  Eugenio, y estamos condenados a la derrota por no haber sido capaces de crear la ocasión de la muerte de voluntad. Y he conocido, paseando con él por la Plaza del Castillo, aquella mítica Pamplona de Julio del 36, cuando Navarra fue corazón de España.
    En fin, discúlpenme ustedes esta estadística lírica de urgencia. De sobra sé que no necesitan este estadillo apresurado de la obra del maestro Rafael, pero no he podido resistirme al comentario, tan fácil, por otra parte.
    Yo he dicho de Rafael García Serrano -ante los tres contertulios de guardia que tienen la paciencia de soportarme- que era el mejor escritor en lengua española de todos los tiempos. Puede que lo dijera en un momento de exaltación; pero el caso es que ahora, y con toda la reflexión necesaria para dar unas palabras a la consideración pública, no retiro lo dicho, sino que lo reafirmo. Ustedes ya sabrán que hay dos tipos de escritor: el que tiene mucho que comunicar, pero no acierta con la forma adecuada, y el que no tiene nada que decir pero -eso si- lo dice muy bien. Rafael García Serrano constituye una rara conjunción de ambos, porque nunca acaba uno de sorprenderse de las cosas tan enormemente importantes que dice, y de lo maravillosamente bien que las cuenta.
    Rafael García Serrano es un escritor sencillísimo, al alcance de cualquier inteligencia, porque hasta los más tontos -salvo que pertenezcan a la fauna política o politizada, que es peor- lo pueden entender a las mil maravillas. Y, a la vez, un escritor complejísimo, difícil como pocos, cuyas obras sólo nos dan su auténtica dimensión en la tercera y cuarta lectura. Pero como quien lo lee una vez, irremediablemente repite, acaba por descubrir la increíble belleza de sus páginas.
    Mi primer contacto con la obra del maestro Rafael fue a través de La Fiel. Había comprado, de una tacada, esta novela y el Diccionario para un  macuto, en un alarde económico que aún me asombra, porque mi bolsillo -primer o segundo año en la Universidad, y sin trabajar- no estaba para muchas alegrías entonces. Ni ahora, para qué nos vamos a engañar, con un Gobierno que considera los libros como artículos de lujo, y en ello se nota lo poco que los usan para lo propio de un libro, que es leerlo, y no la decoración de estanterías.
    El caso es que empecé por La Fiel Infantería porque tenía prisa por comprobar si era cierto todo lo bueno que me habían dicho del -por aquél tiempo, verano del 79, aprendí a llamarle así- maestro. Y no me gustó, lo que son las cosas. Pero pasado algún tiempo, y tras embucharme el Diccionario, volví a ella; y descubrí el sentido de algunos matices, de algunas frases que había pasado por alto en la primera lectura. Me gustó mas, pero sin llegar a entusiasmarme. Fue necesario el tercer repaso para que empezara a captar la inmensa belleza literaria que contiene, y para que me diera cuenta de que La Fiel Infantería es la mejor síntesis jamás escrita del ideario Nacionalsindicalista; el mas completo retrato de un estilo y de una forma de ser que mi edad no me ha permitido conocer directamente, y bien que lo siento.
    Después, poquito a poco -según las empresas editoriales tenían a bien satisfacer las demandas del público- fueron llegando a mi particular biblioteca todas las obras de Rafael García Serrano que han sido reeditadas, y las de nueva creación:  La Paz ha terminado, acertadísimo título de una recopilación de Dietarios, a caballo entre 1974 y 1975; La Gran Esperanza, que obtuvo el Premio Espejo de España en el 83 (por cierto, con el único voto en contra de D. Manuel Fraga, gracias sean dadas a Dios), y V Centenario, obra tan extraordinaria en lo literario como en lo político; tan excepcional, que aún no hemos sido capaces de digerir sus enseñanzas y seguir el camino que nos indica.
    Pero no es esto lo que yo quería contar, porque no creo que a nadie le interese saber de qué forma me las he ido arreglando para adquirir todas las obras de Rafael García Serrano de las que he tenido noticia. Lo que yo quería decir es que el maestro Rafael es asequible a todo el mundo, porque cualquiera de sus frases puede hacer que se desternille de risa el menos avisado, y a cualquiera que tenga el corazón en su sitio puede hacerle un nudo en la garganta; y todas sus obras son una fuente inagotable de distracción y auténtico gozo estético para un amante de la belleza literaria. Quedan -eso si- frases, alusiones, referencias, que no están al alcance de todo el mundo. Para entenderlas, es necesario pertenecer al círculo mágico de los iniciados; de los que en una palabra pueden -podemos, disculpen la inmodestia- hallar un significado ideológico, un especial sentido; ese algo que hace de las obras de Rafael García Serrano un perfecto resumen y compendio del ideario Nacionalsindicalista.
    Algo de esto escribí en la primera hoja de un ejemplar de La Fiel, que regalé a un amigo por su cumpleaños, porque uno aprovecha cualquier ocasión de promocionar a sus camaradas. Soy una especie de misionero de la obra de Rafael García Serrano, y estoy de ello bien orgulloso. Incluso necesito de la misma dosis de paciencia y tesón que el mas santo padre misionero -de los de antes, que los de ahora usan metralleta- para recuperar alguno de los libros que presto, como me ocurrió no ha mucho con un compañero de trabajo a quien cedí Plaza del Castillo, obra especialmente significativa para mí por razones puramente emocionales y personales, que les haré la merced de omitir. Por esos mismos motivos que nada tienen que ver con lo ideológico o literario- le guardo un especial cariño a Bailando hasta la Cruz del Sur.    Rafael García Serrano recibió el Premio Nacional de Literatura José Antonio Primo de Rivera, en 1943, por  La Fiel Infantería;  premio que no impidió que la novela fuera secuestrada por la pasión clerical de Gabriel Arias Salgado -el padre de los actuales- a indicaciones del arzobispo primado de Toledo. Como siempre -antes y después- el Régimen puso la cara y otros tiraron las piedras a su confortable sombra, que sólo abandonarían cuando fue mas confortable estar en contra. Aunque, por si acaso, sin retirar la mano.
    Y, como queda reseñado, el Espejo de España del año 1983, en cuyo jurado tomó parte D. Manuel Fraga, que fue el único que votó en contra de su concesión a Rafael García Serrano.
    Supongo que al maestro, con su amplia experiencia en persecuciones, denuestos y ataques ­¡tantos chaqueteros que nunca le perdonaron que fuera fiel!- le haría mas gracia que otra cosa.  Ni siquiera creo que le diera pena, porque él se conocía bien el paño, y no le podían coger por sorpresa los pequeños rencores y fobias de la derecha reaccionaria de siempre. Para reconocer y valorar la honradez, la inteligencia y la fidelidad, hay que ser honrado, inteligente -que no es lo mismo que memorión- y fiel; y eso no está al alcance de cualquiera, aunque se tengan millones para alquilar agencias de publicidad que intenten dar buena imagen al percebe de turno.
    Además del voto en contra del señor Fraga, Rafael García Serrano nunca obtuvo el Premio Nobel; ni estuvo -que yo sepa-, nominado para él. Lo cual me hace muy feliz, porque de habérselo dado al maestro, hubiera tenido que cambiar mi opinión sobre el mencionado premio. El Premio Nobel, como ustedes saben, es -particularmente el de Literatura- una palmadita en la espalda de aquellos que se han portado bien; de los que han sido buenos chicos y se han aprendido la lección: democracia liberal-capitalista a gogó; libertad a tutiplén y derechos humanos todos, en tanto que deberes personales, ninguno. Y unas gotitas de pornografía socializante, en función del tradicional progresismo escandinavo, porque allí -como aquí- y como ya dejara definido el propio Rafael en mas de una ocasión, para los progres, la libertad siempre acaba en el culo.    
 Rafael García Serrano, -de justicia es reconocerlo- nunca reunió esas condiciones, imprescindibles para recibir el Nobel. Nunca se sometió a los dictados de la inteleztualidad, que siempre es de izquierdas, claro. Nunca se plegó a la moda, y por eso resulta tan universal, dicho sea en el buen sentido, que no en el de ciudadano del mundo, esa cursilada que se inventaron los que no son capaces de comprender lo que es la Patria. Y nunca escribió para memos aborregados, que es la razón de que los críticos y criticones nunca le hayan jaleado, como acostumbran a hacer con los papanatas que pululan por los suplementos literarios de los periódicos.
    Tampoco fue elegido académico de la Lengua, con lo cual eso se perdieron la Academia y la Lengua española, y eso ganó Rafael, que se ahorró la asistencia al mortalmente aburrido conciliábulo. Y eso ganamos los lectores, porque el maestro -con la responsabilidad que le caracterizó siempre- hubiera entregado a la entidad del limpia, fija y da esplendor, un tiempo que habría hurtado a su creación literaria. Y esa sí que dio esplendor al idioma, y lo limpió de las telarañas de lo soez, zafio y grosero que tantos ilustres señores académicos le han puesto.
    En buena lógica, Rafael no podía estar en la Academia. Estaba -está su obra- muy por encima de ella.  La frescura, la ligereza, la vitalidad y vivacidad de su prosa y de su genio, nunca habría podido admitir las reglas encorsetadas de los embalsamadores del idioma.
    Otra faceta de Rafael García Serrano -y bastante olvidada, por cierto-, es la de guionista cinematográfico. Me perdí en los cines La Fiel Infantería -la película, digo- porque fue rodada en la época en que acababa de llegar a este mundo o puede que antes. Y luego, con la tecnocracia dominando en la vida nacional y proyectando su triste sombra gris sobre cualquier ilusión, no la han repuesto; al menos, no a mi alcance. El mismo Rafael nos contó en sus Dietarios que la película se había perdido en el viaje a unos estudios yanquis.
    No obstante, y tiempo después de haber comenzado a escribir estas líneas, conseguí no sólo ver la película sino obtener una copia en vídeo.
    Indescriptible, por supuesto, la emoción con que la vi. No obstante, me defraudó. Y no por la película en si, que está bien, sino porque no se parece en nada a la novela.
     La Fiel  -película- tiene el argumento de La Paz dura quince días; otra magistral obra de Rafael García Serrano sobre la epopeya del 36, pero que no es La Fiel, ni tiene su profundidad ideológica, ni su extraordinario estudio psicológico de aquella generación que decidió matarse porque quería vivir en paz de una vez.
    Está bien narrada la historia, sí; pero yo no esperaba aquello, sino el relato de los días primeros en Somosierra, con el alumbrado arrepentimiento de la convicción reciente de Mario, que poco antes nunca creyó que los españoles fueran a llegar a las manos. Con las horas perdidas de la parada del Norte, cuando el General Invierno daba tiempo a pasarse a Francia para mirar de lejos las luces y -realidad y símbolo unidos-, abonar de la más elemental forma la tierra de la nación que alquilaba balcones con vistas a la Guerra de España.  Esperaba el relato de la Academia de Provisionales de Avila  -carreramar  y  cientocatorce, orden abierto y problema de tiro en el cajón de arena- con la proclama gibelina del todavía cadete Ramón en una tarde de ventisca. Y el diagnóstico certero y asombroso -estás loco de abril, Miguél- al camarada que mira por la abierta ventana los fríos luceros de una noche invernal: Vienes de sus labios y hoy podría ser un veintiuno coronado por buenas estrellas de marzo. A veces, también yo he vuelto de unos labios sin saber si me había quedado allí.
    La Jura de Bandera y -último acto colectivo de la Academia- el Himno de la Infantería naciendo espontáneo de un tren atestado que se abre paso en la noche. Y luego el frente: las marchas nocturnas; las charlas en la chabola donde el alférez Ramón, misionero, define y explica -una buena liebre sobre la que tirar todos- la paz que llegará.
    Y el tren del hospital, con el sublime delirio del soldado enfermo que teme ser expulsado del cielo de los limpiamente agujereados, que ni siquiera reparan en él porque se ocupan en desgranar la letanía del combatiente. Y el patético Bienaventurados los que mueren con las botas puestas del que creía haber ganado el derecho a la muerte sobre el campo, y se enfrenta a la lenta agonía del hospital -sábanas limpias y aliento apestado, con la muerte trabajando como un buen funcionario que despacha su cotidiana tarea en el moridero- sin cruces, que no sin cruz; sin honores, que no sin honor. Sin una mano amiga que enjugue el sudor; sin una novia que con sus visitas llegue la primavera a una sangre que se hace otoño aunque presiente el día en que se hará rosal para otras manos de soldado; para otros ojos que verán la vida reflejada en los de una mujer.
    Comprendo que traducir en imágenes la soberbia prosa de Rafael García Serrano es imposible; y con La Fiel Infantería  si que se hace añicos el aserto de que más vale una imagen que mil palabras, porque ni un millón de imágenes puede suplir el retrato del alférez Ramón; el autorretrato del Alférez Provisional de Infantería Rafael García Serrano.
    Y no es -repito- que la película esté mal; pero es otra cosa, y me quedé como un niño al que le enseñaran un caramelo y no se lo dieran; como el joven que espera salir con una chica -por vez primera los dos solos- y ella aparece con dos hermanas pequeñas. Y repipis, como inevitablemente resultan todas las hermanas pequeñas en una situación así.
    Tampoco vi -sigamos el recuento-  Los ojos perdidos;  y si no hubiera sido por los comentarios del maestro en sus Dietarios, quizá ni me hubiese enterado de su existencia.
    Si tuve ocasión, en cambio, de ver Ronda Española. Y la aproveché, faltaría más. Fue en el cineclub de El Alcázar, donde también asistí a la proyección de Novios de la muerte, película -lo dice claramente el título- de tema legionario, que ya había disfrutado a poco de su estreno, algunos años antes. Lo que pasa es que en aquél tiempo -1974 ó 1975- yo no había oído hablar nunca de Rafael García Serrano ni -por supuesto- lo había leído. Y no por mi culpa, sino por obra de los ilustres autores de los libros de texto que estudié en el bachillerato. Para finales de 1982 o principios del 83 si que había oído hablar y -sobre todo- había leído a Rafael García Serrano. Por eso, cuando me enteré de que la pantalla del cineclub de El Alcázar reviviría la aventura de la Sección Femenina, nada me hubiera hecho perdérmela. Y eso que aún no había entablado relación con el libro, que estaba agotado y no vería otra edición hasta unos años después.
    Queda aún otra película con guión de Rafael García Serrano en mi cuenta personal:  A La Legión le gustan las mujeres,  de la que no tuve noticia hasta que un buen día la alquilé en un video club por simple curiosidad -aunque sin mucha ilusión- y me encontré la sorpresa de ver el nombre del maestro entre los guionistas. Aún me esperaba otra sorpresa mayor, y fue la de encontrar al propio Rafael García Serrano como actor, si bien en una aparición pequeñísima que hube de ver varias veces hasta cerciorarme de que efectivamente se trataba de él.
    En todas estas películas de Rafael García Serrano -en las últimas mas, porque ya estaba el enemigo en puertas, o dentro- se observa inmediatamente la carga ideológica y, sobre todo, ese estilo -forma de ser y de pensar- que marcó una época. Y uno de mis sueños preferidos -especialmente cuando sufro la bazofia anglosajona con que la televisión considera oportuno castigarnos- es la de llevar al celuloide -o a lo que actualmente se use- todas y cada una de las obras de Rafael García Serrano; hacer de cada novela una larga serie, para que no se pierda una sola frase, una sola palabra, un solo giro gramatical. Y prometo incluirlo en mi programa electoral, para que se enteren los analfabetos de litrona y porro de cual sería una auténtica política de protección a la cinematografía.
    Pero es en los escritos -novelas y artículos- donde se aprecia la enorme calidad literaria de Rafael García Serrano. Parecen escritas para él las palabras de Eugenio D'Ors a propósito de Quevedo:
   
         Para mi gusto, Quevedo es el primer escritor castellano. He dicho escritor. Hay clásicos y clásicos. Quevedo, como Fernando de Rojas, como Santa Teresa, como Góngora, dan la impresión de estar creando en cada momento el lenguaje en que se expresan. Los dos Fray Luis, por el contrario, parece que lo hayan recibido ya hecho y que lo soporten. Cervantes ocupa un lugar intermedio...
         ...¡Qué vocablos nerviosos y linajudos, como potros finos, los de Quevedo! ¡Qué rápidas y perfectas cópulas de sustantivos y adjetivos! ¡Qué salto de elipsis, qué trágica bacanal en el hipérbaton!... ¡Y aquél impulso frenético que fuerza las nociones vestales y es causa de que los mismos verbos intransitivos se vuelvan violentamente, prolíficamente transitivos!...
         En medio de esta orgía de fuerza brilla de pronto la inteligencia hecha malicia, con el frío resplandor de una navaja española en la revuelta confusión de un fandango popular.
    Pues pongan ustedes Rafael García Serrano donde dice Quevedo, y tengan por seguro que el mismo Eugenio D'Ors no tendría el menor inconveniente en firmar el cambio. Al menos, no creo que le importara la utilización que a sus frases doy para expresar lo que opino del maestro Rafael. Y mucho más que me gustaría decir, si fuera capaz de hacerlo. Lo que pasa es que no logro traducir en palabras todo lo que me hierve por dentro, y si fuera a repetir cada frase a la que encuentro un significado especial, esto se convertiría en una colección de citas de Rafael García Serrano. 
    No quiso el destino que se hiciera realidad el deseo de publicar algo de Rafael García Serrano en una revista dirigida por mí por la sencilla razón de que, cuando dirigí modestas publicaciones de partido, no tenía a nadie que me pudiera acercar al maestro; y cuando esa aproximación hubiera sido posible, no tenía publicación que dirigir. Circunstancias, abandonos y deserciones que ustedes sin duda recuerdan, dejaron a muchos españoles  -entre los cuales me encontraba- sin ninguna agrupación política donde prestar sus modestos servicios. Y para cuando Juntas Españolas decidió lanzar la publicación EJE, Rafael ya había muerto.
    Fue el día del Pilar de 1988: un día desgraciado a partir de ese año, se lo mire como se lo mire.
   Estas palabras que hoy transcribo fueron escritas para un libro-homenaje que Juntas Españolas pretendió lanzar para el segundo aniversario de la muerte de Rafael. Hubiera sido el año 1990, pero no fue ese año, ni ningún otro.
    Mientras estaba el libro en periodo de gestación, recibimos un consejo que nos hizo meditar bastante tiempo. Se trataba de dar a esta obra una envergadura mucho mayor, editándola con los mejores medios y contando con firmas que -se nos decía- aunque fueran políticamente opuestas a Rafael García Serrano, siempre habían considerado su valía literaria. Dudamos mucho, porque esta propuesta significaba realizar un homenaje a la altura que el maestro Rafael merece; pero nos temíamos que la aventura nos viniera grande. Por último, decidimos seguir la idea inicial.
    Mas modesta, rayando en la pobreza, pero mas nuestra. No teníamos dinero para pagar colaboraciones, ni pensábamos que mereciera figurar en éstas páginas quien pusiera precio a su homenaje. Por muy importantes que fueran las firmas que hubiéramos logrado incluir, no era eso lo que deseábamos. Queríamos hacer una tertulia de amigos; un fuego de campamento; una reunión de veteranos que, en una chabola de este frente literario y periodístico en el que nos movemos, recordaran junto a la hoguera al camarada que se fue.
    Rafael García Serrano fue siempre liberal, en el buen sentido de la palabra: en sus relaciones personales con aquellos que, aún pensando de forma distinta, tenían la honradez por bandera. Eso es cierto; pero una cosa es un trato educado y correcto, y otra muy distinta la amistad y la camaradería. Una cosa es respetar y darle la mano al adversario -al que se lo merezca, claro- y otra muy distinta darle un abrazo, llevarle a tu casa o presentarle a tu novia.
    En fin: quizá otros hagan un libro mejor, con mas aportaciones y más medios; otros, tal vez, lograrán un gran éxito editorial. Nosotros sólo queremos rendir un homenaje al camarada que se nos fue a los luceros. Queremos hacerlo a nuestro aire, a nuestro estilo. Con la solemne informalidad de una reunión de viejos soldados que comparten los recuerdos. Y el vino. Estamos seguros de que Rafael lo hubiera preferido así.
    Hasta luego, maestro. Quizá algún día me dejen pasar a verte un ratito, y podamos charlar de todo esto en el Paraíso que te has ganado a pulso. Ese Paraíso difícil, erecto, implacable, donde no se descansa nunca y que tiene, junto a las jambas de las puertas, ángeles con espadas. O con viejas máquinas de escribir, que también sirven para luchar por lo que uno cree, y bien que lo has demostrado.

viernes, 11 de octubre de 2013

SOBRE LA FIESTA.

Que cada año me parece menos nacional, pero que hay que celebrar porque a los paletos les joroba, y eso no tiene precio.

Estamos a un pasito de que todo reviente, mientras los tontos, los locos, los traidores, los cobardes  y los canallas siguen con su chiringuito. 

El individuo Mas avanza hacia el precipicio, y no tiene salida porque se encuentra entre la espada del rojoseparatismo que ha amamantado y la pared donde su presunta Catalunlla segregada se dará el bofetón. Pero en Vascongadas los filoetarras no le andan a la zaga, aunque la verborrea catalanista les esté haciendo el favor de que pasen más desapercibidos.

Y en todas las demás regiones, quien más, quien menos -peperos incluidos- tiran por la calle de en medio de pasarse al Gobierno de España por el arco de sus autonomías.

Así es que, para lo que gusten mandan, ahí tienen sonando el Himno de España -sin letra, que nunca la tuvo- y aquí me tienen a mí diciendo ¡Arriba España!

SOBRE EL DESAFÍO DEL ROJOSEPARATISTA.

El rojoseparatista Joan Tardà, diputado de ERC, que -dice La Gaceta- ha desafiado al Gobierno con respecto a la Ley de Educación del ministro Wert: "En Cataluña no aplicaremos la ley", ha afirmado este jueves el republicano e independentista, quien ha tildado al ministro de Educación, José Ignacio Wert, de "sectarismo", "clasismo", "nacionalismo", "irresponsabilidad" y "fanatismo".
 
No conozco la nueva Ley tanto como para hablar sobre ella, sus bondades -si las tiene- y sus defectos -que los tendrá-; no voy a defender al señor Wert, ni al Gobierno, ni al PP. Si voy a decir, sin embargo, que el señor Tardà debe estar algo desquiciado para hablar de sectarismo, de clasismo, de nacionalismo, de irresponsabilidad y de fanatismo. ¿Hay algo más sectario que enseñar a los niños que el Ebro -el padre Ebro de Hispania- es un río catalán que nace en tierras extrañas, y una Historia absolutamente inventada? ¿Hay algo más clasista que motejar de charnego al que no es separatista -porque el mote ya ha dejado de aplicarse al nacido en otros lugares exclusivamente-? ¿Tiene cara dura el señor Tardà para quejarse -aunque fuera cierto- del nacionalismo de otros? ¿Hay alguien más irresponsable que un separatista que amenaza con no aplicar las leyes aprobadas según las normas establecidas? ¿Hay algo más fanático que un ignorante que cierra los ojos a la realidad y se emperra en que su Catalunlla secesionista seguiría formando parte de la UE?
 
Pero cuando riza el rizo de la estulticia el señor Tardà, es cuando afirma que Franco intentó matar nuestra lengua y no lo consiguió. Necedad supina, que demuestra la foto de cómo se escribían las pancartas de salutación a Franco cuando visitaba Cataluña. También lo demuestran -salvo que ya hayan aplicado en su región la táctica del Miniverdad orwelliano de 1984- las hemerotecas, donde se encontrarán las reseñas de los premios literarios en lengua catalana desde los primeros años 40.
No obstante lo que antecede, diré que me parece bien que la Generalidad se niegue a aplicar la LOMCE. Y que -con el mismo rasero- el Gobierno de España deje de aplicar el Estatuto de Cataluña que -entérense de una santa vez- no es más que una Ley Orgánica del ordenamiento jurídico español.
 
¿Te enteras, Juanito?

sábado, 5 de octubre de 2013

SOBRE DOS TITULARES Y UNA CLOACA.

Hay veces -díganme ustedes si no les pasa- en que basta ver un titular de periódico para empezar a despotricar. 

Uno se espera ciertas cosas de ciertos amarillismos, y en tales casos sólo hay peligro de carcajada que nos obligue a explicarnos frente a los que nos rodean; en otros casos, sin embargo, la reacción está más cerca de enviar a tomar por el camino recto que a reirse.

Basta de introducción. Les voy a copiar dos titulares, y ya verán a qué viene todo esto.



La información básica es la misma -libertad condicional para el General Rodríguez Galindo-, pero la forma de anunciarla resulta un tanto diferente. 

Ahora -si ustedes no han tenido la curiosidad de visitar previamente los enlaces- les diré que el primero pertenece a La Gaceta, y el segundo a Público.

Gracias a Dios, otra noticia -esta vez de Alerta Digital- pone a cada cual en su sitio:


jueves, 3 de octubre de 2013

SOBRE LA "ORGANIZACIÓN DE ODIO".

Que es -según informa Alerta Digital- como considera el comunista Llamazares -no perdamos el tiempo ni malgastemos el teclado llamándole señor, puesto que no lo es-, a Alianza Nacional, cuya ilegalización ha pedido a la Fiscalía General del Estado.
 
La Fiscalía General del Estado, como procede en instituciones de su clase y ralea, ha abierto diligencias informativas preprocesales al respecto, y el Gasparín se congratula por ello, como no podía ser menos. A los eunucos carentes de gónadas les suele satisfacer que tiren otros las piedras.
 
Y todo esto, a cuenta de lo que llaman asalto a la librería Blanquerna, también llamado por los periódicos centro cultural, e incluso -véanlo en El País- sede de la Generalitat de Cataluña en Madrid.
 
Bien, vayamos por partes. Que yo sepa, y hasta donde los becarios de la prensa amarilla han garrapateado, en el asalto no se hizo nada en contra de los libros. Hasta donde los acojonados radiotelevisivos han dicho, no se interrumpió ningún recital poético, ninguna representación de tragedia griega ni de bodrio dramoseparatista. Hasta donde yo se, la Institución del Estado español llamada Gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña no tiene competencias para establecer ningún tipo de organismo fuera del territorio cuya administración le encomienda el Estado. El español, evidentemente.
 
Por lo tanto, el asalto se produjo cuando en la librería, centro cultural o sede -ilegítima- de un organismo administrativo, se estaba desarrollando un acto de odio a España, y no tuvo más consecuencia que una más o menos leve irritación ocular por el uso de unos aerosoles de defensa personal, de esos que nuestra amada legislación prohíbe, pero que en cambio se venden libremente en multitud de establecimientos legales.
 
Dicho esto, debo añadir que a mí ese ataque me pareció no sólo inútil y -en los términos en que se produjo- fuera de lugar, sino contraproducente. Precisamente porque luego llega un hijoputa, y por una tontería sin consecuencias te monta una ilegalización. Ya puestos -pienso- que sea con motivo.
 
(Ojo, señor fiscal: en la literalidad de lo escrito no le llamo nada a nadie, ni animo a cometer ningún delito. Si usted lo interpreta a su gusto, empiece por explicarnos el motivo de considerar hijoputa a quien suponga, en su opinión, que va dirigido el apelativo, y por contarnos qué actividad podría merecer la pena de meterse en las harinas de su ministerio).
 
Por otro lado, lo mismo Gasparín que el fiscal se columpian peligrosamente. El hecho de que un militante o simpatizante de algún partido cometa una falta -ni siquiera delito- no puede nunca suponer una acción contra ese partido. Caso contrario, el PSOE, el PP, CiU, IU, etcétera, estarían ilegalizados hace años. Por ladrones, principalmente -en tu caso, Gasparito, aún recordamos todos con pelos y señales y televisión casi en directo a tu compinche Sánchez Gordillo robando en un supermercado-; pero también por prevaricadores, por cohechistas, por nepotistas, por discriminación ideológica y religiosa, por racismo, por delitos contra la libertad de expresión, por vandalismo, por proxenetismo, por gamberrismo, por amenazas, por colaboración con banda armada, por golpismo, por fraude electoral, por difamación, por injurias, por exhibición de símbolos anticonstitucionales y -casi no habría ni que decirlo, pero por asegurar- por agresión y por asesinato.
 
Y muestras de todo ello hay en la prensa. No tengo ahora mi archivo a mano, ni tiempo de rebuscar; pero si alguien lo duda le puedo enviar unos cuantos miles de enlaces para que coseche los que prefiera. (Al señor fiscal no; que los busque en las hemerotecas y se gane el sueldo, que para eso le pago).
 
Y después de todo esto -y aunque parezca que me llevo la contraria a mí mismo, cosa que a todos los seres humanos (humanos, digo) nos suele acontecer con frecuencia-, diré que, ya puestos, eso de la ilegalización de nuestros grupos -no pertenezco a ninguno, por lo cual me identifico en mayor o menor parte con todos los que de una u otra manera quieren una España mejor- no estaría mal. Nos obligaría a salir de la división en que nos suicidamos, nos obligaría a buscarnos la vida -y a defenderla-, y a dejarnos de paños calientes.
 
Tú, Gasparín, no sabes lo que estás pidiendo; y el fiscalito de tu cuerda, menos. Yo si, porque sé leer y ejerzo, y casi estoy por sumarme a la petición. Podría ser el principio del fin. Pero del fin vuestro.
 
 

martes, 1 de octubre de 2013

SOBRE UN PELIGROSO TERRORISTA.

Mi francés de bachiller -gracias a Dios y a mis profesores-, aún me permite entender razonablemente lo escrito en este idioma. Otra cosa es cogerlo de oído, función para la que mis orejas no están dotadas, y menos aún hablarlo.
 
Sin embargo, como decía, gracias a mis profesores de bachiller y COU -y en ningún caso a los de Universidad, que hicieron lo posible por fastidiarme lo que ya sabía- he podido comprender que a mi amigo Fernand CORTES de CONQUILLA -francés amigo de España y de la verdad que tiene la gentileza de dar cuenta de mis escritos en su página Le Pilori a la que tienen un enlace en la columna lateral-, la Gendarmería le ha entrado en casa, con amplio despliegue digno del más feroz terrorista, forzando puertas y maniatándole, y con la intención de hallar no se sabe bien qué material informático, a cuenta de algunos escritos publicados tiempo ha en su web.
 
Como muy bien explica él mismo, hubiera bastado con que le llamaran por teléfono para que abriese la puerta; pero entonces -digo yo por mi cuenta- no hubieran dado el espectáculo, que es lo que a ciertas gentes de uniforme democrático les gusta, amén de amenazar, intentar asustar y -dicho sea en español clarito- acojonar. Las gentes de uniforme democrático son iguales en todas partes, y también las gentes decentes solemos parecernos mucho, de manera que cuando cantamos las verdades no tenemos inconveniente en ofrecer los datos que se nos pidan. También la libertad de expresión es la misma en todas las memocracias, por lo que se ve.
 
En fin, este es un corto resumen de lo que cuenta mi amigo Fernand, para quien no tenga la suerte de entender algo de francés. Mi capacidad no llega a intentar una traducción completa, pero ahí tienen ustedes su escrito para que lo disfruten si pueden hacerlo.
 

* * * * *
 

Une intervention anti-terroriste en ce début d' automne à Valence d' Agen
 
Lundi 25 septembre 2013. Je me suis levé plus tard que d' habitude… vers 7 heures seulement car je me suis couché très tard. Comme à l' accoutumée, dès le saut du lit, je demande un envoyer-recevoir le courriel sur Windows Mail, je traite quelques courriels, je place la dernière lettre de Paix liturgique sur Le Pilori 2013-10 d' octobre, je fais un tour sur quelques pages internet dont les url m' ont été envoyées. La journée est calme, peu chargée et j' ai du mal à me réveiller dans la pénombre de la chambre dont les volets sont à peine entrouverts… au demeurant je ne suis jamais vraiment réveillé avant le midi divin… Je suis donc isolé au milieu de la maison, loin des voies publiques et à l' abri des éventuels  sons du quotidien.
 
Soudain, vers 8 heures, 8 heures et quart, c' est à dire vers 10 heures légales ou un peu plus tard, j' entends des vociférations incompréhensibles bien que réitérées à plusieurs reprises…  je suis toujours assis sur ma petite chaise en face à la petite table supportant mon pc portable… quelque peu étonné de ces hurlements et toujours endormi… devant l' insistance de ces hurlements aussi répétitifs qu' incompréhensibles, je lève un la tête pour jeter un coup d' œil vers la gauche entre les volets entrouverts et je constate alors une vive lumière venant d' une torche électrique jaillissant depuis l' obscurité de l' embrasure d' une porte derrière moi… toujours somnolant, j' y reste assez indifférent pensant à une connaissance à qui j' ai dû laisser la clef de la maison ce qui explique son arrivée intempestive à mon insu et en profitant pour me faire une farce… je commence à bredouiller je ne sais trop quoi…
 
C' est alors que sans me rendre compte de quoi que ce soit, je me retrouve à plat ventre le visage sur la moquette du sol, entravé, apparemment les mains menottées derrière mon dos sans comprendre ce qui se passe… certainement une plaisanterie très bien imaginée…
 
Au bout d' une vingtaine de minutes dans cette situation, je commence à me dire qu' il y a peut-être un vrai gendarme et sans doute plus de monde que je ne pouvais le penser… je me dis alors qu' ils font un exercice in vivo in situ… ce qui correspond au caractère facétieux des gendarmes de Valence d' Agen… au demeurant un quart d' heure après, le premier me place en position assise sur la moquette puis à ma demande sur la chaise… au demeurant, il s' agit d' un jeune, nouveau que je ne connais pas… un peu maladroit car il m' aide à me lever en me soulevant par les mains entravées dans le dos ce qui est un échec douloureux et me soutient ensuite par les épaules… j' en compte une demi douzaine dont 3 en civil dont deux femmes…  encore en pyjama, je ne suis guère présentable mais je n'  ai invité personne et je suis chez moi… une vingtaine de minutes s' écoulent et finalement, je suis libéré de mes liens et invité à m' assoir sur le lit… où finalement je m' étends sur le dos quelque peu amusé par le va et vient affairé des intrus…
 
Finalement, dans l' heure qui suit, la conversation s' engage peu à peu…l' une des femmes serait le capitaine de police Séverine Besse de la préfecture de police de Paris accompagnée d' une adjointe et d' un adjoint… deux jeunes gendarmes et un troisième bien plus âgé et très corpulent… tous trois de la brigade de Valence selon les dires du premier jeune… les voyant très soucieux de fouiner partout, je leur demande ce qu' ils cherchent en leur disant que, si cela existe dans la maison, je le leur indiquerai… en l' absence de réponse de leur part à tous, je réitère plusieurs fois ma proposition et finalement ils consentent à dire qu' ils cherchent du matériel informatique… je leur confirme donc que mon matériel informatique se trouve devant eux… ils continuent à chercher… je leur demande qu' est-ce qu' ils cherchent encore… toujours du matériel informatique… je leur confirme qu' il n' y en a pas d' autre… ils continuent à fouiner… nouvelle question de ma part… ils indiquent chercher des armes… je déclare n' avoir pas d' armes… ils cherchent toujours et insistent… nous cherchons des armes… je déclare alors une centaine de chars de combat Leclerc…. Et je m' apprête à ajouter un arsenal d' armes chimiques de destruction massive mais, devant le ridicule de leur insistance, ils passent à autre chose…
 
L' adjoint de police tripatouille mon pc portable… je lui indique qu' il n' y trouvera rien d' autre que ce qui se trouve sur Le Pilori et ses annexes… Les gendarmes me demandent alors si je ne les ai pas entendus sonner et cogner à la porte d' entrée place Sylvain Dumon et à la porte du garage allée des Fontaines, je réponds non car je suis toujours isolé à l' intérieur de manière à n' être au courant de rien de l' extérieur et qu' ils peuvent faire le test de leur bruit pour vérifier qu' ils n' entendent rien eux non plus… test qu' ils évitent de pratiquer… Les gendarmes m' indiquent alors qu' ils ont fait appel au serrurier d' un village éloigné pour pénétrer finalement à l' intérieur…  par effraction ainsi que je le souligne…  et ils rectifient soit-disant sur commission rogatoire ainsi que c' est la procédure… et je maintiens par effraction car tant la gendarmerie que le capitaine de police Besse de la préfecture de police de Paris disposaient de mon numéro de téléphone 06 04 08 46 36 auquel ils pouvaient me joindre pour demander l' ouverture… dans la mesure où j' étais présent à la maison car 8 jours plus tôt je n' aurai pu que répondre absent…
 
Vers 10 heures, c' est à dire 12 h légales, nous partons vers la brigade de Valence pour l' audition… le serrurier restant pour remettre en état les serrures… C' est l' adjoint de police spécialisé en informatique qui mène l' essentiel des auditions car il y a 4 commissions rogatoires…  la 1ère est relative à une plainte du sieur Peiclier Bernard ddfip des Alpes maritimes qui se plaint de la publication en annexe au Pilori d' une Citation directe au tribunal correctionnel à son encontre par mon Ami Louis GAIFFE, publication en date de fin novembre 2012 ; je sais que le sieur Peiclier avait déposé plainte au commissariat de Nice contre Louis GAIFFE à ce sujet et que cette plainte avait fini classée sans suite à Nice. D' où le dépaysement de l' affaire à Paris et la lettre du capitaine de police Besse de la PPP datée du 25 avril 2013, expédiée le 29 avril 2013 et reçue le 3 mai d' où ma réponse du même jour en ligne sur Le Pilori 2013-06 de juin http://www.midiassurancesconseils.com/Lepilori2013-06.htm et il paraît que cette réponse mienne du 3 mai n' aurait pas convenu au juge d' instruction… mais le capitaine de police Besse avait toutes mes coordonnées et téléphone pour me joindre en vue d' un complément d' informations mais sans nouvelles jusqu' à  l' intervention à mon domicile ce 25 septembre. L' audition ne fait que confirmer que Louis GAIFFE est bien l' auteur de cette citation et qu' elle a bien été diffusée à partir de cette fin novembre 2012… ce qui l' inquiète énormément au point de savoir si tout ce qui arrive au Pilori y est diffusé ce qui est confirmé à moins qu' il s' agisse d' infos météo de faible portée…
 
Une seconde commission rogatoire est relative à une plainte de Prycka Philippe percepteur de Marseille amendes au sujet d' un de mes courriels dans une affaire GAIFFE, courriel vieux de plusieurs mois qui ne lui a pas plu… justement ce courriel avait été écrit pour lui déplaire… courriel également en ligne sur l' édition correspondante du Pilori…
 
Une 3e commission rogatoire est relative à une plainte du sieur Cournet P qui se présente comme percepteur des amendes partout en France alors et qui est en fait l' imprimeur industriel de la dgfip à Meyzieu dans le Rhône à proximité de là où opérait un certain Barbie Klauss aux heures les plus sombres de notre Histoire…  mon courriel adressé à lui à Toulouse amendes vieux de plusieurs mois lui a aussi déplu certainement parce que n' y était pas mentionné son prénom Patrice qu' il dissimule volontiers derrière un P anonyme… Courriel également en ligne sur l' édition correspondante du Pilori…
 
La 4e et dernière commission rogatoire est due à une plainte de Peiclier Bernard du fait d' un de mes courriel vieux de plusieurs mois où je le qualifiais à juste titre de crapule comme le dgfip Bezard Bruno et ses ministres de Bercy entre autres du fait qu' il exigeait de Louis GAIFFE un second règlement de sommes déjà réglées par lettre-de »ux-chèques-manuels-en-euros-sur-la-banque-de-Polynésie-à-l'-ordre-du-trésor-public et dont Louis GAIFFE détient la preuve. Courriel également en ligne sur l' édition correspondante du Pilori.
Un  5e PV d' audition concerne la pénétration par effraction à mon domicile avec violation de la propriété privée et la perquisition ; contrairement à ce qui y est indiqué, les policiers ne m' ont présenté leur carte police qu' à la fin de la lecture de ce 5e PV et non pas à leur entrée dans les lieux ou dans ma chambre et au demeurant je n' ai pu y vérifier leur identité à plus d' un mètre… cette présentation m' ayant alors été faite car j' ai fait remarquer qu' à aucun moment je n' avais vu ces cartes…  cela n' enlève pas au fait que le capitaine de police Besse, commandant en chef de cette expédition, connaissait bien les dossiers en cause comme son adjointe au nom commençant par B et son adjoint Vincent Duchet.
 
Précision: au moins la première page de chaque audition pour ces 4 commissions rogatoires et pour le PV de perquisition a été obtenue par copier-coller du premier PV relatif à la 1ère commission rogatoire.
 
D' une manière générale, à partir du moment où j' ai été désentravé (au bout d' environ une heure) et hors de l' inutile saisie de mes deux pc portables (un très ancien de 2002 qui ne fonctionne presque plus et un second de 2008 qui fonctionne un peu plus mais très mal), les représentants des forces de l' ordre ont été corrects et plutôt attentifs quoique apparemment décontenancés par cette affaire, sa nature et les faits en cause. Aucun document relatif à la perquisition, à la saisie et à l' audition ne m' a été remis; il m' a été remis 3 clefs de la nouvelle serrure du 32 place Sylvain Dumon qui a été remplacée par le serrurier lequel a aussi remis en état la fermeture de la porte du garage 78 allée des Fontaines; cependant, l' œilleton de la porte 32 place Sylvain Dumon a été endommagé et non remplacé, les parties boisées de la porte 78 allée des Fontaines ont été endommagées à plusieurs endroits et non réparées (réparation impossible a priori), le ravalement du mur au coin supérieur gauche du 78 allée des Fontaines a été endommagé et la poignée d' une porte entre le couloir et la cour intérieure a aussi été presque entièrement détruite et non remplacée ; à ce jour je n' ai pas constaté d' autre dégât matériel et donc sous réserve de leur constatation ultérieure.
 
Depuis hier, Dimanche 29 septembre 2013 après midi, certaines images et certains faits n dont je n' avais aucune conscience jusqu' à alors et dont je ne m' étais point rendu à compte lors de leur survenance surgissent et m' apparaissent particulièrement inquiétants… Par exemple la pénétration par effraction à mon domicile par une multitude de forces de l' ordre équipées de gilets pare-balles (retirés à la brigade de gendarmerie de Valence d'Agen) lourdement armées quand il suffisait de m' appeler au 06 04 08 46 36 pour obtenir l' ouverture; ensuite celui qui était a priori le premier portant la torche et vociférant de manière incompréhensible brandissait apparemment un genre de fusil à canon scié sur lequel  devait être fixée la torche électrique en cause et derrière l' ensemble duquel il se dissimulait et le plus grave est que j' ai actuellement la nette impression qu' il ne maîtrisait aucunement son armement et que plus grave encore il était fort peu assuré de son action laissant apparaître une peur prononcée: il me semble qu' il s' agissait de l' un des jeunes gendarmes dans l' obscurité de l' embrasure de la porte derrière moi assis devant mon pc sur une chaise basse face à la table basse… enfin, et sans que cela soit limitatif en raison d' autres faits, la manière dont j' ai été mis à plat ventre et entravé relève d' un traitement particulièrement indigne et dégradant et ce d' autant plus grave qu' à aucun moment je n' ai manifesté aucun signe d' opposition, de rébellion ou de riposte ni même seulement d' hostilité ni même de mauvaise humeur. J' entends donc poursuivre en indemnisation l' état et le gouvernement -ministères de l' intérieur et de la justice- de ces faits.
 
Par ailleurs, l' intervention massive des forces de l' ordre équipées de gilets pare-balles et lourdement armées tant face au 32 place Sylvain Dumon qu' au 78 allées des Fontaines a provoqué des rassemblements massifs de personnes ayant pu légitiment penser que les forces de l' ordre agissaient ainsi face à un très dangereux terroriste bien plus nuisible qu' Ousama Ben Laden et d' autres ce qui porte gravement atteinte à mon honneur. Pour cette seule atteinte à mon honneur et pour la réparation des autres dommages matériels indiqués supra je demande une indemnité de 3 millions d' euros.
 
Fernand CORTES de CONQUILLA
En raie publique islamo-bananière francarabienne le 30 septembre 2013
 
 

viernes, 27 de septiembre de 2013

SOBRE METER LA MANO EN LA CARTERA DEL DIFUNTO.

O del -presuntamente- casi difunto.
 
Eso es lo que desea hacer -véase La Gaceta- doña Susana Díaz que, dicho sea para los que tienen el buen gusto de no seguir la farándula política, es la presidenta de la autonomía andaluza por decisión del señor Griñán, su antecesor.
 
Concretamente -dice el citado periódico- Susana Díaz pretende impedir que los andaluces que vayan a morir "previsiblemente" en el plazo de un año dispongan de su dinero y con ello evitar un presunto fraude fiscal.
 
Es decir: que si usted tiene la desgracia de padecer una enfermedad grave, el gobiernillo de Andalucía le impedirá gastarse sus cuartos como le salga de las narices. Ya sea dándoselo a sus hijos, a sus nietos, a sus sobrinos, a un señor que pasa por allí o a Perico el de los palotes. Usted, que se ha ganado con el sudor de su frente o -caso de los políticos, los ladrones, los cohechistas, los prevaricadores, los corruptos y otras gentes de mal vivir-, con el sudor del de enfrente, un dinerillo, no podrá disponer de él. Si usted tiene la desgracia de estar enfermo, la señora Díaz le impedirá gastarse sus ahorros en lo que le apetezca. Si está enfermo -o simplemente ha alcanzado una edad que la juntilla andaluza considera elevada- olvídese de comprarse un traje caro, un coche nuevo, un frigorífico de campanillas; olvídese de hacerse un viajecito que le alivie sus presuntos últimos días; olvídese de tomarse más de una caña los domingos, de cenar en un restaurante que ofrezca algo más que el menú del día, de invitar a comer a sus amigos y familiares. Cualquier gasto inusual será fiscalizado por los sinvergüenzas del gobierno autónomo, no sea que usted vaya a gastarse su dinero en lo que a usted le salga de... Vaya, ya se lo imaginan; no me hagan escribirlo, que siempre me dicen que soy muy malhablado.
 
Por supuesto, si usted aún no está a punto de palmar, olvídese de ahorrar cuatro duros -o sea, treinta y tres céntimos- con la intención de dárselos en mano a sus hijos, a su esposa o marido, a sus nietos o a una asociación para la protección del hijoputa integral.
 
En resumen: si usted tiene la desgracia de vivir bajo la bota colectivista y expropiatoria de la Junta de Andalucía, cédale sus bienes a doña Susana Díaz y muérase rapidito.

jueves, 12 de septiembre de 2013

SOBRE LOS HOLOCAUSTOS DEL PP.

Bien sabemos que a cuenta del PP -ese partido de centro liberal avanzado, según Gallardón, al que votan los católicos- hay un holocausto enorme y pavoroso, que es el del aborto; pero hoy me referiré a otro. Concretamente, al que gracias al grupo parlamentario popular -vean El País- deberán estudiar los alumnos españoles con la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) del ministro Wert.

Y el holocausto que tendrán que estudiar es, ni que decir tiene, el de los judíos en la Segunda Guerra Mundial, cuestión que alegra al presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), Isaac Querub, aunque lo considera poco, porque él lo que quiere es  "una enmienda más amplia donde se hiciera referencia a la historia del pueblo judío". 

Como falangista, y como español, no puedo ser racista. En más de una ocasión he escrito que el Estado de Israel -se diga lo que se diga sobre sus métodos- nos está librando del expansionismo islamista y está poniendo la cara por una Europa empeñada en suicidarse. Todo ello no es obstáculo para que me parezca bastante fuera de lugar que los estudiantes españoles -hablamos de primaria y secundaria, no de especialización universitaria- estudien la historia del pueblo judío, cuando no conocen su propia historia española o se la dan deformada hasta resultar irreconocible.

Pero lo de estudiar el holocausto judío de la GMII, sin el correspondiente estudio de otros muchos holocaustos, me parece una muestra de racismo, de xenofobia y -evidente, tratándose del PP- flojera de esfínteres.

Porque, puestos a estudiar holocaustos, los primeros -siquiera por proximidad- deberían ser los de Paracuellos del Jarama, Aravaca, Camuñas -recientemente descubierto-, los cientos de chekas de cada partido, partidete, partiducho, sindicato y bandas de criminales que aterrorizaron la retaguardia roja en nuestra guerra, dado que carecían de gónadas para irse a los frentes de combate.

Pero, si se quiere estudiar lo de fuera, en la misma GMII tenemos buenos holocaustos que estudiar: las fosas de Katyn, donde miles de polacos fueron asesinados por los soviéticos; los bombardeos de Dresde, donde miles de alemanes no combatientes fueron asesinados por EE.UU. y Gran Bretaña; los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, donde cientos de miles de no combatientes fueron brutal, salvajemente, pavorosamente asesinados por USA.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

SOBRE LA "CADENA"

Cadena que, tal día como hoy, no puede ser otra que la de los separatistas catalanes, que gozan -y hozan- celebrando la derrota del Archiduque Carlos de Austria -aspirante al trono de España- frente al nieto de Luis XIV de Francia que acabó reinando como Felipe V.

Ya alguna vez he dicho que lo de celebrar las derrotas tiene un puntito de masoquismo. O acaso sea la confirmación de que los celebrantes saben que lo suyo es perder, porque les sobra victimismo y les falta coraje. 

Las palabras del señor Mas que comentaba ayer mismo, sobre la diferencia entre las armas de principios del siglo XVIII y las actuales lo confirma, y lo demostraré con un cuentecillo o anécdota que leí hace muchos años: 

A cierto rey le habían ofrecido un presente, que consistía en un puñal de factura hermosísima; el mejor acero, las más finas piedras engastadas en la empuñadura... Sin embargo, la corte del rey le ponía un defecto, y es que lo consideraba demasiado corto. El rey le preguntó al príncipe, su hijo, qué le parecía el puñal, y este respondió que lo hallaba perfecto. Estos señores, en cambio, lo tildan de corto -dijo el rey.

Y el príncipe respondió: No hay tal, pues lo que le falta al puñal de acero, lo suple el corazón de valor.

Lo cual -se explica para cazurros separatistas- quiere significar que no basta con tener armas, sino que hace falta el coraje de usarlas.

Pero disculpen, que me he ido del tema, y hoy tocar hablar de cadenas.

Cadenas, hablando del separatismo, del aldeanismo, de bandera y banda de música para el retrete, y del tres por ciento, hay un tipo que salta a la mente de inmediato: la socorrida cadena del cuarto de baño, por el que desalojar la mugre.

Pero, para los aficionados a la Historia militar -¿es que hay otra?- la palabra cadena tiene las resonancias mágicas de la que se inventase Joaquín García Morato para mejor apoyar a sus camaradas de tierra; cadena que ponía los pelos de punta a los rojetes que la veían venir, y que les urgía a acudir a la mentada en el anterior párrafo.

(Note, señor fiscal, que no insinúo de ninguna manera que a la cadena paleta deba oponerse la aérea; cualquier insinuación en este sentido corre de su cuenta, y quien así piense es quien debe rendir cuentas ante la progresía. Pero ¡coño, qué fácil sería!)

Otras cadenas hay -como esas que antes se enviaban por correo y ahora, con Internet, se han elevado a la enésima potencia-, que amenazan con fieros males a quienes no la reenvíen a dos millones de contactos. ¿Acaso la no participación -la rotura de la cadena separatista-, supone la amenaza al eslabón que no se pliegue al aldeanismo cazurro?

También saltan a la memoria las cadenas de los tanques, que les permiten avanzar por cualquier terreno, sea calle asfaltada o masía inculta -entiéndase en el sentido de no cultivada-, y pasar por encima de piedras, peñascos, ladrillos o cadenas.

Pero -tal día como hoy, y con el ganado que ya conocemos- la cadena que mejor se adapta; la que sale a flote al primer esfuerzo de la mente, es la que tradicionalmente se adjudica a los fantasmas.

martes, 10 de septiembre de 2013

SOBRE EL SIGLITO DE MAS.


Siglito, este presente, en el que el señor Mas asegura -dice El Mundo- que será el siglo en el que Catalunya recuperará su plena libertad.' Eso sí, ha añadido que nuestras armas no son las mismas que en 1714, 1713 o 1712, no son ni los cuchillos ni las bayonetas ni los fusiles, sino la democracia, el civismo, el espíritu pacífico y la movilización.

Falta por ver si los catalanes -o sea, los de verdad, no los que chupan de presupuesto a costa del resto de regiones de España- están por la labor, o si -como en otra fecha que don Artur obvia, pero que existió- le salen respondones cuando se animen a dejar de ser pasotas.

Copio del Diccionario para un macuto -magistral obra del maestro Rafael García Serrano- que en la papeleta correspondiente a la palabra Arenga, cuenta:

Arenga muy notable y divertida es la que cuenta Fontana en Los catalanes en la guerra de España. Resulta que Cabanellas fue a visitar en 1936 a la centuria catalana de Nuestra Señora de Montserrat que se batía en Espinosa. “Os traigo turrones y vinos -relata Fontana-, y cuanto precisáis para pasar las próximas fiestas navideñas. Ya sé que estáis lejos del hogar, pero yo os prometo que pronto tendréis la Cataluña libre...  (codazo del ayudante y sonrisas en la centuria), libre... ¡libre de los rojos que la subyugan!” 

Y es que ahí les duele: que Cataluña -la de verdad, la laboriosa, la culta, la del sentido común- poco o nada tiene que ver con estos advenedizos sinvergüenzas que la subyugan.

lunes, 9 de septiembre de 2013

SOBRE LA CARA DURA.

Nos lo cuenta El Mundo: El pulso político vuelve al Congreso y al Senado tras mes y medio de vacaciones.

O sea: como los niños al cole, acaso porque los diputados -diputadas, diputades, dipuleches-, no saben casi nada de todo; y, como los niños, tienen que ir a que les enseñen las cuatro reglas -sobre todo a restar-, a colocar los sujetos, verbos y predicados en su sitio -de figuras retóricas ni hablamos, claro-, a que les enseñen a aplaudir a cuatro patas al amo, y a poner la mano. Y el cazo.

Y estos trileros que disfruten de mes y medio de vacaciones de verano -y otro mesecito largo en Navidades, aunque sean laicos; y los días que sean en Semana Santa, que para eso sí somos católicos aunque para suprimir el aborto no- son los mismos que le quitan a los funcionarios los días de vacaciones que Gobiernos anteriores les dieron como compensación por las pérdidas salariales de escándalo.

Y luego uno les llama cabrones y tenemos un lío.

sábado, 7 de septiembre de 2013

SOBRE LA NEGOCIACIÓN DE RAJOY.

Negociación de don Mariano Rajoy -lamentable presidente del Gobierno- y don Artur Mas -igualmente lamentable presidente de la región autónoma de Cataluña-, según dice El País.

En esta negociación -secreta, por lo que informa el referido periódico-, el señor Rajoy pretende encontrar una salida dialogada y de consenso a la crisis política, porque hay que ayudar a Mas a buscar una salida.

Quizá por eso -sigue El País- Rajoy, en ese afán por evitar ahora la confrontación, no quiso ayer ni siquiera descartar tajantemente la posibilidad de que se pueda buscar una fórmula para algún tipo de referéndum en Cataluña, por ejemplo a través de una no vinculante ley catalana de consultas.

Por su parte, el señor Mas ha declarado -lo dice también El País- que “La consulta se hará sí o sí. No hay ni un solo milímetro de marcha atrás en nada, ni de freno.”

Pues siga usted, señor Rajoy dándole aire al separatismo, no se vaya a sofocar; y tráguese sus palabras y sus promesas electorales, que ya sabe usted -como yo- que el pueblo soberano es gilipollas y no se lo tiene en cuenta; y siga usted siendo un dialogante, un consensuante, un calzonazos y un cagurrín.

Lo que tengo que decir -aparte de lo mentado- es lo que figura en primera línea de mi diario, justo debajo de la cabecera, y firmado por José Antonio Primo de Rivera:

Pero piense el Gobierno que si España se le va de entre las manos, no podrá escudarse tras de una excusable negligencia. Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas, ya se llama traición. 

Y luego nos quejaremos cuando alguien modifique la ley, y restablezca la pena de muerte para tiempos de guerra -que la Constitución permite- y la empiece a aplicar según proceda con traidores, genocidas, hombrines y hominicacos.

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